Parábolas de Jesús

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Representación de la parábola del hijo pródigo por Pompeo Batoni

Las parábolas de Jesús son aquellas breves narraciones dichas por Jesús de Nazaret que encierran una educación moral y religiosa, revelando una verdad espiritual de forma comparativa.

La parábola es una narración sobre un hecho cotidiano de la época presentado de una manera exagerada para dar a conocer un misterio espiritual.

No son fábulas, pues en estas no intervienen personajes animales con características humanas, ni alegorías, pues se basan en hechos u observaciones creíbles de la naturaleza, teniendo la mayoría de estos elementos de la vida cotidiana. Las parábolas se encuentran contenidas en los evangelios sinópticos, tres de los cuatro evangelios canónicos (en concreto el de Mateo, el de Marcos y el de Lucas), aunque también se pueden encontrar en algunos evangelios apócrifos, como el de Tomás y el de Santiago.

Las parábolas son quizás el elemento más característico de la doctrina de Jesucristo consignada en los Evangelios. En su conjunto, a pesar de los retoques que hubieron de experimentar en el curso de su transmisión, presentan el sello de una personalidad bien definida. Su impacto sobre la imaginación hizo que se fijaran en la memoria y les procuró un lugar seguro en la tradición. Ninguna otra parte del relato evangélico tiene para el lector un tono más claro de autenticidad.[1]

La finalidad de las parábolas de Jesús es enseñar cómo debe actuar una persona para entrar al Reino de los Cielos y, en su mayoría, revelan también sus misterios. En ocasiones Jesús usó las parábolas como armas dialécticas contra líderes religiosos y sociales, como por ejemplo la Parábola del fariseo y el publicano y la Parábola de los dos hijos. En la Biblia se encuentran los siguientes textos titulados Propósito de las parábolas: Mateo 13:10-17,[2]​ Marcos 4:10-12[3]​ y Lucas 8:9-10.[4]

Jesús dice que enseña usando parábolas para que comprendan su mensaje solo aquellos que han aceptado a Dios en su corazón y para que los que tienen "endurecidos sus corazones" y han "cerrado sus ojos" no puedan entender. Por lo tanto comprender el mensaje de Jesús significaría ser un verdadero discípulo suyo y no entenderlo supone que no se está realmente comprometido con Él y por ende no podemos recibir su ayuda ni la de su mensaje.[5]​ Existen algunos debates sobre si este es el significado original del uso de las parábolas o si en realidad fue agregado por Marcos para reforzar la fe de sus lectores, tal vez cuando se vio perseguido.[6]​ Esta explicación parece ser esencial para comprender del todo el mensaje real de las parábolas de Jesús, ya que deja claro que es necesario tener fe en Él para entenderlas, o de otro modo se ven confusas.[7]

Raíces y fuentes[editar]

Como traducción de la palabra hebrea מָשָׁל mashal, la palabra "parábola" también puede referirse a un acertijo. En todas las épocas de su historia los judíos estaban familiarizados con la enseñanza por medio de parábolas y también existen varias parábolas en el Antiguo Testamento.[8]​ El uso de parábolas por parte de Jesús fue, por tanto, un método de enseñanza natural que encajaba en la tradición de su tiempo.

Naturaleza de las parábolas[editar]

Las parábolas son una de las muchas formas literarias de la Biblia, pero se ven especialmente en los evangelios del Nuevo Testamento. Las parábolas son generalmente consideradas como historias cortas como la del Buen Samaritano, y se diferencian de las afirmaciones metafóricas como "Tú eres la sal de la tierra". Una verdadera parábola puede considerarse como un símil extendido.[9]Adolf Jülicher consideraba las parábolas como metáforas ampliadas con una parte de imagen (Bildhälfte), una parte de realidad (Sachhälfte) y un punto de comparación (tertium comparationis) entre la parte de imagen y la parte de realidad.[10]​ Por ejemplo, la siguiente parábola de Lucas 7:31-32 ilustra el enfoque de Jülicher sobre las parábolas: ¿A qué compararé, pues, a la gente de esta generación, y a qué se parecen? Son como niños que se sientan en la plaza y se llaman unos a otros:

Hemos tocado la flauta, y
no habéis bailado;
hemos cantado lamentaciones, y
no habéis llorado.

