LGBT

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Bandera LGBT: el arcoiris ha sido el símbolo elegido para representar la diversidad sexual expresada por el LGBT.

LGBT es la sigla compuesta por las iniciales de las palabras Lesbianas, Gais,[1]Bisexuales y Transexuales. En sentido estricto agrupa a las personas con las orientaciones sexuales e identidades de género relativas a esas cuatro palabras, así como las comunidades formadas por ellas. La expresión tuvo su origen en el idioma inglés en los años noventa, pero estas iniciales coinciden en varios idiomas europeos, entre ellos el español. El término ha sido resultado de una evolución en la que se fueron agregando letras con el fin de incluir a diversas comunidades discriminadas por su sexualidad. Inicialmente se utilizaba la expresión «homosexual» o «gay», pero algunas organizaciones de personas lesbianas y bisexuales cuestionaron la misma como insuficiente, dando paso a la creación de la sigla «LGB». Posteriormente las personas transexuales hicieron una crítica similar dando origen a la sigla «LGBT».[2]

En los últimos años han surgido nuevas ampliaciones de la sigla con el fin de incluir a otras comunidades, como a las personas intersexuales (LGBTI), queer (LGBTQ),[3][4]pansexuales (LGBTP) y asexuales (LGBTA), dando origen a la sigla LGBTQIA, entre otras.[5]​ También las comunidades de personas transexuales y transgénero han sostenido que no corresponde fusionarlas en una sola letra, escribiendo la sigla con doble te (LGBTT).[6]​ Esta tendencia a adicionar letras para incluir nuevas comunidades, ha dado lugar también a la utilización del signo más a continuación de la misma (LGBT+).[7]

Dentro de esta tendencia progresiva, la sigla «LGBT» ha adquirido un sentido amplio, abarcando también a las comunidades no incluidas en esas cuatro letras, enfatizando la diversidad sexual y de identidades de género, incluyendo a las personas que tienen un sexo, una orientación sexual o un género no aceptados por la heteronormalización y el binarismo tradicionales, en lugar de aplicarlo exclusivamente a personas que se definen como lesbianas, gais, bisexuales o transexuales.[2][8][9][10]​ Entre los colectivos que se han ubicado dentro de la noción amplia de LGBT se encuentran las personas identificadas con el poliamor, el BDSM, los diversos tipos de fetichismo, las comunidades de osos y leather, entre otras.[11][12][13]

La sigla se ha establecido como una expresión de auto-identificación colectiva y ha sido adoptada por la mayoría de comunidades y medios de comunicación LGBT en muchos países del mundo.[14][15]​ Sin embargo, algunas personas y comunidades literalmente englobadas por la sigla LGBT o sus ampliaciones, se han manifestado disconformes con la misma.[16]​ Algunos individuos de un grupo pueden sentir que no tienen ninguna relación con los individuos de los otros grupos englobados y encontrar ofensivas las persistentes comparaciones.[17]​ Algunos defienden que las causas de personas transexuales y transgénero no pueden agruparse en la misma denominación que las de las personas lesbianas, homosexuales y bisexuales.[18]​ Esto encuentra su expresión en la corriente del «separatismo gay y lésbico», que mantiene que las lesbianas y los gais deberían formar una comunidad distintiva y separarse de los otros grupos que normalmente se incluyen.[17][19]​ Otras personas, aún viendo con buenos ojos el término, debido a que incluye diferentes identidades y orientaciones, así como por el hecho de ser ampliamente usado, piensan que no es perfecto y que es «políticamente correcto».[20]

Evolución de la sigla[editar]

Antes de la revolución sexual de los años 1960, la cultura occidental no tenía ninguna palabra sin connotación despectiva para definir a las personas que no se ajustaran a lo que en Occidente se había denominado heterosexualidad. Otras culturas, a veces convivientes con la cultura occidental, habían desarrollado sin embargo conceptos no despectivos, como sucede con los conceptos «dos espíritus» o «muxe», de las culturas indígenas americanas. Lo más parecido era «tercer sexo», que provenía de la sexología de los años 1860 y de algunos textos hinduistas, pero nunca alcanzó un uso generalizado.[21][22][23][24][25][26]

