Ayahuasca

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Preparación de ayahuasca en la región Loreto, Perú

Se conoce como ayahuasca a diversas bebidas enteogénicas resultantes de las decocciones de varias plantas. El componente básico es una decocción de la liana Banisteriopsis caapi, cuya propiedad es su contenido de inhibidores de la monoaminooxidasa, conocidos como (IMAOs). Se mezcla con las hojas de arbustos del género Psychotria, por su contenido de dimetiltriptamina (DMT).

En quechua ayahuasca significa 'soga de muerto' por su etimología aya 'muerto, difunto, espíritu' y waska 'soga, cuerda', ya que en la cosmovisión de los pueblos nativos el ayahuasca es la soga que permite que el espíritu salga del cuerpo sin que este muera.[cita requerida]
Se usa en rituales médicos o religiosos y en la medicina tradicional de los pueblos nativos amazónicos.

Componentes[editar]

El componente básico es una decocción de la liana Banisteriopsis caapi, pero existen otras plantas que también contienen este elemento, tales como Colaoriopsis caapi o Peganum harmala (ruda siria), por lo que pueden utilizarse en lugar de la liana, lo que dotará a las diversas ayahuascas de una gran variabilidad en su composición y perfil farmacológico. En otros casos, como por ejemplo en los rituales shuar del natemano, la liana Banisteriopsis caapi es el único componente de la decocción.

Preparación de la ayahuasca en Iquitos, Perú

La liana Banisteriopsis caapi contiene unas sustancias conocidas como alcaloides harmala. Las principales son harmina (un principio activo al que antes de su clasificación oficial en 1939 se le llamó banisterín, yageína), y en bajas concentraciones también presenta harmalina y harmalol. Este grupo de alcaloides no es exclusivo de las especies de Banisteriopsis, también se presenta en las semillas de Peganum harmala o ruda siria.

Uno de los preparados más comunes es la mezcla de Banisteriosis caapi con Psychotria viridis, Chacruna en uno de sus nombres nativos. También se puede encontrar mezclada con Diplopterys cabrerana o chacopranga, o con Mimosa hostilis. Estas plantas aportarían al preparado, en su caso, la molécula dimetiltriptamina o DMT. Si se atiende a la escasísima concentración de DMT que estas plantas aportan al cocimiento resultante, en comparación con los niveles estándar de psicoactividad probados para la ingesta oral del DMT, se advierte la complejidad farmacológica de esta decocción y se comprenderá el porqué de su escasa toxicidad. Algo similar ocurre con los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) ingeridos que, utilizados como antidepresivos en psiquiatía, requieren de un uso muy prolongado para que puedan ser efectivos. Con todo, la variabilidad en la composición de las diversas ayahuascas será muy grande encontrándose en alguna de sus variantes el tabaco u otras plantas. El resultado es un brebaje farmacológicamente complejo y de escasa toxicidad empleado para rituales médicos y/o religiosos y en la medicina tradicional de los pueblos nativos amazónicos.

Usos[editar]

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La ayahuasca tiene un origen milenario entre las culturas del Amazonas de Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador y Brasil.

El grupo étnico Shuar del sur y la frontera del Ecuador y Perú (Jívaros por como los llamaron los españoles), hacen uso de la ayahuasca con el nombre de "Natem" por los "Uwishin" (nombre del chamán Shuar). Los Shipibo Conibo del Perú usan en sus ceremonias y ritos de curación desde tiempos muy antiguos esta preparación. Del mismo modo como resaltan las comunidades Inga y Kamsá en la amazonía colombiana por su importante uso del Yagé para la práctica etnomedicinal. Los chamanes o médicos shipibos (Junes, Onayas, Murayas y Mutsarawas por su rango) herederos del conocimiento ancestral de las diferentes mezclas, preparaciones y usos del ayahuasca, utilizan estas adiciones para diferentes motivos, determinando las plantas que agregan según el efecto u objetivo buscado, ritual, ceremonial o curativo.

La preparación varía según los grupos indígenas, las poblaciones y los médicos chamanes de cada población, guardando cada uno su secreto y habiendo diversas recetas con diferentes agregados.

La ayahuasca es pues la poción por excelencia del mundo amazónico y nexo de unión entre diversas culturas que tienen en común el consumo individual o grupal de la bebida con diversos fines, que abarcan desde lo curativo a lo que tiene un carácter espiritual o de revelación personal.

