Yaoi

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Seme»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Ejemplo de ilustración yaoi que muestra a dos jóvenes besándose.

Yaoi (やおい contracción de Yama nashi, ochi nashi, imi nashi?, que significa «sin clímax», «sin desenlace» o «sin sentido»),[1]​ también conocido como Boys' Love (BL) (ボーイズラブ Bōizu rabu?, «amor de chicos») es un término japonés que se utiliza para denotar la representación artística, erótica, sexual o romántica de relaciones centradas entre dos individuos de sexo masculino. Este género se puede aplicar a series de anime, manga o ficción, con historias creadas y orientadas a un público —mayormente— femenino. Originalmente, el término se utilizaba para designar a los dōjinshi (同人誌?) no oficiales creados por fans y autopublicados.[2]​ Las historias dirigidas particularmente a una audiencia masculina adulta se denomina bara y se le considera un género separado del yaoi.[3][4]

Los personajes principales de este género generalmente se ajustan al estereotipo del seme ("activo" o figura dominante) y el uke ("pasivo" o figura sumisa). El material yaoi presenta casi siempre relaciones amorosas entre personajes masculinos y puede incluir contenido homoerótico. Aunque en el yaoi se tiende a presentar casi siempre personajes adolescentes, la edad puede variar a cualquiera por encima de la pubertad, incluyendo a adultos. Las obras con jóvenes prepúberes se etiquetan como shotacon.

Este género, así como también el shōnen-ai, fue creado para atraer a un público femenino. Sin embargo; actualmente es dirigido para cualquier público que se presente, pues en la relación se excluye a las mujeres y no amenaza a dicho público. Sus seguidores señalan que esto se debe a la belleza de los personajes, así como también a la representación del amor. Cabe decir que, otros afirman que es completamente natural que las mujeres sean atraídas por la idea del amor y las relaciones sexuales entre hombres.[5]

En Japón, el término en sí se refiere principalmente a una parodia de los dōjinshi. Los fanáticos occidentales, sin embargo, utilizan "yaoi" como un término genérico para el manga, anime, novelas, etc., dirigidas a un público femenino y que ofrecen relaciones entre dos hombres. El género se ha extendido más allá de Japón, y numerosas obras yaoi traducidas y originales se encuentran disponibles en muchos países e idiomas.

Historia[editar]

El género ahora conocido como BL o yaoi deriva de dos fuentes. Las autoras de manga shōjo cerca de 1970 publicaban historias sobre relaciones platónicas entre chicos, las cuales eran conocidas como tanbi o shōnen-ai. Para mediados de 1970, comenzó a ser popular el dōjinshi, historias cortas creadas por las lectoras de manga y anime shōnen, quienes reconstruían la historia agregando una relación homosexual entre los personajes y los convertían en amantes.[6]​ A finales de la década de 1970, comenzaron a aparecer revistas dedicadas a este nuevo género en crecimiento, y en la década de 1990 se inventó el término Boys' Love o BL, para finalmente convertirse en el término dominante utilizado para este género en Japón. A pesar de que el yaoi deriva principalmente del manga shōjo y todavía apunta a una misma demografía que el shōjo y el josei, actualmente se considera como una categoría separada.[7]​ Autoras como Keiko Takemiya y Kaoru Kurimoto publicaron historias donde había relaciones abiertamente homosexuales, conocidas por ser precursoras del yaoi.[8][9]

La serie de manga de Takemiya, Kaze to Ki no Uta, publicada por primera vez en 1976, fue pionera en representar relaciones abiertamente sexuales entre hombres, estimulando el desarrollo del yaoi y así como también el desarrollo de cómics sexualmente explícitos.[10]​ A su vez, Kurimoto, escribió numerosos shōnen-ai a finales de los años setenta que también han sido descritos como precursores del género.[11]

El término "yaoi" es una acrónimo creado a finales de los años setenta por Yasuko Sakata y Akiko Hatsu derivado de las palabras Yama nashi, ochi nashi, imi nashi (山[場]なし、落ちなし、意味なし que significa lit. «sin clímax»?). Esta frase fue utilizada por primera vez como un "eufemismo para el contenido" y se refiere a cómo el yaoi, en contraposición al shōnen-ai "difícil de entender" producido por autores de manga shōjo de Grupo del 24,[12]​ se centra en "las partes deliciosas".[13]​ La frase también parodia un estilo clásico de la estructura de la trama.[14]​ Kubota Mitsuyoshi ha dicho que el autor Osamu Tezuka usaba yama nashi, ochi nashi, imi nashi para descartar el manga de mala calidad, y esto fue apropiado por los primeros autores de yaoi. A partir de 1998, el yaoi fue un término considerado como "conocimiento común para los fans del manga".[15]​ En la década de 1980, el género fue presentado en formato de anime por primera vez, incluyendo las obras Patalliro! (1982), que mostró un romance entre dos personajes secundarios del mismo sexo, una adaptación de Kaze to Ki no Uta (1987) y Earthian (1989), lanzado en formato de OVA.[16]

Antes de la popularización del término yaoi, solía ser llamado como june (ジュネ), un nombre derivado de June, una revista que publicaba historias de romance entre hombres.[17]​ En China, se utiliza el término danmei, el cual es una derivación de tanbi.[18]​ El término bishōnen fue utilizado en la década de 1970, pero se dejó de utilizar en la década de 1990 cuando el manga de este género comenzó a presentar una gama más amplia de protagonistas más allá de los adolescentes tradicionales. En Japón, el término june finalmente se extinguió a favor de Boy's Love, el cual sigue siendo el nombre más común en Japón.[17]​ Akiko Mizoguchi sugiere que los editores que deseen establecerse en el mercado del june acuñaron "Boy's Love" para disociar el género de la editorial homónima, June.

La historia del yaoi, tanto en entornos urbanos como rurales, se desarrolló en Japón a principios de los años 1980 (el género shōnen-ai ya era popular en los años 1970).[19]​ A finales de los años 1990, un equipo de investigadores japoneses estimaba que el núcleo de consumidores de historias de boys' love (yaoi y shōnen-ai) era de medio millón de personas. En 1998, existían 9 revistas literarias, 12 revistas de cómics y aproximadamente 30 tomos en papel publicados cada mes especializados en este tipo de historias.[20]​ Las traducciones ilegales de cómics yaoi difundidas a través de internet (conocidas como scanlations en inglés, palabra híbrida compuesta de scan y translation) ayudaron a hacer conocer el género en los países occidentales a partir de mediados de los años 1980.[19]​ Durante la década de los años 1990, la editorial Biblos monopolizaba con revistas como B-Boy muchas de las publicaciones de obras yaoi, pero a partir de su bancarrota en 2006, debido aparentemente a la quiebra de su empresa matriz, internet se impuso como el medio preferido para intercambiar y consumir historias homoeróticas.[21]​ El número de obras de yaoi publicadas de forma oficial es muy reducido en comparación con las que son producidas por los fans o, cada vez más, difundidas a través de internet.[22]

Conceptos[editar]

Shōnen-ai[editar]

El término shōnen-ai originalmente se utilizaba en Japón para connotar la efhebofilia o pederastia, pero desde principios de los años setenta hasta finales de los ochenta, se utilizó para describir un nuevo género del manga shōjo, producido principalmente por el Grupo del 24 acerca de jóvenes enamorados. Las características del shōnen-ai incluyen el exotismo, a menudo poseen historias ambientadas en Europa,[23]​ y contienen una gran nota de idealismo.[24]​ Jeffrey Angles, considera, en particular Thomas no Shinzō (1974) de Moto Hagio y Kaze to Ki no Uta (1976-1984) de Keiko Takemiya como obras pioneras en el área, señalando su retrato de una intensa amistad entre hombres, incluidos los celos y el deseo.[25]