A partir de la segunda mitad del siglo XIX aparecen en Occidente términos médicos como «homosexual» y «bisexual» y en la primera mitad del siglo XX aparece la palabra «lesbiana». Los prejuicios y persecuciones de la época hicieron que las personas y centros homosexuales recurrieran en esos países, a la palabra "amistad" o "amor" para referirse a las relaciones homosexuales, aunque la palabra "lesbiana" fue una de las primeras en ser utilizada sin connotaciones negativas, en la Alemania de la década de 1920, en el libro Berlins lesbische Frauen («Las mujeres lésbicas de Berlín») de Ruth Margarete Roellig, publicado en 1928, con el que popularizó a Berlín como centro de la cultura lésbica europea.[27]

Siempre en Occidente, a comienzos de la década de 1950, revistas, organizaciones y clubes homosexuales, comienzan a utilizar frecuentemente la palabra homófilo (que tiene amor por una persona del mismo sexo), con el fin de destacar el amor existente en las relaciones homosexuales y postergar la significación puramente sexual que denotan los conceptos de homosexual y bisexual. La palabra homófilo y sus equivalentes idiomáticos, fue muy utilizada con un sentido positivo, en varios países europeos (Alemania, Bélgica, España,[28]​ Francia, Holanda, Inglaterra, Suecia) y Estados Unidos, en los años cincuenta, sesenta y setenta.[29]​ El término luego dejaría de ser utilizado por los colectivos LGBT, siendo reemplazado por "gay" y "homosexual".

Por entonces la palabra gay comenzó a ser cada vez más usada en Estados Unidos para autoidentificarse, mientras que en los países de habla hispana las primeras organizaciones surgidas a comienzos de la década de 1970, utilizaron la palabra "homosexual" y "lesbiana" para definirse.[2][21][30]​ La agrupación de varones homosexuales y lesbianas, en un conjunto mayor, no fue del agrado de toda la comunidad lésbica. La organización estadounidense Daughters of Bilitis se fracturó en 1970 por tensiones internas debidas a la dirección en la que debían centrarse: el feminismo o los derechos homosexuales.[31]​ Algo similar sucedió en Argentina, que aunque dentro del Frente de Liberación Homosexual actuó un grupo lésbico, el mismo quedó relativamente marginado y la mayor parte del movimiento lésbico actuó dentro de las organizaciones feministas.[30]​ Las feministas lésbicas tomaron como prioridad la igualdad de género, percibiendo como patriarcales las diferencias de roles entre hombres y mujeres o lo butch y femme. Evitaban los roles de género que habían sido dominantes en los bares para lesbianas y se apartaron de los varones homosexuales, que percibían como chovinistas; muchas de ellas rehusaron trabajar con los hombres gais o luchar por sus causas.[32]​ En cambio, las lesbianas que tenían una visión más esencialista, que opinaban que habían nacido homosexuales y que empleaban el término «lesbiana» hasta entonces descriptivo para definir a las de su orientación sexual, generalmente consideraban que las opiniones separatistas y coléricas de las feministas lésbicas eran perjudiciales para la causa de los derechos de los homosexuales.[33]

Las identidades trans, que tuvieron su temprana definición en las nociones de «travestis», «butchs» (machonas) y «drag queens», estuvieron inicialmente incluidas en la denominación genérica de gays u homosexuales.[34][35]​ Los disturbios de Stonewall de 1969, ubicado en los primeros momentos del movimiento LGBT, evidencian poca diferenciación entre las distintas identidades.[34]​ Pero desde mediados de la década de 1970 comenzaron a ganar autonomía con la aparición del término trasgender en inglés, o transgenderista en español.[2][36]​ Entre finales de la década de 1970 y principios de la de 1980, hubo un cambio de percepción, algunos gais y lesbianas se volvieron menos tolerantes con las personas bisexuales o transexuales.[37][38]​ Muchos creían que los transexuales actuaban según los estereotipos de género y que los bisexuales eran sólo homosexuales que tenían miedo de salir del armario y asumir su identidad.[37]​ En la década de 1990 comienza a utilizarse en Argentina la palabra «trans», difundiéndose a toda América Latina a través de REDLACTRANS.[36]​ Dentro de dicha identidad genérica, se incluyen varias identidades, autoreconocidas como «travestis», «transexuales» y «transgénero» femeninas y masculinos.

