Julio Cortázar

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Julio Cortázar
Cortázar.jpg
Julio Cortázar en 1951.
Fotografía de Sara Facio.
Información personal
Nombre de nacimiento Julio Florencio Cortázar (Speaker Icon.svg escuchar)
Nacimiento 26 de agosto de 1914
Ixelles, Región de Bruselas-Capital, Bélgica
Fallecimiento 12 de febrero de 1984 (69 años)
París, Francia
Causa de la muerte Leucemia linfoide aguda
Sepultura Cementerio de Montparnasse Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad argentina
Lengua materna Español
Religión Ateísmo
Familia
Cónyuge Aurora Bernárdez (matr. 1953; div. 1967)
Carol Dunlop (matr. 1978; fall. 1982)
Pareja Ugné Karvelis (1967-1978)
Educación
Educado en Universidad de Buenos Aires
Información profesional
Ocupación Escritor, profesor y traductor
Años activo 1938-1984
Movimiento boom latinoamericano
Seudónimo Julio Denis[1]
Lengua de producción literaria Español
Géneros Novela, cuento, poesía, prosa poética, ensayo, teatro
Obras notables Rayuela
Distinciones Premio Médicis (1974)
Premio Konex de Honor (1984).
Firma Julio Cortázar signature.svg

Julio Florencio Cortázar (Ixelles, 26 de agosto de 1914-París, 12 de febrero de 1984) fue un escritor, profesor y traductor argentino; este último oficio lo desempeñó, entre otros, para la Unesco y varias editoriales.[2]​ Sin renunciar a su nacionalidad argentina, optó por la nacionalidad francesa en 1981, en protesta contra el régimen militar argentino.[3][4][5]

Considerado uno de los autores más innovadores y originales de su tiempo, fue maestro del cuento, la prosa poética y la narración breve en general. Fue también creador de importantes novelas, las cuales inauguraron una nueva forma de hacer literatura en el mundo hispano, pues rompieron los moldes clásicos mediante narraciones que escapan de la linealidad temporal. Debido a los contenidos de su obra, que transitan en la frontera entre lo real y lo fantástico, Cortázar suele ser relacionado con el realismo mágico e incluso con el surrealismo.[6]​ Además, es catalogado como uno de los exponentes centrales del boom latinoamericano, junto a otros escritores de renombre, entre ellos, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa.[7]

Vivió hasta los cuatro años en Bélgica, Suiza y España. Tiempo después, su familia volvió a Argentina, donde Cortázar residiría hasta 1951, año en el cual se estableció en Francia, país que sirvió a la ambientación de algunas de sus obras y donde vivió el resto de su vida.[8][9]

Biografía[editar]

Infancia[editar]

Julio Cortázar a los dos años de edad (Suiza; 1916).

Julio Florencio Cortázar nació en Ixelles, un distrito al sur de la ciudad de Bruselas, capital de Bélgica, país invadido por los alemanes en los días de su nacimiento.[10]​El pequeño «Cocó», como lo llamaba su familia, fue hijo de los argentinos Julio José Cortázar y María Herminia Descotte.[11]​Su padre era funcionario de la embajada argentina en Bélgica, donde se desempeñó como agregado comercial. Julio comentaría más tarde respecto a su nacimiento: «Mi nacimiento fue un producto del turismo y la diplomacia».[12]

Hacia fines de la Primera Guerra Mundial, los Cortázar lograron pasar a Suiza gracias a la condición alemana de la abuela materna de Julio, y de allí, poco tiempo más tarde, a Barcelona, donde vivieron un año y medio. Cortázar contaba con cuatro años cuando él y su familia volvieron a la Argentina. Pasó el resto de su infancia en Banfield, al sur del Gran Buenos Aires, junto a su madre, una tía y Ofelia, su única hermana (un año menor que él). Vivió en una casa con fondo, pero no fue del todo feliz. «Mucha servidumbre, excesiva sensibilidad, una tristeza frecuente».[13]

Según el escritor, su infancia fue brumosa y con un sentido del tiempo y del espacio diferente al de los demás.[14]​Cuando el futuro escritor contaba con seis años, su padre abandonó a la familia, y él ya no volvió a tener contacto con él.[15]​Julio fue un niño enfermizo y pasó mucho tiempo en cama, por lo que lo acompañó la lectura. A los nueve años ya había leído a Julio Verne, Victor Hugo y Edgar Allan Poe, padeciendo por ello frecuentes pesadillas durante un tiempo.[11]​Solía además pasar horas leyendo un diccionario Pequeño Larousse.[11]​Leía tanto que su madre primero acudió al director de su colegio y luego a un médico para preguntarles si era normal, y estos le recomendaron que su hijo dejara de leer o leyera menos durante cinco o seis meses, para que saliera a tomar sol.[11]

Fue un escritor precoz, a los nueve o diez años ya había escrito una pequeña novela —«afortunadamente perdida», según él mismo— e incluso antes algunos cuentos y sonetos.[11]​Dada la calidad de sus escritos, su familia, incluida su madre, dudó de la veracidad de su autoría, lo que generó una gran pesadumbre en Cortázar, quien compartió ese recuerdo en entrevistas.[11][16]

Juventud[editar]

Tras realizar los estudios primarios en la Escuela Nº10 de Banfield, se formó como maestro normal en 1932 y profesor en Letras en 1935 en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta. Fue en ese entonces cuando comenzó a frecuentar los estadios para ver boxeo, donde ideó una especie de filosofía de este deporte «eliminando el aspecto sangriento y cruel que provoca tanto rechazo y cólera». Admiraba al hombre que siempre iba para adelante y a pura fuerza y coraje conseguía ganar.