Se cree que el origen del shōnen-ai se debe a dos razones. Akiko Mizoguchi se remonta a los cuentos de romance tanbi de la autora Mari Mori.[26]​ El término tanbi se usó para denominar a las historias escritas para y sobre la adoración de la belleza, así como también el romance entre hombres mayores y jóvenes hermosos, utilizando en su mayoría un lenguaje con kanjis bastantes inusuales. La obra de Mori Mari, Koibito tachi no mori, considerada como "el primer trabajo yaoi",[27]​ utilizó un kanji tan inusual para los nombres de sus personajes que Mori terminó por convertir los nombres a katakana, un vocabulario utilizado para transcribir palabras extranjeras.[28]​ La palabra se utilizó originalmente para describir el estilo distintivo de un autor, por ejemplo, los estilos de Yukio Mishima y Jun'ichirō Tanizaki. Akiko Mizoguchi describe su aplicación a las historias masculinas como "engañosas", pero señala que "era el término más comúnmente utilizado a principios de los años 90".[29]​ Kazuko Suzuki describe el shōnen-ai como "pedante" y "difícil de entender", sosteniendo que requiere de "conocimiento de literatura clásica, historia y ciencia", y están repletos de "reflexiones filosóficas y abstractas". Para Suzuki, el shōnen-ai «desafia a los lectores jóvenes, quienes a menudo sólo son capaces de comprender las referencias y temas profundos a medida que crecen, cuando inicialmente fueron atraídos por la figura del protagonista masculino».[30]​ Patrick W. Galbraith define el shōnen-ai como un «contenido original que puede acercarse a la literatura seria», en contraposición a un yaoi más ligero.

Los términos yaoi y shōnen-ai son a veces utilizados por los fans occidentales para diferenciar entre dos variantes del género. En este caso, yaoi se utiliza para denominar historias que presentan temas sexualmente explícitos y escenas de sexo, mientras que shōnen-ai se utiliza para describir títulos que se enfocan principalmente en el romance y omiten contenido sexual explícito o otros actos implicados.[31]​ Últimamente, la diferenciación entre ambos ha ido cayendo en desuso, prefiriéndose el uso de especificaciones para indicar el contenido erótico dentro de los mismos. Entre tales terminologías podemos encontrar yaoi hard (duro o fuerte) así como la adición de las siglas NSFW (Not Safe For Work) o R-18 para especificarlo.

Seme y uke[editar]

Ilustración que muestra los roles típicos del yaoi: seme (activo) y uke (pasivo).

Los dos participantes en una relación yaoi (y a veces también en el género yuri)[32]​ son llamados seme (攻め?), el individuo que acostumbra a tomar el rol activo o dominante, y uke (受け?), el individuo que suele desempeñar el papel pasivo o sumiso; esta palabra es usada en la jerga gay japonesa para designar al compañero receptivo en el sexo anal.[33]​ En algunas ocasiones se remplaza, ya sea, al uke o al seme por el suke (彼ら) que es la persona que puede desempeñar el papel de ambos personajes. Ambos términos se originaron en las artes marciales; seme se deriva del verbo ichidan semeru (攻める atacar?) y uke del verbo ukeru (受ける recibir?). Aleardo Zanghellini sugiere que para la audiencia japonesa los términos de las artes marciales tienen un especial significado como un «arquetipo» de las relaciones del mismo sexo entre hombres, similares a las que tenían antiguamente los samurái y sus acompañantes.[34]​ En las historias románticas, el seme y el uke son a veces dibujados en el estilo bishōnen y son «altamente idealizados»,[35]​ mezclando las cualidades femeninas y masculinas.[36]

Zanghellini también sugiere que este arquetipo samurái es el responsable de "la estructura jerárquica" y la diferencia de edad "de algunas relaciones retratadas en el yaoi y shōnen-ai.[34]​ El seme, a menudo, es representado como el hombre estereotipado presente en la cultura del anime y manga japonesa: restringido, físicamente exorbitante y protector. El seme generalmente es mayor en edad y altura,[37]​ posee rasgos fuertes, cabello corto, ojos afilados y un comportamiento mucho más masculino que el del uke.[38]​ El seme también suele perseguir al uke, quien a menudo es creado con rasgos suaves y andróginos, ojos femeninos y grandes y una estructura mucho más pequeña, además de ser físicamente más débil que el seme.[39]​ Otra forma en la que se muestran los personajes de "seme" y "uke" es a través de quién es dominante en la relación; un personaje puede tomar el papel de uke incluso si no es presentado como alguien femenino, simplemente por ser yuxtapuesto contra un personje más dominante y más masculino que él.[40]

El sexo anal es un tema dominante en el yaoi, y casi todas las historias de este género lo presentan de alguna manera. La historia en la que un uke se muestra reacio a tener sexo anal con un seme se considera similar a la reticencia del lector a tener contacto sexual con alguien por primera vez.[41]​ Zanghellini observa que las ilustraciones del sexo anal casi siempre posicionan a los personajes para que se enfrenten el uno al otro, en lugar de hacerlo en la denominada 'posición del perrito'. Zanghellini también señala que el uke rara vez recibe sexo oral del seme, pero que en su lugar, recibe las atenciones sexuales y románticas de este último.[34]

A pesar de que estos trópicos son comunes en el yaoi, no todas las obras se adhieren a ellos. Carola Bauer afirma que la dinámica de la pareja "butch-femme" discutida anteriormente, se hizo esencial en la ficción publicada de los años 90.[42]​ Mark McLelland comenta que los autores están «interesados en explorar, no en repudiar" la dinámica entre el seme y el uke».[43]​ La posibilidad de cambiar papeles suele ser una fuente de burlas juguetonas y excitación sexual para los personajes, lo que indica un interés entre muchos autores del género en explorar la "naturaleza performativa" de los papeles.[44]

Bara[editar]

El bara, también conocido como Mens' Love (メンズラブ Menzu rabu?) o ML, es un término utilizado para referirse a un género de publicaciones ilustradas, ya sea de manga o anime homoeróticos dirigidos a un público masculino homosexual y serializadas en tales revistas.[45]​ El bara aún es un género de extensión relativamente pequeña en comparación al manga yaoi,[46]​ y se puede considerar como un subgénero gay del hentai, los cuales son, generalmente, creados por y para hombres homosexuales. Solo unos pocos mangas de género bara han sido traducidos al idioma inglés, debido a que su mercado es pequeño.[46]

El bara se aleja enormemente de los roles heteronormativos masculinos y femeninos a los que están sujetos el seme y el uke de las historias yaoi. Valeriano Elfodiluce ha dicho que «es poco probable que el manga bara contenga escenas de llanto incontrolable o largas pausas introspectivas»,[47]​ mientras que Mark McLelland comenta que «es menos probable, a diferencia del yaoi, construir un fuerte sentido del personaje antes de que se produzcan las escenas de sexo».[48]​ Los hombres, en el bara, tienen más probabilidades de ser estereotípicamente masculinos, tanto en comportamiento como en apariencia; "son dibujados velludos, musculosos y con algunos kilos en exceso".[47]​ Mientras que el bara suele presentar romanticismo gay y contenido adulto, a veces de naturaleza violenta o explotadora, a menudo también explora temas del mundo real o autobiográficos, además de reconocer la naturaleza tabú de la homosexualidad en Japón.

El subgénero gachi muchi —también llamado simplemente como bara por los fans de habla inglesa— representa un cruce entre el bara y el yaoi, con considerable superposición de escritores, artistas y estilos artísticos. Este subgénero aún emergente, se tiende a comercializar a un público en su mayoría femenino y presenta personajes masculinos con cuerpos voluptuosos, siendo lo más probable que sean escritos por autores y artistas homosexuales.[49]​ Antes del desarrollo del gachi muchi, la mayor superposición entre los autores del yaoi y bara se encontraba en publicaciones de temática BDSM,[50]​ tales como Zettai Reido, una revista de antología yaoi que tenía un buen número de colaboradores hombres y abiertamente homosexuales.

