Palais-Royal

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Palais-Royal
Logo monument historique Clasificado MH (1994)[1]
Paris1ABanner1.jpg
Entrada al Palais Royal desde la rue Saint-Honoré
Localización
País FranciaFlag of France.svg Francia
División Flag of Île-de-France.svg Isla de Francia
Municipio(s) París
Información general
Uso Palacio real, Hôtel particulier, sede institucional
Estado En uso
Propietario Varios, públicos y privados
Administrador Centro de los monumentos nacionales (prop. pública)
Acceso público Libre y áreas restringidas en razón del uso (Estación de Palais Royal - Musée du Louvre
Historia del edificio/monumento
Fundador(es) Richelieu
Primera piedra 1624
Construcción 1624-1639
Arquitecto(s) Jacques Lemercier (1624-1639)
Jules Hardouin-Mansart (1700)
Gilles-Marie Oppenordt (1708-1723)
Pierre Contant d'Ivry (1752)
Victor Louis (1780-1791)
Pierre-François-Léonard Fontaine (1817-1831)
Pierre Prosper Chabrol
Características
Tipo Conjunto monumental urbano, ampliado, modificado y rehecho a lo largo del tiempo
Estilo(s) Barroco, Neoclasicismo, Neobarroco, Napoléon III
Mapa(s) de localización
Palais-Royal ubicada en París
Palais-Royal
Palais-Royal
Palais-Royal (París)
Coordenadas 48°51′48″N 2°20′13″E / 48.863333333333, 2.3369444444444Coordenadas: 48°51′48″N 2°20′13″E / 48.863333333333, 2.3369444444444

El Palais-Royal (en francés, lit. 'Palacio Real') es un conjunto monumental —un palacio, jardines, galerías y un teatro— situado al norte del palacio del Louvre, en el I Distrito de París, que fue y es un destacado lugar de la historia de Francia y de la vida parisina.

Construido por Richelieu en 1628, el Palais-Cardinal, donado al rey Luis XIII en 1636, sirvió como residencia de la reina regente Ana de Austria y de Luis XIV niño durante los disturbios de la Fronda, momento en que se convirtió en el Palais-Royal (a pesar de que nunca más volvió a alojar un soberano).

Donado en apanage a Felipe I de Orleans en 1692, se convirtió en el palacio de los Orléans y su hijo, el Regente durante la minoría de edad de Luis XV, dirigió la corte desde él. El futuro Philippe Égalité realizó en 1780 una grandiosa operación inmobiliaria dirigida por el arquitecto Victor Louis, enmarcando el jardín posterior con construcciones uniformes y galerías que se convertirán durante medio siglo —por sus cafés, restaurantes, salones y otros entretenimientos—, en el lugar de encuentro de moda de una sociedad parisina elegante y a menudo libertina. El cierre de las casas de juego allí se hará en 1836.

Restituido a los Orléans en 1814, puesto a disposición del rey Jerónimo Bonaparte durante el Segundo Imperio, fue asignado desde 1871 a distintas administraciones de la República. Hoy alberga el Consejo de Estado, el Consejo Constitucional y el Ministerio de Cultura. En la parte posterior de los jardines se encuentran los antiguos edificios de la Biblioteca nacional de Francia, así como el depósito de la biblioteca con una colección de más de seis millones de libros, documentos, mapas e impresiones (la mayoría de las colecciones se han trasladado hasta un edificio más moderno).

El espectáculo siempre ha estado presente en el Palais Royal: Richelieu tenía allí su propio teatro; Molière retomó la sala en 1660; a su muerte, Lully instaló allí la Opéra que se incendiará en 1781. La historia moderna de la Comédie-Française se inició aquí en 1799. El teatro Montansier se abrió en 1790 y se convirtió en el Teatro del Palacio Real privilegiando el llamado teatro de bulevar.

La última gran fecha del Palais-Royal fue la instalación en 1986 de Les Deux Plateaux de Daniel Buren en el patio principal.

Localización[editar]

El conjunto arquitectónico del Palais-Royal está limitado por la rue Saint-Honoré y la plaza Colette, al sur, por la rue de Richelieu, luego por la rue de Montpensier, al oeste, por la rue de Beaujolais, al norte, y por la rue de Valois, al este.

Historia[editar]

El Palais-Cardinal[editar]

Vista de pájaro (circa 1641)
La galería de los Proues, resto de la edificación original del Palais-Cardinal
Interior de la galerie des Proues

Richelieu adquirió en 1624 por 90 000 francos el hôtel de Rambouillet (no confundir que el edificio del mismo nombre sede de un salón literario), un hôtel particulier que presentaba para él la doble ventaja de estar cerca del Louvre y de estar bordeado por un fragmento de la muralla de Carlos V que podía, si fuera demolida, proporcionarle un gran espacio en la ciudad detrás de su hôtel.[2]​ Ese será el caso en 1633, cuando una patente real le otorgaba la propiedad de esas tierras traseras.

Luego emprendió, apelando al arquitecto Jacques Lemercier, que acababa de completar el pabellón de Reloj del Louvre, la transformación del hôtel en un palacio real con suntuosos apartamentos. Las obras de ampliación finalizaron en 1639 y el resultado fue una espaciosa residencia urbana en forma de H que gozaba de un amplio jardín en la parte posterior. Para su decoración, Richelieu contó con los pintores Philippe de Champaigne y Simon Vouet, que concibieron las dos partes más destacables del palacio: en el ala oeste del patio de entrada, la Galerie des objets d'art, que servía para exponer la colección de arte del cardenal; y en la misma ala, pero dando frente al jardín, la Galerie des Hommes Illustres, destinada a exponer los retratos de los franceses ilustres que habían precedido al cardenal.[2]​ Sauval[3]​ dejó testimonios precisos sobre esa galerie des Hommes Illustres que comportaba, acompañados de cuatro estatuas y treinta y ocho bustos de mármoles antiguos, veinticinco retratos (incluido el de Luis XIII y el suyo) pintados por Champaigne y Vouet. Al oeste de la propiedad, el cardenal adquirió el vecino hôtel de Brion para servir de residencia a sus allegados y para albergar su amplísima biblioteca. Asimismo, en el lado este mandó erigir una sala de teatro, que permanecerá durante mucho tiempo como la más hermosa de París. Corneille subrayaba el carácter suntuoso de esa residencia en Le Menteur:

Y el universo entero no puede ver nada igual
A los hermosos exteriores del Palacio Cardinal.
Una ciudad entera, con pomba edificada,
Parece de un viejo foso por milagro salida,
Y nos hace presumir con sus soberbios techos
Que todos sus habitantes son dioses o reyes.

Et l'univers entier ne peut rien voir d'égal
Aux superbes dehors du Palais Cardinal.
Toute une ville entière, avec pompe bâtie,
Semble d'un vieux fossé par miracle sortie,
Et nous fait présumer à ses superbes toits
Que tous ses habitants sont des dieux ou des rois.

Le Menteur (1644), de Corneille

No queda hoy del Palais-Cardinal incendiado en 1763 más que la galerie des Proues decorada con motivos de rostras y de anclas marinas, que recuerda el cargo de superintendente de Navegación del Cardenal.

