Idioma mozárabe

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Mozárabe
Latino/ لتن / לטן
Hablado en España, Portugal
Región Península Ibérica
Lengua muerta Siglo XV
Familia Indoeuropeo

  Itálico
    Romance
      Mozárabe

Escritura Alfabeto árabe (aljamía)
Estatus oficial
Oficial en Ningún país
Regulado por No está regulado
Códigos
ISO 639-1 ninguno
ISO 639-2 roa ("Romances, otras")
ISO 639-3 mxi
Ethnic-Linguistic map of southwestern Europe

Evolución de la Situación Lingüística en Península Ibérica del año 1000 al año 2000.

El mozárabe, romandalusí o romance andalusí fue un conjunto de hablas romances que hablaban los habitantes del sur de la península Ibérica entre los siglos VIII y XIII.[1] [2] [3] Las hablas mozárabes se desarrollaron en los territorios de los reinos musulmanes de Al-Ándalus, y era habladas principalmente por los cristianos mozárabes que en ellas vivían. Las hablas mozárabes desaparecieron sobre el siglo XV por la sustitución con lenguas preeminentes en los reinos cristianos tras la Reconquista (galaico-portugués, leonés, castellano, navarroaragonés, catalán), manteniendo reductos hasta el siglo XIX[cita requerida] y palabras en uso en la actualidad en el lenguaje cotidiano. Para la escritura de las lenguas mozárabes era común emplear la aljamía.

Aspectos históricos, sociales y culturales[editar]

Al principio del siglo VIII d. C. y durante varias generaciones el romance peninsular fue la lengua predominante en las tierras conquistadas por los musulmanes. Aunque la presión de las élites musulmanas y la emigración de gentes del norte de África fue afianzando tanto la lengua árabe con la religión musulmana hasta que llegaron a ser predominantes. Hacia el siglo X el romance del área islámica ya mostraba diferencias sistemáticas con el resto de lenguas romances del norte, tal como muestran los arcaísmos fonéticos del mozárabe.

El mozárabe fue perdiendo importancia en el área musulmana, y perdió hablantes frente al árabe. La emigración de muchos mozárabes a los reinos del norte en épocas de represión hacia esa población, también disminuyó el número de hablantes. Hacia el siglo XII o XIII quedarían muy pocos hablantes de mozárabe, salvo en localizaciones muy aisladas. La conquista cristiana de las tierras musulmanas, hizo que los pocos focos mozárabes hubieran abandonado el romance autóctono en favor de las lenguas romances de los reinos cristianos del norte, por lo que antes del siglo XIV puede darse por extinto o prácticamente extinto el mozárabe si es que no antes.

En los reinos cristianos quedaron bolsas de hablantes de árabe andalusí hasta al menos el siglo XVII con la expulsión de los moriscos, pero entre estas personas ya no había hablantes de mozárabe.

Uso de la lengua[editar]

Tras la conquista musulmana de la Península Ibérica, la población hispano-visigoda e hispano-romana de lengua romance se vio sometida por las élites árabes. La lengua árabe se conviritió en la lengua de vehicular de uso público general usada también por muchos hispanorromanos. Algunos hispanorromanos mantuvieron su religión cristiana. Esta población fue denominada mozárabe (del árabe andalusí musta‘rabí, y este del árabe clásico musta‘rab, arabizado). Si bien adoptaron plenamente las tradiciones culturales árabes en el ámbito público, no pasó lo mismo con la lengua usada entre ellos, manteniendo la mayoría de ellos sus anteriores dialectos romances, si bien muy influida por el idioma árabe. El romance hablado por ellos se usaría más en el ámbito familiar y dentro de la comunidad mozárabe, frente al ámbito público e intergrupal donde se usaría el árabe en el social, comercial y cultural. Esta diglosia entre la población mozárabe dejó su huella en las posteriores lenguas romances peninsulares en forma de un superestrato árabe en el vocabulario.

Originalmente si bien su uso no iba ligado a la profesión de una determinada religión y pesar de ser lengua vernácula de diversos elementos poblacionales (cristianos mozárabes, judíos y musulmanes muladíes) quedó prácticamente eclipsada y relegada en el plano cultural, social y religioso por lenguas como el árabe o el latín y en ocasiones por otras modalidades románicas que florecieron y adquirieron prestigio durante época andalusí.

