Los Ancares

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Valle de Ancares

Valle de Ancares es una comarca tradicional de España, en la provincia de León, que coincide con el término municipal de Candín, y que en la segunda mitad del siglo XX dio nombre a un territorio más amplio denominado Los Ancares, cuya versión más laxa y amplia comprende otras partes del Bierzo en León, desde Navia de Suarna hasta Piedrafita del Cebrero en el oriente de Lugo, y parte de Ibias al suroeste de Asturias.[1] [2]

Es una zona montañosa, de difícil acceso hasta finales del siglo XX, que ha mantenido unas costumbres, arquitectura y hablas propias. Se halla entre dos cuencas, la del Sil y la del Navia, separadas por los puertos de Ancares (1670 msnm) al norte y Portelo (1068 msnm) al sur de la sierra de Ancares.

Geografía[editar]

Puerto de Ancares cubierto con las nubes procedentes del Cantábrico

La estribación de la Cordillera Cantábrica denominada sierra de Ancares[n. 1] es un sistema geomorfológico donde se unen las provincias de León y Lugo. Se extiende de sur a norte, desde Peña Rubia en el extremo suroccidental, y que la separa del valle del Balboa en León, y del de Noceda en Lugo, hasta el puerto de Ancares que linda con la sierra del Mingatón al norte y desde donde se abre hacia el sureste el valle de Ancares por el que transcurre el río que ha dado nombre a toda la región.[5] [6] [2] [1]

El valle de Ancares, fruto de la erosión glaciar y fluvial, se encuentra rodeado de montañas de elevada altitud media (Pico Cuiña 1987 msnm) y pendientes pronunciadas y está situado al noroeste del Bierzo.[7] El río principal es el río Ancares, afluente del río Cúa en la cuenca del Sil. Nace de la unión de los ríos Cuiña y de la Vega al sur de Candín. Tiene como afluentes los ríos Miravalles y Seco, y los arroyos del Penedón, de Baliñas y de la Cruz. El valle se cierra en el extremo sur del término municipal de Candín coincidiendo con el límite meridional de la comarca tradicional Valle de Ancares. Tras este desfiladero el valle vuelve a abrirse en San Martín de Moreda y después el río desemboca en el Cúa en el término de San Pedro de Olleros.[6] [5] [2]

Al norte de la sierra de Mingatón, hacia Asturias, se abre el valle del río Ibias con las sierras de Borde, Pandelo y Valcarce, y las de Muniellos, que lo separa del río Narcea, y Barreiro que lo separa del Navia.[8]

Al sur de la sierra de Barreiro se extiende la cuenca del Navia con pequeñas sierras como las de Linares, Murias o Granda de Arrojo, hasta llegar a la comarca de Cebrero que hace de transición entre Los Ancares y la sierra del Caurel.[9]

Continuando desde el puerto de Piedrafita hacia el este, se encuentra el valle del Valcarce, afluente del Burbia con los valles del Balboa por la margen izquierda y Barjas por la derecha. Hacia el norte, el valle del Burbia linda con el de Ancares, y más al norte se abre el Valle de Fornela, comarca tradicional leonesa, cabecera del río Cúa. Al oeste de este valle se encuentran en el valle del Sil las comarcas tradicionales de Rivas del Sil y Laciana, que forman el «Alto Sil».[6]

La parte leonesa de Los Ancares, además del valle del río Ancares incluye los valles de Fornela, del Burbia y del Tejeira, y ocupa una superficie de algo más de 62 000 ha. La parte gallega se articula alrededor de los pueblos de San Román de Cervantes y Navia de Suarna y comprende una superficie de casi 8000 ha.[n. 2] Está drenada por los ríos afluentes por la margen derecha del río Navia, cuyas fuentes se encuentran en la sierra de Ancares. La parte asturiana comprende únicamente el valle del río Ibias o Pelliceira, unas 1000 ha.[5] [12] [1]

Historia[editar]

La historia del topónimo y de la región a la que se refiere van muy ligadas a la geografía, a la ecología y la etnografía del entorno más o menos próximo al valle de Ancares; pero los límites últimos de esta región obedecen a razones administrativo-políticas.[3]

En el Catastro de Ensenada, llevado a cabo desde 1749, las poblaciones de Candín, Pereda, Suertes, Espinareda de Ancares, Tejedo, Lumeras y Villasumil figuran como parte de la jurisdicción de realengo «Valle de Ancares», perteneciente al partido de Ponferrada.[13] Según Pascual Madoz, Valle de Ancares formaba parte del partido judicial de Villafranca del Bierzo y comprendía las localidades de Candín, Pereda, Sorbeira, Villasumil, Suertes, Espinareda, Tejedo, Lumeras, Villarbón, Balouta y Suárbol. Sus habitantes se dedicaban al comercio de, entre otros, cera, aguardiente, pescados y sardinas por las ferias y mercados de la provincia. Producía ganado vacuno y lanar, además de legumbres, patatas, centeno y lino. La industria consistía en varios molinos harineros y varios telares de lana y lino.[14]

