Iglesia Adventista del Séptimo Día

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Iglesia Adventista del Séptimo Día
Seventh-day Adventist Church logo in Spanish.png
General Conference.jpg
Sede mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Silver Spring (Maryland)
Generalidades
Clasificación Protestante
Orientación Adventista
Forma de gobierno Representativo
Ubicación Mundial
Orígenes
Origen Movimiento Millerita
Organización 21 de mayo de 1863
Bandera de Estados Unidos Battle Creek, Míchigan
Fundadores John N. Andrews
Joseph Bates
Hiram Edson
Ellen G. White
James White
Administración
Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día[1]
Sede Bandera de Estados Unidos Silver Spring, Maryland[2]
Presidente Ted N. C. Wilson[3]
Cifras
Miembros 20 008 789 [4]
Iglesias 81 552[5]
Pastores 19 020[5]
Hospitales 175[5]
Escuelas primarias 5332[5]
Escuelas secundarias 2296[5]
Universidades 115[5]
Sitio web
adventist.org
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La Iglesia Adventista del Séptimo Día[n. 1]​ es una denominación cristiana[7]protestante,[8]​ distinguida por su observancia del sábado[n. 2]​ como día de reposo y por su énfasis en la creencia de una inminente segunda venida de Jesucristo.[10][11][12][13]​ La denominación surgió del movimiento Millerista en Estados Unidos a mediados del Siglo XIX, y fue establecida formalmente en 1863.[13]​ Entre sus fundadores destaca Ellen G. White, cuyos extensos escritos continúan siendo altamente valorados por esta iglesia.[11]

Gran parte de la teología adventista corresponde a enseñanzas protestantes comunes, como la autoridad infalible de las Sagradas Escrituras, la Trinidad y la salvación por gracia. Sin embargo, presentan importantes creencias distintivas, como el estado inconsciente de los muertos, el juicio investigador y la observancia del sábado como día de reposo.[7]​ La iglesia es conocida por su énfasis en la salud y la alimentación —promoviendo activamente el vegetarianismo—,[12]​ la educación, la protección de la libertad religiosa, y sus principios y estilos de vida conservadores.[13]

La iglesia mundial se rige de una manera democrática; esto significa que sus miembros escogen delegados cada cinco años para la elección de nuevos líderes, forman la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, con regiones más pequeñas administradas por divisiones, uniones, misiones/asociaciones y distritos. Actualmente cuenta con más de 20 millones de miembros, tiene una presencia misionera en más de 200 países y territorios y se diversifica étnica y culturalmente. La iglesia administra numerosas escuelas, universidades, hospitales, clínicas, institutos y casas editoriales en todo el mundo, así como una destacada organización humanitaria conocida como ADRA, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales.

Historia[editar]

Orígenes[editar]

William Miller, principal impulsor del movimiento adventista.

El surgimiento del adventismo se enmarca dentro del Segundo Gran Despertar religioso, ocurrido durante la primera mitad del siglo xix. La inestabilidad político-social —provocada por las Guerras Napoleónicas[14]​ suscitó un reavivamiento en el estudio de las profecías bíblicas por parte de un grupo interdenominacional de protestantes, quienes consideraron acontecimientos como el Terremoto de Lisboa de 1755, el Día oscuro de Nueva Inglaterra en 1780 y la lluvia de meteoros de 1833, como señales del inminente retorno de Jesucristo.[15]​ El interés profético fue estimulado por los estudios apocalípticos de Isaac Newton[14][16][17]​ y por la obra La venida del Mesías en gloria y majestad del jesuita chileno Manuel Lacunza.[14][18][19]

Uno de los creyentes más entusiastas fue William Miller, un granjero bautista de Nueva York, quien en 1818, tras dos años de intenso estudio de las profecías bíblicas, llegó a la conclusión —basándose en textos como Daniel 8, 14.  y aplicando el principio día por año— que Jesucristo volvería a la tierra alrededor del año 1843.[20][21][22]

Millerismo y el gran chasco[editar]

En 1831, Miller comenzó a propagar sus ideas, dando inicio a un movimiento que atrajo a unas cincuenta mil personas de distintas confesiones religiosas, muchos de los cuales fueron expulsados de sus iglesias de origen al adherirse al Millerismo.[21]​ Las ideas de Miller fueron difundidas por Joshua V. Himes,[20]pastor bautista, mediante la edición de las revistas Signs of the Times y The Midnight Cry, y la publicación de numerosos folletos.[22]​ Junto a Himes y otros líderes, Miller fijó definitivamente la fecha del regreso de Cristo para el 22 de octubre de 1844.[20][22]Cuando esto no ocurrió,[23]​ la mayoría de sus seguidores abandonaron el movimiento, retornando a sus iglesias de origen.[22]

Organización de la iglesia[editar]

James y Ellen White, pioneros de la Iglesia Adventista.