Los cuatro grupos que conforman el término LGBT tuvieron dificultades a la hora de desarrollar su propia identidad y sus relaciones con los otros miembros del grupo colectivo, en ocasiones excluyéndolos. Estas dificultades siguen vigentes hoy día.[38]

En los años noventa los cuatro colectivos comenzaron a percibirse como componentes de un mismo movimiento, en igualdad valorativa, pero respetuoso de la autonomía y especificidad de cada uno.[38]​ Aunque en el seno de la comunidad LGBT se han visto ciertas polémicas sobre la aceptación universal de los distintos grupos de miembros (las personas transexuales, en particular, han sido en ocasiones marginadas por el grueso de la comunidad LGBT), el término LGBT ha sido un símbolo positivo de la voluntad inclusiva.[8][38]

A pesar de que las siglas «LGBT» no contienen las iniciales de las comunidades más pequeñas, generalmente se acepta que el término incluye a aquellos no identificados por las cuatro letras.[8][38]​ En general, el uso del término LGBT ha ayudado, con el paso del tiempo, a integrar a individuos que de otra forma habrían sido marginados en la comunidad global.[8][38]

Variaciones del término LGBT[editar]

Marcha en 2007 en Buenos Aires. En el cuadro superior derecho se aprecia el uso del término «LGBT» también en los países hispanohablantes.

Existen muchas variantes en las siglas, como el cambio de orden de las letras: LGTB o GLBT, que son las variantes más comunes del término, y las que más frecuentemente se observan en el uso actual.[38]​ Cuando no incluye a las personas transexuales se acorta a veces a LGB.[38][39]​ LGBT o GLBT pueden incluir adicionalmente una «Q» de queer o por aquellos que se están cuestionando su identidad sexual o de género (questioning en inglés, a veces representado además con el símbolo de interrogación; por ejemplo, «LGBTQ», «LGBTQQ» o «GLBTQ?»).[17][40][41]​ Otras variantes pueden añadir una letra «I», que corresponde a ‘intersexuales’, y una o dos «T» más, para diferenciar a ‘transexuales’, ‘transgéneros’ y ‘travestis’,[42][43][44]​ una «A» para ‘asexuales’.[45][46][47][48][49][50]​ Algunos también añaden una «P», que corresponde a ‘pansexuales’ o ‘poliamorosos’, y una «O» para ‘omnisexuales’ o para ‘otros’.[38][51]

El orden de las letras no es estándar, además de las variaciones en las posiciones de las letras L y G en el primer lugar, las letras adicionales menos usadas ya mencionadas, de emplearse, pueden aparecer en casi cualquier orden.[38]​ Las variantes no representan generalmente las diferencias políticas dentro de la comunidad, sino que surgen sencillamente de las preferencias de los individuos y los grupos.[52]​ Algunas personas entienden que los términos transexual e intersexual caen bajo el término global "transgénero", aunque muchos transexuales e intersexuales lo rechazan (ambos por razones distintas).[38]

Críticas[editar]

El término conjunto LGBT o GLBT no genera un consenso entre todos.[16]​ Por ejemplo, algunos argumentan que los problemas y objetivos de las personas transgénero, transexuales y travestis no son las mismas que las de los homosexuales, las lesbianas y las personas bisexuales.[18]​ Este argumento se centra en la idea de que las personas transgénero y la transexualidad tienen que ver con la identidad de género o con el hecho de sentirse hombre o mujer, no con la orientación sexual.[38]​ En cambio, los temas de los LGB son percibidos como un asunto de orientación sexual o de atracción, no de identidad.[38]​ Estas distinciones se han hecho dentro del contexto de la acción política, donde las metas de los LGB pueden ser percibidas como distintas a las metas de las personas transgénero e intersexuales (por ejemplo, legislación sobre matrimonio homosexual entre otros).[38]​ De forma similar, algunos intersexuales quieren ser incluidos en los grupos LGBT y prefieren el término "LGBTI" mientras otros insisten en que no son parte de la comunidad LGBT y desearían que no se les incluyera como parte del término.[3][53]

