Amin al-Husayni

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Mohammed Amin al-Husseini

Amin al-Husseini en 1929.


Presidente de Toda Palestina
septiembre de 1948-1953
Primer ministro Ahmed Hilmi Pasha
Predecesor cargo creado
Sucesor cargo abolido

Gran Muftí de Jerusalén
(En funciones)
1921-20 de diciembre de 1948
Predecesor Kamil al-Husayni
Sucesor Husam Al-din Jarallah

Presidente del Consejo Supremo Musulmán
(En funciones)
9 de enero de 1922-1937
Predecesor cargo establecido
Sucesor cargo abolido

Información personal
Nombre en árabe محمد أمين الحسيني Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento c. 1897
Jerusalén, Siria otomana (Imperio otomano)
Fallecimiento 4 de julio de 1974 (76-77 años)
Beirut (Líbano)
Sepultura Martyrs' Cemetery in Beirut Ver y modificar los datos en Wikidata
Residencia Jerusalén, Bagdad, Berlín y El Cairo Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Islam suní
Lengua materna Árabe Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padre Mohammed Tahir al-Husayni Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en Universidad de al-Azhar Ver y modificar los datos en Wikidata
Alumno de Rashid Rida
Información profesional
Ocupación Clérigo y político
Rama militar Ottoman Army y Rebelión árabe Ver y modificar los datos en Wikidata
Conflictos Primera Guerra Mundial Ver y modificar los datos en Wikidata
Miembro de Alto Comité Árabe Ver y modificar los datos en Wikidata

Mohammed Amin al-Husseini (en árabe: محمد أمين الحسيني‎; c. 1897 [nota 1]​ – 4 de julio de 1974) fue un líder nacionalista árabe palestino y un líder religioso musulmán en su calidad de gran muftí de Jerusalén.[1]

Al-Husseini era descendiente de la familia al-Husayni de nobles árabes procedente de Jesuralén,[2]​ cuyos orígenes se remontan al nieto de Mahoma, Husáin ibn Ali.[3]​ Husseini recibió educación en escuelas islámicas, otomanas y católicas. En 1912, fue a realizar más estudios en Dar al-Da'wa wa al-Irshad de El Cairo, un seminario islámico bajo la tutela del teólogo salafista Muhammad Rashid Rida. Después de estudiar allí durante dos años, sirvió en el ejército otomano en la Primera Guerra Mundial. Al final de la guerra, se estableció en Damasco, como partidario del Reino Árabe de Siria. Tras la guerra franco-siria y el colapso del gobierno árabe hachemita de Damasco, su posición inicial sobre el panarabismo cambió hacia una forma de nacionalismo local para los árabes palestinos y regresó a Jerusalén. Desde 1920 se opuso activamente al sionismo y estuvo implicado como líder de los disturbios de Nebi Musa de 1920. Al-Husseini fue condenado a diez años de prisión por incitación, pero los británicos lo perdonaron.​[4][5]​ En 1921, Herbert Samuel, el Alto Comisionado británico, lo nombró Gran Mufti de Jerusalén, cargo que utilizó para promover el Islam mientras movilizaba a un nacionalismo árabe no confesional contra el sionismo.[6][7]​​ Durante el período 1921-1936, las autoridades británicas lo consideraron un aliado importante.[8]

Su oposición a los británicos alcanzó su punto máximo durante la revuelta árabe de Palestina de 1936-1939. En 1937, evadiendo una orden de detención, huyó de Palestina y se refugió sucesivamente en el Mandato francés del Líbano y en el Reino de Irak, hasta establecerse en la Italia fascista y posteriormente en la Alemania nazi. Durante la Segunda Guerra Mundial colaboró tanto con Italia como con Alemania realizando transmisiones de radio propagandísticas y ayudando a los nazis a reclutar musulmanes bosnios para las Waffen-SS (con el argumento de que compartían cuatro principios: familia, orden, líder y fe).[9]​ Al reunirse con Adolf Hitler, solicitó respaldo para la independencia árabe y apoyo para oponerse al establecimiento en Palestina de un hogar nacional judío. Al final de la guerra, quedó bajo protección francesa y luego buscó refugio en El Cairo para evitar ser procesado por crímenes de guerra.

