Arquitectura francesa

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Lado sur de la catedral Notre Dame de Paris, vista desde el Sena

La arquitectura francesa es el arte de la arquitectura proyectada y construida en Francia, tanto por maestros de obra, arquitectos e ingenieros franceses como extranjeros. Francia tiene una de las tradiciones arquitectónicas más importantes de Europa,[1] con períodos de gran esplendor como el gótico, el clasicismo o el rococó, que han dado lugar a estilos de origen francés ampliamente difundidos por todo el mundo. Francia ha sido pionera en la protección del patrimonio arquitectónico y tiene el mayor patrimonio mundial después de Italia, con 44 236 bienes declarados monumentos históricos (año 2012[2] ) y 13 edificios declarados individualmente patrimonio de la humanidad (Italia encabeza la lista con más de 100 mil monumentos[3] ).[4] Grandes arquitectos franceses han estado y están entre los mejores arquitectos del mundo, como Mansart, Le Nôtre, Gabriel, Soufflot, Boullée, Ledoux, Garnier, Viollet-le-Duc, Eiffel, Guimard, Le Corbusier, Perrault, Nouvel o Portzamparc.Son tipos arquitéctónicos plenamente franceses el chateau, el palais y el hôtel particulier, y son también franceses las bastidas, las chartreuses y los tipos monacales que a partir de Cluny y el Císter se extendieron por toda la Europa medieval.

Indicaciones de la especial importancia que se dio a la arquitectura en Francia fueron la fundación en 1671 de la Academia real de arquitectura —la primera institución de ese tipo en cualquier lugar de Europa— o el establecimiento en 1720 del Premio de Roma en arquitectura, un concurso de interés nacional, financiado por el estado, y un honor intensamente perseguido por todos los arquitectos.

Historia[editar]

Arquitectura galo-romana[editar]

La arquitectura de la antigua Roma en un principio adoptó la apariencia externa de la arquitectura griega y solamente al final de la República, desarrolló su propio estilo arquitectónico, muy distintivo, mediante la introducción de elementos anteriormente poco utilizados, como los arcos, las bóvedas y las cúpulas. Un factor crucial en este desarrollo, acuñado por la revolución arquitectónica romana, fue la invención del hormigón (Opera caementicia). Elementos sociales como la riqueza y las altas densidades de población en las ciudades obligaron a los antiguos romanos a descubrir nuevas soluciones (arquitectónicas) propias. El uso de bóvedas y arcos, junto con un buen conocimiento de los materiales de construcción, por ejemplo, les permitió lograr éxitos sin precedentes en la construcción de imponentes edificaciones de uso público.

Ejemplos notables en Francia durante el período son Alyscamps en Arles y la Maison Carrée en Nîmes. El Alyscamps es una gran necrópolis romana, que está a corta distancia fuera de las murallas de la antigua ciudad de Arles. Fue una de las más famosas necrópolis del mundo antiguo. El nombre es una corrupción del latín Elisii Campi (es decir, los Campos Elíseos). Fueron famosos en la Edad Media y se conocen por Ariosto en Orlando Furioso y por Dante en el Infierno.[5] El Alyscamps se siguió utilizando hasta bien entrada la Edad Media, aunque el traslado de las reliquias de San Trófimo a la catedral en 1152 redujo su prestigio.

Arquitectura prerrománica[editar]

La unificación del reino de los francos bajo Clodoveo I (465–511) y sus sucesores, correspondía con la necesidad de construcción de iglesias, y especialmente de iglesias monacales, ya que estas eran ahora las sedes más poderosas de la iglesia merovingia. Las plantas a menudo continuaron la tradición de la basílica romana, pero también tomaron influencias de lugares tan lejanos como Siria y Armenia. En el Este, la mayoría de las edificaciones eran de madera, pero la piedra era más común en los edificios importantes en el Oeste y en las zonas meridionales que luego cayeron bajo el dominio merovingio. La mayoría de las iglesias más importantes han sido reconstruidas, por lo general más de una vez, pero muchas plantas merovingias se han reconstruido a partir de la arqueología.