La situación contraria se da en la corriente del «separatismo gay y lésbico» (que no debe ser confundido con el separatismo lésbico), que sostiene que las lesbianas y los varones gais forman (o deberían formar) una comunidad distintiva y separada de los otros grupos que normalmente se incluyen en la esfera LGBTQ.[17][19]​ Aunque no tengan un número u organización suficientes para ser denominados un movimiento, los separatistas son un elemento activo, vocal y significativo en muchas partes de la comunidad LGBT.[19][54][55]​ En ciertos casos, los separatistas niegan la existencia o el derecho a la igualdad de las orientaciones no monosexuales y de la transexualidad.[55]​ Esto se puede extender hacia una bifobia y una transfobia públicas.[19][55]​ Los separatistas tienen oponentes poderosos: según Peter Tatchell del grupo de derechos humanos OutRage!, separar el movimiento transgénero del LGB sería una «locura política».[56]

Muchas personas han intentado encontrar un término genérico para reemplazar las numerosas abreviaciones existentes.[57]​ Para ello se han intentado usar palabras como «queer» y «arcoíris»,[58]​ pero no se han adoptado de manera generalizada.[55][59]​ «Queer» tiene muchas connotaciones negativas para las personas mayores, que recuerdan el uso de la palabra como un insulto y una provocación, aparte de que el uso negativo del término se sigue dando.[55][59]​ Por otra parte, muchos jóvenes entienden que la palabra «queer» tiene más carga política que «LGBT».[20][59]​ Por su parte, «arcoíris»[58]​ tiene connotaciones que hacen recordar a los hippies, los movimientos New Age y organizaciones como la Coalición Rainbow/PUSH de Jesse Jackson en los Estados Unidos.

El término no ha sido adoptado por todos, al entender algunos que es demasiado políticamente correcto o que es un intento de categorizar grupos distintos de personas en una palabra que suponga una zona gris.[18][20]​ Otra preocupación es que el término LGBT pueda implicar que las preocupaciones y prioridades de los principales grupos representados reciban igual consideración.[18]

