Comanche (etnia)

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Comanche
Nʉmʉnʉʉ
Flag of the Comanche Nation.svg
Fundación c. 1700
Población total 12 647 (2000)
Idioma Comanche, inglés
Religión Cristianismo
Etnias relacionadas Shoshone, kiowa
Asentamientos importantes
1.º Comanchería
2.º EE. UU. (Oklahoma, Texas, Nuevo México, Colorado, Kansas)
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Los comanches (en idioma comanche, nʉmʉnʉʉ) son una tribu amerindia nativa de la Comancheria, territorio que comprendería el este de Nuevo México, sudeste de Colorado y Kansas, todo Oklahoma y bastante del noreste y sudeste de Texas. Se calcula que su población máxima ascendió a 45 000 personas. Hoy, la Nación Comanche está constituida aproximadamente por 10 000 miembros; cerca de la mitad reside en Oklahoma, principalmente en Lawton, y el resto en Texas, California y Nuevo México.

El idioma comanche es una lengua númica de la familia uto-azteca a veces considerada un dialecto del idioma shoshone. Hoy en día la mayoría de los comanches hablan inglés y el idioma comanche solamente tiene unos cientos de hablantes.

Los comanches eran cazadores-recolectores que adaptaron la cultura del caballo.

Etimología[editar]

Mapa de Guillaume de L'Isle con el actual estado de Nebraska resaltado y emplazamientos «padoucas» al sur del río Kansas (1718).

El etnónimo comanche deriva de kumantsi, el nombre por el que los conocieron los utes y adoptado de ellos por los españoles,[1] que se suele traducir como 'enemigo' o 'los que quieren luchar siempre contra mí'.[2] Sin embargo, es posible que el término pudiera aludir originalmente a una rivalidad no violenta con un pueblo lingüística y culturalmente próximo, ya que comanches y utes comparten origen geográfico y sus lenguas pertenecen ambas al grupo numic.[3]

El término padouca, proveniente de la lengua siouan de los siux, utilizado en documentos ingleses y franceses de principios del siglo xviii era desconocido para los españoles y parece que en realidad normalmente se refería a los kiowa-apache y no a los comanches, aunque la equivalencia es aceptada por algunos estudiosos.[4] [5] Los comanches preferían llamarse los nʉmʉnʉʉ, que procede de la raíz nʉm ('ser humano'), y quiere decir 'el pueblo', 'la gente', o 'las personas'.[6]

Los utes también se referían a los comanches como los «hombres del sudeste de grandes pies», en alusión a la costumbre que compartían con los siux de calzar grandes mocasines.[7] En la lengua de signos de las Grandes Llanuras a los comanches se les conoce como las «serpientes», con un gesto que se realiza poniendo la palma de la mano derecha hacia abajo acompañado de un movimiento ondulante del brazo.[1]

Historia[editar]

El origen de los shoshones (s. XIII-XVII)[editar]

Comanchería, Estados Unidos, 1740-1850.

Según la hipótesis más aceptada sobre su origen, los comanches proceden de una rama hablante de lenguas numic de los pueblos uto-azteca que, provenientes en primera instancia de algún lugar cercano al desierto de la Gran Cuenca,[a] iniciaron una migración al sur en los primeros siglos del segundo milenio. Mientras los aztecas se dirigieron al valle de México, los numic aprovecharon una época de sequía en el siglo xiii que había dejado despobladas grandes áreas desérticas y se dirigieron al este y al nordeste desde el sur de Sierra Nevada.[8]

Los shoshones, el principal grupo numic, se dirigieron a la vertiente occidental de las montañas Rocosas, al borde de las Grandes Llanuras, donde llevaban una vida típica de cazadores-recolectores: la caza con arco y flecha de ciervos o muflones la complementaban con la pesca del salmón en ríos como el Snake o el Salmón, además de la recogida de todo tipo de plantas y alimentos silvestres. Normalmente realizaban migraciones estacionales, y así en invierno podían atravesar el Paso Sur para protegerse del frío en el clima más suave del oeste de las Rocosas.[9]