Dialectos[editar]

Entre estos diferentes dialectos romances no había unidad y, a diferencia de otras lenguas románicas, se escribían en alfabeto árabe en vez de alfabeto latino. Según Sola-Solé,[4] el mozárabe formó "parte del habla propia de las comunidades cristianos que, sometidas al Islam, continuaban viviendo en los grandes centros urbanos del antiguo reino visigótico.". Esta lengua nos es conocida principalmente por las jarchas (jarŷa) (estrofas finales de las poesías denominadas moaxajas) de los poetas andalusíes, que en ocasiones usaban estribillos romances con algunos arabismos y hebraísmos.

Según Sola-Solé, la lengua mozárabe era una mezcla de 40% de términos árabe-bereberes y 60% de vocablos romances, siendo mucho más frecuentes dentro de la parte del vocabulario oriental los sustantivos frente a los verbos.

En Andalucía se conserva un "ejemplo vivo" de la lengua mozárabe en forma de refrán. En la localidad de Algarinejo, en Granada, la gente más mayor aún emplea el siguiente refrán: "Si la Candelaria chora, el inverno fora, si no chora ni dentro ni fora" (Si en la Candelaria llueve, el invierno se va, si no llueve, ni dentro ni fuera). Este dicho popular supone un claro ejemplo de arqueología lingüística.

Autoglotónimo[editar]

Aunque el nombre mozárabe se utiliza hoy en día para esta lengua romance, el nombre nativo (autónimo o endónimo) de la lengua no era muzarab o mozárabe, sino latino. Los propios mozárabes nunca llamaron a su propio idioma de los mozárabes, sino por el nombre que significaba "latín" (es decir, lengua romance). Ellos tampoco se llamaban por el nombre de "mozárabes" sino por el nombre de latinos (es decir, los hablantes de una lengua romance).

A veces las comunidades cristianas prosperaron en la España musulmana, los cristianos son ahora normalmente conocidos como mozárabes, aunque el término no estaba en uso en ese momento (Hitchcock, 1978).

No fue hasta el siglo XIX que los historiadores españoles comenzaron a utilizar las palabras "mozárabes" y "mozárabe" para referirse a los cristianos que vivían bajo el dominio musulmán en la Península Ibérica en la Edad Media y su lengua. Otro exónimo árabe muy común para este idioma era al-ajamiya ("extraño / extranjero") que tenía el significado de lengua romance en Al-Andalus. Así que las palabras "mozárabe" o "ajamiya" son exónimos y no un autónimo de la lengua.

Roger Wright, en su libro sobre la evolución de las primeras lenguas romances en Francia y en la Península Ibérica Latín tardío y romance temprano en España y Francia carolingia establece que:[5]

El romance temprano de la España musulmana era conocido por sus usuarios como latino o latinus. Esta palabra puede llevar a confusión, los académicos visigodos la utilizaban para contrastar con el griego o el hebreo, y Francisco Javier Simonet (1888: XXIII-IV, XXXV-VII) estableció que en la España musulmana se usa para referirse a la no vernácula árabe (como el árabe Al-Lathinī).

También en el mismo libro, el autor afirma que:[6]

El uso de latino en el sentido de romance, en oposición al árabe, también se encuentra al norte de la frontera religiosa.

Esto significa que la palabra latino tenía el significado de la lengua romance hablada y que sólo se contrastó con el latín clásico (lengua latina) unos siglos más tarde. Para los hablantes de lenguas romances de la Península Ibérica en esta época de la historia, su lengua hablada vernácula fue vista como "latín". Esto sucede porque el latín clásico era visto como una habla culta no como un idioma diferente.

En una época más temprana las lenguas o dialectos romances simplemente se denominaban como “latín” porque no eran entendidas como mucho diferentes del latin; el proceso de diferenciación del latin hasta los idiomas romances diferentes fue gradual y en los siglos VIII y IX los idiomas romances hablados no eran tan diferentes del latín tardío de los siglos V a VII, eran idiomas o dialectos de transición entre el latín tardío y los idiomas romances de la Edad Media. A partir de los siglos XII y XIII los idiomas romances empezaron a ser denominados por los nombres de las regiones donde se hablaban: por ejemplo aragonés por la región de Aragón, castellano por Castilla, catalán por Cataluña, francés por Francia, etcétera, porque empezaron a ser entendidos como idiomas propios y no como variedades del latín. Este fenómeno también está relacionado con la consolidación de las nuevas entidades políticas en la Edad Media, con la voluntad de las mismas de atribuir un nombre diferente al idioma hablado en cada entidad politica como uno de los modos de su afirmación y diferenciación. Entonces el nombre “latino” (latín) refleja el arcaísmo del idioma romance mozárabe.