En el período previo a la guerra árabe-israelí de 1948, Husseini se opuso tanto al Plan de las Naciones Unidas para la partición de Palestina de 1947 como a los planes del rey Abdullah de anexar la parte árabe de la Palestina bajo Mandato Británico a Jordania y, al no lograr hacerse con el mando del «ejército de rescate árabe» (jaysh al-inqadh al-'arabi) formado bajo los auspicios de la Liga Árabe, construyó su propia milicia, al-jihad al-muqaddas. En septiembre de 1948 participó en el establecimiento de un Gobierno de toda Palestina. Este gobierno, con sede en la Gaza gobernada por Egipto, obtuvo un reconocimiento limitado por parte de los estados árabes, pero finalmente fue disuelto por el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser en 1959. Después de la guerra y la expulsión de los palestinos en 1948, sus pretensiones de liderazgo quedaron totalmente desacreditadas y finalmente fue marginado por la Organización para la Liberación de Palestina (establecida en 1964), perdiendo la mayor parte de la poca influencia política que aún tenía.[10]​ Murió en Beirut (Líbano) en julio de 1974.

Husseini fue y sigue siendo una figura muy controvertida. Los historiadores cuestionan si su feroz oposición al sionismo se basaba en el nacionalismo o el antisemitismo, o una combinación de ambos. Los opositores al nacionalismo palestino han señalado la residencia de Husseini en tiempos de guerra y sus actividades de propaganda en la Alemania nazi para asociar el movimiento nacional palestino con el antisemitismo en Europa. Pero los historiadores también señalan que Husseini no fue el único líder nacionalista no europeo que cooperó con la Alemania nazi contra Gran Bretaña, citando ejemplos de cooperación india, libanesa e incluso el grupo militante judío Lehi y su líder Abraham Stern.[nota 2]

Biografía[editar]

Infancia y juventud[editar]

El mentor de Al-Husseini, Rashid Rida, un clérigo sunita sirio notable por su vehemente oposición al movimiento sionista y los ideales occidentales.

Amin al-Husseini nació alrededor de 1897 en Jerusalén, hijo del muftí de esa ciudad y destacado oponente del sionismo, Tahir al-Husayni.[11]​ El clan al-Husseini estaba formado por ricos terratenientes del sur de Palestina, centrados en el distrito de Jerusalén. Trece miembros del clan habían sido alcaldes de Jerusalén entre 1864 y 1920. Otro miembro del clan y medio hermano de Amin,[12]Kamil al-Husayni, también sirvió como Muftí de Jerusalén. En esta ciudad, Amin al-Husseini asistió a una escuela coránica (kuttub) y a una escuela secundaria del gobierno otomano (rüshidiyye), donde aprendió turco, y a una escuela secundaria católica dirigida por misioneros franceses, los Catholic Frères, donde aprendió francés.[13]​ También estudió en la Alliance Israélite Universelle con su director judío Albert Antébi.[14][15]​ Este consideraba a al-Husseini su alumno y se refiere así a él en una carta.[17]

En 1912 estudió brevemente derecho islámico en la Universidad de al-Azhar de El Cairo y en Dar al-Da'wa wa-l-Irshad, con Rashid Rida, un erudito salafista, que seguiría siendo el mentor de Amin hasta su muerte en 1935.[18]​ La defensa de Rida de los valores islámicos tradicionales y su hostilidad hacia la occidentalización se convirtieron en un componente importante de la personalidad religiosa de Al-Husseini. Al igual que Rida, creía que Occidente estaba librando una guerra contra el Islam y alentó las revoluciones islámicas en todo el mundo musulmán para derrotar a las potencias coloniales europeas y al sionismo.[19]​ Sin embargo, Al-Husseini no adoptó el fundamentalismo islámico de su maestro.[20]

