Telebasura

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Telebasura es un neologismo aplicado a determinados modelos televisivos. Fue definido por la Real Academia de la Lengua Española como «conjunto de programas televisivos de contenidos zafios y vulgares».[1]​ Su uso inicialmente coloquial y más tarde motivo de estudio sociológico,[2]​ se aplica a una manera de concebir la televisión definida por la utilización de sensacionalismo, los acontecimientos impactantes, cierta excesiva incisión en los quehaceres privados y personales de personajes famosos, y absoluta carencia de contenido cultural. Todo ello utilizado, al parecer, como táctica de atracción de la audiencia. El resultado es un modelo simple de medio de comunicación exclusivamente orientado a la promoción de lo vano y lo mundano. Su repercusión e impacto han despertado la preocupación de algunos sectores de la sociedad (incluso de especialistas en doxografía) y promovido diversas actividades y propuestas.[3][4]

Inicios[editar]

Se estima que la telebasura existe desde los años 1980 en Estados Unidos y desde los 1990 en el resto del mundo audiovisual. Como fenómeno televisivo tan complejo como voluble ya en su definición, la ‘telebasura’ no se circunscribe a un único género televisivo, sino que puede adjudicarse a muy diverso tipo de programas dentro de las parrillas de programación de los canales de televisión.[a][2]

Características[editar]

La telebasura o televisión-basura (el «trash tv» inglés) suele compararse con la prensa sensacionalista. Algunas de las características denunciadas en este modelo-género de ‘comunicación’ son:[3]

  • Manipulación de la información, o la confusión de información y opinión.
  • Ningún respeto del derecho a la privacidad.
  • Conversión de dolor y miseria humana en espectáculo.
  • Especial atención al escándalo sexual y la violencia.
  • Uso del cuerpo humano desnudo, especialmente el femenino.
  • Discurso minimizando las consecuencias de la prostitución y el consumo de drogas.
  • La aberración, presentada como un modelo a imitar.
  • Desprecio de cualquier figura de autoridad.
  • Discusión acalorada en lugar de diálogo.
  • Lenguaje ofensivo, gritos e insultos.
  • Carencia o relativismo cultural, y difusión de una subcultura.
  • Promoción de la zafiedad, la pseudociencia y ciertas.
  • Tratamiento obsesivo de la vida privada de los famosos y seudofamosos.
  • Exaltación del ridículo.

Respuesta social[editar]

Según el Consejo del Audiovisual de Cataluña, se puede considerar telebasura el conjunto de programas en los que aparece cualquiera de los siguientes ‘síntomas’ o características: "la vulneración de derechos fundamentales, la falta de consideración hacia los valores democráticos o cívicos –como por ejemplo, el desprecio de la dignidad que toda persona merece–, el poco o ningún respeto a la vida privada o a la intimidad de las personas, o la utilización de un lenguaje chillón, grosero e impúdico. Todo esto se lleva a cabo con la «intención de convertir en espectáculo la vida de determinados personajes que, generalmente, se prestan a ser manipulados a cambio de la celebridad que les da la televisión o a cambio de contraprestaciones económicas.».[5]

Por su parte, la Asociación de Usuarios de la Comunicación define la telebasura en España como cualquier espacio, sea cual sea su género (magazines y reality shows principalmente, pero también concursos e incluso debates), «en el que prima el mal gusto, lo escandaloso, el enfrentamiento personal, el insulto y la denigración de los participantes y la agresión a / de la intimidad (es decir, la invasión de la intimidad de los que participan pero, sobre todo, la imposición a los espectadores de la intimidad de los que participan)».[3]​ Dicha asociación aclara que no debe verse su labor de denuncia como “coartada preparatoria de la censura desde planteamientos morales reaccionarios o políticamente correctos”, puesto que su labor se fundamenta “en el entendimiento de la telebasura como un fenómeno televisivo que atenta contra la función social del medio; que menoscaba sus posibilidades expresivas y de contenido en términos tanto de información y formación como de entretenimiento, y que conculca valores constitucionales como el derecho a la veracidad, a la intimidad, a la dignidad de las personas, a la no discriminación y a la protección de la infancia”.[3]

