Gota fría

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Efectos de la gota fría del 30 de septiembre de 1997 en la ciudad de Alicante, donde cayeron más de 270 mm de lluvia en breve tiempo. Imagen tomada en la calle del Arquitecto Morell.

Con el término gota fría se designa en meteorología a un volumen limitado de aire frío en los altos niveles de la atmósfera, que en una carta meteorológica se representa rodeado con isotermas cerradas.[1]

Günter D. Roth define a la gota fría como una "Depresión entre 5000 y 10000 metros de altitud . El núcleo consiste en aire muy frío. Provoca tormentas y lluvias muy frías" ([2] ). Aunque básicamente correcta, esta definición es poco satisfactoria por dos motivos: en primer lugar no se trata de un anticiclón sino de lo contrario, es decir, de una depresión, donde asciende una gran masa de aire caliente y húmedo hasta formar una especie de burbuja que sobresale de la zona anticiclónica donde se ha desarrollado. Y en segundo lugar, la expresión lluvias muy frías no tiene mayor sentido: las lluvias, o mejor, el agua de las lluvias, siempre tiene la temperatura del aire donde se desarrollan. A menudo, el ascenso de la columna de aire es tan rápida que se enfría muy bruscamente, produciéndose granizo. Por si esto fuera poco, tampoco el nombre original de gota fría tiene mucho sentido, porque se trata, en realidad, de una burbuja de aire caliente y húmedo, que forma el núcleo del proceso originado por la depresión barométrica. Es por ello que el nombre que mejor representa este fenómeno es el de DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) y su origen siempre se localiza en la superficie terrestre, específicamente, en zonas costeras donde se concentran aguas a una temperatura superior a lo normal (por el fenómeno de la diatermancia) que da origen al ascenso de aire húmedo y cálido que produce lluvias muy intensas y duraderas.

El diámetro de una gota fría puede alcanzar a tener unos cientos de kilómetros. Es homogéneo y sin línea de frente que lo separe de las masas circundantes, y tiene una influencia determinante sobre el tiempo. La gota fría conduce generalmente a una circulación atmosférica de bloqueo donde se asiste a la formación de una depresión aislada de niveles altos (DANA) de la atmósfera.[3] Las gotas frías altas, entre 1.000 m y 10.000 m, son regiones de baja estabilidad, mientras que las gotas frías bajas son zonas de aire relativamente estable.[1]

Otra clase de gota fría tienen un origen en la mesoescala, bajo una tormenta o un chubasco cuando el núcleo de precipitaciones y el aire frío de los niveles medios de la atmósfera desciende hacia el suelo: siendo más fríos que el medio ambiente, forman una cúpula de aire muy estable y fría que se extiende bajo la nube.

Origen del término[editar]

El origen de la gota fría aparece en 1886 en la escuela alemana, que introdujo la idea de kaltlufttropfen, cuya traducción aproximada es "gota de aire frío". La definición que se le dio fue la siguiente: "una marcada depresión en altura, sin reflejo en superficie, en cuya parte central se encuentra el aire más frío".[4]

Posteriormente, con la mejora de los métodos de observación, se comprobó que todas las depresiones de altura siempre tenían un reflejo en niveles bajos y en superficie, que se manifiesta en forma de algún tipo de anomalía (presión, temperatura, estabilidad, viento, etc.). Además el concepto inicial y básico de gota fría no se centraba en su génesis ni, por supuesto, en otras características que se han observado con la llegada de nuevas formas de observar y analizar la atmósfera (sondeos, observaciones de superficie y altura, satélites, modelos numéricos, nuevas teorías dinámicas, etc.). Por tanto, este término quedó anticuado y en desuso en prácticamente por todas las escuelas de meteorología. Solo permaneció su uso en su país de origen, Alemania, y en España, donde este término fue popularizado en los medios de comunicación.[4]

Con el devenir de los años, y a mediados del siglo XX, se acuñó otro vocablo más preciso de gota fría, que en terminología anglosajona se le denominó cut-off low o depresión aislada cuya definición es:

... una depresión cerrada en altura que se ha aislado y separado completamente de la circulación atmosférica asociada al chorro, y que se mueve independientemente de tal flujo llegando, a veces, a ser estacionaria o, incluso, retrógada (su desplazamiento es, en estos casos, de dirección Este-Oeste.