Aunque algunos sugieren que las parábolas son esencialmente alegorías extendidas, otros argumentan enfáticamente lo contrario.[11]​ El Dr. Kenneth Boa afirma que

Las parábolas son figuras de comparación extendidas que a menudo utilizan historias cortas para enseñar una verdad o responder a una pregunta. Aunque la historia de una parábola no es histórica, es fiel a la vida, no es un cuento de hadas. Como forma de literatura oral, la parábola explota situaciones realistas pero hace un uso eficaz de la imaginación... Algunas de las parábolas [de Cristo] fueron diseñadas para revelar misterios a los de adentro y para ocultar la verdad a los de afuera que no querían escuchar.

Evangelios canónicos[editar]

Los tres evangelios sinópticos contienen las parábolas de Jesús. Cada vez son más los estudiosos que encuentran también parábolas en el Evangelio de Juan, como las pequeñas historias del Buen Pastor (Juan 10:1-5) o la de la mujer que da a luz (Juan 16:21). Por lo demás, el Juan incluye alegorías pero no parábolas. Varios autores como Barbara Reid, Arland Hultgren o Donald Griggs comentan que "las parábolas están notablemente ausentes del Evangelio de Juan".[12][13][14][15]

William Barry afirma en la Enciclopedia Católica (1913) "No hay parábolas en el Evangelio de San Juan. En los sinópticos ... se cuentan treinta y tres en total; pero algunos han elevado el número incluso a sesenta, al incluir expresiones proverbiales".[16]​ El Evangelio de Lucas contiene tanto el mayor número total de parábolas (24) como dieciocho parábolas únicas; el Evangelio de Mateo contiene 23 parábolas de las cuales once son únicas; y el Evangelio de Marcos contiene ocho parábolas de las cuales dos son únicas.

En Armonía de los Evangelios, Cox y Easley proporcionan una armonía evangélica para las parábolas basada en los siguientes recuentos: En Mateo: 11, en Marcos: 2, en Lucas: 18, Mateo y Lucas: 4, Mateo, Marcos y Lucas: 6. No enumeran ninguna parábola para el Evangelio de Juan.[17]

Otros documentos[editar]

Las parábolas atribuidas a Jesús se encuentran también en otros documentos aparte de la Biblia. Algunas de ellas se superponen a las de los evangelios canónicos y otras no forman parte de la Biblia. El Evangelio de Tomás, no canónico, contiene hasta quince parábolas, once de las cuales tienen paralelos en los cuatro Evangelios canónicos. El desconocido autor del Evangelio de Tomás no tenía una palabra especial para "parábola", por lo que es difícil saber qué consideraba una parábola.[18][19]​ Entre las exclusivas de Tomás se encuentran la Parábola del asesino y la Parábola de la jarra vacía.

El Apócrifo de Santiago no canónico también contiene tres parábolas únicas atribuidas a Jesús.[20]​ Se conocen como "La parábola de la espiga", "La parábola del grano de trigo" y "La parábola del brote de palmera datilera".[21]

El hipotético documento Q se considera una fuente para algunas de las parábolas de Mateo, Lucas y Tomás.[22]

Finalidad y motivo[editar]

En el Evangelio de Mateo (13:10-17) Jesús da una respuesta cuando se le pregunta sobre su uso de las parábolas:Mateo 13:10-17Marco 4:10-12Lucas 8:9-10

Entonces sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola. Les dijo: "A vosotros se les ha dado a conocer los secretos del reino de Dios; pero a los demás les hablo en parábolas, para que "mirando no perciban, y escuchando no entiendan".