Un grupo minoritario continuó estudiando los textos bíblicos, intentando encontrar una respuesta a la fallida predicción.[22]​ Algunos llegaron a la conclusión de que los cálculos de Miller eran correctos, pero había errado en la interpretación de la «purificación del santuario» mencionada en Daniel 8, 14. .[23]​ Ellos consideraron que el texto se refería a la «purificación del santuario celestial» y no a la segunda venida de Cristo,[22]​ acontecimiento que continuaron considerando inminente, pero evitando en lo sucesivo señalar una fecha concreta.[24]​ Dentro de este grupo destacaban Hiram Edson, impulsor de la doctrina del santuario celestial; Joseph Bates, marino jubilado que había invertido toda su fortuna en la propagación del mensaje millerita;[25]​ y James White y Ellen Harmon, quienes contrajeron matrimonio en 1846.[26]​ Bates se convirtió en el principal defensor de la observancia del sábado como día de reposo,[25]​ creencia adoptada de los Bautistas del Séptimo Día, y pronto aceptada por los líderes del movimiento adventista.[22][23]

Inicialmente, los adherentes del millerismo no tenían la intención del formar una nueva iglesia, pero tras el gran chasco se vieron en la necesidad de contar con una institución que coordinara la difusión de sus creencias.[27]​ En 1853 —como primer paso hacia una organización formal— se inició la entrega de credenciales pastorales, y en 1860 los creyentes acordaron la creación de una entidad que pudiera ser legalmente propietaria de las casas de culto y de una imprenta adquirida en 1855, que hasta ese momento se encontraban a nombre de James White.[27]​ En la asamblea, celebrada en Battle Creek, Míchigan, escogieron ser conocidos como adventistas del séptimo día.[22][27]

La organización oficial de la iglesia se realizó el 21 de mayo de 1863, al constituirse la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, que contaba inicialmente con 3500 miembros, distribuidos en 125 iglesias que eran dirigidas por 30 pastores.[22]​ Como presidente de la iglesia fue elegido en forma unánime James White, quien declinó el cargo, el cual fue ocupado finalmente por John Byington.[27]

Consolidación y crecimiento[editar]

A partir de 1870, la iglesia se volvió hacia el trabajo misionero, triplicando su membresía a 16 000 en 1880 y estableciendo presencia más allá de los Estados Unidos a finales del s. xix. El rápido crecimiento continuó, llegando a 75 000 miembros en 1901. En ese tiempo, la denominación operaba dos colegios, una escuela de medicina, una docena de academias, 27 hospitales y 13 casas publicadoras. En 1945, la iglesia reportaba 210 000 miembros en los Estados Unidos y Canadá, y 360 000 en el extranjero; contaba con un presupuesto de $USD 29 millones y la cantidad de alumnos en sus instituciones educativas llegaba a 140 000.[28]

Por gran parte del s. xix, la iglesia luchó a medida que se formaban sus creencias y doctrinas fundamentales, especialmente por un número de teólogos que apoyaban la doctrina del arrianismo (aunque Ellen White estaba en contra de ella).[29]​ Esto, junto a otras posturas teológicas de la iglesia, llevó al consenso entre grupos Protestantes conservadores de calificarla como una secta.[30][31][32][33]​ Sin embargo, la Iglesia Adventista adoptó su postura oficial respecto a la Santísima Trinidad a comienzos del siglo xx y comenzó a dialogar con otros grupos protestantes hacia la mitad del s. xx, ganando poco a poco reconocimiento como iglesia protestante.

Creencias[editar]

Biblia de Gutenberg expuesta en la Biblioteca Pública de Nueva York
Los adventistas sostienen que la Biblia es la Palabra de Dios y la única fuente de sus creencias.

Los adventistas del séptimo día basan su doctrina en las cinco solas que resumen las creencias teológicas básicas de los protestantes: la Biblia como la única norma de fe y práctica de los cristianos,[34]Cristo como único mediador entre Dios y los hombres,[35]​ y la salvación como un don divino recibido únicamente mediante la fe,[36]​ que tiene el propósito de vivir una vida que glorifique solamente a Dios.[37]

La Iglesia se ha mostrado reacia a la formalización de un credo, argumentando que «La Biblia y solo la Biblia» constituye su único credo.[38]​ Sin embargo, debido a la necesidad de una publicación oficial que permitiera a la comunidad comprender mejor la fe adventista, un comité de la Asociación General preparó un documento que exponía en forma abreviada las principales enseñanzas de la denominación.[38]​ Esta declaración —que incluía 22 afirmaciones— fue publicada por primera vez en el anuario institucional de 1931, y permaneció vigente hasta que la sesión de la Asociación General realizada en 1980 la reemplazó con un resumen similar pero más amplio, que contenía 27 párrafos publicados bajo el título de Creencias Fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día.[38]