A los diecinueve años recién cumplidos, leyó en Buenos Aires Opio: diario de una desintoxicación de Jean Cocteau, traducido por Julio Gómez de la Serna y con un prólogo de su hermano Ramón. Este lo deslumbró y se convirtió en uno de sus libros de cabecera, acompañándolo por el resto de su vida.[11]​Comenzó sus estudios de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires. Aprobó el primer año, pero comprendió que debía utilizar el título que tenía para trabajar y ayudar a su madre. Dictó clases en Bolívar, Saladillo (ciudad que figura en su Libreta Cívica como oficina de enrolamiento); y luego en Chivilcoy. Vivió en cuartos solitarios de pensiones aprovechando todo el tiempo libre para leer y escribir. Entre 1939 y 1944 Cortázar vivió en Chivilcoy, en cuya Escuela Normal daba clases como profesor de literatura y era asiduo concurrente a las reuniones de amigos que se hacían en el local de fotografía de Ignacio Tankel. A propuesta de este, realizó su primera y única participación en un texto cinematográfico, donde colaboró en el guion de la película La sombra del pasado, que se filmó en esa ciudad entre agosto y diciembre de 1946. (Ese episodio fue tratado en el filme documental Buscando la sombra del pasado, dirigido por Gerardo Panero, el cual se estrenó en 2004).[17]​En 1944, se mudó a la ciudad de Mendoza, en cuya Universidad Nacional de Cuyo impartió cursos de literatura francesa.

Placa en la plaza Alfredo De Angelis de la localidad de Banfield, la cual recuerda la infancia del escritor en dicha ciudad.

Su primer cuento, «Bruja», fue publicado en la revista Correo Literario. Participó en manifestaciones de oposición al peronismo. En 1946, cuando Juan Domingo Perón ganó las elecciones presidenciales, presentó su renuncia. «Preferí renunciar a mis cátedras antes de verme obligado a sacarme el saco, como les pasó a tantos colegas que optaron por seguir en sus puestos».[18][19]​Reunió un primer volumen de cuentos —publicado póstumamente— titulado: La otra orilla. Regresó a Buenos Aires, donde comenzó a trabajar en la Cámara Argentina del Libro y ese mismo año publicó el cuento «Casa tomada» en la revista Los Anales de Buenos Aires, dirigida por Jorge Luis Borges, así como también un trabajo sobre el poeta inglés John Keats, «La urna griega en la poesía de John Keats» en la Revista de Estudios Clásicos de la Universidad de Cuyo. En 1947, colaboró en varias revistas, entre ellas, Realidad. Publicó un importante trabajo teórico, Teoría del túnel, y en Los Anales de Buenos Aires, donde aparece su cuento «Bestiario».

Cortázar en su juventud.

Desde fines de los años cuarenta hasta 1953, colaboró con la revista Sur, fundada y dirigida por Victoria Ocampo. Su primer trabajo para dicha revista fue un artículo con motivo del fallecimiento de Antonin Artaud. Dicha revista había adquirido gran parte de su relevancia histórica por la producción en años previos de un grupo de escritores que quedó en la historia con el nombre Grupo Florida, del cuál formaron parte escritores tales como Jorge Luis Borges, o la misma Victoria Ocampo y otros escritores, a los cuales se les conoció así por la ubicación de la oficina de la revista y las confiterías donde se reunían, en contraposición dialéctica e ideológica con el Grupo Boedo, de raigambre mucho más humilde, el cual publicaba en la Editorial Claridad y se reunía en el histórico Café El Japonés.

En 1948 obtuvo el título de traductor público de inglés y francés, tras cursar en apenas nueve meses estudios que normalmente llevan tres años. El esfuerzo le provocó síntomas neuróticos, uno de los cuales —la búsqueda de cucarachas en la comida— desapareció con la escritura del cuento Circe, que junto con los dos cuentos anteriormente nombrados —aparecidos en la revista Los anales de Buenos Aires—, serían incluidos en su primer libro bajo su nombre: Bestiario.[n. 1]​En 1949, publicó el poema dramático «Los reyes», primera obra firmada con su nombre real e ignorada por la crítica. Durante el verano escribió una primera novela, Divertimento, que de alguna manera prefigura a su novela Rayuela, la cual escribiría en 1963.

Además de colaborar en Realidad, escribió para otras revistas culturales de Buenos Aires, como la revista Cabalgata. En la revista literaria Oeste de Chivilcoy publicó el poema «Semilla». En 1950, escribió su segunda novela, El examen, rechazada por el asesor literario de la Editorial Losada, Guillermo de Torre. Cortázar la presentó a un concurso convocado por la misma editorial, nuevamente sin éxito, y, como la primera novela, vio la luz apenas en 1986, de manera también póstuma. En 1951, publicó Bestiario, una colección de ocho relatos que le valieron cierto reconocimiento en el ambiente local. Poco después, disconforme con el gobierno de Juan Domingo Perón, decidió trasladarse a París, ciudad donde, salvo esporádicos viajes por Europa y América Latina, residiría el resto de su vida.[20]

Parejas[editar]

En 1953, se casó con Aurora Bernárdez, una traductora argentina, con quien vivió en París con cierta estrechez económica hasta que aceptó la oferta de traducir la obra completa, en prosa, de Edgar Allan Poe para la Universidad de Puerto Rico. Dicho trabajo sería considerado luego por los críticos como la mejor traducción de la obra del escritor estadounidense. Con su esposa vivió en Italia durante el año que duró el trabajo, luego viajaron a Buenos Aires en barco y Cortázar pasó la mayor parte del trayecto escribiendo en su máquina portátil una nueva novela.