El Palais-Royal y Luis XIV[editar]

Planta general del conjunto (1692)
Felipe I de Orleans, hermano de Luis XIV, que como él paso la niñez en el Palais-Cardinal, y a quien Luis se lo cederá tras decidir la reina Ana vivir en el Louvre

Richelieu donó su palacio al rey Luis XIII, mediante escritura de donación con reserva de usufructo el 6 de junio de 1636, renovada por testamento, hasta su muerte en 1642. El acto de donación estipulaba que el hôtel permanecería para siempre inalienable para la Corona, siendo la causa determinante de la liberalidad que el edificio sirviese como vivienda para el rey o el heredero de la Corona, con exclusión de cualquier otra persona.

Luis XIII jamás llegó a disfrutar del Palais-Cardinal, pues murió en mayo 1643. Sin embargo, en octubre del mismo año,[4]​ la regente Ana de Austria decidió instalarse en el edificio con sus dos hijos, el futuro Luis XIV y Felipe I. Al contrario que el palacio del Louvre, constantemente en obras, el Palais-Cardinal era un edificio amplio y recién construido que además gozaba de un amplio jardín donde podía jugar el joven Luis y su hermano. Como nueva residencia de la familia real, el complejo pasó entonces a llamarse Palais-Royal (literalmente Palacio Real).[2]​ El Hôtel de Sillery, situado justo enfrente fue demolido para permitir la creación de una plaza que precediera a la entrada.[5]

La reina Ana encargó la redecoración de sus aposentos, situados en el ala noreste cara al jardín, al pintor Simon Vouet. En dichos aposentos se tomaron algunas de las decisiones políticas que precedieron a la Fronda. El cardenal Mazarino, por su parte, adquirió el Hôtel Tubeuf (actual sede de la BNF) situado al otro lado del jardín, aunque también dispuso de unos aposentos en el mismo palacio, al lado de los del rey Luis XIV.[6]

El futuro rey Sol pasó cinco años de su infancia en el Palais-Royal, pero el estallido de la Fronda en 1648 puso fin a ese periodo. El 6 de enero de 1649, la regente y la familia real abandonaron furtivamente el palacio en medio de la noche, rumbo a Saint-Germain-en-Laye. La familia real volvió a París días después con la ayuda de las tropas de Gastón de Orleans y del príncipe de Condé.[7]

El episodio más destacable de esa época ocurrió, sin embargo, en enero de 1651, cuando la muchedumbre, ante el temor que el joven rey, entonces de ocho años, hubiera abandonado el palacio, penetró a la fuerza en sus aposentos hasta llegar a su dormitorio y pasó varias horas frente a su cama. Dicen que de ese episodio inspiraría al joven monarca a construir una nueva residencia fuera de París. La familia real volvería a abandonar el Palais-Royal en septiembre del mismo año y no entraría de nuevo en París hasta 1652, después del fin de la Fronda.[8]

A su regreso a la capital, la reina regente decidió volver a instalarse en el Louvre, al considerar que el Palais-Royal era poco seguro. Este último edificio conservó su nombre, pero nunca más volvió a servir de residencia real.

Como la escritura de donación de Richelieu implicaba la obligación de asignarla a la residencia del único rey, los juristas concluyeron que la cláusula se había vuelto inejecutable y debía ser considerada como no escrita. Se consideró que el palacio, por su pequeñez y la calidad de sus edificios, no era una morada adecuada para un rey, y que solo el Louvre, por su grandeza y magnificencia, respondía a la majestad del rey. Gracias a este razonamiento, por cartas patentes de febrero de 1692, se le donó finalmente el palacio en apanage a su hermano Felipe I de Orleans, llamado Monsieur.

Felipe, a diferencia de su hermano que pasaba casi todo su tiempo en Versalles, hizo del Palais-Royal su residencia principal, a la vez que reconstruía el palacio de Saint-Cloud. Siempre acudía al teatro y a la ópera, ofrecía grandiosas recepciones en el Palais Royal y se dejaba ver en los mercados y ferias. Se convirtió así en un personaje tremendamente popular en la capital y al mismo tiempo en una suerte de representante del rey en la vieja capital, al menos en el terreno social. Monsieur fue un gran mecenas, no solo por su generosidad sino por su gusto refinadísimo y experto. En 1700, hizo construr una nueva galería, la future galería de Eneas, paralela a la rue de Richelieu, obra de Jules Hardouin-Mansart. El 19 de junio de 1701 falleció Felipe pasando el palacio a su hijo Felipe II de Orleans, a la vez sobrino de Luis XIV.

La edad de oro del Palais-Royal: la Regencia (1715-1723)[editar]

Consejo del Regente en el Palais-Royal. Las paredes están cubiertas con tapices de los Gobelinos y hay un escudo de armas de los Orléans sobre las puertas. La pieza parece corresponder a la segunda antecámara del inventario de Monsieur en 1701
El Palais-Royal en el plano de Turgot en 1735.

La Regencia (1715-1723) fue la edad de oro del Palais-Royal que se convirtió desde 1715 hasta 1723 en el corazón de la vida política y artística y que luego suplantaría al mismo Versalles. El regente Felipe II de Orleans, sobrino de Luis XIV, residiría en él y haría transformar el palacio a su primer arquitecto, Oppenordt, uno de los principales creadores del estilo rococó.

El palacio comprendía entonces el gran apartamento, con la sala de comedor, la chambre de parade (dormitorio de estado), el grand cabinet donde eran recibidos los embajadores, los pequeños apartamentos del Regente y los apartamentos de la duquesa de Orléans. La galería de Eneas, pintada por Antoine Coypel, con catorce grandes composiciones correspondientes a las escenas de la Eneida, era considerado uno de los principales atractivos de la capital.

Mecenas y gran coleccionista, el Regente reunió en el Palais-Royal una fabulosa colección de cuadros,la más importante después de la del rey, con más de quinientas obras de pintores ilustres (la colección será vendida en 1788 por el futuro Philippe-Égalité). Entre las obras maestras que incluía, se cuentan cinco de las poesías (mitologías) pintadas por Tiziano para Felipe II de España, La resurrección de Lázaro de Sebastiano del Piombo y tres famosos originales de Correggio.

Las fiestas oficiales y las cenas galantes se sucedían en el Palais-Royal. La ópera se encontraba entonces en una sala del palacio. Bailes, públicos pero con un alto costo de entrada, se celebran allí en invierno, tres veces por semana. El Regente se entretenía asistiendo a ellos de incógnito, siendo el uso obligatorio de la máscara lo que favorecía la confusión de rangos. Era, según Saint-Simon, una de las razones para mantener su residencia en París:

El duque de Orleans no tenía más que dar un paso para ir allí al salir de sus cenas para mostrarse allí a menudo en un estado poco conveniente. [A Saint-Simon le habría gustado] alejar al duque de Orleans de las perniciosas compañías con las que cenaba todas las noches, del estado en el que a menudo aparecía en los bailes de la Ópera, y del tiempo que perdía después de todas las representaciones de esos espectáculos. Pero fue precisamente eso lo que lo unió a la estancia de París de la que no había forma de apartarlo.

M. le duc d’Orléans n’avait qu’un pas à faire pour y aller au sortir de ses soupers et pour s’y montrer souvent en un état peu convenable.» Saint-Simon aurait voulu « éloigner M. le duc d’Orléans des pernicieuses compagnies avec qui il soupait tous les soirs, de l’état auquel il se montrait souvent aux bals de l’Opéra et du temps qu’il perdait après toutes les représentations de ces spectacles. Mais c’est précisément ce qui l’attachait au séjour de Paris duquel il n’y eut pas moyen de le tirer.