La descripción que hace el obispo Gregorio de Tours en la Historia de los francos de la basílica de Saint-Martin, construida en Tours por San Perpetuo (obispo 460-490) al comienzo del período y en un momento en que estaba en la frontera del territorio franco, da motivos para lamentar la desaparición de este edificio, una de las más bellas iglesias merovingias, que él decía tenía 120 columnas de mármol, torres en el extremo oriental, y varios mosaicos:

San Martín muestra el énfasis vertical, y la combinación de unidaddes-bloques que forman un espacio interno complejo y la correspondiente rica silueta externa, que iban a ser las características del románico.

Saint-Martin displayed the vertical emphasis, and the combination of block-units forming a complex internal space and the correspondingly rich external silhouette, which were to be the hallmarks of the Romanesque.

The Origins of the Romanesque (1986)[6]

Una característica de la basílica de San Martín que se convirtió en una característica de la arquitectura eclesial de los francos fue el sarcófago o relicario del santo elevado para ser visible y situado axialmente detrás del altar, a veces en el ábside. No hay precedentes romanos para esta innovación de los francos.[7]

Otros edificios, ahora perdidos, incluyendo los cimientos merovingios de basílica de Saint-Denis, St. Gereon en Colonia, y la abadía de Saint-Germain-des-Prés, en París, se describen como adornados de forma similar.

Arquitectura románica[editar]

La arquitectura de un estilo románico se desarrolló simultáneamente en partes de Francia en el siglo X y antes hasta la influencia posterior de la abadía de Cluny. El estilo, a veces llamado "primer románico" o "románico lombardo", se caracterizó por los gruesos muros, la falta de la escultura y la presencia de arcos ornamentales rítmicos conocidos como banda lombarda. La catedral de Angulema es uno de los varios casos en que las iglesias bizantinas de Constantinopla parecen haber influido en el diseño, ya que los espacios principales están cubiertos con cúpulas. Esta estructura habría requerido el uso de paredes muy gruesas y de enormes pilares desde los que arranquen las cúpulas. Hay capillas radiales en todo el ábside, que es una característica típicamente francesa y que luego fue evolucionando hacia la cabecera. Notre-Dame en Domfront, Normandía, es una iglesia cruciforme con un breve ábside en el extremo oriental. La nave ha perdido sus naves laterales, y tiene probablemente solamente algo de su longitud. El crucero tiene una torre que se eleva en dos plantas diferenciadas y está coronada por una aguja piramidal de un tipo visto ampliamente en Francia y Alemania, y también en las torres normandas de Inglaterra. La abadía de Fongombault en Francia muestra la influencia de la abadía de Cluny. La planta cruciforme es claramente visible. Hay una cabecera de capillas que rodean la suerte de ábside. El crucero está coronado por una torre. Los transeptos terminan con gabletes.

El Saint-Étienne situado en Caen presenta una de las fachadas románicas más conocidas del norte de Francia, con tres portales que conducen a las naves, y una disposición sencilla de ventanas idénticas entre los contrafuertes de las altas torres. Iniciado en la década de los 1060, fue un prototipo para las fachadas góticas. Las espiras y los pináculos, que parecen elevarse inevitablemente de las torres, son de principios del siglo XIII. La iglesia de la Trinidad de Caen puso un mayor énfasis en el portal central y en la disposición de las ventanas sobre él. La decoración de las torres comienza en un nivel inferior al de Saint-Étienne, dándoles peso y distinción. Las balaustradas superiores son adiciones en estilo clásico. La fachada de Le Puy-en-Velay, en Haute-Loire tiene una compleja disposición de aberturas y arquerías ciegas que se convertirá en una característica de las fachadas góticas francesas. Se hace aún más rico por el ladrillo policromada utilizado en diversos patrones, incluyendo en tablero de ajedrez, también una característica de la decoración con cerámica de las iglesias españolas de ese período. El perfil de las naves laterales se tamiza con arcos abiertos, tal vez por las campanas. La catedral de Angulema es otra fachada ricamente decorada, pero aquí es de piedra labrada con la escultura como adorno principal. La manera de disponer los distintos arcos no es diferente a Le Puy-en-Velay, pero la formación de cinco fuertes divisiones verticales sugiere que la nave está enmarcada por dos pasillos laterales en cada lado. De hecho, la iglesia no tiene pasillos y está cubierta por cúpulas. La escultura figurativa, en común con mucha de la escultura románica, no está estrechamente integrada en los espacios en forma de arco en el que se ha establecido.