En 1967, rompió su vínculo con Bernárdez y se unió a la lituana Ugné Karvelis con la que nunca contrajo matrimonio y quien le inculcó un gran interés por la política.[21][22]

Con su tercera pareja y segunda esposa, la escritora estadounidense Carol Dunlop, realizó numerosos viajes, entre otros a Polonia, donde participó en un congreso de solidaridad con Chile. Otro de los viajes que hizo junto a Carol Dunlop fue plasmado en el libro Los autonautas de la cosmopista, que narra el trayecto de la pareja por la autopista París-Marsella. Tras la muerte de Carol Dunlop, Aurora Bernárdez lo acompañó nuevamente, esta vez durante su enfermedad, antes de convertirse en la única heredera de su obra publicada y de sus textos.[23]

Amistades[editar]

Cortázar fue amigo de numerosos escritores, algo lo cual quedó plasmado en los más de quinientos libros dedicados de su biblioteca personal al momento de su muerte.[24]​Mantuvo correspondencia entre 1965 hasta 1973 con la escritora argentina Graciela Maturo.[25]​También tuvo varios amigos pintores, como Sergio de Castro, Luis Seoane, Julio Silva, Luis Tomasello, Eduardo Jonquières o Chumy Chúmez, extendiéndose su interés artístico hacia las artes plásticas.[26][11]​Dentro de sus grandes amigos literarios se encuentran, además de muchos otros, Lezama Lima —de cuya obra fue un importante difusor—, Octavio Paz, Pablo Neruda y Carlos Fuentes.[1][24]​Cortázar también cultivó junto a su esposa Aurora Bernárdez una estrecha relación con la poeta Alejandra Pizarnik, adoptando hacia ella una actitud de hermanos mayores.[27]

Interés político, reconocimiento internacional y viajes a Nicaragua[editar]

Cortázar en 1967.
La Revolución cubana, me mostró de una manera cruel y que me dolió mucho el gran vacío político que había en mí, mi inutilidad política. Los temas políticos se fueron metiendo en mi literatura.[28]

En 1963, Cortázar visitó Cuba invitado por Casa de las Américas para hacer de jurado en un concurso. A partir de entonces, ya nunca dejó de interesarse por la política latinoamericana. Durante esa visita también conoció personalmente a José Lezama Lima, con quien se escribía desde 1957, y cuya amistad se mantuvo hasta la muerte de este. En ese mismo año aparece la que sería su mayor éxito editorial y le valdría el reconocimiento de ser parte del boom latinoamericano: la novela Rayuela, la cual se convirtió en un clásico de la literatura en español.[29]

Los derechos de autor de varias de sus obras fueron donados para ayudar a los presos políticos de varios países, entre ellos los de Argentina. En una carta a su amigo Francisco Porrúa de febrero de 1967, confesó: «El amor de Cuba por el Che me hizo sentir extrañamente argentino el 2 de enero, cuando el saludo de Fidel en la plaza de la Revolución al comandante Guevara, allí donde esté, desató en 300.000 hombres una ovación que duró diez minutos».

En noviembre de 1970, viajó a Chile, donde se solidarizó con el gobierno de Salvador Allende y pasó unos días en Argentina para visitar a su madre y amigos.

Al año siguiente, junto a otros escritores cercanos —Mario Vargas Llosa, Simone de Beauvoir, Jean-Paul Sartre—, se opuso a la persecución y arresto del autor Heberto Padilla, desilusionado con la actitud del proceso cubano. En mayo de 1971 reflejó su sentir ambivalente hacia Cuba en «Policrítica en la hora de los chacales», poema publicado en Cuadernos de Marcha y reproducido después por Casa de las Américas.[30]​A pesar de ello, siguió de cerca la situación política de Latinoamérica. En noviembre de 1974 fue galardonado con el Médicis étranger por Libro de Manuel y entregó el dinero del premio al Frente Unificado de la resistencia chilena.[31]​Ese año fue miembro del Tribunal Russell II reunido en Roma para examinar la situación política en América Latina, en particular las violaciones de los Derechos Humanos. Fruto de esa participación fue el cómic editado posteriormente en México Fantomas contra los vampiros multinacionales, que Gente Sur editó en 1976.[32]​También, en 1974, junto a otros escritores tales como Borges, Bioy Casares y Octavio Paz, pidieron la liberación de Juan Carlos Onetti, apresado por deliberar como jurado en favor del cuento El guardaespaldas de Nelson Marra, y cuyo encarcelamiento le significó secuelas traumáticas.[33]