Shotacon[editar]

El shotacon es un género en donde se presenta a personajes masculinos pre-púberes o pubertos de manera erótica o sexual, cuya edad generalmente oscila entre los diez y trece años, lo que puede considerarse como una línea divisoria entre el shotacon y shōnen-ai.[51]​ También es in término que se aplica a personajes post-púberes (adolescentes o adultos) con características juveniles neoténicas que los harían parecer más jóvenes de lo que son, de baja estatura en general.[52]​ Algunos críticos afirman que el género contribuye al abuso sexual infantil,[53]​ mientras que otros señalan que no hay evidencia de esto,[53]​ o que incluso hay evidencia de que el efecto producido es en realidad el opuesto al mencionado primeramente.[54]

Singularidades del género[editar]

Disminución de personajes femeninos[editar]

En las historias yaoi, los personajes femeninos tienden a tener roles muy reducidos o su aparición está ausente por completo.[55]​ Kazuko Suzuki señala que las madres, en particular, son retratadas con una "luz negativa", tal como se ve en el manga Zetsuai 1989, cuando el personaje principal, siendo un niño, es testigo de como su madre asesina a su padre. Suzuki sugiere que esto se debe a que el personaje y el lector están buscando sustituir la ausencia del incondicional amor maternal por el amor "prohibido" que todo lo consume presentado en el yaoi.[56]​ Nariko Enomoto, una autora yaoi, afirma que cuando las mujeres son representadas en los yaoi, este "no puede dejar de ser extrañamente real".[57]​ Cuando los fans crean historias yaoi de series que contienen personajes femeninos, como Mobile Suit Gundam Wing,[58]​ el papel de la mujer suele ser minimizado o el personaje es eliminado.[59]​ Yukari Fujimoto establece que el manga shōnen es utilizado como inspiración para el yaoi comentando que "parece que las historias yaoi y las simpáticas personajes femeninos son mutuamente excluyentes".[60]

Los primeros shōnen-ai y yaoi han sido considerados como misóginos, pero Wim Lunsing observa una disminución en los comentarios misóginos de los personajes y considera el desarrollo del género yuri como un reflejo de la reducción de la misoginia interna. Alternativamente, el fandom yaoi también se ve como un "refugio" de la cultura dominante, que en este paradigma es visto como una inherentemente misógina.[61]​En los últimos años, se ha vuelto más popular agregar a un personaje femenino que apoye a la pareja principal.[62]​ La autora yaoi, Fumi Yoshinaga, normalmente incluye por lo menos a un "simpático personaje femenino" en sus obras.[63]

Igualdad LGBT[editar]

Las historias yaoi suelen ser creadas con una fuerte relación con la homosocialidad, lo que da a los personajes masculinos la libertad de unirse entre sí y de perseguir juntos los objetivos compartidos. Este vínculo espiritual y la igualdad de parejas superan la jerarquía del poder masculino-femenino.[64]​ Para lograr estar juntos, muchas parejas representadas en historias convencionales yaoi deben superar obstáculos que a menudo son emocionales o psicológicos más que físicos. El tema de la victoria de los protagonistas en el yaoi ha sido comparado favorablemente con los cuentos de hadas occidentales, debido a que este último pretende imponer el statu quo, pero el yaoi es «acerca del deseo» y busca «explorar, no circunscribir, las posibilidades».[65]​ Akiko Mizoguchi ha señalado que aunque la homosexualidad todavía es a veces representada como "vergonzosa" para aumentar la tensión dramática, el yaoi presenta cada vez más historias de salir del clóset y la aceptación gradual de los personajes dentro de una comunidad más amplia, como el manga Brilliant Blue. Mizoguchi también comentó que el yaoi presenta una representación gay mucho más amigable de la sociedad japonesa, que ella sostiene es una forma de activismo entre los autores del yaoi.[66]​ Algunas historias más longevas, como Fake y Kizuna, representan a la pareja mudándose juntos y adoptando niños.[67]

A pesar de que los personajes masculinos homosexuales están presentes en el manga yaoi, en las mismas historias raramente se aborda la realidad de la homofobia en la sociedad japonesa. De acuerdo con Hisako Miyoshi, subdirectora de redacción de Libre Publishing, mientras que el yaoi alguna vez se centró «más en el modo de la vida homosexual desde una perspectiva realista», con el tiempo el género se ha vuelto menos realista y más cómico, y las historias son «simplemente para entretenimiento».[68]​ La homofobia, cuando es presentada como un problema real,[69]​ es utilizada como un dispositivo del argumento para "aunmentar el drama", o para mostrar la pureza del amor de los protagonistas. Matt Thorn ha sugerido que los lectores del género yaoi —que presenta principalmente narrativas románticas— pueden presentar rechazos hacia temas políticos fuertes como la homofobia. Makoto Tateno expresó su escepticismo de que un enfoque en temas homosexuales reales «se convertirá en una tendencia, porque a las jóvenes les gusta más la ficción que el realismo».[70]​ Alan Williams, a su vez, sostiene que la falta de identidad gay en el yaoi se debe a que el yaoi es posmodernista.[71]

Violación[editar]

Las violaciones son un tema común en los manga yaoi.[64]​ El coito anal se entiende como un medio de expresar el compromiso con un compañero, y en el yaoi, la "aparente violencia" de la violación se transforma en una "medida de pasión". Mientras que en la sociedad japonesa, a menudo, se evita o menosprecia a las mujeres que son violadas, el género yaoi representa a los hombres que son violados como "imbuidos de inocencia" y son típicamente aún amados por sus violadores después del acto, un trópico que puede haberse originado con Kaze to Ki no Uta.[72]​ Las escenas de violación en el yaoi raramente se presentan como crímenes con un asaltante y una víctima; escenas en las que un seme viola a un uke no se representan como sintomático de los "deseos sexuales/violentos perturbadores" del seme, sino que son un significante del "incontrolable amor sentido por un seme para un uke". Tales escenas son a menudo un dispositivo de trama utilizado para hacer que el uke vea al seme como algo más que un buen amigo y, típicamente, resultan en el uke enamorádose del seme. Los temas de fantasía de violación exploran la falta de responsabilidad del protagonista en el sexo, llevando al clímax narrativo de la historia, donde "el protagonista asume la responsabilidad por su propia sexualidad".[73]

El manga Under Grand Hotel, situado en una prisión masculina, ha sido elogiado por mostrar una representación más realista de la violación.[74]​ Autores como Fusanosuke Inariya utilizan la violación no como un catalizador romántico tradicional, sino como un trágico argumento dramático, convirtiendo sus historias en una subversión de los trópicos contemporáneos que refuerzan y reflejan trópicos más antiguos, como la prevalencia de los temas de tragedia romántica. Otros yaoi tienden a representar una relación que comienza como no consensual y evoluciona hacia una relación consensual. Sin embargo, las historias de Fusanosuke son aquellas en las que la relación de los personajes comienza como consensual y pasa a ser no consensual, a menudo debido a las presiones sociales externas que etiquetan la relación homosexual del personaje como desviada. Sus historias todavía se caracterizan por la fantasía, pero ilustran de manera brutal y realista escenas de asalto sexual entre los personajes.

Tragedia[editar]

Las historias de June con finales de suicidio solían ser populares,[75]​ así como también el "ver a los hombres sufrir".[76]​Matt Thorn teoriza que la representación del abuso en el yaoi es una manera para algunos lectores de que el mismo yaoi "llegue a un acuerdo con sus propias experiencias de abuso". A mediados de la década de 1990, la moda se centró en los finales felices.[77]

Publicación[editar]

Japón[editar]

Sección de mangas yaoi en la librería Kinokuniya, en San Francisco, California.

A mediados de 1990, siete editoriales japonesas incluyeron mangas con contenido yaoi en sus mercancías, un hecho que aunque pequeño, impulsó gradualmente el mercado comercial del género.[78]​ En 2003, se estimó que el 3,8% de las revistas semanales de manga estaban dedicadas a la publicación de mangas yaoi. Una evaluación del año 2008, estimó que el mercado japonés del yaoi comercializaba aproximadamente 12.000 millones de yenes al año, con las nuevas ventas generando un estimado total de 250 millones de yenes por mes. De aquel total, se estima que el manga genera 400 millones de yenes al mes, los CD drama 180 millones de yenes y los videojuegos 160 millones de yenes por mes. Algunas de las revistas BL más importantes incluían a BE-BOY, GUSH, CHARA y CIEL.[79]​ Un informe realizado en 2010, estimó que el mercado yaoi tuvo un valor aproximado de 21.300 millones de yenes tanto en 2009 como en 2010.[80]

Países de habla inglesa[editar]

Compañías estadounidenses como Digital Manga Publishing, bajo su imprenta 801 Media (para yaoi explícito) y Juné (para "yaoi romántico"),[81]​ así como también Kitty Media y Viz Media bajo su sello SuBLime, se especializan en serializar mangas yaoi para su publicación en el continente americano. Las compañías que han publicado anteriormente manga yaoi pero que ya no se encuentran activas incluyen a DramaQueen, Central Park Media, Tokyopop (bajo su impresión BLU), Broccoli bajo su impresión Boysenberry, y Aurora Publishing, bajo su impresión Deux Press. Yaoi Press, con sede en Las Vegas y especializada en yaoi que no es de origen japonés, sigue activa. De acuerdo con Mark McLelland, el primer manga yaoi fue oficialmente traducido en inglés en 2003 y, para 2006, había cerca de 130 obras traducidas al inglés comercialmente disponibles. En marzo de 2007, Media Blasters dejó de vender mangas shōnen y aumentó sus líneas de yaoi en previsión de la publicación de uno o dos títulos por mes ese mismo año.[82]

De los 135 mangas yaoi publicados en Norteamérica entre 2003 y 2006, el 14% fue clasificado para lectores de 13 años o más, 39% clasificado para lectores de 15 años o más y 47% fue clasificado para lectores de 18 años o más.[83]​ Para 2008, y a pesar de que los comerciantes de mangas norteamericanos serializaban más y más obras yaoi, sus restricciones llevaron a los editores a etiquetar libros de manera conservadora, a menudo calificando libros originalmente destinados a un público de lectores de 18 años o más para un público de menor edad. Los distribuidores Diamond Comic valoraron las ventas de manga yaoi en los Estados Unidos en aproximadamente $6 millones de dólares en 2007.[84]​En diciembre de 2007, se estimó que había más de 10 editores en América del Norte que ofrecían materiales yaoi.[66]

Dōjinshi[editar]

La subcultura japonesa de los dōjinshi (fan fiction) emergió contemporáneamente con su equivalente inglés en los años 70. Las características compartidas por ambos países incluye la no adherencia a una "estructura narrativa estándar" y a una particular popularidad en los temas de ciencia ficción. Los primeros dōjinshi yaoi eran publicaciones por amateurs, principalmente escritos por adolescentes y dirigidos para una audiencia también adolescente, basados casi siempre, en personajes de manga o anime populares de aquel entonces. La mayoría de los dōjinshi eran creados por aficionados que a menudo trabajaban con otros en un grupo denominado "círculo".[85]​El popular grupo CLAMP comenzó como uno de estos grupos de dōjinshi.[86]​ Otros artistas profesionales como Kazuma Kodaka también crean dōjinshi.[87]​ Algunas compañías de publicación revisaron los dōjinshi publicados en los años 80 para identificar a aficionados talentosos, conduciendo al descubrimiento de Youka Nitta y de muchos otros artistas.[88]​ Esta práctica disminuyó en la década de 1990, pero todavía se utiliza, tal como fue el caso de Shungiku Nakamura.

Los dōjinshi yaoi típicos presentan a dos personajes masculinos pertenecientes a una serie de manga o anime que no poseen una relación romántica entre sí. Gran parte del material deriva de los shōnen orientados a un público masculino y de las obras seinen, las cuales presentan amistades cercanas entre ambos personajes y son percibidas por los fans como elementos de homoeroticismo, tales como Captain Tsubasa y Saint Seiya. La revista Shūkan Shōnen Jump es conocida por tener un público considerablemente grande de mujeres que también participan en lecturas yaoi.[89]

Yaoi fuera de Japón[editar]

A medida que el yaoi fue ganando popularidad en Estados Unidos, varios artistas estadounidenses comenzaron a crear sus propios cómics sobre parejas homosexuales masculinas, los cuales prontamente recibieron el nombre de "yaoi americano". El primer cómic conocido de este tipo fue Sexual Espionage #1 de Daria McGrain, publicado en mayo de 2002.[90][91]​ Se estima que desde 2004, lo que comenzó como una pequeña subcultura de "cómics yaoi" en Norteamérica, actualmente se ha convertido en un floreciente y extenso mercado. Debido a que autores de alrededor del mundo también comenzaron a publicar obras de este estilo, el término "yaoi americano" cayó en desuso y fue reemplazado por términos como "amerimanga Yaoi"[92]​y "Yaoi global".

El término yaoi global fue acuñado por grupos de noticias que querían distinguir el contenido yaoi asiático del contenido original en inglés.[93][94]​ El término luego fue acortado como Global BL o GloBL por la autora de cómics, Tina Anderson, en entrevistas y su blog personal.[95]​ Algunos de los editores norteamericanos más importantes son Yaoi Press,[96]​ que continúa publicando historias de ficción ilustradas y escritas por el CEO de la compañía, Yamila Abraham, bajo la imprenta de Yaoi Prose.[97]​ Otros editores incluyen a DramaQueen, la cual debutó en 2006 con su antalogía RUSH,[98]​ e Iris Print;[99]​ actualmente ambas compañías dejaron de publicar debido a problemas financieros.[100]

En 2009, Alemania vivió un período de lanzamientos de cómics GloBL, con un puñado de obras alemanas que ganaron popularidad al estar ambientados en Asia.[101]​ Algunos editores de GloBL alemanes también solían ser editores de manga tradicionales, tales como Carlsen Manga,[102]​ y editores de prensa pequeños que se especializaban en está área, como The Wild Side[103]​ y Fireangels Verlag.[104]

Otras obras exitosas de GloBL incluyen a los web cómics Teahouse, Starfighter, Purpurea Noxa y In These Words del estudio de la artista Jo Chen, Guilt Pleasure, tres de los cuales también están siendo publicados por Digital Manga Publishing.[105]

Demografía[editar]

La mayoría de los fanáticos del yaoi son adolescentes o mujeres jóvenes. En Tailandia, se estima que el número de lectores femeninos de obras yaoi es de aproximadamente el 80%,[106]​ mientras que en la Yaoi-Con de San Francisco, California, una convención centrada en el yaoi, el 85% de sus miembros son mujeres. Por lo general, se asume que la mayoría de las mujeres que disfrutan del yaoi son heterosexuales, pero en Japón han estado surgiendo autoras de manga abiertamente lesbianas, así como también lectoras lesbianas, bisexuales o queer.[107]​ Encuestas realizadas online a lectores de yaoi de habla inglesa indican que el 50-60% de las lectoras se autoidentifican como heterosexuales.[108]

A pesa de que este género se comercializa principalmente para mujeres,[109]​ también existe un público gay, bisexual[110]​y heterosexual masculino.[111][112][113]​ Una encuesta de lectores de yaoi en Estados Unidos estimó que alrededor de un cuarto de los encuestados eran varones;[114]​ mientras que otras dos encuestas online estimaron que aproximadamente el 10% de los lectores anónimos de yaoi eran varones.[108]

Wim Lunsing sugiere que los jóvenes homosexuales japoneses que no encuentran a gusto el contenido "pornográfico" en revistas de hombres gay, pueden preferir leer yaoi en su lugar.[115]​ Algunos hombres homosexuales, sin embargo, no encuentran atractivo el estilo de arte femenino del yaoi o las representaciones poco realistas de la cultura LGBT en Japón, por lo que muchos acuden al bara.[14]​ Lunsing también señala que algunos de los elementos narrativos del yaoi son criticados por hombres homosexuales, tales como la violación, misoginia y la no identificación de los personajes como gay.

