Clima de Argentina

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En general, el clima de Argentina predominante es el templado muy apto para la vida humana, aunque se extiende a un clima tropical en la zona de Yungas en el extremo norte pasando por una región de clima semitropical el extremo noreste y un subpolar predominante en la Patagonia, con clima nival en la parte suroeste andina de la Patagonia (zona de los campos de hielo) y teniendo en cuenta las reclamaciones argentinas en la sectores subantárticos y antárticos, especialmente en la Antártida Argentina un clima oceánico subpolar (desde el sur de Tierra del Fuego, pasando por todas las Antartillas septentrionales) y un neto clima polar en el Sector Antártico Argentino. Es decir, Argentina incluye y supera como pocos países varias zonas geoastronómicas.

El conjunto de climas de Argentina es "monitoreado" o mejor dicho estudiado por el SMN desde hace más de un siglo.

Así "el clima" de Argentina se caracteriza por su diversidad (por sus gran variedad de climas), causada por su amplitud longitudinal y latitudinal,[n. 1] como así también por el desarrollo altitudinal en su sector occidental o sus proximidades a los océanos y sus corrientes ya sean frías provenientes de la Antártida o ya sean cálidas provenientes de zonas ecuatoriales. A esto se suman los muy importantes influjos de corrientes y frentes eólicos; por ejemplo en el invierno de Argentina que es el invierno del Hemisferio Sur predominan los helados vientos procedentes del cuadrante suroeste en cambio en el estío meridional predominan los frentes de vientos cálidos con olas de calor procedentes de zonas ecuatoriales, la interacción de esos "frentes fríos" y esos "frentes cálidos" entre otras cosas provocan la diagonal del pampero que es una línea bastante isotérmica que se extiende desde aproximadamente la ciudad de Rosario al sureste hasta la ciudad de San Miguel de Tucumán en el noroeste, esta línea diagonal isotermal suele ocurrir con temperaturas bastante semejantes pese a las distancias latitudinales por cientos de kilómetros, luego al norte de la ciudad de San Miguel de Tucumán las isotermas se estrechan de modo que ya en Salta aunque la misma ciudad de Salta se encuentra en una zona mesotérmica merced a su altitud, debido a los abruptos escalonados cambios de altitud ascendiendo hacia la Puna de Atacama en pleno verano y en una misma jornada se pueden tener temperaturas bajo el 0°C ya relativamente pocos kilómetros al este temperaturas de más de °40 C. A este panorama se suman las alternancias globales de los efectos de El Niño y de La Niña que en gran parte del planeta provocan en unas regiones sequías (llamadas popularmente en Argentina "secas") y en otras zonas tormentas con abundantes lluvias.

Régimen estacional

Pese a que el clima norte del país argentino suele ser simplificado como "cálido", el centro como "templado" y el sur como "frío", en prácticamente toda Argentina se dan las cuatro estaciones, obviamente que con mayores temperaturas promedio en el norte (zona del trópico de Capricornio por ejemplo) y con mucho menores temperaturas promedio en el sur ( zona de influjo del círculo polar antártico), y ante estas diferencias latitudinales la singularidad del enfriamiento altitudinal en toda la región elevada de Argentina, especialmente notable al oeste de las Sierras Pampeanas y muy notoria en las grandes altitudes de la gran cordillera de los Andes. Sin embargo aún las más altas regiones cordilleranas ocasionalmente pueden presentar calentamientos por adiabasis (Efecto Föhn) como las del viento zonda, mientras que la zona de gran influjo oceánico en torno a Mar del Plata presenta casi todo el año un clima templado oceánico que en promedio recuerda al clima templado de Francia.

Las estaciones en Argentina (características generales)

Debe tenerse muy en cuenta que al estar todo el territorio de Argentina en el Hemisferio Sur el régimen cíclico de las estaciones es simétricamente inverso y complementario al de las estaciones del Hemisferio Norte, es decir (por ejemplo) cuando en Argentina comienza el verano en Europa, Estados Unidos, China, Japón etc. comienza el invierno y, viceversa, cuando en el Hemisferio Norte comienza el invierno en Argentina, como en la mayor parte de Chile, en el sur de Australia, en Nueva Zelanda y en toda la Antártida, nétamente comienza el verano.

Del mismo modo las solanas en Argentina suelen darse en las fachadas cordilleranas que "miran" al norte y las umbrías en las fachadas o faldeos cordilleranos que "miran" al sur.

El anterior fenómeno cíclico planetario le da un especial relieve a las producciones agrícolas argentinas (lo que resalta su posición en cuanto «granero del mundo») ya que cuando, por ejemplo, en Europa y Estados Unidos deja de producirse trigo en Argentina comienza la gran cosecha de trigo (y otras mieses) que son requeridas para alimentar a toda la población del planeta Tierra.

Por otra parte se ha de tener muy en cuenta que Argentina, junto a la mayor parte de Chile, todo Uruguay y la región al Sur de Brasil, el sur de Australia y toda Nueva Zelanda son los únicos territorios continentales e insulares del Hemisferio Sur con las cuatro estaciones bien diferenciadas (de un modo similar al que ocurre en Europa y Estados Unidos).