Según una investigación durante la dictadura militar, el 29 de agosto de 1975, la DIPPBA (Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires) creó el legajo número 3178 con una ficha que contenía seis datos: apellido (Cortázar), nombre (Julio Florencio, el segundo escrito a mano alzada), nación (Argentina; Francia), localidad, profesión (escritor) y antecedentes sociales o entidad: «Habeas». La ficha del escritor fue hallada entre otras 217 000 fichas personales, revelando una persecución en su contra.[34]

En 1976, viajó a Costa Rica en donde se encontró con Sergio Ramírez y Ernesto Cardenal, emprendiendo un viaje clandestino hacia la localidad de Solentiname en Nicaragua. Este viaje lo marcó para siempre y fue el comienzo de una serie de visitas a ese país. Luego del triunfo de la revolución sandinista, visitó reiteradas ocasiones Nicaragua y siguió de cerca el proceso y la realidad tanto nicaragüense como latinoamericana. Estas experiencias dieron como resultado una serie de textos que serían recopilados en el libro Nicaragua, tan violentamente dulce.

En 1978, a pedido del grupo musical chileno Quilapayún, remodeló parte del texto de la Cantata Santa María de Iquique, lo que causó el disgusto de su autor, el compositor Luis Advis, quien no había sido consultado. La versión con las correcciones de Cortázar fue grabada en dos oportunidades, pero después Quilapayún volvió a interpretar la obra de acuerdo al original de Advis.[35]

Últimos años y fallecimiento[editar]

Tumba de Cortázar en Montparnasse, París. Sobre la lápida se yergue la imagen de un cronopio, personaje creado por el escritor

En agosto de 1981 sufrió una hemorragia gástrica y salvó su vida de milagro, pero eso no le impidió dejar de escribir. Poco después, el presidente François Mitterrand le otorgó la nacionalidad francesa. Dos años más tarde, en 1983, vuelta la democracia en Argentina, Cortázar hizo un último viaje a su patria, en donde fue recibido por sus admiradores, quienes lo pararían en la calle o bien le pedirían autógrafos, en contraste con la indiferencia de las autoridades nacionales —el presidente Raúl Alfonsín se negó a recibirlo—.[36][37]​ Ya de regreso en París, vivió sus últimos años en dos casas: una en la rue Martel y otra en la rue de L'Eperon. La primera correspondía a un pequeño apartamento ubicado en un tercer piso sin ascensor, cómodo, luminoso y lleno de libros y discos de música, donde solía recibir amablemente continuas visitas de otros escritores que pasaban por la ciudad, en compañía de su gata Flanelle.[38]

Carol Dunlop había ya fallecido el 2 de noviembre de 1982, sumiendo a Cortázar en una profunda depresión. El 12 de febrero de 1984, a causa de una leucemia, Cortázar falleció. Sin embargo, en 2001, la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi afirmó en su libro sobre el escritor que creía que la leucemia había sido provocada por el sida, virus que Cortázar habría supuestamente contraído durante una transfusión de sangre en mal estado en el sur de Francia.[39][40]​ Dos días después, fue enterrado en el cementerio de Montparnasse, en la tumba donde yacía Carol Dunlop. La lápida y la escultura fueron hechas por sus amigos: los artistas Julio Silva y Luis Tomasello.[41]​ A su funeral asistieron muchos amigos, así como sus ex-parejas Ugné Karvelis y Aurora Bernárdez.[38]​ Esta última, lo atendió durante sus últimos meses, tras el fallecimiento de Dunlop.[38]

Legado[editar]

  • En Buenos Aires lleva su nombre la plaza Cortázar ―antes, plaza Serrano―, situada en la intersección de las calles Serrano, Jorge Luis Borges y Honduras (en el barrio Palermo Viejo).
  • Una calle del Barrio Rawson (Espinosa) cambió su nombre debido a que el escritor vivió en el lugar algunos años antes de marcharse a París. [42]​.
  • El puente Cortázar, situado sobre la avenida San Martín, en el barrio de Agronomía (en la ciudad de Buenos Aires), se nombró así por la misma razón.
  • Varias instituciones educativas llevan su nombre:
    • La Escuela Secundaria Básica N.º 13 «Julio Cortázar» (en Buenos Aires).
    • El Colegio Secundario N.º 1 «Julio Cortázar» (en el barrio de Flores, Buenos Aires).
    • La escuela N.º 10 «Julio Cortázar», donde Cortázar estudió (Banfield, Buenos Aires.).
    • La Escuela de Educación Media N.º 8 «Julio Cortázar», de la ciudad de Florencio Varela, en la zona sur del Gran Buenos Aires.
    • La escuela Julio Cortázar del partido de Ituzaingó (en la zona oeste del Gran Buenos Aires).
    • El Colegio de Educación Infantil y Primaria Julio Cortázar (en la localidad madrileña de Getafe)
  • En 1984 la Fundación Konex le otorgó posmórtem el Premio Konex de Honor por su gran aporte a la historia de la literatura argentina.
  • La Universidad de Guadalajara (México), inauguró, el 12 de octubre de 1994, la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, en honor al escritor. Dicha inauguración contó con la presencia del escritor mexicano Carlos Fuentes, del colombiano Gabriel García Márquez y de la viuda de Cortázar, Aurora Bernárdez. Esta cátedra rinde homenaje a la memoria, la persona, la obra y las preocupaciones intelectuales que rigieron la vida del argentino.