Destrucción de la primera Sala de Opera el 6 de abril de 1763

Cuando murió el Regente en 1723, el palacio cayó en un semi-letargo. Su hijo y heredero, Luis I de Orleans eligió vivir en palacio de Saint-Cloud. Viudo en el parto de su segundo hijo, rehusó volver a casarse y las únicas obras realizadas en el Palais-Royal concernían al mantenimiento y a los jardines, que fueron restaurados por el sobrino de Le Nôtre. Los jardines fueron en ese momento abiertos al público (pero prohibidos a personas con ropas descuidadas y a los sirvientes en librea) y atrajeron a una multitud de paseantes. Es en estos jardines donde comienza la obra de El sobrino de Rameau:

Haga bueno o haga malo, tengo la costumbre de irme a pasear, a eso de las cinco de la tarde, por el Palacio Real. Siempre se me ve solo meditando en el banco de Argenson [...] […] Abandono mi espiritua a su libertinaje. Le dejó seguir libremente la primer idea sensata o loca que se presente, tal y como se ve en la alameda de Foy a nuestros jóvenes disolutos siguiendo los pasos de una cortesana de aspecto desenvuelto, rostro risueño, mirada viva, nariz respingona, abandonando a una por otra, galanteando a todas sin comprometerse con ninguna. Mis ideas son mis amantes.

Qu’il fasse beau, qu’il fasse laid, c’est mon habitude d’aller sur les cinq heures du soir me promener au Palais-Royal. C'est moi qu'on voit toujours seul, rêvant sur le banc d'Argenson […] J'abandonne mon esprit à tout son libertinage. Je le laisse maître de suivre la première idée sage ou folle qui se présente, comme on voit dans l'allée de Foy nos jeunes dissolus marcher sur les pas d'une courtisane à l'air éventé, au visage riant, à l'œil vif, au nez retroussé, quitter celle-ci pour une autre, les attaquant toutes et ne s'attachant à aucune. Mes pensées, ce sont mes catins.

Luis I de Orleans se retiró en 1742 a la abadía de Santa Genoveva de París, donde residirá hasta su muerte en 1752. Su hijo se hará cargo de la propiedad, y dado que el apanage de los Orléans estaba cerrado a la policía real, varias actividades ilícitas comenzaron a tener lugar en los jardines: galanteria y agitación política que anuncian la vocación del Palais-Royal.

La Ópera, en la que en ese momento Servandoni concebía los decorados para óperas y bailes, era el lugar de encuentro de toda la alta sociedad. Se incendió en 1763, dañando en parte el fuego al palacio. Bajo la presión del duque de Orleans, el rey ordenó su reconstrucción en el mismo lugar. Esa nueva Ópera fue inaugurada en 1770 y será el teatro donde se estrenarán las obras maestras de Gluck, y volverá a arder el 8 de junio de 1781. Ese será el final de la presencia de la Ópera en el Palais-Royal.

La gran operación inmobiliaria del duque de Chartres[editar]

El duque de Chartres y su familia.

El año 1780 marcó un punto de inflexión en la historia del Palais-Royal, que va a tomar entonces la apariencia que ha conservado hasta nuestros días. El bisnieto del regente Luis Felipe II de Orleans, duque de Chartres (que será duque de Orleans tras la muerte de su padre en 1785 y Philippe Égalité durante la Revolución), recibió la entera propiedad del Palais-Royal. Muy endeudado, se embarcó en el camino de la especulación inmobiliaria. Su idea fue parcelar el borde del jardín, alquilar la planta baja a los comerciantes y hacer del Palais-Royal el polo de atracción de todo París. Los nuevos edificios se abrirán a varias calles nuevas dedicadas a los niños del duque, la rue de Montpensier, al oeste del jardín, la rue de Beaujolais , al norte y la rue de Valois, al este.

Obtuvo la autorización de su primo Luis XVI en junio de 1781. Los 72 propietarios de las casas que tenían vistas sobre el jardín protestaron, sin ningún efecto. El duque eligió como arquitecto a Victor Louis que acababa de terminar el Gran Teatro de Burdeos.

En la fachada al jardín, Victor Louis alineó 180 arcadas separadas por pilastras corintias e iluminadas por 188 farolas suspendidas bajo la cintura de las arcadas. Cada casa comprendía una planta baja y un entresuelo dando en retiros obre la galería, una planta noble, una segunda más reducida. La tercera planta y los áticos destinados a los sirvientes estaban medio ocultos por una balaustrada que soportaba jarrones.

El duque, convencido de la necesidad de una sala de espectáculos en el recinto de su palacio (había desechado reconstruir una nueva casa de la Ópera para la ciudad de París después del incendio de 1781) pidió a Victor Louis que construyerá, desde 1786 hasta 1790, la actual Comédie-Française, aunque en la esquina sudoeste de su terreno. Este último ya había concebido en el extremo norte de la galería de Montpensier una pequeña sala de espectáculos (destinada a las marionetas de uno de los hijos del duque) que se convertiría en el futuro teatro de Montansier y luego en el teatro del Palais Royal.

Rebosante de ideas para atraer al público, el duque también hizo construir en 1787 el Circo del Palais-Royal en el centro del jardín para organizar carreras de caballos. Victor Louis construyó un edificio de 72 columnas jónicas, recubiertas con enrejado, de 100 m de largo y 16,50 m de ancho, en parte enterrado (4,30 m) para no obstruir la vista de las galerías. Unas 40 boutiques estaban completamente enterradas anunciando los centros comerciales de hoy. El monumento entusiasmó a sus contemporáneos. «El circo es el monumento arquitectónico más bello, más elegante y más original, si nos atrevemos a decir que existe en París. Es una creación subterránea formada por una varita mágica» escribió Louis Sébastien Mercier en 1789. Pero los problemas financieros obligaron al duque a alquilarlo. Se instaló allí un salón de té y una orquesta. Fue destruido por un incendio a finales de 1798.

El duque de Chartres había transformado París. El Palais-Royal se convirtió en el centro del comercio y de los placeres de la capital. 180 tiendas atrajeron a una multitud considerable. En el jardín, se organizaron tres filas de sillas para los paseantes que se podían acercar a los cafés para beber.

En el aspecto financiero, la empresa estaba costando mucho más de lo esperado. Como faltaban fondos, el duque obtuvo del rey en 1784 la autorización para vender los edificios construidos, en principio inalienables. No fue suficiente. Tuvo que vender el palacio de Saint-Cloud a la reina y dispersar las colecciones de pintura del Regente. La Revolución le impidió beneficiarse de su operación.

Un cuarto lado del cuadrilátero debía completar el palacio propiamente dicho. Por falta de dinero, se construyeron en 1785 tiendas en madera decoradas en trompe-l'œil que se alquilaban a los comerciantes. Esta galería de madera se llamaba el Camp des Tartares [Campamento de los tártaros].

El Palais-Royal de la Revolución a la Restauración[editar]

Le Palais-Royal en 1800.
La prostitución en el Palais-Royal en 1815 (Opiz).