  • El verano (desde aproximadamente el 21 diciembre o más exactamente desde la hora en que astronómicamente se señala el solsticio de verano austral) es bastante cálido con muchas veces abruptos aguaceros que si son de poca duración son denominados chaparrones y también se dan tormentas fuertes a severas (por eso es frecuente el dicho «duró lo que una lluvia de verano» para significar a algo de importante magnitud pero fugaz), ya en el mes de febrero cuando comienza a finalizar el verano gran parte de Argentina (y del Cono Sur) tiene importantes fluctuaciones térmicas (días cálidos, noches frescas) y encuentros de frentes eólicos cálidos procedentes del norte con frentes eólicos fríos procedentes del sur lo que provoca en tal época del año frecuentes lluvias y, en las zonas más australes o en las zonas más elevadas el inicio de las nevadas a fines del verano, aunque están bien documentadas las nevadas pocos días antes de que inicie el verano especialmente en Tierra del Fuego.[1]
  • El otoño (que se inicia aproximadamente el 21 de marzo, o más exactamente en el equinoccio de otoño austral) es una estación generalmente fresca, ventosa e inicialmente muy lluviosa con temperaturas que van disminuyendo a lo largo de esta estación desde aproximadamente los 25°C hasta menos de 10°C en el centro de la Argentina Continental americana, aunque en el sur de la misma Argentina continental americana (por ejemplo en el sur de la Patagonia argentina) ya a inicios de otoño se registran nevadas; como en Europa y otras regiones del hemisferio norte el otoño en Argentina se caracteriza (exceptuando las zonas más norteñas tropicales) por la caída del follaje que se hace notoria en los árboles (excepto en los perennifolios y sempervirentes ), a lo largo del otoño, especialmente en el norte argentino y de todo el norte especialmente en el Noroeste argentino las precipitaciones disminuyen notoriamente.
  • Durante el invierno austral (aproximadamente desde el 21 de junio o más exactamente en el solsticio de invierno austral) gran parte del país argentino entra en un periodo de pocas precipitaciones y bajas temperaturas por las cuales se producen importantes nevadas en el sur y centro-oeste y nevadas y aguanieves invernales que pueden darse incluso en las zonas más cálidas (las septentrionales de bajas altitudes) de Argentina. Pese a que todo el invierno en toda Argentina suele ser frío, casi a inicios de esta temporada, suele tras días que pueden ser muy fríos darse todos los años una secuencia de unos pocos días tibios e incluso cálidos que es llamada veranito de San Juan en tanto que a fines del invierno puede producirse la tormenta de Santa Rosa, unos diez días antes del 30 de agosto y veinte primeros días de septiembre debido a las fluctuaciones provocadas por la interacción de frentes eólicos cálidos desde el norte ante los frentes fríos del Sur, la tormenta de Santa Rosa suele durar varios días y oscilar en ser una mera llovizna o ser una tormenta eléctrica con granizo.

El año 2014 ha sido hasta ahora excepcional ya que hasta por lo menos el 20 de julio de 2014 tras unos pocos días muy fríos en el centro de la Argentina Continental americana se han sucedido días relativamente muy cálidos debidos al calentamiento global que afecta a toda la Tierra con temperaturas de 20°C al mediodía en la ciudad de Buenos Aires aunque se espera una ola de frío en toda Argentina hacia la última semana de julio con abundantes nevadas en toda la Patagonia Argentina, el sur de la provincia de Buenos Aires, zonas de Cuyo, Sierras de Córdoba. Esto superaría al aire polar que en Argentina se caracteriza por la baja de las temperaturas a temperaturas cercanas o inferiores a la del congelamiento del agua, es decir cercanas o inferiores al 0°C durante uno a tres días, sino que se trataría de una ola polar con temperaturas heladas por más de tres días.

  • La primavera, que transcurre desde aproximadamente el 21 de septiembre ( o más exactamente desde el equinoccio de primavera austral) tiene temperaturas gratas (por ejemplo en el centro de Argentina rondan los 15° a 25°C) e importantes lluvias tormentas intensas, e incluso nevadas en las zonas meridionales, como en Europa y otras zonas del hemisferio norte, la primavera en Argentina se caracteriza por el florecer y reverdecer de las plantas.

Regiones

Norte

Las altitudes bajas del norte del país, desde el norte hasta aproximadamente los 30° S (en el caso de la Mesopotamia argentina existe un verdadero talweg eólico y térmico que lleva las temperaturas promedio subtropicales anuales aún más al sureste hasta aproximadamente el Delta del Paraná), se caracterizan generalmente por veranos cálidos y húmedos con inviernos suaves y secos, estando sujetas a sequías periódicas. Notable es el caso de la Puna argentina, una meseta de altura muy fría y seca, con temperaturas mínimas extremas que pueden alcanzar en algunas zonas hasta los −25 °C e incluso menos. Esta región geográfica se sitúa en la parte occidental de las provincias de Jujuy, Salta, y Catamarca.

