La Violencia

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La Violencia (en Colombia)
Guerras civiles de Colombia
Bogotazo.jpg
Tranvía en llamas frente al Capitolio Nacional durante el Bogotazo
Fecha 1948 - 1958 (algunos historiadores lo situan desde 1946 hasta 1966)
Lugar Flag of Colombia.svg Colombia
Resultado Creación del Frente Nacional
Consecuencias Conflicto armado colombiano
Beligerantes
Bandera de Colombia
Gobierno de Colombia
Single Color Flag - BF0000.svg Partido Liberal



Comandantes
Bandera de Colombia Mariano Ospina Perez
Bandera de Colombia Laureano Gómez Castro
Bandera de Colombia General Gustavo Rojas Pinilla
Bandera de Colombia Junta Militar

Frente Nacional
Bandera de Colombia Alberto Lleras Camargo
Bandera de Colombia Guillermo Leon Valencia


Single Color Flag - 0434B1.svgLeón Maria Lozano "El Condor"
Single Color Flag - 0434B1.svgJair Giraldo
Single Color Flag - 0434B1.svgEfraín González Téllez
Single Color Flag - BF0000.svg Guadalupe Salcedo
Single Color Flag - BF0000.svg Dumar Aljure
Single Color Flag - BF0000.svg Gerardo Loaiza
Single Color Flag - BF0000.svg Saúl Fajardo
Single Color Flag - BF0000.svg Eduardo Franco Isaza
Single Color Flag - BF0000.svg Juan de La Cruz Varela
Single Color Flag - BF0000.svg Juan de Jesús Franco

Jacinto Cruz Usma "Sangrenegra"
Teófilo Rojas Varón "Chispas"


Jacobo Prias Alape
Manuel Marulanda
Ciro Trujillo Castaño
Alfonso Castañeda
Bajas
2900 soldados y 1800 policías muertos (1948-1957)
3000 - 5000 paramilitares conservadores muertos
15.000 rebeldes muertos (1948-1958)
170.000 civiles asesinados (1947-1960)
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La Violencia es como se denomina al período histórico de Colombia en el siglo XX de enfrentamientos entre el Partido Liberal y el Partido Conservador que sin haberse declarado una guerra civil, se caracterizó por ser extremadamente violento, incluyendo asesinatos, agresiones, persecuciones, destrucción de la propiedad privada y terrorismo por el alineamiento político.[1]

Durante este periodo varios personajes y grupos de ambos bandos enfrentados, como "Los Chulavitas" originarios del departamento de Boyacá y los denominados "Pájaros" del departamento del Valle del Cauca, se hicieron famosos por sus acciones atroces.[2] [3]

El conflicto causó 200.000 a 300.000 muertos y la migración forzosa de más de dos millones de personas, equivalente casi a una quinta parte de la población total de Colombia, que para ese entonces alcanzaba los 11 millones de habitantes. [4]

Al final del conflicto, por medio de las amnistías, más de diez mil guerrilleros liberales dejaron las armas.[5] [3]

Cronología[editar]

Aunque algunos historiadores lo sitúan entre 1946 y 1966, para la mayoría de ellos el periodo de "La Violencia" queda situado entre 1948 y 1958,[3] cuyo detonante fue el magnicidio en Bogotá de Jorge Eliécer Gaitán, candidato presidencial de los liberales, el 9 de abril de 1948, hecho que desencadenó una serie de protestas y actos violentos en la capital del pais inicialmente y después a nivel nacional que se conocen como el Bogotazo.