La situación experimentó un cambio radical en el siglo xvi, cuando el inicio de la Pequeña Edad de Hielo provocó un descenso de las temperaturas acompañado de un incremento de las lluvias que volvió a hacer que se recuperaran las poblaciones de bisontes en las Grandes Llanuras. Una gran migración de pueblos procedentes de las montañas Rocosas al este, del valle del Misisipi al este y de los bosques del norte, se dirigió de nuevo a las praderas siguiendo a las manadas. Entre los llegados por vez primera estaban los shoshones, cuyo número se incrementó todavía más el siglo siguiente gracias a nuevos contingentes llegados del otro lado de las Rocosas.[10] Establecidos entre los ríos South Platte y Yellowstone, amoldaron sus costumbres a la caza de bisontes y se convirtieron en cazadores nómadas que seguían los desplazamientos de las manadas a pie transportando sus pertenencias en los aparejos llamados travois, normalmente tirados por perros, y ya vivían en tipis, las ligeras cabañas cónicas hechas de piel.[10]

División de los shoshones y aparición de los comanches (1706-1720)[editar]

A finales del siglo xvii los apaches llegaron a las llanuras centrales y comenzaron a poblar los valles fluviales fundando aldeas de casas de adobe concentradas sobre todo en la zona entre los ríos Dismal y Republican.[11] Este fue el factor que probablemente provocó una nueva migración de los shoshones y su división en dos grupos; el más grande se dirigió al norte, siguiendo a las manadas de bisontes más numerosas del valle del Yellowstone, y apareció en los registros históricos sobre 1730, cuando fueron localizados por comerciantes canadienses de pieles en guerra con los pies negros y los gros ventre.[12] Fue el grupo más reducido que se dirigió al sur el que finalmente dio origen a los comanches y una de las motivaciones de su desplazamiento, tal y como recuerda la tradición shoshone, pudo ser la búsqueda de caballos, especie con la que habían entrado en contacto sobre 1690 y que se estaba difundiendo rápidamente por el sur después los indios pueblo de Nuevo México se hubieran hecho con un gran número de ellos tras su rebelión en 1680 contra los españoles.[13] Se documenta por primera vez la aparición de los comanches en 1706 gracias al aviso de un ataque inminente que los habitantes del poblado de Taos enviaron al gobernador español de Nuevo México: los que amenazaban con un ataque eran los indios ute acompañados de sus nuevos aliados, los comanches.[14] Los españoles ya habían tenido contacto con los utes por lo menos desde 1675 y conocieron a los comanches por un nombre derivado del que ellos les dieron: kumantsi, 'enemigo' o 'adversario'.[3] [15] Probablemente procede ya de este periodo la tradicional división en tres grandes grupos: los yamparica ('comedores de raíces', en alusión a la yampa), los kotsoteka ('comedores de bisonte') y los jupe ('pueblo de la madera').[16]

Los utes, asentados en la zona comprendida entre las cordilleras Sawatch y Front Range, necesitaban ayuda de los comanches en las guerras que mantenían con los indios pueblo y los navajo.[3] A cambio, proporcionaron acceso a los comanches no solo a los caballos sino también a las redes comerciales que, a través de Nuevo México, proporcionaron a los indios acceso a armas modernas y todo tipo de utensilios de metal.[17]

Los comanches también se incorporaron con los utes al activo comercio de esclavos que se desarrollaba en las zonas fronterizas con las colonias españolas. Las leyes españolas prohibían en teoría la esclavización de los indios, pero la institución pervivía en la práctica por medio de ficciones legales como el «rescate», que pretendían que a los indios obtenidos por este sistema se les liberaba de la cautividad y se les podía apartar del paganismo proporcionándoles enseñanza religiosa. La demanda era intensa porque había fuertes restricciones para la esclavización de los indios pueblo de Nuevo México, la mayoría ya convertidos al cristianismo y sometidos al sistema de repartimiento, una vez abolida la encomienda después de la revuelta de 1680.[18] Comanches y ute apresaban cautivos mediante incursiones en territorio navajo y pawnee, pero sobre todo apaches jicarilla y carlana que terminaban como sirvientes en las mansiones de la elite colonial, en las minas de Nueva Vizcaya y Zacatecas, o incluso eran exportados a Cuba.[19]