En la catedral de Autun el patrón de los huecos de la nave y los pasillos se extiende más allá del crucero y en el presbiterio, cada pasillo termina en un ábside. Cada tramo de la nave se separa en la bóveda por un nervio transversal. Cada transepto se proyecta hasta la anchura de los dos tramos de la nave. La entrada tiene un nártex que apantalla la portada principal. Este tipo de entrada va a ser elaborado en la época gótica en los transeptos en Chartres.

Arquitectura medieval[editar]

El gótico francés fue un estilo arquitectónico predominante en Francia desde 1140 hasta alrededor de 1500, que se considera dividido en cuatro estilos: gótico temprano, alto gótico, radiante y gótico tardío o estilo flamígero. El estilo gótico temprano se inició en 1140 y se caracterizó por la adopción del arco apuntado y la transición desde el final de la arquitectura románica. Para fortalecer los muros, los constructores los dividieron en cuatro niveles: la arcada (arcos y pilares), galería, triforio y clerestorio. Para soportar los altos muros los constructores inventaron los arbotantes, que alcanzaron la madurez solamente en el alto gótico durante el siglo XIII. Las bóvedas son bóvedas sexpartitas de seis nervios. Edificaciones notables del estilo incluyen el extremo oriental de la iglesia de la abadía de Saint-Denis, la catedral de Sens, la catedral de Laon, la fachada occidental de la catedral de Chartres, Notre Dame de París, la catedral de Lyon y la catedral de Toul.

El estilo alto gótico del siglo XIII canonizó las proporciones y formas del gótico temprano y los desarrolló aún más para alcanzar la luz, con edificaciones más altas y majestuosas. Los muros de la estructura se modificaron de cuatro a sólo tres niveles: arcada, triforio y clerestorio. Las coronaciones de los pilares fueron más pequeños para evitar detener el empuje ascendente visual. Las ventanas del clerestorio cambiaron desde una única ventana en cada segmento, alojada en el muro, a dos ventanas unidas por un pequeño rosetón. La bóveda de crucería cambió desde seis a cuatro nervios. Los arbotantes maduraron, y después de que abrazaran en Notre-Dame de París y Notre-Dame de Chartres, se convirtieron en la forma canónica para soportar altos muros, ya que sirven a propósitos tanto estructurales como ornamentales. El cuerpo principal de la catedral de Chartres (1194-1260), la catedral de Amiens, y la catedral de Bourges son también representantes del estilo.

Aparte de estos estilos góticos, hay otro estilo llamado "gótico meridional" (a diferencia del gótico septentrional o gótico del Norte). Este estilo se caracteriza por una gran nave y no tiene ningún transepto. Los ejemplos de esta arquitectura gótica podrían ser Notre-Dame-de-Lamouguier en Narbona y Sainte-Marie en Saint-Bertrand-de-Comminges.

Arquitectura renacentista[editar]

La galería del río del Château de Chenonceau, proyectada por Philibert Delorme y Jean Bullant

Durante los primeros años del siglo XVI los franceses estuvieron involucrados en varias guerras en el norte de Italia, llevando de vuelta a Francia no sólo los tesoros artísticos del Renacimiento como botín de guerra, sino también ideas estilísticas. En el Valle del Loira se desató una oleada de construcción y muchos castillos renacentistas aparecieron en ese momento: el ejemplo más antiguo es el castillo de Amboise (c. 1.495) en el que Leonardo da Vinci pasó sus últimos años. El estilo se convirtió en dominante bajo Francisco I (ver: Castillos del Loira).