Varios episodios de la Revolución Francesa tuvieron lugar en el Palais-Royal. Los dos más famosos fueron:

  • El episodio del 12 de julio de 1789, cuando Camille Desmoulins después de haber sabido la destitución de Necker llamó a los parisinos a la insurrección. Un dibujo de Prieur muestra la arenga previa a la multitud que toma como signo de realineamiento las hojas del jardín, usadas como escarapelas. Los bustos de Necker y del duque de Orléans (muy popular debido a sus posiciones liberales) se pasearan en el jardín y en París. La caballería cargará a la multitud en la place Louis XV y la reacción defensiva de los parisinos será la toma de la Bastilla.
  • El episodio del 20 de enero 1793, donde el diputado montagnard Lepeletier de Saint-Fargeau, que habían votado la muerte del rey, fue asesinado por un realista en una de las salas del restaurador Février instalado en el Palacio Egalité, galería de Valois, n.° 114-118. Se convirtió en uno de los mártires de la Revolución con Marat y Chalier.

Se pueden citar otros episodios, especialmente en 1789, cuando la agitación se hizo muy animada en este lugar tan popular de París: el 30 de junio, los Gardes françaises que se habían negado a «volver sus armas contra el pueblo» fueron liberados por un grupo que partió del café Foy, y llevados triunfamente al Palais-Royal, el 8 de julio, la ejecución de un espía de la policía, y finalmente el 22 de julio, la cabeza de Foullon fue paseada en el jardín. Asimismo, en una de las pequeñas tiendas Charlotte Corday habría comprado el cuchillo que utilizó para matar a Jean-Paul Marat.

En otro episodio dibujado por Prieur, en el que el papa es quemado en efigie en el jardín el 4 de mayo de 1791 después de su negativa a respaldar la constitución civil del clero, se puede ver una interesante reproducción del circo soportando en su techo, un jardín colgante.

Después de la caída de la monarquía (jornada del 10 de agosto de 1792), el duque de Orléans tomó el nombre de Philippe-Égalité [«Felipe Igualdad»] y el Palais-Royal se convirtió en el Palais-Égalité (el duque se había hecho popular en París al abrir al público los jardines del palacio). El 2 de abril de 1793, el duque fue arrestado en sus apartamentos con su hijo menor. El 6 de noviembre, día de la ejecución de Philippe-Egalité, el palacio se incorporó al dominio del Estado. El patio de honor fue concedido en lotes a restauradores y arrendatarios. A pesar de Robespierre, más centrado en el «assainissement» (saneamiento), el juego y la prostitución continuaron, justificando las palabras de Michelet: «la vida, la muerte, el placer rápido, grosero, violento, el placer exterminador: ese es el Palais-Royal de 93». («la vie, la mort, le plaisir rapide, grossier, violent, le plaisir exterminateur: voilà le Palais-Royal de 93.»)

Después de la caída de Robespierre, el Palais-Égalité se convirtió en un semillero de oposición a la Convención. El Directorio quería la venta del palacio en sí, pero el Consejo de los Quinientos rechazó la alienación: el mobiliario se vendió, pero el palacio se alquiló. Los interiores fueron alterados por los inquilinos que los dividieron y degradaron las decoraciones.

El circo se quemó el 15 de diciembre de 1798.

En 1800, Napoleón Bonaparte instaló en el palacio el Tribunat, la asamblea legislativa creada por la Constitución del Año VIII (disuelta en 1807). Luego, el mercado de valores se trasladó hasta 1816 en la planta baja del edificio central con vistas al patio principal. Napoleón no estaba interesado en el Palais-Royal. Muchos proyectos (tribunal comercial, estado mayor de la plaza de París, palacio de fiestas, palacio de las Bellas Artes, residencia de un príncipe) se le propondrán bajo el Imperio, pero ninguno tendrá éxito, por falta de voluntad y de medios.

El palacio fue restituido al hijo de Felipe Igualdad, el futuro rey Luis Felipe en 1814. La rehabilitación del palacio, llevada a cabo por Fontaine, el arquitecto de confianza de Napoleón, duró dieciocho años y costó enormes sumas. En el interior se acondicionó una suite de apartamentos prestigosos para el duque y su numerosa familia (ocho niños) y un gran número de apartamentos a pequeña escala para el personal de la corte. Al igual que sus predecesores, Luis Felipe hará construir, a lo largo del patio de Nemours y del teatro francés, una galería de cuadros (75 m de longitud - 414 cuadros censados en 1824). En el exterior se construyeron:

  • en 1827, la magnífica galería de Orléans en el emplazamiento de la vetusta galería de Bois, el antiguo Camp des Tartares, que acababa de ser destruido por un incendio. Completada en 1829, presentaba en el lado del patio y del jardín un orden uniforme de columnas dóricas que sostenían una platabanda horizontal, formando así dos paseos cubiertos. La parte central fue ocupada por un dosel que combinaba hierro y vidrio con una longitud de 70 m y una luz de 8.50 m. Las 40 nuevas tiendas tenían un escaparate en el pasaje y otro abierto al exterior. Era la más amplia y brillante de las galerías comerciales de la época.
  • El patio de Nemours, alrededor de 1840 (ahora transformado y ampliado, plaza Colette), rodeado por pórticos formando una galería cubierta y que comunican con el patio de honor por un pasaje abovedado. Sus dos ramas eran iguales e iban hasta la rue Saint-Honoré. El pasaje abovedado y una de las ramas aún se conservan.
  • El peristilo y el pabellón Montpensier.
  • El pabellón de Valois.

En este palacio en construcción perpetua, el duque de Orleans llevó una existencia bastante tranquila, con una etiqueta reducida. La fiesta más brillante fue dada el 31 de mayo de 1830 por el duque en honor a su cuñado el rey de Nápoles unas semanas antes de la caída de Carlos X. El 1 de octubre de 1831, el nuevo rey abandonaba el Palais-Royal a regañadientes por las Tullerías. Durante dieciséis años (1832-1848) el palacio, cuya restauración acababa de terminarse, permaneció vacío. Tras la restauración de los Borbones, el joven Alejandro Dumas obtuvo un empleo en las oficinas del poderoso duque de Orleans, que retomó el control del palacio.

Los años locos del Palais-Royal (1780-1830)[editar]

«Todo lo que se puede encontrar en París está en el Palais-Royal» (el historiador ruso Nikolái Karamzín en 1790), «París es la capital de Francia, el Palais-Royal es la capital de París». (Lamothe-Langon, La Province à Paris, 1825). El Palais-Royal era la etapa obligatoria de extranjeros y provinciales. Allí, de hecho, se se encontraba reunido en un lugar cerrado, no comunicándose con el exterior más que mediante galerías o peristilos dando, al menos por tres lados, a calles estrechas, todo lo que la capital podía ofrecer de hecho de lujo y placeres.Las distracciones están en vecindad con los comercios más variados:

  • Los espectáculos:

La historia moderna de la Comédie-Française comenzó en el Palais-Royal en el nuevo teatro construido por Victor Louis que acogió desde 1791 a Talma y sus amigos que habían roto con la compañía por razones políticas, y desde 1799 ya con toda la compañía reunificada. Al norte de la galería Montpensier, el teatro Montansier (futuro teatro Palais-Royal), reconstruido por Victor Louis, contaba hasta 1300 asientos distribuidos en tres plantas. Su foyer era particularmente animado.