En la actualidad es costumbre dejar sobre su lápida recuerdos como guijarros, notas, flores secas, lápices, cartas, monedas, billetes de metro con una rayuela dibujada, un libro abierto o paquetes de cerezas.[38]

En abril de 1993, Aurora Bernárdez donó a la Fundación Juan March de Madrid la biblioteca personal del autor, de la calle Martel; más de cuatro mil libros, de los cuales más de quinientos están dedicados al escritor por sus respectivos autores, y la mayoría poseen numerosas anotaciones de Cortázar, acerca de las cuales habla la obra Cortázar y los libros (2011), de Jesús Marchamalo.[43]

Durante 2014, con motivo de los cien años desde su nacimiento, como homenaje se publicaron libros y realizaron exposiciones sobre el autor en diversos países.[44]​ En la Plaza Libertador de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires se inauguró un monumento en su honor.[45]

Su obra ha sido traducidas a varios idiomas. Rayuela cuenta con traducciones en 30 idiomas diferentes.[46]​En China aparecieron versiones en mandarín de la pluma del académico Fan Yan.

Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha, al mismo tiempo, fue el no aceptar las cosas como me eran dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra madre era la palabra madre y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mí un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba. En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas.
Julio Cortázar.[47]

Estilo e influencias[editar]

Cortázar sentía un gran interés por los antiguos escritores clásicos. En este interés fue fundamental la presencia del profesor argentino Arturo Marasso, quien lo incitó a leerlos prestándole libros de su propiedad.[11]​Un punto de inflexión juvenil en su manera de escribir se debió al libro Opio: diario de una desintoxicación de Jean Cocteau, el cual fue uno de sus libros fijos de cabecera. Cortázar sostuvo así desde su juventud una gran admiración por la obra de este autor, así como por la de John Keats, el cual continuó siendo con los años uno de sus poetas favoritos.[11]

Sintió siempre una gran admiración por la obra del argentino Jorge Luis Borges, una admiración que fue siempre mutua pese a las diferencias ideológicas de los mismos; esto pues mientras Cortázar era un activista de izquierdas, Borges fomentaba el individualismo y rechazaba los regímenes totalitarios en general —aún pese a haber aceptado recibir condecoraciones de países en dictadura—.[48][43][2]​Sus gustos literarios eran muy amplios, y sentía una especial atracción por los libros de vampiros y fantasmas, lo que debido a su alergia al ajo, era motivo de bromas por parte de sus amistades.[11]

El mismo Cortázar afirmó haber leído más novelas francesas y anglosajonas que españolas, lo que compensaba leyendo mucha poesía española, incluyendo a Salinas y Cernuda, a quienes dedicó comentarios entusiastas.[2]

Obras[editar]

Novelas[editar]

  • 1995: Diario de Andrés Fava.[n. 2]​ Fragmento narrativo desprendido de El examen y publicado como libro independiente.

Cuentos[editar]

Prosas breves[n. 3][editar]

Misceláneas[editar]

  • 1966: Les discours du Pince-Gueule (Los discursos del Pinchajeta) (texto en francés de Cortázar y dibujos de Julio Silva; una versión en español se incluyó en El último combate)
  • 1967: La vuelta al día en ochenta mundos
  • 1968: Buenos Aires, Buenos Aires (fotos de Sara Facio y Alicia D'Amico, textos de Cortázar)
  • 1969: Último round
  • 1972: Prosa del observatorio (texto y fotografías de Cortázar)
  • 1975: Silvalandia (imágenes de Julio Silva y textos de Cortázar; incluido en El último combate)
  • 1976: Humanario, Círculo de Lectores, Madrid (fotos de Sara Facio y Alicia D'Amico[49]​ con un texto de Cortázar, «Estrictamente no profesional», que fue incluido después en Territorios, 1978)
  • 1978: Territorios (textos de Julio Cortázar y cuadros de 17 pintores)
  • 1983: Los autonautas de la cosmopista (con Carol Dunlop)
  • 1984: Alto el Perú (fotos de Manja Offerhaus y textos de Cortázar)
  • 2009: Papeles inesperados (1940-1984). Textos inéditos. Recopilación de Aurora Bernárdez y Carles Álvarez Garriga.
  • 2014: El último combate (recopilación de algunos trabajos realizados con Julio Silva y de cartas de Cortázar a Silva)

Teatro[editar]

  • 1949: Los reyes
  • 1984: Nada a Pehuajó y Adiós, Robinson (obra póstuma).
  • 1991: Dos juegos de palabras. Nada a Pehuajó. Adiós, Robinson (obra póstuma)
  • 1995: Adiós, Robinson y otras piezas breves (obra póstuma).

