Naufragio

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Un dibujo del naufragio del Titanic según un grabado de 1912. Este naufragio es muy conocido y quizás el más famoso.

Se denomina naufragio o hundimiento al proceso por el que una embarcación se hunde mientras ésta navega por el mar, un río, lago, laguna o cualquier otro cuerpo de agua. Aunque en ocasiones el término naufragio se utiliza también para designar los restos de un barco hundido total o parcialmente, el término apropiado para ello es pecio.

Además, en sentido figurado «naufragio» se emplea como sinónimo de desgracia.

Historia[editar]

Entre los griegos y los romanos era habitual representar en un cuadro la escena del naufragio del que se habían salvado. Cuando en él habían perdido todos sus bienes, se servían del mismo cuadro o pintura para excitar la compasión de aquellos a quienes contaban sus desgracias. Solían colgarse el cuadro del cuello y explicaban sus aventuras y lo que aquél representaba por medio de canciones que expresaban su miseria. Por lo común, todo aquél que se había salvado de un naufragio, al llegar a la tierra se hacía cortar el cabello y otros, en el acto mismo del naufragio y lo sacrificaban al mar. Además, solían colgar sus vestidos húmedos en un templo de Neptuno con otro cuadro a manera de exvoto que representaba el naufragio.

Aquéllos cuyas desgracias habían sido tantas que no les quedaba ni para procurarse un cuadro, se contentaban con llevar un palo adornado de banderola e iban con él por los pueblos contando su historia. En Petronio, se lee que aquéllos que estaban en peligro inminente de naufragar se cortaban los cabellos y colgaban de su cuello algunas piezas de oro o algún otro objeto precioso a fin de excitar y recompensar la piedad de aquéllos que les dieran sepultura. Los romanos legislaron con gran espíritu de justicia castigando el latrocinio de los que saqueaban y mataban a los náufragos [cita requerida].

En tiempo de los visigodos, como dice Montesquieu, se estableció el derecho bárbaro e insensato de naufragio. Los hombres, dice este autor, pensaron que los extranjeros no les estaban unidos por ningún lazo ni comunicación del derecho civil y creyendo no deberles ninguna especie de justicia, no tenían tampoco con ellos ninguna clase de piedad. Vemos en los antiguos tiempos del mundo a pueblos bárbaros inmolar a sus dioses o su avaricia todos los extranjeros que un naufragio arrojaba a su costa.[1]

Causas y motivos habituales[editar]

Las causas pueden ser muy variadas, por lo general son por efectos de tormentas o huracanes; o bien por efecto de guerras.

Un barco que se encalla en la costa no es considerado naufragio hasta cuando es desguazado en el sitio, siendo dado por pérdida total por sus dueños o compañías de seguros.

Los lugares de naufragios muchas veces son motivo de atracción turística como es el caso del SS America Star frente a Fuerteventura en las Islas Canarias, el Naufragio del Napo en las costas de Chile o El SMS Dresden en isla Juan Fernández (Chile).

Causas directas[editar]

  • Vía de agua: Perforación del casco que permite la entrada de agua en la parte sumergida de aquel.
  • Inestabilidad: Inclinación de la nave hasta un extremo que impide que ésta vuelva a estabilizarse.
  • Causa meteorológica: Las precipitaciones y fenómenos meteorológicos pueden provocar la inestabilidad del buque, así como causar su impacto contra sólidos que provocarán daños en el casco, y que pueden suponer la aparición de vías de agua.
  • Fallo de navegación: Error de origen humano o tecnológico que supone la colisión del buque contra rocas sumergidas (agujas de mar), icebergs o contra otros navíos.
  • Daños provocados: La destrucción intencionada de la nave, que normalmente está motivada por la existencia de una guerra o conflicto. En este caso, los daños pueden estar causados por multitud de actuaciones, desde el sabotaje hasta el impacto de proyectiles, misiles y torpedos.