Desde entonces y hasta la segunda mitad del siglo XX el nombre hizo referencia únicamente a la sierra y al valle de la vertiente leonesa, como atestiguan el río, el propio valle, y localidades del municipio de Candín como Tejedo, Pereda o Espinareda, todos ellos con el topónimo en sus nombres. Las razones de su ampliación a las zonas próximas, tanto en León como en Galicia y Asturias no son conocidas en detalle pero probablemente estén relacionadas con disposiciones oficiales que han afectado a la comarca.[3] [15]

En 1966 se creó en el término municipal lucense de Cervantes una reserva de caza con el nombre de «Reserva Nacional de Caza de Ancares (Lugo)».[16] En 1971 la vertiente leonesa de la sierra de Ancares fue declarada «Paisaje Pintoresco».[1] Posteriormente, en 1973 se creó la «Reserva Nacional de Caza de Los Ancares Leoneses (León Oviedo)» en los municipios de Candín, Valle de Finolledo, Vega de Espinareda, Villafranca del Bierzo, Fabero, Peranzanes e Ibias.[17] Entre 1977 y 1980 se realizó el inventario abierto de «Espacios naturales de Protección Especial» llevado a cabo por el ICONA y la Dirección General de Urbanismo que adscribió 13 000 ha a los Ancares lucenses y 37 000 a los leoneses.[3] Más tarde, de 1989 a 1997 entraron en vigor las leyes de caza autonómicas por lo que la de Los Ancares Leones se segregó en dos Reservas Regionales de Caza y la de Lugo pasó a denominares «Os Ancares».[18]

Posteriormente, en 1991 se incluyó la sierra de Ancares en el Plan de Espacios Naturales Protegidos de Castilla y León y en 1992 se inició el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de Ancares que afectó a los municipios de Candín, Fabero, Páramo del Sil, Peranzanes y Vega de Espinareda, y que fue ampliado en el año 2000 a los municipios de Villablino y Palacios del Sil, incluyendo así el Lugar de Interés Comuniario «Sierra de Ancares-Alto Sil».[19] [20] En 2002 pasó a denominarse «Espacio Natural de la Sierra de Ancares (León)» y en 2006 apareció como «Espacio Natural de Sierra de Los Ancares» cambiándose en esta disposición oficial hasta el nombre de la propia Sierra.[21]

En Galicia se menciona oficialmente la «Comarca dos Ancares» desde 1995, aunque al menos un año antes ya se hablaba de Os Ancares como la parte de esta región incluida en Lugo.[22] [3] En 2001 se inició el procedimiento de elaboración del Plan de Ordenación de Recursos Naturales del «Espacio Natural Protegido Ancares-Courel» incluyendo los municipios de Becerreá, Cervantes, Folgoso de Caurel, Incio, Navia de Suarna, Los Nogales, Piedrafita del Cebrero, Puebla del Brollón, Quiroga, Samos, Triacastela y Ribas de Sil.[23]

Según el etnógrafo Joaquín Rodríguez Campos los habitantes gallegos de Cervantes y Navia de Suarna siempre llamaron ancareses a los habitantes del otro lado de la Sierra, en sinonimia de leonés de esa zona; a los asturianos de Ibias el nombre ancarés les resultaba totalmente extraño, llamando así tanto a gallegos como leoneses de la zona. Apunta también que el topónimo Ancares, aún siendo relativamente reciente para nombrar tanto sierra como región, ha sido de gran acierto y rápidamente se ha extendido, sobre todo a partir del momento en que la Administración destinó fondos para la comarca. Esta última afirmación es corroborada por el escritor Francisco Pérez Caramés quien hizo notar que el topónimo debía tener una atracción especial pues tras denominar así las reservas de caza el nombre se extendió a toda una región geográfica.[3]

Etimología[editar]

El estudioso Narciso Peinado Gómez, citando al historiador Antonio López Ferreiro y al catedrático de Paleografía Agustín Millares Carlo, propone que «Ancares» proviene de «Antares» en referencia a la fortaleza de Santa María de Antares que se levanta en el valle de Valcarce, próximo al valle de Balboa (León), por trasformación de la «t» en «c». Hace referencia el mismo autor a los «enanciados» de Ramón Menéndez Pidal que hablaban dos lenguas —romance y árabe— y que daban lugar a ciertas anomalías fonéticas.[3]

Otra posibilidad, defendida por Jesús García y Joaquín Rodríguez Campos, es que el vocablo —documentado desde la Alta Edad Media— provenga de ancón con el significado grecolatino de «esquina», pero más plausible, dicen, es que provenga del latín ancarius con el significado de «asno» o «mula», «animal de carga», lo que apoyan con otros topónimos galaicoasturianos de la zona con el mismo significado, como «asinarios».[3]

Francisco Pérez Caramés apuntó que procediera de la raíz precéltica car «peña», con el prefijo en en su segunda acepción que significa «semejante a».[3]

Flora y Fauna[editar]

Ancares es parte de la Reserva Natural de la Sierra de Ancares, pudiéndose encontrar castaños, hayas, robles, tejos, acebos, alisos, abedules, capudres, avellanos y chopos. Entre los arbustos y hierbas: brezos, escobas y piornos, o genciana, entre otras. Son abundantes los pastizales de alta montaña que sirven de sustento al ganado en la época estival.