Poesía[editar]

  • 1938: Presencia (sonetos, con el seudónimo de Julio Denis).
  • 1971: Pameos y meopas
  • 1984: Salvo el crepúsculo

Crítica[editar]

  • 1970: Literatura en la revolución y revolución en la literatura, 1970 (polémica de Cortázar y Vargas Llosa con Óscar Collazos; el texto de Cortázar, que da título al libro, está incluido también en Obra crítica, 2006).
  • 1970: Viaje alrededor de una mesa (incluido en Obra crítica, 2006).
  • 1973: Corrección de pruebas en Alta Provenza (en Convergencias, divergencias, incidencias, editado por Julio Ortega; incluido en Obra crítica, 2006, y publicado como libro independiente en 2012).
  • 1983: Nicaragua tan violentamente dulce (artículos; incluido en Obra crítica, 2006).
  • 1984: Argentina: años de alambradas culturales (artículos; incluido en Obra crítica, 2006).
  • 1994: Obra crítica (en tres volúmenes publicados por Alfaguara y luego por Punto de Lectura. Edición coordinada por tres especialistas en Cortázar: Saúl Yurkievich, Jaime Alazraki y Saúl Sosnowski. Incluye Teoría del túnel. Notas para una ubicación del surrealismo y del existencialismo, escrito en 1947 y publicado por primera vez en este tomo).
  • 1996: Imagen de John Keats (obra póstuma, escrita entre 1951 y 1952; publicada como libro independiente en 1996 y después en el volumen Poesía y poética, de 2005, que forma parte de las obras completas de Cortázar publicadas Galaxia Gutenberg-Círculo de lectores).
  • 2006: Obra crítica (en un volumen publicado por Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores. Edición de Saúl Yurkiévich. Se amplía la edición de Alfaguara y se eliminan algunos textos que se destinan a otros tomos de las obras completas de Cortázar).
  • 2013: Clases de literatura. Berkeley, 1980 (transcripción de las cintas que recogen las clases dictadas por Cortázar).

Entrevistas[editar]

  • 1978: Conversaciones con Cortázar (con Ernesto González Bermejo)
  • 1978: Cortázar por Cortázar (con Evelyn Picon Garfield)
  • 1996: La fascinación de las palabras (con Omar Prego)

Epistolario[editar]

  • 1990: Cartas a una pelirroja (correspondencia con Evelyn Picon Garfield)
  • 2000: Cartas 1. 1937-1963, primera edición
  • 2000: Cartas 2. 1964-1968, primera edición
  • 2000: Cartas 3. 1969-1983, primera edición
  • 2009: Correspondencia Cortázar-Dunlop-Monrós
  • 2010: Cartas a los Jonquières
  • 2012: Cartas 1. 1937 - 1954, segunda edición ampliada
  • 2012: Cartas 2. 1955 - 1964, segunda edición ampliada
  • 2012: Cartas 3. 1965 - 1968, segunda edición ampliada
  • 2012: Cartas 4. 1969 - 1976, segunda edición ampliada
  • 2012: Cartas 5. 1977 - 1984, segunda edición ampliada

Otros[editar]

  • 1973: La casilla de los Morelli (antología)
  • 1975: Fantomas contra los vampiros multinacionales (cómic)
  • 1981: La raíz del ombú (cómic), con Alberto Cedrón
  • 1983: Cuaderno de bitácora de Rayuela, con Ana María Barrenechea
  • 1997: Cuaderno de Zihuatanejo. El libro de los sueños (edición no venal)
  • 2008: Discurso del oso (versión ilustrada de su breve narración, incluida originalmente en Historias de cronopios y de famas)

Traducciones[50][editar]

  • Robinson Crusoe, de Daniel Defoe (1945), del inglés para Viau. Versión abreviada.
  • El hombre que sabía demasiado, de G. K. Chesterton (1946), del inglés para Nova.
  • Memorias de una enana, de Walter de la Mare (1946), del inglés para Nova.
  • El inmoralista, de André Gide (1947), del francés para Argos.
  • La poesía pura, de Henri Bremond (1947), del francés para Argos.
  • Filosofía de la risa y del llanto, de Alfred Stern (1950), del francés para Imán.
  • Mujercitas, de Louisa May Alcott (1951), del inglés para Codex.
  • La víbora, de Marcel Aymé (1952), del francés para Sudamericana.
  • La vida de los otros, de Ladislas Dormandi (1952), del francés para Sudamericana.
  • Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar (1955), del francés para Sudamericana.
  • Vida y cartas de John Keats, de Lord Houghton (1955), del inglés para Imán.
  • Obras en prosa, de Edgar Allan Poe (1956), del inglés para la Universidad de Puerto Rico.
  • Eureka: ensayo sobre el universo material y espiritual, de Edgar Allan Poe,(1972) del inglés para Alianza Editorial.
  • "Prefacio" a Música de Buenos Aires, de Virgil Thompson (1966), del inglés para Sudamericana.
  • Llenos de niños los árboles, de Carol Dunlop (1983), idioma sin especificar (inglés o francés) para Nueva Nicaragua-Monimbó.

Audiolibros[editar]

  • Cortázar lee a Cortázar, 1966
  • Voz de América Latina, 1968
  • Cortázar por él mismo, un libro sonoro, 1970
  • Casa de las Américas, 1978

Sobre Cortázar y su obra[editar]

Libros[editar]

Biografías[editar]

  • 1998: Julio Cortázar. La biografía, de Mario Goloboff. Seix Barral.
  • 2001: Julio Cortázar, el otro lado de las cosas, de Miguel Herráez. IAM. Fue reeditada por editorial Alrevés como Julio Cortázar, una biografía revisitada (2011).
  • 2014: Julio Cortázar. De la subversión literaria al compromiso político, de Raquel Arias Careaga. Silex.
  • 2015: Julio Cortázar. El cronopio fugitivo (2015), de Miguel Dalmau. Edhasa.