Todo parece indicar que tales argumentos elevan la crítica contra la telebasura a un problema de educación que requiere la implicación del Estado. En algunos países (como España) se hace mención expresa a que los medios de comunicación social (tanto los de titularidad pública como a los de concesión privada) deben respetar principios como el respeto al honor, la fama, la vida privada y el conjunto de derechos y libertades reconocidos a todos los ciudadanos. Pero los datos estadísticos demuestran que esa actitud desde la ley, acaba en ‘papel mojado’.[2]

Difusión de la telebasura[editar]

Argentina[editar]

En los años 1990 hubo diversos programas identificados en el país como telebasura. Uno de ellos fue el exitoso Hola Susana, criticado especialmente en 1994 por su iniciativa de mostrar a personas con deformidades.[6]​ Asimismo lo fueron los realizados por Mauro Viale, por crear espectáculos basados en casos policiales y personas marginales. Otros incluidos en la definición fueron Jugate conmigo por "sacar el jugo a accidentes verídicos o simulados por participantes en juegos", además de Ritmo de la noche y ShowMatch, conducidos por Marcelo Tinelli.[6]

Colombia[editar]

Actualmente son considerados en esta categoría varios programas caracterizados por las burlas hacia personajes famosos y los escándalos en el aire, un ejemplo considerable es el programa de Muy buenos días del Canal RCN, en el que en una ocasión su presentador Jota Mario Valencia se había burlado de la presentadora y modelo Jessica Cediel (quien había trabajado anteriormente en el programa) por el mal resultado de una cirugía que se había hecho en los glúteos, lo cual despertó toda una ola de críticas contra el presentador exigiendo su renuncia.[cita requerida]

Otros posibles ejemplos destacados de programación basura en Colombia son El Factor X, El lavadero, etc. en RCN. Por otro lado, en Caracol Televisión, se encuentran programas como La red, La voz, A otro nivel y todas las versiones de El desafío (o Expedición Robinson como se le conocía anteriormente).

Costa Rica[editar]

La telebasura en Costa Rica se ha popularizado en los últimos años, como parece percibirse en programas como Intrusos de la farándula (posteriormente, “Intrusos”), que según la crítica dedicada a espectáculos, publicaba notas polémicas, amarillistas y sensacionalistas. Otro programa de controversia fue Combate, donde un grupo de jóvenes competían por ganar cierta cantidad de eventos y debían responder preguntas en las que han demostrado no su inteligencia y formación sino por el contrario, toda su ignorancia.[cita requerida] Estos programas, incluyendo "Batalla de Talentos" eran parte del Grupo Repretel (Televisora perteneciente a Grupo Albavision) conformado por los 4, 6 y 11.

Ecuador[editar]

La telebasura viene experimentando un elevado ascenso en su presencia dentro de la televisión ecuatoriana como parecen confirmar programas como: El club de la Mañana y Combate, de RTS; Faranduleros, En carne propia, BLN la competenica de Canal Uno; Calle 7, Soy el Mejor, El Justiciero y De boca en boca de TC Televisión y Jarabe de Pico del "Lindo Canal".

España[editar]

Según un estudio publicado por el Centro de Investigaciones Sociológicas en junio de 2010, siete de cada diez españoles consideraban que la programación de la televisión tenía poca o ninguna calidad.[7]​ En relación con este tipo de programación, uno de los canales más criticados es habitualmente Telecinco.[8][9][10][11]

De entre los pioneros se encuentran Crónicas marcianas, Gran Hermano, El bus, El diario de Patricia o Aquí hay tomate. Uno de sus programas más relacionados con este fenómeno es el magacín Sálvame, cuyos contenidos han originado que distintas asociaciones de usuarios hayan solicitado su retirada de la programación.[7][12][13]

Otra de las características observadas sobre este modelo televisivo de entretenimiento ‘alienante’,[2]​ es el elevado porcentaje de programación que ocupan en las parrillas televisivas, en detrimento de programas con otro tipo de contenido (o quizá cabría decir, simplemente, «con contenido».[14]

A pesar de que el término suele ser relacionado con la prensa del corazón, la crítica ha identificado también como telebasura los programas de telerrealidad como Gran Hermano, Gran Hermano VIP, Mujeres y hombres y viceversa o Supervivientes,[15]​ los talk-show como El diario de Patricia o A tu lado,[15]​ e incluso, en el apartado de ficción, los populares culebrones.[15]