El estilo se desarrolló progresivamente en un manierismo francés conocido como estilo Enrique II con arquitectos como Sebastiano Serlio, que fue contratado después de 1540 en los trabajos en el Château de Fontainebleau. En Fontainebleau artistas italianos como Rosso Fiorentino, Francesco Primaticcio y Niccolo dell' Abbate formaron la Primera Escuela de Fontainebleau. Arquitectos como Philibert Delorme, Androuet du Cerceau, Giacomo Vignola y Pierre Lescot se inspiraron en las ideas nuevas. La fachada interior al suroeste de la Cour Carrée del palacio del Louvre en París fue diseñada por Lescot y cubierta con tallas exteriores por Jean Goujon. La arquitectura continuó prosperando en los reinados de Enrique II y Enrique III.

Arquitectura barroca[editar]

El Barroco francés es una forma de arquitectura barroca que se desarrolló en Francia durante los reinados de Luis XIII (1610–1643), Luis XIV (1643–1714) y Luis XV (1714–1774). El Barroco francés influyó profundamente en la arquitectura civil del siglo XVIII en Europa. Aunque el diseño de tres alas abiertas del palacio se estableció en Francia como solución canónica ya en el siglo XVI, fue el Palacio de Luxemburgo (1615–1620) de Salomon de Brosse el que determinó la dirección sobria y clasicista que la arquitectura barroca francesa va a tomar. Por primera vez, el corps de logis se subrayó como la parte representativa principal de la construcción, mientras que las alas laterales fueron tratadas como jerárquicamente inferiores y apropiadamente reducidas. La torre medieval ha sido completamente reemplazada por la proyección central en la forma de una puerta monumental de tres pisos.

Probablemente el formulador más logrado de la nueva actitud fue François Mansart, acreditado con la introducción del pleno barroco en Francia. En su diseño para el château de Maisons (1642), Mansart logró conciliar con fortuna los enfoques académicos y barrocos, al tiempo que demostraba el respeto a la idiosincrasia del estilo gótico heredado de la tradición francesa. Maisons-Laffitte ilustra la transición en curso de los chateaus post-medievales del siglo XVI a las casas de campo-villas del XVIII. La edificación es estrictamente simétrica, con un orden aplicado a cada planta, la mayoría en forma de pilastra. El frontispicio, coronado con un techo engrandecido separado, se infunde con notable plasticidad y todo el conjunto se lee como un todo tridimensional. Los edificios de Mansart son despojados de efectos decorativos exagerados, tan típicos en la Roma contemporánea. La influencia barroca italiana se silencia y relega al campo de la ornamentación decorativa.

El siguiente paso en el desarrollo de la arquitectura residencial europea supuso la integración de los jardines en la composición del palacio, como se ejemplifica en Vaux-le-Vicomte (1656-1661), donde el arquitecto Louis Le Vau, el diseñador Charles Le Brun y el jardinero André Le Nôtre se complementaron entre sí. Desde la cornisa principal hasta un plinto bajo, el palacio en miniatura se viste con el llamado "orden colosal", que hace que la edificación se vea más impresionante. La colaboración creativa de Le Vau y Le Nôtre marcó la llegada de la "manera magnífica" que permitió extender la arquitectura barroca fuera de los muros del palacio y transformar el paisaje circundante en un mosaico inmaculado de vistas expansivas.