El Palais-Royal vio florecer una profusión de otros entretenimientos, a menudo alojados en pequeños teatros, que competían ferozmente y que a menudo tenían una existencia efímera.

El teatro de Seraphin atraía a muchas personas con su espectáculo de sombras chinas. Las marionetas también eran un género popular. Curtius presentaba en dos salas las personajes celebres del momento, entre ellos la familia real, en las figuras de cera (el que proporcionó el 12 de julio de 1789, los bustos de Necker y del duque de Orleans llevados en triunfo por la multitud). En el jardín, diariamente a mitad del día, se reunían entre cien y doscientas personas, reloj en mano, alrededor del pequeño cañón cuyo disparo ordenado por los rayos del sol señalaba la hora del mediodía.

  • Los restaurantes y los cafés:
Café Corrazza de la galería de Montpensier, inaugurado en 1787
Interior de un cafe del Palais-Royal (Boilly).

El restaurante, con su comida a la carta y sus mesas individuales (distinto del albergue con su mesa de comidas), había nacido con el Ancien Régime en el Palais-Royal, se decía. Se multiplicaban en las nuevas galerías de Victor Louis. Había restaurantes de primera clase, famosos en toda Europa, como el Very (n.º 83-85),[10]​ el Véfour (n.º 79-82), los Frères provençaux (n.º 96-98), y también establecimientos al alcance de bolsas modestas. Los cafés eran igual de numerosos. Los más famosos eran el café Mille Colonnes (n.º 36), sin duda el más lujoso, inaugurado en 1807, donde durante veinte años la celebre Belle Limonadière[11]​, el café de Foy (n.º 56-60), frente al cual Camille Desmoulins lanzó su famoso movimiento «aux armes», el café Lemblin (n.º 100-101), lugar de encuentro de los oficiales del Imperio luego de los medio-soldados nostálgicos de la Restauración, el café Valois, frecuentado por los realistas, el café de la Rotonda (n.° 89-92), que obtuvo permiso de Cambacérès para establecer una rotonda en el jardín para albergar a su clientela, el café des Aveugles (n.º 99-102), un café-caveau subterráneo, donde una orquesta de ciegos alternaba con los toques de tambor de un «faux sauvage», el café Corrazza (n.º 9-12) lugar de reunión de los jacobinos, frecuentado por Bonaparte, el café Borel (n.º 114), con su propietario ventrílocuo que atraía a los curiosos.

  • Las boutiques:

Para el comercio, el éxito derivaba de la abundancia y de la variedad de las mercancías ofrecidas. La densidad de tiendas, a veces simplemente inventarios, era increíble: casi 400 tiendas para todo el Palais-Royal. Había tiendas de lujo, especialmente de joyería y relojería, pero también sastres, empresas de alimentación con productos raros y seleccionados, tres salas de lectura, un establecimiento de baño... Los modistos se encontraban principalmente en la galería de Bois. Allí también los libreros (había hasta catorce[12]​) y los vendedores de grabados especializados en publicaciones licenciosas.

La instalación de la bolsa de valores hasta 1816 llevaba allí a personas con grandes medios financieros, listos para gastar en el lugar parte de los beneficios obtenidos, así como también a sus empleados, cambistas, casas de empeño y prestamistas.

  • El juego:

El Palais-Royal fue durante todos esos años un gran casino: creps, passe-dix, treinta y una, biribí prosperaban en los números 9, 14, 18, 33, 113, 129, 154, sin contar las veinte mesas en el Circo. La casa de apuestas más famosa era la 113 que tenía ocho salas, incluidas seis mesas de ruleta. En el 154, en le Club Polonais también llamado le Club des Deux-billards era precisa una presentación y había una mesa llamada «la table d’or» porque las apuestas solo se podían hacer en monedas de oro o en billetes de banco.[13]​ La propiedad fue regentada desde 1787 hasta julio de 1793 por dos directores, el caballero Jean Baptiste de Coste o de Costes de Calprenede (1738-1826), no casado con Adélaïde Marguerite Desmart (1766-1850), y por el vizconde Esprit Boniface de Castellane (1763-1838) acompañado por la señorita Quincy, amiga íntima del duque de Orléans.[14]

En La Comédie humaine, Raphaël de Valentin pone su vida al 33 y Rastignac cree encontrar fortuna en el n. ° 9. Louis Véron dedica el segundo capítulo de sus Mémoires d’un bourgeois de Paris [Memorias de un burgués de París] a contar sus aventuras en las casas de juego del Palais-Royal en 1818.

  • La prostitución:
Prostitución en el Palais-Royal bajo el Directorio. Grabado de Claude-Louis Desrais.

Todas estas masas de dinero en circulación atraían un submundo, decidido a apropiarse de algunos retazos, y especialmente a chicas de poca virtud, numerosas y emprendedoras que lo convertían en un verdadero «marché aux putains».[15]​ «Es especialmente por la noche —escribe Berthier de Sauvigny[16]​— cuando se encienden las luces, que el Palais-Royal toma su animación característica; es entonces cuando desde sus alojamientos en los pisos más altos descienden los batallones de chicas que vienen a mezclarse con los paseante y cazar al cliente.» También estaban los habituales a los cafés-caveaux muy a la moda bajo el Primer Imperio y los primeros años de la Restauración.

Una acuarela de Opiz[17]​ muestra a los oficiales de las tropas de ocupación, a fines de 1815, discutir las tarifas con algunas chicas con elaborados peinados a la salida de la famosa casa de juego del 113, donde, se decía, Blücher perdió un millón y medio en una noche. Tengase en cuenta la manera en que los comercios utilizaban las arcadas para su publicidad (ver la del teatro de sombras chinas de Seraphin en una de las arcadas). El impulso moralizador contra el juego (que reportaba grandes dividendos al estado y a la ciudad en impuestos y aranceles) y la prostitución era lento. En 1822, el prefecto de la policía prohibió el ofrecimiento entre el 15 de diciembre y el 15 de enero para —pretexto avanzado— que las mujeres honestas pudiesen hacer sus compras.[18]​ Esta medida se renovó en los años siguientes. Hubo que esperar hasta 1830 para que la prostitución fuera totalmente prohibida en el Palais-Royal y hasta 1836, cuando se cerraron bajo la presión de Louis-Philippe las salas de juego. Los teatros y espectáculos se instalarán en las nuevas arterias. Fue el final de los años de locura del Palais-Royal.

El Palais-Royal de 1845 a 1900[editar]

Nueva fachada de la Comédie Française (1860)

En 1845, Jean Eugène Robert-Houdin abrió un teatro de magia junto al lado este del Palais-Royal, en el número 11 de la rue de Valois.

El Palais-Royal fue la víctima de la Revolución de 1848 que derrocó a Luis Felipe. El palacio fue saqueado, las pinturas quemadas o laceradas, los muebles y objetos de arte arrojados por las ventanas. Una vez más incorporado al dominio del Estado, se convirtió en el Palais-National.

