Laureano Gómez

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Laureano Gómez
Laureano Gómez (c. 1925-1926).jpg

Presidential Seal of Colombia.svg
43º Presidente de la República de Colombia[1]
7 de agosto de 1950-5 de noviembre de 1951
Predecesor Mariano Ospina Pérez
Sucesor Roberto Urdaneta

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Ministro de Obras Públicas de Colombia
8 de junio de 1925-7 de agosto de 1926
Presidente General Pedro Nel Ospina
Predecesor Aquilino Villegas
Sucesor Mariano Ospina Pérez

Información personal
Nacimiento 20 de febrero de 1889
Bandera de Colombia Bogotá, Colombia
Fallecimiento 13 de julio de 1965 76 años
Bandera de Colombia Bogotá, Colombia
Nacionalidad Colombiana Ver y modificar los datos en Wikidata
Creencias religiosas Católico
Partido político Part.conservador.png Partido Conservador Colombiano
Familia
Padres José Laureano Gómez y Dolores Castro
Cónyuge María Hurtado Cajiao
Hijos Cecilia, Rafael, Enrique y Álvaro
Educación
Alma máter UNAL Logosimbolo.svg Universidad Nacional de Colombia
Información profesional
Ocupación Periodista, Ingeniero civil
Distinciones Ver y modificar los datos en Wikidata
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Laureano Eleuterio Gómez Castro (Bogotá, 20 de febrero de 1889 - Bogotá, 13 de julio de 1965) fue un periodista, ingeniero y político colombiano, presidente de Colombia de agosto de 1950 a noviembre de 1951, cuando debido a su estado de salud, cedió el poder a Roberto Urdaneta Arbeláez. El 13 de junio de 1953 cuando intentó regresar al cargo, fue depuesto en un golpe de estado por el general Gustavo Rojas Pinilla. Antes de ser elegido Presidente, Gómez fue durante tres décadas uno de los más radicales líderes del Partido Conservador y considerado uno de los oradores más promisorios de Colombia.

Biografía[editar]

Vida temprana[editar]

El 20 de febrero de 1889, entre las nueve y las diez de la mañana, en medio de una furiosa tormenta nació, en una casa de la carrera 6ª con calle 6ª en Bogotá, un niño oriundo de una familia venida de Ocaña poco tiempo atrás. El 15 de abril, el párroco de la Iglesia de San Agustín, Carlos Cortés Lee -quien llegaría a hacerse conocer como el mejor orador sagrado de Colombia- derramaba el agua sacramental sobre la cabeza del pequeño bautizándolo con el nombre de Laureano. Hijo de José Laureano Gómez Rincón y Dolores Castro Galvis.[2]

A los 8 años de edad ingresa al Colegio de San Bartolomé, regentado por los padres jesuitas, siendo la matemática su principal predilección por encontrar allí espacio para sus abstracciones intelectuales que se inclinaban hacia las ciencias exactas y aplicadas, lo que lo llevó, al salir del colegio, a estudiar ingeniería civil en la Universidad Nacional, graduándose, a los veinte años, el 19 de julio de 1909.

Empezó trabajando en la empresa encargada de la construcción del ferrocarril de Antioquia pero pronto dejaría su puesto para fundar y ser director del periódico La Unidad.

Trayectoria política[editar]

En 1911 fue representante a la cámara y diputado de la Asamblea Departamental de Cundinamarca, aparte de convocar desde su periódico el primer Congreso Eucarístico Nacional de 1913, asistiendo como delegado de la Asamblea Departamental de Antioquia. Entre ese año y 1916 fue representante a la cámara por segunda vez. Ese mismo año, contrajo matrimonio con María Hurtado Cajiao, el 9 de septiembre, del cual tuvo cuatro hijos: Cecilia, Rafael, Álvaro y Enrique.

Parte de la visión del mundo que tuvo en su vida y de la elocuencia con que argumentaba sus ideas de “desarrollo económico nacional”, se perciben en el discurso que pronunció en Bogotá el 20 de julio de 1917 para inaugurar la Estación del Ferrocarril de la Sabana y una Escuela de Mecánica anexa.[3]

Se destacó como fuerte opositor del presidente Marco Fidel Suárez desde 1918. Su proceder y oratoria en debates en el Congreso lograrían en 1921 que Suárez renunciara, dejando a cargo de la presidencia a Jorge Holguín. En 1923 fue designado por el presidente Pedro Nel Ospina ministro plenipotenciario en Chile, donde participó en la V Conferencia Panamericana, y ese mismo año fue designado embajador en Argentina. En 1925 regresó para asumir el cargo de Ministro de Obras Públicas, protagonizando en agosto de 1926 un debate en el Senado de la República, que lo catapultó como líder nacional. En 1927 fue diputado a la Asamblea departamental de Santander y desde 1928 se dedicó a la escritura, publicando “El carácter del General Ospina”.

En 1930, el presidente Enrique Olaya Herrera lo nombró ministro plenipotenciario en Alemania, donde pudo observar el paulatino ascenso de Hitler.