Francisco M. León, INM (2003)[4]

Como se observa, en esta definición aparecen los elementos fundamentales asociados este tipo de situaciones que son el aislamiento, separación y su movimiento singular, independiente de la circulación del chorro donde se generó. En este nuevo, o renovado, concepto no se hace mención alguna de sus posibles reflejos en superficie ni del tiempo o efectos que potencialmente pueda llevar asociada. En España este término se acuñó con el nombre de DANA (Depresión aislada en niveles altos). Se añadió el concepto de "en niveles altos" con tal de eliminar la ambigüedad que se podía introducir al poderlas confundir con otras que sólo se encuentran en niveles bajos.[4]

Formalmente el término gota fría decidió rehusarse completamente tal y como decidió el AEMET. No obstante, en la actualidad, la gota fría es un término que todavía continúa en el vocabulario popular para referirse a una perturbación que puede provocar precipitaciones excepcionalmente violentas e intensas durante unas horas o días, acompañadas de numerosos rayos y de granizo que afecta a superficies reducidas o de mediana escala y siguen trayectorias imprevisibles, causando grandes lluvias y fuertes vientos.[4]

Descripción del fenómeno[editar]

Lluvia torrencial.

Su origen está íntimamente relacionado con el fenómeno de la diatermancia en el Mar Mediterráneo occidental durante los meses de otoño (en especial, en octubre), que es cuando las aguas marinas están mucho más calientes en comparación con las tierras continentales, lo que crea una fuerte inestabilidad atmosférica (las aguas calientes se evaporan más rápido). Dicha inestabilidad genera unas precipitaciones muy intensas que afectan a las costas próximas. También pueden presentarse en primavera, pero son de menor intensidad que las de otoño.

La gota fría, que conserva su giro ciclónico, se convierte en una zona anticiclónica en altura, lo que produce en su borde exterior, un descenso del aire frío y seco en espiral descendente (sentido horario) que alimenta, a su vez, el ascenso o convección del aire caliente y húmedo en forma de espiral (ascendente) con sentido antihorario típicamente ciclónico. La gota fría será más importante cuanto mayor sea la temperatura de las aguas marinas ya que el vapor de agua asciende repentinamente debido a la menor densidad del aire caliente y se condensa, formando rápidamente nubes de gran altura (generalmente, de más de 10 km) que casi siempre son del tipo de cumulonimbos.

Aunque las gotas frías son frecuentes en la totalidad de las latitudes medias adquieren especial importancia en el entorno del clima mediterráneo, donde el mar proporciona abundante humedad, considerándose por su breve periodo de recurrencia un rasgo característico del régimen pluviométrico de dicho clima. A esta característica hay que añadir un factor que puede exacerbar la intensidad de las gotas frías y se trata de la coincidencia entre dos procesos derivados del movimiento de rotación terrestre: las corrientes marinas en un mar cerrado (que en el hemisferio norte giran en sentido antihorario) y las mareas, que acompañan al movimiento del Sol y de la Luna en combinación (mareas vivas en luna llena y luna nueva) y en menor grado, en cuarto creciente o menguante. Ya el Calendario Zaragozano en el siglo XIX hacía notar la influencia de las mareas en la ocurrencia de lluvias fuertes en la Península Ibérica, sobre todo en el Levante.

Así, estas perturbaciones son frecuentes en la Península Ibérica en las estaciones intermedias, sobre todo en otoño durante los meses de septiembre y octubre, aunque también pueden aparecer en verano en la Cornisa Cantábrica pero con un carácter más secundario respecto a las precipitaciones de origen frontal.

En la vertiente mediterránea española, en especial en la Comunidad Valenciana y Región de Murcia, su intensidad puede ser devastadora produciéndose la sucesión de decenas de tormentas, sin apenas descanso entre ellas, con vientos muy fuertes (aunque poco extendidos) y precipitaciones que pueden superar las producidas por las tormentas de la zona intertropical que llenan las ramblas, produciendo inundaciones muy severas. También en Cataluña suelen presentarse estos fenómenos, en especial, en la costa de Tarragona.