Otra cuestión importante que se refiere a esta vieja lengua romance es el nombre que los judíos sefardíes dieran a su lengua romance hablada en Iberialadino, y también el nombre que un pueblo alpino, hablante de lengua romance, los ladinos, dan a su lengua - ladin.

En la Península Ibérica: La palabra ladino (< LATINO) sobrevivió con el significado lingüístico específico de "español escrito por judíos".[7] Esta es una de las principales razones porque los judíos de Península Ibérica, llamados sefardíes, de las regiones centro y sur, llaman ladino a su lenguaje cotidiano, ya que esta palabra tiene el sentido de la lengua romance hablada (ladino es hoy una lengua romance más estrechamente relacionada con el español, principalmente al español antiguo, hablado por varios judíos de ascendencia sefardí).

En los Alpes: Por la misma razón, los hablantes de ladin, otra lengua romance (que se habla en el Este de Suiza, en dos valles de los Grisones y el norte de Italia en las regiones de Trentino Alto-Ádige/Südtirol y Veneto), es decir, llaman a su propio idioma ladin "latín". Esta palabra tiene el sentido de la lengua romance hablada no sólo en la Península Ibérica, sino también en otras regiones en lengua romance en la Alta Edad Media.

Referencias antiguas al mozárabe[editar]

Además de textos mozárabes breves, han llegado hasta nosotros diversas menciones de autores destacados durante el periodo andalusí, relativas al mozárabe, que permiten entender su uso social y la extensión del uso en diversos contextos. En estas referencias, el mozárabe generalmente ese denominado 'aljamía' (aǧamíyya), 'latiní' (Lathinī) o 'latinía', algunas de estas referencias son:[8] [2] [3] [9]

  • El geógrafo Ibn Khordadhbeh (Abū l-Qāsim ʿUbayd Allāh ibn Khordādhbeh, 820 - 911) mencionó y distinguió dos hablas o lenguas en la península Ibérica: la andalusiyya, en el Sur y la afrangiyya al Noreste.
  • El historiador Benalcutía comentaba que con la llegada del ejército de Abdala a la capital de los dominios de Daysam ben Ishaq (región de Tudmir, principios del siglo X) sucedió que

    «el pueblo gritó, en el dialecto de aquella tierra, pidiendo paz»

  • El erudito murciano del siglo XI Ibn Sida (Abū-l-Hasan `Alī ibn Ismā`īl al-Musrī al-Andalusi al-lugawī) al principio de su obra Kitāb al-Mujassas se disculpa previamente por los posibles errores que pudiera cometer en la lengua árabe en la que escribió tal obra, señalando

    «y ¿Cómo no he de cometerlos yo, si escribo en tiempos tan alejados y teniendo que vivir familiarmente con personas que hablan en aljamía?»

  • El médico y botánico zaragozano del siglo XI Ibn Buqlaris (Yonah ben Isaac ibn Buqlaris al-Israili) cita en su obra Kitab al Mustaini ciertos nombres vernáculos de plantas procedentes de la "aljamía" o "latinía del oriente de al-Ándalus".
  • El médico y botánico malagueño del siglo XIII llamado Ibn al-Baitar (Ḍiyāʾ Al-Dīn Abū Muḥammad ʿAbdllāh Ibn Aḥmad al-Mālaqī), que vivió entre 1190 o 1197 y 1248, comenta en una parte de su obra Al G̕āmi 'li mufradāt al adawiya wa al aġdi la equivalencia entre las voces latinía y aljamía, y citando nombres de plantas corrientes del sureste de la península Ibérica hace alusiones a la aljamía del oriente de al-Ándalus.