Aunque se encontraba preparado para ocupar cargos religiosos desde su juventud, su educación fue típica de los efendi otomanos de la época, y sólo se puso un turbante religioso en 1921, después de ser nombrado muftí.[13]​ En 1913, aproximadamente a la edad de 16 años, acompañó a su madre Zainab a La Meca y recibió el título honorífico de Hajji. Antes de la Primera Guerra Mundial, estudió en la Escuela de Administración de Constantinopla, la más secular de las instituciones otomanas.[21]

Primera Guerra Mundial[editar]

Con el inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914, al-Husseini recibió una comisión en el ejército otomano como oficial de artillería y fue asignado a la Cuadragésima Séptima Brigada estacionada en la ciudad de Esmirna y sus alrededores. En noviembre de 1916 obtuvo del ejército una licencia por incapacidad de tres meses y regresó a Jerusalén.[22]​ Se estaba recuperando de una enfermedad allí cuando la ciudad fue capturada por los británicos un año después.[21]​ Los ejércitos británico y sherifiano, para los cuales se estima que se ofrecieron como voluntarios unos 500 árabes palestinos, completaron la conquista de Palestina y Siria controladas por los otomanos en 1918.[23][24]

Como oficial sherifiano, al-Husseini reclutó hombres para servir en el ejército de Fáysal ibn Husáyn durante la Revuelta árabe, tarea que emprendió mientras trabajaba como reclutador para la administración militar británica en Jerusalén y Damasco. El Informe Palin de posguerra señalaba que el oficial de reclutamiento inglés, el capitán C. D. Brunton, consideraba que Al-Husseini, con quien cooperaba, era muy probritánico y que, a través de la difusión de panfletos del Ministerio de Guerra lanzados desde el aire prometiéndoles paz y prosperidad bajo el dominio británico, «a los reclutas se les daba a entender que estaban luchando por una causa nacional y para liberar a su país de los turcos».[25]​ Hasta este momento, nada en los inicios de su carrera sugiere que tuviera ambiciones de servir en un cargo religioso: sus intereses eran los de un nacionalista árabe.[21]

Inicios en la política[editar]

En 1919, al-Husseini asistió al Congreso Pan-Sirio celebrado en Damasco, donde apoyó al Emir Faisal como rey de Siria. Ese año, al-Husseini fundó la sucursal pro británica en Jerusalén del «Club Árabe» con sede en Siria (Al-Nadi al-arabi), que luego compitió con el «Club Literario» patrocinado por Nashashibi (al-Muntada al-Adabi) para influir en la opinión pública, y pronto se convirtió en su presidente.[26][27]

Durante los disturbios de Nabi Musa en Jerusalén en abril de 1920, estallaron violentos disturbios en protesta por la implementación de la Declaración Balfour que apoyaba el establecimiento en Palestina de una patria para el pueblo judío. Se causaron muchos daños a la vida y la propiedad judía. El Informe Palin culpa a ambas partes de la explosión de las tensiones.[28]Zeev Jabotinsky, organizador de las defensas paramilitares judías, fue condenado a 15 años de prisión.[29]​ Al-Husseini, entonces profesor de la escuela Rashidiya, cerca de la Puerta de Herodes en Jerusalén Este, fue acusado de incitar a las multitudes árabes con un discurso incendiario y condenado in absentia a 10 años de prisión por un tribunal militar, ya que para entonces ya había huido a Siria.[30]​ Poco después Chaim Weizmann y el teniente coronel del ejército británico Richard Meinertzhagen, quienes trabajaron con él en estrecha colaboración,[31]​afirmaron que al-Husseini había sido incitado a promover los disturbios por el jefe de Estado Mayor del mariscal de campo británico Edmund Allenby, el coronel Bertie Harry Waters-Taylor, para demostrar al mundo que los árabes no tolerarían una patria judía en Palestina.[32][33][34]​ Esta acusación nunca fue probada y Meinertzhagen fue destituido de su puesto.[35]

