Historia de la televisión en Chile

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La televisión en Chile es la comunicación y difusión de canales chilenos por medios televisivos de forma audiovisual. Es uno de los principales medios de comunicación. Sus primeras emisiones regulares se iniciaron en 1957, y desde entonces ha sufrido diversas modificaciones tecnológicas y de regulación legal.

Primeras pruebas experimentales televisivas (1939-1957)[editar]

El primer registro de emisiones televisivas en Chile ocurrió el 1 de julio de 1939, cuando una delegación del Instituto de Investigaciones de los Correos Alemanes, encabezada por el ingeniero J. Presler, realizó una exhibición de equipos y emisión de películas y programas en vivo, que contaron con la participación de artistas de Radio Hucke. Se instalaron tres receptores y se cobraba una entrada, con lo cual parte de los ingresos irían destinados a ayudar a las víctimas del terremoto ocurrido en Chillán en enero.[1]

Mientras en Europa y Estados Unidos la televisión ya se implementaba con transmisiones regulares a circuito abierto y ampliando su cobertura por el territorio, en Chile el concepto de televisión era solo conocido por estudiantes universitarios de electrónica y aquellos interesados en este nuevo medio de comunicación, muchos de los cuales viajaban a Estados Unidos a perfeccionarse en éste ámbito del saber científico. Gracias a estos estudios, desde la década de 1950, tres universidades chilenas realizan pruebas de experimentos con el objetivo de introducirlos en el país.

El primero en iniciar pruebas experimentales fue la Pontificia Universidad Católica, que instaló sus primeros equipos industriales en noviembre de 1952 en el DICTUC (Departamento de Investigación Científica y Tecnológica de la Universidad Católica) por los jóvenes egresados de ingeniería Pedro Caraball y Jaime González, junto con el apoyo del entonces gerente general de la Compañía de Radio de Chile (filial de la RCA-Victor) y profesor de la casa estudiantil católica Julio del Río.[2][3]​ La primera emisión experimental oficial ocurrió el 12 de diciembre de ese mismo año en el auditorio del Departamento de Física de la universidad, y contó con la participación de Silvia Piñeiro, Hernán Letelier, y el coro universitario, entre otros.[4]

Luego lo siguió la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, esto ya que el rector de la universidad Jorge González Förster junto al ingeniero electrónico Carlos Meléndez profundizaron la idea de crear una estación de televisión en Valparaíso mediante pruebas experimentales iniciadas en 1956 a través de circuitos cerrados de televisión.[3]

El primer programa de televisión artístico emitido en Chile fue realizado el 7 de enero de 1953, mediante una instalación de circuito cerrado en los estudios de Radio Minería en calle Moneda. El programa fue parte de una emisión de La cadena de la amistad, dirigido por Lucy Dunsmore, y en él participaron Eleodoro Achondo, Raúl Matas, Sonia Vidal, Lucho Gatica, Pepe Carrera y Theo van Rees.[5]​ En febrero de ese mismo año, la emisora argentina Radio Belgrano Televisión instaló en Santiago receptores y su transmisor —provenientes de Buenos Aires— para realizar programación relacionada con la visita del presidente Juan Domingo Perón a Chile.[6]

Finalmente, la Universidad de Chile gracias al aporte de los ingenieros Rodolfo Baffico, Carlos Haramoto y Bartolomé Dezerega en el Instituto de Investigaciones y Ensayos Eléctricos (actual Departamento de Ingeniería Eléctrica) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, realizaron pruebas experimentales desde 1956.[3]

Nacimiento de la televisión en Chile (1957-1962)[editar]

La primera transmisión televisiva a gran escala en el país se realizó en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el 5 de octubre de 1957.

El nacimiento de la televisión en Chile ocurre en la mañana del sábado 5 de octubre de 1957 en Valparaíso y que, con ocasión de la inauguración del nuevo pabellón de laboratorios científicos y salas de clases de la Universidad Católica de Valparaíso (UCV), se efectuó la primera transmisión inalámbrica experimental con un equipo transmisor de 5 W y un radio de acción de imagen y sonido cercano a 1,5 km, desde la casa central universitaria hasta el edificio del diario La Unión frente a la Plaza Victoria. Los periódicos porteños de la época describieron la primera transmisión televisiva y la ceremonia tales como un éxito sin precedentes. Así nació UCV Televisión (hoy TV+).

Pero no sería hasta el viernes 21 de agosto de 1959 cuando la Universidad Católica de Chile logra iniciar oficialmente sus transmisiones diarias a circuito abierto, comenzando a emitir en el canal 2 de la capital, siendo considerada la primera transmisión televisiva de manera regular de la historia. El 15 de abril de 1961 la casa estudiantil católica traslada la frecuencia al canal 13, donde se mantiene hasta la actualidad.

Lo seguiría la UCV que, finalizando las pruebas experimentales, inicia sus transmisiones oficiales normales el sábado 22 de agosto de 1959 en el Canal 8 de Valparaíso, un día después que la Universidad Católica en Santiago. El 22 de febrero de 1969, y tras su traslado a sus actuales estudios en Agua Santa de Viña del Mar por necesidad de más alcance de transmisión en el creciente Gran Valparaíso, cambiarían su señal al canal 4 de la ciudad puerto, frecuencia que mantiene hasta hoy.

Al año siguiente, y tras años de experimentación, el viernes 4 de noviembre de 1960 a las 19:00 (hora local), la Universidad de Chile oficializa sus transmisiones en el canal 9 de la capital chilena con una potencia de 3 kW y un radio de difusión de 30 kilómetros. En el primer programa oficial participaron el entonces recientemente creado Departamento Audiovisual, la Escuela de Electrónica con la instalación de un estudio y planta transmisora, el coro de la universidad, la intérprete folclórica Margot Loyola, los escritores Manuel Rojas y Jorge Edwards, y los actores de la ITUCH.