Louis-Napoléon Bonaparte, presidente de la República, quiso dedicar el palacio a las Artes. Dos Salones se celebraron allí en 1850 y 1852 siendo construida, para la ocasión, una sala temporal en el centro del patio principal. El Emperador puso el palacio a disposición de Jerónimo Bonaparte, último superviviente de los hermanos de Napoleón, que residió en él ocho años hasta su muerte. Su hijo, el príncipe Napoleón, apodado Plon-Plon, primero instalado en el ala de Nemours, ocupó después de su matrimonio y de la muerte de su padre, el ala de Valois, dejando el ala de Nemours a su esposa María Clotilde de Saboya, hija de Victor-Emmanuel.

En lo esencial, los apartamentos decorados por Fontaine para los Orléans se mantuvieron, excepto aquellos con vistas al patio que fueron rediseñados por el arquitecto del Palacio Pierre Prosper Chabrol en una larga serie de salones conocidos como la «Galerie des Fêtes». El príncipe, en frecuente oposición con el emperador, recibió allí a la sociedad liberal de la época: Emile de Girardin, Sainte-Beuve, Taine, Renan, Gustave Flaubert. El Ministerio de las Colonias se instaló en el ala de Montpensier.

Proyecto de Eugène Hénard para abrir el jardín a la circulación.

Los trabajos de apertura de la avenida de la Ópera en 1860 condujeron a la remodelación de la plaza del Teatro Francés (futura plaza Colette) y a la destrucción de una parte del patio de Nemours. El edificio de la Comédie-Française tomó entonces la fisonomía que conserva. Chabrol fue asignado a su restauración interna. Se vuelve a hacer un nuevo techo (que tendrá que ser reemplazado después del incendio de la escena teatral el 8 de marzo de 1900). En 1880, el arquitecto Paul Sédille realizó una renovación completa del Théâtre du Palais-Royal, que en esa ocasión instaló una escalera de emergencia en fachada para no modificar el interior. El teatro experimentó entonces un período próspero con el triunfo de La Vie parisienne (1866) y de Un fil à la patte (1894).

En mayo de 1871, la Comuna dio la orden de incendiar el Palais-Royal. Los foyers fueron incendiados en la noche del 23 al 24, pero el fuego se domina a la mañana siguiente gracias a algunos residentes del distrito y a una treintena de trabajadores del Banco de Francia. Solo el ala derecha del patio de entrada y los pisos del edificio central fueron seriamente dañados. La destrucción de mobiliario y de objetos de arte fue mucho menor que en 1848. Las fachadas dañadas fueron restauradas de manera idéntica por Chabrol de 1872 a 1874. El Palais-Royal sirvió entonces para reubicar el Consejo de Estado a título definitivo y provisionalmente el Tribunal de Cuentas, previamente instalado en el palacio de Orsay destruido por los incendios de la Comuna.

Alrededor de 1900, la Oficina Central de las Colonias se instaló en la galería de los Orléans sin modificarla.

Hacia el final del siglo, muchos proyectos (Théodore Charpentier, Henri Deverin, Eugène Hénard) de acondicionamiento del barrio contemplaban la apertura del jardín al tráfico, dando lugar a gran controversia y fueron rechazados.

El Palais-Royal de 1900 a nuestros días[editar]

Propuesta para transformar el Palais-Royal de Henri Deverin (Revue L'architecture, 1905))
La galería de Orléans reducida a sus pórticos (1933). Al fondo, el Théâtre éphémère en madera de la Comédie-Française (2012) instalado, un guiño a la historia, en el emplazamiento del antiguo Camp des Tartares (1785-1829).
Cena en blanco del mes de junio de 2015.

El siglo XX fue un siglo apacible para el Palais-Royal, que continúa escapando a los proyectos de los arquitectos:« Tour de cristal » de 30 m de altura en el jardín (Ginouvier), el Ministerio de Colonias de tres pisos en lugar de la galería de Orléans (Guadet), apertura del jardín de Bloch-Levalois (la vía transversal fue situada, no en el medio del jardín como Deverin y Hénard, sino en el lugar de la galería de Orléans).

La única transformación arquitectónica importante de este período fue en 1933 la transformación de la galería de Orléans. Esta galería, que era una de las más bellas de París, albergaba la administración colonial. En un diseño puramente decorativo, se redujo a sus pórticos laterales mediante la demolición de las tiendas y el techo de cristal que lo cubría todo, manteniendo los dos peristilos que la enmarcaban, sin duda aportando al palacio una transparencia y luminosidad perdidas.

El comercio en las galerías, que se había mantenido en el siglo XIX, colapsó lentamente durante el siglo XX, para experimentar un resurgimiento a principios del siglo XXI. El comercio de decoraciones (Bacqueville, «el duque de Chartres»), que se mantiene desde la Restauración, probablemente siga siendo durante este período uno de los símbolos del Palais-Royal.

En 1959, se estableció en el ala de Montpensier el Consejo Constitucional creado por la Constitución de 1958 y en el ala de Valois el nuevo Ministerio de Cultura del que André Malraux permaneció como ministro durante más de diez años.

Colettepasó buena parte de su vida en el Palais Royal residiendo en el n.º 9 de la rue de Beaujolais (hay placa en su casa). Después de su funeral en 1954, se rindió un tributo oficial en el patio de honor del palacio. Jean Cocteau vivió mucho tiempo en el n.º 36 de larue de Montpensier. Lantroducción del arte contemporáneo en el Palais-Royal en 1985 por iniciativa del ministerio de Cultura dirigido por Jack Lang, con la instalación de una composición monumental, las columnas de Daniel Buren, en el patio de honor (que servía en ese momento de aparcamiento para unos pocos privilegiados) desencadenó una nueva batalla entre lo antiguo y lo moderno, teñida de atrasados pensamientos políticos. Se han convertido hoy en una de las etapas esenciales del París turístico.

El Palacio ha estado siguiendo un plan de restauración durante varios años. Después de la restauración de las columnas de Buren en 2009, el año 2010 estuvo marcado por la restauración de la galería de Chartres, de la doble fila del pórtico de la galería de Orléans y de las fachadas de la rue de Valois.

En 2012, durante el tiempo de los trabajos de renovación de su escenario histórico, la Comédie-Française se trasladó a un Théâtre éphémère, de 26 m por 65 m, en madera e insertado en la galería de Orléans, que tiene capacidad para 700 asientos en graderías.

En junio de 2015, se eligió el Palais-Royal para la cena en blanco que se celebra cada año en un lugar público.

Resumen de las actuaciones arquitectónicas en el Palais-Royal[editar]

Vue de la galería de Montpensier (café Corrazza, commerce des décorations Bacqueville).
Vue de la galería de Valois à hauteur du n° 113 (voir précédemment l'aquarelle d’Opiz, en 1815, au même numéro).
Vue de la galería de Beaujolais.