Casa Ceremonial Ayahuasca en el Amazonas - Iquitos - Peru

Propiedades curativas[editar]

Es una sustancia de utilidad en ciertas aproximaciones terapéuticas y de autoconocimiento, y está siendo estudiada desde hace tiempo por médicos, farmacólogos, psicólogos y psiquiatras de todo el mundo como herramienta para diversos problemas, con especial relevancia en ayudar a los sujetos a romper con los procesos y hábitos dañinos para sí mismos y para otros. De hecho, su uso en tratamientos de desintoxicación y adicciones es un hecho en países como Brasil y Perú configurándose como uno de los tratamientos más punteros para las farmacodependencias.[cita requerida]

La ayahuasca puede ser una terapia efectiva en el campo de la psiquiatría y la psicología en el tratamiento de la depresión[1] y la ansiedad así como los problemas de personalidad y la esquizofrenia. Su compleja farmacología, muy relacionada con la sinergia existente entre diversos alcaloides, al tiempo que la escasa toxicidad demostrada por los diversos y ya numerosos estudios científicos que se van elaborando, es uno de los aspectos más relevantes de este preparado vegetal.

Ceremonias del Amazonas[editar]

En las ceremonias del Amazonas los participantes se sientan en el suelo formando un semicírculo, mientras el chamán comienza exhalando el humo de un cigarro, llamado "mapacho", alrededor de la gente para ahuyentar las energías negativas.
En el centro del semicírculo el chamán dispone el ayahuasca y los materiales necesarios para la ceremonia, que puede durar hasta 7 horas, durante las cuales, el guía entona sus cantos, llamados "ícaros". Entre 20 y 45 minutos después de la ingesta de la bebida los participantes comienzan a notar sus efectos, conocidos como "mareación de ayahuasca", algunos pueden sufrir vómitos, diarreas, sudoraciones u otros efectos.

El reto de cada persona, según los chamanes, es entender el significado real de las visiones producidas por el ayahuasca y utilizar ese aprendizaje en su vida diaria.

En el mundo[editar]

La fama de la ayahuasca en el mundo se debe en parte al libro The Yage Letters (Las cartas de la ayahuasca), (1963), escrito en colaboración entre los escritores estadounidenses William S. Burroughs y Allen Ginsberg, el cual contiene mayormente cartas de Burroughs escritas en el año 1953 durante "su segundo viaje por tierras latinoamericanas en busca del yagé o ayahuasca",[2] que lo llevarían a una breve estadía en la selva amazónica peruana, donde experimenta con el ayahuasca.[3] El libro finaliza con la correspondencia escrita por Ginsberg en el año 1960, durante su permanencia en Perú, que detalla sus propios experimentos con ayahuasca.[4]

Actualmente en el mundo se encuentran instituciones con equipos mixtos de chamanes nativos y médicos, psiquiatras y psicólogos que trabajan en conjunto las terapias con ayahuasca. Investigadores de medicina moderna como el doctor Rick Strassman M.D. han estudiado a fondo la forma y mecanismos de acción de los alcaloides activos de la ayahuasca y sus conexiones con la cosmovisión y religiosidad de los pueblos originarios de esta tradición y otras culturas del mundo como la egipcia, considerando imprescindible el nexo con la experiencia fisiológica y la experiencia espiritual que existe en los estados que provoca el ayahuasca y su alcaloide activo visionario (DMT). En su caso es la primera investigación seria y oficial hecha en Estados Unidos con una metodología científica.

La ayahuasca es, así mismo, el sacramento de varias iglesias brasileñas, como el Santo Daime o la União do Vegetal, que se han expandido por Estados Unidos y Europa, con un uso adecuado y respaldado por la experiencia y las investigaciones del gobierno brasileño y americano. Estas instituciones religiosas, de corte sincrético e integradoras del complejo legado cultural amazónico en el que convergen lo puramente amazónico y lo cristiano, han constatado el progresivo reconocimiento de su actividad y práctica religiosa. Tal reconocimiento jurídico encuentra su base en el ejercicio de la libertad religiosa y en tanto expresión tradicional de la cultura amazónica.

La ayahuasca también ha sido declarada patrimonio cultural del Perú[5] y Brasil para ofrecer mayor protección a la bebida, a los ritos y a la cultura asociada a su uso.[6] El uso de la ayahuasca en países como el Perú, Brasil, Ecuador y Estados Unidos de América está amparado legalmente por el reconocimiento de sus usos tradicionales y religiosos en el propio marco que sirve el reconocimiento jurídico de los derechos de los grupos tribales nativos así como de instituciones religiosas como la Unión do Vegetal o el Santo Daime.

Tributos artísticos[editar]

  • El uso del ayahuasca fue primordial en la escritura del poemario Libro del sol (2000),[7] del poeta peruano Josemári Recalde (Lima, 1973-2000), así como en el resto de su obra editada póstumamente (Libro del sol y otros poemas, 2009).[8]
  • Gran parte de la obra plástica del artista peruano Christian Bendayán (1973), oriundo de la ciudad de Iquitos, está inspirada en el uso del ayahuasca.
  • El personaje principal de la novela La Planta Sagrada (2011), de la escritora estadounidense Caroline Alethia, experimenta un enorme cambio de vida después de usar la ayahuasca.[9]
  • El grupo español de rock Mägo de Oz, en su álbum Gaia III: Atlantia, le dedica una canción: "La soga del muerto (Ayahuasca)".

Referencias[editar]


Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]