Con el objetivo de asegurar que no se interpretara el documento como un credo inmodificable, el año 2000 se añadió un preámbulo, expresando que «Estas creencias, tal como se presentan aquí, constituyen la forma como la iglesia comprende y expresa las enseñanzas de la Escritura. Se pueden revisar estas declaraciones en un congreso de la Asociación General, si el Espíritu Santo lleva a la iglesia a una comprensión más plena de la verdad bíblica o encuentra un lenguaje mejor para expresar las enseñanzas de la Santa Palabra de Dios.»[38]​ Una expansión y revisión tal ocurrió el año 2005 al aprobarse una declaración adicional, quedando resumida la doctrina de la iglesia en 28 creencias fundamentales. La aceptación pública de estas creencias es prerrequisito para el bautismo y —por lo tanto— para ser llegar a ser miembro de la Iglesia.[39]

Casi todas las creencias de la Iglesia Adventista son compartidas por uno o más grupos cristianos. Sin embargo, algunas son rasgos distintivos de esta denominación.[40]

Creencias comunes con el cristianismo tradicional[editar]

Carl Bloch, El Sermón del Monte (1877).
Los adventistas creen que Jesucristo es Dios y que ha existido eternamente.

Los adventistas del séptimo día comparten con los cristianos y los credos protestantes históricos la creencia en un solo Dios creador, sustentador y gobernante del universo, que es omnipotente, omnisciente y omnipresente.[41]​ Profesan que la divinidad es una unidad de tres personas coeternas: Dios el Padre,[42]Dios el Hijo[43]​ y Dios Espíritu Santo.[44]

Creen también que las Sagradas Escrituras —que abarcan el Antiguo y el Nuevo Testamento— son la revelación inspirada de Dios a los hombres, y constituyen la única regla de fe y práctica.[45]

Sostienen que Jesucristo es Dios en toda la extensión de la palabra, y que ha existido con el Padre desde toda la eternidad. Se encarnó mediante una concepción milagrosa y un nacimiento virginal, y vivió una vida sin pecado en la tierra. Su muerte vicaria y expiatoria es suficiente por sí misma para la redención de la humanidad. Al tercer día resucitó de la tumba, y posteriormente ascendió literal y físicamente al cielo, donde ejerce como mediador ante el Padre.[46]​ Retornará a la tierra en una segunda venida inminente, literal, personal, visible y de alcance mundial.[47]

Consideran además que el hombre fue creado inmaculado, pero que por su subsiguiente caída entró en un estado de separación y depravación. Sin embargo, puede alcanzar la salvación únicamente por gracia, a través de la fe en el sacrificio de Jesús en la cruz.[48]​ La entrada a la vida nueva en Cristo es mediante el bautismo, una confesión pública de la muerte del viejo hombre y del nuevo nacimiento. La iglesia es la comunidad de creyentes que confiesan que Jesucristo es Señor y Salvador,[49]​ un cuerpo con muchos miembros, llamados de toda nación, raza, lengua y pueblo.[50]​ De esta forma, enseñan que el hombre es justificado por la fe, santificado por la morada interior de Cristo a través del Espíritu Santo, y será glorificado en la resurrección o traslación de los santos, cuando Jesucristo retorne a la tierra.[51]​ En la Tierra Nueva, Dios proporcionará un hogar eterno para los redimidos y un ambiente perfecto para la vida, el amor, el gozo y el aprendizaje eternos en su presencia.[52]

Por último, comparten que el matrimonio fue establecido por Dios en el Edén para que fuera una unión para toda la vida entre un hombre y una mujer,[53]​ que habrá un juicio de todos los hombres,[54]​ y que el evangelio ha de ser predicado como testimonio a todo el mundo.[40]

Creencias comunes con algunos grupos cristianos[editar]

Rembrandt, Moisés con las Tablas de la Ley (1659).
Los diez mandamientos son considerados por los adventistas la norma de vida y conducta para la humanidad.

En cuanto a ciertas doctrinas controvertidas entre los cristianos, los adventistas del séptimo día sostienen uno de entre dos o más puntos de vista.[40]

Aseveran que los Diez Mandamientos son la norma de vida y conducta para los hombres de todos los tiempos, rechazando que el decálogo haya cambiado o que haya sido abolido.[55]​ Comparten con los bautistas del séptimo día y otros grupos la creencia en que el séptimo día de la semana, el sábado, es el día de reposo bíblico. Niegan que haya sido abolido, que haya pasado a ser el primer día o que sea meramente una séptima parte del tiempo.[56]