A mediados de la década de 1990, se estimó que el número de lectores de manga yaoi en Japón oscilaba entre las 100.000 y 500.000 personas. Alrededor de esos años, la revista yaoi June tenía una demografía de entre 80.000 y 100.000 lectores, el doble que la revista de estilo de vida gay más popular, Badi. En abril de 2005, se estimó que había alrededor de 785.000 sitios web en inglés dedicados al yaoi, 49.000 españoles, 22.400 coreanos, 11.900 italianos y 6.900 chinos. En enero de 2007, las visitas a páginas yaoi alcanzó la cifra de cinco millones.[116]

Recepción[editar]

El yaoi ha recibido una atención crítica sumamente importante a lo largo de los años, especialmente desde que los mangas traducidos a sus respectivos idiomas estuvieron comercialmente disponibles fuera de Japón, en el siglo XXI.[13]​ Diferentes críticos y comentaristas han tenido puntos de vista muy diferentes con respecto a este género. En 1983, Frederik L. Schodt, escritor y traductor de manga estadounidense, observó que las representaciones de las relaciones homosexuales utilizan y desarrollan temas bisexuales ya existentes en el manga shōjo para atraer al público femenino.[117]​ Diversos críticos japoneses han considerado al yaoi como «un género que permite a su audiencia evitar la sexualidad por mano propia, distanciando el sexo de sus propios cuerpos»,[118]​ así como también para permitir crear fluidez en el modo de percibir los temas de género y sexualidad, rechazando los roles de género como un "primer paso hacia el feminismo".[119]​ Kazuko Suzuki, a su vez, cree que la aversión o el desprecio de la audiencia por el heterosexismo masculino es algo que ha surgido conscientemente como resultado de la popularidad del género mismo.[120]

En 2003, Akiko Mizoguchi comentó que el yaoi es un "espacio de género femenino", debido a que los escritores, lectores, artistas y la mayoría de los editores del género son mujeres.[29]​ El yaoi ha sido comparado con novelas románticas por bibliotecarios de habla inglesa,[121]​y se le ha llamado como una forma de "fetichismo femenino".[122]​ Mariko Ōhara, una escritora de ciencia ficción, ha dicho que en sus años de adolescencia escribió ficción yaoi sobre los personajes de la afamada serie Star Trek, Kirk y Spock, porque no podía disfrutar de "la pornografía convencional hecha para hombres", y que había encontrado una "libertad ilimitada" en el yaoi, al igual que en la ciencia ficción.[123]

Otros comentaristas han sugerido que varias cuestiones políticas y de género mucho más radicales subyacen en el yaoi. En 1998, Shihomi Sakakibara argumentó que los fans del yaoi, incluida ella misma, variaban desde mujeres homosexuales a hombres transexuales.[124]​ Sandra Buckley sostiene que las narraciones bishōnen defienden "las potencialidades imaginarias de las diferenciaciones alternativas [de género]",[125]​ mientras que James Welker describió al personaje bishōnen como "queer", comentando que la crítica de manga, Akiko Mizoguchi, vio al shōnen-ai como un reflejo en cómo ella misma se convirtió en lesbiana.[126]

Criticismo[editar]

Algunos comentaristas homosexuales han criticado la forma en la que la identidad LGBT de los personajes es retratada en las obras yaoi.[28]​ Un tropo del yaoi que ha atraído la atención de la crítica son los protagonistas masculinos que no se identifican así mismos como gays, sino que, en su lugar, simplemente afirman estar enamorados de otra persona de su mismo sexo, un hecho que acentúa el tema del "amor que todo lo conquista" presente en el yaoi.[127]​ A la vez, esto también se ve como un camino para evitar la necesidad de abordar temas prejuiciosos contra individuos que afirman que nacieron gays, lesbianas o bisexuales.[128]​ Historias yaoi tempranas, tales como Tomoi de 1987 y New York, New York de 1996-1998, tienen personajes que se identifican como gays.[129]​ El comportamiento "femenino" estereotipado del uke también ha sido un tema prominente de crítica en los últimos años.[130]

En mayo de 1992, el activista japonés de los derechos homosexuales, Satou Masaki, criticó a los aficionados del yaoi y a sus mismos autores en una carta abierta, escribiendo que «el género carece de información exacta sobre hombres homosexuales y convenientemente evita el verdadero prejuicio y discriminación que estos hombres reciben de la sociedad. Más importante aún, la representación de hombres gays como individuos ricos, guapos y bien educados son simplemente un medio para alimentar las fantasías de masturbación de mujeres heterosexuales».[28]​ Un extenso debate surgió a raíz de esto, con fanáticos y artistas del yaoi argumentando que "el yaoi es entretenimiento para mujeres, no para educar sobre hombres gays", y que los personajes del yaoi no están hechos para representar a "hombres gay reales".[28]​ El debate sobre el yaoi menguó alrededor de esta época,[131]​ pero resurgió en algunas ocasiones; tal como sucedió en 2003, cuando Akiko Mizoguchi caracterizó los estereotipos yaoi modernos como "poco realistas y homofóbicos".[132]​ Ha habido críticas similares sobre el debate del yaoi entre los aficcionados de habla inglesa.[133][134][135]​ En 1993 y 2004, Matt Thorn señaló la complejidad de estos fenómenos y sugirió que los fans del yaoi y slash están descontentos con "los estándares de feminidad a los que se espera que se adhieran, y se encuentran con un entorno social que no valida o simpatiza con ese descontento".[136]

En China, el yaoi adquirió popularidad a finales de los años 90, atrayendo una atención mediática mayormente negativa, la cual se centro en el desafío que planteaba el género a la "hegemonía heterosexual". Publicar y distribuir obras yaoi es actualmente ilegal en la China continental.[137]​ Zanghellini señala que debido a las "características del género yaoi/BL" de mostrar como los personajes, en su mayoría, menores de edad, se involucran en situaciones románticas y sexuales, y teniendo en cuenta las leyes de pornografía infantil en Australia y Canadá, esto "puede hacer que eligan como blanco a las obras yaoi/BL". También señala que en el Reino Unido, la animación está exenta de las leyes de pornografía infantil a menos que se usen para grooming.[34]