Formación[editar]

La gota fría es un fenómeno típico del Mediterráneo, ya que el contraste térmico es mayor que en otras zonas. Es un mar que se calienta mucho en verano y que puede llegar a estar cerca de treinta grados en zonas cercanas a la costa, pero cuando llega el otoño suelen entrar bolsas de aire frío en capas altas. Al ser más ligero el aire caliente que hay sobre el Mediterráneo, éste asciende rápidamente, formando una gran borrasca. Si en ese punto sopla viento de levante (si se forma enfrente de las costas españolas) que aporte más humedad y la empuje a tierra, es cuando desata su poder. La gota fría, al igual que los huracanes, depende del mar para obtener su energía, por lo que los mayores vientos y las mayores lluvias suelen ser en la costa, también al igual que los huracanes. La gota fría gira, pudiendo incluso intuirse un ojo en su centro en muchas ocasiones.

Por tanto, podemos decir que la gota fría es una masa de aire caliente que se eleva a gran altura. De esa forma se produce su rápido enfriamiento, originando grandes perturbaciones atmosféricas, lluvias muy intensas con numeroso aparato eléctrico, granizo y vientos huracanados.

La gota fría es un fenómeno meteorológico de alta peligrosidad en las zonas donde se produce. Las máximas precipitaciones otoñales en las costas del este de la península se han venido produciendo siempre durante este tipo de fenómenos, pudiendo llegar a causar severas inundaciones, erosión, numerosas víctimas y destrucciones localizadas o en áreas bastante extensas como ocurrió en la ciudad de Murcia en 1876. Se llega a extremos de lluvias intensas que, como en Gandía (Valencia) en 1987 llegó a superar los 500 l/m², es decir, si el agua no hubiera fluido hubiera cubierto la zona con medio metro de agua, una cantidad equivalente a lo que llueve en la zona en todo un año.

El viento puede llegar a más de 140 km/h en la costa causando caídas de árboles, pero en el interior amaina rápidamente de manera considerable.

La marejada resultante puede destruir playas, embarcaciones y paseos marítimos, llegando a penetrar el mar en tierra firme y llegando a destruir los locales en primera línea. Las marejadas propias de la gota fría no son tan poderosas como las de los huracanes, pero aun así pueden elevar el nivel del mar 1 metro o más tragándose playas y paseos. Los oleajes suelen superar los 4 ó 5 m de altura, con olas que sin ser muy altas albergan una gran potencia por su corta longitud de onda.

Gotas frías importantes[editar]