El asunto promovió a comienzos del siglo xxi cierto debate académico con dos libros específicamente dedicados al tema: Telebasura y democracia (2002),[16]​ del filósofo Gustavo Bueno, y Telebasura y periodismo (2004) del periodista y catedrático Carlos Elías. En este último, Elías critica a los periodistas de prestigio que se pasan "al lado oscuro" de la telebasura para dotarla de prestigio ante la opinión pública y para confundir periodismo con espectáculo. Considera que las televisiones pagan a estos periodistas telebasureros «sumas astronómicas de dinero con el que compran su deontología profesional».[17]

México[editar]

En 2004 ya se denunciaba que la programación de los principales canales mexicanos estaba dominada por la telebasura, los deportes y películas dobladas al español.[18]​ Asimismo, se ha señalado que los programas "promotores del morbo y el escándalo" se encontraban, según estudios de IBOPE, en las listas de espacios más vistos en cada canal televisivo mexicano.[18]

Perú[editar]

A fines de la década de 1990, el programa de tipo «talk show» Laura en América, conducido por Laura Bozzo, recibió muchas críticas por mostrar la sociedad peruana como "gente sin dientes, que habla un castellano pésimo, solo se divierte en polladas y resuelve sus conflictos privados mediante el llanto, el grito y los golpes".[19]​ El programa presentó en la secuencia "Hago todo por dinero" a personas de bajos recursos sometidas a humillaciones y vejaciones a cambio de dinero, inclusive un reto en el que debe lamer las axilas y los pies de otro.

El programa de espectáculos y grabaciones indiscretas Magaly TeVe fue bastante criticado durante sus años de transmisión, catalogándolo de basura televisiva por "promover el morbo y el escándalo".

Otros programas catalogados como basura son los programas Combate a la vez Esto es guerra por exhibiciones de la vida personal de sus participantes.[20]​ además se incluyen los programas de espectáculos: Amor, amor, amor,Espectáculos, Al aire, Hola a todos, Estás en todas, programas criticados por exponer la vida personal de personajes de la farándula o figuretis, de manera que no respetan su intimidad.También el programa El valor de la verdad recibió la misma etiqueta por exponer la intimidad de los participantes al público por cambio de dinero.[21]

Leyes que regulan contra la TV basura

La Ley 28278 Ley de Radio y Televisión es norma y regula la actividad de los medios de radiodifusión sonora y televisiva en el Perú. En su Artículo 33º establece que los Principios y Valores Los servicios de radiodifusión, sonora y de televisión deben contribuir a proteger o respetar los derechos fundamentales de las personas, así como los valores nacionales que reconoce la Constitución Política del Perú y los principios establecidos en la presente Ley. Una ley que, sin embargo, no se implementa.[22]

Venezuela[editar]

La telebasura llegó a Venezuela a finales de la década de 1990, en la programación de canales como Venevisión y Televen, y desde 2007 con el nuevo canal TVes, televisora que reemplazo a RCTV luego de que Hugo Chávez no renovara la concesión; teniendo la excusa de que "son canales aptos para toda la familia venezolana", Venevisión actualmente transmite el programa El show del vacilón con Wilmer Ramírez y Moncho Martínez, programa compuesto por un refrito de programas cómicos anteriores y recurrir al uso excesivo de humor gráfico y mujeres "sexys" en los sketch;[cita requerida] otros posibles ejemplos de ‘televisión basura’ que ese canal transmite son o han sido Portada's, Atómico, Casos de familia, ¿Quién tiene la razón?, entre otros.