Mozárabes y reinos cristianos[editar]

Según avanzaba la Reconquista la población mozárabe iba siendo incorporada a la población de los reinos cristianos, ejerciendo sobre ésta su influencia, penetrando de este modo vocabulario relacionado con las instituciones y objetos de los territorios musulmanes conquistados, así como también términos más coloquiales. Estos hablantes de árabe andalusí no hablaban mozárabe, ya que dicha lengua había declinado mucho desde el siglo XII con el advenimiento del imperio almohade. Debido a la migración hacia el norte de mozárabes cristianos que dejaron las tierras islámicas del sur, se encuentra topónimos arábigos en regiones donde apenas si se dio el dominio musulmán.

Por otra parte la incorporación de arabismos a las lenguas romances del norte cristiano, se vio favorecida durante desintegración del Califato de Córdoba en el siglo XI, acelerándose la Reconquista y penetrando en mayor medida los arabismos en los dialectos del castellano centrales y septentrionales, los del Reino de Castilla, que a su vez empezaba desde el siglo XI a ser predominante sobre los demás. A esto hay que añadir que muy probablemente los dialectos mozárabes debían tener cierta inteligiblidad con el castellano, portugués o catalán con los que entró en contacto en aquel momento.


Descripción lingüística[editar]

Clasificación[editar]

El mozárabe es evidentemente una lengua romance con un léxico y una gramática claramente heredadas del latín tardío. Sin embargo, su clasificación dentro de las lenguas romances es polémica. En primer lugar no presenta muchas de las evoluciones fonéticas típicas de las lenguas iberorromances.

Por otra parte Ethnologue sin evidencias sólidas en su favor introduce el llamado grupo Pirenaico-Mozárabe, que aúna el navarroaragonés y el mozárabe pero no parecen existir isoglosas significativas que sustenten dicha agrupación.

Fonología[editar]

Manuscrito del Poema de Yuçuf, ejemplo de texto aljamiado.

En algunos aspectos, el mozárabe es más arcaico que las otras lenguas romances de la Península. Esto encaja con el principio de que las variedades lingüísticas más aisladas y periféricas actúan como "islas de conservadurismo lingüístico". A partir de los documentos escritos en romance identificables como mozárabe, se citan como ejemplos de las caracteríticas arcaizantes las siguientes:

  • Preservación de los grupos consonánticos CL, FL, PL como /kl, fl, pl/.
  • Ausencia de lenición de las consonantes intervocálicas P, T, C como /p, t, k/, como en las palabras mozárabes lopa 'loba', toto 'todo' y formica 'hormiga' (en las otras lenguas peninsulares se dieron los cambios /p/>/b/, /t/>/d/ y (/k/>/g/).
  • La no palatalización del grupo latino -CT- como /ht/ como en la palabra nohte 'noche' < NOCTE(M).
  • Preservación de la africada postalveolar /tʃ/, procedente del latín /k(e)/ o /k(i)/ (esto se da también en italiano), en lugar de como /ts/ que es el resultado en el resto del romance occidental).
  • Preservación (al menos en algunas áreas) de los diptongos latinos /au/ y /ai/.

Morfología y gramática[editar]

La morfología de unas palabras es más similar al latín que en otras lenguas romances en general.

Escritura[editar]

El mozárabe era escrito con caracteres árabes pese a ser una lengua romance, en lo que denomina aljamía (al‘aǧamíyya). Con esta escritura se conserva un número bastante importante de textos de la lengua romance de todo Al-Ándalus, destacando los 'diwanes' (del árabe dīwān, archivo), colecciones de poemas.

Sin embargo este modo de escribir el mozárabe plantea varios problemas a la hora de su traducción, enfocados principalmente en las vocales del árabe. Esta dificultad surge de la ausencia de vocales escritas en los textos en alfabeto árabe, así como en la diversidad de los diferentes dialectos mozárabes, que variaban de una región a otra en sus tendencias, reglas, y pautas, según la mezcolanza entre el dialecto romance y el árabe. Así, el debate se observa en las diferentes traducciones de las jarchas, siendo cada una de éstas una suposición o interpretación de cada autor.[10]

Muestra de mozárabe del siglo XI[editar]

Mozárabe: Castellano: Galaico-portugués: Catalán: Aragonés: Asturiano-leonés: Gallego: Portugués: Latín:

Mio sīdī ïbrâhîm
yâ tú uemme dolge
fente mib
de nohte
in non si non keris
irey-me tib
gari-me a ob
legar-te

Mi señor Ibrahim,
¡oh tú, hombre dulce!
vente a mí
por la noche.
Si no, si no quieres,
iré a ti,
dime dónde
encontrarte.

