Doctrinas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día

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La doctrina de la Iglesia Adventista del Séptimo Día se basa en la tradición protestante anabaptista. La doctrina protestante del "sacerdocio de todos los creyentes" es tan central en el pensamiento de los adventistas del séptimo día que los miembros siempre han sido animados a estudiar la Biblia para descubrir la verdad por sí mismos, guiados por el Espíritu Santo. Esto puede llegar a explicar su renuencia para establecer un credo. La doctrina adventista se asemeja a la corriente ortodoxa principal de la teología protestante trinitaria, con algunas excepciones. Los Adventistas del Séptimo Día tienen 6 Doctrinas Fundamentales a saber:

I. Doctrina de Dios
II.Doctrina de la Naturaleza del Hombre
III. Doctrina de la Salvación
IV. Doctrina de la Iglesia
V. Doctrina de la Conducta Cristiana
VI. Doctrina de los Acontecimientos Finales


Estas Doctrinas son respaldadas por la 28 Creencias, que tienen su soporte en la Biblia.

I. Doctrina de Dios: la respaldan 5 Creencias:

                                1. Las Santas Escrituras
                                2. La Trinidad
                                3. Dios Padre
                                4. Dios Hijo
                                5. Dios Espíritu Santo

II. La Doctrina de la Naturaleza del Hombre son dos Creencias :

                                6. La Creación
                                7. La Naturaleza del Hombre

III. La Doctrina de la Salvación, sostenida por 4 Creencias :

                                8. El Gran Conflicto
                                9. Vida, Muerte y Resurrección de Cristo
                                10. La Experiencia de la Salvación
                                11. Creciendo en Cristo

IV. La Doctrina de la Iglesia, que tiene 7 Creencias como respaldo:

                                12. La Iglesia
                                13. El Remanente y su Misión
                                14. Unidad en el Cuerpo de Cristo
                                15. El Bautismo
                                16. La Cena del Señor
                                17. Dones y Ministerios Espirituales
                                18. El Don de Profecía

V. La Doctrina de la Conducta Cristiana, a su vez tiene 5 Creencias:

                                19. La Ley de Dios
                                20. El Sábado
                                21. Mayordomía
                                22. Conducta Cristiana
                                23. Matrimonio y Familia

VI. La Doctrina de los Acontecimientos Finales, tiene 6 Creencias Bíblicas, que prácticamente los Adventistas son de los pocos que han estudiado y escrito sobre estos temas Escatológicos:

                                24. El Ministerio de Cristo en el Santuario Celestial
                                25. La Segunda Venida de Cristo
                                26. Muerte y Resurrección
                                27. El Milenio y el Fin del Pecado
                                28. La Nueva Tierra

Tomado del Libro de de las 28 Creencias de los Adventistas del Séptimo Día, edición 2006, de Publicaciones Interamericanas. ISBN 13:978-1-57847-044-0



Para los adventistas del séptimo día la Biblia es la fuente por excelencia de la verdad acerca de Dios y el testimonio de Jesucristo como el estilo real y verdadero de vida. Todo aquello por fuera de estos dos parámetros se considera profano en lo tocante a la fe cristiana.

Tradicionalmente, los adventistas se han opuesto a la formulación de declaraciones de credos, aceptando las Sagradas Escrituras como su único credo. A los fines de la coherencia interna, los adventistas han formulado un grupo de creencias fundamentales y prefieren verlas como descriptivas en lugar de prescriptivas. Hasta 2005 poseía 27 creencias fundamentales, pero durante la sesión de la Asociación General de la Iglesia de ese año, se agregó una creencia, teniendo así en total 28 creencias fundamentales.[1]

Algunas de las diferencias más notables con otras denominaciones cristianas en cuanto a creencia son:

El séptimo día como día de reposo[editar]