La cadena de televisión Televen por su parte en los últimos años ha optado más por adoptar programas del extranjero y racionalizarlos, un ejemplo de esto es el programa Hay corazón que sigue la misma modalidad del programa 12 corazones, lo que lo clasifica como "telebasura" es el hecho de que en dos ocasiones el canal lo ha sacado de su parrilla de transmisión por infringir horario de transmisión; otro programa fuertemente criticado es Se ha dicho.[cita requerida]

El canal TVes es uno de los canales de televisión con poca audiencia en dicho país, debido a eso hubo programas que apoyaban más al socialismo y al gobierno, engañando que eso era para el pueblo, ya debido a eso en 2015 la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó el cierre de Radio Caracas Televisión y exigió de inmediato su retorno su señal, debido a eso lo rechazaron.[cita requerida]

Notas[editar]

  1. Según Gustavo Bueno, el propio término es, en sí mismo, un «concepto basura, porque quienes lo emplean no saben exactamente qué quieren decir cuando se les piden explicaciones. Más aún, quienes lo emplean tienen una filosofía pesimista sobre el predominio del mal y de la decadencia en este mundo. Quienes, por el contrario, ‘comprenden’ todo tipo de televisión, mantienen una filosofía optimista y piensan que la Cultura se impondrá o la basura».

Referencias[editar]

  1. «DRAE - Telebasura». 
  2. a b c d Bueno Martínez, Gustavo (2001). «Telebasura y Democracia». En Universidad Complutense de Madrid. CIC. Cuadernos de Información y Comunicación (en español). ISSN 1135-7991. Consultado el 28 de octubre de 2018. 
  3. a b c d www.auc.es «Aproximación a la telebasura». Asociación de Usuarios de la Comunicación (en español). Consultado el 28 de octubre de 2018. 
  4. Tur Viñes, Victoria (2005). Universidad de Alicante, ed. La calidad del audiovisual infantil, desde el receptor. Propuesta para una comunicación de calidad. Contenidos, Efectos y formación / Carcelén, S.; Rodríguez, C. y Villagra, N. (editoras). Madrid: Edipo. ISBN 84-88365-18-7. Consultado el 28 de octubre de 2018. 
  5. "Recomanacions del CAC / Recomendaciones del CAC / CAC Guidelines" (formato PDF), Consejo del Audiovisual de Cataluña, 2010, pp. 155-170 (acceso el 16 de enero de 2016)
  6. a b «Telebasura en Argentina», artículo en El Tiempo (Colombia); consultado el 12 de septiembre de 2010.
  7. a b «En plena guerra a la telebasura exigen la retirada de "Sálvame diario"», artículo en el sitio web El Semanal Digital; consultado el 12 de septiembre de 2010.
  8. jueves dedica un sketch parodiando la telebasura de Telecinco», artículo en ADSL Zone; consultado el 12 de septiembre de 2010.
  9. ¿Por qué la telebasura convertirá a Telecinco en la cadena de mayor éxito?
  10. La telebasura de Mediaset (Telecinco y Cuatro) llena los bolsillos de Berlusconi
  11. Telecinco, icono de la telebasura
  12. «Piden la retirada de “Sálvame”», artículo en ABC; consultado el 12 de septiembre de 2010.
  13. La Razón «Los españoles contra la «telebasura»» Consultado el 12 de septiembre de 2010
  14. «¿A quién le interesa la telebasura?», artículo en Revista Impar; consultado el 12 de septiembre de 2010
  15. a b c Bienvenido LEÓN: Transformar la televisión: otra televisión es posible (pág. 148). Comunicación Social, 2008. ISBN 8496082555.
  16. Gustavo BUENO: Telebasura y democracia. Barcelona: Ediciones B, 2002.
  17. Carlos ELÍAS: Telebasura y periodismo. Madrid: Libertarias/Prodhuffi, 2004. ISBN 8479546417.
  18. a b «El “rating”, para la telebasura», artículo en Access my Library; consultado el 12 de septiembre de 2010.
  19. Laura Bozzo, otra vez en problemas judiciales - Terra Magazine
  20. «Sancionan a ‘Esto es guerra’ por infringir horario de protección al menor». Peru 21. 12 de diciembre de 2012. Consultado el 17 de febrero de 2013. 
  21. «Beto Ortiz: “Yo no trabajo con basura”». Perú 21. 19 de octubre de 2013. Consultado el 12 de diciembre de 2013. 
  22. Canales, Raúl Gutiérrez (5 de marzo de 2015). «Los principios de la Ley de Radio y Televisión: A propósito de la protesta contra la Televisión Basura - IUS 360». IUS 360. Consultado el 14 de mayo de 2018. 

Bibliografía[editar]