Testimonios[editar]

  • 1986: Queremos tanto a Julio. Veinte autores para Cortázar. Coordinado por Hugo Niño. Nueva Imagen.
  • 2001: Julio Cortázar, de Cristina Peri Rossi. Omega.

Ensayos[editar]

  • 1968: Julio Cortázar y el hombre nuevo, de Gabriela de Sola. Sudamericana.
  • 2013: Dos ciudades de Julio Cortázar (2013), de Miguel Herráez. Alrevés.

Otros[editar]

  • 1985: Cortázar. Iconografía, de Alba C. de Rojo y Felipe Garrido. Fondo de Cultura Económica.
  • 2011: Cortázar y los libros, de Jesús Marchamalo. Fórcola.
  • 2014: Cortázar de la A a la Z. Recopilación de Aurora Bernárdez y Carles Álvarez Garriga. Alfaguara.
  • 2014: Todo Cortázar. Bio-bibliografía, de Lucio Aquilanti y Federico Barea. Fernández Blanco.
  • 2017: Julio Cortázar para niñas y niños, de Nadie Fink y y Pitu Saá. Cómic. Maimé Mujer.
  • 2017: Cortázar, de Jesús Marchamalo y Marc Torices. Cómic. Nórdica.
  • 2020: La felicidad de los museos. Julio Cortázar alguien que anduvo por Italia de María Amalia Barchiesi, Cleup.

Filmografía[editar]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

Notas[editar]

  1. Por la descripción que hizo de los síntomas —meticulosidad para comer temiendo que los alimentos tuvieran cuerpos extraños o estuvieran sucios— es probable que Cortázar hubiera padecido de una neurosis obsesivo compulsiva con visos paranoides.
  2. Según el especialista en Cortázar Saúl Yurkiévich: «El manuscrito del Diario de Andrés Fava estaba junto con el de El examen, como una miscelánea de fragmentos extraídos del corpus de la obra madre, desprendidos y reorganizados en libro dependiente, por su título, y a la vez autónomo, porque en el texto su relación explícita con El examen es escasa» (en «Antecedentes de esta edición», de Obras completas II. Teatro. Novelas I).
  3. Aunque Alfaguara ha incluido estos dos libros en los Cuentos completos de Cortázar, no se trata de cuentos, como bien señala el especialista Saúl Yurkiévich en su edición de los relatos del escritor en Galaxia Gutenberg: «Ninguna de las otras prosas breves cortazarianas, aunque narrativas, pueden confundirse con un cuento. Ni las Historias de cronopios y de famas y de Un tal Lucas ni los relatos de los almanaques ―La vuelta al día en ochenta mundos y Último round―, libros todos que en nuestra edición forman parte del volumen V, que agrupa la prosa varia»).

Referencias[editar]

  1. a b Marchamalo, Jesús (2011), op. cit. «Drácula con reloj», pp. 19-29.
  2. a b c Marchamalo, Jesús (2011), op. cit. «El lector caprichoso», pp. 45-63.
  3. Cortázar, Julio (2005). Saúl Yurkievich, ed. Obras completas. Barcelona: RBA Instituto Cervantes. 
  4. Fanfan Chen. Julio Cortázar:fantastique et mysticisme oriental. Études littéraires – Volume 42 No 2 – Été 2011 p. 161
  5. Cortázar, le magicien en Le Monde diplomatique. Août 2008, page 20
  6. VV. AA. (2002). «Julio Cortázar desde tres perspectivas». Google Books. México: Universidad de Guadalajara/U.N.A. México/F.C.E. p. 43. Consultado el 25 de agosto de 2014. 
  7. «Cortázar y el Boom latinoamericano - BibliotecaUNEDcortazar». sites.google.com. Consultado el 24 de julio de 2020. 
  8. «Cosas que no sabías de Julio Cortázar». abc. 26 de agosto de 2015. Consultado el 24 de julio de 2020. 
  9. clubcultura.es. «Biografía de Cortázar». Archivado desde el original el 25 de marzo de 2009. Consultado el 10 de marzo de 2009. 
  10. Lozano Cutanda, ÁLvaro (2011). Breve historia de la Primera Guerra Mundial. Madrid: Ediciones Nowtilus S.L. p. 32. ISBN 9788499672694. Consultado el 28 de diciembre de 2015. 
  11. a b c d e f g h i j k Marchamalo, Jesús (2011), op. cit. «El vampiro lector», pp. 31-44.
  12. «Julio Cortázar, un eterno inquieto del lenguaje, la literatura y el relato corto». Diario El Ciudadano y la Región. Consultado el 27 de julio de 2020. 
  13. Unión, Diario La (26 de agosto de 2018). «La triste infancia de Cortázar en Banfield | Diario La Unión». Consultado el 27 de julio de 2020. 
  14. Revista Plural, México, mayo de 1975.
  15. Herráez, Miguel. Julio Cortázar, una Biografía Revisada Alrevés, 2011, ISBN 9788415098034, pp. 38 & 45.
  16. Entrevista a Cortázar, video en el sitio web YouTube.
  17. «Buscando la sombra del pasado», artículo de Sebastián Fernández en el sitio web Oocities. Consultado el 6 de enero de 2013.
  18. Flores, Ángel (1981). Narrativa hispanoamericana, 1816-1981: La generación de 1940-1969. Siglo XXI. ISBN 978-968-23-1089-8. Consultado el 27 de julio de 2020. 
  19. «Mendoza, el umbral creativo de Cortázar - Edición Impresa -». www.ellitoral.com. Consultado el 27 de julio de 2020. 
  20. Sosa Vivanco, Walter (10 de mayo de 2018). «Julio Ramón Ribeyro: Julio Cortázar siempre iba a mi casa a comer cebiche». Lima: Crónica Viva. Consultado el 25 de mayo de 2018. 
  21. Goloboff, Mario (1998). «Cap. 11: De otros lados». Julio Cortázar - La biografía. Espasa Calpe. pp. 170-174. ISBN 950-731-205-6. 
  22. El impacto de las mujeres en la vida de Cortázar
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  24. a b Marchamalo, Jesús (2011), op. cit. «Cariño no literario», pp. 73-91.
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  31. Goloboff, Mario. «Cap. 14: Guerrilla y Literatura». Ob. cit. pp. 228-229. 
  32. Lectura en línea de Fantomas contra los vampiros multinacionales publicado en el sitio web Literatura.org; y archivo PDF descargable. Consultado el 4 de septiembre de 2012.
  33. Marchamalo, Jesús (2011), op. cit. «Cariño no literario», pp. 73-91.
  34. «Archivos de Inteligencia revelan que Cortázar fue perseguido por denunciar la dictadura en los 70». Archivado desde el original el 23 de septiembre de 2015. Consultado el 28 de agosto de 2015. 
  35. Cantata Santa María de Iquique en la página consagrada a Advis en SCD, s/f; acceso 01.08.2013
  36. Montero, Hugo: «La despedida del cronopio.» Agosto de 2001. Sudestada. Consultado el 20 de marzo de 2016.
    Mientras Cortázar paseaba por Buenos Aires, el entonces presidente electo Raúl Alfonsín organizó una recepción formal con numerosos intelectuales en un acto de reafirmación de los principios democráticos. No faltaron allí esos intelectuales, los de extraño doble discurso, los que elogiaron los uniformes primero y se acomodaron rápido después, sobre la hora. Allí no estuvo Cortázar porque no fue invitado, pero él quería ir, sentía que tenía que estar. Según el escritor Miguel Briante, el organizador central del evento tenía el número telefónico de Cortázar, pero optó por no llamar.