Algunos historiadores consideran también que el periodo de "La Violencia" en Colombia, referido como un conflicto bipartidista (liberales vs conservadores) en el siglo XX, se inicia realmente con el retiro en 1946 de Alfonso López Pumarejo de la presidencia de la República, debido a la presión política de varios sectores liberales que criticaban su segundo periodo por su mal desempeño en materias económicas y por supuesta corrupción. Con su retiro, López Pumarejo permitió que su reemplazo constitucional, el Designado Alberto Lleras Camargo, tomara el poder y convocara elecciones para junio de 1946 que fueron ganadas por el partido conservador.[6]

Igualmente algunos autores sitúan este periodo hasta 1953, cuando el General Gustavo Rojas Pinilla tomó el poder y ofreció el final de la guerra. Pero fue en 1958, cuando realmente se puso fin al conflicto con el pacto bipartidista denominado "Frente Nacional" aunque algunos autores consideran que el final del periodo se produjo realmente hasta después de 1966 cuando aún persistieron algunos eventos violentos.[5]

Historia[editar]

El ascenso de Ospina Perez[editar]

Durante el gobierno de Alberto Lleras Camargo, quien reemplazo a Alfonso López Pumarejo después de su renuncia, el Partido Liberal se vio afectado por la ausencia de su líder natural, y entró en una pugna interior. Mientras tanto las toldas conservadoras, que no llegaban al Palacio de San Carlos desde 1930, se concentraban alrededor del presidente del directorio nacional conservador, Mariano Ospina Pérez.

El discurso sosegado de la nueva tendencia conservadora encontró asidero en la convulsionada sociedad colombiana, mientras que el liberalismo finalmente se declaró dividido entre los seguidores de Gabriel Turbay y los de Jorge Eliécer Gaitán. El turbayismo representaba a las élites comerciales y al viejo liberalismo elitista que instauró la República Liberal; en ultimas la continuidad del proyecto de las Presidencias de Eduardo Santos y Enrique Olaya Herrera.

Por otro lado, el Gaitanismo se instauró como una corriente nueva dentro del Liberalismo, originada en la figura de Jorge Eliécer Gaitán, el líder del extinto partido UNIR, que aunque ni Marxista o radicalmente revolucionario, concentraba diversos matices del pensamiento original del Manifiesto Liberal de Ezequiel Rojas. Gaitán era popular entra las masas, y aunque Turbay no era tan carismático, para mediados de 1945, la Dirección Nacional Liberal escogió su candidatura como la oficial, dejando el Gaitanismo como una tendencia independiente. En este clima político, Mariano Ospina Pérez encabezaba un conservadurismo unido que arrasó en las elecciones presidenciales de 1946. En el discurso de la toma de posesión, realizado en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional, Ospina Pérez pidió comprensión a la extrema derecha conservadora, y a los sectores Gaitanistas que sellaran diferencias, y que con su voluntad él formaría un gobierno de Unidad Nacional. El gabinete fue distribuido entre ambas agrupaciones, si bien los Ministerios más importantes fueron retenidos por el Partido Conservador.

No obstante, en las áreas rurales del centro y sur del país (en las regiones andinas), pronto estallaron violentas luchas entre seguidores de uno y otro partido atizadas por la creciente participación de la Policía (denominada PoPol -Policía Política- por la oposición) en favor de las huestes conservadoras. Estas acciones dejaron 14.000 muertos ya en 1947. Sin embargo el verdadero punto de no retorno en la confrontación llegaría poco después.[7]

El Bogotazo[editar]

Insurgentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de los Llanos Orientales. Hacia 1953.

El 9 de abril de 1948, fue asesinado en Bogotá el jefe liberal Jorge Eliécer Gaitán, cuando en la ciudad se celebraba la IX Conferencia Panamericana que dio nacimiento a la Organización de los Estados Americanos (OEA). El crimen de Gaitán, Jefe Único del Partido Liberal , ocurrió a la 1:05 pm, cuando el caudillo después de trabajar en su oficina, salia a almorzar: en la calle un hombre se le acercó, sacó un arma y le disparó. La conmoción general se transformó en una turba, que mutiló y paseó por las calles el cuerpo del magnicida, Juan Roa Sierra.

Aún cuando el magnicidio no tuvo aparentemente un móvil político partidista, este crimen generó un cruento levantamiento popular en la capital, que se extendió al resto de la nación, conocido como el Bogotazo, dando inicio al periodo bélico de la historia conocido como "La Violencia". Al menos 3500 personas murieron en los combates que se extendieron por una semana. No obstante, el gobierno de Ospina Pérez logró aplastar la revuelta y el primer mandatario culminó su periodo en 1950.

Guerra civil no declarada[editar]

Si bien en un principio, Ospina Perez accedió a establecer un gobierno de coalición, y se formo un nuevo gabinete de Unidad Nacional, el agitado periodo pre-electoral de 1949, forzó su ruptura. En las elecciones parlamentarias de junio de ese año, los liberales se alzaron con la victoria, por lo que los conservadores sintiéndose amenazados de cara a las presidenciales de 1950, desataron una intensa ola de denuncias en las que acusaban a los gobiernos de la hegemonía liberal de haber expedido 1.800.000 cédulas falsas para ganar las justas. La violencia verbal degenero pronto en armada, cuando bandas de conservadores denominadas como "pajaros", equipados con complacencia del gobierno, al lado de algunas unidades de la policía departamental y municipal en manos de caciques conservadores, desataron una cruenta campaña de masacres y asesinatos en numerosas partes del país, sobre todo en el Valle del Cauca donde en el plazo de 3 meses perecieron más de 2000 personas.

El control del senado, le permitió al partido liberal adelantar las elecciones para noviembre de 1949, pero cuando los legisladores trataron de juzgar al presidente Ospina en el parlamento, este decidió declarar el Estado de sitio y asumir poderes dictatoriales.[8] En consecuencia para las elecciones presidenciales que se celebrarían el 27 de noviembre, el liberalismo alegando falta de garantías, no presentó su candidato, y con la complicidad de ciertos mandos del Ejercito, promovió un paro cívico que se daría paralelo a una sublevación militar que se efectuaría dos días antes de las justas presidenciales. El golpe fue abortado a ultima hora y solo se levanto la guarnición de Villavicencio, mientras en Bogota la marcha de los dirigentes liberales era tiroteada. Allí murió el hermano de Dario Echandia, el lider del liberalismo. [8] Esto facilitó el triunfo del Partido Conservador en cabeza de Laureano Gómez, quien continuó y profundizó la política de seguridad de su antecesor frente a la violencia partidista,[8] política que no contemplaba negociar con los rebeldes y claramente se orientaba hacia una verdadera guerra de exterminio contra sus contradictores políticos. Pero el mismo día de las elecciones, más de 500 guerrilleros liberales al mando de Rafael Rangel, asaltaron San Vicente de Chucuri y dieron muerte a más de 200 personas entre civiles, paramilitares conservadores y policías. Además la rebelión del Capitán Alfredo Silva en Villavicencio había encendido la Orinoquia. Era el anuncio de una nueva fase del conflicto bipartidista.

Como efecto lógico, la política de represión a ultranza provocó la conformación de guerrillas liberales para oponerse al autoritarismo del gobierno conservador.[9] Pronto se levantaron en armas más de 10.000 hombres en los Llanos Orientales, occidente de Cundinamarca, sur del Tolima, Sumapaz, Magdalena Medio santandereano, sur de Cordoba y Antioquia. Además de dichas agrupaciones, en Tolima y Cundinamarca se conformaron grupos armados irregulares, ligados al Partido Comunista. Para enfrentarlos sectores afines al gobierno armaron a las contraguerrillas o guerrillas de paz, mientras el Ejercito, ajeno hasta entonces al conflicto, era movilizado para enfrentar la caótica situación frente a la cual la Policía se mostraba impotente. A partir de entonces las áreas rurales fueron aun más devastadas, debido a las campañas de pacificación en las que unidades mixtas de Ejercito, Policía y paramilitares conservadores practicaban la táctica de tierra arrasada, mientras que las guerrillas respondían a su vez con creciente brutalidad y arrasaban con las zonas de predominio conservador, robando, matando y saqueando lo que encontraran. En el curso de una de las mayores campañas de contraguerrilla, efectuada en abril de 1952 en zona rural de Libano (Tolima), alrededor de 1500 personas fueron asesinadas por las fuerzas gubernamentales.[10] Sin embargo, la brutalidad de la represión solo redundo en el fortalecimiento de la insurgencia, que se vio favorecida también por el hecho de que las FF.MM. no estaban preparadas para un conflicto irregular de esa magnitud. La fuerza adquirida por estos grupos, quedó de manifiesto el 12 de julio de 1952, cuando las cuadrillas del Llano al mando de Guadalupe Salcedo, emboscaron a una columna de 100 efectivos del Ejército en El Turpial (Puerto López, Meta) y dieron de baja a 96 soldados. [11] [12]

Luego en agosto de 1952, y promovida por el Partido Comunista Colombiano, se da la Conferencia Guerrillera Nacional en una vereda cercana a Viotá. A la denominada Conferencia de Boyacá o Primera Conferencia del Movimiento Popular de Liberación Nacional, asistieron guerrilleros liberales de Antioquia y Santander, y otros grupos liberales y comunistas de Cundinamarca y sur del Tolíma. Los grupos armados trataban de coordinar sus acciones hasta entonces limitadas a las áreas de influencia de cada grupo. El 31 de diciembre de 1952, una gruesa columna de rebeldes trato de tomarse por asalto la base aérea de Palanquero, corazón del dispositivo militar de las Fuerzas armadas. Y si bien fue un fracaso, evidencio la creciente amenaza de la guerrilla liberal al establecimiento.[13]

El fracaso de las políticas oficiales, su impotencia para aplastar la subversión, la agudización del conflicto que derivaba hacia una completa guerra civil y la desconfianza que inspiraban las actitudes personales de un Gómez proclive al fascismo, llevaron a que este perdiera buena parte del apoyo del establecimiento, y a que en junio de 1953 el Ejército colombiano secundado por la clase política tradicional, le propinara un golpe de estado. El poder fue asumido por el general Gustavo Rojas Pinilla.[14]

Dictadura[editar]

El sábado 13 de junio de 1953, el General Gustavo Rojas Pinilla tomó el poder derrocando al presidente Laureano Gómez y estableció un gobierno militar avalado por el Ejército y otros miembros de la sociedad colombiana en lo que fue conocido como el "golpe de opinión". Se puso término a la primera etapa de "La Violencia", al llegarse a una tregua con las guerrillas liberales, pero la violencia partidista dio paso a la represión dictatorial que incluyó la censura de prensa y el bloqueo a toda forma de oposición así como la persecución al protestantismo.

Inmediatamente después del golpe, Rojas Pinilla buscó un acercamiento con los líderes de las guerrillas liberales garantizándoles una amnistía parcial.[14] La mayoría se acogió a los términos de la misma y se desmovilizó entre agosto y octubre de 1953, desactivando la aguda situación de Violencia; la excepción fueron las cuadrillas marxistas que al mando de Jacobo Prías Alape, "Charro Negro", siguieron combatiendo en el sur de Tolima y norte de Cauca, si bien eran bastante marginales. Sin embargo, menos de un año después, la masacre de junio de 1954 en la cual perecieron una decena de estudiantes en Bogotá abrió un nuevo periodo de guerra. El General Rojas prohibió al Partido Comunista, acusado de querer desestabilizar su gobierno, e inicio una intensa persecución contra sus cuadros, cercando y hostigando sus áreas de influencia: todo culminó en la llamada Guerra de Villarrica entre noviembre de 1954 y junio de 1955. Producto de este choque las fuerzas comunistas debieron replegarse desde el Sumapaz tolimense hacia pequeños enclaves en la Cordillera Oriental: Alto Sumapaz cundinamarques, El Pato, Ariari y Guayabero. El conflicto contra los grupos comunistas también se agravo en el triangulo Huila - sur de Tolima - Norte de Cauca. Por añadidura el asesinato de varios de los jefes liberales amnistiados y el incumplimiento de las promesas oficiales, contribuyó a que en breve plazo muchas de las cuadrillas subversivas liberales se rearmaran (excepto las llaneras) y volvieran a combatir contra el gobierno, si bien esta segunda insurgencia estaba dirigida claramente contra el Estado y no tenía ya móviles partidistas. En todo caso fue mucho más limitada y se concentró en el sur del Tolima, el Magdalena Medio y las regiones cafeteras (Viejo Caldas, Valle del Cauca y norte del Tolima), zonas que además se vieron sometidas a la violencia terrorista de los denominados “Pájaros”, que estaban al servicio de los terratenientes conservadores.