Manifiestan que la humanidad es libre para escoger o rechazar el ofrecimiento de salvación mediante Cristo, negando que Dios haya predeterminado que algunos hombres se salven y que otros se pierdan.[40]​ Afirman que el hombre fue dotado en la creación de inmortalidad condicional, rechazando que las personas tengan inmortalidad innata o un alma inmortal.[57]​ Los malvados serán castigados con sufrimiento y una destrucción completa en el lago de fuego. No creen en un infierno que arderá eternamente en el que las almas serán atormentadas sin fin.[58]

Consideran que los creyentes son responsables por el uso adecuado del tiempo, de las capacidades y posesiones, y de las bendiciones de la tierra y sus recursos, los cuales Dios colocó bajo su cuidado. Promueven el diezmo como el plan de Dios para el sostenimiento de la iglesia, negando que este fuese instruido únicamente para los judíos.[59]

Sobre el bautismo, creen que debe administrarse únicamente por inmersión; no mediante aspersión, derramamiento, inmersión triple u otras formas.[60]​ Enseñan que ha de practicarse la ordenanza instituida por Cristo de lavarse los pies unos a otros en ocasión de la Cena del Señor; no creen que tal cosa fuera meramente un acomodo a las costumbres y necesidades de aquellos tiempos.[61]

Por otra parte, los adventistas creen que Dios creó el mundo en seis días literales, rechazando que la creación se efectuara a lo largo de miles de millones de años o de procesos evolutivos.[62]

Respecto a la interpretación profética,[n. 3]​ consideran que el punto de vista acertado es planteado de forma idónea por lo que se conoce como la escuela historicista,[n. 4]​ frente a los sistemas seguidos por preteristas[n. 5]​ y futuristas.[n. 6]

Sostienen que la Iglesia y el Estado deberían actuar en esferas completamente separadas. Niegan que, en un esfuerzo por controlar la religión o las actividades religiosas de los hombres, la Iglesia deba dominar al Estado, o el Estado deba gobernar a la Iglesia.[40]

Finalmente, promueven la abstinencia de prácticas tales como el uso de bebidas alcohólicas y del tabaco. Consideran que la indulgencia en estas cosas no es representativa del carácter de Dios.[64]

Creencias distintivas[editar]

En algunas áreas del pensamiento cristiano, las doctrinas de los adventistas del séptimo día no son compartidas por ninguna otra denominación.[40]

Creen que hay un santuario en el cielo donde Cristo ministra como sumo sacerdote y mediador en dos fases diferenciadas, la primera de las cuales culminó en 1844. Consideran además que habrá un juicio investigador en el que se decidirán los destinos de todos los hombres antes de la segunda venida de Cristo.[65]

Afirman que el don profético —o «espíritu de profecía»— es uno de los dones del Espíritu prometidos a la iglesia de los últimos días,[66]​ y que ese don fue manifestado a la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la obra y escritos de Ellen G White.[67]

Consideran que el sello de Dios y la marca de la bestia, mencionados en el libro de Apocalipsis, son los símbolos de las fuerzas opuestas del bien y el mal en el último gran conflicto antes de que Cristo venga por segunda vez.[68]

Por último, enseñan que los tres ángeles de Apocalipsis 14 representan la proclamación del último mensaje de Dios al mundo en preparación para la venida de Cristo.[69]

Prácticas y costumbres[editar]

Actividades del sábado en la Iglesia[editar]

Iglesia Adventista en Loma Linda, California.

Para santificar el sábado, los adventistas se abstienen de actividades laborales en dicho día. Además evitan participar en otras formas de recreación seculares como competencias deportivas, ir de compras o mirar programas de televisión. Sin embargo, paseos al aire libre, actividades orientadas a la vida familiar, trabajo caritativo y otras actividades de carácter compasivo son permitidas.

Gran parte del viernes es usado en la preparación del sábado; por ejemplo, preparar la comida para el sábado, ordenar la casa, lavar y planchar, etc. Algunos adventistas se reúnen el viernes por la tarde para recibir el sábado.

Servicio de adoración[editar]

El sábado de mañana comienza con el estudio de la Biblia que en la mayoría de los países comenzará normalmente a las 9:00, con la «escuela sabática», la cual es un momento de estudio de la Biblia con un folleto como apoyo para el estudiante. Este folleto es distribuido a todas las iglesias adventistas en el mundo, teniendo un tema de estudio en común durante un trimestre.

Cada clase de escuela sabática consta con su propio folleto de estudio. Estos son, de acuerdo a la edad: Cuna (0-2 años), Infantes (3-5), Primarios (6-9), Intermediarios o Menores (10-12), Adolescentes (13-15), "Juveniles " (15-17) y Adultos (18 en adelante). En este estudio bíblico filial que puede incluir cantos, relatos misioneros, oraciones y el estudio de la Biblia que se extenderá hasta alrededor de las 10:45. Se forman varios grupos en los cuales los temas bíblicos y preguntas prácticas son discutidos con libertad. Luego de dar el informe misionero y los anuncios correspondientes a la iglesia, la congregación se reunirá nuevamente para un servicio de iglesia que sigue un formato evangélico que puede diferir de iglesia a iglesia pero que siempre tendrá un sermón como característica principal, lectura de la Biblia, entonación de himnos del Himnario Adventista, recolección de diezmos y ofrecimiento.