Río Turia desbordado en la ciudad de Valencia (1957).
  • Baleares En menos de 2 horas, el miércoles 6 de septiembre de 1989 cayeron 188 litros por metro cuadrado sobre Manacor y 192 en Porto Cristo Mallorca Con consecuencias devastadoras y un total de 5 muertos, cambio por mucho tiempo el litoral de la costa de levante.
  • Almería. El 11 de septiembre de 1891 una repentina gota fría asola casi la totalidad de la provincia de Almería, desbordando ríos y ramblas. Hubo decenas de muertos. Tras la misma, se decidió encauzar la rambla de Belén a su paso por la ciudad de Almería.
  • Valencia. El 14 de octubre de 1957 se inunda la ciudad de Valencia lo cual motivó la creación del nuevo cauce del río Turia.
  • Alicante. En 1982 y en 1997 tuvieron ocasión dos devastadoras inundaciones, causando decenas de fallecidos. Se calcula que llovieron cerca de 300 mm, en escasas horas.
  • Barcelona (Inundaciones en las cuencas de los ríos Llobregat y Besós), Castellón (Rambla de la Viuda) y en las islas Baleares (Palma de Mallorca y Andrach), el 25 de septiembre de 1962.
  • Murcia. Desbordamiento del Río Guadalentín y su afluente, la rambla Nogalte y Granada (rambla de Albuñol) el 19 de octubre de 1973.
  • Bilbao 1983 El 26 de agosto de 1983 se desbordó la ría del Nervión en varios puntos de Vizcaya, especialmente en Bilbao, donde el agua alcanzó 5 metros en algunos puntos de la capital vizcaína. Causó 34 fallecidos y 5 desaparecidos.
  • Pirineos y Comunidad Valenciana (1982) y (1987).
  • Comarca de la Ribera (provincia de Valencia). Una gota fría el 20 de octubre de 1982 derrumba el pantano de Tous (pantanada de Tous) y el Júcar inunda toda la comarca de La Ribera produciendo grandes daños, pueblos enteros quedaron anegados, la inundación motivó la visita del papa Juan Pablo II a Alcira, ciudad que quedó inundada casi en su totalidad. Hoy en día aún se pueden apreciar en la comarca los restos de la catástrofe en pueblos como Gabarda que está separado en 2 núcleos urbanos, uno de ellos fue inundado hasta una altura de un primer piso lo que motivó la creación del segundo núcleo en la falda de un monte cercano, conservándose aún unas pocas casas en el núcleo viejo, o en Benegida, que quedó tan arrasada que todo el pueblo se trasladó unos cuantos km al sur, del viejo pueblo solo queda el trazado de las calles y la iglesia parroquial.
  • Gandía y Oliva en 1987, cuando fuertes lluvias que superaron los 500 l/m² asolaron la comarca de la Safor. En Oliva se alcanzó el récord de España de cantidad de agua llovida en 24 horas: 817 l/m².[5]
  • Bolnuevo, Mazarrón, Región de Murcia, 1989
  • Castellón y Norte de Valencia, en 2000. Los últimos días del mes de Octubre un largo periodo de gota fría provocó precipitaciones acumuladas de más de 600 l/m² en tres días que desbordaron ríos como el Palancia, Veo, Mijares y provocaron serias inundaciones en Onda, Nules, Castellón y Vall de Uxó y a punto estuvieron de asolar el embalse de María Cristina y el de Benitandús.
  • Tenerife en 2002. Una gota fría ocasionó lluvias torrenciales en el área metropolitana de Santa Cruz de Tenerife, dejando un balance de 8 muertos, 12 desaparecidos y pérdidas materiales por valor de 90 millones de euros.
  • Almuñécar y Nerja, el 21 de septiembre del 2007.
  • Alcalá de Guadaíra el 3 de octubre de 2007.
  • Beniarbeig 2007 La gota fría del 12 y 13 de octubre, sobrepasó los 400 mm de precipitación en algunos puntos (Els Poblets, El Verger, Beniarbeig) y causaron la mayor crecida documentada del río Girona, destruyendo el puente de Beniarbeig e inundando buena parte de esta población.
  • Región de Murcia, 2012,[6] en el Valle del Guadalentín (en especial, la Rambla de Nogalte, siete víctimas mortales, derrumbe del puente de la autovía en Puerto Lumbreras, miles de animales enterrados con riesgo de producir serios problemas sanitarios, carreteras rotas y cientos de viviendas afectadas[7] -

Al fenómeno de la gota fría se le debe el récord de precipitación máxima en 24 horas de España el 3 de noviembre de 1987, con 817 mm en Oliva, Valencia. También existe un dato (no confirmado por la AEMET) que dice que el día de 2 de octubre de 1957 cayeron en Jávea (Alicante) 871 mm. Unos mapas de este fenómeno pueden verse en un documento del periódico El Mundo,[8] aunque los gráficos que los acompañan se prestan a confusión porque el ascenso del aire cálido y húmedo y el descenso del aire frío y seco se han dibujado con líneas verticales, siendo en realidad líneas en espiral (antihoraria en el ascenso y horaria en el descenso de aire frío).

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Service météorologique du Canada (ed.): «Glossaire des termes météorologique, lettre G». Consultado el 15 de octubre de 2007. (en francés)
  2. Günter D. Roth. Meteorología. Formaciones nubosas y otros fenómenos meteorológicos. Situaciones meteorológicas generales. Pronósticos del tiempo Barcelona: Ediciones Omega, 2003, p. 301. La edición original alemana es de 2002
  3. «Glossaire météorologique». Consultado el 18 de octubre de 2007. (en francés)
  4. a b c d e Francisco Martín León (12 de febrero de 3002). Instituto Nacional de Meteorología (ed.): «Las gotas frías/DANAS - Ideas y conceptos básicos» (PDF). Consultado el 15 de septiembre de 2010.
  5. http://www.tiempo.com/ram/234/reconocen-el-record-del-diluvio-de-oliva-valencia-de-octubre-de-1987/
  6. http://servicios.laverdad.es/servicios/especiales/gotafria/Indice.html
  7. http://www.laverdad.es/murcia/v/20120930/region/gota-fria-tragica-ultimos-20120930.html
  8. EL MUNDO / La gota fría.