Naufragios famosos[editar]

En tiempos de guerra:

  • HMHS Britannic Se hundió el 21 de noviembre de 1916 por una mina o un torpedo,en al canal de Kea (Grecia) ,aprox.29 víctimas mortales,1096 sobrevivientes
  • MV Wilhelm Gustloff, transatlántico alemán hundido el 31 de enero de 1945 por un submarino soviético, entre 8800 y 9300 muertos, la mayoría de ellos refugiados, entre ellos muchos niños. Es el mayor naufragio registrado de la historia.
  • MS Goya, barco hospital alemán, 2 de enero de 1945. 6000 muertos.
  • Cap Arcona; crucero de lujo alemán que, cargado con presos de los campos de concentración de Neuengamme y Stutthof, fue hundido el 3 de mayo de 1945 por la aviación británica. Se calculan unos 4.500 muertos.
  • Yamato, acorazado japonés. 7 de abril de 1945, 2475 muertos.
  • SS La Provence: El 26 de febrero de 1916, este crucero auxiliar de transporte de tropas francés es torpedeado y hundido por un sumergible alemán en el Mediterráneo. Tan solo sobreviven 742 hombres de un total de 3.130. Es decir, 2388 muertos.
  • Bismarck, acorazado alemán. 27 de mayo de 1941, 2.100 muertos.
  • HMS Queen Mary, crucero británico de batalla que, durante la batalla de Jutlandia, el 31 de mayo de 1916, fue hundido por la armada imperial alemana. De sus 1275 tripulantes, sólo consiguieron sobrevivir 9.
  • Tirpitz, acorazado alemán (gemelo del Bismark), hundido el 12 de noviembre de 1944 por la aviación británica. Se calculan entre 950 y 1204 fallecidos de los 1600 oficiales y marineros de la tripulación.
  • RMS Lusitania, transatlántico británico. 7 de mayo de 1915, 1.195 muertos.
  • HMS Invincible, crucero británico de batalla que, durante la batalla de Jutlandia, el 31 de mayo de 1916, fue hundido por la armada imperial alemana. De sus 1032 tripulantes, sólo consiguieron sobrevivir 6.
  • Musashi, acorazado japonés. 24 de octubre de 1944, 1023 muertos.
  • HMS Royal Oak, acorazado británico. 14 de octubre de 1939, 883 muertos.
  • ARA General Belgrano; crucero de la Armada Argentina, hundido durante la guerra de Malvinas en 1982, por el submarino británico clase Conqueror fuera del área de exclusión establecida por dicho gobierno alrededor de las islas. Su saldo fue de 323 muertos, y más de 1000 heridos.
  • SS Thistlegorm, carguero británico. 6 de octubre de 1941, 9 muertos de 48 tripulantes.
  • SMS Dresden, crucero ligero alemán, 5 de marzo de 1915, 7 muertos.

En tiempos de paz:

  • El buque senegalés Le Joola tardó menos de cinco minutos en hundirse frente a la costa de Gambia en septiembre de 2002. El número de pasajeros registrados era de 1.046. Sin embargo, se calcula que había a bordo más de 2000 personas, ya que niños menores de cinco años de edad viajaban sin pasaje, lo mismo que otros adultos que subieron al buque en las islas de tránsito. Sobrevivieron 62 personas.
  • RMS Titanic, transatlántico británico. 1415 de abril de 1912, 1.517 muertos.
  • El naufragio del buque Estonia en septiembre de 1994, ocurrido a unos 100 kilómetros de la costa sueca, duró una hora aproximadamente, aunque los pasajeros se dieran cuenta de la catástrofe unos minutos antes del hundimiento. De los 1.051 pasajeros que estaban a bordo 139 salieron con vida, sólo un niño entre ellos.
  • El barco canadiense Empress of Ireland, que transportaba a bordo a 1477 personas se hundió el 29 de mayo de 1914 en el golfo de San Lorenzo, Canadá. Del naufragio salieron con vida 217 pasajeros y 248 miembros de la tripulación. La nave tardó 17 minutos en hundirse.
  • El barco de excursiones estadounidense Eastland tardó unos seis minutos en hundirse tras dejar el embarcadero del puerto de Chicago, el 24 de julio de 1915. De las 2572 personas que llevaba, perecieron entre 850 y 2000 según diferentes estimaciones.
  • HMS Sussex, velero británico. 1 de marzo de 1694, 490 muertos.
  • Kursk, submarino nuclear ruso. 12 de agosto de 2000, 118 muertos.

Por tratarse de barcos españoles:

Con ataque de tiburones:

  • USS Indianapolis (CA-35); hundido el 30 de julio de 1945 por un submarino japonés. Aproximadamente unos 400 hombres murieron en el naufragio. Otros 500 lo hicieron a manos de los tiburones durante los días siguientes. Solo hubo 300 supervivientes.
  • HMS Birkenhead; navío británico de transporte de tropa que, el 26 de febrero de 1852, chocó con un arrecife en la costa sudafricana. Tardó en hundirse unos 30 minutos. De las 680 personas que iban a bordo (la mayoría soldados) varias fueron devoradas por una manada de tiburones, otras sencillamente no sabían nadar. Otras se ahogaron. Unas 165 pudieron salvarse en botes salvavidas. Sólo 60 llegaron nadando a la costa. En total, 455 víctimas mortales.