Como resumen, las intervenciones arquitectónicas en el conjunto del Palais-Royal pueden resumirse en las siguientes fases:[19]

  • 1.ª fase (1624-1642): transformación y ampliación del hôtel de Fresnes/Rambouillet y tras la demolición de la muralla de Carlos V, la creación del jardín en 1633. En 1634-1642, la repetición hacia el interior con la construcción de las galerías, la ampliación exterior con la edificación de una biblioteca, la construcción del teatro en 1639-1640, y finalmente en 1643 (después de la muerte de Richelieu), la plaza pública frente al antepatio del palacio, con la demolición del hôtel Sillery
  • 2.ª fase (1643-1692): el Palais-Cardinal pasó a ser el Palais-Royal y se acondicionan los apartamentos para Luis XIV en el ala Este;
  • 3.ª fase (1692-1763): instalación (en septiembre de 1661) de la Académie Royale de peinture et de sculpture (fundada en 1648), durante 31 años, en la galería para la biblioteca del Cardenal. Cuando la Academia se fue al Louvre en 1692, se construyó un apartamento en esa galería liberada y en 1700, Jules Hardouin-Mansart levantó una nueva galería, la futura galería de Eneas, paralela a la rue de Richelieu. En 1708-1723, redecoración de los apartamentos por Gilles-Marie Oppenordt (arquitecto del duque), y hacia 1741 restauración de los jardines por Claude Desgots (sobrino de Le Nôtre), y regularización de los alzados; en 1750, reparación de los edificios de los comunes de la rue des Bons-Enfants por Jean Sylvain Cartaud, autor del patio de las Fuentes. En 1752, Pierre Contant d'Ivry (1698-1777) dobló la profundidad del ala Este y acondionó los apartamentos de la duquesa en el ala Oeste.
  • 4.ª fase (1763): trabajos de reacondicionamiento y regularización de las fachadas del palacio que abren a la plaza pública frente al patio delantero. Tras el incendio de la Opéra Royal que destruyó la galería este de ese patio y del tejado del edificio principal, Pierre Contant d'Ivry diseñó un vestíbulo con una gran escalera con iluminación cenital —hoy parte del Consejo de Estado— y un avant-corps central del patio de honor, y Pierre-Louis Moreau-Desproux reconstruyó en el mismo lugar, un poco más al este, la Ópera (inaugurada en 1780).
  • 5.ª fase (1781-1784): parcelación del jardin por V. Louis y la demolición del muro-pórtico de J.Lemercier, la construcción planeada habría dado lugar a la separación ahora admitida entre el palacio y el jardín, cerrando por completo el patio de honor, y la realización de los cimientos de la cuarta ala en el patio por el arquitecto V. Louis. El arquitecto Louis y el duque imaginaron primero un complejo comercial, alrededor de un jardín de unos 135 m por 60 m, galerías de gran fondo en los lados más largos (más de 20 m), que albergaban más de 150 tiendas. El segundo proyecto fue tras el nuevo incendio de 8 de junio de 1781, que devastó la Ópera de forma permanente. El tercer proyecto fue una parcelación: Louis propusó una subdivisión al doblar y salir fuera del jardín las casas que bordeaban el anterior parque de Richelieu. Los edificios medianeros reemplazaron a las anteriores galerías. Finalmente se cerró el jardín cuyo eje se desplazó al Oeste, con la ampliación del patio de honor mediante la destrucción de varios edificios notables del Palacio: la galería de Hombres Ilustres y el famoso salón de Oppenordt. en particular. La construcción de las cuarenta y cuatro casas terminó en enero de 1785, con una larga fachada con 180 arcadas en planta baja y decorada con un orden colosal.
  • 6.ª fase (1784-1787): edificación de equipamientos culturales: el Théâtre-Français, el Théâtre des Variétés, el futuro Théâtre du Palais-Royal (1784), un cirque en el centro del jardin .
  • 7.ª fase (1793): al convertirse en monumento del Estado, con debates entre conservación y amenazas de desaparición: la función utilitaria se acompañó de su celebración histórica y de museo. Se convierte en sede de instituciones políticas o artísticas. En 1795, entre los oponentes a la conservación del edificio que llaman «repaire de royalistes», la sugerencia del comisario Joseph Lakanal que ofrece Bonaparte derribar el Palais-Royal. Se decidió entonces la venta, pero el golpe de estado de noviembre de 1799 lo impidió. Después de la incorporación del Palais-Royal al dominio de la corona imperial, se presentaron muchos proyectos de arquitectos de renombre: se habla de implementar la Bolsa y hubo propuestas para el establecimiento de otras instituciones (tribunal de Comercio, sede del Estado Mayor de París, Academia de Música). Otros propusieron reunificar el Palais-Royal con el Palais del Louvre y las Tullerías, como imaginó Fontaine (1762-1853). Ninguno de ellos tuvo éxito.
  • 8.ª fase (1817-1831): finalización del Palais-Royal por Fontaine: se construyeron los edificios comunes para el Palais-Royal y dependencias para el Théâtre-Français, tras la adquisición del duque de Orleans de las casas contiguas. No se terminarán hasta 1831. Fontaine realizó en etapas su plan que retomaba el proyecto de V. Louis, dejado en suspenso en la Revolución. Se remodeló el patio de honor y se edificó la galería de Orleans (basada en el principio del pasillo acristalado bordeado de tiendas, que conectaba los pabellones de Valois y Montpensier, y que suponía el abandono del plan de cerrar el patio de Honor con una cuarta ala).
  • 9.ª fase (1850-1852): instalación provsional del «Salon annuel des Arts» durante dos años en el patio de honor.
  • 10.ª fase (1860-1879): remodelación de la plaza del Palais-Royal bajo la tutela de Napoleón III y del prefecto Haussmann, despejando el monumento para enlazarlo con la capital. La desaparición de la torre de agua frente a ella (construida en 1719 y destruida en 1848) amplió la plaza del Palais-Royal. La remodelación de la plaza pública frente al Théâtre-Français, en 1860, supusó la remodelación de esa parte del Palais-Royal: algunas dependencias, situadas en un terreno donado a la ciudad, fueron demolidas, como el patio de Nemours, construido por Fontaine.
  • 11.ª fase (1933): , demolición de la Galería de Orléans (construida en 1828 y 1829) y la conservación de las columnas abiertas en el jardín.
  • 12.ª fase (1985-1986): remodelación del patio por Daniel Buren en una mesa de doble Meseta con columnas.

El Palais-Royal en las artes[editar]

Escenas de películas rodadas en el Palais-Royal[editar]

Restauration en cours des façades sur jardin (2012).

En la literatura[editar]

En los videojuegos[editar]

Fachada del Palais-Royal sobre la rue Saint-Honoré.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. La entrada «Domaine national du Palais-Royal (ancien Palais Cardinal), comprenant Conseil d'Etat, Conseil Constitutionnel, Ministère de la Culture, théâtre de la Comédie Française», en historique, lo describe así:

    Antiguo Palacio Cardenal construido por Richelieu en el siglo XVII. Palacio Real desde 1643 hasta la Fronda. Consejo Constitucional: ala Montpensier construida en 1817 y 1831 por Pierre Fontaine para Louis-Philippe, duque de Orleans; decoración de los años 1830-1831 de estilo Imperio. Consejo de Estado: ala Valois del siglo XVIII por Contant-d'Ivry; acondicionamiento de Fontaine (1815, salón de Trofeos); rampa de la escalera hecha por el herrero Corbin y el broncero Caffieri; Ala del Contencioso en el emplazamiento de la antigua casa de ópera, reconstruida por Prosper Chabrol después del incendio de 1871; ala Oeste completamente rehecha después del incendio de 1871: sala de las asambleas generales decorada por Henri Martin de 1913 a 1926, capilla de estilo neogótico, sala de las Colonias acondicionada desde 1858 hasta 1862 por el príncipe Napoleón. Ministerio de Cultura: ala del siglo XVII de Lemercier, remodelada en el siglo XVIII por Contant-d'Ivry y en el siglo XIX por Fontaine (pabellón de Valois). Comedia Francesa: teatro construido por Victor Louis entre 1786 y 1790; transformaciones de Pierre Fontaine en 1822; de 1860 a 1864, obras de Prosper Chabrol (fachada, gran escalera, vestíbulo); después de un incendio en 1900, reconstrucción de Julien Guadet.