Los adventistas creen que el verdadero día de reposo religioso no es el domingo sino el Sábado ―el séptimo día de la semana según el antiguo calendario judío y el sexto según el actual calendario gregoriano. Como los judíos actuales, basan esa creencia en el mandamiento encontrado en Éxodo 20:8-11 que dice "el séptimo día es sábado[2] para Jehová tu Dios" (Versión Reina-Valera 1960). Los adventistas guardan este día como uno de 24 horas de puesta de sol a puesta de sol, comenzando el viernes por la tarde y por ende terminando el sábado por la tarde, esto basado en la creación del Génesis donde al contar los días la Biblia dice "...y fue la tarde y la mañana del día primero", dando a entender que en esa cultura los días comenzaban a la tarde. Otra justificación para la creencia del sábado proviene del relato de la creación del Génesis en la que Jehová descansó en el séptimo día, un enfoque que fue inmortalizado por el cuarto mandamiento. Para los adventistas, el sábado representa una comunión entre ellos, Jehová y otros seres humanos. El sábado es una celebración de la creación de Jehová y de su regalo de redención. También en Marcos 2:27-28 dice: «También les dijo: "El sábado por causa del hombre fue hecho..."», donde muestra, asimismo, que el sábado aún debe de guardarse, y en Isaías 56:2-6 indica que el sábado es para todas las naciones; otro punto es que se dice en la Biblia que Jesús vino para cumplir la ley, y no para abolirla.

Según la creencia adventista, la adoración en el séptimo día como sábado es una característica crucial y definitoria de la iglesia remanente. La escatología adventista tradicional describe, basado en Apocalipsis, un "tiempo de angustia" que culmina con una ley dominical mundial, incluyendo la pena de muerte para aquellos que no acaten la ley. Bajo tal amenaza, muchos sucumbirán, y solo el remanente fiel continuará observando el séptimo día sábado.

Cabe destacar, sin embargo, que los adventistas del séptimo día creen que serán salvos por fe en Cristo. Creen en los 10 mandamientos que Jehová escribió con su dedo y su ley es inmutable (Los Diez Mandamientos, Éxodo Capítulo 20). El sábado es parte de los 10 mandamientos, le dan considerablemente más importancia a guardar el séptimo día sábado que la importancia que le dan otras denominaciones a la adoración en domingo bajo el argumento de que fue Jehová mismo quien ordenó la adoración Sabática basada en sus 10 mandamientos, pues el domingo fue instaurado por el emperador Romano Constantino en su famoso edicto en el 321 D.C.

La Enciclopedia Británica, novena edición, en el artículo “domingo” dice:

“La más antigua documentación de la observancia del domingo como imposición legal es el edicto de Constantino, en el año 321 DC. (7 de marzo), que decreta que las cortes de justicia, los habitantes de las ciudades y el comercio en general, deben reposar en domingo (venerabili die Solis) exceptuándose apenas los que se empeñaban en trabajos agrícolas”.

Los adventistas creen que este edicto fue arbitrario y contrario a la ley de Jehová que es inmutable, sin embargo dicho cambio del día de reposo fue aceptado por la iglesia de Roma.

Los adventistas creen que Jesucristo no cambió las leyes judías ni el día de reposo; pues Cristo "vino para cumplir" las profecías de la Ley. (Ver: Isaías 7:14) "...He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel". Con la muerte en el Calvario de Jesucristo, la profecía de Isaías fue cumplida.

Por la gracia de su resurrección, todos los que en Jesucristo crean y acepten como Dios, serán salvos. (Ver: Hechos 4:11-12) "Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos". (Versión Reina Valera 1960). Cualquier doctrina diferente a esto, no es Bíblica, sino creada por el hombre.


"No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido...." Mateo 5:17-18. (Versión Reina Valera 1960).

La Biblia profetiza que un poder humano trataría de cambiar la ley de Jehová.

”...pensará cambiar los tiempos y la ley...” Daniel 7:25.

Entonces por dichas razones los adventistas del séptimo día se oponen firmemente al reposo dominical, pues este proviene de tradiciones paganas; los paganos adoraban diversos dioses ampliamente difundidos por todo el Imperio romano antes, durante y después de la época del emperador Constantino, siendo uno de los principales, Mitra, el dios del sol. El día domingo era dedicado a ese dios. Hasta hoy, domingo en inglés es ”Sunday”, en alemán ”Sonntag” que significa ”día del sol”.

El infierno y el estado de los muertos[editar]

Los adventistas del séptimo día creen que la muerte es como lo declara Eclesiastés 9:5: "los muertos nada saben". Esta ideología sostiene que una persona no tiene forma consciente de existencia hasta su resurrección, que, según creen, será o en la ocasión de la segunda venida de Jesús (en el caso de los justos) o luego del milenio de Apocalipsis 20[3] (en el caso de los impíos). Esto significa que el infierno no existe en nuestros tiempos presentes, sino que existirá después de la segunda venida de Cristo, y que los impíos serán destruidos para siempre luego del milenio de Apocalipsis 20. (Esa es la muerte segunda de la que habla el texto de Apocalipsis, la verdadera muerte). Infierno viene de la etimología griega "Infer" debajo y "nos" nosotros, por lo tanto el infierno seria lo mismo que el Hades, o simplemente, el sepulcro.