Modelo televisivo chileno y ausencia de normativa (1958-1962)[editar]

Durante la década de 1950, mientras en varios países latinoamericanos la televisión estaba en pleno desarrollo, en Chile el medio era objeto de numerosas discusiones: Por un lado, se consideraba que el país (uno de los más pobres del mundo en aquel entonces, y que desde la Primera Guerra Mundial había pasado por varios períodos de inestabilidad económica) no tenía las condiciones para la llegada de la televisión (durante su gobierno, Jorge Alessandri Rodríguez consideraba que la TV terminaría drenando las precarias reservas de divisas). También se debatió respecto a los dos modelos institucionales existentes: el sistema europeo, de estructura monopólica, sostenida en la mayoría de los casos por el Estado enfatizando los contenidos educativos y culturales; o el sistema norteamericano, con distintos actores compitiendo entre sí, financiado mediante publicidad y con una prevalencia de contenidos de entretención.

La clase política terminó decantándose por el modelo europeo, y los gobiernos de González Videla, Ibáñez y Alessandri Rodríguez rechazaron numerosas propuestas de particulares, tales como las de inversionistas extranjeros como Philco en 1951 o el empresario norteamericano George Slater en 1956. La empresa uruguaya Cóndor TV obtuvo un permiso provisorio en 1958 con una importante participación del Estado chileno, pero un accidente en medio de unas pruebas causó la avería de la única cámara, y el Estado se vio impedido de adquirir un reemplazo (que costaba cerca de un millón de dólares de la época). También intentaron ingresar actores nacionales como el diario El Mercurio, las radioemisoras Cooperativa Vitalicia, Portales, Corporación y Minería, y las productoras Emelco y Cineam. En 1960 se crea la Compañía Nacional de Radiodifusión y Televisión, que agrupaba a varias radioemisoras del país (incluyendo la Sociedad Nacional de Agricultura) con la finalidad de gestar las bases de la televisión privada, pero también fueron rechazadas.[3]

En 1958, el presidente saliente Carlos Ibáñez del Campo promulgó el 28 de octubre el primer decreto relacionado con televisión (Decreto N° 7039), el cual contempló solo la distribución de los canales por ciudades, el servicio de transmisión (estableciendo canales comerciales y educacionales en determinadas ciudades) y el ancho de banda VHF para cada canal asignado.[7]​ Sin embargo este decreto, al haber sido de trámite rápido, no consideró los contenidos que se exhibirían en televisión para el público en general.

La distribución de canales por ciudad contemplada en el decreto 7039, era la siguiente:[7]

Ciudad Canales
comerciales
Canales
educacionales
Arica 3
Iquique 3-10-12
Tocopilla 5
Antofagasta 6-11-13 4-9
Taltal 4
Chañaral 6
Copiapó 2
Vallenar 5
La Serena 6-13
Coquimbo 8
Valparaíso y Viña del Mar 3-6-10 8-12
Santiago 2-4-5-11 7-9-13
Talca 8-11
Chillán 9-13
Concepción 2-12 4-7
Talcahuano 6
Temuco 5-11
Valdivia 3-9 13
Osorno 4-7
Puerto Montt 2-8
Punta Arenas 2-4-5

Nota: El canal 4 de Santiago habría estado destinado exclusivamente a transmisiones en color.

Al llegar a La Moneda, el presidente Jorge Alessandri se negó rotundamente a que entes privados entraran en la naciente industria televisiva, por lo que el decreto 7039 nunca se ejerció plenamente. Basándose en el modelo público europeo, el nuevo mandatario buscaba que la televisión se desempeñara como un medio educacional, dirigido por las universidades y sostenido por el Estado, con el fin de mejorar la cultura dentro de la población. Sin embargo, incluso con el financiamiento fiscal, las universidades no eran económicamente capaces para sustentar los canales, por lo que con el tiempo se recurrió a la publicidad "encubierta" (mediante la cual las compañías le pagaban a las emisoras por realizar alusiones a marcas) por la necesidad extrema de salvar el medio de comunicación. Para 1963, el canal 13 incluiría elementos de la televisión comercial, lo que a la postre arrastró a los otros 2 canales estudiantiles a sumarse a la idea.

En distintas ciudades del país se realizaron también transmisiones experimentales de breve duración. Una de ellas fue Punta Arenas, en donde se realizó su primera emisión televisiva el 7 de diciembre de 1960 durante 3 horas en la sala Grundig, producida por la empresa local Dimartel y que incluyó un informativo y shows musicales y artísticos.[8][9]​ Otro caso fue Concepción desde el 18 de octubre de 1961 hasta marzo de 1962 con TV Radio Bolívar, emitiendo dos horas diarias en circuito cerrado, siendo uno de los primeros sistemas de televisión por cable del país —el primero ocurrió en la calle Estado de Santiago entre el 10 y 30 de septiembre de 1960 gracias a la empresa Mercadotécnica y Gigante—.[3]

La consolidación televisiva (1962-1970)[editar]

Con la realización en el país de la Copa Mundial de la FIFA en 1962 se masificó el número de aparatos receptores, estableciéndose la televisión como un medio de comunicación masivo, lo que obliga a las emisoras universitarias a adoptar una programación más generalista. Durante los años 60, los primeros programas tales como concursos, entretenimiento y dramas (posteriormente teleseries) eran realizados en vivo y con mucha improvisación por parte de los presentadores y actores, lo que se mantendría hasta la llegada del videotape a Chile en 1967. Además desde principios de la década la agencia de emprendimiento estatal CORFO empezaría a construir aparatos de recepción televisiva para su funcionamiento mediante un impuesto a cada televisor.