En todo caso la dirigencia tradicional del estamento bipartidista, preocupada por la veleidades populistas de Rojas Pinilla -quien además pretendía extender su mandato por 4 años más- promovió apoyada en las clases populares opuestas al régimen militar, un paro nacional en mayo de 1957. Sin el apoyo incondicional del Ejército, que le retiro su beneplácito en el último momento, el Teniente General tuvo que renunciar a la presidencia el 10 de mayo. El poder fue asumido entonces por una Junta Militar de transición mientras se reanudaba el sistema político democrático tradicional colombiano. Se calcula que aproximadamente 175.000 personas fueron asesinadas,[15] y más de dos millones de colombianos debieron huir del campo hacia las ciudades durante La Violencia.[14]

Los líderes de los partidos Liberal y Conservador finalmente acordaron que, durante un nuevo período de transición iniciado en 1958 y que se extendería por los próximos cuatro períodos presidenciales (16 años), ambas agrupaciones se alternarían en el poder. Éste sistema se denominó el "Frente Nacional" y fue concebido como una forma de terminar de una vez por todas con el conflicto bipartidista de los años 50´s.

El frente Nacional[editar]

En el año 1957 para poner fin a la "Violencia" el Partido Liberal y el Partido Conservador formaron una coalición llamada el Frente Nacional. Mediante este acuerdo los dos partidos acordaban alternarse en el ejercicio del poder apoyando a un único candidato presidencial y se dividían todos los cargos oficiales por igual. De esta manera se logró estabilidad política por 16 años. Una oposición no esperada se llevó a cabo por aquellos partidos que no habían sido involucrados en el acuerdo, como la Alianza Nacional Popular organizado por el depuesto general Gustavo Rojas Pinilla.

Pronto el descontento de los campesinos, que habían visto defraudadas sus esperanzas en el acuerdo bipartidista de 1958, fue asumido en parte por los denominados “Bandoleros” y del otro por los proyectos políticos revolucionarios emergentes o comunistas, que empezaron a proliferar basándose en la experiencia cubana.

En efecto, la paz no vino acompañada por reformas de fondo en el sector agrícola o la reparación a las millones de víctimas despojadas en La Violencia, lo que provocó que el conflicto por la tierra siguiera latente. Las tensiones producto del surgimiento de nuevos movimientos sociales, tampoco hallaron un marco de respuesta adecuada desde el poder, ejercido por el pacto bipartidista del Frente Nacional. Esto a la larga se convirtió en el caldo de cultivo para un nuevo conflicto armado. Los temores propios de la guerra fría, y la idea de que la revolución cubana se acabaría extendiendo por todo el continente, hicieron el resto. En efecto, desde Estados Unidos se promocionó la denominada Doctrina de Seguridad Nacional, un concepto utilizado para definir ciertas acciones de la política exterior estadounidense tendientes a que las fuerzas armadas de los países latinoamericanos modificaran su misión para dedicarse con exclusividad a garantizar el orden interno, con el fin de combatir aquellas ideologías, organizaciones o movimientos que, dentro de cada país, pudieran favorecer o apoyar al comunismo en el contexto del enfrentamiento ideológico con la URSS. El entrenamiento brindado a los distintos ejércitos latinoamericanos en tácticas de contrainsurgencia en la Escuela de las Américas en Panamá, es uno de los episodios ilustrativos de este fenómeno.[16] [17] [18] [19]

Repúblicas independientes y Bandolerismo[editar]

La caída del General Gustavo Rojas Pinilla en mayo de 1957 y la llegada al poder del Frente Nacional en agosto de 1958, acrecentaron las esperanzas de paz. Muchas de las cuadrillas liberales que quedaban activas se desarmaron y pactaron con la administración de Lleras Camargo en virtud de un plan de rehabilitación, pero a su vez otras bandas de combatientes, que tenían el patrocinio soterrado de algunos terratenientes que buscaban proteger sus territorios, se constituyeron en los famosos bandoleros, que devastaron buena parte del centro del país entre finales de la década de los 50 y principios de los 60. Habiendo perdido para las élites su carácter político, pues los dos partidos habían pactado la paz, en lo sucesivo fueron considerados simples criminales comunes, bandoleros desadaptados a la vida civil.