Tras los disturbios de abril se produjo un hecho que convirtió la tradicional rivalidad entre los clanes Husseini y Nashashibi en una grave ruptura,[36]​ con consecuencias a largo plazo para al-Husseini y el nacionalismo palestino. Según Sir Louis Bols, dirigentes y funcionarios sionistas como David Yellin ejercieron una gran presión sobre la administración militar para que destituyera al alcalde de Jerusalén, Musa al-Husayni, dada su presencia en la manifestación del marzo anterior. El coronel Storrs, gobernador militar de Jerusalén, lo destituyó sin más investigaciones y lo reemplazó por Raghib al-Nashashibi del clan rival Nashashibi. Esto, según el informe Palin, «tuvo un profundo efecto en sus correligionarios, confirmando definitivamente la convicción que ya se habían formado a partir de otras pruebas de que la Administración Civil era una mera marioneta de la Organización Sionista».[37]

Hasta finales de 1920, al-Husseini centró sus esfuerzos en el panarabismo y en la ideología de una Gran Siria en particular, entendiendo Palestina como una provincia del sur de un estado árabe, cuya capital se establecería en Damasco. La Gran Siria incluiría el territorio de todo el Levante, ahora ocupado por Siria, el Líbano, Jordania, Palestina e Israel. La lucha por la Gran Siria fracasó después de que Francia derrotara a las fuerzas árabes en la batalla de Maysalun en julio de 1920. El ejército francés entró en Damasco en ese momento, derrocó al rey Faisal y puso fin al proyecto de una Gran Siria, sometida al mandato francés en de conformidad con el anterior Acuerdo Sykes-Picot. Los notables palestinos respondieron al desastre con una serie de resoluciones en la conferencia de Haifa de 1921, que establecieron un marco palestino y pasaron por alto en silencio la idea anterior de un sur confederado con Siria. Este marco marcó el tono del nacionalismo palestino durante las siguientes décadas.[38][39]

Al-Husseini, como muchos de su clase y época, pasó del panarabismo orientado a Damasco a una ideología específicamente palestina, centrada en Jerusalén, que buscaba bloquear la inmigración judía a la Palestina del Mandato Británico.[40]​ La frustración de las aspiraciones panárabes dio un tono islámico a la lucha por la independencia y aumentó el recurso a la idea de devolver la tierra a Dar al-Islam.[41]​ Desde su elección como Mufti hasta 1923, al-Husseini ejerció control total sobre la sociedad secreta Al-Fida'iyya ("Los Autosacrificadores"), que, junto con al-Ikha' wal-'Afaf ("Hermandad y Pureza"), desempeñaron un papel muy importante en actividades clandestinas antibritánicas y antisionistas y, a través de miembros de la gendarmería, había participado en actividades subversivas ya en abril de 1920.[42]

Gran Muftí de Jerusalén[editar]

En 1921 Palestina se había convertido en un mandato británico, y el Alto Comisario le indultó y le nombró «Gran Muftí de Jerusalén».[43]​ En 1922 fue elegido presidente del Consejo Supremo Musulmán, cargo donde desplegó gran influencia sobre los musulmanes residentes en Palestina. Aunque se vio obligado a aceptar el dominio del Reino Unido, pronto mostró alarma por los proyectos del sionismo, que alentaban una masiva inmigración judía a la región.