El primer discurso presidencial emitido en televisión ocurrió el 21 de mayo de 1962, realizado por Canal 9 con la conducción de Patricio Bañados desde el Congreso Nacional.[3]​ El primer mensaje televisado en cadena nacional ocurrió el 18 de marzo de 1963, cuando el presidente Jorge Alessandri entregó un discurso desde el Salón Rojo del Palacio de La Moneda respecto de la participación de Chile en la Campaña Mundial contra el Hambre. Dicho mensaje fue emitido en conjunto por Canal 9 y Canal 13.[10]​ Otro evento importante fue la primera Parada Militar televisada realizada el sábado 19 de septiembre de 1964.

En 1961, Canal 9 comienza a emitir Chile TV, el primer programa de actualidades, que se emitiría hasta 1973. En 1963 se crearían los departamentos de prensa, siendo Canal 13 el pionero. UCV TV crearía el suyo en 1964 cubriendo eventos como la visita del presidente francés Charles de Gaulle a Valparaíso y la elección presidencial y el triunfo de Eduardo Frei Montalva ese mismo año.

El conflicto entre el gobierno de Alessandri y las universidades por el uso de publicidades "encubiertas" se sumaba al macro-proyecto que la ARCHI pretendía para dar vida a la televisión comercial privada. El debate llegaría al parlamento en 1963 por medio del trámite de ley sobre abusos publicitarios. Diputados conservadores, liberales y radicales apoyaban la idea de la televisión privada, en cambio los democratacristianos, socialistas y comunistas defendían el control televisivo por parte de entes públicos. Tras diversos debates, y posteriormente, tras la elección de Eduardo Frei Montalva a la presidencia, la televisión privada no se concretaría de manera total sino hasta 1989 mediante la ley 18 838.

En 1962 se presentó un anteproyecto de creación de la Empresa Nacional de Televisión,[11]​ de carácter público y autónomo, con financiamiento mediante aportes, aunque más tarde se propuso un sistema mixto con publicidad. Inicialmente, el proyecto habría incluido a los canales universitarios, pero nunca se llevaron a cabo negociaciones sobre el tema. El 31 de enero de 1969 fue creada una sociedad de responsabilidad limitada denominada Televisión Nacional de Chile Ltda., cuyos accionistas eran la CORFO, Chilefilms y Entel, y que realizaría las primeras transmisiones experimentales a través de la red troncal pública de telecomunicaciones por el territorio nacional. El 11 de diciembre de 1968 se iniciaron las transmisiones en Arica, mientras que el 1 de febrero de 1969 se iniciaron en Punta Arenas, el 21 de mayo en Talca y el 15 de julio en Antofagasta, mientras que el 18 de septiembre fueron inauguradas oficialmente las transmisiones en Santiago y Concepción. Durante los meses siguientes continuaría su expansión, especialmente en agosto de 1970 cuando extiende su señal desde Valdivia a Castro. Nacía Televisión Nacional, la única que cubre hasta hoy el 95 % de la población total en el país.

De forma aparte, en 1966 la Universidad del Norte iniciaría las transmisiones televisivas experimentales en el canal 3 de Antofagasta y no lo concretaría hasta el 17 de marzo de 1967 cuando comienzan sus emisiones regulares. No obstante su programación fue suspendida en abril de 1969 debido al arribo de TVN a la ciudad, siendo oficialmente reanudada el 14 de febrero de 1973 ya como una corporación y red de televisión de la casa estudiantil nortina.

También los canales universitarios realizarían conjuntamente la transmisión de la llegada del hombre a la luna el 20 de julio de 1969. Para ese evento contó con los directores de los departamentos de prensa tanto de Canal 13, Canal 9 y la naciente TVN, se realizaron programas emitidos en cadena desde el 1 de julio, y el alunizaje fue emitido gracias a la estación satelital de Longovilo.[12]

Cambios radicales y gran auge de la TV (1970-1989)[editar]

Iniciando los años 1970, el 24 de octubre de 1970 por medio de la Ley 17377, conocida como la Ley Hamilton (en honor a su impulsor, el senador Juan Hamilton Depassier), se cambia la ley de televisión, por lo cual se hace una reforma exhaustiva y radical a lo conocido por la instauración del medio hasta esa fecha. En su texto describe que sirve para afirmar la dignidad y, el respeto de la persona y de la familia, fomentando la educación, y que la televisión no estará al servicio de ideología alguna y mantendrá respeto por todas las tendencias que expresen el pensamiento de sectores del pueblo chileno. Entre sus facultades, garantiza que las universidades y el Estado tendrán el control completo de la industria televisiva en lo que es establecer, operar y explotar el uso de los canales, con amplio apoyo de sectores de izquierda y populares (DC y UP). En relación a la economía de los canales, los ingresos de cada canal universitario deben provenir de la publicidad y del apoyo financiero del Estado, de la cual se mantuvo constante entre 1970 y 1990.[13]​Además, se regula la situación de los canales de televisión universitarios, denominados como "corporaciones" (donde originalmente se limitaba a su ciudad donde estaba ubicada su principal centro de estudios. Sin embargo, se les permitió que tuvieran alcance nacional) como también consagra a Televisión Nacional como una entidad de persona jurídica de derecho público.[14]

En otros puntos establece que los canales debían permitir la intervención de los representantes de los partidos políticos en al menos una hora de programa. La gran importancia de ésta ley son los puntos tratados respecto a los contenidos exhibidos en pantalla (no incluidos en la primera ley de 1958) y la obligatoriedad de mostrar programas de calidad. Tanto es así, que permite libremente su emisión sin censura previa, de opiniones de palabra y escrito por cualquier medio.

Sin embargo, a pesar de su promulgación y durante el gobierno de Salvador Allende Gossens, los medios de comunicaciones existentes se polarizaron en apoyo y en contra del gobierno. Mientras que TVN obtiene la licitación del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar en 1971, La corporación de la U. de Chile vive en 1972 una crisis interna entre los trabajadores (apoyando a la UP) y la universidad que provocó por un lado apoderarse del uso del Canal 9, mientras que la casa de Bello debió trasladar su funcionamiento al Canal 6 temporalmente durante 1973.

De forma aparte un grupo de productores como Fernando Balmaceda y José Román del Departamento de Cine y TV de la Universidad Técnica del Estado (actual USACH) formaron un proyecto en 1971 que daría la idea de levantar un canal de televisión con apertura el 11 de septiembre de 1973 en el Canal 11.[15]​ No obstante, el Golpe de Estado provocado en la mañana del mismo día, con los canales sin iniciar transmisiones, irrumpió en las casas televisivas: TVN fue intervenida por los militares quemando videocintas sin revisión alguna obligando a cerrar sus puertas durante 3 días. Tampoco pudieron Canal 9, UCV TV ni el canal de la Universidad del Norte, por lo que las nuevas autoridades lideradas por el general del ejército Augusto Pinochet Ugarte permitieron a Canal 13 ser la única autorizada a transmitir durante esos días colgando su señal a la red nacional de TVN.

Cámara en color utilizada por TVN durante las décadas de 1970 y 1980.

Si bien ya la ley de 1958 había hecho mención de la televisión en color (el canal 4 de Santiago habría servido para este propósito), la primera demostración de este sistema se realizó en la Universidad Técnica del Estado en marzo de 1974, organizada por la embajada norteamericana. Además, para la Copa del Mundo de aquel año, disputada en Alemania, se dispuso la emisión de determinados partidos en color en un sistema de circuito cerrado. Para entonces, se empezó a hablar de la TV a colores como una forma de mostrar a Chile como un país relativamente avanzado respecto de sus países vecinos, así como de dejar atrás la cruda realidad tras años de violencia política y el golpe de Estado. Para eso TVN importó desde Francia un móvil con sistema de televisión PAL-M.[cita requerida] Sin embargo, al enterarse de la inexistencia de una regulación al respecto, el régimen militar emitió un decreto el 10 de septiembre de 1976 que prohibía la importación de televisores a color hasta que no se fijara la norma oficial.[16]​ Tras ello, recién el 6 de febrero de 1978 durante la última jornada del Festival de Viña de ese año se realizó la primera transmisión experimental en color para los pocos televisores que recibían la señal. El 10 de abril el gobierno autorizó de forma oficial las transmisiones en color mediante la norma NTSC —el 29 de marzo se había levantado a la restricción a la importación de televisores en color—,[17][18][19]​ por lo que Canal 13 inauguraría sus transmisiones oficialmente bajo dicha tecnología durante el programa Esta noche fiesta.[20]​ Lo mismo haría el canal de la Universidad de Chile paulatinamente durante 1978 y 1979, en medio del proceso de cambio de su frecuencia del 9 al 11, el cual concluyó el 21 de abril de 1980 con el lanzamiento de Teleonce.[21]​ Por último UCV TV lograría adaptarse a la televisión a color con ayuda de Canal 13 durante tres meses. Mientras que Chile fue el antepenúltimo país latinoamericano en adoptar la televisión (por delante de Bolivia y el Paraguay), fue el segundo país de Latinoamérica en tener transmisiones regulares en color (después del Brasil).

Desde adelante, los cinco canales existentes lograron hitos como la unión en cadena nacional para la realización de la primera Teletón los días 8 y 9 de diciembre de 1978 convirtiéndose en la primera gran transmisión conjunta en colores de la historia.[22]​ Canal 13 inauguraría en 1983 sus nuevas dependencias en Inés Matte Urrejola en la comuna de Providencia. En 1984, por ley se obliga a los canales a instaurar una franja cultural en la semana y en horario pre-prime, la que duraría hasta 1989. En 1987, TVN es el primer canal en usar sonido estéreo durante su programación. Y en 1989 se realiza el debate presidencial entre los candidatos Patricio Aylwin y Hernan Büchi en los estudios de Canal 13, el primero tras la elección de Allende a La Moneda en 1970.

En 1975 el Estado deja de financiar a las emisoras universitarias luego de 17 años. Mientras que el Canal 13 logra financiarse principalmente mediante ingresos publicitarios, pasando a ser extraoficialmente un canal privado (considerando el estatus legal de la Universidad Católica), los canales de la "U" y la UCV pasan a depender de sus planteles. Mientras que durante los años 1980, TVN y UCTV se disputaron los índices de audiencia con programas estelares con artistas extranjeros (Martes 13, Vamos a Ver), teleseries (La Madrastra, La Torre 10), humorísticos (Jappening con Ja, Medio Mundo), programas al mediodía (El Festival de la Una, Exito), eventos deportivos y series extranjeras, los canales 4-5 (UCV) y 11 (U. de Chile) dedicaron gran parte de su programación a contenidos culturales, de debate e infantiles, como Pipiripao o Los Bochincheros. El Profesor Rossa surgió en UCV en 1981, pasando en 1984 a Canal 13.

La crisis económica de 1982 afectó gravemente a la industria: TVN vio su credibilidad mermada en medio de la creciente oposición a la dictadura y su situación económica se deterioraría fuertemente en 1988 debido al malogrado intento de Porque Hoy es Sábado de competir con Sábados Gigantes, quedando al borde de la quiebra. Luego de un breve intento de establecerse como una alternativa a los canales "grandes", Teleonce (y posteriormente Universidad de Chile Televisión) buscó ser un canal cultural por algunos meses en 1983, pero pronto volvió a su programación generalista sin resultados beneficiosos. Ese mismo año UCV TV, sumido en una grave crisis financiera, deja de emitir los sábados por más de un año y reduce su programación al mínimo. A mediados de los años 80, pese a ser un canal regional y localista, recibió buenas críticas por sus proyectos de bajo presupuesto y de género cultural pero criticado por sus debates políticos. La red televisiva de la Universidad del Norte, transformada en Telenorte el 5 de abril de 1982, pasaría por un buen auge con diversos programas regionales con transmisiones desde diversos puntos del norte y con fuertes alianzas con canales grandes de la industria. Y Canal 13 que vivió su época de oro con grandes programas que marcaron tendencia tanto en la información como en la entretención.

Durante la década de 1980 aparecieron 2 nuevos canales locales pertenecientes a casas de estudios: el 24 de diciembre de 1983 nació Instituto Profesional de Chillán Televisión (Iproch TV) en el canal 10 de la capital de Ñuble, mientras que el 28 de julio de 1986 se iniciaron las transmisiones del Canal 10 Universidad Austral de Chile en Valdivia. Ambas señales emitían en diferido la programación del Canal 11 de la Universidad de Chile mediante un acuerdo entre la casa de Bello con el Iproch y la UACH, el cual duraría hasta 1993.

En la obtención de frecuencias, Canal 13 tendría las repetidoras de San Fernando y Curicó en 1972, Concepción en 1973 y Valparaíso en 1976, para posteriormente llegar desde Iquique a Puerto Montt entre 1984 y 1989. El canal de la Universidad de Chile lograría llegar a Valparaíso en 1980 y se afiliaría con varias estaciones locales entre 1984 y 1993.[21]​ UCV TV llegaría a La Serena en 1971 (convirtiéndose el 10 de mayo de 1974 en un canal regional, denominado Canal 8 UCV Televisión, que emitía programas propios y espacios de los canales de Santiago y Valparaíso) y a Santiago en 1974, transformándose en una red durante los años siguientes. En cambio, Telenorte logra formar una red de canales con frecuencias en Iquique desde 1975, Arica desde 1976, y La Serena desde 1992.

Privatización, competitividad y avances técnicos (1989-2007)[editar]

Micrófonos utilizados por TVN (c.1988), RTU (c.1991) y Megavisión (c.1991).

Con el plebiscito de 1988 y el triunfo del No que pondría fin a la dictadura militar del general Pinochet, también vinieron cambios en la legislación chilena respecto a la radiodifusión televisiva existente hasta esa fecha. Precisamente el sábado 30 de septiembre de 1989 fue publicada la Ley 18.838 que crea nuevamente al Consejo Nacional de Televisión e impulsa la transición a una nueva etapa de la televisión en Chile.

Entre las obligaciones estipuladas permiten:

  • Que las concesiones de los canales sean administradas por los propios dueños de las mismas, pero a perpetuidad. Con ello consagra una vez más a las corporaciones de televisión de las universidades estatales.
  • Que permite la entrada de entes privados a la industria televisiva. es decir, lo que prohibía a los privados a participar de la televisión en las leyes de 1958 y de 1970, con esta ley los consagra después de 31 años.
  • Que se defina formalmente el correcto funcionamiento de la industria televisiva, resolviendo un duro problema respecto al planteamiento inicial de la misma industria desde sus inicios.
  • Que las Normas sobre Comunicación Política, esto es, por la presencia masiva de los partidos políticos en medios de comunicación masiva, se traslade a la Ley 18.700 de 1988 (conocida como la polémica Ley Electoral).

Tras el regreso a la democracia a comienzo de 1990, nuevamente la Ley 18.838 se modifica debido a diferencias políticas respecto a su decreto, dando como resultado la Ley 19.131 publicada durante el gobierno del presidente Patricio Aylwin Azócar el miércoles 8 de abril de 1992. Entre los cambios indica que las concesiones de los canales administrados por entes privados durarían 25 años de comodato, con opción de renovar por otro período.

A partir de esta última ley, los entes privados entrarían no sólo por el uso de las concesiones televisivas y su participación en la industria, sino que cambiarán radicalmente el sentido de la televisión chilena abierta afectando la programación, la cual tomaría un fuerte carácter popular tras la llegada del people meter, que acrecentó la competencia entre los canales, y además, darán origen a las crisis que afectarán a los canales universitarios promoviendo entre las casas de estudios la idea de la privatización.

El auge de los canales privados (1990-1999)[editar]

Móvil de prensa de Chilevisión en la Plaza Baquedano, Santiago.

Entrada la nueva década y en los últimos meses del gobierno militar, el sábado 20 de enero de 1990, diez frecuencias televisivas a nivel nacional serían lanzadas a concurso público para la licitación de sus señales a entes privados, entre ellos tres de la capital: el Canal 2, inutilizado desde 1961 y con la amplitud de espectro más baja de todas las frecuencias técnicamente hablando; el Canal 4 de San José de Maipo nunca utilizado hasta entonces (ambas frecuencias por entonces eran repetidoras de TVN); y el Canal 9, frecuencia original otorgada y utilizada por la Universidad de Chile hasta 1980, y que hasta ese año 1990 fue administrado por TVN para su segunda señal desde 1986. Tras el concurso público, les adjudicaron las señales a la Compañía Chilena de Comunicaciones, a la privatizada productora Chilefilms, y al Grupo Claro respectivamente.

El Grupo Claro del empresario Ricardo Claro Valdés crearía la empresa CIECSA (Comunicación, Información, Entretención y Cultura S.A.) que administraría la concesión del Canal 9. Para eso, ocuparían la antigua fábrica de Cristalerías Chile -también de su propiedad- para la instalación técnica de sus estudios y planta transmisora en Avenida Vicuña Mackenna 1348 en la comuna de Ñuñoa, cercana a los talleres de San Eugenio (hoy ocupados por el Metro de Santiago). Tras realizadas las pruebas experimentales televisivas de rigor y con la promoción de su apuesta programática el día anterior, a las 13:30 hrs. del martes 23 de octubre de 1990 inicia oficialmente sus transmisiones bajo el nombre de Megavisión con la primera edición de su noticiero y la ceremonia de inauguración del canal con presencia de altas autoridades el mismo día. Todo ello, transforma así a Megavisión como la primera red de televisión privada del país. Para esa primera transmisión contaban sólo con los canales 9 de Santiago y 5 del Gran Valparaíso. Desde 1991 aumentaría su cobertura producto de la Copa América realizada ese año. Para diciembre del mismo año 1991 el gigante mexicano Televisa se haría cargo del 49 % del canal, siendo factor trascendental en la concesión del Festival de Viña del Mar entre 1993 y 1999. Tras varios intentos fallidos, para el cambio de milenio sería devuelta al Grupo Claro.