Entre los mamíferos de gran porte, son frecuentes el corzo y el jabalí. Junto a ellos habitan hasta 48 especies más de mamíferos entre los que aún pueden observarse ciervo, gineta, gato montés e incluso oso.[24] La población de lobos, abundante en el pasado, ha vuelto a recuperarse después de haber sido muy perseguida. Entre las aves destaca la presencia de urogallo. Toda la cuenca hidrográfica de Ancares está declarada como aguas trucheras.[25] La trucha común es el pez más frecuente.

Demografía[editar]

La pirámide poblacional se encuentra invertida debido, sobre todo, a la emigración campo-ciudad. En los últimos tiempos se observa una tendencia a recuperar las casas, por parte, sobre todo, de descendientes de esos mismo pueblos, utilizándolas, en su gran mayoría como segunda residencia. La vivienda típica y tradicional de la zona es la palloza.

Muchos pueblos fueron abandonados en el último tercio del siglo XX y aunque hay algún intento por recuperarlos (el caso de Villarbón) no dejan de ser casos muy concretos.

Economía[editar]

Valle de Ancares desde el puerto del mismo nombre.

Los ancareses tienen fama de buenos comerciantes, dedicándose en el pasado muchos de ellos al comercio con los valles y regiones vecinas, probablemente obligados por los pobres rendimientos de la agricultura (poca tierra y de mala calidad). Es tradicional el cultivo de la berza con el que se elabora el caldo ancarés.

La ganadería ha tenido mucha importancia en la economía de la comarca, tanto en la obtención de productos cárnicos como lácteos.


Arquitectura tradicional[editar]

Sobresale una construcción típica que es la palloza (también conocida como pallouza y pallaza). Son típicos también los hórreos.


Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Hasta el siglo XX se denominaba sierra de Picos o sierra de Picos de Ancares,[3] y así se refleja en mapas de la época.[4]
  2. Dependiendo de la superficie que se sume las hectáreas pueden variar. Así, teniendo en cuenta los datos de ICONA de 1977-1980 Los Ancares de Lugo ocuparían casi 13 000; y si se toma en cuenta toda el área ocupada por los municipios que pueden incluirse en la comarca de Os Ancares esta cifra puede llegar a las 105 000 ha. en Galicia.[10] [11]

Referencias[editar]

  1. a b c d Alonso González, J.M. (2003)
  2. a b c Serrano, S. (1996)
  3. a b c d e f g h i Varela y Lobato (1994), pp. 17-19
  4. «Fondos Cartográficos del Instituto Geográfico Nacional. España. Siglos XVI-XIX». Consultado el 5 de marzo de 2011.
  5. a b c CNIG (2013), mapa número 100, a escala 1:50 000. Instituto Geográfico Nacional, Madrid.
  6. a b c CNIG (2013), mapa provincial de León a escala 1:200 000. Instituto Geográfico Nacional, Madrid.
  7. página Web del Instituto de Estudios Bercianos
  8. CNIG (2013), mapa provincial de Asturias a escala 1:200 000. Instituto Geográfico Nacional, Madrid.
  9. CNIG (2013), mapa provincial de Lugo a escala 1:200 000. Instituto Geográfico Nacional, Madrid.
  10. Precedo Ledo, Andrés (2001) Gran Atlas de Lugo. Lugo: El Progreso de Lugo. p. 124
  11. Varela y Lobato (1994), pp. 10-13
  12. CNIG (2013), mapa número 126, a escala 1:50 000. Instituto Geográfico Nacional, Madrid.
  13. «Buscador de localidades». Respuestas generales del Catastro de Ensenada. Portal de Archivos Españoles . MInisterio de Cultura. Consultado el 16 de febrero de 2013.
  14. Madoz, P. (1845) p. 272
  15. Fontán, D. (1845)
  16. BOE (1966)
  17. BOE (1973)
  18. BOE (1989), BOE (1996) y BOCyL (1996), y BOE (1997)
  19. BOCyL (1991)
  20. BOCyL (2000)
  21. BOCyL (2002) y BOCyL (2006)
  22. DOG (1995)
  23. DOG (2001)
  24. Atlas de los vertebrados de León. Grupo Ibérico de Anillamiento (GIA). Listado de mamíferos en el municipio Candín (http://oslo.geodata.es/gia_vertebrados/php/info_municipios.php?id=24036)
  25. ORDEN de 13 de marzo de 1998, de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, por la que se declaran las aguas trucheras de Castilla y León

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]