Gustavo Bueno

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Gustavo Bueno
Gustavobueno.jpg
Nombre Gustavo Bueno Martínez
Nacimiento 1 de septiembre de 1924 (89 años)
Santo Domingo de la Calzada, La Rioja
Residencia Oviedo, España
Nacionalidad Flag of Spain.svg España
Alma máter Universidad de La Rioja,
Universidad de Zaragoza y
Universidad de Madrid
Ocupación Filósofo
Sitio web
www.fgbueno.es

Gustavo Bueno Martínez (Santo Domingo de la Calzada, 1924), filósofo español que desde 1970 ha desarrollado el materialismo filosófico, uno de los últimos grandes sistemas filosóficos. El materialismo filosófico no es corporeista, sino que define a la materia como pluralidad y determinación y distingue varios géneros de materialidad. Su obra se ha construido en constante intercambio con las ciencias y la historia de la filosofía y Gustavo Bueno es autor de numerosos libros y artículos sobre ontología, filosofía de la ciencia (teoría del cierre categorial), historia de la filosofía, antropología, filosofía de la religión, filosofía política, ateísmo, y televisión, entre otros temas. Desde hace años, además de escribir, graba vídeos y audios con análisis de numerosas cuestiones filosóficas.

En España es especialmente conocido por su participación en debates públicos y su aparición en programas de televisión. Algunos de sus libros han alcanzado notable difusión, como Ensayos materialistas, El mito de la izquierda, El mito de la cultura o Telebasura y democracia. Su obra ha dado lugar a un buen número de tesis doctorales y artículos de seguidores y detractores, y en torno a ella se publican las revistas El Basilisco y El Catoblepas. La "Escuela de Oviedo" se reúne habitualmente en la Fundación Gustavo Bueno, Oviedo. Algunos de sus libros se han traducido al alemán, al inglés y al chino.

Nacimiento y primeros trabajos[editar]

Gustavo Bueno Martínez es un filósofo español que nació en (Santo Domingo de la Calzada, 1 de septiembre de 1924), La Rioja, ciudad que lo nombró hijo predilecto en 1997, estudió en las universidades de Logroño, Zaragoza y Madrid. Tras realizar su tesis doctoral como becario del CSIC obtiene a los veinticinco años, en 1949, una cátedra de Enseñanza Media, y comienza ese año su vida docente en el instituto Lucía de Medrano de Salamanca, donde ejercerá hasta 1960. Es autor del sistema filosófico denominado materialismo filosófico.

Biografía académica[editar]

En 1960 se establece definitivamente en Asturias, donde ejerce como catedrático de Fundamentos de Filosofía e Historia de los Sistemas Filosóficos de la Universidad de Oviedo hasta 1998. A partir de esta fecha desarrolla su labor en la Fundación Gustavo Bueno, que tiene su sede en Oviedo, ciudad que en 1995 le reconoció como hijo adoptivo.[1]

Obra: el materialismo filosófico[editar]

Respecto del materialismo tradicional el materialismo filosófico tiene como rasgo común la negación del espiritualismo, la negación de la existencia de sustancias espirituales. Pero no reduce el materialismo a corporeísmo, como de hecho sucede con otros materialismos. El materialismo filosófico admite la realidad de seres materiales incorpóreos: por ejemplo, la relación real (no mental) de la distancia que existe entre dos botellas de agua que están encima de una mesa es tan real como esas dos botellas corpóreas; esa distancia es material incorpórea, y nada tiene de espiritual.

Este sistema se ha desarrollado en númerosos ámbitos, entre los que destacan la ontología (general y especial), la gnoseología (teoría del cierre categorial), los análisis de determinadas ciencias (la química, la economía, la etnología, etc.), la filosofía de la religión (y el papel en de los animales en la esencia de la religión), el ateísmo (esencial total), la crítica a la idea de Cultura (como trasunto de la idea ontoteológica de Gracia), la reinterpretación de la historia de la filosofía (desde la metafísica presocrática a los Grundisse de Marx), la teoría del Estado (y sus 18 poderes), la crítica al fundamentalismo democrático y a los mitos de la izquierda y de la derecha, la idea de España (su unidad e identidad en la historia y en el presente), y el análisis de la esencia de la televisión.