Las temperaturas medias oscilan entre los 24°C y 29°C en enero y los 9°C a 16°C en julio y precipitaciones excesivas en Misiones con 2000 mm que descienden hacia el oeste a 500 mm en el Chaco Seco; súbitamente las precipitaciones ascienden hasta superar los 3000 mm anuales al llegar a las sierras Subandinas, formándose así la llamada selva tucumano-oranense o Yunga, la cual es un tipo de selva, subdividida según la altitud, en el que se desarrolla una notable biodiversidad, siendo la segunda ecoregión más biodiversa del país (superada solamente por la Selva misionera). Aquí hay una estación seca durante el invierno, en la cual la falta de precipitaciones es atenuada gracias a la elevada humedad ambiental presente todo el año.

Centro

La región central del país, que muy esquemáticamente puede ser ubicada entre los paralelos 30°S y 40°S, aunque existen intrusiones cálidas como la del ya citado talweg térmico que llega al Delta del Paraná y zonas próximas; y zonas continentales con microclimas muy fríos en las zonas elevadas andinas y del Comahue) tiene veranos cálidos con abundantes precipitaciones y tormentas de variadad intensidad, e inviernos frescos a fríos donde las tormentas tienden a ser menos frecuentes por lo que predomina el clima templado húmedo. Las elevaciones más altas en todas las latitudes son las que experimentan condiciones más frías, con un clima árido y nival montano. Con cierta frecuencia precipita en forma de nieve, sobre todo en las localidades del oeste.

Llanura Pampeana al norte de la provincia de Buenos Aires.
Región de la Patagonia dominada por las nevadas y el frío

Se presenta un clima templado llamado genéricamente clima pampeano, en la región pampeana con una temperatura media de 15 °C y precipitaciones que van de los 1000 mm al este hasta los 600 mm al oeste.
En el caso de la zona del Río de la Plata (por ejemplo en la Ciudad de Buenos Aires) es proverbial que aunque existan marcadamente las cuatro estaciones (verano, otoño, invierno y primavera) el clima puede cambiar en muy pocas horas según el cuadrante desde el cual predomine el viento (si es desde el sur o suroeste puede hacer mucho frío, en cambio si es desde el sector norte puede hacer mucho calor sobre todo si se presentan olas de calor como la inusual de la segunda mitad de diciembre de 2013 -en pleno verano meridional-, ola de calor debida a un frente de corriente de aire cálido procedente de Brasil).
De entre los muchos factores que producen la variedad climática en la región central, se ha de tener en cuenta el régimen anual de precipitaciones que disminuye de Este a Oeste de modo que en el tercio occidental de la Provincia de la Pampa se encuentra la isohieta de los 500 mm de precipitaciones/año; tal hisoieta señala un límite entre las áreas normalmente templadas y normalmente húmedas al Este (es decir la Pampa Húmeda) y las zonas semiáridas y de clima continental (que incluyen al Comahue) al Oeste de la isohieta de los 500 mm/año, la misma isohieta retrocedió entre 50 a 100 km hacia el Este debido a la deforestación masiva de los bosques llamados caldenales, aún así naturalmente el ecotono del caldenal permite naturalmente un clima con la suficiente humedad sin riego artificial para un fértil suelo pese a la sequedad atmosférica hasta el valle del río llamado de norte a sur Desaguadero-Chadileo-Curacó.

Las llamadas Sierras Pampeanas debido a la alternancia de fríos glaciares altitudinales como los que se observan puntualmente en el Cerro General Belgrano llamado "El Nevado" precísamente nevado por estar siempre cubierto por hielos eternos debido a su gran altitud y zonas de calentamiento adiabáticos presentan muchos microclimas de los cuales los más conocidos son los de las Sierras de Córdoba. En las bajas altitudes, las Sierras de Córdoba tienen un clima templado continental (Köppen Cwa), con veranos cálidos y húmedos, con frecuentes tormentas e inviernos secos y frescos y se parece mucho al clima del altiplano mexicano, tal clima tiene un sistema de lluvias diametralmente opuesto al del clima mediterráneo europeo pero el período seco y el húmedo explica la existencia de paisajes bastante parecidos a los de gran parte de España o gran parte de Italia y de hecho crece muy bien el olivo y otras plantas mediterráneas (como el cedro y el ciprés) alrededor de esta zona. El promedio anual de lluvias de la ciudad de Córdoba capital es de 715 mm, pero el régimen pluviométrico es sumamente variable. En la parte este de las Sierras, puede llover más de 1200 mm/año, pero disminuye mucho yendo al oeste con menos de 400 mm/año.

Las temperaturas a las bajas elevaciones son templadas, con promedio de 33 °C en verano (enero) y de 10 °C en invierno, ascendiendo a 2000 msnm, el promedio térmico anual es 14 °C, fresco. Sin embargo, debido a los inviernos relativamente secos, cae menos nieve de lo que las temperaturas invernales pueden dar a suponer; y no hay evidencia de formatos de glaciares o periglaciar es en el Pleistoceno.