El otro factor de violencia en ese periodo, las denominadas Autodefensas Campesinas, adscritas al Partido Comunista y replegadas a 4 pequeños enclaves -dos en la Cordillera Central, Marquetalia y Riochiquito; dos en la Cordillera Oriental, El Pato y Guayabero-, optaron por cesar sus acciones militares (entre finales de 1957 y principios de 1960) sin entregar sus armas pues desconfiaban de las intenciones del gobierno, logrando de esta manera una tensa paz. Pero a corto plazo el conflicto se reactivo en el sur de Tolima, donde los antiguos guerrilleros liberales y terratenientes locales, empezaron a hostigar a los comunistas, dando muerte a cabecillas amnistiados o que se hallaban inactivos. El 11 de enero de 1960 fue asesinado en las calles de Gaitania (Tolima) el principal líder comunista de la región; Jacobo Prías Alape, alias Charro Negro. Después de este suceso, la lucha contra el gobierno se reactivó en los territorios de las Autodefensas Campesinas en el sur del Tolima, que estaban al mando del temido “Tirofijo”.

En respuesta a la difícil encrucijada y al acoso de las autoridades, se celebró en el mes de junio de 1961 y en el más riguroso secreto el IX Congreso del Partido Comunista, que aprobó por primera vez la tesis de combinar todas las formas de lucha. Meses más tarde, el senador conservador Álvaro Gómez Hurtado, comenzó a denunciar ante el Congreso de la República, la existencia de unas llamadas repúblicas independientes al interior de Colombia: Marquetalia, El Pato, Sumapaz, Riochiquito, la región del Ariari y la intendencia del Vichada, (esta última debido a los intentos del MOEC de crear en la zona un foco guerrillero); zonas que según él se hallaban por fuera de la soberanía nacional y bajo el control de los comunistas instruidos desde Moscú. En una intervención ante el parlamento efectuada el 25 de octubre de 1961 señalo:

"...Hay en este país una serie de repúblicas independientes que no reconocen la soberanía del Estado Colombiano, donde el Ejército Colombiano no puede entrar, donde se le dice que su presencia es nefanda, que ahuyenta al pueblo, o a los habitantes... Hay la República Independiente de Sumapaz. Hay la República Independiente de Planadas, la de Río chiquito, la de este bandolero que se llama Richard y ahora, tenemos el nacimiento de...la República Independiente de Vichada”.

Alvaro Gomez Hurtado.

Transición hacia una nueva Violencia[editar]

Una de las consecuencias del conflicto interpartidista en Colombia fue el recrudecimiento de la delincuencia y del bandolerismo especialmente en zonas rurales. Algunos personajes y líderes de las guerrillas liberales o de los grupos armados conservadores, como Efraín González Téllez alias "Siete colores", Jacinto Cruz Usma alias "Sangrenegra" o Teófilo Rojas Varón alias "Chispas", no respetaron o se acogieron a las treguas y amnistías convirtiéndose en bandoleros célebres que protagonizaron episodios sangrientos en la historia de Colombia hasta ser abatidos por la policía o el ejército. Manuel Marulanda Vélez, alias "Tirofijo", superó esa etapa y bajo ideología comunista fundó, junto a Ciro Trujillo Castaño, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). [20] [21]

En efecto, la llegada a la presidencia del conservador, Guillermo León Valencia en agosto de 1962, será el inicio de un esfuerzo masivo por alcanzar la "pacificación" total del territorio nacional, y cerrar así de una vez por todas el capítulo de la violencia política. En tres años los principales cabecillas del Bandolerismo (Efraín González Téllez alias "Siete Colores", Jacinto Cruz Usma alias “Sangre Negra”, William Aranguren alias “Desquite”, Teófilo Rojas Varón alias “Chispas”) fueron dados de baja tras una ardua cacería, y las llamadas "repúblicas independientes" fueron recuperadas después de sendos operativos realizados por el Ejército; la más conocido la Operación Soberanía contra la "República de Marquetalia". Sin embargo, la guerra contra estos territorios dio paso a un nuevo conflicto armado.