Arquitectura rococó[editar]

El Rococó se desarrolló por primera vez en las artes decorativas y en el diseño de interiores. La sucesión de Luis XIV trajo un cambio en los artistas de la corte y en la moda artística general. Hacia el final del reinado del viejo rey, los ricos diseños barrocos fueron dando paso a elementos más ligeros con más curvas y patrones naturales. Estos elementos son evidentes en los diseños arquitectónicos de Nicolas Pineau. Durante la Regencia, la vida cortesana se alejó de Versalles y este cambio artístico se convirtió en bien establecido, primero en el palacio real y luego a lo largo de la alta sociedad francesa. La delicadeza y la alegría de los diseños rococó fueron a menudo vistos como en perfecta sintonía con los excesos del régimen de Luis XV.

Los años 1730 representaron la altura del desarrollo Rococó en Francia. El Rococó todavía mantenía el sabor barroco por las formas complejas y los patrones intrincados, pero en este punto, había comenzado a integrar una variedad de diversas características, incluyendo un gusto por los diseños orientales y las composiciones asimétricas. El estilo se había extendido más allá de la arquitectura y el mobiliario a la pintura y la escultura. El estilo rococó se extendió con artistas franceses y las publicaciones grabadas. Fue recibido con facilidad en las partes católicas de Alemania, Bohemia y Austria, donde se fusionó con las animadas tradiciones barrocas alemanas.

Neoclasicismo[editar]

Château del Petit Trianon, Versalles (Ange-Jacques Gabriel)
Palacio de Justicia, Lyon.
Interior del Panteón de París.

El neoclasicismo arquitectónico francés se desarrolló a causa de varios factores:

  • el desarrollo de las excavaciones arqueológicas en Italia con el descubrimiento de Pompeya y Herculano a finales de los años 1730, y luego, excavaciones en el sur de Francia.
  • profundización dnne Claude de Caylus|comte de Caylus]], Ruins of Palmyra (1753), Ruins of Balbec (1757) de Robert Wood, Ruins of Paestum (1758) de Thomas Major, Ruines des plus beaux monuments de la Grèce (1758) de Julien-David Le Roy).
  • el desarrollo de un gusto por lo pintoresco y por lo sublime (como el gusto por las ruinas, las pinturas de Giovanni Paolo Panini y de Hubert Robert, o los grabados de Giovanni Battista Piranesi adquiridos por los franceses o reportados por los viajeros).
  • el desarrollo del viaje a Italia de los arquitectos, en contacto con las ruinas antiguas y con los edificios de la arquitectura renacentista de Palladio, Rafael o Vignola.

Los primeros edificios neoclásicos fueron construidos en tiempos de Luis XV por Ange-Jacques Gabriel y Jacques-Germain Soufflot, bajo el impulso por el marqués de Marigny, director general de los Edificios del Rey (Bâtiments du roi), desde 1751 a 1773. Sus principales realizaciones fueron la Escuela Militar (1751-1756), el palacio de Compiègne, reconstruido a partir de 1751, Place Louis XV (1755-1775), el Petit Trianon (1762-1768), le proyecto de reconstrucción de Versalles entre 1772 y 1775, el Hôtel-Dieu de Lyon (1741-1764) y la iglesia de Santa Genoveva de Paris (1764-1790).

Esta primera fase del neoclasicismo en Francia, coincidente con el estilo Luis XVI en el diseño de mobiliario e interiores, fue inicialmente un estilo parisino, el "Goût grec" ("estilo griego") no un estilo de la corte. Sólo cuando el joven rey accedió al trono en 1771 hizo que María Antonieta, su reina amante de la moda, llevase el nuevo estilo a la corte.

El gusto por lo antiguo y el retorno al clasicismo también se expresan en la arquitectura religiosa, en la civil, en la privada —a menudo a través del modelo reinterpretado la arquitectura privada de Palladio conocido a través de su tratado I quattro libri dell'architettura (Venecia, 1570)—, la decoración de interiores y el arte de los jardines. Además de los ejemplos de la iglesia de Saint-Sulpice, Santa Genoveva, sitios públicos y edificios como el Casa de la Moneda de Paris, la Escuela de Cirugía, el Gran Teatro de Burdeos, el Hôtel de Salm, la Plaza de la Bolsa de Burdeos, numerosos edificios privados fueron construidos en este estilo: los hoteles Alexandre, Hallwyll, de Thelusson, de Bourbon-Condé, de Masseran, de Montesquiou en París, las casas Carré de Baudouin, Huvé, Rousseau alrededor de la capital, muchos hoteles en Burdeos, La Rochelle, la casa del propietario en Le Havre, sin incluir los desarrollos inmobiliarios, como el Palais-Royal de París o el barrio Graslin en Nantes.