Mientras que TNIV y TNIV pueden sugerir que Jesús sólo hablaba a las "multitudes" en parábolas, mientras que en privado explicaba todo a sus discípulos, los estudiosos modernos no apoyan el argumento de las explicaciones privadas y conjeturan que Jesús utilizó las parábolas como método de enseñanza.[23]​ Dwight Pentecost sugiere que, dado que Jesús predicaba a menudo a un público mixto de creyentes y no creyentes, utilizaba las parábolas para revelar la verdad a algunos, pero ocultarla a otros.[24]

El obispo anglicano de Montreal, Ashton Oxenden, sugiere que Jesús construyó sus parábolas basándose en su conocimiento divino de cómo se puede enseñar al hombre:

Este era un modo de enseñar, que nuestro bendito Señor parecía deleitarse especialmente en emplear. Y podemos estar seguros de que, como "Él conocía lo que había en el hombre" mejor que nosotros, no habría enseñado por medio de parábolas, si no hubiera sentido que éste era el tipo de enseñanza más adecuado para nuestras necesidades.Oxenden, 1864, p. 1

En el siglo XIX, Lisco y Fairbairn afirmaron que en las parábolas de Jesús, la imagen tomada del mundo visible va acompañada de una verdad del mundo invisible (espiritual) y que las parábolas de Jesús no son meras similitudes que sirven para ilustrar, sino que son analogías internas donde la naturaleza se convierte en testigo del mundo espiritual.[25]

Asimismo, en el siglo XX, llamando a una parábola "una historia terrenal con un significado celestial",[26]​ William Barclay afirma que las parábolas de Jesús utilizan ejemplos familiares para conducir la mente de los hombres hacia conceptos celestiales. Sugiere que Jesús no formó sus parábolas meramente como analogías, sino que se basó en una afinidad interna entre el orden natural y el espiritual [26]

Temas[editar]

Una serie de parábolas que son adyacentes en uno o más evangelios tienen temas similares. La parábola de la levadura sigue la parábola del grano de mostaza en Mateo y Lucas, y comparte el tema del Reino de los Cielos que crece de pequeños comienzos.[27]​ La parábola del tesoro escondido y la parábola de la perla forma una pareja que ilustra el gran valor del Reino de los Cielos, y la necesidad de una acción en la consecución de la misma.[28]

Las parábolas de la oveja perdida, de la moneda perdida, y del hijo pródigo forman un trío en Lucas que tratan acerca de la pérdida y la redención.[29]

La parábola del siervo fiel y la parábola de las diez vírgenes en Mateo, adyacentes, involucran a la espera de un novio, y tienen un tema escatológico: estar preparados para la hora del juicio.[30]​ La parábola de la cizaña,[31]​ la parábola del rico insensato,[32]​ la parábola del árbol de higo,[33]​ y la parábola de la higuera estéril[34]​ también tienen temas escatológicos.

Otras parábolas independientes, como la parábola del siervo inútil, que trata de perdón,[35]​ la parábola del Buen Samaritano, que trata de amor práctico,[36]​ y la parábola del siervo vigilante, frente a la persistencia en la oración.[37]

Parábolas de los evangelios sinópticos[editar]

Evangelio de Mateo[editar]

Parábolas encontradas en el Evangelio de Mateo

Número Capítulo Versículo Nombre de la parábola También encontradas en
1 5 13-16 Parábola de la lámpara Marcos 4:21-23, Lucas 8,16-18, Lucas 11,33-36
2 5 21-26 Parábola del demandado Lucas 12,57-59
3 6 25-26 Parábola de las aves y los lirios Lucas 12,22-31
4 7 1-5 Parábola de la paja y la viga Mateo 7,1-5
5 7 15-20 Parábola del árbol y sus frutos Lucas 6,43-45, Tomás 45
6 7 24-27 Parábola de la casa sobre la roca Lucas 6,47-49
7 9 16-17 Parábola del vino nuevo y los odres viejos Marcos 2,21-22, Lucas 5,36-39, Tomás 47
8 12 29-32 Parábola del hombre fuerte con las manos atadas Marcos 3,27-29, Lucas 11,21-23, Tomás 35
9 12 48-50 Parábola de las verdades de Jesús Marcos 3,33-35, Lucas 8,20-21, Tomás 99
10 13 1-9 Parábola del sembrador Marcos 4,1-9, Lucas 8,4-8, Tomás 10
11 13 24-30 Parábola del trigo y la cizaña Tomás 57
12 13 31-32 Parábola del grano de mostaza Marcos 4,30-32, Lucas 13,18-19, Tomás 20
13 13 33 Parábola de la levadura Lucas: 13,20-21, Tomás 96
14 13 44 Parábola del tesoro escondido Tomás 109
15 13 45-46 Parábola de la perla de gran valor Tomás 76
16 13 47-50 Parábola de la red barredera Tomás 8
17 13 52 Parábola del padre de familia Mateo 13:51-52
18 18 1-10 Parábola del pequeño niño Marcos 9,35-37, Lucas 9,46-48,
19 18 12-14 Parábola de la oveja perdida Lucas 15,1-7, Tomás 107
20 18 23-35 Parábola del siervo despiadado Mateo 18:23-35
21 20 1-16 Parábola de los trabajadores de la viña Mateo 20:1-16
22 21 28-32 Parábola de los dos hijos Mateo 23:13-36
23 21 33-44 Parábola de los viñadores homicidas Marcos 12,1-11, Lucas 20,9-18, Tomás 65
24 22 1-14 Parábola del banquete de bodas Lucas 14,15-24, Tomás 64
25 24 32-35 Parábola de la higuera Marcos 13,28-31, Lucas 21:29-31
26 24 42-44 Parábola del siervo vigilante Marcos 13,34-37, Lucas 12,35-40, Tomás 21
27 25 1-13 Parábola de las diez vírgenes Mateo 25:1-13
28 25 14-30 Parábola de los talentos Lucas 19,11-37
29 25 31-46 Parábola del juicio final Mateo 25, 31-46

