Acupuntura

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Acupuntura
Medicina alternativa
Acupuncture1-1.jpg
Inserción de agujas en la piel
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La acupuntura (del latín acus, ‘aguja’, y punctura, ‘pinchar’[1] ) es una forma de medicina alternativa[2] en la que se insertan agujas en el cuerpo.[3] Es un componente clave de la medicina tradicional china (MTC). La teoría y la práctica de la MTC no se basan en el conocimiento científico,[4] y la acupuntura es una pseudociencia.[5] [6] Existe un amplio espectro de teorías acupunturales basadas en diversas filosofías[7] y las técnicas varían según el país.[8] El método usado en la MTC es probablemente el más usado en los Estados Unidos.[2] La acupuntura se usa principalmente en el alivio del dolor[9] [10] aunque también en un amplio rango de enfermedades. Generalmente se usa solo en combinación con otras formas de tratamiento.

Historia[editar]

La investigación científica no ha encontrado ninguna prueba histológica o fisiológica para los conceptos tradicionales chinos como el qi, los meridianos o los puntos acupunturales,[nota 1] [14] y muchos practicantes modernos ya no apoyan la existencia del flujo de energía vital (qi) a través de los meridianos, el que era una parte importante de los sistemas de creencias tempranos.[7] [15] [16] Se cree que se originó alrededor de 100 a. C. en China, en la época en que se publicó The Yellow Emperor's Classic of Internal Medicine (Huangdi Neijing),[17] aunque hay algunas pruebas de que podría haberse practicado desde antes.[8] Con el tiempo, surgieron afirmaciones y sistemas de creencias contradictorias sobre el efecto de los ciclos lunares, celestiales y terrenales, las energías yin y yang y un "ritmo" del cuerpo en la efectividad del tratamiento.[18] La acupuntura creció y disminuyó en popularidad en China en varias ocasiones, dependiendo de la dirección política del país y la preferencia del racionalismo o la medicina occidental.[17] Se extendió primero a Corea al inicio del siglo VI, luego a Japón a través de médicos misioneros[19] y luego a Europa, empezando por Francia.[17] En la década de 1900, ya que se extendió a los Estados Unidos y los países occidentales, los elementos espirituales de la acupuntura que están en conflicto con las creencias occidentales fueron abandonados en favor de golpetear agujas en los nervios.[17] [20] [21]

Eficacia[editar]

Las conclusiones de muchos ensayos y numerosas revisiones sistemáticas de la acupuntura son en gran medida inconsistentes.[22] Una revisión de la Colaboración Cochrane encontró que la acupuntura no es efectiva para una amplia gama de enfermedades y que sugieren que podría ser eficaz solo para náuseas/vómitos inducidos por la quimioterapia o el postoperatorio náuseas y el dolor de cabeza idiopático.[22] Una revisión de las revisiones Cochrane de alta calidad sugiere que puede aliviar ciertos tipos de dolor.[23] Una revisión sistemática de las revisiones sistemáticas encontró que para reducir el dolor, la acupuntura real no es mejor que la acupuntura simulada y concluyeron que hay poca evidencia de que la acupuntura sea un tratamiento efectivo para reducir el dolor.[nota 2] [9] La evidencia sugiere que el tratamiento acupuntor a corto plazo no produce beneficios a largo plazo.[25] Algunos resultados de la investigación indican que la acupuntura puede aliviar el dolor, aunque la mayoría de los estudios sugieren que sus efectos se deben principalmente al efecto placebo.[8] Una revisión sistemática concluyó que su efecto analgésico parecía carecer de relevancia clínica y no podía distinguirse claramente del sesgo.[26]

Seguridad[editar]

Generalmente es segura cuando es realizada por un profesional debidamente capacitado que usa la técnica de aguja limpia y de un solo uso.[27] [28] Cuando se ejerce correctamente, tiene una baja tasa de efectos adversos, principalmente menores.[3] [27] Los accidentes e infecciones están asociadas con infracciones de la técnica estéril o negligencia del acupuntor.[28] Una revisión indicó que los informes de transmisión de infecciones aumentaron significativamente en la década anterior.[29] Los acontecimientos adversos notificados más frecuentemente fueron el neumotórax y las infecciones.[9] Ya que se siguen reportando eventos adversos graves, se recomienda que los acupunturistas sean suficientemente entrenados para reducir los riesgos.[9] Un metaanálisis encontró que en relación al dolor lumbar crónico la acupuntura era costo-efectiva como complemento de la atención estándar,[30] mientras que una revisión sistemática halló insuficiente evidencia para la relación coste-eficacia en dicha enfermedad.[31]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. "Los científicos aún no han podido encontrar una pizca de evidencia que apoye la existencia de los meridianos o el Ch'i".[11] "Los principios tradicionales de la acupuntura están profundamente errados y no existe evidencia en lo absoluto que demuestre la existencia del Ch'i o los meridianos".[12] "Los puntos acupunturales y meridianos no son una realidad, sino meramente el producto de una antigua filosofía china".[13]
  2. La acupuntura simulada o placebo es una forma de acupuntura que usa agujas no penetrantes o en puntos no acupunturales.[24]

Referencias[editar]

  1. Pyne, D.; Shenker, N. G. (2008). «Demystifying acupuncture». Rheumatology 47 (8): 1132-1136. ISSN 1462-0324. PMID 18460551. doi:10.1093/rheumatology/ken161. 
  2. a b Berman, Brian; Langevin, Helene; Witt, Claudia; Dubner, Ronald (29 de julio de 2010). «Acupuncture for Chronic Low Back Pain». New England Journal of Medicine 363 (5): 454-461. PMID 20818865. doi:10.1056/NEJMct0806114. 
  3. a b Adams, D; Cheng, F; Jou, H; Aung, S; Yasui, Y; Vohra, S (Dec 2011). «The safety of pediatric acupuncture: a systematic review.». Pediatrics 128 (6): e1575-e1587. PMID 22106073. doi:10.1542/peds.2011-1091. 
  4. Barrett, S (30 de diciembre de 2007). «Be Wary of Acupuncture, Qigong, and "Chinese Medicine"». Quackwatch. Consultado el 4 de mayo de 2015. 
  5. Baran GR, Kiana MF, Samuel SP (2014). «Chapter 2: Science, Pseudoscience, and Not Science: How Do They Differ?». Healthcare and Biomedical Technology in the 21st Century (Springer). pp. 19-57. ISBN 978-1-4614-8540-7. doi:10.1007/978-1-4614-8541-4_2. «various pseudosciences maintain their popularity in our society: acupuncture, astrology, homeopathy, etc.» 
  6. Good R (2012). «Chapter 5: Why the Study of Pseudoscience Should Be Included in Nature of Science Studies». En Khine MS. Advances in Nature of Science Research: Concepts and Methodologies (Springer). p. 103. ISBN 978-94-007-2457-0. «Believing in something like chiropractic or acupuncture really can help relieve pain to a small degree [...] but many related claims of medical cures by these pseudosciences are bogus.» 
  7. a b de las Peñas, César Fernández; Arendt-Nielsen, Lars; Gerwin, Robert D (2010). Tension-type and cervicogenic headache: pathophysiology, diagnosis, and management. Jones & Bartlett Learning. pp. 251-254. ISBN 9780763752835. 
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  10. «Acupuncture for Pain». NCCIH. Consultado el 9 de mayo de 2014. 
  11. Singh & Ernst, 2008
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Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]