Estos edificios expresan un deseo de romper con el estilo barroco del período anterior:

En el dominio de los jardines, son los ejemplos de los llamados jardines anglo-chino que se desarrollan en la vísperas de la Revolución: parque del Desierto de Retz, parque de Méréville, parque de Maupertuis, jardín del Hameau de la Reine en Versalles de Richard Mique, jardin del dominio de Montreuil de Jean-Jacques Huvé, parque Monceau para el duque de Orleans. A diferencia de la simetría de los dibujos de Le Nôtre, estos jardines se alían con una naturaleza que se quiere no domesticada con piezas de arquitectura caprichosa o acondicionamientos pintorescos (cuevas artificiales, ríos, cascadas, falsas ruinas artificiales tomadas por la vegetación, etc.).

Los principales representantes del neoclasicismo arquitectónico francés hasta la víspera de la Revolución fueron Ange-Jacques Gabriel, Jacques-Germain Soufflot, Étienne-Louis Boullée y Claude Nicolas Ledoux. Los edificios respectivos de los dos últimos, construidos o proyectados utópicamente (cenotafio de Newton de Boullée, proyecto de ciudad ideal en Arc-et-Senans de Ledoux), han influido a arquitectos y teóricos del siglo XX. Además de estos cuatro grandes nombres, Jacques Denis Antoine, Jean-Benoît-Vincent Barré, François-Joseph Bélanger, Alexandre Brongniart, Jean-François-Thérèse Chalgrin, Charles François Darnaudin, Louis-Jean Desprez, Charles De Wailly, Jacques Gondouin, Jean-Jacques Huvé, Victor Louis, Richard Mique, Pierre-Louis Moreau, Pierre-Adrien Pâris, Marie-Joseph Peyre, Bernard Poyet, Jean-Augustin Renard, Pierre Rousseau cuentan entre los representantes de la vuelta a la antigüedad bajo el reinado de Luis XVI.

La Revolución, entendida como el período entre 1789 y el Golpe de Estado del 18 de Brumario (1799), y el Primer Imperio (1805-1814) marcó una etapa importante en el neoclasicismo arquitectónico francés. Animaron la expresión de una sensibilidad grandiosa, el uso de un vocabulario ornamental aún más inspirado en la Antigüedad que bajo el reinado de Luis XVI, incluso yendo a buscar elementos de adorno llamados "etruscos" o "pompeyanos" o creídos como tales...

Durante la Revolución, el gusto por la antigüedad se expresa principalmente en la arquitectura llamada "efímera" (arquitectura de fiestas públicas y ceremonias, decoración de salas de espectáculos o de salas de reuniones públicas: Tribunado, Consejo de los Cinco Cents, etc.),[8] y en concursos públicos lanzados para construir monumentos conmemorativos: concurso del Año II,[9] proyecto de columnas o obeliscos departamentales a la gloria de los ejércitos revolucionarios, fuentes públicas, etc.

Napoléon I quiso hacer de París la Nueva Roma e hizo construir numerosos edificios que recuerdan al Imperio romano en su apogeo con la ayuda de arquitectos como Charles Percier y Pierre-François-Léonard Fontaine: rue de Rivoli, columna Vendôme, arco de Triunfo del Carrusel, Arc de Triomphe de la Place de l'Étoile (encargado en 1806, terminada en 1836). (Ver también el estilo Imperio).