En vista de que las autoridades británicas se negaban a prohibir la entrada de los judíos, Al-Husayni fue uno de los líderes de las "revueltas árabes" de 1929 y de 1936, que dieron lugar a sendas masacres contra los judíos,[44]​ entre las que destaca la Matanza de Hebrón. Desempeñó un papel destacado en la formación de las primeras guerrillas árabes que atacaban a los judíos y a los británicos para oponerse al establecimiento de un Estado judío en el Mandato británico de Palestina. Sus actividades se dirigieron también a desafiar la autoridad británica en Palestina, por lo cual pronto tuvo que exilarse en Alemania, esperando hallar allí un régimen aliado gracias a su antisemitismo.[45]

Colaboración con el Eje[editar]

Amin al-Husayni y Adolf Hitler entrevistándose en Berlín, foto de noviembre de 1941.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial Al-Husayni ya estaba establecido en Berlín y se alió con el Tercer Reich,[45]​ pero su apoyo resultó de poca ayuda en los inicios de la contienda. No obstante, en 1941 las campañas de la Italia fascista contra los británicos en Egipto estimularon a Al-Husayni a asumir funciones más activas; en ese mismo año, tras la exitosa invasión de Yugoslavia por las fuerzas del Eje, Al-Husayni promovió el reclutamiento de musulmanes bosnios y albaneses para las Waffen-SS, ayudando a formar la 13.ª División de Montaña SS Handschar.[46]​ Esta división se volvió célebre por las masacres particularmente atroces cometidas contra los partisanos yugoslavos.

Al-Husayni logró entrevistarse con Adolf Hitler en noviembre de 1941[47]​ y, de acuerdo con el profesor Bernard Lewis, allí habría tratado de convencerlo para que ampliase el exterminio de judíos a los territorios que la Francia de Vichy y la Italia fascista controlaban aún en el norte de África, y también propuso que la Luftwaffe bombardeara Tel Aviv,[48]​ ciudad habitada casi en su totalidad por judíos. Sin embargo, en el acta de la reunión consta únicamente el ruego a Hitler de que proclamase el apoyo alemán al movimiento independentista árabe de Palestina, así como la cortés negativa del Führer.[49]​ Permaneció como invitado del Tercer Reich, continuando su colaboración con el nazismo hasta poco antes de la capitulación alemana.[45]​ Trató de escapar a Suiza, pero fue rechazado en la frontera y se vio forzado a entrar en Francia, donde permaneció un año bajo arresto domiciliario.

Al-Husayni ha sido considerado por cierta historiografía judía, al menos desde el punto de vista ideológico, como uno de los "arquitectos del Holocausto". Según la escritora Pamela Geller, durante su estancia en Europa Al-Husayni habría abogado para que el régimen nazi procediera al genocidio de judíos en la mayor cantidad posible, e inclusive habría solicitado a los jerarcas nazis que fueran asesinados 400 000 judíos que los alemanes pensaban deportar a Palestina.[50]

En octubre de 2015, el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu, haciéndose eco de estas tesis, señaló que Al-Husayni tuvo gran responsabilidad en el Holocausto, culpándolo de haber "convencido a Hitler" de proceder con el genocidio.[51]​ No obstante, esta versión de los hechos ha sido seriamente refutada por diversos políticos e historiadores. Así, como respuesta a las afirmaciones de Netanyahu, la canciller de Alemania Angela Merkel fue tajante en asegurar que "el Holocausto fue responsabilidad de Alemania y que no ve ninguna razón para cambiar su visión sobre la historia, especialmente, sobre esa cuestión".[52][53]

Asimismo, el profesor Dan Michman, un renombrado experto y cabeza del Instituto Internacional para Investigaciones del Holocausto, señaló que si bien Al-Husayni en efecto se reunió con Hitler, esto ocurrió cuando la implementación de la solución final ya había sido decidida tiempo atrás por los jerarcas nazis. En ese mismo sentido se pronuncia la historiadora israelí Dina Porat señalando que las afirmaciones de Netanyahu son incorrectas: "no se puede decir que fue el Muftí quien dio a Hitler la idea de matar o quemar judíos", agregando "Eso no es verdad. Su reunión ocurrió después de una serie de eventos que llevaron a ello".[54]

Posguerra y últimos años[editar]

Al-Husayni burló la vigilancia francesa en 1946 y llegó a El Cairo, donde pidió asilo político y asumió el mando del recién creado Alto Comité Árabe. El movimiento sionista solicitó al Reino Unido (en aquellos años Egipto era protectorado británico) su extradición para juzgarlo como criminal de guerra. Sin embargo, los Aliados no complacieron el ruego, ya que Al-Husayni gozaba de gran prestigio en el mundo árabe. El gobierno socialista de Yugoslavia también intentó extraditarle por alentar crímenes de guerra durante su permanencia en Bosnia, pero la Liga Árabe y el Gobierno egipcio denegaron una vez más la solicitud de extradición.

Amin al-Husayni pasando revista a tropas bosnias de las SS.

Ya en Egipto, Al-Husayni luchó para que los países árabes lanzaran ataques masivos contra el recién creado Estado de Israel en 1948, y se opuso tenazmente a todo armisticio o negociación. Su popularidad, no obstante, le impidió asumir posiciones gubernativas en tanto los líderes políticos árabes se negaran a permitirle mayores ambiciones en sus respectivos países. Al-Husayni trató en vano de ganar influencia sobre las monarquías de Egipto y Jordania, recibiendo por el contrario rechazos a sus esfuerzos de dirigir un movimiento político significativo, mientras que ningún gobierno árabe lo aceptaba como líder político doméstico, dejándole apenas la jefatura de la debilitada Diáspora palestina.

La llegada al poder de gobiernos basados en el socialismo árabe en Siria y Egipto redujo más las perspectivas de Al-Husayni, que como líder religioso no gozaba de la confianza de líderes seculares, sean civiles o militares. De hecho, el Gobierno de Toda Palestina (establecido por la Liga Árabe en 1949, pero con dominio efectivo únicamente sobre la Franja de Gaza), del cual formaba parte, fue perdiendo paulatinamente importancia práctica hasta que fue disuelto por Gamal Abdel Nasser en 1959, en tanto dicho "gobierno" dependía solamente -en lo político y financiero- de la buena voluntad del régimen nasserista. Tras este hecho, Al-Husayni puso fin a su carrera política y se trasladó al Líbano, donde vivió hasta su muerte.

Murió en Beirut en 1974. No pudo ser enterrado en Jerusalén, como era su deseo, debido a la negativa del Gobierno israelí, que gobernaba toda la ciudad tras su triunfo en la Guerra de los Seis Días de 1967.

Notas[editar]

  1. Mattar, Al escribir sobre la incertidumbre de la fecha de nacimiento de al-Husseini, señala que escribió tanto 1895 como 1896 en documentos oficiales entre 1921 y 1934, lo que Mattar sugiere que se debió a que ambos años corresponden a 1313 A.H. en el calendario islámico. Mattar no encontró evidencia documental para la afirmación de Husseini, escrita más tarde en su vida, de que nació en 1897 (véase Mattar, 1992, p. 156.) Henry Laurens sostiene que 1897 es su fecha más probable de nacimiento, lo que sugiere que las circunstancias lo indujeron a afirmar que era mayor al dar varias fechas para su nacimiento, que van desde 1893 hasta 1897. (véase Laurens, 2002, p. 624, n.5.) Laurens, en el primer volumen de su trilogía (Laurens, 1999, p. 425), había utilizado la datación de Mattar de 1895, pero la revisó a 1897 como más probable en su segundo volumen.
  2. "La oportunista residencia en tiempos de guerra y las actividades propagandísticas de Hajj Amin en la Alemania nazi ciertamente no fueron el momento de mayor orgullo en la historia del nacionalismo palestino. Y, ciertamente, los opositores a dicho nacionalismo han hecho buen uso de esas actividades para asociar el movimiento nacional palestino con el antisemitismo al estilo europeo y el programa genocida de los nazis. Pero hay que recordar que Hajj Amin no fue el único líder nacionalista no europeo que encontró refugio y socorro en Berlín en ese momento. Mientras estaba en Berlín, el Hajj podría haberse codeado con Subhas Chandra Bose, un líder del nacionalista Partido del Congreso de la India, que creía que Alemania podría demostrar ser un aliado eficaz en la lucha contra el imperialismo británico... O el Hajj Amin podría haber chocado en Pierre Gemayel, el líder de un grupo cristiano libanés llamado Falange, que creía que la Alemania nazi representaba la ola del futuro... Los miembros de la Banda Stern también buscaron una asociación táctica con la Alemania nazi e incluso abrieron negociaciones con el gobierno de Hitler." (Gelvin, 2014, pp. 119–120)