Polémica

Fundador de la revista El Basilisco, Bueno es autor de muchos libros y artículos. Ideológicamente se le define de muchas maneras: Ateísmo católico -es decir, ateo esencial pero que no reniega del entorno cultural católico en que ha nacido-, marxista heterodoxo -crítico con el «marxismo vulgar», ya que entiende el materialismo filosófico como una «vuelta del revés» del marxismo clásico-, tomista no creyente -defensor de la tradición escolástica española iniciada en la Escuela de Traductores de Toledo-, platónico -en el sentido de la filosofía académica de la Academia de Platón-, de izquierdas - en el sentido de que reniega del particularismo derechista, aunque ha pasado de un filocomunismo soviético antes de 1991 a postularse actualmente como parte de una izquierda materialista muy crítica con las izquierdas realmente existentes en España, lo que le ha valido la acusación por parte de aquéllas de haberse vuelto «conservador»-, y «nacionalista español» -entendiendo España como nación política en sentido ilustrado, concepto de España heredado de las Cortes de Cádiz. Por esta dificultad de encasillar su pensamiento y por la constitución dialéctica de su sistema, a lo largo de su carrera Bueno se ha visto envuelto en numerosas polémicas con diferentes grupos:

En 1975, en plena Ruptura Chino-Soviética, unos estudiantes maoístas de Barcelona le tiraron a la cara un bote de pintura, protestando por, según ellos, apoyar a la URSS frente a China.

En 1977 un grupo de extrema derecha, denominado AAA, incendió de madrugada un todo-terreno de su propiedad, en la Avenida de Galicia, de Oviedo.

En 1985, con la publicación de su libro El Animal Divino, entró en una larga polémica hoy todavía no saldada con el embajador español Gonzalo Puente Ojea. El embajador acusó a Bueno de errar en su diagnóstico sobre el origen de las religiones, que para Puente-Ojea nacen mediante la introspección y las preguntas que asaltaron al hombre primitivo ante el vasto mundo que le rodeaba buscando la trascendencia. Para Bueno, en cambio, las religiones surgen en un proceso histórico y dialéctico que se inicia con el culto a los animales, distinguiendo así tres etapas históricas en la evolución religiosa de las sociedades humanas: la de las Religiones Primarias (las que rendían culto a los animales), la de las Religiones Secundarias (que empezaron a rendir culto de manera animista y politeísta a deidades numinosas, con características a la vez animales y humanas), y la de las Religiones Terciarias (la de los monoteísmos que personalizan a Dios, en mayor o menor grado, principalmente el judaísmo, el cristianismo y el islam). Para Bueno, la creencia reciente en seres extraterrestres es una recuperación de esas Religiones Secundarias, ya que esos extraterrestres serían una versión contemporánea de los númenes adorados en la Antigua Grecia.

En 1989, en el desaparecido programa La Clave de José Luis Balbín, en Televisión Española, entabló en directo una disputa con un jesuita en torno al Milagro de Fátima, acusando Bueno al jesuita de desconocimiento total de su propio dogma religioso y calificando de absurdo al milagro.

En 1999, con la publicación de España Frente a Europa, entró en polémica con el profesor de filosofía Juan Bautista Fuentes Ortega, en torno a las tesis españolistas de Bueno, tal y como las denominó Fuentes, mientras que Bueno le calificó de trotskista, esgrimiendo que la nación política es la única nación realmente existente defendible desde posiciones marxianas, y defendiendo la idea de Imperio como categoría política de la que no se puede prescindir en ninguna etapa histórica política. A partir de la publicación de este libro, y de El mito de la Cultura, es cuando comenzaron las acusaciones de volverse conservador.