Meu senhor Ibrâhim,
ó tu, homem doce!
vem a mim
de noite.
Se non, se non queres,
ir-me-ei a ti,
diz-me onde
te encontro.

El meu senyor Ibrahim,
oh tu, home dolç!
Vine a mi
de nit.
Si no, si no vols,
aniré a tu,
dis-me on
trobar-te.

O mio sinyor Ibrahim,
oh tu, hombre dulce!
Viene ta yo
de nueits.
Si no, si no quiers,
me'n iré ta tu,
di-me án
trobar-te.

El mio señor Ibrahim,
oh tu, home duce!
ven a min
de nueche.
Si non, si nun quies,
diré a ti,
dimi ónde
atopate.

Meu señor Ibrahim,
oh ti, home doce!
ven a min
de noite.
Senón, se non queres,
ireime a ti,
dime onde
te encontro.

Meu senhor Ibrahim,
ó tu, homem doce!
Vem a mim
de noite.
Senão, se não quiseres,
ir-me-ei a ti,
diz-me onde
te encontro.

O domine mi Ibrahim,
o tu, homo dulcis!
Veni mihi
nocte.
Si non, si non vis,
ibo tibi,
dic mihi ubi
te invenias.

Reconstrucción Fonética (Mozárabe) y Comparación entre Lenguas Romances (Padre Nuestro)[11] [editar]

Español/Castellano: Latín (Lingua Latina): Mozárabe (Latino): Aragonés (Aragonés): Portugués (Português): Catalán (Català): Asturiano (Asturianu) Francés (Français): Italiano (Italiano): Rumano (Limba Româna):

Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venga tu Reino.
Hágase tu voluntad,
así en la tierra como en el cielo.
El pan nuestro de cada día, danosle hoy
y perdónanos nuestras deudas,
así como nosotros perdonamos a nuestros deudores.
Y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos de mal.
Amen.

Pater noster, qui est in caelis,
sanctificetur nomen tuum.
Adveniat regnum tuum,
fiat voluntas tua
sicut in caelo et in terra.
Panem nostrum quottidianum da nobis hodie
et dimitte nobis dedita nostra,
sicut nos dimittimus debitoribus nostris.
Et ne nos inducas in temptationem,
sed libera nos a malo.
Amen.

Padre nostro que yes en el ciel,
santificat siad lo teu nomne.
Venya a nos el teu regno.
Fayadse la tua voluntade
ansi en la terra como en el ciel.
El nostro pan de cada dia danoslo hoi
ed perdonanos las nostras offensas
como nos perdonamos los qui nos offendent.
Ed non nos layxes cader in tentatsion
ed liberanos del mal.
Amen.

Pai nuestro, que yes en o zielo,
satificato siga o tuyo nombre,
bienga ta nusatros o reino tuyoy
se faiga la tuya boluntá
en a tierra como en o zielo.
O pan nuestro de cada diya da-lo-mos güei,
perdona las nuestras faltas
como tamién nusatros perdonamos a os que mos faltan,
no mos dixes cayer en a tentazión y libera-mos d'o mal.
Amén.

Pai nosso, que estais nos Céus,
santificado seja o vosso nome;
venha a nós o vosso reino;
seja feita a vossa vontade
assim na terra como no céu.
O pão nosso de cada dia nos dai hoje;
perdoai-nos as nossas ofensas,
assim como nós perdoamos
a quem nos tem ofendido;
e não nos deixeis cair em tentação;
mas livrai-nos do mal.
Amen.

Pare nostre que siats al cel:
santificat sia el vostre nom;
vinga a nosaltres el vostre regne;
feiats-hi la vostra voluntat,
sí a la terra així com es fa al cel.
El nostre pa de cada dia,
donets-nos, Senyor, el dia d'avui.
I perdonets les nostres ofenses,
jatsia que perdonem a qui ens ofén.
I no ens lleixets que caiguem en la temptació,
i alliberets-nos del mal.
Amén.

Padre nuesu que tas en cielu,
santificáu seya'l to nome,
Venga a nós el to reinu,
fáigase la to voluntá
mesmo na tierra que nel cielu.
El pan nueso de cada día, dámoslo güei,
y perdona les nueses ufienses
asina como nós perdonamos
a los que mos ufienden
Y nun mos dexes cayer na tentación, y llíbramos del mal.
Amén.