Con sólo siete meses de diferencia, una sociedad por acciones conformada entre Chilefilms (99 %), la productora Jaime Castro y Compañía (1 %) y otros inversionistas administrarían en conjunto la concesión del Canal 4. Utilizando los estudios adyacentes de la ex-empresa fílmica estatal en Avenida Manquehue Sur 1201 en Las Condes, el domingo 12 de mayo de 1991 inicia sus transmisiones Red Chilena de Televisión, conocida sólo como La Red. El canal de Chilefilms desde un principio buscó ser un canal alternativo al resto, siendo incluso semillero de nuevos rostros televisivos como también incluir por primera vez en un canal privado servicio público estable en su programación. Sin embargo, la muy baja sintonía dada desde el primer minuto por sobre los canales de la competencia obligó a diversos cambios de administraciones durante gran parte de la década de los 90. Entre ellos se cuentan al grupo canadiense Canwest, al Grupo Copesa del empresario colombiano-chileno Álvaro Saieh y a la gigante comunicacional mexicana TV Azteca. Desde 1999 es administrada hasta el día de hoy por el grupo comunicacional Albavisión del empresario mexicano Remigio Ángel González.

Por último, el grupo comunicacional de la Radio Cooperativa haría recién uso de la concesión del Canal 2 a partir de a mediados de la década. Sería el miércoles 16 de agosto de 1995 cuando inicia las transmisiones del primer y único canal segmentado de la televisión chilena abierta hasta ahora: el Canal 2 Rock & Pop. Basándose en el éxito de la radio y revista homónimas, fue el canal ejemplo de nuevos semilleros de actores, comunicadores y periodistas de la industria, buscando una alternativa hacia una orientación juvenil, musical, humorística y de contingencia respecto del resto de los canales vigentes marcando tendencia en diversos programas íconos que marcaron una época. No obstante, su paupérrimo nivel de audiencia conllevó a reorganizar el canal bajo el sólo nombre del Canal 2 en 1998 sin éxitos inmediatos. Con un fracasado intento de venderla a inversionistas extranjeros con cierta polémica de por medio, el Canal 2 debió cerrar sin previo aviso sus transmisiones en la madrugada del miércoles 1 de diciembre de 1999 y dejó sin trabajo a más de 40 trabajadores debido a su mala administración. Tras eso, el canal siguió funcionando entre videoclips musicales y la venida del grupo comunicacional evangélico Vidavisión.

La llegada del people meter (1992)[editar]

Durante los años 70 y 80, los índices de audiencia de la televisión chilena fueron sondeados mediante el sistema coloquialmente referido como el de "los cuadernillos". Consistía en varias empresas que realizaban encuestas telefónicas a un determinado número de residencias seleccionadas diariamente al azar, consultando por lo que éstas habían sintonizado la noche anterior. Bajo éste método, muchos de los programas más vistos superaban los 50 puntos de audiencia, en algunos casos incluso se podía llegar a las 80 unidades. Sin embargo, se consideraba que éste sistema era inexacto y estaba sesgado hacia los sectores altos y medios.

En 1991, se decidió adoptar un sistema computarizado único, para lo cual se realizó una licitación internacional para escoger un proveedor, resultando elegida la brasileña Ibope con su people meter, que ocupa un número de equipos que captan minuto a minuto lo sintonizado, y que son destinados a igual cantidad de hogares seleccionados por sorteo.

La llegada del people meter transformó radicalmente el contenido de la televisión chilena, que hasta entonces estaba enfocado al público familiar, principalmente de estratos medios y altos (ABC1 y C2). Por otro lado, los sectores populares (C3 y D) tomaron mayor relevancia tras haber sido relegados a bloques diurnos, pero de poco prestigio, en décadas anteriores. Televisión Nacional, que a principios de los 90 se hallaba desacreditada y al borde de la quiebra, dejó de recibir aportes estatales (financiándose únicamente con publicidad), cambiando su propuesta programática hacia éstos últimos sectores, priorizando la producción nacional, en particular teleseries y programas culturales masivos, usualmente de corte testimonial. De este modo, el canal estatal no sólo se recuperó, sino que logró llegar al primer puesto de audiencia, lo cual sería la tónica hasta mediados de la década de 2010.

Ocaso de la televisión universitaria (1990-2018)[editar]

Tras la llegada de la televisión privada a la industria, era evidente que los canales universitarios debían responder a las nuevas exigencias. Sin embargo, no todos corrieron la misma suerte.

UCV TV llegó a los años 1990 con fuertes críticas de parte del CNTV debido a la gran cantidad de informerciales en pantalla, sumado además a que el gobierno se le quitó el subsidio necesario para su funcionamiento económicamente. Incluso se habló de privatización hacia 1997, sin embargo la Casa de Caces decidió mantenerla renovando sus equipos que no realizaban desde los años 1970. A pesar de los problemas que vinieron sucediendo, aumentó su presencia a nivel nacional llegando a Puerto Montt mediante un convenio con un canal local. Además las transmisiones hacia la capital lograrían cambiarse de vía microondas a fibra óptica en 1997.

Telenorte de la Universidad del Norte (hoy UCN) inició, a partir de comienzos de la década, un convenio con Canal 11 en la distribución de sus programas que duraría no mucho tiempo. El 15 de noviembre de 1992 inicia sus transmisiones en el conurbano La Serena-Coquimbo. Mantendría algunos otros convenios con La Red, Megavisión y UCV TV durante mitad de la década, para finalmente en 1995 pasar a ser privatizada tras la venta del canal por parte de la casa de estudios nortina a la Compañía Radio Chilena. A pesar de tener buena sintonía y representatividad de norte chileno en la televisión, y debido a problemas de manejos económicos y la fuerte competencia con la avenida de los canales desde Santiago, la nueva propietaria cerró sorpresivamente los estudios de las emisoras locales de Iquique en 1996, La Serena en 1997 y Antofagasta en 1998, quedando Arica como única señal vigente del canal hacia el nuevo milenio.