Referencias[editar]

  1. Peretz, 1994, p. 290.
  2. Gelvin, 2007, p. 109: "el descendiente de una [de] las familias notables más influyentes de Jerusalén."
  3. Elpeleg, 2007, p. 1.
  4. Elpeleg, 2007, pp. 2–3, 6–7.
  5. Kopel, 2021, p. 232.
  6. Kohn, 1929, p. 53.
  7. Tschirgi, 2004, p. 192:"El principal grupo político palestino que se desarrolló durante el mandato estuvo dominado en gran medida por el discurso islámico y dirigido por el Mufti de Jerusalén, Haj Amin al-Husseini. Sin embargo, durante mucho tiempo encontró su apoyo básico en las asociaciones musulmanes-cristianas."
  8. Khalidi, 2001, p. 23: "Hay un elemento de historiografía amnésica en la difamación del mufti, influenciada por su carrera posterior después de 1936. De hecho, Husayni sirvió sumamente bien a los británicos durante la década y media posterior a su nombramiento, al menos hasta 1936, cuando se sintió obligado a alinearse con una creciente rebelión popular contra sus antiguos amos británicos. Una indicación de lo valioso que los británicos percibían que era el muftí es la voluntad de la administración del Mandato, notoriamente tacaña, de subsidiarlo. Cuando los ingresos de las propiedades públicas awqaf disminuyeron después de la Gran Depresión de 1929, y con ello los ingresos del Consejo Supremo Musulmán, estos últimos se complementaron con subvenciones británicas a partir de 1931, que naturalmente se mantuvieron en secreto".
  9. Sells, 2015, p. 725.
  10. Brynen, 1990, p. 20: "El liderazgo de al-Hajj Amin al-Husayni y el Alto Comité Árabe, que había dominado la escena política árabe palestina desde la década de 1920, quedó devastado por el desastre de 1948 y desacreditado por su incapacidad para evitarlo. La base socioeconómica subyacente al poder político de los notables árabes palestinos tradicionales se vio gravemente perturbada."
  11. Mattar, 1992, p. 6; Pappé, 1994, p. 2.
  12. Laurens, 1999, p. 425.
  13. a b Krämer, 2008, p. 219.
  14. Laurens, 1999, pp. 425–426.
  15. Laurens, 2002, p. 467.
  16. Laurens, 1999, pp. 426,675 n16.
  17. See Elizabeth Antébi, L'homme du Sérail, NiL, Paris, 1996, p. 563.[16]
  18. Sicker, 2000, p. 33 Krämer, 2008, p. 219;
  19. Pappé, 2010, pp. 147–148.
  20. Achcar, 2010c, p. 131.
  21. a b c Matthews, 2006, p. 31.
  22. Elpeleg, 2007, p. 3.
  23. Laurens, 1999, p. 409
  24. Krämer, 2008, pp. 152–153.
  25. Huneidi, 2001, p. 35.
  26. Friedman, 2000, pp. 239–240.
  27. Tauber, 1994, pp. 79ff., esp.96ff..
  28. Huneidi, 2001, p. 40. El informe nunca se publicó y el recién nombrado Alto Comisionado, Sir Herbert Samuel, informó a la Oficina de Guerra que era mejor olvidarlo.
  29. Schechtman, 1986, pp. 334–337.
  30. Elpeleg, 2007, p. 6.
  31. "Meinertzhagen et Weizmann sont en contacts permanents et coordonnent leur action" (Laurens, 1999, p. 495)
  32. Laurens, 1999, pp. 506–512.
  33. Segev, 2001, p. 140.
  34. Sicker, 2000, pp. 23ff. para una lectura que sigue de cerca la interpretación que hace Meinertzhagen de los acontecimientos como un complot del ejército británico.