Referencias[editar]

  1. Salamanca, Manuel Ernesto. Violencia Política y Modelos Dinámicos: Un Estudio Sobre el Caso Colombiano. Volumen 9 de Derechos Humanos - Giza Eskubideak. Editorial Alberdania, 2007. ISBN 8496643573, 9788496643574
  2. Villar Borda, Carlos J. La Pasion Del Periodismo: Testimonio. Editor U. Jorge Tadeo Lozano, 2004. ISBN 958-902-967-1, 9789589029671
  3. a b c Orlando Fals Borda, Monseñor Germán Guzmán, Eduardo Umaña Luna. La violencia en Colombia. Editorial Taurus, 2005. ISBN: 958-704-295-6
  4. Rueda Bedoya,Rafael. El desplazamiento forzado y la pacificación del país. Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, 2000. Artículo publicado en “Enfoques y metodologías sobre el hábitat:memorias de una experiencia pedagógica”. Ensayos Forum No. 15 (2000). Disponibler en bdigital.unal.edu.co. Consultado el 18 de septiembre de 2012.
  5. a b Henderson, James D. La modernización en Colombia: Los años de Laureano Gómez, 1889-1965. Colección Clío. Editorial Universidad de Antioquia, 2006. ISBN 958-655-965-3, 9789586559652
  6. Pécaut, Daniel. Crónica de cuatro décadas de política Colombiana. Colección Vitral. Editorial Norma, 2006. ISBN 958-049-551-3, 9789580495512
  7. Arias, Ricardo. «Los sucesos del 9 de abril de 1948 como legitimadores de la violencia oficial». Biblioteca Luis Ángel Arango. Archivado desde el original el 3 de diciembre de 2015. Consultado el 4 de enero de 2014. 
  8. a b c Castaño, Luis (8 de diciembre de 2004). «Darío Echandía». Biblioteca Luis Ángel Arango. Consultado el 4 de enero de 2014. 
  9. Gómez Martínez, Eugenio (octubre de 2006). «La guerrilla liberal». Revista Credencial. Consultado el 4 de enero de 2014. 
  10. [[1]]
  11. [2]
  12. [3]
  13. [[4]]
  14. a b c Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas PECO-PERAL
  15. Afanador, Luis (28 de agosto de 2010). «Historia con bandoleros». Semana. Consultado el 4 de enero de 2014. 
  16. Sitio de SOA Watch, organización que exige cerrar la Escuela de las Américas.
  17. Comblin, Joseph (1977). Le pouvoir militaire en Amerique latine : l'ideologie de la securite nationale. París: J.-P. Delarge. ISBN 2711300625. 
  18. Poder Ejecutivo Nacional (13 de diciembre de 1983). «Decreto 158/83». Argentina: Nunca Más. Consultado el 9 de mayo de 2009. 
  19. Onganía, Juan Carlos (1964). «Discurso en West Point». Argentina: citado en Historia de las Relaciones Exteriores de la República Argentina, de Carlos Escudé y Andrés Cisneros bajo los auspicios del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), 2000. Consultado el 9 de mayo de 2009.  |autor= y |apellido= redundantes (ayuda)
  20. Sanchez, Gonzalo y Metters Donny. Bandoleros, gamonales y campesinos: el caso de la violencia en Colombia. Editorial Ancora editores. Bogotá, 1983. ISBN 8489209197, 9788489209190
  21. Betancourt Echeverry, Darío. Las cuadrillas bandoleras del norte del Valle, en la violencia de los años cincuentas. Revista Historia crítica, Universidad de los Andes. Bogotá. Revista No 04, Julio-Diciembre 1990, páginas 57-68. ISSN 1900-6152. Consultado el 17 de noviembre de 2012.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

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