Agricultura en Argentina

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Las tierras fértiles que se encuentran en la pampa Argentina representa aproximadamente la mitad la producción agrícola de la nación y una cuarta parte de sus exportaciones.

La agricultura es una de las bases de la economía de la Argentina.

La agricultura argentina es relativamente intensiva en capital, en la actualidad proporciona cerca del 7% de todo el empleo, y, aun durante su periodo de dominio en 1900, lo que representa no más de un tercio de toda la mano de obra. Habiendo representaron casi el 20% del PIB en fecha tan tardía como 1959, añade, directamente, menos del 10% en la actualidad. los productos agrícolas, sin embargo, ya sea crudo o procesado, siguen ganando más de la mitad de las divisas de Argentina, y, sin duda, siguen siendo un pilar indispensable del progreso social del país y la prosperidad económica. Se estima que un 10-15% de las tierras agrícolas de Argentina es de propiedad extranjera.

Una cuarta parte de las exportaciones argentinas tienen destino a EE.UU. $ 86 mil millones en el año 2011 se compone de bienes agrícolas primarios no elaborados, principalmente soja, trigo y maíz. Otro tercio se compone de los productos agrícolas transformados, como los aceites de alimentación animal, harina y vegetales. La organización del gobierno nacional a cargo de la supervisión de la agricultura es la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, SAGPyA).

Historia[editar]

Imagen de un matadero de Buenos Aires del año 1829.

Desde su organización formal como una entidad nacional en la segunda mitad del siglo XIX, el país siguió un modelo de exportación agrícola y ganadera de desarrollo con una gran concentración de cultivos en las fértiles llanuras pampeanas particularmente en la Provincia de Buenos Aires, el litoral de los ríos Paraná y Uruguay. En gran medida limitada a las actividades ganaderas y centrada alrededor de la exportación de pieles de ganado vacuno y lanar, la agricultura argentina languidecido durante la época colonial y hasta bien entrado el siglo XIX. La necesidad de una agricultura intensiva se reconoció ya en 1776, pero, aparte de la cosecha de la yerba mate en el noreste, los intentos de desarrollar sufrió reveses debido a las luchas internas y la falta de habilidad y maquinaria. En 1868 se creó el primer Instituto de la Argentina de Agronomía y en 1875 se lanzó la exportación primer grano intacto desde Argentina al Reino Unido desató una ola de inversiones locales en el cultivo y silos y las inversiones británicas en ferrocarriles y las finanzas. El desarrollo del transporte marítimo, en 1876, para carne refrigerada, llevó a la modernización de este sector y por la década de 1920, las exportaciones argentinas alcanzaron u$s1 millón anuales, de los cuales el 99% eran suelos agrícolas. El maíz y el trigo tenía, por entonces, en gran medida eclipsado la producción de carne y las exportaciones.

Estos avances estuvieron acompañados por una ola de inmigración europea y las inversiones en educación e infraestructura, todo lo cual casi reinventando la sociedad argentina. El desarrollo agrícola, a su vez, condujo a la primera expansión significativa industrial, que, durante la década de 1920, se centró principalmente en la elaboración de alimentos y participan cada vez más capitales estadounidenses. Las exportaciones agrícolas siempre que el Tesoro argentino con excedentes generosos durante las dos guerras mundiales y ayudó a financiar un auge en maquinaria y bienes de consumo las importaciones entre las guerras y después de 1945. La creación del IAPI por el presidente Juan Perón produjo resultados mixtos. Los beneficiados con las inversiones en infraestructura de control, maquinaria y plagas. Políticas favorables a la inversión industrial durante el mandato de Arturo Frondizi la llevó a la creación de FIAT y John Deere fabricantes de maquinaria agrícola a nivel local, estimulando una mayor modernización, al igual que la construcción de carreteras y acelerar los programas de electrificación rural durante la década de 1960.

En 1960 el régimen de Juan Carlos Onganía ordenó el cierre de 11 ingenios azucareros de gran tamaño, sin embargo, aún la agricultura en general continuó creciendo.

Secretaría de Agrícultura.

Las políticas internas de austeridad llevadas a cabo por la última dictadura y el gobierno de Raúl Alfonsín llevó a registrar un superávit comercial durante gran parte de la era 1976-90, liderado por las exportaciones agrícolas y, en particular, el auge repentino en el cultivo de soja, que desplazo a las olíaginosas. La grave escasez de crédito al sector interono obstaculizó cierta medida, sin embargo, ya que las cosechas crecen pronto sobrepasó la capacidad de almacenamiento y transporte.