    Ancien Palais Cardinal construit par Richelieu au 17e siècle. Palais Royal de 1643 à la Fronde. Conseil Constitutionnel : aile Montpensier construite en 1817 et 1831 par Pierre Fontaine pour Louis-Philippe, duc d'Orléans ; décoration des années 1830-1831 de style Empire. Conseil d'Etat : aile Valois du 18e siècle par Contant-d'Ivry ; aménagement de Fontaine (1815, salle des Trophées) ; rampe de l'escalier réalisée par le ferronnier Corbin et le bronzier Caffieri ; aile du Contentieux à l'emplacement de l'ancien opéra, reconstruite par Prosper Chabrol après l'incendie de 1871 ; aile Ouest entièrement refaite après l'incendie de 1871 : salle des assemblées générales décorée par Henri Martin de 1913 à 1926, chapelle de style néo-gothique, salle des Colonies aménagée de 1858 à 1862 par le prince Napoléon. Ministère de la Culture : aile 17e siècle de Lemercier, remaniée au 18e siècle par Contant-d'Ivry et au 19e siècle par Fontaine (pavillon de Valois). Comédie Française : théatre construit par Victor Louis entre 1786 et 1790 ; transformations par Pierre Fontaine en 1822 ; de 1860 à 1864, travaux de Prosper Chabrol (façade, grand escalier, foyer) ; après un incendie en 1900, reconstruction par Julien Guadet.

    Referencia n.º PA00085993 en la base Mérimée del Ministerio de Cultura de Francia.
  2. a b c «Le Palais-Royal de Richelieu à Louis XIV». www.conseil-etat.fr (en francés). Consultado el 5 de agosto de 2017. 
  3. Henri de Sauval, Histoire et Recherches des Antiquités de la Ville de Paris, Paris, 1724, p. 158-172.
  4. The history of Paris: from the earliest period to the present day; containing a description of its antiquities, public buildings, civil, religious, scientific and commercial institutions ... To which is added, an appendix: containing a notice of the church of Saint Denis; an account of the violation of the royal tombs; important statistical tables (en francés). A. and W. Galignani. 1825. p. 49. Consultado el 5 de agosto de 2017. 
  5. The History of Paris, from the Earliest Period to the Present Day;: Containing a Description of Its Antiquities, Public Buildings, Civil, Religious, Scientific, and Commercial Institutions, with Numerous Historical Facts and Anecdotes, Hitherto Unpublished, Tending to Illustrate the Different Aeras of French History, Particularly the Eventful Period of the Revolution. To which is Added an Appendix: Containing a Notice of the Church of Saint Denis; an Account of the Violation of the Royal Tombs; ... Etc. Etc. In Three Volumes.. (en francés). A. and W. Galignani. 1825. p. 60. Consultado el 6 de agosto de 2017. 
  6. «Le Palais-Royal d'après des documents inédits, 1629-1900. Ouvrage illustré de planches hors texte, eaux-fortes, héliotypies, fac-similés d'aquarelles et de nombreuses gravures dans le texte par Victor Champier & G. Roger Sandoz». archive.org. pp. 110-111. Consultado el 6 de agosto de 2017. 
  7. «Le Palais-Royal d'après des documents inédits, 1629-1900. Ouvrage illustré de planches hors texte, eaux-fortes, héliotypies, fac-similés d'aquarelles et de nombreuses gravures dans le texte par Victor Champier & G. Roger Sandoz». archive.org. pp. 134-135. Consultado el 6 de agosto de 2017. 
  8. «Le Palais-Royal d'après des documents inédits, 1629-1900. Ouvrage illustré de planches hors texte, eaux-fortes, héliotypies, fac-similés d'aquarelles et de nombreuses gravures dans le texte par Victor Champier & G. Roger Sandoz». archive.org. pp. 135-136. Consultado el 6 de agosto de 2017. 
  9. La traducción de este pasaje de El Sobrino de Rameau, de Dolores Grimau, corresponde a la edición crítica en español de la colección Letras Universales, de la editorial Cátedra, Madrid 1985.
  10. La numeración de las arcadas de las galerías del Palais-Royal no ha cambiado desde su creación. Por lo tanto, es fácil localizar un establecimiento desaparecido.
  11. En el sitio de Internet Paris-bistro.com se lee: (...) el Café des Mille-Colonnes, desde 1807 se sitúa en la galería Montpensier en el primer piso del n.º 36. Debe su nombre a las muchas columnas (más de 30) que se reflejan en el hielo. Y debe su moda especialmente a la belleza de la señora de la casa, Madame Romain, apodada «la Belle Limonadière»,…
  12. Parent-Lardeur, Lire à Paris au temps de Balzac, 1981, p. 149.
  13. Berthier de Sauvigny, Nouvelle histoire de Paris, La Restauration, Hachette, 1977, p. 199.
  14. Olivier Blanc (1997). Les libertines - Plaisir et Liberté au temps des Lumières (en francés). París: Librairie Académique Perrin. p. 31,32 y 154 |página= y |páginas= redundantes (ayuda). ISBN 2 - 262 - 01182 - 6. 
  15. Clyde Plumauzille (2013). «Le « marché aux putains »: économies sexuelles et dynamiques spatiales du Palais-Royal dans le Paris révolutionnaire». revues.org. Consultado el 29 de marzo de 2016. .
  16. Nouvelle histoire de Paris, La Restauration, Hachette, 1977, p. 380.
  17. El grabador alemán Georg Emanuel Opiz, que llegó a París en 1813, dejó muchas acuarelas de escenas populares, especialmente escenas callejeras.
  18. Berthier de Sauvigny, Nouvelle histoire de Paris, La Restauration, Hachette, 1977, p. 282.
  19. Se sigue el trabajo de Adil Alkenzawi, aparecido en «Appareil», en el Numéro spécial | 2008 : «La ville dans les sciences humaines», disponible en línea en Palais-Royal (1624-1986). Tiene Licence Creative Commons. Consultado el 28-31 de agosto de 2018.

Referencias[editar]

El artículo de la Wikipedia en francés recoge que la fuente principal del artículo es el catálogo de la exposición «Le Palais Royal» en el Musée Carnavalet en 1988. Las otras referencias aparecen en las notas.

Bibliografía[editar]

  • Le Palais Royal: exposition Musée Carnavalet, 9 mai-4 septembre, éd. Paris-Musées, 1988.
  • Espezel, Le Palais-Royal, Paris, 1936
  • Rodolphe Trouilleux, Le Palais-Royal, un demi siècle de folies (1780-1830), Bernard Giovanangeli, 2010.
  • Eugène Hénard, Études sur les transformations de Paris et autres écrits sur l'urbanisme, éd. L'Équerre, 1982.
  • Jean Cocteau & Véronique Filozof, Le Palais-Royal, texte de Jean Cocteau, illustrations de Véronique Filozof, éd.Lambert-Schneider (1959) et Architecture d'aujourd'hui (1960), 94 p.

Enlaces externos[editar]