Patagonia

La Patagonia argentina se subdivide climáticamente (sin contar los microclimas) en dos grandes regiones: la Patagonia occidental andina en torno a la cordillera de los Andes y al oeste de la cordillera de los Patagónides y el tercio sur de la isla de Tierra del Fuego, en tal zona de clima frío y perhúmedo (en Puerto Blest se registran precipitaciones continuas anuales pluvionivales de aproximadamente 2000 mm) permite que prospere una densa vegetación arborea de coníferas y caducifolias (o decicuas) antiboreales, pero unos 50 km hacia el punto cardinal Este el gradiente de precipitaciones disminuye abruptamente a menos de 500 mm/año debido al efecto biombo que ejerce la cordillera de los Andes, ya que gran parte de la humedad llevada por los vientos que soplan desde el cuadrante suroeste se condensa y precipita en forma de nieve (especialmente desde abril hasta inicios de octubre) y luego en forma de lluvias en las zonas cordilleranas andinopatagónicas, por lo que el clima de la Patagonia oriental extraandina suele se semiárido y en algunas zonas desertificadas por el sobrepastoreo y la pésima gestión antrópica de los recursos de agua dulce o en zonas muy continentales o es directamente árido aunque con gran amplitud térmica e inviernos gélidos que en el invierno austral pueden provocar intensas precipitaciones nivales con temperaturas que promedian los - 40 C.
En el clima árido de estepa, al norte de la Patagonia, se aprecian temperaturas medias anuales menores a 15 °C, heladas muy frecuentes y escasas precipitaciones (400 mm al año). No obstante, las precipitaciones aumentan en el extremo noroeste de la cordillera patagónica, siendo más abundantes durante el invierno. En el sur de la Patagonia el clima es muy frío, la temperatura media es inferior a los 5 °C y las precipitaciones, de 300 mm y en las costas patagónicas hasta la zona del golfo San Jorge durante ciertos veranos se pueden tener temperaturas elevadas que muy ocasionalmente (según existan olas de calor como la ocurrida en diciembre de 2013, y hasta pueden llegar a producir zonas de altas temperaturas veraniegas en la usualmente muy fría Tierra del Fuego y temperaturas superiores al 0°C en el norte de la península Antártica (particularmente en la zona de microclima de la Base Marambio).

Los climas fríos húmedos abarcan la mitad del sur de los Andes, las islas australes y la Antártida y se caracterizan por presentar una temperatura media de alrededor de los 7 °C o inferior, aunque varía con la altura.
Las precipitaciones son de alrededor de 2000 mm y hasta 4000 mm en el límite con Chile y bajan bruscamente hacia el Este, hasta los 200 mm y las nevadas invernales son frecuentes.

Vientos

En algunas ocasiones se producen alteraciones circuntanciales en la circulación general de la tropósfera, lo que origina los vientos locales:

Pampero
es un viento frío y seco que proviene del sudoeste. Sopla preferentemente en verano, luego de varios días de constante aumento de la temperatura y la humedad en las llanuras. El pampero avanza rápidamente a través de la pampa formando tormentas eléctricas y copiosas lluvias, frecuentemente acompañadas de granizo, y un brusco descenso de temperatura.
Sudestada
se forma como consecuencia de una baja en la presión atmosférica en el litoral pampeano, que atrae una célula anticiclónica móvil originada en el mar Argentino. En su entrada al continente, descarga humedad, en forma de lluvias o lloviznas, por 3 a 5 días con un viento persistente del sudeste. Generalmente, luego del fenómeno, irrumpe una masa de aire muy frío y seco que produce fuertes heladas.
Zonda
es un viento cálido y seco que sopla contadas veces al año entre mayo y octubre. Se origina cuando al este de la Precordillera central se establece un centro de baja presión que atrae el aire del anticiclón del Pacífico Sur. Desciende por las laderas a velocidades superiores a los 50 km/h y con temperaturas cercanas a los 40 °C.

Interaccciones florifaunísticas con los climas de Argentina

Practicamente todas las macro y microregiones de flora de Argentina son congruentes fenológicamente con los climas en las que se encuentran las regiones de flora, existiendo casi siempre una retroalimentación natural: por ejemplo la gran región chaqueña antes de ser "chaqueada" o "desmontada" es decir deforestada a lo largo de todo el siglo XX y de un modo ya exhaustivo en la primera década del presente siglo XXI, permitía con sus densos bosques y selvas, por efecto esponja principalmente merced a la sombra orográfica que hace que en las vertientes orientales de las cordilleras ha permitido mantener en tierra gran parte de la humedad y esto permitía regular las temperaturas y atenuar el efecto denodativo de las grandes lluvias veraniegas...sin contar el beneficio de la biodiversidad así como evitaba literalmente "de raíz" las catastróficas inundaciones.
La fauna argentina (incluyendo a la ya, tras medio milenio, fauna criolla) antes de ser masivamene exterminada bajo el pretexto de ser declarada "plaga", por su parte, regulaba el crecimiento de la flora natural y, como se ha explicado, la flora mantenía por retroalimentación una homeostasis que morigeraba a gran escala (y aún en las zonas en que pervive) los rigores del clima. En efecto, ya gran parte de Argentina está desertificada debido a la tala masiva de árboles, el sobrepastoreo y los monocultivos artificiales, aunque tal panorama catastrófico aún a inicios del 2014 parece ser revertido si se toman urgentes medidas ambientalistas, entre estas medidas es menester una racional-masiva reforestación.