En 2003, con la publicación de El mito de la izquierda, se ganó la enemistad de grupos secesionistas españoles, que le acusaron de "fascista", al igual que algunos politólogos criticaron su teoría de las generaciones de izquierda. Bueno se defendió diciendo que esos grupos no tenían ni idea de lo que es la izquierda política y de sus orígenes. Entabló polémicas al respecto en diversos programas de Sánchez Dragó con Santiago Carrillo, Ignacio Sotelo y José Antonio Marina. Para Bueno, la izquierda o es definida, esto es, tiene un proyecto con respecto al Estado, ya sea transformándolo (socialdemocracia, liberalismo), ya sea tomando el poder (jacobinismo, comunismo, maoísmo), ya sea destruyéndolo (anarquismo), o es indefinida (no tiene un proyecto de Estado y se acoge a argumentos éticos). Acusa así a sus detractores de moverse en la izquierda indefinida de clara influencia socialdemócrata. Además de fascista, Bueno ha sido acusado de estalinista, por pretender, según sus detractores, crear una especie de alianza entre liberales, comunistas y católicos frente a la socialdemocracia. Durante una conferencia en Bilbao, tuvo que ser desalojado del recinto donde daba la conferencia tras una amenaza de bomba. Para Bueno, las izquierdas definidas son generaciones que han cumplido según el momento en que nacieron y que podría haber una séptima generación de izquierdas nacida, según algunos de sus seguidores, en el subcontinente latinoamericano.

En 2007, grupos independentistas andaluces calificaron a Bueno de conservador e islamófobo tras criticar que se designara en el nuevo Estatuto de Andalucía a Blas Infante como padre de la patria andaluza. Además, recordaron una entrevista realizada a Bueno tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas, en la que afirmaba: «Hay que destruir las raíces del Islam con el arma del racionalismo». Bueno se defendió de las acusaciones arguyendo que, si bien no hay que culpar a todo el Islam de los atentados terroristas, sí hay que decir que ese tipo de atentados en los que se inmola el terrorista sólo pueden darse en el budismo y en el Islam, religiones en las que, según su argumentación, como Dios no se ha hecho carne, elevando así al hombre a Dios, la carne, el cuerpo, es visto como algo superfluo e incluso odioso. Para Bueno, ese es uno de los motivos de la superior racionalidad del cristianismo (y del catolicismo en particular) sobre el Islam, el judaísmo o el budismo, ya que, para el materialismo filosófico, la racionalidad es siempre corpórea. Sobre su petición de destrucción de las raíces filosóficas del Islam, Bueno se defendió de las acusaciones de islamófobo diciendo que de la misma manera en que en los siglos XVII y XVIII el racionalismo filosófico trituró las raíces ideológicas cristianas, hay que hacer lo mismo con el Islam y con cualquier religión. Asimismo, calificó de ridículas y absurdas las calificaciones de «conservador o racista» por criticar al Islam, llamando ignorantes a los que lo hacían. Para Bueno, ateo convencido, la idea de que criticar al Islam es de derecha es absurda por el mero hecho de que todas las generaciones de izquierda definida han criticado la religión y se han opuesto a todo proyecto político religioso (todo proyecto que no separe la religión del Estado). Otro argumento suyo es que Mahoma jamás recibió revelación alguna de Dios por el arcángel Gabriel, sino que Mahoma entró durante su estancia en La Meca en contacto con cristianos arrianos expulsados de Bizancio, los cuales explicaron a Mahoma sus teorías de la no-divinidad de Jesucristo y su consideración del mismo como mero profeta de Dios. De ahí sacó Mahoma sus ideas que le llevaron a la creación del Islam. Para Bueno, la idea de Dios en el Islam, y también en el judaísmo, es la idea del Acto Puro de Aristóteles.

Bueno, en su ateísmo fuerte, no sólo niega la existencia de Dios, sino que critica la idea filosófica de Dios como contradictoria, insustancial y absurda.

Forma parte, desde el 22 de marzo de 2006, del Patronato de Honor de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES), que tiene por objeto la pretensión de recuperar e impulsar desde la sociedad civil el conocimiento y la reivindicación de la nación española.

Bibliografía[editar]

Obras de los discípulos

Los trabajos de los discípulos de Bueno aplicando o ampliando su sistema son numerosos y se dilatan en el tiempo y en la temática, de modo que no se pueden recoger aquí. Se pueden destacar los análisis de ciencias especiales, las reinterpretaciones de historia de la filosofía, las aplicaciones a la historia de España y de América, las polémicas sobre filosofía de la religión, filosofía de la ciencia, filosofía de la literatura y filosofía política.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Ayuntamiento de Oviedo: Hijos adoptivos». Consultado el 1 de marzo de 2011.

Enlaces externos[editar]