Expansión territorial en las Grandes Llanuras (s. XVIII)[editar]

Comanches cazando bisontes a caballo (George Catlin, American Art, 1846-1848).[20]

La posesión de caballos y las nuevas tecnologías que habían adquirido permitieron a los comanches disputar el control del sur de las Grandes Llanuras, ocupadas por diversos grupos apaches que se habían sedentarizado en gran parte y se dedicaban a la agricultura en los lechos de los valles fluviales.[21] Sobre 1720 la guerra, centrada en la cuenca del río Arkansas, era ya generalizada y los apaches se vieron desplazados cada vez más al sur, a la vez que en el este sufrían la presión de los osage, los wichita y los pawnee, que los aislaron del comercio con la Luisiana francesa.[22] Incapaces de resistir, los apaches se refugiaron en masa en Nuevo México y una embajada llegada a Taos ofreció por primera vez a los españoles su conversión al cristianismo a cambio de protección. Las autoridades españolas de Santa Fe estaban además preocupadas por posibles intentos de expansión franceses en un momento en que acababa de estallar la guerra de la Cuádruple Alianza y, con la intención adicional de utilizar a los apaches como contención contra ellos, aceptaron la oferta.[23] Así, en 1719 el gobernador Antonio Valverde y Cossío, al frente de unos seiscientos soldados, organizó una expedición al valle del Arkansas contra comanches y ute que no obtuvo más resultados, tras dos meses de búsqueda, que la recopilación de informes sobre la destrucción del histórico asentamiento apache de El Cuartelejo y la noticia de nuevos avances franceses en el entorno del río Platte en alianza con los pawnee.[24] Para expulsar a los franceses Pedro de Villasur partió en junio de 1720 con una fuerza de cuarenta y cinco soldados, lo que representaba aproximadamente la mitad de la guarnición de Santa Fe, acompañados de sesenta guerreros pueblo. La expedición terminó en desastre tras un enfrentamiento con los pawnee y sus aliados otoe que supuso la muerte de treinta y dos soldados, lo que unido ese mismo año a la firma del Tratado de La Haya hizo que los españoles aparcaran temporalmente sus planes de pacto con los apaches de los territorios del norte.[25]

Sin respaldo español los apaches estaban indefensos y, tras una serie de nuevos ataques devastadores de los comanches, en noviembre de 1723 una delegación enviada a Santa Fe ofreció su sumisión política y conversión religiosa completa a cambio de la instalación de un presidio dotado de guarnición en la aldea de La Jicarilla, a orillas del río Canadian. El gobernador Juan Domingo de Bustamante partió con cincuenta soldados para inspeccionar la zona, pero en enero de 1724 los comanches atacaron la aldea y exigieron la entrega de todas las mujeres y los niños. Bustamante rescató a sesenta y cuatro rehenes en una nueva expedición, pero las vacilaciones españolas sobre la conveniencia de colonizar la zona hicieron huir a los apaches y convirtieron al Canadian en la nueva frontera meridional de comanches y utes.[26]

Después de esta primera gran expansión, los comanches mantuvieron hasta finales de la década de 1730 un periodo de relativa calma mientras se adaptaban a sus recién adquiridos territorios que, centrados en los valles del curso superior de los ríos Arkansas y Cimarrón, disponían en la zona de Big Timbers, situada en torno al nacimiento del río Purgatorio y conocida por los españoles como La Casa de Palo, de una gran área boscosa fundamental para proteger a sus manadas de caballos de los rigores del invierno.[27] Sus manadas crecieron tanto que, alcanzado el índice crítico para los nómadas de un caballo por habitante, pudieron prescindir de los perros para el transporte de carga y construir travois y tipis de mayor tamaño, a la vez que comenzaron sus características cacerías de bisontes a caballo con arcos y flechas. Estas cacerías eran tan efectivas que en una sola jornada podían abatir entre doscientos y trescientos animales, número suficiente para mantener a una gran ranchería durante más de un mes.[28]