La representación de una «comunidad LGBT» o una «comunidad LGB» que lo englobe todo tampoco es apreciada por ciertas personas gais, lesbianas y transgénero, ni por los ontólogos.[17][60][61]​ Algunos no suscriben o aprueban la campaña política y socialmente solidaria de derechos humanos, y la visibilidad que normalmente va con ella, incluyendo las marchas y eventos del orgullo gay.[60][61]​ Creen que agruparse por orientaciones no heterosexuales perpetua el mito de que ser gay/lesbiana/bi hace a una persona deficientemente distinta de otras personas.[17][60]​ Estas personas frecuentemente son menos visibles comparadas a los activistas LGBT más conocidos.[60][61]​ Como es complicado distinguir a esta facción de la mayoría heterosexual, es muy común que la gente suponga que todas las personas agrupadas en el colectivo LGBT apoyan la liberación LGBT y la visibilidad del colectivo en la sociedad, incluyendo el derecho a vivir la vida que uno quiera de un modo distinto al de la mayoría.[60][61][62]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «[...] cuando a una palabra terminada en -y se le añade una s para formar el plural, la -y del singular —que conserva en el plural su valor vocálico— debe transformarse en -i; así, el plural de jersey debe escribirse jerséis; el de espray, espráis; el de gay, gais; el de yóquey, yoqueis, etc. Son, pues, ortográficamente incorrectos en español los plurales terminados en *-ys: *esprays, *gays, *norays, etc.». Citado en RAE y ASALE (2010), «La representación gráfica de los fonemas: uso de la letra y para representar el fonema /i/», Ortografía de la lengua española, Madrid: Espasa Calpe, p. 81, ISBN 978-6-070-70653-0, consultado el 28 de junio de 2017 .
  2. a b c d Swain, Keith W. (21 de junio de 2007). «Gay Pride Needs New Direction» (en inglés). Denver Post. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  3. a b Aragon, Angela Pattatuchi (2006, ISBN 1-56023-645-0). «Challenging Lesbian Norms: Intersex, Transgender, Intersectional, and Queer Perspectives». Haworth Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  4. Guía del activista para usar los Principios de Yogyakarta
  5. «Lesbian, Gay, Bisexual, Transgender, Queer, Intersex, Asexual Resource Center». UCDavis. 
  6. «Conceptos básicos sobre ser lesbiana, gay, bisexual, transexual o transgénero, (LGBTT, por sus siglas)». Lambda Legal. 
  7. «Why the Plus? An effort to include all of our community». LGBT Plus. 
  8. a b c d Shankle, Michael D. (2006, ISBN 1-56023-496-2). «The Handbook of Lesbian, Gay, Bisexual, and Transgender Public Health: A Practitioner's Guide To Service». Haworth Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  9. Khan, Shivananda; Jolly, Susie (eds.). «Sex, Gender and Development: Challenging Heteronormativity». Naz Foundation International. 
  10. Queen, Mary; Farrell, Kathleen; Gupta, Nisha, eds. (2004). Interrupting heteronormativity. Syracuse: The Graduate School of Syracuse University. 
  11. «XXIV Marcha del Orgullo LGBTIQ». CHA. 2015. 
  12. Ruchansky, Emilio (6 de noviembre de 2011). «En un reclamo de identidad». Página/12. 
  13. Pérez, Pablo (2 de marzo de 2008). «Una familia muy anormal». Página/12 (Soy). 
  14. Stone, Terry (2008): «The 2008 Community Center Survey Report: Assessing the Capacity and Programs of Lesbian, Gay, Bisexual, and Transgender Community Centers, artículo en inglés, del 29 de agosto de 2008. CenterLink (antes The National Association of Lesbian, Gay, Bisexual and Transgender Community Centers). Enlace al informe.
  15. «Stylebook Supplement on LGBT Terminology», artículo en inglés, en el sitio web NLGJA (National Lesbian & Gay Journalists Association), 2008. «Stylebook Supplement» (suplemento del manual de estilo).
  16. a b Finnegan, Dana G.; Emily B. McNally (2002, ISBN 1-56023-925-5, 9781560239253). «Counseling Lesbian, Gay, Bisexual, and Transgender Substance Abusers: Dual Identities». Haworth Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  17. a b c d e f Bloodsworth-Lugo, Mary K. (2007, ISBN 0-7914-7221-3). «In-Between Bodies: Sexual Difference, Race, and Sexuality». SUNY Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  18. a b c d Wilcox, Melissa M. (2003, ISBN 0-253-21619-2). «Coming Out in Christianity: Religion, Identity, and Community». Indiana University Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  19. a b c d Mohr, Richard D. (1988, ISBN 0-231-06735-6). «Gays/Justice: A Study of Ethics, Society, and Law». Columbia University Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  20. a b c Halpin, Mikki (2004). «It's Your World--If You Don't Like It, Change It: Activism for Teenagers». Simon and Schuster. pp. 259-260. ISBN 0-689-87448-0. 
  21. a b Ross, E. Wayne (2006, ISBN 0-7914-6909-3). «The Social Studies Curriculum: Purposes, Problems, and Possibilities». SUNY Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  22. Kennedy, Hubert C. (1980): «The "third sex" theory of Karl Heinrich Ulrichs», artículo en inglés, en la revista Journal of Homosexuality, 6 (1-2): págs. 101-103; 1981.
  23. Hirschfeld, Magnus (1904): Berlins Drittes Geschlecht (‘el tercer sexo en Berlín’).
  24. Ellis, Havelock; y Symonds, John Addington (1897): Sexual inversion (‘la inversión del género’).
  25. Carpenter, Edward (1908): «The intermediate sex: a study of some transitional types of men and women», artículo en inglés en el sitio web Fordham.edu (Estados Unidos).
  26. Duc, Aimée (1901): Sind es Frauen? Roman über das dritte Geschlecht (‘¿Estas son mujeres?, una novela acerca del tercer género’).
  27. Tamagne, Florence (2006). A history of homosexuality in Europe. Berlin, London, Paris 1919-1939 (en inglés) (1ª edición). Algora. p. 39-42. ISBN 0-87586-355-8. 
  28. En Barcelona en 1972 se creó la Agrupación Homófila para la Igualdad Sexual (AGHOIS). Herrero-Brasas, Juan A. (2001). La sociedad gay: una invisible minoría. Madrid: FOCA. p. 294. ISBN 9788495440150. 
  29. Minton, Henry (2002). «Departing from Deviance». University of Chicago Press. ISBN 0226530434. Consultado el 1 de enero de 2009. 
  30. a b Benavente, Ana Clara; Gentile, Luisina (2013). «Lesbianas en los ‘70: Pensando los orígenes de una identidad política». VII Jornadas de Jóvenes Investigadores. Buenos Aires: Instituto de Investigaciones Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. 
  31. Esterberg, Kristen (September, 1994). "From Accommodation to Liberation: A Social Movement Analysis of Lesbians in the Homophile Movement." Gender and Society, 8 (3) pp. 424-443.
  32. Faderman, Lillian (1991). Odd Girls and Twilight Lovers: A History of Lesbian Life in Twentieth Century America, Penguin Books. ISBN 0-14-017122-3, pp. 210-211.
  33. Faderman (1991), pp. 217-218.
  34. a b «So, what was Stonewall?». The Transadvocate. 
  35. Garvin, Jeff (2016). Qué nos hace humanos. V&R. ISBN 9789877471892. «Travesti: Esta palabra posee dos acepciones: La primera define a la persona que se viste con las prendas socialmente asignadas al género opuesto al que pertenece, por motivos lúdicos o de entretenimiento. Es decir, no implica identidad de género. Sin embargo en países como Argentina, el término travesti si implica identidad de género y es un término aceptado para referirse a las mujeres no cisexuales o cisgénero.» 
  36. a b Varela, Alejandra (2016). Yo soy trans: Una investigación periodística. Montevideo: Sudamericana. ISBN 9789974732483. «Hacia mediados de la década de 1970, surgió dentro del movimiento homosexual la palabra «trasgenderista» para denominar a las personas que «habitaban» en un género que no era el socialmente esperado. Más adelante en la década de 1990, surge la palabra «trans» específicamente en Argentina y se difunde a través de REDLACTRANS, integrada por personas trans de América Latina y el Caribe. Es una categoría referida a una diversidad de identidades de género; incluye a personas transgénero, travestis y transexuales. Estas tres identidades comparten el hecho de que viven algún tipo de migración en su identidad de género de manera más o menos permanente. En Uruguay, el término «trans» empieza recién a utilizarse recién en 2004-2005. Por su parte, actualmente 'travesti' es una palabra que está en desuso e incluso considerada agraviante.» 
  37. a b Leli, Ubaldo; Jack Drescher (2005, ISBN 0-7890-2576-0). «Transgender Subjectivities: A Clinician's Guide». Haworth Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  38. a b c d e f g h i j k l m n Alexander, Jonathan; Karen Yescavage (2004, ISBN 1-56023-287-0). «Bisexuality and Transgenderism: InterSEXions of The Others». Haworth Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  39. Bohan, Janis S. (1996, ISBN 0-415-91514-7). «Psychology and Sexual Orientation: Coming to Terms». Routledge. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  40. Alder, Christine; Anne Worrall (2004, ISBN 0-7914-6110-6). «Girls' Violence: Myths and Realities». SUNY Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  41. Cherland, Meredith Rogers; Helen J. Harper (2007, ISBN 0-8058-5056-2). «Advocacy Research in Literacy Education: Seeking Higher Ground». Routledge. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  42. «Marcha del Orgullo LGBTTTI, un año más de celebración y demandas políticas». Vanguardia S. A. 27 de junio de 2011. Consultado el 28 de junio de 2011. 
  43. «Inician actividades de la 8.ª Semana Cultural LGBTTTI». Notisureste. 11 de junio de 2010. Consultado el 28 de junio de 2011. 
  44. Bastida, Leonardo (17 de mayo de 2011). «Atiende Centro Comunitario LGBTTTI a 266 personas en un mes». NotieSe. Consultado el 28 de junio de 2011. 
  45. Lebaron, Sarah; Jessica Pecsenye, Becerra Roland, Jon Skindzier (2005, ISBN 1-59658-092-5). «Oberlin College: Oberlin, Ohio» (en inglés). College Prowler, Inc. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  46. Chen, Edith Wen-Chu; Glenn Omatsu (2006, ISBN 0-7425-5338-8). «Teaching about Asian Pacific Americans: Effective Activities, Strategies, and Assignments for Classrooms and Communities (Critical Perspectives on Asian Pacific Americans)» (en inglés). Rowman & Littlefield. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  47. Babb, Florence E. (2001, ISBN 0-292-70900-5). «After Revolution: Mapping Gender and Cultural Politics in Neoliberal Nicaragua». University of Texas Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  48. Padilla, Yolanda C. (2003, ISBN 1-56023-275-7). «Gay and Lesbian Rights Organizing: Community-based Strategies» (en inglés). Haworth Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  49. Swigonski, Mary E.; Robin S. Mama, Kelly Ward, Matthew Shepard (2001, ISBN 1-56023-257-9). «From Hate Crimes to Human Rights: A Tribute to Matthew Shepard». Haworth Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  50. «About Us» (en inglés). Gay, Lesbian, Bisexual, Transsexual, Transgender, Two-Spirit Queer Community Centre Inc. 2006. Archivado desde el original el 23 de noviembre de 2015. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  51. O'Rourke, P. J. (2001, ISBN 0-8021-4198-6). «Peace Kills: America's Fun New Imperialism» (en inglés). Grove Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  52. Brown, Catrina; Tod Augusta-Scott (2006, ISBN 1-4129-0988-0). «Narrative Therapy: Making Meaning, Making Lives». Sage Publications Inc. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  53. Makadon, Harvey J.; Kenneth H. Mayer, Jennifer Potter, Hilary Goldhammer (2008, ISBN 1-930513-95-X). «The Fenway Guide to Lesbian, Gay, Bisexual, and Transgender Health». ACP Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  54. Blasius, Mark (1994, ISBN 1-56639-173-3). «Gay and Lesbian Politics: Sexuality and the Emergence of a New Ethic». Temple University Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  55. a b c d e Blasius, Mark (2001, ISBN 0-691-05867-9). «Sexual Identities, Queer Politics: Lesbian, Gay, Bisexual and Transgender Politics». Princeton University Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  56. Abrehart, David. «Lesbian, Gay, Bisexual - but Why Transgender?, Mothership Gay Dating». Consultado el 24 de junio de 2009. 
  57. Atkins, Dawn (1998, ISBN 0-7890-0463-1). «Looking Queer: Body Image and Identity in Lesbian, Bisexual, Gay, and Transgender Communities». Haworth Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  58. a b En el idioma español se utiliza la palabra «arcoíris» (cuyo plural es «los arcoíris»), ya que si se separara en dos, como «arco iris», generaría el plural inexistente «los arcos iris».
  59. a b c Armstrong, Elizabeth A. (2002, ISBN 0-226-02694-9). «Forging Gay Identities: Organizing Sexuality in San Francisco, 1950–1994». University of Chicago Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  60. a b c d e Sycamore, Matt Bernstein (2005, ISBN 1-932360-56-5). «That's Revolting!: Queer Strategies for Resisting Assimilation». Soft Skull Press. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  61. a b c d Carlsson, Chris (2005, ISBN 1-931404-05-4). «The Political Edge». City Lights Books. Consultado el 5 de julio de 2008. 
  62. Leondar-Wright, Betsy (2005, ISBN 0-86571-523-8). «Class Matters: Cross-Class Alliance Building for Middle-Class Activists». New Society Publishers. Consultado el 5 de julio de 2008. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]