Ventosaterapia

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La ventosaterapia es una técnica de medicina alternativa utilizada en la medicina china tradicional mediante el cual una ventosa se coloca sobre la superficie de la piel para causar una congestión local eliminando el aire de la ventosa. Sus practicantes creen que este método promueve la libre circulación del y la sangre, promoviendo la cura de diversas dolencias. Esta práctica ha sido criticada y calificada como una pseudociencia, debido a la falta de evidencia de que su efecto sea mayor que el de un placebo. [1] [2] [3] [4]


Origen e Historia[editar]

Hijhama

La terapia de aplicación de ventosas tiene en China una larga historia que se remonta al menos a la dinastía Han. Las aplicaciones de este método terapéutico aparecen por primera vez descritas durante la dinastía Jin (265-420). La medicina árabe las utiliza desde hace miles de años con registros de innumerables enfermedades tratadas, las llamaban "Hijhama". Incluso las utilizaban en determinados días del mes respetando los ciclos lunares para obtener mejores efectos terapéuticos. También los egipcios la usaron y nos dejaron constancia escrita, así como Hipócrates y Galeno fueron defensores de sus numerosos beneficios. En Europa y América los médicos comenzaron a utilizarla a principios del siglo XIX.

Modo de aplicación[editar]

En su forma más tradicional, para calentar la ventosa, se enciende un algodón previamente empapado en alcohol, sujetado con pinzas que se introduce en su interior, dándole vueltas para posteriormente extraerlo y colocar la ventosa sobre la piel; la combustión del oxígeno crea un vacío de aire dentro de la ventosa que al colocarla sobre la piel hace que se pegue a ella, que la succione. Una vez colocada la ventosa sobre la piel se deja aproximadamente unos diez minutos, cuando la piel comienza a estar congestionada con un color violeta por el estasis provocado, se retira la ventosa de la piel sujetándola con una mano y presionando con la otra la piel de alrededor para terminar con el vacío. Las ventosas se pueden aplicar de diferentes formas: pueden dejarse retenidas o fijas, pueden quitarse y ponerse rápidamente, pueden moverse una vez aplicadas, se pueden sacudir o girar.

Tipos de ventosas[editar]

Hay una gran variedad de ventosas, las modernas son de plástico con bomba de aspiración, o bien magnéticas o con pera de goma. Las tradicionales son son de cerámica o arcilla, pero las más utilizadas son las de bambú y de cristal. Cuando las ventosas son sustituidas por tazas de porcelana, esta técnica recibe la denominación de “terapia de tazas chinas”.

Efectividad y críticas[editar]

Los proponentes de la terapia afirman que tiene aplicaciones muy amplias, tanto las enfermedades de la medicina interna, como las del sistema nervioso o locomotor entre otras. Tos, resfriado, asma, celulitis, dismenorrea, parálisis facial, entumecimiento de los miembros y mordeduras de serpientes. [cita requerida]

En su libro de 2008 Trick or Treatment? Alternative Medicine on Trial, Simon Singh y Edzard Ernst exponen que no existe evidencia de efectos beneficiosos de la terapia con ventosas en ninguna afección médica.[5] La terapia con ventosas es ampliamente utilizada como un tratamiento alternativo contra el cáncer, sin embargo, según la American Cancer Society, puede dejar marcas amoratadas temporales en la piel y hay un pequeño riesgo de quemaduras. Además afirma: "La evidencia científica disponible no apoya las reivindicaciones de que la terapia con ventosas tenga beneficios para la salud".[6] Una revisión de 2012 publicada en PLoS ONE, expone que los estudios parecen demostrar que la terapia con ventosas fue eficaz para el tratamiento de una serie de afecciones, pero que "casi todos los ensayos incluidos fueron evaluados como de alto riesgo de sesgo[..]son necesarios estudios mejor diseñados con el fin de llegar a conclusiones definitivas."[7]

Referencias[editar]

  1. Hall, Harriet. «Therapy of Injury? Your Tax Dollars at Work.». Science-Based Medicine. Consultado el 8 de agosto de 2016. 
  2. Crislip, Mark. «Acupuncture Odds and Ends». Science-Based Medicine. Consultado el 8 de agosto de 2016. 
  3. Lambert, Chloe. «Is 'cupping' a miracle cure or the silliest celebrity health fad ever?». The Daily Mail. Consultado el 8 de agosto de 2016. 
  4. Gorski, David. «What’s the harm? Cupping edition». Respectful Insolence. Science-Based Medicine. Consultado el 8 de agosto de 2016. 
  5. Singh, Simon; Ernst, Edzard (2008). «Trick or Treatment». Transworld Publishers: 368. ISBN 9780552157629. 
  6. «Cupping». American Cancer Society. noviembre de 2008. Consultado el 5 de diciembre de 2014. 
  7. Cao, Huijuan; Li, Xun; Liu, Jianping (2012). «An updated review of the efficacy of cupping therapy». PLoS ONE 7 (2). doi:10.1371/journal.pone.0031793. 

Véase también[editar]