La Cena del Señor[editar]

Los miembros de la Iglesia Adventista practican la cena del Señor (conocida en otras denominaciones como eucaristía) unas cuatro veces al año, la cual es un servicio abierto para miembros y no-miembros de la iglesia, que consta de renovar votos con Dios ya que al ser bautizados se vuelve a nacer, basado en el Juan 13. . El servicio incluye una ceremonia de lavamiento de los pies y la participación de la Cena del Señor que consiste de panes sin levadura y jugo de uva no fermentado.

En algunas iglesias, los miembros y otros amigos pueden quedarse en ella para un almuerzo a la canasta, para el cual todos contribuyen con un plato. Las actividades del sábado de tarde pueden variar mucho dependiendo del contexto cultural, étnico y social.[70]

Actividades misioneras[editar]

Miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día por millón de habitantes en cada país.

Las actividades de extensión misionera de la Iglesia Adventista apuntan tanto a no creyentes como a creyentes de otras denominaciones. Los Adventistas del Séptimo Día creen que Cristo ha llamado a los que creen en él para predicar en todo el mundo. Como tal, la Iglesia tiene presencia en más de 200 países en el mundo. Sin embargo, los adventistas son cautelosos para asegurarse de que el evangelismo no estorbe los derechos básicos del individuo. La libertad religiosa es una postura que la Iglesia Adventista del Séptimo Día apoya y promueve. Los esfuerzos evangélicos adventistas tradicionales consistían en misiones urbanas y la distribución de folletos como The Present Truth (La verdad presente), que fue publicada por James White desde 1849.

Los adventistas, como lo demuestra su distribución extensa de folletos, al igual que sus ancestros milleristas, por mucho tiempo han sido propulsores de los ministerios basados en los medios de difusión. Hasta que J. N. Andrews fue enviado a Suiza en 1874, los esfuerzos mundiales adventistas consistían enteramente en la circulación de folletos (como los de White) en muchos lugares. La lectura de dichos materiales fue la razón primaria por la cual Andrews eventualmente fue llamado para viajar ultramar. En el último siglo, dichos esfuerzos también han involucrado la utilización de los medios de comunicación modernos tales como la radio y la televisión. El primero de estos fue el programa radiofónico de H. M. S. Richards, Voice of prophecy (‘La voz de la profecía’), que inicialmente fue transmitido desde Los Ángeles en 1929.

Salud y dieta[editar]

Desde su fundación en 1863, la integridad y la salud han sido un énfasis de la Iglesia Adventista.[71]​ Los Adventistas del Séptimo Día presentan un mensaje de salud que recomienda el vegetarianismo[72]​ y se espera la abstinencia de carne de cerdo, sangre, crustáceos, y otros alimentos proscritos como «animales inmundos» en Levítico 11.  y Deuteronomio 14, 3-21. , al igual que la abstinencia de alcohol y tabaco u otras drogas.[73]​ Los adventistas se abstienen de estos alimentos como deseo de mantener un estilo de vida saludable honrando a Dios en el cuidado de sus cuerpos pues lo consideran, según 1 Corintios 3, 16-17. , templo del Espíritu Santo.

Los pioneros de la Iglesia tuvieron mucho que ver en la aceptación habitual de los cereales para el desayuno en la dieta occidental, y el "concepto moderno de cereales" se originó entre los adventistas.[74]John Harvey Kellogg fue uno de los fundadores de la obra de la salud para los Adventistas. Su desarrollo de los cereales para el desayuno como un alimento saludable llevó a la fundación de la Compañía Kellog's por su hermano William. Tanto en Australia como en Nueva Zelanda, la "Sanitarium Health Food Company", propiedad de la iglesia, es un importante productor de alimentos saludables y/o vegetarianos, más prominentemente "Weet-Bix".

Según estudios la expectativa de vida promedio es de 88 años entre los miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.[75][76]

Ética y sexualidad[editar]

La posición oficial de los adventistas con respecto al aborto es que no se aprueban los abortos por razones de control de natalidad, selección de sexo, u otras conveniencias, solo se permite cuando la vida de la madre se ve amenazada.

Según una declaración oficial de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, los adventistas no llevan a cabo matrimonios homosexuales.[77][78]​ Dentro del matrimonio, el adulterio es la única circunstancia en la que se permite el divorcio.