Evangelio de Marcos[editar]

Parábolas encontradas en el Evangelio de Marcos

Número Capítulo Versículo Nombre de la parábola También encontradas en
1 2 21-22 Parábola del vino nuevo y los odres viejos Mateo 9,16-17, Lucas 5,36-39, Tomás 47
2 3 27-29 Parábola del hombre fuerte con las manos atadas Mateo 12,29-32, Lucas 8,20-21, Tomás 35
3 3 33-35 Parábola de las verdades de Jesús Mateo 12,48-50, Lucas 8,20-21, Tomás 99
4 4 1-9 Parábola del sembrador Mateo 13,1-9, Lucas 8,4-8, Tomás 9
5 4 21-23 Parábola de la lámpara Mateo 5,13-16, Lucas 8,16-18,

Lucas 11,33-36, Tomás 33

6 4 26-29 Parábola del crecimiento de la semilla Marcos 4:26-29
7 4 30-32 Parábola del grano de mostaza Mateo 13,31-32, Lucas 13,18-19, Tomás 20
8 9 35-37 Parábola del pequeño niño Mateo 18,1-10, Lucas 9,46-48
9 12 1-11 Parábola de los viñadores homicidas Mateo 21,33-44, Lucas 20,9-18, Tomás 65
10 13 28-31 Parábola de la higuera Mateo 24,32-35, Lucas 21,29-31
11 13 34-37 Parábola del siervo vigilante Mateo 24,42-44, Lucas 12,35-40, Tomás 21

Evangelio de Lucas[editar]

Parábolas encontradas en el Evangelio de Lucas

Número Capítulo Versículo Nombre de la parábola También encontradas en
1 5 36-39 Parábola del vino nuevo y los odres viejos Mateo 9:16-17, Marcos 2:21-22
2 6 43-45 Parábola del árbol y sus frutos Mateo 7:15-20
3 6 47-49 Parábola de la casa edificada sobre roca Mateo 7:24-27
4 7 41-47 Parábola de los dos deudores -
5 8 4-8 Parábola del sembrador Mateo 13:1-9, Marcos 4:1-9
6 8 16-18 Parábola de la lámpara Mateo 5:13-16, Marcos 4:21-23, Lucas 11:33-36
7 8 20-21 Parábola de las verdades de Jesús Mateo 12:48-50, Marcos 3:33-35
8 9 46-48 Parábola del pequeño niño Mateo 18:1-10, Marcos 9:35-37
9 10 25-37 Parábola del buen samaritano -
10 11 5-10 Parábola del amigo inoportuno -
11 11 21-23 Parábola del hombre fuerte con las manos atadas Mateo 12:29-32, Marcos 3:27-29
12 12 16-21 Parábola del rico insensato -
13 12 22-26 Parábola de las aves Mateo 6:25-26
14 12 27-31 Parábola de los lirios Mateo 6:28-34
15 12 35-40 Parábola del siervo vigilante Mateo 24:42-44, Marcos 13:34-37
16 12 57-59 Parábola del demandado Mateo 5:21-25
17 13 6-9 Parábola de la higuera sin fruto -
18 13 18-19 Parábola de la semilla de mostaza Mateo 13:31-32, Marcos 4:30-32
19 13 20-21 Parábola de la levadura Mateo 13:33
20 14 15-24 Parábola del banquete de bodas Mateo 22:1-14
21 15 1-7 Parábola de la oveja perdida Mateo 18:12-14
22 15 8-10 Parábola de la moneda perdida -
23 15 11-32 Parábola del hijo pródigo -
24 16 1-8 Parábola del mayordomo astuto -
25 16 19-31 Parábola del rico epulón y Lázaro -
26 17 7-10 Parábola del siervo inútil -
27 18 1-8 Parábola del juez inicuo y la viuda importuna -
28 18 9-14 Parábola del fariseo y el publicano -
29 19 11-27 Parábola de los talentos Mateo 25:14-30
30 20 9-18 Parábola de los viñadores homicidas Mateo 21:33-44, Marcos 12:1-11, Tomás 65
31 21 29-31 Parábola de la higuera Mateo 24:32-35, Marcos 13:28-31