    En ese sentido, Osvaldo Soriano relató que «Julio no pidió la entrevista, pero le parecía interesante equilibrar o contrarrestar la presencia de los Sábato y de los extremadamente moderados en el gobierno, o gente que había estado durante la dictadura. La idea era que alguien que había estado afuera, en el centro de la famosa campaña antiargentina, pudiera ser recibido por el flamante Presidente como señal de que esto iba a ser una cosa abierta. De ahí el fuerte significado político de ese episodio». La historia confirmaría que la cosa no iba camino a ser muy abierta como se decía, y por eso la ausencia de Cortázar fue un síntoma elocuente del futuro próximo.

    Su amigo Hipólito Solari Irigoyen fue el encargado de confirmarle, avergonzado, que no había conseguido la audiencia. «No es nada, hombre, visita más visita menos, lo que quisiera es que le fuera bien, que maneje bien el Gobierno...», cuentan que fue la respuesta de Julio, pocas horas antes de su partida definitiva.
  37. Csipka, Juan Pablo (2014): «El desaire de Alfonsín a Cortázar», artículo del 12 de febrero de 2014 en el sitio web Factor 302.4 (Buenos Aires). Consultado el 20 de marzo de 2016.
  38. a b c d Marchamalo, Jesús (2011), op. cit. «Los libros de la Rue Martel», pp. 15-18.
  39. «Una nueva biografía sostiene que Cortázar habría muerto de sida.» 7 de junio de 2001. Clarín (Buenos Aires).
  40. «Peri Rossi: “Cortázar murió de sida por una transfusión”.» 25 de enero de 2009. ABC. Consultado el 21 de noviembre de 2012.
  41. «Cortázar el enorme». El Espectador. 24 de julio de 2008. Consultado el 9 de septiembre de 2011. 
  42. «Barrios de Buenos Aires. Hoy: el Rawson». Asociación de Medios Vecinales. 3 de junio de 2017. Consultado el 26 de agosto de 2019. 
  43. a b Marchamalo, Jesús (2011), op. cit. «Prólogo: Un lector llamado Cortázar» pp. 9-12;
  44. Careaga, Roberto (15 de enero de 2014). «México, Francia y Argentina celebrarán los 100 años de Cortázar». La Tercera. Consultado el 15 de enero de 2014. 
  45. «Argentina homenajea a Julio Cortázar.» 20 minutos.
  46. «“Rayuela” de Julio Cortázar cumple 50 años». 28 de junio de 2013. Consultado el 30 de octubre de 2013. 
  47. Goloboff, Mario (1998). Julio Cortázar: la biografía. Seix Barral. ISBN 9507312056. 
  48. Vargas Llosa, Mario (noviembre de 1999). «Borges, político». Letras Libres. Consultado el 11 de febrero de 2014. 
  49. Ficha del libro en la agencia Balcells; acceso 13.02.2018
  50. «Julio Cortázar. La Linterna del Traductor: Revista de Asetrad». www.lalinternadeltraductor.org. Consultado el 17 de noviembre de 2019. 
  51. Cortometraje.

Enlaces externos[editar]