Pero fue a partir de 1932, dos años después de iniciarse una hegemonía liberal, que duraría 16 años, cuando Gómez renunció a la embajada en Alemania y acusó al presidente Enrique Olaya Herrera de reiniciar una violencia política en Colombia, que, según Gómez, no se había vuelto a ver desde la Guerra de los Mil Días. Denunció, además, el “lentejismo” con algunos conservadores sobornados por “gajes y viles granjerías”, para neutralizar la mayoría conservadora del Congreso, como quedó registrado en los debates memorables de 1932, que catapultaron definitivamente a Gómez al primer plano de la vida nacional.[4]

En esa década fue diputado de varias asambleas departamentales (Santander, Antioquia) y Senador entre 1931 y 1935 y entre 1939 y 1945, convirtiéndose en el máximo jefe del Partido Conservador, y en presidente del Senado entre 1934 y 1935. En ese año publicó "El Cuadrilátero". En 1936 fundó el periódico El Siglo, fuerte crítico de las políticas liberales, sobre todo las de Alfonso López Pumarejo. Fue un opositor de los gobiernos del Partido Liberal, en especial de el de López.

Tampoco escaparon de su crítica implacable Eduardo Santos y su ministro de hacienda Carlos Lleras Restrepo, ni Mariano Ospina Pérez, quien, por demás, fue llevado por Gómez a la presidencia en 1948, ni el general Gustavo Rojas Pinilla que, con el apoyo de Ospina, dio el golpe militar de 1953 que puso en el exilio a Gómez, a la sazón presidente constitucional.[5]

Bajo la égida de Gómez durante la república liberal, el Partido Conservador se abstuvo de participar en las elecciones presidenciales de 1934 y 1938, en 1942 apoyó al disidente liberal Carlos Arango Vélez y ante la división del liberalismo para las elecciones de 1946, se postuló a Mariano Ospina Pérez, luego de que Gómez declinó la posibilidad de encabezar la candidatura a sabiendas de que provocaría la unión inmediata de liberales y conservadores.

En 1944 mientras era senador, fue acusado de planear el golpe de estado contra el presidente López Pumarejo. Por esta razón tuvo que abandonar el país y asilarse en Brasil.

Durante el gobierno de Mariano Ospina fue ministro de relaciones exteriores. En 1948 presidió la IX Conferencia Panamericana en Bogotá.

Presidente de Colombia (1950-1951)[editar]

En 1948, Laureano Gómez fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores, pero se retiró a España prontamente tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán al no existir garantías en la representación internacional que veían a los conservadores muy cercanos al magnicidio. Su casa en Fontibón y las instalaciones de el periódico El Siglo fueron incendiadas durante el Bogotazo.

Regresó al país, por Medellín, el 25 de junio de 1949. En la Plaza de Berrío fue recibido por millares de ciudadanos. Allí lanzó su famoso discurso "El basilisco".[6]

En diciembre de 1949 fue el único candidato a la Presidencia de la República, pues el candidato del liberalismo, Darío Echandía, decidió renunciar a la candidatura argumentando que no había garantías de seguridad para su partido o su persona después de una ola de asesinatos (como el del propio Gaitán) que acabarían con la vida de su propio hermano, Vicente Echandía y por el crecimiento exagerado del desorden público. Gómez, al no tener un oponente en las elecciones, obtuvo por primera vez en la historia de Colombia, más de un millón de votos y fue electo para el periodo 1950-1954. Tomó posesión de la suprema magistratura el 7 de agosto de 1950 siendo el único presidente (hasta la fecha) en tomar posesión ante la Corte Suprema de Justicia tras el cierre del congreso en el gobierno anterior.

Mostró interés en otorgar participación ministerial a los liberales, pero estos declinaron.

Gómez, bajo la justificación de mantener la garantía del orden, realizó una suspensión de las Cortes y redujo las libertades civiles. La oposición lo acusó de utilizar medidas autoritarias y de implementar un esquema de represión contra miembros y simpatizantes del Partido Liberal Colombiano y el Partido Comunista de Colombia.

A su gobierno se le atribuye una amplia responsabilidad por las acciones de la fuerza secreta de la policía política, apodada en las áreas rurales como "chulavitas", quienes perseguían a los liberales radicales o los comunistas, denominados "bandoleros" y en general a los partidarios de la izquierda, mientras destruían haciendas y fincas e incautaban bienes y terrenos a los perseguidos.

A esta fuerza secreta se le acusa de numerosas desapariciones de liberales y opositores ocurridas durante el gobierno de Gómez. El gobierno de Laureano fue acusado por algunos de reiterada violación de los derechos humanos durante su presidencia. Sin embargo, para la mayoría del oficialismo conservador y para los fieles católicos de la época, Laureano actuó como figura caudillista que promovió entre otros, la educación cristiana, el nacionalismo económico, materializado en la creación de Ecopetrol, y la redistribución de la renta.