Desde alrededor de 1800 un nuevo flujo de ejemplos arquitectónicos griegos, vistos a través de aguafuertes y grabados, comenzó a dar un nuevo impulso al neoclasicismo que se conoce revival griego o neogriego. El neoclasicismo continuó siendo una fuerza importante en el arte académico a través del siglo XIX y más allá —una antítesis constante para el romanticismo o revival gótico— aunque desde finales del siglo XIX a menudo fuese considerado anti-moderno, o incluso reaccionario, en los círculos críticos influyentes. A mediados del siglo XIX, varias ciudades europeas —en particular San Petersburgo, Atenas, Berlín y Múnich— se transformaron en verdaderos museos de arquitectura neoclásica. En comparación, el revival griego en Francia nunca fue popular, tanto en el Estado o en el público. Lo poco que se había iniciado con la cripta de Charles De Wailly en la iglesia de San Leu-St Gilles (1773–1780), y las Barriere des Bonshommes (1785–1789) de Claude Nicolas Ledoux. La evidencia de primera mano de la arquitectura griega fue de muy poca importancia para los franceses, debido a la influencia de las doctrinas de Marc-Antoine Laugier que trató de discernir los principios de los griegos en lugar de sus meras prácticas. Tomaría hasta el neogriego de Laboustre del segundo Imperio para que el revival griego floreciese brevemente en Francia.

Entre los edificios neoclásicos posteriores a la Revolución, destacan: la capilla expiatoria de París de Luis XVI de Pierre-François-Léonard Fontaine, la iglesia de la Madeleine de Pierre Vignon y Jean-Jacques-Marie Huvé (1808-1842).

Arquitectura del Segundo Imperio[editar]

Palais Garnier (1861-1875)

Durante la mitad del siglo XIX, cuando Napoleón III estableció el Segundo Imperio, París se convirtió en una ciudad glamorosa de imponentes y altos edificios. Muchas casas fueron embellecidas con detalles como columnas pareadas y elaboradas cresterías de hierro forjado que aparecen a lo largo de las cubiertas. Pero la característica más llamativa de este periodo es la empinada cubierta de mansarda, reconocible por su forma trapezoidal: a diferencia de un hastial triangular a dos aguas, la mansarda casi no tiene pendiente hasta la cima, cuando se aplana abruptamente. Esta casi perpendicular línea de cubierta crea un sentido de majestuosidad, y también permite disponer de un espacio más utilizable en el ático. En los Estados Unidos, el Segundo Imperio es un estilo victoriano. Sin embargo, también se puede encontrar la práctica y decididamente mansarda francesa en muchas casas contemporáneas.

Beaux Arts[editar]

Otro estilo parisino, Beaux Arts, se originó a partir de las legendaria École des Beaux Arts (Escuela de Bellas Artes). Floreciente durante los siglos XIX y principios del XX, fue una grandiosa elaboración en el más refinado estilo neoclásico. Simétricas fachadas fueron ornamentadas con detalles lujosos, como guirnaldas, medallones, flores y escudos. Estas imponentes y masivas casas, casi siempre construidas en piedra, estaban reservadas sólo para los muy ricos. Sin embargo una casa más 'humilde' podía mostrar influencias Beaux Arts si tenía balcones de piedra y adornos de mampostería. Muchos arquitectos norteamericanos estudiaron en la École des Beaux Arts, y el estilo influyó fuertemente en la arquitectura Estados Unidos desde alrededor de 1880 hasta los años 1920.

El Grand Palais (1897-1900) en París, construido en el estilo Beaux-Arts

Art Nouveau & Art Deco[editar]

Arquitectura moderna y contemporánea[editar]

Main: Modernist architecture in France

Algunos de los principales diseñadores y arquitectos franceses modernos y contemporáneos son:

Ejemplos de edificios modernos y contemporáneos construidos en Francia son

Arquitectura regional[editar]

Una villa típica de Normandía en la ciudad costera deDeauville.

El estilo francés puede variar de ser muy moderno al rústico y antiguo en apariencia.