La autora Youka Nitta ha dicho que "incluso en Japón, leer yaoi no es algo que los padres alienten", y animó a los padres con preocupaciones acerca de sus obras para que las leyeran.[138]​ A pesar de que en Japón el manga shōnen se encuentra en el foco del debate sobre el manga, en 2006, se lanzó una campaña vía correo electrónico contra la presencia de mangas yaoi en la biblioteca pública de la ciudad de Sakai, Osaka. En agosto de 2008, la biblioteca decidió dejar de adquirir obras yaoi y mantener su ya existente contenido en una colección restringida y reservada solo para adultos. Ese noviembre, la biblioteca fue contactada por personas que protestaron contra la remoción, considerándola como "una forma de discriminación sexual". Los medios de comunicación japoneses publicaron historias sobre la cantidad de obras yaoi en las bibliotecas públicas, y subrayaron que este material sexual había sido prestado a menores. El debate continúo en Mixi, un sitio de redes sociales japonés, y eventualmente la biblioteca devolvió sus obras yaoi a la colección pública. Mark McLelland sugiere que el yaoi puede convertirse en "un frente de batalla importante para los defensores y detractores de políticas 'libres de género' en el empleo, la educación y otros lugares".[139]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Alfons Moliné; «El triunfo del yaoi»
  2. Anime News Network. «Yaoi: やおい» (PHP) (en inglés). Consultado el 21 de enero de 2013. 
  3. Wilson, Brent; Toku, Masami. "Boys' Love," Yaoi, and Art Education: Issues of Power and Pedagogy 2003
  4. Noh, Sueen (2002). «Reading YAOI Comics: An Analysis of Korean Girls' Fandom» (PDF). moongsil.com. 
  5. Cha, Kai-Ming (s/f). «Yaoi Manga: What Girls Like?» (HTML) (en inglés). www.singlearticles.com. Consultado el 11 de marzo de 2013. 
  6. «Math Thorn - shoujo manga what is and isnt» (en inglés). Consultado el 6 de abril de 2017. 
  7. Thorn, Matt What Shôjo Manga Are and Are Not – A Quick Guide for the Confused
  8. Matsui, Midori. (1993) "Little girls were little boys: Displaced Femininity in the representation of homosexuality in Japanese girls' comics," Fernwood Publishing.
  9. Kotani Mari "Otaku Sexuality" University of Minnesota Press ISBN 978-0-8166-4974-7
  10. Journalista – the news weblog of The Comics Journal " Blog Archive " 27 Mar. 2007: The first draft of history (some revisions may be necessary).Tcj.com. 23 de diciembre de 2008
  11. Kotani Mari, foreword to Tamaki Saitō (2007) "Otaku Sexuality" in Christopher Bolton, Istvan Csicsery-Ronay Jr., and Takayuki Tatsumi ed., pág. 223 Robot Ghosts and Wired Dreams University of Minnesota Press ISBN 978-0-8166-4974-7
  12. Suzuki, Kazuko. 1999. "Pornography or Therapy? Japanese Girls Creating the Yaoi Phenomenon". In Sherrie Inness, ed., Millennium Girls: Today's Girls Around the World. London: Rowman & Littlefield, p. 252 ISBN 0-8476-9136-5, ISBN 0-8476-9137-3.
  13. a b Matt Thorn. (2004) "Girls And Women Getting Out Of Hand: The Pleasure And Politics Of Japan's Amateur Comics Community." pp. 169–186, In Fanning the Flames: Fans and Consumer Culture in Contemporary Japan, William W. Kelly, ed., State University of New York Press. ISBN 0-7914-6032-0. Retrieved 12 August 2008.
  14. a b Wilson, Brent; Toku, Masami. "Boys' Love", Yaoi, and Art Education: Issues of Power and Pedagogy 2003
  15. Kinsella, Sharon Japanese Subculture in the 1990s: Otaku and the Amateur Manga Movement Journal of Japanese Studies, Vol. 24, No. 2 (Verano de 1998), pp. 289–316
  16. Bollmann, T. (2010). He-romance for her – yaoi, BL and shounen-ai. In E. Niskanen (Ed.), Imaginary Japan: Japanese Fantasy in Contemporary Popular Culture (pág.42-46). Turku: International Institute
  17. a b «Definitions From Japan: BL, Yaoi, June». aestheticism.com. 5 de junio de 2009. 
  18. Wei, John (2014). «Queer encounters between Iron Man and Chinese boys' love fandom» 17. Transformative Works and Cultures. Consultado el 12 de diciembre de 2014. 
  19. a b Thorn, Matthew (2012). «Girls and Women getting Out of Hand». En William W. Kelly. Fanning the Flames: Fans and Consumer Culture in Contemporary Japan. SUNY Press. p. 181. Consultado el 4 de octubre de 2015. 
  20. Mizoguchi, Akiko (2003). «Male-Male Romance by and for Women in Japan: A History and the Subgenres of Yaoi Fictions». U.S.-Japan Women’s Journal 49: 57. 
  21. Mark McLelland (4 de diciembre de 2006). «Why are japanese girls' comics full of boys bonking». Refractory: a journal of entertainment media (refractory.unimelb.edu.au) (10). 
  22. McLelland, Mark (2000). «Male-Male Romance by and for Women in Japan: A History and the Subgenres of Yaoi Fictions». Intersections: Gender, History and Culture in the Asian Context (3). Consultado el 4 de octubre de 2015. 
  23. Welker, James (2006). «Beautiful, Borrowed, and Bent: 'Boys' Love' as Girls' Love in Shôjo Manga'». Signs: Journal of Women in Culture and Society. 
  24. Suzuki, Kazuko. 1999. "Pornography or Therapy? Japanese Girls Creating the Yaoi Phenomenon". In Sherrie Inness, ed., Millennium Girls: Today's Girls Around the World. London: Rowman & Littlefield, p.250 ISBN 0-8476-9136-5, ISBN 0-8476-9137-3.
  25. Angles, Jeffrey (2011). Writing the love of boys : origins of Bishōnen culture in modernist Japanese literature. University of Minnesota Press. ISBN 978-0-8166-6970-7. 
  26. Welker, James. «Intersections: Review, Boys' Love Manga: Essays on the Sexual Ambiguity and Cross-Cultural Fandom of the Genre». Intersections. 
  27. Pagliassotti, Dru (November 2008) 'Reading Boys' Love in the West' Participations Volume 5, Issue 2 Special Edition
  28. a b c d Vincent, Keith (2007) "A Japanese Electra and Her Queer Progeny" Mechademia 2 pp. 64–79
  29. a b Mizoguchi, Akiko (2003). «Male-Male Romance by and for Women in Japan: A History and the Subgenres of Yaoi Fictions». U.S.-Japan Women's Journal. 
  30. Suzuki, Kazuko. 1999. "Pornography or Therapy? Japanese Girls Creating the Yaoi Phenomenon". In Sherrie Inness, ed., Millennium Girls: Today's Girls Around the World. London: Rowman & Littlefield, p.251 ISBN 0-8476-9136-5, ISBN 0-8476-9137-3.
  31. Cha, Kai-Ming (7 de marzo de 2005). «Yaoi Manga: What Girls Like?». Publishers Weekly. Consultado el 28 de noviembre de 2014. 
  32. Aoki, Deb (3 de marzo de 2007) Interview: Erica Friedman – Page 2 "Because the dynamic of the seme / uke is so well known, it's bound to show up in yuri. ... In general, I'm going to say no. There is much less obsession with pursued/pursuer in yuri manga than there is in yaoi."
  33. McLelland, Mark. Why are Japanese Girls' Comics full of Boys Bonking? Refractory: A Journal of Entertainment Media Vol.10, 2006/2007
  34. a b c d Zanghellini, Aleardo (2009). «Underage Sex and Romance in Japanese Homoerotic Manga and Anime». Social & Legal Studies 18 (2): 159-177. doi:10.1177/0964663909103623. 
  35. McLelland, Mark. "Male homosexuality and modern culture in modern Japan." Intersections: Gender, History and Culture in the Asian Context Issue 3, January 2000
  36. Kinsella, Sharon Japanese Subculture in the 1990s: Otaku and the Amateur Manga Movement Journal of Japanese Studies, Vol. 24, No. 2 (Verano de 1998), pág. 289–316