Sin embargo, el caso ejemplificador del declive de la televisión universitaria es claramente el Canal 11 de la Universidad de Chile. Llegando a los 1990 con cifras rojas, según el diario El Mercurio de la época, en sus 30 años de vida generó un déficit anual de US$ 3 millones, mientras que sus costes aumentaron a US$ 6 millones, demostrando aun así que se pudo mantener autofinanciado en un 50 % en su historia. Con una participación publicitaria de un 4 % de mercado (que supera en su época sólo a UCV TV), la Casa de Bello buscó alianza con TVN en el conocido Canal 18 (7 + 11). Esto significaba que TVN manejara económicamente el canal y la Casa de Bello sólo se preocuparía de los contenidos. No obstante, una dura oposición política llevó a fracasar el proyecto inicial de la Universidad de Chile. Ya en 1991, el canal arrastraba US$ 2 millones en perdidas anuales, por lo que se decidió crear una sociedad anónima denominada Red de Televisión Universidad de Chile (RTU) apuntando sus objetivos en una programación temática basada en deportes, la familia y la cultura, y con la meta de aumentar sus niveles de audiencias y asegurar una buena parte de la torta publicitaria. A pesar de lo anterior, traducido sólo en un intento de salvación, la Universidad de Chile debió ceder el 49 % de las acciones de RTU a la Organización Cisneros (Venevisión), grupo multimedial venezolano del empresario Gustavo Cisneros en una venta de casi US$ 7 millones, quedando la administración, operación y explotación del canal en un comodato de 25 años hasta 2018. Así en un proceso rápido, el 1 de octubre de 1993 nace Chilevisión. A pesar de las mejoras en infraestructura y su extensión por todo Chile, la sociedad no funcionaba, por lo que finalmente en 1994 el Grupo Cisneros compró el 51 % restante en US$ 8 millones quedándose con el canal en su total privatización. Tras eso, CHV paulatinamente iniciaba un proceso de fuertes cambios, convirtiéndose al final de la década en el cuarto canal de sintonía a nivel nacional.[21]

Sólo Canal 13 pudo salir adelante debido al gran arrastre de popularidad de sus programas de la década pasada, a la cobertura nacional que logró concretar durante los años 1990, a la inauguración oficial de su actual Centro de Televisión en 1994 ubicado en Inés Matte Urrejola 0848 en Providencia, y a las creaciones de la Señal 2 para el extranjero —conocido como Canal 13 Chile— y la Señal 3 sólo para la televisión por cable y satélite. No obstante, la arremetida de TVN tras el arribo del people meter obligó al canal a modificar sus contenidos con tal de enfrentar una pérdida de audiencia significativa, además de recurrir financieramente a la Casa de Casanova por primera vez desde los años 1970 (en un punto, parte de los ingresos del canal fueron destinados a la PUC). El repentino fallecimiento de su director ejecutivo insignia Eleodoro Rodríguez Matte en 1998 provocó un cambio radical administrativo e institucional en 1999 transformándose de Universidad Católica de Chile Televisión a Canal 13 UC (con un nuevo logotipo con cierta polémica de por medio), pasando a ser parte del grupo de Empresas UC, perteneciente a la misma casa de estudios. Para 2002, y tras estar cerca de la bancarrota, el Canal 13 tomó un enfoque más masivo, introduciendo al país el formato de reality shows y produciendo teleseries con ex-actores de TVN, canal con el cual se disputó las preferencias por algunos años. Sin embargo, una nueva crisis económica a partir de 2007 culminaría con la venta de un 66% de la señal al magnate Andrónico Luksic, quien adquiriría el 33% restante en 2018.

En 2016, la UCV vendió su canal de televisión al conglomerado Media23, culminando con seis décadas de participación de las universidades chilenas en la televisión. UCV TV pasaría a ser TV+ en 2018.

Nace la televisión de pago[editar]

A finales los años 1980 comienza a masificarse en Latinoamérica la televisión de pago o por cable, ya instaurada en los Estados Unidos desde finales de los años 1970. En Chile nace TV Cable Intercom, la primera empresa cableoperadora a nivel nacional creada por el diario El Mercurio el 17 de mayo de 1987, pero no sería hasta 1991 cuando empiezan a llegar los primeros canales internacionales y temáticos al país.

Sería Televisión Interactiva, conocida por su sigla TVI, la encargada de dar vida a los primeros canales de televisión de pago chilenos. De la mano de su director Luis Venegas Almendras, crearía una serie de canales temáticos que competirían fuertemente con los canales abiertos hasta entonces. En abril de 1992 crea el primer canal: ARTV, de carácter cultural. Luego crearía Vía X, de temática juvenil, musical y miscelánea, así como su gemela Zona Latina posteriormente en 1997. Años más tarde también crearía otra de tendencia musical llamada Bang TV en 2008.

En contrarréplica a lo realizado por TVI, en cultura Canal 13 crearía la señal 3, posteriormente conocida como Canal 13 Cable en 1995. De manera aparte, Hernán Schmidt crearía bajo su empresa Telefilms el canal ETC, primer canal temático infanto-juvenil.