Parábolas del Evangelio apócrifo[editar]

Evangelio de Tomás[editar]

Parábolas encontradas en el Evangelio de Tomás

Número Capítulo Nombre de la parábola También encontradas en
1 8 Parábola de la red Mateo 13:47-50
2 9 Parábola del sembrador Mateo 13:1-9, Marcos 4:1-9, Lucas 8:4-8
3 20 Parábola del grano de mostaza Mateo 13:31-32, Marcos 4:30-32, Lucas 13:18-19
4 21 Parábola del siervo vigilante Mateo 24:42-44, Marcos 13:34-37, Lucas 12:35-40
5 33 Parábola de la lámpara Mateo 5:13-16, Marcos 4:21-23,

Lucas 8:16-18, Lucas 11:33-36

6 35 Parábola del hombre fuerte con las manos atadas Mateo 12:29-32, Marcos 3:27-29, Lucas 11:21-23
7 45 Parábola del árbol y sus frutos Mateo 7:15-20, Lucas 6:43-45
8 47 Parábola del vino nuevo y los odres viejos Mateo 9:16-17, Marcos 2:21-22, Lucas 5:36-39
9 57 Parábola del trigo y la cizaña Mateo 13:24-30
10 63 Parábola del rico insensato Lucas 12:16-21
11 64 Parábola del banquete de boda Mateo 22:1-14, Lucas 14:15-24
12 65 Parábola de los viñadores homicidas Mateo 21:33-44, Marcos 12:1-11, Lucas 20:9-18
13 76 Parábola de la perla de gran valor Mateo 13:45-46
14 96 Parábola de la levadura Mateo 13:33, Lucas 13:20-21
15 99 Parábola de las verdades de Jesús Mateo 12:48-50, Marcos 3:33-35, Lucas 8:20-21
16 107 Parábola de la oveja perdida Mateo 18:12-14, Lucas 15:1-7
17 109 Parábola del tesoro escondido Mateo 13:44

Véase también[editar]

Galería de imágenes[editar]

Reino de los Cielos: escuchar, buscar y crecer[editar]

Sower
Hidden Treasure
Pearl (of Great Price)
Growing Seed
Mustard Seed
Leaven
Sembrador Tesoro escondido Perla Semilla que crece Grano de mostaza Levadura

Pérdida y redención[editar]

Lost Sheep
Lost Coin
Prodigal (Lost) Son
Oveja perdida Moneda perdida Hijo pródigo (perdido)

Amor y perdón[editar]

Good Samaritan
Two Debtors
Unforgiving (Unmerciful) Servant
Buen samaritano Dos deudores Siervo despiadado

Oración[editar]

Friend at Night (Importunate Neighbour)
Unjust Judge (Importunate Widow)
Pharisee and Publican (Tax Collector)
Amigo inoportuno Juez injusto Fariseo y publicano

Escatología[editar]