Por lo anterior también se oponen a la "Doctrina del purgatorio", instaurada por la iglesia Romana papal, donde se enseñaba a los feligreses y creyentes a que, a cambio de ofrendar bienes y ofrendas al pontificado, recibirían a cambio indultos para sus seres queridos fallecidos.

De acuerdo con el catequismo[4] de la Iglesia papal romana, en el párrafo 1030, "Todas las personas que mueran en la gracia y amistad de Jehová, pero aún en estado imperfecto de purificación, tienen garantizada su salvación eterna, pero después de la muerte estas personas pasarán por una purificación, de forma tal que puedan lograr la santidad necesaria para entrar a la paz celestial." La doctrina del purgatorio niega la salvación única y exclusivamente por medio de la redención expiatoria de la sangre de Jesucristo. Aún la doctrina del purgatorio solicita que se le haga culto a los muertos, con ruegos y ofrendas para que ellos hiciesen milagros.

Los adventistas del séptimo día niegan que exista el lugar del purgatorio o purificación siendo coherentes y cohesivos con las escrituras donde el apóstol San Pablo en una de sus epístolas señala: "Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo; por gracia sois salvos; Y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los cielos con Cristo Jesús, para mostrar los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Jehová: no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Jehová preparó para que anduviésemos en ellas" (Efesios 2:5-10).

Los adventistas del séptimo día, por lo tanto, se oponen firmemente a dicha doctrina y afirman que el infierno no existirá sino hasta después de la segunda venida de Cristo.

Bautismo[editar]

Los adventistas del séptimo día practican el bautismo de los creyentes por inmersión completa y lo hacen en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo según Mateo 28:19 en forma similar a los bautistas. Argumentan que el bautismo requiere consentimiento por entendimiento, y responsabilidad moral. De manera que los bebés solamente son dedicados al Señor, que en realidad es un símbolo de la gratitud a Jehová por el bebé, por parte de los padres, la comunidad e iglesia, y de su compromiso de criar al niño en el amor de Jesús. Los adventistas del séptimo día creen que el bautismo es un nuevo nacimiento hablando espiritualmente, testifican su muerte al pecado y de su intención de caminar en una vida nueva. El bautismo es símbolo de la unión con Cristo, del perdón de los pecados, y de la recepción del Espíritu Santo y es contingente sobre una afirmación de fe en Jesús y un arrepentimiento de pecados evidente, es una declaración pública del compromiso de la vida del individuo y su entrega a Jesús; por lo tanto comienza una nueva vida en el Señor.

La segunda venida de Cristo[editar]

Los adventistas del séptimo día creen en una segunda venida de Cristo inminente y visible en todo el mundo que será antecedida por un tiempo de angustia en el que los justos serán perseguidos, y un Anticristo exhibirá gran poder sobre la tierra. La enseñanza de que Cristo será visto por todos en la ocasión de su segunda venida se basa en Apocalipsis 1:7 que dice: "todo ojo le verá." además, lo dicho a los discípulos y a las personas que estaban en el momento de la ascensión de Cristo registrado en Hechos 1:9-11 que dice que "volverá del mismo modo en que lo habéis visto ir al cielo". Los adventistas creen que este será el momento en el que ocurrirá lo que se describe en 1 Tesalonicenses 4:16, en el que "los muertos en Cristo resucitarán primero".

El espíritu de profecía[editar]

Una de las enseñanzas de la iglesia adventista es que el "espíritu de profecía" es una señal identificadora de la iglesia remanente, que se manifestó en el ministerio de Ellen G. White. Ellos también establecen con claridad que la Biblia es la norma única por la cual debe ser probada toda enseñanza y toda experiencia.

Ellen White no es considerada la máxima autoridad doctrinal sino una profetisa, o "una luz menor que guía hacia una luz mayor". Dicha luz mayor es Jesucristo, la única cabeza de esta iglesia. La base doctrinal de los adventistas no son las escrituras escritas por Ellen White (inspiradas por Jehová) sino las escrituras antiguas en hebreo y en griego (inspiradas por Jehová).

Referencias[editar]

  1. Creencias fundamentales.
  2. La palabra española "sábado" proviene del hebreo shabbath, que significa ‘descanso’.
  3. «Apocalipsis 20 - Passage Lookup - Reina-Valera 1960 - BibleGateway.com».
  4. «Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica».