Stephen Jay Gould

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Stephen J. Gould»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Stephen Jay Gould
Stephen Jay Gould by Kathy Chapman.png
Stephen Jay Gould.
Nacimiento 10 de septiembre de 1941
Queens, borough de Nueva York
Fallecimiento 20 de mayo de 2002
Campo Biología, paleontología, teoría de la evolución
Instituciones Harvard University, Museo Americano de Historia Natural
Alma máter Antioch College
Premios
destacados
Medalla Darwin-Wallace (de la Sociedad Linneana de Londres) (2008), Medalla de la Sociedad Paleontológica (2002) y el premio Charles Schuchert (1975)
Firma
Sjg signature.svg

Stephen Jay Gould (10 de septiembre de 1941 - 20 de mayo de 2002) fue un paleontólogo estadounidense, biólogo evolutivo, historiador de la ciencia y uno de los más influyentes y leídos divulgadores científicos de su generación.[1]

Gould pasó la mayor parte de su carrera docente en la Universidad de Harvard y trabajando en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York. En los últimos años de su vida, impartió clases de biología y evolución en la Universidad de Nueva York, cercana a su residencia en el SoHo.

La mayor contribución de Gould a la ciencia fue la teoría del equilibrio puntuado que desarrolló con Niles Eldredge en 1972.[2] La teoría propone que la mayoría de los procesos evolutivos están compuestos por largos períodos de estabilidad, interrumpidos por episodios cortos y poco frecuentes de bifurcación evolutiva. La teoría contrasta con el gradualismo filogenético, la idea generalizada de que el cambio evolutivo se caracteriza por un patrón homogéneo y continuo.

La mayor parte de la investigación empírica de Gould se basó en los géneros de caracoles terrestres Poecilozonites y Cerion y además contribuyó a la biología evolutiva del desarrollo. En su teoría evolutiva se opuso al seleccionismo estricto, la sociobiología aplicada a seres humanos y la psicología evolucionista. Hizo campaña contra el creacionismo y propuso que la ciencia y la religión sean considerados dos ámbitos distintos, o «magisterios», cuyas autoridades no se superponen (Non overlapping magisteria en el original).[3]

Muchos de los ensayos de Gould para la revista Natural History fueron reimpresos en libros entre los que sobresalen Desde Darwin y El pulgar del panda. Sus tratados más populares incluyen libros como La falsa medida del hombre, La vida maravillosa y La grandeza de la vida. Poco tiempo antes de su muerte, Gould publicó un largo tratado recapitulando su versión de la teoría evolutiva moderna llamado La estructura de la teoría de la evolución (2002).

Biografía[editar]

Ejemplar de Tyrannosaurus rex en el Museo Americano de Historia Natural que, según Gould, fue su inspiración para hacerse paleontólogo.

Gould nació y se crio en la comunidad de Bayside, un tranquilo barrio ubicado en Queens, Nueva York. Su padre Leonard trabajaba de taquígrafo en los juzgados, y su madre Eleanor era artista. Cuando Gould tenía cinco años de edad, su padre lo llevó a la sala de los dinosaurios del Museo Americano de Historia Natural, donde se encontró por primera vez ante un Tyrannosaurus rex. «No tenía idea de que hubiera tales cosas; estaba asombrado», recordaba Gould.[4] En ese momento decidió convertirse en paleontólogo.[4]

Criado en un hogar secular judío, Gould no practicó ninguna religión y prefería ser considerado agnóstico.[3] A pesar de que «había sido criado por un padre marxista», afirmó que las ideas políticas de su padre eran «muy diferentes» de las suyas.[5] Con respecto a sus opiniones políticas dijo que «tendían a ser de centro-izquierda».[6] Según Gould, los libros de política más influyentes que leyó fueron La élite del poder de C. Wright Mills y los escritos políticos de Noam Chomsky.[6]

Cuando asistía al Antioch College en la década de 1960, Gould participó en el movimiento de derechos civiles y con frecuencia hizo campaña por la justicia social. En la Universidad de Leeds, siendo estudiante visitante, organizó manifestaciones semanales contra un salón de baile de Bradford que se negaba a admitir a negros. Gould continuó estas manifestaciones hasta que esa política fue revocada.[7] A lo largo de su carrera y en sus escritos denunció la opresión cultural en todas sus formas, sobre todo lo que él veía como pseudociencia usada al servicio del racismo y el sexismo.[8]