Faithful Servant (Door Keeper)
Ten (Wise and Foolish) Virgins
Great Banquet (Wedding Feast)
Rich Fool
Wicked Husbandmen (Tenants in the Vineyard)
(Wheat and) Tares
Siervo fiel Diez vírgenes Gran banquete Rico insensato Viñadores homicidas Cizaña
Drawing in the Net
Budding Fig Tree
Barren Fig Tree
Red barredera Higuera estéril Higuera sin fruto

Referencias[editar]

  1. Dodd, C. H. (2001). Las parábolas del Reino (2ª edición). Madrid: Ediciones Cristiandad. p. 21. ISBN 84-7057-435-3. 
  2. «Mateo 13:10-17 versión Reina-Valera 1960 (ver también en otras versiones. Consultado el 26 de julio del 2009. 
  3. «Marcos 4:10-12 versión Reina-Valera 1960 (ver también en otras versiones. Consultado el 26 de julio del 2009. 
  4. «Lucas 8:9-10 versión Reina-Valera 1960 (ver también en otras versiones. Consultado el 26 de julio del 2009. 
  5. Kilgallen p.84
  6. Kilgallen p.85
  7. Kilgallen p.86
  8. Bacher, 1905, pp. 512-514.
  9. Blomberg, 2009.
  10. Jülicher, 1888.
  11. Kulikovsky, Andrew S. "La interpretación de parábolas, alegorías y tipos" . Hermenéutica bíblica . Consultado el 25 de septiembre de 2015
  12. Reid, 2001, p. 3.
  13. Hultgren, 2000, p. 2.
  14. Griggs, 2003, p. 52.
  15. Barry 1911 declara "No hay parábolas en el Evangelio de San Juan", y von Hügel 1911 declara "Aquí la enseñanza de Jesús no contiene parábolas y sólo tres alegorías, los sinópticos la presentan como parabólica de principio a fin".
  16. Barry, 1911.
  17. Cox y Easley, 2006, p. 348.
  18. Scott, 1989, pp. 33-34.
  19. El número real de parábolas en Tomás es fluido. John Dominic Crossan cuenta con 15, Ron Cameron 14 y Bernard Brandon Scott 13. Ver también Crossan 1992 y Cameron 1986
  20. Koester, 2013, p. 196-200.
  21. Cameron, 2004, pp. 8-30.
  22. Theissen y Merz , 1998, p. 339.
  23. Harris, 2003.
  24. Pentecost, 1998, p. 10.
  25. Lisco, 1846, pp. 9-10.
  26. a b Barclay, 1999, p. 12.
  27. Ben Witherington, Women in the Ministry of Jesus: A study of Jesus' attitudes to women and their roles as reflected in his earthly life, Cambridge University Press, 1987, ISBN 0-521-34781-5, p. 40–41.
  28. John Nolland, The Gospel of Matthew: A commentary on the Greek text, Eerdmans, 2005, ISBN 0-8028-2389-0, pp. 565–566.
  29. Richard N. Longenecker, The Challenge of Jesus' Parables, Eerdmans, 2000, ISBN 0-8028-4638-6, pp. 201–204.
  30. R. T. France, The Gospel According to Matthew: An introduction and commentary, Eerdmans, 1985, ISBN 0-8028-0063-7, pp. 348-352.
  31. R. T. France, The Gospel According to Matthew: An introduction and commentary, Eerdmans, 1985, ISBN 0-8028-0063-7, p. 225.
  32. John Clifford Purdy, Parables at Work, Westminster John Knox Press, 1986, ISBN 0-664-24640-0, pp. 41-43.
  33. Bernard Brandon Scott, Hear Then the Parable: A commentary on the parables of Jesus, Fortress Press, 1989, ISBN 0-8006-2481-5, pp. 338-340.
  34. Peter Rhea Jones, Studying the Parables of Jesus, Smyth & Helwys, 1999, ISBN 1-57312-167-3, pp. 123-133.
  35. Craig S. Keener, A Commentary on the Gospel of Matthew, Eerdmans, 1999, ISBN 0-8028-3821-9, pp. 456–461.
  36. Joel B. Green, The Gospel of Luke, Eerdmans, 1997, ISBN 0-8028-2315-7, p. 432.
  37. I. Howard Marshall, The Gospel of Luke: A commentary on the Greek text, Eerdmans, 1978, ISBN 0-8028-3512-0, pp. 462–465.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]