  37. Camper, Cathy (2006) Yaoi 101: Girls Love "Boys' Love".
  38. Suzuki, Kazuko. 1999. "Pornography or Therapy? Japanese Girls Creating the Yaoi Phenomenon". In Sherrie Inness, ed., Millennium Girls: Today's Girls Around the World. London: Rowman & Littlefield, pág. 253 ISBN 0-8476-9136-5, ISBN 0-8476-9137-3.
  39. Jones, V.E. "He Loves Him, She Loves Them: Japanese comics about gay men are increasingly popular among women". Boston.com. Abril de 2005.
  40. Sihombing, Febriani (2011). "On The Iconic Difference between Couple Characters in Boys Love Manga." Image & Narrative 12 (1)
  41. Avila, K. "Boy's Love and Yaoi Revisited". Sequential Tart. Enero de 2005.
  42. Bauer, Carola (2013). Naughty girls and gay male romance/porn : slash fiction, boys' love manga, and other works by Female "Cross-Voyeurs" in the U.S. Academic Discourses. Anchor Academic Publishing. p. 82. ISBN 3954890011. 
  43. McLelland, Mark. The World of Yaoi: The Internet, Censorship and the Global "Boys' Love" Fandom The Australian Feminist Law Journal, 2005.
  44. Wood, Andrea (2006). «"Straight" Women, Queer Texts: Boy-Love Manga and the Rise of a Global Counterpublic». WSQ: Women's Studies Quarterly. 
  45. McLelland, Mark (2000). Male homosexuality in modern Japan. Routledge. p. 131. ISBN 0-7007-1300-X. 
  46. a b Dirk Deppey. «A Comics Reader's Guide to Manga Scanlations». The Comics Journal. Consultado el 11 de julio de 2007. 
  47. a b Elfodiluce, Valeriano (12 de abril de 2004). «L'altra faccia dei manga gay». Gay.it. 
  48. McLelland, Mark (2000). Male homosexuality in modern Japan. Routledge. p. 136. ISBN 0-7007-1300-X. 
  49. Anderson, Tina. «That Damn Bara Article!». Guns, Guys & Yaoi. Consultado el 11 de mayo de 2011. 
  50. Simona (13 de mayo de 2009). «Simona's BL Research Lab: Reibun Ike, Hyogo Kijima, Inaki Matsumoto». Akibanana. Consultado el 29 de agosto de 2009. 
  51. Pandey, Ashish (2005). Dictionary of Fiction. Gyan Books. p. 234. ISBN 8182052629. 
  52. Thompson, Jason (2007). Manga: The Complete Guide. Del Rey. p. 501. ISBN 0345485904. 
  53. a b Tony McNicol (27 de abril de 2004). «Does comic relief hurt kids?». The Japan Times. Archivado desde el original el 27 de mayo de 2012. Consultado el 18 de enero de 2008. 
  54. Milton Diamond y Ayako Uchiyama (1999). «Pornography, Rape and Sex Crimes in Japan». International Journal of Law and Psychiatry 22 (1): 1-22. PMID 10086287. doi:10.1016/S0160-2527(98)00035-1. Consultado el 6 de enero de 2008. 
  55. Lee, Sharon (4 de marzo de 2015). «"Yaoi and Boys' Love"». Wayback Machine. Consultado el 7 de marzo de 2015. 
  56. Suzuki, Kazuko. 1999. "Pornography or Therapy? Japanese Girls Creating the Yaoi Phenomenon". In Sherrie Inness, ed., Millennium Girls: Today's Girls Around the World. London: Rowman & Littlefield, pp. 259–260 ISBN 0-8476-9136-5, ISBN 0-8476-9137-3.
  57. Saitō Tamaki (2007) "Otaku Sexuality" in Christopher Bolton, Istvan Csicsery-Ronay Jr., and Takayuki Tatsumi ed., p. 231 Robot Ghosts and Wired Dreams University of Minnesota Press ISBN 978-0-8166-4974-7
  58. Drazen, Patrick (October 2002). '"A Very Pure Thing": Gay and Pseudo-Gay Themes' in Anime Explosion! The What, Why & Wow of Japanese Animation Berkeley, California: Stone Bridge Press p. 95 ISBN 1-880656-72-8. (en inglés) "The five pilots of Gundam Wing (1995) have female counterparts, yet a lot of fan sites are produced as if these girls never existed."
  59. Fletcher, Dani (Mayo de 2002). Guys on Guys for Girls – Yaoi and Shounen Ai. Sequential Tart.
  60. Fujimoto, Yukari (2013). Manga's cultural crossroads. Taylor and Francis. p. 184. ISBN 1134102836. 
  61. McHarry, Mark (Noviembre de 2003). «Yaoi: Redrawing Male Love». The Guide. Archivado desde el original el 17 de abril de 2008. 
  62. Fermin, Tricia Abigail Santos (2013). «Appropriating Yaoi and Boys Love in the Philippines: Conflict, Resistance and Imaginations Through and Beyond Japan». ejcjs. Consultado el 10 de diciembre de 2014. 
  63. Mayerson, Ginger (1 de abril de 2007). «Ichigenme Volume 1». Sequential Tart. Consultado el 5 de abril de 2009. 
  64. a b Kazumi, Nagaike. «Perverse Sexualities, Perverse Desires: Representations of Female Fantasies and Yaoi Manga as Pornography Directed at Women» 25. U.S.-Japan Women's Journal. p. 76–103. 
  65. McHarry, Mark. (2006) "Yaoi" in Gaëtan Brulotte and John Phillips (eds.). Encyclopedia of Erotic Literature. New York: Routledge, pp. 1445–1447.
  66. a b Mizoguchi, Akiko (Septiembre de 2010). Berndt, Jaqueline, ed. Comics Worlds and the World of Comics: Towards Scholarship on a Global Scale. International Manga Research Center, Kyoto Seika University. p. 145–170. ISBN 978-4-905187-01-1. Consultado el 29 de octubre de 2010. 
  67. Salek, Rebecca (Junio de 2005) More Than Just Mommy and Daddy: "Nontraditional" Families in Comics Sequential Tart
  68. de Bats, Hadrien (2008). Hervé Brient, ed. Homosexualité et manga: le yaoi (en francés). Editions H. p. 17–19. ISBN 978-2-9531781-0-4. 
  69. "Yowie!": The Stateside appeal of boy-meets-boy YAOI comics; AfterElton.com
  70. Wildsmith, Snow. «Yaoi Love: An Interview with Makoto Tateno». Graphic Novel Reporter. Consultado el 28 de noviembre de 2014. 
  71. http://intersections.anu.edu.au/issue37/williams.htm
  72. Suzuki, Kazuko. 1999. "Pornography or Therapy? Japanese Girls Creating the Yaoi Phenomenon". In Sherrie Inness, ed., Millennium Girls: Today's Girls Around the World. London: Rowman & Littlefield, pp. 257–258 ISBN 0-8476-9136-5, ISBN 0-8476-9137-3.
  73. Valenti, Kristy L. (Julio de 2005). «"Stop, My Butt Hurts!" The Yaoi Invasion». The Comics Journal. Consultado el 28 de noviembre de 2014. 
  74. [http://www.mania.com/under-grand-hotel-vol-01_article_123833.html Under Grand Hotel Vol. #01 - Mania.com
  75. Schodt, Frederik L. (1996) Dreamland Japan: Writings on Modern Manga pp. 120–123
  76. Gravett, Paul (2004) Manga: 60 Years of Japanese Comics (Harper Design ISBN 1-85669-391-0) pp. 80–81
  77. McLelland, Mark (2000) "The love between 'beautiful boys' in women's comics" p. 69 Male Homosexuality in Modern Japan: Cultural Myths and Social Realities Richmond, Surrey: Curzon Press ISBN 0-7007-1425-1
  78. Bauer, Carola (2013). Naughty girls and gay male romance/porn : slash fiction, boys' love manga, and other works by Female "Cross-Voyeurs" in the U.S. Academic Discourses. [S.l.]: Anchor Academic Publishing. p. 82.
  79. Nagaike, Kazumi (Abril de 2009). «Elegant Caucasians, Amorous Arabs, and Invisible Others: Signs and Images of Foreigners in Japanese BL Manga». Australian National University. 
  80. Yano Research Reports on Japan's 2009-10 Otaku Market - News - Anime News Network
  81. Strickland, Elizabeth. "Drawn Together." The Village Voice. 2 November 2006.
  82. Cha, Kai-Ming (13 March 2007) Media Blasters Drops Shonen; Adds Yaoi Publishers Weekly
  83. McLelland, Mark (2007). «The International Yaoi Boys' Love Fandom and the Regulation of Virtual Child Pornography: The Implications of Current Legislation». Sexuality Research and Social Policy: Journal of NSRC. p. 93–104. 
  84. Cha, Kai-Ming (10 August 2008) Brokeback comics craze San Francisco Chronicle