Efectos del cambio climático global

Registro de las temperaturas de la ola de calor del 22 al 28 de diciembre de 2013.

El cambio climático global como su nombre lo indica, está afectando notoriamente a todo lugar del planeta Tierra de un modo muy perceptible desde fines del pasado siglo XX, algunos de los principales factores químicos de tal catástrofe global serían los gases con efecto invernadero y su consecuente calentamiento global debidos en gran medida a la masiva e irracional emisión de gases como el monóxido de carbono en los países más industrializados del hemisferio norte (por ejemplo la decamillonaria cantidad de automotores propulsados con motores de combustión interna, la masiva deforestación de casi todo el planeta Tierra, la emisión masiva de compuestos clorofluorocarbonados (CFC) gases artificialmente y masivamente provocados en los países superpoblados e industrializados del hemisferio norte que provocan el agujero de ozono y con ello, especialmente con los gases de efecto invernadero, un efecto en cadena que, por ejemplo hace soltar en la atmósfera los hasta hace pocos años naturalmente congelados gases de hidrato de metano), Argentina es uno de los países menos afectados y empero hasta en Argentina se notan bruscos cambios climáticos con importantes sequías, grandes olas de calor veraniegas, intensos fríos invernales, inundaciones y fuertes tormentas casi como las que ocurren en Estados Unidos.

En diciembre de 2013 se registró la ola de calor más prolongada registrada en Argentina desde que se comenzaron las mediciones en 1906,[2] [3] afectando por lo menos 52 ciudades de todo el país.[4] Por primera vez desde la creación del sistema de alarma por calor, rigió una alerta en nivel rojo.[5]

Véase:

Prognosis

Según un informe dado a conocer a fines de marzo de 2014 por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU en los próximos años, debido al ya citado cambio climático provocado por el ser humano, en Argentina habrán más lluvias y posibles inundaciones (si no se toman los debidos recaudos para prevenir y anonadar o atenuar o compensar tales posibles desastres debidos al ser humano) en el centro y norte de la Argentina continental americana y más sequías en el oeste y sur de la Argentina continental americana.[6]

Fenómenos extremos

Tornados

Límites del pasillo de los tornados.

El Pasillo de los Tornados es una extensa área de llanura que el país comparte con Brasil. Según estudios de la Sociedad Americana Meteorológica, las tormentas generadas en la provincias de La Pampa, Mendoza, San Luis, Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y norte de la provincia de Río Negro, son donde se generan tormentas por debajo de la potencia y frecuencia de América del Norte,[7] la cual es muy frecuente la actividad del granizo de gran tamaño, actividad eléctrica intensa, fuertes precipitaciones y así como provocando tornados muy intensos.

La localidad de Guernica sufrió severos daños en una oleada de 12 tornados en el 2000, y cuando se recuperaba, sólo dos semanas después, otro tornado causa una grave destrucción. En 2003, el oeste de la capital cordobesa, es devastado por un embate de un tornado EF3 provocando 5 víctimas. En 2009, el poblado misionero de San Pedro sufre las consecuencias de un EF4 que deja 12 muertos. Cuatro víctimas fatales en Pozo del Tigre (Formosa) en el año 2010 fue el resultado de un EF2. El 4 de abril de 2012, el Gran Buenos Aires se ve afectado por una tormenta severa que causó dos tornados EF1 y dos EF2.

Inundaciones

Argentina cuenta con una importante variedad y grandes cuencas hidrográficas. A lo largo de la historia escrita, se han registrado miles de pequeñas inundaciones en zonas rurales y urbanas. Muchas de ellas, casi desapercibidas, tuvieron intensidades menores. Hubo otras de intensidades medianas y hasta graves, donde se cuentan víctimas fatales y millonarios daños materiales.

El 20 de diciembre de 1890, el arroyo La Cañada que surca por el sudoeste a la ciudad de Córdoba creció hasta provocar importantes daños en las partes más bajas de esta ciudad Argentina. Si bien la ciudad de Córdoba ya tenía antecedentes con ese curso de agua que cruza la ciudad, ese día las fuertes precipitaciones hicieron catástrofe en esa urbe: 200 personas murieron y miles de personas quedaron heridas y damnificadas, esto debido a que la gente más pobre se encontraba compelida a edificar "casillas" precarias en las zonas de menor valor inmobiliario y eran terrenos de menor valor inmobiliario porque eran naturalmente inundables. Actualmente, la ciudad de Córdoba es centro de análisis diversos debido al posible riesgo potencial del Dique San Roque, ya que se considera que el paredón de dicho embalse no estaría preparado ante un eventual sismo de magnitud considerada.[8]

El 15 de abril de 1959, el colapso de una presa en Uruguay provocó que los afluentes del río Uruguay alimentaran considerablemente el caudal de este. Diversas localidades fueron afectadas en los 20 mil kilómetros cuadrados que fueron anegados y más de 25 personas murieron en las provincias de Entre Ríos y principalmente en el delta de la provincia de Buenos Aires. Sólo en Concordia hubo 30 mil evacuados. No fue hasta 1979 que se construyó la represa Salto Grande.