Arquitectura provincial[editar]

Una de las características más distintivas de muchos edificios franceses son las altas ventanas del segundo piso, a menudo en forma de arco en la parte superior, que rompen la cornisa y se elevan por encima de los aleros. Este diseño de ventana inusual es especialmente notable en las casas provinciales de la América francesa. Siguiendo el modelo de los casas señoriales en las provincias francesas, estas casas de ladrillo o estuco son majestuosas y formales. Tienen cubiertas de cuatro aguas empinadas y una forma cuadrada, simétrica, con ventanas equilibradas a cada lado de la entrada. Las altas ventanas del segundo piso se suman a la sensación de altura.

Normandia[editar]

En Normandia y en el Valle del Loira de Francia, los silos agrícolas a menudo se unieron a la vivienda principal en lugar de disponer un establo separado. Después de la Primera Guerra Mundial, los estadounidenses idealizaron románticamente la granja francesa tradicional, creando un estilo conocido como normando francés. Al lado de la piedra, el estuco o el ladrillo, estas casas pueden sugerir el estilo Tudor con entramados de madera decorativa (con tiras verticales, horizontales y diagonales de madera dispuestas en albañilería). El estilo normando francés se distingue por una torre redonda de piedra coronada por una cubierta en forma de cono. La torre se dispone generalmente cerca del centro, actuando como entrada de la casa. El normando francés y detalles de francés provincial a menudo se combinaron para crear un estilo llamado simplemente país francés (French Country) o francés rural (French Rural) tallado o en relieve sobre molduras, apliques y pasamanos.

Arquitectura de ultramar[editar]

America[editar]

Casa Bequette-Ribault en Ste. Genevieve (Misuri)

La arquitectura criolla francesa es un estilo colonial estadounidense que se desarrolló a principios del siglo XVIII en el valle del Misisipí, especialmente en Luisiana. Los edificios criollos franceses tomaron elementos prestados de otras tradiciones de Francia, el Caribe, y otras muchas partes del mundo, como españoles, africanos, americanos nativos, y otros patrimonios. Las casas criollas francesas de la época colonial fueron especialmente diseñadas para el clima cálido y húmedo de la región. Tenían algunas o las siguientes características:

  • entramados de madera con ladrillo o "Bousillage" (barro combinado con musgo y pelos de animales);
  • anchas cubiertas a cuatro aguas que se extienden sobre los porches;
  • delgadas columnas de madera;
  • barrios residenciales erigidos por encima del nível del suelo;
  • Anchos porches, llamados "galerías";
  • No hay pasillos interiores;
  • Porches usados como vía de paso entre las habitaciones;
  • puertas francesas (puertas con muchos cristales pequeños).

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Notas
  1. Kalnein 1995, p. 1.
  2. Según la base Mérimée (lista Open-data publicada en 2013. Véase en: Liste des Immeubles protégés au titre des Monuments Historiques (jeu de données issu d'un service public certifié, Publicado el 6 de noviembre de 2013 por el Ministère de la Culture et de la Communication en el portal Etalab)
  3. Eyewitness Travel (2005), p. 19
  4. Francia tiene 39 bienes declarados, de los que 13 son edificios singulares, además de otros 18 que corresponden a ciudades o conjuntos en los que las edificaciones tienen un valor central.
  5. Lawrence Durrell, Caesar's Vast Ghost,Faber and Faber, 1990; paperback with corrections 1995; ISBN 0-571-21427-4; see page 98 in the reset edition of 2002
  6. V.I. Atroshenko and Judith Collins, The Origins of the Romanesque (Lund Humphries, London) 1986, p. 48. ISBN 0-85331-487-X
  7. Werner Jacobsen, "Saints' Tombs in Frankish Church Architecture" Speculum 72.4 (October 1997:1107-1143).
  8. Monique Mosser, Le temple et la montagne : généalogie d'un décor de fête révolutionnaire, Revue de l'Art, numéro 83 , 1989, p. 21-35.
  9. *Referencia vacía (ayuda) .
Fuentes

Enlaces externos[editar]