Gómez promovió una Asamblea Nacional Constituyente, a través de la cual quiso adoptar un régimen corporativo similar al modelo de España desde los comienzos de la dictadura del general Francisco Franco. Este modelo tomado de los regímenes fascistas europeos de los que Gómez era simpatizante habría acercado a Colombia a los parámetros definidos por la derecha política. A lo largo del proceso constituyente, que finalmente fue interrumpido por el golpe de Estado del 13 de junio de 1953, tuvo una activa participación intelectual Álvaro Gómez Hurtado, hijo del presidente de la República quien luego se convirtió en su sucesor natural en el partido.

El 5 de noviembre de 1951, Gómez sufrió un ataque cardíaco y en su reemplazo asumió el designado Roberto Urdaneta Arbeláez. A pesar de su delicado estado de salud, Gómez siguió ejerciendo influencia en el gobierno a través de Urdaneta.

Ante el colapso continuo del orden público por las constantes denuncias de la oposición sobre los presuntos abusos y masacres cometidos por el oficialismo, y el temor a un golpe militar, Roberto Urdaneta Arbeláez, el encargado de la Presidencia, intentó sin éxito evitarlo, pero no siguió plenamente sus instrucciones al no destituir al general Gustavo Rojas Pinilla de su cargo. Los miedos del presidente se concretaron el 13 de junio de 1953 cuando Rojas Pinilla ocupó la presidencia en lo que los historiadores llaman un golpe de opinión debido a que Laureano Gómez era rechazado por la mayoría de los sectores de la sociedad colombiana y la sucesión se pudo dar de forma pacífica.[7]

Aunque Gómez no terminó su periodo de gobierno, logró crear el Banco Popular, organizar Ecopetrol y construir el Ferrocarril del Magdalena. Creó el Ministerio de Minas y Petróleos y el Ministerio del Fomento, suprimiendo a su vez el Ministerio de Comercio e Industria. También comenzó la construcción de los oleoductos entre Puerto Berrío y Medellín, y entre Bogotá y Puerto Salgar. Amplió en 3.000 kilómetros las carreteras del país y envió un batallón a la guerra de Corea en 1951

El Frente Nacional[editar]

Ex Presidentes Laureano Gómez y Alberto Lleras en el Capitolio Nacional bajo el Mural de Bolívar y Santander

Durante su exilio en España, Laureano Gómez siguió liderando a los conservadores y en calidad de jefe de esta agrupación firmó en 1956 el Pacto de Benidorm con el jefe del liberalismo Alberto Lleras Camargo en contra del régimen militar. Al siguiente año, y tras la caída del gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla, firmó con Lleras el Pacto de Sitges que definiría la política colombiana por los próximos 17 años, dividiendo la autoridad entre los dos partidos tradicionales hasta 1974, en lo que se conoció como el Frente Nacional.

Gómez regresó a Colombia donde continuó al frente del Partido Conservador hasta su muerte. En sus ratos libres ofreció charlas a las grupos de Juventudes Conservadoras de la Universidad Libre de Bogotá, cuyo presidente, Álvaro Atencia Carcamo, era su mayor prospecto para continuar su legado.

Según la base de datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil, el señor Laureano Gómez Castro es el dueño de la cédula de ciudadanía No. 1

Muerte y funeral[editar]

Tumba de Laureano Gómez en el Cementerio Central de Bogotá.

A las 2:10 de la tarde del 13 de julio de 1965, en su residencia de la carrera 15 No. 38-00 de Bogotá, fallece Laureano Gómez, a la edad de 76 años. Lo acompañaban su esposa, la dama payanesa doña María Hurtado, y sus hijos Cecilia, Álvaro y Enrique, nueras, nietos y sus médicos de cabecera.

Sobre darse su fallecimiento, Gómez escribió:

"Recomendaciones para mi familia y mis amigos en el caso de mi fallecimiento.

Los avisos de defunción deben incluir la solicitud de que no se envíe ninguna clase de coronas. Los servicios religiosos serán en la iglesia parroquial o en la capilla del cementerio. Deben limitarse a lo estrictamente litúrgico, sin música ni canto. No se tolerarán cámaras ardientes, ni en edificios públicos ni en privados. No se tolerarán funerales costeados por el erario. No habrá discursos. El Siglo se limitará a un relato periodístico sin ninguna clase de juicios ni elogios. El cadáver se debe depositar en una bóveda común.

Bogotá, 1 de diciembre de 1960".

Sus funerales no dejaron de ser un acontecimiento. Además de las autoridades nacionales, entre los muchos colombianos que acudieron a rendir tributo póstumo, se encontraban algunos de los personajes que protagonizarían la historia de los siguientes años: Darío Echandía, Guillermo León Valencia, Belisario Betancur, María Eugenia Rojas, Alfonso López Michelsen, Julio César Turbay Ayala y por supuesto sus hijos Álvaro y Enrique.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Mariano Ospina Pérez
Flag of the President of Colombia.svg
Presidente de Colombia
7 de agosto de 1950
al 5 de noviembre de 1951

Primer designado:
Roberto Urdaneta Arbeláez
5 de noviembre de 1951
al 13 de junio de 1953
Sucesor:
Gustavo Rojas Pinilla