A mediados de octubre del año 1967 una feroz tormenta descarga más de 150 mm en los arroyos del oeste del Gran Buenos Aires, varios de ellos se desbordan y arrasan con barrios humildes y pobres asentados a orillas de estos. Mueren cerca de 63 personas y otras 120.000 tienen que se ser evacuadas en una de las peores inundaciones de la historia del área metropolitana. Para apenas 150 años de registros, la intensidad máxima de lluvias es de 55 mm cada 30 min.

En 1970, la ciudad de Mendoza sufrió una importante inundación que dejó un saldo de 21 víctimas fatales. El 4 de enero una importante precipitación se suscitó en la alta montaña. La ciudad, que estaba rodeada de diques de contención para retener las agua que de ella descendían, tenía una jornada de domingo calurosa. Cuando el agua llega a los distintos diques, los mismos se ven superados por el importante caudal que bajaba. La represa Frías, ubicada en Godoy Cruz, colapsa y envía una masa furiosa de agua hacía Mendoza, provincia con historial en este tipo de desastres como los catastróficos aluviones ocurridos en 1716, 1895 y 1934 que dejaron un sinnúmero de víctimas mortales y daños graves en vastas áreas.[9]

Entre finales de 1982 y principio de 1983, la zona de Resistencia (Chaco) se ve afectada por una importante inundación que derivó en más de 350.000 personas evacuadas y afectadas.

El 23 de marzo de 1983, la ciudad entrerriana de Victoria se ve afectada por una importante inundación que provoca miles de evacuados y más de un millón de hectáreas anegadas. Dos meses después, la ciudad de Formosa también sufre una inundación importante que causa el éxodo de 10.000 habitantes que abandonan la provincia. Además, hubo más de 70 mil evacuados.

El 31 de mayo de 1985, la ciudad de Buenos Aires pierde a 15 ciudadanos en una inundación producto de lluvias que cayeron durante más de 25 horas seguidas. Más de 300 milímetros afectaron la capital federal y la anegó en un 25% que produjo 100 mil evacuados, 2.500 viviendas y 14.000 autos dañados, como así 246 millones de dólares en pérdidas.

Infografía de cómo el aluvión entró a San Carlos Minas.

La tragedia de San Carlos Minas, ocurrida la madrugada del 6 de enero de 1992, fue una de las más importantes del país ya que 40 personas perdieron la vida. En 1995, la ciudad bonaerense de Pergamino se ve afectada por una catastrófica inundación que causa cinco muertos e importantes daños materiales ya que el 60% de la ciudad quedó bajo agua luego de una lluvia intensa de 3 horas.

La ciudad de Santa Fe es una urbe muy castigada por estos fenómenos, porque está limitada por el río Salado en el oeste y el río Paraná por el este. Tiene un historial extenso donde se cuentan importantes anegamientos en los años 1905, 1915, 1966, 1973 y 1983. Pero no fue hasta 2003 cuando a fines de abril, copiosas lluvias que duraron al menos 5 días en la cuenca del río Salado (protagonista ya de otras inundaciones), provocaran que este anegara gran parte de la ciudad. Al menos 23 personas murieron en los primeros días, pero con los efectos posteriores se habla de una cifra cercana a las 160 víctimas. Debido a la gran cobertura nacional que tuvo una de las inundaciones más trágicas de la historia Argentina, los vecinos de la ciudad confiaban en que se tomarían medidas para que no vuelva a suceder. Se construyeron defensas protectoras que aislaban la ciudad de los ríos. Pero a fines de marzo de 2007, la ciudad nuevamente se ve afectada por una importante inundación ya que el agua acumulada en el casco urbano no pudo escurrir a causa de las mismas defensas que lo impedían y otra vez hubo miles de evacuados, pero afortunadamente no se lamentaron víctimas. Debido a estos antecedentes, la ciudad y las localidades aledañas tienen preparados planes de contingencia en caso de nuevos anegamientos.

Recordatorio a los fallecidos por la inundación de 2003.

En abril de 2006 y enero de 2009, la ciudad salteña de Tartagal se ve afectada por dos aludes de agua y barro. En el último alud trágico, se cuentan 3 muertos y más de 7.000 damnificados.