Naufragios en ríos y lagos:

  • Barco vapor SS Sultana: El 27 de abril de 1865 se hunde tras una explosión e incendio en el río Mississipi, al norte de Menphis. De las 2300 personas que iban a bordo, mueren más de 1730. En los hospitales mueren con posterioridad otros 300 debido a las heridas y quemaduras. El buque estaba habilitado para 376 personas.

Por razones de diferente índole, pero que se han convertido en naufragios famosos:

Vista del crucero italiano Costa Concordia tras su naufragio en 2012.
  • Costa Concordia, crucero de la clase Concordia propiedad de Costa Crociere. El viernes 13 de enero de 2012 encalló en las aguas de la Isla del Giglio, Italia, dando lugar a la evacuación de más de 4200 personas a bordo y dejando 32 muertos.
  • Velero Grovesnur, de la Compañía Británica de las Indias Orientales, en la punta Sur de África a causa de un ciclón el 4 de agosto de 1782. Llevaba el famoso trono índico de pavo reales de Dehli, de oro macizo.[2]
  • El naufragio de la nao Santa María en el primer viaje de Cristóbal Colón al continente americano (25 de Diciembre de 1492). Fue un naufragio intencional, porque la nave había encallado, y con sus restos se contruyó el primer asentamiento español en el Caribe, el Fuerte Navidad.
  • Rainbow Warrior, buque insignia de Greenpeace. 10 de julio de 1985, 1 muerto.
  • Prestige, petrolero bahamés. 19 de noviembre de 2002, sin muertos.
  • Sea Diamond, crucero de la naviera Louis Cruisses, frente a la isla griega de Santorini. 5 de abril de 2007, 2 muertos.
  • HMS Serpent, fue un crucero de tercera clase de la Royal Navy que naufragó frente a la costa de Galicia el día 10 de noviembre de 1890, causando 172 víctimas y sólo 3 supervivientes. Cuando la Royal Navy supo que los tres únicos supervivientes del Serpent llevaban puesto el chaleco salvavidas, generalizó su uso en el resto de barcos de la Royal Navy.
  • TN Andrea Doria (más conocido como SS Andrea Doria) fue un trasatlántico italiano que se hundió frente a las costas de Terranova, después de colisionar con el transatlántico de bandera sueca M/V Stockholm, la noche del 25 de julio de 1956, con la pérdida de 51 vidas: 46 del Andrea Doria y 5 del MS Stockholm.
  • Méduse, fragata francesa que, en el año 1816 encalla frente a las costas de Mauritania. De los 150 tripulantes, unos 147 quedaron a la deriva en una balsa (la balsa de la Medusa). 13 días después, sólo unos 15 sobrevivieron tras la sed, hambre, crueles matanzas incluso casos de antropofagia entre ellos.
  • USS Maine (ACR-1) Acorazado de segunda clase estadounidense, voló por los aires el 15 de febrero de 1898 en el puerto de la Habana; dicha explosión, fue la justificación para la declaración de guerra de los Estados Unidos a España en 1898. 261 muertos y 94 supervivientes.

Los naufragios en el arte[editar]

Literatura[editar]

El tópico del naufragio y de la supervivencia de los náufragos tiene una presencia prominente en la literatura, tanto en descripciones de sucesos reales como en narraciones imaginarias. Algunos ejemplos famosos son:

Pintura[editar]

Los naufragios han inspirado a multitud de artistas, bien sea por el valor simbólico del hundimiento de un barco, bien sea por la angustiosa situación que puede suponer para la tripulación. Será un motivo especialmente recurrente en el romanticismo pictórico del siglo XIX. Así, entre las obras más destacadas del periodo, se encuentran La Balsa de la Medusa de Géricault, el Naufragio de J. M. W. Turner, o El mar helado de Caspar David Friedrich. Cada uno de estos autores hace especial hincapié en los distintos aspectos del naufragio, de manera que la balsa de la medusa refleja la situación subjetiva del náufrago, el Naufragio de Turner se centra en el caos y destrucción del momento de hundimiento, y El mar helado de Friedrich muestra el poder de la naturaleza sobre las obras humanas.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (1906–1914).
  2. Grandeza en la historia libro quincenal, n.º 47, Aga, 1991.

Enlaces externos[editar]