El uno a uno del peso argentino con el dólar de EE.UU. implementado por el economista Domingo Cavallo en 1991 competitividad de las exportaciones reducido un poco, aunque la estabilidad resultante condujo a registrar las inversiones en infraestructura agrícola y dio lugar a un fuerte crecimiento en las cosechas de finales de 1990. Estas tendencias fueron acompañadas por la aprobación federal de los cultivos transgénicos en 1995. Una devaluación del peso en 2002 y un aumento sostenido de los precios de los productos básicos ya que también ha animado al sector, lo que lleva a registrar la producción y las exportaciones, una pieza clave de Néstor Kirchner y las políticas económicas Cristina Fernandez de Kirchner. Respecto al sector agropecuario la soja, que se constituyó en el principal cultivo de Argentina, alcanzó en la temporada 2009/2010 una cosecha récord de 52 millones de toneladas, la producción de maíz paso de 23,7 millones de toneladas producidas en la temporada 2010/2011 al récord de 25 millones para la temporada 2012/2013. Este crecimiento en el sector agropecuario también se vio replicado en cultivos menores, como el arroz y la cebada, que alcanzaron producciones cercanas a las 2 millones de toneladas en el primer caso, y de 5 millones en el segundo.[1] se observa una fuerte tecnificación en el sector, la venta de maquinaria agrícola aumentó en 2013 un 97.3 % respecto del mismo período del año anterior.[2]

Producción por producto[editar]

Viñedo en provincia de Salta
Campo del girasol en provincia de Buenos Aires
Campos de caña de azúcar y el molino, provincia de Tucumán

Cereales[editar]

Una de las principales exportaciones del país son los cereales, centrados en el maíz, el trigo y el sorgo, el arroz y la cebada producida principalmente para el consumo nacional. Con una superficie total de alrededor de 210.000 km ², la producción anual de cereales es de alrededor de 50 millones de toneladas.

Oleaginosas[editar]

Las oleaginosas llegó a ser importante ya que su precio internacional aumentó durante el siglo XX. De los aproximadamente 52 millones de toneladas producidas anualmente, alrededor del 92% son la soja y el 7% son semillas de girasol. La superficie total cultivada de semillas oleaginosas es de alrededor de 41.000 kilómetros ².

El cultivo de las oleaginosas en Argentina se ha destacado desde el siglo XX, cuando el país era exportador principal del mundo de lino (linaza). El colapso de ese mercado en la década de 1930 y cualidades del cultivo del suelo , sin embargo, puso fin a su posición dominante en el sector.

Frutícola[editar]

Las uvas (principalmente para la cosecha de vino), junto con los limones, las manzanas y las peras son las cosechas de frutas más importantes, producidos principalmente en los valles fluviales de Río Negro y Neuquén, así como los oasis de las provincias de Mendoza y San Juan. Otros cultivos importantes son los melocotones y cítricos. Con una superficie de alrededor de 6.000 km ², la producción de fruta es de alrededor de 18 millones de toneladas anuales.

El valor de la producción de vino argentino fue de 3,4 mil millones de dólares en 2011, de los cuales el 40% se exporta.

Caña de azúcar[editar]

El cultivo de la caña de azúcar y sus derivados en un área de 3,000 kilómetros cuadrados, principalmente en la provincia de Tucumán, los rendimientos de alrededor de 19 millones de toneladas al año. Hay también la caña de azúcar (fábricas ingenios azucareros) para la producción de azúcar y celulosa.

Se comenzó a investigar e invertir para producir Bioetanol, estimando que en el año 2020, la producción de etanol procederá un 80% de la caña de azúcar. En el País la caña de azúcar ocupa una superficie de 350 mil hectáreas (2014). [3]

Algodón[editar]

En 2007, con 393.000 hectáreas, 174.000 toneladas netas de algodón se produjo, de las cuales 7.000 toneladas se exportan. La zona de producción principal es la Provincia de Chaco y, aunque la cosecha está siendo reemplazada en muchos aspectos con la soja debido a los costos de producción, la producción se ha más que duplicado desde el mínimo de 2002.

Lácteos[editar]

La producción de leche es de alrededor de 10 mil millones de litros anuales y los huevos, unos 650 millones de docenas. Su producción, así como el de las industrias lácteas afines (medio millón de toneladas de queso, sobre todo), se vio favorecido por la devaluación de 2002 del peso argentino, ya que esta producción puesta cuesta muy por debajo del precio internacional. Este aumento de la leche y las exportaciones de productos lácteos, pero también ha aumentado sus precios locales.

Vegetales[editar]

Verduras, principalmente papas, cebollas y tomates, se cultivan en todo el país, casi exclusivamente para el mercado interno. Otros productos importantes son el camote, calabazas, zanahorias, judías, pimientos y ajo. Un área aproximada de 3,000 km ² produce más de cinco millones de toneladas de vegetales cada año.

industria forestal[editar]

La producción forestal y maderera, principalmente pinos y eucaliptos, se ha venido expandiendo, con centro en las provincias mesopotámicas, la productividad también tuvo un aumento considerable. En los últimos 8 años la industria maderera incrementó en 132 % su producción y la de muebles en 115 %.[4] El país posee 20 millones de hectáreas aptas para la actividad forestal, las condiciones de clima y el suelo permiten lograr altas tasas de crecimiento de los bosques implantados y reducidos turnos de corte, que se ubican entre los mejores del mundo. [5] Este sector produjo en 2013 casi 11 000 millones de dólares.[6]

Véase también[editar]

Economía de la Argentina

Referencias[editar]