La ciudad de Buenos Aires fue afectada por varias inundaciones en los últimos años. En 2010 se dio una de las primeras, que causó una víctima fatal. En 2011 y 2012 se produjeron otras tantas que causaron daños materiales importantes. Pero la madrugada del 2 de abril de 2013 se desata una catastrófica inundación sin precedentes para esta ciudad: 8 muertos y cientos de evacuados. Pero horas después, por la tarde-noche de ese mismo día, 400 milímetros caían repentinamente sobre La Plata. No fue hasta el día siguiente cuando la dimensión de la catástrofe de la inundación de esa ciudad la convirtiera en una de la más grave en la historia del país: 78 víctimas mortales oficialmente confirmadas (la UNLP y organismos municipales estiman las víctimas finales directa e indirectamente en más de 250 personas), miles de evacuados y millonarios daños.

En el inusualmente cálido y lluvioso mes de julio de 2014, cálido casi con seguridad debido al calentamiento global provocado por los países más industrializados del llamado "Primer Mundo", se han producido fuertes lluvias en la alta cuenca del Plata o en las zonas que Brasil ocupa de tal cuenca, los gobiernos brasileros han facilitado desde hace más de un siglo la deforestación de extensísimas zonas de Paraná, Santa Catarina y Río Grande del Sur, al ser talados los bellos bosques naturales y al aumentar la temperatura media del planeta se vienen produciendo intensas lluvias que no tienen como moderadores a los talados bosques y sotobosques y esto produce devastadoras inundaciones aguas abajo, más cuando Brasil tras haber construido una gran cantidad de represas hidroeléctricas vuelca las aguas sobrantes sobre los ríos que afluyen al Río de la Plata , esto se nota catastróficamente y especialmente en los valles de inundación de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay afectando de este modo catastróficamente a Argentina-Paraguay-Uruguay.

Valores medios en diferentes puntos de Argentina

  • Precipitaciones y temperaturas medias mensuales en distintitas localidades de Argentina, período 1961-1990
Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic
Las Lomitas, Formosa: Temperatura media (°C) 25,9 25,2 23,6 22,2 19,3 16,5 16,9 18,5 21,1 23,3 24,1 25,4
Precipitación (mm) 125,4 109,7 112,1 92,3 49,8 21,6 12,2 20,8 31,7 53,9 107,1 125,9
Iguazú, Misiones: Temperatura media (1981-1990) (°C) 25,3 24,4 23,8 21,1 17,6 15,0 15,4 17,2 18,6 21,5 23,4 24,6
Precipitación (1981-1990) (mm) 172,6 174,1 114,8 199,9 184,3 154,4 131,3 124,4 137,2 182,0 209,5 134,6
Formosa, Formosa: Temperatura media (°C) 27,3 26,8 25,2 22,0 19,3 15,7 15,8 17,7 19,5 22,6 24,5 26,5
Precipitación (mm) 171,2 142,4 151,7 153,3 105,6 66,8 49,6 60,1 85,1 120,7 171,0 146,8
Santiago del Estero, Santiago del Estero: Temperatura media (°C) 26,8 25,6 23,4 20,0 16,7 11,7 11,6 14,0 18,4 22,3 24,7 26,5
Precipitación (mm) 135,5 111,3 83,3 37,2 16,7 6,2 3,7 4,5 13,8 33,2 67,6 96,1
Ceres, Santa Fe: Temperatura media (°C) 25,7 24,6 22,5 19,1 16,0 12,4 12,4 13,8 16,2 19,8 22,5 24,6
Precipitación (mm) 138,8 121,7 133,9 80,5 27,7 21,0 18,8 23,1 48,2 71,6 104,0 127,9
Salta, Salta: Temperatura media (°C) 21,2 20,1 18,9 16,2 13,3 10,1 10,1 12,3 15,0 18,7 20,3 21,2
Precipitación (mm) 182,0 162,9 118,3 36,6 8,6 2,6 3,5 4,2 6,6 26,1 65,3 138,0
La Quiaca, Jujuy: Temperatura media (°C) 12,5 12,1 12,0 10,2 6,7 4,0 3,8 6,0 8,7 10,7 12,0 12,2
Precipitación (mm) 79,6 68,0 48,4 9,4 0,7 0,6 0,0 0,6 2,8 16,5 30,1 77,9
Córdoba, Córdoba: Temperatura media (°C) 24,1 23,1 20,9 17,9 14,9 11,3 11,3 13,2 15,6 18,9 21,3 23,2
Precipitación (mm) 121,7 99,8 110,3 52,2 18,9 11,4 12,8 9,7 33,8 66,4 96,6 136,9
Buenos Aires, Capital Federal: Temperatura media (°C) 23,5 21,4 19,3 14,6 12,4 9,2 8,0 11,3 13,4 16,2 18,3 22,0
Precipitación (mm) 119,0 117,6 134,1 97,0 73,6 62,6 66,3 69,8 73,3 119,0 108,6 105,0
La Rioja, La Rioja: Temperatura media (°C) 27,4 25,9 23,4 19,8 15,5 11,1 10,9 14,0 17,8 22,5 25,4 27,2
Precipitación (mm) 80,1 71,6 54,1 18,4 7,4 2,6 3,1 5,2 6,5 12,7 43,3 56,6
Villa Reynolds, San Luis: Temperatura media (°C) 23,1 22,0 19,3 15,5 11,8 7,9 7,9 9,9 12,9 16,7 19,9 22,4
Precipitación (mm) 114,9 81,9 96,1 43,3 20,6 13,3 16,5 15,8 28,1 58,6 81,2 112,2
Santa Rosa, La Pampa: Temperatura media (°C) 23,7 22,4 19,1 15,1 11,2 7,8 7,6 9,3 12,2 15,6 19,3 22,4
Precipitación (mm) 74,1 74,8 91,7 52,7 27,7 16,3 18,7 23,3 41,8 70,2 101,0 93,5
Azul, Buenos Aires: Temperatura media (°C) 21,3 20,3 17,6 13,9 10,3 7,5 7,3 8,4 10,8 13,7 16,8 19,8
Precipitación (mm) 114,5 92,0 131,2 85,1 61,9 41,6 44,8 44,8 60,8 97,7 93,9 105,0
Mar del Plata: Temperatura media (°C) 20,3 19,9 18,0 14,6 11,3 8,5 8,1 8,9 10,5 13,1 15,9 18,5
Precipitación (mm) 100,1 72,8 107,0 73,3 73,5 54,9 58,9 64,0 56,4 83,4 75,3 104,0
Bariloche, Río Negro: Temperatura media (°C) 14,3 14,0 11,3 7,7 5,0 2,6 2,1 3,0 4,7 7,5 10,6 12,9
Precipitación (mm) 22,2 21,7 29,2 53,5 134,0 140,7 128,7 115,6 57,8 38,8 24,8 32,0
Maquinchao, Río Negro: Temperatura media (°C) 17,5 16,7 13,5 8,9 5,1 1,6 1,4 3,2 5,9 9,6 13,6 16,3
Precipitación (mm) 14,7 19,1 23,1 15,2 22,3 18,6 17,4 14,1 11,3 13,9 12,9 14,1
Comodoro Rivadavia, Chubut: Temperatura media (°C) 19,1 18,4 16,1 12,9 9,5 6,8 6,4 7,7 9,9 12,7 15,9 17,9
Precipitación (mm) 16,2 15,0 20,7 23,3 31,7 25,3 28,7 25,0 12,3 14,9 10,6 15,0
Lago Argentino, Santa Cruz: Temperatura media (°C) 13,1 12,9 10,8 7,6 4,0 1,6 0,7 2,6 5,3 8,3 10,8 12,3
Precipitación (mm) 12,5 7,8 13,8 25,4 30,6 21,3 25,8 21,1 15,8 12,3 9,1 13,9
Ushuaia, Tierra del Fuego: Temperatura media (°C) 9,6 9,3 7,7 5,7 3,2 1,7 1,3 2,2 4,1 6,2 7,8 9,1
Precipitación (mm) 39,0 45,2 52,3 56,1 53,4 48,3 36,4 45,2 41,7 35,0 34,6 42,5