Los adventistas creen y animan a sus feligreses a abstenerse de tener relaciones prematrimoniales. La iglesia discrepa con las parejas de hecho, o dicho de otra manera, que las parejas convivan sin estar casadas. [79]

Organización[editar]

La Iglesia Adventista del Séptimo Día está organizada con una estructura jerárquica bien definida, que concede poderes y responsabilidades a representantes y oficiales. Seis niveles definen la estructura de la Iglesia, desde el creyente individual hasta la organización mundial.

  1. La iglesia local está compuesta de creyentes individuales.
  2. El distrito está compuesto por una o varias iglesia o filiales que son dirigidas por un pastor.
  3. El campo o misión/asociación, se compone de varios distritos en un territorio definido que puede abarcar toda una región o parte de ella.
  4. La unión se compone de campos y misiones/asociaciones dentro de un territorio mayor (frecuentemente un grupo de regiones o un país entero).
  5. La División se compone de las uniones, abarca un determinado número de países. Cabe resaltar que la Iglesia Adventista no considera las divisiones como un nivel de la organización ya que son una representación de la Asociación General en un determinado territorio.
  6. La Asociación General, es la unidad más extensa de la organización, se compone de todas las Divisiones de todas partes del mundo. Estas Uniones están agrupadas en divisiones de la asociación general, con responsabilidad administrativa para áreas geográficas particulares, que abarcan normalmente continentes enteros o gran parte de ellos.[80]

Misión adventista[editar]

Educación[editar]

La Iglesia Adventista administra un sistema educacional unificado en que operan unas 7 806 escuelas primarias y secundarias, al igual que colegios, universidades, seminarios y escuelas de medicina en más de 145 países en el mundo. Este sistema educacional involucra unos 86 800 docentes y cerca de 1 700 000 estudiantes.[81]

Salud[editar]

Centro Médico de la Universidad de Loma Linda, California.

Los adventistas mantienen en funcionamiento hospitales y otras instituciones relacionadas con la salud en todo el mundo. El más emblemático es Loma Linda University Medical Center, en California. En América se puede mencionar:

Ayuda humanitaria[editar]

Logo ADRA.

La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales, ADRA es la rama humanitaria mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, establecida con el propósito específico de desarrollar económica y socialmente comunidades desfavorecidas y ayudar a paliar efectos de desastres.

ADRA Internacional cumple su misión en 131 países,[98]​ sin discriminación por raza, género o creencias políticas o religiosas. Opera en cinco actividades principales: seguridad alimenticia, desarrollo económico, primeros auxilios, respuesta a desastres y catástrofes y educación básica.

Desde hace más de 50 años la Iglesia Adventista ha estado activamente promoviendo la ayuda humanitaria a través del trabajo de la ADRA, que trabaja como una agencia no sectaria de ayuda humanitaria en 131 países del mundo. ADRA ha sido conferida el Estado Consultivo General por la comisión de Economía y Sociedad de las Naciones Unidas. En todo el mundo, ADRA emplea más de 4000 personas para ayudar tanto a proveer ayuda humanitaria en las crisis y el desarrollo en situaciones de pobreza.

ADRA está considerada por los organismos internacionales como una red de agencias de ayuda humanitaria y de desarrollo. Es una ONG confesional que, estando vinculada a la Iglesia Adventista, mantiene su estructura y organización administrativa de manera independiente. En los momentos actuales está actuando en más de 140 países.

Medios de comunicación[editar]

Los adventistas han estado en la vanguardia del evangelismo a través de los medios de comunicación.[99]​ El programa It is written (‘Escrito está’) fue el primer programa religioso que fue transmitido en colores. Hoy, la iglesia cuenta con varios canales como The Hope Channel (‘Canal Esperanza’),[100]​ 3ABN o The Three Angels Broadcasting Network (‘La red de difusión de los tres ángeles’), los cuales operan internacionalmente, transmitiendo las 24 horas del día tanto por cable como por satélite. También cuentan con un estudio de televisión (Nuevo Tiempo) ubicado en la ciudad de San Pablo en Brasil, el cual transmite por su programación de radio, televisión e Internet tanto en español como en portugués.

En Chile cuenta con una red de 33 radiodifusoras[101]Nuevo Tiempo Chile, y un canal de televisión abierta con el mismo nombre, que se puede sintonizar en las principales ciudades del país.

En Costa Rica también cuenta con la emisora Radio Lyra 88.7 FM de cobertura nacional con sus oficinas en la provincia de Alajuela, en las instalaciones de la Universidad Adventista de Centroamérica.

En El Salvador actualmente se encuentra Radio Adventista 96.5 FM, transmitiendo desde San Salvador. El 9 de agosto del 2003 se iniciaron las transmisiones de la red satelital Nuevo Tiempo Perú, desde la ciudad de Lima al presente, conforman esta red 17 emisoras a nivel nacional, dial en Lima 1038 AM.