  35. Sobre todo el período que precedió a los disturbios, marcado por rumores contradictorios, Laurens escribe: "Durante varios meses, los servicios de inteligencia sionistas organizaron en 1918 múltiples advertencias sobre conspiraciones de activistas árabes. Estas informaciones nunca recibieron ninguna confirmación por parte de los británicos (o franceses). ) servicio de inteligencia. Fuentes árabes posteriores lo demuestran claramente: nadie se atribuyó la responsabilidad de ninguna planificación (prémeditación) de los acontecimientos, ni siquiera varias décadas después". Laurens, 1999, p. 506.
  36. Tauber, 1994, p. 102.
  37. Huneidi, 2001, p. 37 citing the Palin Report, pp. 29–33.
  38. Laurens, 1999, p. 545. 1920 fue considerado el "año del desastre" (am al-nakba) después del fracaso, con el derrocamiento francés de Faisal, del proyecto panárabe para una Gran Siria, que abarcara también el Líbano y Palestina. La conferencia de Haifa, del 13 al 20 de diciembre de 1920, "marca la fecha básica en la historia de la cuestión palestina: es el momento histórico en el que la versión palestina del nacionalismo prevalece sobre la versión panárabe".
  39. Kimmerling y Migdal, 2003, pp. 81–86."La caída de Faysal marcó un importante punto de inflexión. Desde entonces hasta 1948, la política y las lealtades palestinas estuvieron determinadas por la idea de una Palestina independiente". (p.86) "La plataforma elaborada en Haifa cambiaría poco en las próximas décadas. Contenía los siguientes seis elementos: el primer reconocimiento público de Palestina, tal como estaría constituida por el mandato, como una entidad política distinta para la gente que vive allí... un rechazo total de cualquier derecho político o moral de los judíos sobre Palestina; una declaración de unidad entre los árabes palestinos para reemplazar cualquier otra lealtad, como aquellas a la religión, la región y el clan; un llamado a la nueva administración para detener cualquier transferencia de tierras árabes o estatales al control judío; la exigencia de cerrar Palestina a una mayor inmigración; un llamado a reconocer al Comité ejecutivo árabe... como un representante legítimo de la población ante las autoridades británicas (con un estatus similar a lo definido para la Agencia Judía).." (p.86)
  40. Milton-Edwards, 1999, p. 25: "A través de su posición, Haj Amin, con la bendición de los británicos, pudo desempeñar un papel fundamental en el curso de la política nacionalista palestina. Finalmente buscó combinar su papel religioso con su posición política en el área floreciente de la agitación nacionalista palestina".
  41. Nicosia, 2008.
  42. Tauber, 1994, pp. 105–109.
  43. Elpeleg, Zvi (1993). Shmuel Himelstein, ed. The Grand Mufti: Haj Amin Al-Hussaini, Founder of the Palestinian National Movement (en inglés). Trad. David Harvey. 1993. p. 11. ISBN 978-0-7146-4100-3. Consultado el 27 de diciembre de 2012. 
  44. Culla, Joan B. (2005). La tierra más disputada: el sionismo, Israel y el conflicto de Palestina. Alianza Editorial S.A. p. 102. ISBN 84-206-4728-4. 
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Bibliografía[editar]

  • Peretz, Don (1994). The Middle East today (en inglés) (6. ed edición). Praeger. ISBN 978-0-275-94576-3. 

Enlaces externos[editar]