Véase también

Referencias

  1. [1]
  2. «Advierten que la ola de calor es "la más extensa" registrada hasta el momento» (html). Infobae. 30 de diciembre de 2013. pp. 2 en total. Consultado el 4 de enero de 2014. 
  3. Alejandro Rebossio (27 de diciembre de 2013). «Tres muertos y cortes de luz en Argentina por la ola de calor más larga en cien años». Buenos Aires: El País. Consultado el 28 de diciembre de 2013. 
  4. Mauricio Giambartolomei (27 de diciembre de 2013). «La segunda ola de calor más larga desde 1906». Buenos Aires: La Nación. Consultado el 27 de diciembre de 2013. 
  5. «Rige una alerta roja por la ola de calor en Buenos Aires». La Nación. 24 de diciembre de 2013. Consultado el 28 de diciembre de 2013. 
  6. [2]
  7. Las tormentas más fuertes del planeta son argentinas. Infobae.
  8. ¿Que pasa si se rompe el dique San Roque?. Día a Día. Publicado el 3 de mayo de 2012. Consultado el 6 de mayo de 2013.
  9. Mendoza, 4 de enero de 1970: rotura de la represa Frías. "No Queremos Inundarnos". Publicado el 2 de abril de 2011. Consultado el 6 de mayo de 2013.

Notas

  1. Por ejemplo durante la ola de calor de la segunda mitad de diciembre de 2013 en las zonas de Tartagal y del centro de Provincia de Santiago del Estero se notaron al aire libre temperaturas rayanas en los 40 °C con el gran dique embalse de Río Hondo casi desecado por esos días; en la ciudad de Buenos Aires, esto potenciado por ser la mayor isla de calor existente en Argentina, temperaturas que en mediodía [12 AM] superaban los 35 °C e increiblemente en la muy templada Bahía Blanca temperaturas de más de 40°C; mientras que en Ushuaia caían copiosas nevadas merced a una temperatura aproximada a los -5°C.

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