En Guatemala se inició la transmisión como repetidora de una radio centroamericana, luego creando su propia estación con el nombre de Unión Radio, obteniendo el permiso para transmitir en AM y FM.

En República Dominicana cuenta con la emisora Radio Amanecer Internacional sintonizada en AM y en FM con más de una década en el aire, que se escucha en todo el país.

En Puerto Rico cuenta con Radio Paraíso 92.9 FM, la cual cubre aproximadamente tres cuartas partes de la isla, y Radio Sol 92.1 FM, la cual cubre la zona restante.

Críticas[editar]

La Iglesia Adventista del Séptimo Día ha recibido diversas críticas en distintos ámbitos, incluyendo sus doctrinas, que incluso han sido catalogadas de heréticas. También se ha criticado el rol de profetisa de Ellen G. White dentro de la iglesia. Y por otra parte el punto de vista exclusivista de algunas de sus creencias.[102]

Críticas a las doctrinas[editar]

Críticos como el teólogo calvinista Anthony Hoekema (quien sentía que los adventistas estaban más de acuerdo con el Arminianismo), sostenía que algunas de las doctrinas adventistas eran heréticas. Tales doctrinas de acuerdo a Hoekema incluyen, el punto de vista aniquilacionista del infierno, el juicio investigador (y una visión relacionada con la expiación en el cristianismo), el Sábado; además el autor afirma que la doctrina adventista sufre de legalismo.[103]

Mientras que algunos críticos como Hoekema han clasificado al Adventismo como una secta sobre la base de sus doctrinas atípicas,[30][31]​ ha sido aceptada como una iglesia por grupos evangélicos desde las reuniones y discusiones con los protestantes desde 1950.[104]​ Notablemente, Billy Graham invitó a los adventistas a formar parte de sus cruzadas después de que la revista Eternity, una revista cristiana conservadora editada por Donald Barnhouse, publicara en 1956 que los adventistas son cristianos, incluso más tarde afirmó: "Son sensatos en las grandes doctrinas del Nuevo Testamento incluyendo la gracia y la redención a través del sacrificio vicario de Jesucristo 'de una vez y para siempre'".[105]​ Walter Martin, quien es considerado por muchos como el padre del movimiento apologético anti-sectas dentro de las Iglesias evangélicas, escribió The Truth About Seventh-day Adventists(La verdad sobre los Adventistas del Séptimo Día) (1960) que marcó un cambio decisivo en la manera en que era visto el adventismo.[106][107]

"...es perfectamente posible ser un Adventista del Séptimo Día y un verdadero seguidor de Jesús a pesar de los conceptos heterodoxos..."

Walter Martin, Kingdom of the Cults.[108]

Más tarde Martin planeó escribir un nuevo libro sobre el Adventismo, con la asistencia de Kenneth R. Samples.[109]​ Samples subsiguientemente escribió "From Controversy to Crisis: An Updated Assessment of Seventh-day Adventism" (De la Controversia a la Crítica: Una evaluación actualizada del Adventismo), que defiende el punto de vista de Martin "para ese segmento del Adventismo que sostiene la posición de "Questions on Doctrine" (Preguntas sobre doctrina), y más adelante expresado en el Movimiento Adventista Evangélico de las últimas décadas". Sin embargo, Samples también aseguraba que el "Adventismo tradicional" estaba "cambiando su postura sobre algunas de las posiciones en Questions on Doctrine," y que al menos en Glacier View parece haber "tenido el apoyo de muchos administradores y líderes de la iglesia".[110]

Críticas al estatus de Ellen White[editar]

El estatus de Ellen G. White como profetisa para los tiempos modernos también ha sido criticado. En la era de Questions on Doctrine, sectores evangélicos expresaron su preocupación concerniente a la interpretación Adventista de la relación de los escritos de White con el canon bíblico.[30]​ Sin embargo, la iglesia aclara en la Creencia n° 18, de las 28 Creencias Fundamentales, que la Biblia es la norma de fe y práctica y por la cual se debe poner a prueba toda enseñanza y experiencia.[111]

Una de las críticas más comunes a Ellen White, ampliamente difundida por Walter T. Rea y Ronald Numbers, entre otros, son las acusaciones de plagio en sus escritos a otros autores.[112][113][114]​ Vincent L. Ramik, abogado independiente especializado en plagio, fue contratado para emprender un estudio de los escritos de Ellen White a comienzos de la década de los 1980s. En su informe concluyó que “Elena G. de White no fue plagiaria, y que sus obras no constituyen plagio, ni violaciones de los derechos de autor.”[115][116]​ Cuando las acusaciones de plagio encendieron un debate significante a finales de los 1970s y a principios de los 1980s, la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día comisionó un importante estudio al Dr. Fred Veltman. EL consiguiente proyecto fue conocido con el nombre de "'Life of Christ' Research Project" (Proyecto de Investigación "La vida de Cristo"). Los resultados están disponibles en los Archivos de la Asociación General.[117]​ El Dr. Roger W. Coon,[118]​ David J. Conklin,[119]​ Dr. Denis Fortin,[120][121]​ King y Morgan,[122]​ y Morgan,[123]​ entre otros, se hicieron cargo de las refutaciones de las acusaciones de plagio. En la conclusión del informe de Ramik, él afirma:

