Los Chulavitas

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Los Chulavitas
Operacional 1948 - 1953
Objetivos Contrarrestar a los militantes del partido liberal contrarios al gobierno conservador (Conservadora[1]​).
Regiones activas Flag of Colombia.svg Colombia
Ideología Conservadurismo.

Los Chulavitas fue el sobrenombre utilizado para denominar a las bandas armadas en Colombia que existieron durante los primeros años de La Violencia, conformado por gentes del campo procedentes de la vereda Chulavita del municipio de Boavita en el departamento de Boyacá, reclutados rápidamente en enclaves conservadores del nororiente del departamento de Boyacá, para defender al gobierno conservador del presidente Mariano Ospina Pérez. Estos hombres fueron buscados para restablecer el orden en Bogotá, la cual estaba sumida en el caos, el pillaje y la violencia callejera debido al Bogotazo, que fue una manifestación espontánea de una turba enfurecida tras la muerte del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán. Los Chulavitas cumplieron su misión y luego fueron usados como contrapeso a las guerrillas liberales denominadas como Los cachiporros, estacionadas en los Llanos Orientales, razón por la cual algunos historiadores los definen como la semilla del conflicto armado en Colombia.

Además de Los Chulavitas, surgieron los llamados Pájaros, asesinos a sueldo, muchas veces patrocinados por terratenientes o gente del poder, también para eliminar opositores políticos. Los “Pájaros” tenían como norte fundamental eliminar liberales. El más conocido de ellos fue León María Lozano, alias “El Cóndor”, que desde Tuluá, Valle del Cauca, determinaba quien vivía y quien moría en la región, en el propósito de hacer viable la “cordillera azul”.

Antecedentes[editar]

Luego de la llamada "hegemonía conservadora", en el año de 1930 sube al poder el liberal Enrique Olaya Herrera quien empezó a despertar violencia a lo largo del país. Uno de esos primeros episodios fue un altercado presentado en el pueblo de Capitanejo, municipio de García Rovira en el Departamento de Santander, un 30 de diciembre de 1930, cuando unos liberales aprovechando que los conservadores habían ido a la plaza para la inscripción de cédulas para futuras votaciones, entraron por las cuatro esquinas de la plaza del pueblo y empezaron a disparar contra los conservadores, a la vez que les recordaban que ahora ellos eran los que estaban en el poder. Este inconveniente dejó como resultado un saldo de 12 conservadores muertos y aproximadamente un número igual de conservadores heridos. Fue con estos hechos que una nueva era de violencia bipartidista empezaba en Colombia luego de la Guerra de los Mil Días. Otro espectáculos de violencia de parte de los liberales contra los conservadores se vieron en los años siguientes en los Santanderes y norte de Boyacá, generando migraciones internas y hasta algunos perseguidos conservadores fueron obligados a salir del país con dirección a Venezuela.

El 8 de enero de 1939, los conservadores bajo la guía de Laureano Gómez y confiados en las garantías que el presidente liberal Eduardo Santos les prometía, convocaron una manifestación política en Gachetá Cundinamarca. luego de ser despojados de sus armas por los liberales del pueblo, los conservadores se propusieron a dar inicio a su pacífico mitin, sin embargo, minutos después, aprovechando que los conservadores yacían desarmados, los liberales empezaron a atacarlos, cuando los conservadores trataron de defenderse, la policía disparó y dejó una docena de muertos y muchos más heridos. Este ataque enfureció bastante a los dirigentes conservadores, especialmente a Laureano Gómez, quien acusó al Presidente Santos de no cumplir sus promesas y garantías y por lo tanto que el Partido Conservador y sus adeptos no se encontraban seguros ni en condiciones para participar en política. Estos eventos fueron los que despertaron ira, rencor, y deseos de venganza en los conservadores, sentimientos que se iban a manifestar muy claramente cuando Mariano Ospina Pérez llegara a la presidencia de la República en 1946, momento en que los conservadores pasaron de ser perseguidos a tener el poder, y emociones que se harían aún más evidentes en los días siguientes al 9 de abril de 1948.

Inicios[editar]

Desde principios de marzo de 1948, la capital de Colombia se vestía de gala por ser la sede escogida para la IX Conferencia Panamericana. Esta conferencia tenía como fin buscar las alternativas y herramientas para evitar que el comunismo se infiltrara en américa latina. Por esta razón muchos diplomáticos llegaban a Bogotá para fungir como los protagonistas de dicha reunión, incluido el mismo general George Marshall quien había sido uno de los más importantes jefes militares en la Segunda Guerra Mundial y que también había sido quien ideó el llamado Plan Marshall. Pero también llegaron a la capital colombiana importantes líderes comunistas como Salvador Ocampo y Fidel Castro; este último apenas arribó Bogotá, se dirigió a una reunión estudiantil en la Universidad Nacional, convocada para buscar formas de sabotear la IX conferencia.

Con la IX Conferencia Panamericana ya iniciada y siendo la 1:10 de la tarde del 9 de abril de 1948, el líder liberal Jorge Eliecer Gaitán cae abaleado en el centro de Bogotá a la altura de la carrera séptima con Avenida Jiménez, presuntamente por los proyectiles disparados por el joven Juan Roa Sierra. Inmediatamente el presunto asesino es linchado por la multitud que se agolpaba iracunda por tan aberrante asesinato dando así inicio al Bogotazo. La ira y la desesperación se apoderaron de muchas personas que habían visto en Gaitán a un verdadero líder que tenía el poder para cambiar cada una de sus vidas a la vez que los destinos de la patria. El caos se apoderó de Bogotá, la policía liberal empezó a repartir armas a diestra y siniestra, los tranvías, las principales edificaciones de Bogotá y las sedes de las instituciones más importantes de la nación empezaron a ser consumidas por el fuego deliberadamente causado por la turba. El cadáver de Roa Sierra fue llevado al Palacio Presidencial, pues se acusaba al gobierno conservador de Mariano Ospina de ser el causante de tan horroroso crimen. Las calles de la capital se convirtieron en campos de batalla donde silbaban balas y caían cuerpos, se atacaban iglesias al igual que colegios católicos y conventos; los presos se escaparon de las cárceles y los saqueos no dejaban ni polvo en las tiendas. La situación amenazaba con una rebelión y con acabar el gobierno conservador.