Notre Père, qui es aux cieux,
que ton nom soit sanctifié,
que ton règne vienne,
que ta volonté soit faite
sur la terre comme au ciel.
Donne-nous aujourd’hui notre pain de ce jour.
Pardonne-nous nos offences
comme nous pardonnons aussi
à ceux qui nous ont offensés.
Et ne nous soumets pas à la tentation,
mais délivre-nous du mal.
Amen.

Padre nostro che sei nei cieli,
sia santificato il tuo nome;
venga il tuo regno,
sia fatta la tua volontà, come in cielo così in terra.
Dacci oggi il nostro pane quotidiano,
rimetti a noi i nostri debiti,
come noi li rimettiamo
ai nostri debitori
e non ci indurre in tentazione,
ma liberaci dal male.
Amen.

Părintele nostru, carele esci în ceriuri,
sânţească-se numele tău;
Via împěrăţia ta;
Fie voia ta, precum în ceri, şi pe pământ;
Pănea noastră cea de toate zilele dă-ni-o astăzí.
Şi ni ertă detoriele noastre,
precum şi noí ertăm detornicilor nostri;
Şi nu ne duce în ispită;
ci ne scapă de cel rău.
Amin.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. Corriente, F. (2004): El elemento árabe en la historia lingüística peninsular. En Cano, R. (coord.) Historia de la lengua española, Barcelona, Ariel.
  2. a b Menendez Pidal, R. (1926). Orígenes del castellano. ISBN 978-84-239-4752-2. 
  3. a b Simonet, Francisco Javier. (1897-1903). Historia de los mozárabes de España. Real Academia de la Historia. 
  4. Solà-Solé, 1973, p. 35

    "Los términos árabes contenidos en nuestras jarchas proceden, por lo común, del fondo de la lengua poética y se relaciona con el mundo del amor, tema primordial de nuestras jarchas."

  5. Wright, 1982, p. 156
  6. Wright, 1982, p. 158
  7. Wright, 1982, p. 158
  8. García Soriano, Justo (1932) Vocabulario del dialecto murciano. Editora Regional de Murcia. pp. 196. ISBN 84-500-4063-9 9788450040630.
  9. Gaspar Remiro, Mariano (2010). Historia de Murcia musulmana. Kessinger Publishing, LLC. p. 350. ISBN 1-167-63461-6. 
  10. Galmés de Fuentes, 1983, p. 47

    "Naturalmente las mayores dificultades para la recta interpretación de las voces mozárabes se refieren a las vocales, no sólo porque éstas con frecuencia no se reproducen gráficamente, sino también por el reducido sistema vocálico del árabe clásico, y la inexistencia de vocales agrupadas en hiatos o diptongos decrecientes. Como es sabido, en la lengua clásica árabe sólo existen tres vocales: /a/ /i/ /u/. Las primeras dificultades se plantean, a la hora de tratar de reproducir, empleando los caracteres árabes, una /e/ o una /o/ de la lengua romance."

  11. *[1]

Bibliografía[editar]

  • Galmés de Fuentes, Álvaro (1983). Dialectología Mozárabe. Madrid: Editorial Gredos. 
  • Marcos Marín, Francisco. (1998). "Romance andalusí y mozárabe: dos términos no sinónimos", Estudios de Lingüística y Filología Españolas. Homenaje a Germán Colón. Madrid: Gredos, 1998, 335-341. https://www.academia.edu/5101871/Romance_andalusi_y_mozarabe_dos_terminos_no_sinonimos_
  • Menéndez Pidal, Ramón. (2005). Historia de la Lengua Española (2 Vols.). Madrid: Fundación Ramón Menendez Pidal. ISBN 84-89934-11-8
  • ROUSSET, Emilio, Y OTROS (1998). Los mozárabes: Una minoría olvidada. Fundación El Monte. 
  • Simonet, Francisco Javier (1897-1903). Historia de los mozárabes de España. Real Academia de la Historia. 
  • Solà-Solé, Josep María (1973). Corpus de poesía mozárabe; las harǧa-s andalusies. [Barcelona] Ediciones Hispam. 
  • Wright, Roger (1982). F. Cairns, ed. Late Latin and Early Romance in Spain and Carolingian France. Liverpool: University of Liverpool. ISBN 0-905205-12-X.