Gould se casó dos veces. Su primer matrimonio fue con la artista Deborah Lee, en 1965, a quien conoció cuando ambos estudiaban en el Antioch College,[4] y con la que tuvo dos hijos, Jesse y Ethan. Su segundo matrimonio fue en 1995 con la artista y escultora Rhonda Roland Shearer, que es la madre de Jade y London Allen, hijastros de Gould.[9]

En julio de 1982, Gould fue diagnosticado con mesotelioma peritoneal, una forma mortal de cáncer que afecta el revestimiento abdominal y que se encuentra con frecuencia en personas que han estado expuestas al amianto. Después de dos años de difícil recuperación, Gould publicó una columna para la revista Discover, titulada «The median isn't the message» («La mediana no es el mensaje»), que habla de su reacción al descubrir que los pacientes con mesotelioma tenían una esperanza de vida mediana de sólo ocho meses después del diagnóstico.[10] A continuación, describe el verdadero significado detrás de este número y su alivio al darse cuenta de que los promedios estadísticos son útiles abstracciones y no abarcan toda la gama de variación.

La mediana es el punto medio en estadística lo que significa que el 50% de los pacientes mueren antes de los 8 meses, pero la otra mitad vivirá posiblemente mucho más tiempo. Necesitaba determinar dónde se localizaban sus características personales dentro de este conjunto de posibilidades. Teniendo en cuenta que su cáncer fue detectado a tiempo, y el hecho de que era joven, optimista y tuvo los mejores tratamientos disponibles, Gould imaginó que debía estar en la mitad favorable del rango superior estadístico. Después de un tratamiento experimental de radiación, quimioterapia y cirugía, Gould consiguió una recuperación completa y su columna se convirtió en fuente de inspiración para muchos pacientes de cáncer.

Gould fue también un defensor de la marihuana medicinal. Durante su lucha contra el cáncer, fumó esta droga para aliviar las náuseas asociadas a sus tratamientos médicos. Según Gould, el uso de la marihuana tuvo un «efecto muy importante» en su eventual recuperación.[11] En 1998 fue testigo en el caso de Jim Wakeford, un usuario y activista de la marihuana medicinal canadiense.[12]

Sus ensayos científicos para Natural History aluden con frecuencia a sus pasatiempos e intereses no científicos. Cuando era niño coleccionaba cromos de béisbol y siguió siendo un ferviente seguidor de este deporte durante toda su vida. De adulto le gustaban las películas de ciencia ficción, pero a menudo se lamentaba por su mediocridad (no sólo en su presentación de la ciencia, sino por sus argumentos).[13] Otras aficiones incluían cantar en el coro Boston Cecilia, y era un gran fanático de las operetas de Gilbert y Sullivan. Coleccionaba libros raros y antiguos. A menudo viajaba a Europa y hablaba francés, alemán, ruso e italiano y admiraba la arquitectura renacentista. Cuando hablaba de la tradición judeo-cristiana, se refería a ella simplemente como «Moisés» y solía aludir con pesar sobre su tendencia a engordar.[14]

Gould murió el 20 de mayo de 2002 de una metástasis de adenocarcinoma de pulmón, una forma de cáncer que se había extendido a su cerebro.[15] Sin embargo, no estaba relacionado con su cáncer abdominal, del que se había recuperado plenamente veinte años antes. Murió en su casa, «en una cama puesta en la biblioteca de su loft del SoHo, rodeado por su esposa Rhonda, su madre Eleanor y los muchos libros que amaba».[16]

Carrera científica[editar]

Gould comenzó sus estudios superiores en el Antioch College, donde se graduó con doble especialidad en 1963 en geología y filosofía.[17] Durante ese tiempo, también estudió fuera de su país, en la Universidad de Leeds del Reino Unido.[18] Después de completar sus estudios de posgrado en la Universidad de Columbia en 1967 bajo la dirección de Norman Newell,[19] [20] fue contratado de inmediato por la Universidad de Harvard, donde trabajó hasta el final de su vida (1967-2002).[15] En 1973, Harvard le ascendió a profesor de geología y conservador de paleontología de invertebrados en el Museo de Zoología Comparada de Harvard, cargos en los que permaneció hasta su fallecimiento en 2002.[21]