Fue entonces cuando el Secretario General de la presidencia, llamó al gobernador de Boyacá, José Maria Villarreal, le comentó la trágica situación que se presentaba en Bogotá y le pidió refuerzos armados para salvaguardar la institucionalidad amenazada. Inmediatamente el gobernador dio orden de enviar a Bogotá los 350 hombres que hacían parte del Batallón Bolívar y da la orden de reclutar a todos los conservadores de Tunja. A la vez llamó a su hermano Camilo Villarreal Sandoval, máximo jefe conservador del norte de Boyacá, quien se encontraba en Soatá y le pidió que enviara apoyo armado para defender el gobierno. Camilo colgó el teléfono y rápidamente utilizando su reconocido liderazgo, reclutó a todos los reservistas conservadores de Soatá, los municipios de La Uvita, Boavita y llamó principalmente a los aguerridos conservadores que habitaban la vereda Chulavita. El gobernador de Boyacá estableció tres puntos de encuentro de las tropas conservadoras para ser enviadas a Bogotá: Soatá, Duitama y Tunja. El sábado 10 de abril en la madrugada el primer contingente de 450 reservistas conservadores provenientes de Duitama y principalmente los del norte del departamento enviados por Camilo fueron enviados a la capital. A media mañana el Presidente Mariano Ospina Pérez llama a José Maria Villarreal y le agradece el envío de conservadores armados quienes estaban luchando en cada calle de Bogotá contra la turba para restablecer el orden, es entonces cuando Villarreal le informa que, y tiene preparados a otros mil reservistas para enviar a Bogotá, y así se hizo.

Estos conservadores boyacenses que luego recibirían el nombre generalizado de chulavitas, fueron quienes lucharon días en Bogotá en las calles para defender el gobierno conservador de Ospina Pérez, que pudo sentirse relativamente a salvo hasta una semana después del 9 de abril.

Experiencia militar[editar]

Los departamentos de Norte de Santander, Santander y el nororiente de Boyacá fueron zonas violentas desde la época de la conquista. En estas zonas surgieron bandas de hombres acostumbrados a la lucha, debido a las difíciles condiciones de subsistencia. Con el tiempo se conocieron estas bandas que alimentaban las contiendas civiles de la etapa republicana como bandoleros, que tiene dos acepciones: una que tiene que ver con el bando o grupo al cual pertenecían y por el cual tomaban las armas y otra por la forma en que colgaban sus armas o pertrechos con una correa cruzada por el pecho. En estas zonas se asentaron las familias de militares de ambos partidos que habían participado en la Guerra de los Mil Días y que mantenían una rivalidad partidista. Cada familia perpetuaba sus preferencias políticas, por esta razón se movilizaron tropas de Boavita que era un baluarte conservador.

Sus objetivos y filosofía[editar]

Su filosofía política, radicaba en un estado fuerte y centralista, basado en los principios de autoritarismo, militarismo y nacionalismo; y su objetivo era neutralizar a las guerrillas liberales, pero debido a su aguerrido conservatismo, iniciaron una persecución contra toda persona partidaria de una Ideología distinta a la conservadora, lo que los llevó a ser responsables de varias masacres.

Apoyo político del gobierno[editar]

Los chulavitas no fueron una fracción armada ilegal ante los ojos del gobierno y de ninguna autoridad, si no como otra autoridad, pero el gobierno no le brindó un apoyo sólido y directo a sus accionares, a pesar de ser conservador; aunque personas que vivieron en aquellos tiempos, especialmente liberales, dicen que durante los gobiernos conservadores de Mariano Ospina Pérez, Laureano Gómez, y de Roberto Urdaneta, hubo mucha impunidad por parte de las autoridades ante los accionares de Los Chulavitas. Los Chulavitas, hace alusión a quienes provienen o son oriundos de la vereda denominada Chulavita del municipio de Boavita departamento de Boyaca país Colombia;quienes participaron el nueve de abril en el Bogotazo protegiendo la casa de Nariño y posteriormente regresan a su apacible terruño campesino;pudieron tomar este nombre algún grupo de bandoleros o chusmeros en los llanos orientales y Tolima principalmente.

Desde 1953 a 1956[editar]

Cuando el general Gustavo Rojas Pinilla llega al poder mediante un golpe de estado, apoyado por liberales y conservadores, ordena a la policía, clausurar este cuerpo militar; hecho que se realiza en teoría, pues el cuerpo pasa a su facción ilegal con el nombre de "Los Pájaros", los cuales estaban bajo el mismo fin y ahora estaban clandestinamente apoyados por sectores del gobierno. Se desintegran del todo cuando Rojas Pinilla logra la desmovilización de las guerrillas liberales.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  • MEMORIAS DE LA II CÁTEDRA ANUAL DE HISTORIA. "Las Guerras Civiles desde 1830 y su proyección en el siglo XX". Editorial Museo Nacional de Colombia (Librería Lerner). Bogotá D.C. Colombia. Ediciones 1998 y 2001.
  1. Presidentes de Colombia

Enlaces externos[editar]