  85. Ishikawa, Yu (2008) Yaoi: Fan Art in Japan (PDF) in Compilation of papers and seminar proceedings - Comparative Studies on Urban Cultures, 17–19 September 2008, Osaka City University, pp.37-42 The International School Office, Graduate School of Literature and Human Sciences, Osaka City University. Accessed 9 December 2014.
  86. Kimbergt, Sébastien (2008). Hervé, ed. Homosexualité et manga: le yaoi. Manga: 10000 images (en francés). Editions H. p. 113–115. ISBN 978-2-9531781-0-4. 
  87. Lees Sharon-Ann (Julio de 2006). «Yaoi Publishers Interviews: Part 3 - Be Beautiful». Akiba Angels. Archivado desde el original el 9 de septiembre de 2006. Consultado el 29 de noviembre de 2014. 
  88. O'Connell, M. "Embracing Yaoi Manga: Youka Nitta". Sequential Tart. April 2006.
  89. Fujimoto, Yukari (2013). Jaqueline Berndt, Bettina Kümmerling-Meibauer, ed. Manga's cultural crossroads. Taylor and Francis. p. 172. ISBN 1134102836. 
  90. Dru Pagliassotti (2 de junio de 2008) Yaoi Timeline: Spread Through U.S.
  91. «The Growth of Yaoi». Consultado el 13 de julio de 2007. 
  92. Arrant, Chris (6 de junio de 2006). «Home-Grown Boys' Love from Yaoi Press». 
  93. «Links to Yaoi-Con coverage». 29 de octubre de 2007. 
  94. «German Publisher Licenses Global BL Titles». Abril de 2008. 
  95. «GloBL Previews and Other Stuff». Septiembre de 2007. 
  96. «Yaoi Press Moves Stores and Opens Doors». Consultado el 13 de julio de 2007. 
  97. «Interview: Yamila Abraham». Consultado el 24 de julio de 2011. 
  98. «DramaQueen Announces New Yaoi & Manhwa Titles». Consultado el 13 de julio de 2007. 
  99. «A Year of Yaoi At Iris Print». Consultado el 13 de marzo de 2007. 
  100. «Iris Print Wilts». Consultado el 17 de junio de 2008. 
  101. Malone, Paul M. (Abril de 2009). «Home-grown Shōjo Manga and the Rise of Boys' Love among Germany's 'Forty-Niners'». Intersections: Gender and Sexuality in Asia and the Pacific. 
  102. «Anne Delseit, Martina Peters». Consultado el 25 de agosto de 2016. 
  103. «The Wildside Verlag Blog». Consultado el 25 de agosto de 2016. 
  104. «Fireangels.net Site». Consultado el 25 de agosto de 2016. 
  105. «Sleepless Nights, In These Words – New BL Titles Scheduled For Print». Consultado el 2 de febrero de 2012. 
  106. Keenapan, Nattha: Japanese "boy-love" comics a hit among ThaisJapan Today 2001
  107. Welker, James (2006). «Beautiful, Borrowed, and Bent: "Boys' Love" as Girls' Love in Shôjo Manga». Signs: Journal of Women in Culture and Society. 
  108. a b Antonia, Levi (2008). Mark Westt, ed. The Japanification of Children's Popular Culture. Rowman & Littlefield. p. 147–174. ISBN 0-8108-5121-0. 
  109. McLelland, Mark. Why are Japanese Girls' Comics full of Boys Bonking? Refractory: A Journal of Entertainment Media Vol.10, 2006/2007
  110. Yoo, Seunghyun (2002) Online discussions on Yaoi: Gay relationships, sexual violence, and female fantasy
  111. Solomon, Charles (14 de octubre de 2003). «Anime, mon amour: forget Pokémon—Japanese animation explodes with gay, lesbian, and trans themes». The Advocate. 
  112. Boon, Miriam (24 de mayo de 2007). «Anime North's bent offerings». Xtra!. 
  113. McLelland, Mark (2000). Male homosexuality in modern Japan. Routledge. p. 249. ISBN 0-7007-1300-X. 
  114. Brenner, Robin E. (2007). Understanding Manga and Anime. Libraries Unlimited. p. 137. ISBN 978-1-59158-332-5. 
  115. Lunsing, Wim (2001). Beyond Common Sense: Sexuality and Gender in Contemporary Japan. Kegan Paul International. ISBN 0-7103-0593-1. 
  116. «Roundtable: The Internet and Women's Transnational "Boys' Love" Fandom». University of Wollongong: CAPSTRANS. Octubre de 2007. Consultado el 28 de noviembre de 2014. 
  117. Schodt, Frederik L. (1983) Manga! Manga! The World of Japanese Comics. pages 100–101 Tokyo and New York: Kodansha International. ISBN 0-87011-752-1
  118. Ueno, Chizuko (1989) "Jendaaresu waarudo no "ai" no jikken" ("Experimentando con el "amor" en un mundo sin género"). En Kikan Toshi II, Tokyo: Kawade Shobō Shinsha, ISBN 4-309-90222-7. Thorn, 2004.
  119. Keiko Takemiya. (1993) "Josei wa gei ga suki!?" Bungei shunjū, June, p. 82–83.
  120. Suzuki, Kazuko. (1999) "Pornography or Therapy? Japanese Girls Creating the Yaoi Phenomenon". En Sherrie Inness, ed., Millennium Girls: Today's Girls Around the World. London: Rowman & Littlefield, p.246 ISBN 0-8476-9136-5, ISBN 0-8476-9137-3.
  121. Brenner, Robin (15 de septiembre de 2007). «Romance by Any Other Name». Consultado el 28 de noviembre de 2014. 
  122. Hashimoto, Miyuki. Visual Kei Otaku Identity—An Intercultural Analysis en Intercultural Communication Studies XVI: 1 2007 pp. 87–99
  123. McCaffery, Larry; Gregory, Sinda; Kotani, Mari; Takayuki, Tatsumi (n.d.)The Twister of Imagination: An Interview with Mariko Ohara
  124. Sakakibara, Shihomi (1998) Yaoi genron: yaoi kara mieta mono (An Elusive Theory of Yaoi: The view from Yaoi). Tokyo: Natsume Shobo, ISBN 4-931391-42-7.
  125. Buckley, Sandra (1991) "'Penguin in Bondage': A Graphic Tale of Japanese Comic Books", pp. 163–196, In Technoculture. C. Penley and A. Ross, eds. Minneapolis: University of Minnesota ISBN 0-8166-1932-8
  126. Welker, James (2006). «Beautiful, Borrowed, and Bent: 'Boys' Love' as Girls' Love in Shôjo Manga'». Signs: Journal of Women in Culture and Society. 
  127. Lees, Sharon (Junio de 2006). "Yaoi and Boys' Love" Akiba Angels.
  128. Noh, Sueen (2002). «Reading YAOI Comics: An Analysis of Korean Girls' Fandom». 
  129. Toni Johnson-Woods, ed. (2010). Manga an anthology of global and cultural perspectives. Continuum. p. 46. ISBN 1441107878. 
  130. Keller, Katherine Seme and Uke? Make Me Puke Sequential Tart Febrero de 2008
  131. Blackarmor (19 de febrero de 2008) "A Follow-Up To the Yaoi Debate" http://blackarmor.exblog.jp/7508722/ (en japonés), 2008.
  132. Mizoguchi, Akiko. (2003) "Homophobic Homos, Rapes of Love, and Queer Lesbians: Yaoi as a Conflicting Site of Homo/ Hetero-Sexual Female Sexual Fantasy". Session 187, Association for Asian Studies Annual Meeting, New York, 2003. https://www.asian-studies.org/absts/2003abst/Japan/sessions.htm#187.
  133. Butcher, Christopher (18 de agosto de 2006). A Few Comments About The Gay/Yaoi Divide – Strong enough for a man, but made for a woman...
  134. Johnson, M.J. (Mayo de 2002). "A Brief History of Yaoi". Sequential Tart.
  135. McHarry, Mark. "Identity Unmoored: Yaoi in the West". In Thomas Peele, ed., Queer Popular Culture: Literature, Media, Film, and Television. New York: Palgrave Macmillan, 2007. ISBN 1-4039-7490-X. pp. 187–188.
  136. Thorn, Matt. (1993) "Unlikely Explorers: Alternative Narratives of Love, Sex, Gender, and Friendship in Japanese Girls' Comics." New York Conference on Asian Studies, New Paltz, New York, 16 de octubre de 1993.
  137. «Intersections: Conflicting Discourses on Boys' Love and Subcultural Tactics in Mainland China and Hong Kong». Intersections.anu.edu.au. Consultado el 8 de septiembre de 2009. 
  138. Cha, Kai-Ming. "Embracing Youka Nitta" (Archive). Publishers Weekly. 5/9/2006.
  139. «Intersections: (A)cute Confusion: The Unpredictable Journey of Japanese Popular Culture». Intersections.anu.edu.au. Consultado el 8 de septiembre de 2009. 

Enlaces externos[editar]