Una segunda ola de nuevos canales de cables nacionales se crearía durante el nuevo milenio:

  • Los canales del Congreso Nacional: CDTV de la Cámara de Diputados y TV Senado del Senado Chileno
  • Teletrak TV, operada por la Red Teletrak de Hipódromos Chilenos siendo el primer canal temático de deportes a nivel nacional.
  • Novasur, creada por el CNTV en el año 2000 como objetivo de impulsar la capacitación de los profesores y docentes chilenos con material audiovisual educativa y cultural en las salas de clases.
  • Canal del Fútbol, conocido como CDF, creado el 11 de abril de 2003 luego que la ANFP junto a la productora GTV crearan una señal única y exclusivamente para el fútbol chileno. Hoy, es uno de los canales más rentables de la televisión chilena en la actualidad.
  • Vive TV, creada a partir de 2006 por el conglomerado de telecomunicaciones chileno VTR como un canal originalmente para deportes. Hoy, también emite programas de entretenimiento, noticias y eventos varios.
  • CNN Chile lanzada el 4 de diciembre del 2008 de una alianza entre VTR y Time Warner, ligada a la gigante de noticias internacional CNN.
  • Canal 24 Horas, creada por TVN y lanzada el 4 de marzo de 2009, basada en el noticiero central del canal estatal.
  • Canal del Deporte Olímpico, conocido como CDO, nacido en 2011, perteneciente en su mayoría al COCh como forma de fomentar todos los deportes olímpicos en general –excluyendo al fútbol– con un sistema similar al CDF.
  • La señal local de Fox Sports en Chile creada por el conglomerado medial Fox en Latinoamérica con producción en su mayoría nacional a partir de 2013.
  • Funbox, canal infantil de cable y satélite nacido en 2013.
  • Rec TV, canal de cable, creado por Canal 13, de programación de archivos misceláneos remasterizados de antiguos programas del canal a partir de 2014.
  • Bonita TV, canal musical de cable nacido en 2015.

Televisión Digital (TVD) (2009-presente)[editar]

El sello TVD certifica a los televisores aptos para el funcionamiento de la norma digital ISDB-Tb.
Decodificador ISDB-Tb.

Chile también mostró interés en el sistema de TV digital nipobrasileño (ISDB-Tb). En abril de 2009, los embajadores de Brasil y Japón fueron a ese país y transmitieron algunas de sus propuestas.

El lunes 14 de septiembre de 2009, se anunció la adopción de la norma ISDB-Tb con MPEG 4 creado por Japón y adoptado por Brasil, debido a su mejor recepción dadas las condiciones geográficas del territorio, la posibilidad de recepción en aparatos móviles, el despliegue en la alta definición y una mayor diversidad de canales. Actualmente 7 canales chilenos de televisión abierta transmiten en forma experimental con esta norma: Canal 13 HD, TVN HD, Mega HD, Chilevisión HD y UCV HD además de La Red, cada uno con sus respectivas señales para teléfonos móviles «one seg».[cita requerida] Se espera el apagón analógico programado para 2020.

Referencias[editar]

  1. Marina de Navasal (Noviembre de 1952). «En 1939 ya había televisión en Chile». Ecran. Consultado el 18 de abril de 2016. 
  2. Marina de Navasal (Noviembre de 1952). «Chile cuenta con un equipo de televisión industrial». Ecran. Consultado el 18 de abril de 2016. 
  3. a b c d e f Hurtado, María de la Luz (1989). «Historia de la televisión en Chile (1958-1973)» (PDF). Documentas/Ceneca. Consultado el 18 de abril de 2016. 
  4. Marina de Navasal (Diciembre de 1952). «Asistimos al primer ensayo de televisión chilena». Ecran. Consultado el 18 de abril de 2016. 
  5. «El primer programa de televisión artístico». Ecran. 13 de enero de 1953. Consultado el 18 de abril de 2016. 
  6. «Argentina nos prestó su televisión por siete días». Ecran. Febrero de 1953. Consultado el 18 de abril de 2016. 
  7. a b Ministerio del Interior de Chile (28 de octubre de 1958). «Aprueba reglamento de estaciones de radiocomunicaciones que utilicen frecuencias superiores a 29,7 megaciclos por segundo». LeyChile. Consultado el 14 de febrero de 2017. 
  8. «Llega la televisión a Magallanes». La Prensa Austral. 25 de agosto de 2011. Archivado desde el original el 11 de mayo de 2017. Consultado el 11 de mayo de 2017. 
  9. «Restauración del Puerto Libre». Consultado el 19 de abril de 2016. 
  10. «Tele-Vicios». Ecran. Marzo de 1963. Consultado el 28 de abril de 2016. 
  11. «Anteproyecto sobre Empresa Nacional de Televisión». Consultado el 11 de septiembre de 2019. 
  12. «Se inicia la aventura». Icarito. Consultado el 19 de abril de 2016. 
  13. Una mirada innovadora a la producción neotelevisiva
  14. Ministerio del Interior (24 de octubre de 1970), «Ley 17377: Televisión chilena», Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, consultado el 4 de abril de 2011 .
  15. Cinechile. «Rescate fílmico del Archivo DGA-USACH: 10 filmes online». Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  16. Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción (10 de septiembre de 1976). «Establece lista de mercaderías de importación prohibida». LeyChile.cl. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  17. Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (10 de abril de 1978). «Aprueba y declara norma oficial de la República de Chile sobre televisión en color». LeyChile.cl. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  18. Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción (29 de marzo de 1978). «Reemplaza lista de mercaderías de importación prohibida». LeyChile.cl. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  19. «Llega la tele en colores». La Estrella de Antofagasta. 11 de abril de 2016. Consultado el 11 de abril de 2016. 
  20. «Llegada del color a canal 13 en Esta noche Fiesta (1978)». YouTube. 10 de agosto de 2009. Consultado el 6 de agosto de 2016. 
  21. a b c «El canal de la Chile: historia y desarrollo». Consultado el 5 de diciembre de 2015. 
  22. «El Umatic llega a Chile». Archivado desde el original el 4 de marzo de 2016. Consultado el 18 de abril de 2016. 

Bibliografía[editar]

  • Torti, Juan Ángel. 2005. Televisión chilena: sus primeros pasos (1959-1973) Emege Comunicaciones. Santiago.