"It is impossible to imagine that the intention of Ellen G. White, as reflected in her writings and the unquestionably prodigious efforts involved therein, was anything other than a sincerely motivated and unselfish effort to place the understandings of Biblical truths in a coherent form for all to see and comprehend. Most certainly, the nature and content of her writings had but one hope and intent, namely, the furthering of mankind's understanding of the word of God. Considering all factors necessary in reaching a just conclusion on this issue, it is submitted that the writings of Ellen G. White were conclusively unplagiaristic."

"Es imposible imaginar que la intención de Ellen White, como se refleja en sus escritos y los indudablemente prodigiosos esfuerzos que conllevó, fuese otra que el esfuerzo sinceramente motivado y altruista de colocar los razonamientos de verdades bíblicas en una forma coherente para que todos vean y comprendan. Indudablemente, la naturaleza y el contenido de sus escritos tenían una esperanza e intención, específicamente, el incremento del conocimiento de la palabra de Dios para la humanidad. Considerando todos los factores necesarios para alcanzar una justa conclusión en este asunto, se demuestra que los escritos de Ellen G. White fueron concluyentemente no-plagiarios"

The Ramik Report Memorandum of Law Literary Property Rights 1790–1915.[115]


Exclusivismo[editar]

Finalmente, críticos han alegado que ciertas creencias y prácticas adventistas son exclusivistas por naturaleza y han despertado preocupación frente a la afirmación de los Adventistas de que son la "iglesia remanente" y que la Iglesia católica y el resto de las iglesias protestantes son la "Babilonia" del Apocalipsis.[124][125][126]​ Estas actitudes, legitimizan el proselitismo de cristianos de otras denominaciones. En respuesta a las críticas, teólogos adventistas han sostenido que la doctrina del remanente no excluye la existencia de cristianos genuinos en otras denominaciones, sino que más bien se refiere a las instituciones como parte de Babilonia.[127]

"We fully recognize the heartening fact that a host of true followers of Christ are scattered all through the various churches of Christendom, including the Roman Catholic communion. These God clearly recognizes as His own. Such do not form a part of the "Babylon" portrayed in the Apocalypse."

"Reconocemos enteramente el hecho alentador de que una hueste de verdaderos seguidores de Cristo están esparcidos por todas las iglesias del cristianismo, incluyendo la Comunión Católica Romana. A estos, Dios claramente los reconoce como a los suyos. Aquellos no forman parte de la "Babilonia"descrita en el Apocalipsis."

Questions on Doctrine, p. 197.

Ellen White por su parte escribió:

"God has children, many of them, in the Protestant churches, and a large number in the Catholic churches, who are more true to obey the light and to do [to] the very best of their knowledge than a large number among Sabbathkeeping Adventists who do not walk in the light".

"Dios tiene hijos, muchos de ellos, en las iglesias Protestantes, y un gran número en las Iglesias católicas, quienes son más genuinos en obedecer la luz y hacer lo mejor de acuerdo a su conocimiento, que un gran número de Adventistas observadores del sábado que no caminan en la luz".

Ellen White.[128]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Oficialmente abreviada como Iglesia Adventista; en ocasiones, abreviada erróneamente como IASD.[6]
  2. Los adventistas entienden el día de reposo como el periodo de 24 horas entre la puesta de sol del viernes y la puesta de sol del sábado.[9]
  3. Existen tres métodos principales utilizados para la interpretación de las profecías apocalípticas de Daniel y Apocalipsis: el historicismo, el preterismo y el futurismo.[63]
  4. El historicismo, o método histórico, considera que las profecías apocalípticas se cumplen a través de la historia del pueblo de Dios; desde el tiempo del profeta que recibe la revelación hasta el establecimiento del Reino de Dios.[63]
  5. El preterismo considera que las profecías apocalípticas se cumplieron en el pasado remoto, ya sea en tiempos del profeta o poco después. Niega todo elemento sobrenatural de la profecía, por lo que el profeta solo puede hablar de cosas que acontecen en su tiempo o en el pasado, y "predecir" algunas cosas a corto plazo en base a mitos y creencias populares.[63]
  6. El futurismo considera que las profecías se cumplirán en un futuro distante, en el final de los tiempos.[63]

Referencias[editar]

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