Sociedad[editar]

La unidad social básica de la sociedad comanche era la nʉmʉnahkahnis, un grupo formado por una o varias familias extensas. Las bandas, conocidas por los españoles como «rancherías», podían alcanzar una población de varios centenares de miembros, agrupaban desde una a varias docenas de nʉmʉnahkahnis relacionadas por lazos de parentesco y estaban bajo la dirección de un jefe único, el paraibo.[27]

Demografía[editar]

Retrato del jefe comanche penateka Milky Way (Alexander Gardner, Washington D. C., 1872).[29]

A mediados del siglo xviii se calcula que la población comanche ascendía a unos diez o quince mil individuos, momento en el que empezaron a experimentar un importante crecimiento demográfico que debió alcanzar un máximo alrededor de 1780 cuando, antes de que se extendiera una epidemia de viruela, la población debió alcanzar un total más de cuarenta mil personas, superior a la suma de las colonias españolas de Nuevo México y Texas.[30]

Gobierno[editar]

La Nación Comanche tiene su sede en Lawton, Oklahoma. Su ámbito jurisdiccional se encuentra en los condados de Comanche, Caddo, Cotton, Grady, Jefferson, Kiowa, Stephens y Tillman. La pertenencia a la tribu requiere una cantidad de sangre de un octavo. El actual presidente tribal en funciones es Johnny Wauqua, acabado el plazo del anterior presidente Michael Burgess.

Economía[editar]

La tribu opera sus propias autorizaciones de vivienda y asuntos relacionados con las matrículas tribales de los vehículos. Poseen diez estancos tribales y cuatro casinos.

Instituciones culturales[editar]

Distribución del idioma comanche en Estados Unidos.

En 2002, la tribu fundó el Instituto de la Nación Comanche, un colegio tribal de dos años en Lawton.

En julio, los comanches de todo Estados Unidos se reúnen para celebrar su herencia y cultura en Walters, Oklahoma, en el festival anual de regreso a casa Comanche. La Feria de Nación Comanche se celebra cada mes de septiembre.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. El lugar mitológico que llamaban Aztlán y los españoles Teguayo.[8]

Referencias[editar]

  1. a b Wallace y Hoebel, 2013, p. 5.
  2. Opler, 1943, p. 156.
  3. a b c Hämäläinen, 2015, p. 43.
  4. Opler, 1943, pp. 157-158.
  5. Kavanagh, 1996, pp. 65-66.
  6. Wallace y Hoebel, 2013, p. 4.
  7. Opler, 1943, p. 156 n. 3.
  8. a b Hämäläinen, 2015, p. 39.
  9. Hämäläinen, 2015, pp. 39-40.
  10. a b Hämäläinen, 2015, p. 40.
  11. Hämäläinen, 2015, p. 42.
  12. Hämäläinen, 2015, p. 41.
  13. Hämäläinen, 2015, pp. 42-43.
  14. Hämäläinen, 2015, pp. 38, 41.
  15. Opler, 1943, pp. 156, 158.
  16. Hämäläinen, 2015, p. 44.
  17. Hämäläinen, 2015, p. 45.
  18. Hämäläinen, 2015, pp. 46-47.
  19. Hämäläinen, 2015, p. 47.
  20. «Comanche Indians Chasing Buffalo with Lances and Bows». Smithsonian American Art Museum (en inglés). Consultado el 17 de abril de 2015. 
  21. Hämäläinen, 2015, p. 51.
  22. Hämäläinen, 2015, p. 55.
  23. Hämäläinen, 2015, pp. 55-56.
  24. Hämäläinen, 2015, pp. 56-57.
  25. Hämäläinen, 2015, p. 58.
  26. Hämäläinen, 2015, pp. 58-60.
  27. a b Hämäläinen, 2015, p. 62.
  28. Hämäläinen, 2015, p. 63.
  29. «Milky Way-Asa Havie. Comanches». NARA (en inglés). Consultado el 15 de abril de 2015. 
  30. Hämäläinen, 2015, pp. 152-153.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]