En 1982, la Universidad de Harvard le otorgó el título honorífico de profesor Alexander Agassiz de zoología.[15] Al año siguiente, en 1983, le fue otorgada una beca de posgrado de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, («AAAS» son sus siglas en inglés) donde más tarde desempeñó el cargo de presidente (1999-2001).[22] El comunicado de prensa de la AAAS señalaba sus «numerosas contribuciones tanto a los avances científicos como a la comprensión pública de la ciencia».[22] También ocupó el cargo de presidente de la Sociedad de Paleontología (1985-1986) y el de vicepresidente en la Sociedad para el Estudio de la Evolución (1990-1991).[23] [24]

En 1989, Gould fue aceptado como miembro de la Academia Nacional de Ciencias.[24] Entre 1996 y 2002 fue profesor investigador visitante Vincent Astor de biología en la Universidad de Nueva York y en 2001, la Asociación Humanista Americana lo nombró humanista del año por su trabajo.[25] [26] En 2008, se le concedió póstumamente la medalla Darwin-Wallace, además de a otros doce científicos. Hasta 2008, esta medalla era otorgada cada cincuenta años por la Sociedad Linneana de Londres.[27]

Teoría del equilibrio puntuado[editar]

Este gráfico describe las diferencias entre el gradualismo y la teoría del equilibrio puntuado: en la primera, las especies sufren cambios de forma lenta y continua; mientras que en la segunda, se encuentran estables por un largo período hasta que se producen cambios abruptamente.

Al principio de su carrera Gould y Niles Eldredge desarrollaron la teoría del equilibrio puntuado, que propone que los cambios evolutivos se producen con relativa rapidez, alternando con períodos más largos de relativa estabilidad,[2] como parece deducirse de la escasez de formas intermedias encontradas en el registro fósil. Según Gould, el equilibrio puntuado modifica un pilar fundamental «en la lógica central de la teoría darwiniana».[5] Algunos biólogos evolutivos han argumentado que, si bien el equilibrio puntuado fue «de gran interés para la biología»,[28] se limitaba a modificar el neo-darwinismo de una manera que era plenamente compatible con lo que se conocía anteriormente.[29] Otros, sin embargo, resaltaron su novedad teórica y argumentaron que el estancamiento evolutivo había sido «inesperado por la mayoría de los biólogos evolucionistas» y «tuvo un gran impacto en la paleontología y la biología evolutiva».[30]

Existieron también críticos que, en tono de broma, calificaron la teoría como «evolución a tropezones»,[31] lo que llevó a Gould a describir el gradualismo como «evolución por arrastre».[32]

Biología evolutiva del desarrollo[editar]

Gould hizo importantes contribuciones a la biología evolutiva del desarrollo,[33] especialmente en su obra Ontogenia y filogenia.[17] En este libro hizo hincapié en el proceso de heterocronía, que comprende dos procesos distintivos: pedomorfosis y adiciones terminales. Pedomorfosis es el proceso donde la ontogenia se ralentiza y el organismo no alcanza el final de su desarrollo, mientras que la adición terminal es el proceso por el cual un organismo se desarrolla acelerando y acortando etapas tempranas del proceso de desarrollo. La influencia de Gould en este campo sigue viva en áreas de investigación como la evolución de las plumas.[34]

Seleccionismo y sociobiología[editar]

Gould defendió las restricciones biológicas, como las limitaciones de las vías del desarrollo en los resultados evolutivos, así como otras fuerzas no selectivas de la evolución. Por ejemplo, consideraba muchas de las funciones superiores del cerebro humano como consecuencias secundarias imprevistas o subproductos de la selección natural, en lugar de adaptaciones directas. Para describir tales características acuñó, junto a Elisabeth Vrba el término «exaptación». Gould pensaba que esta interpretación socava una premisa esencial de la sociobiología humana (el determinismo genético) y la psicología evolucionista.[35]

Contra la «sociobiología»[editar]

En 1975, E. O. Wilson presentó su análisis de la conducta humana desde el punto de vista de la sociobiología.[36] En respuesta, Gould, Richard Lewontin y otros científicos de Boston escribieron una carta que tuvo gran repercusión posteriormente, al New York Review of Books titulada Contra la «sociobiología». Esta carta abierta criticaba la «visión determinista de la sociedad y acción humanas» de Wilson.[37]

Gould sin embargo no descartó las explicaciones sociobiológicas para muchos aspectos del comportamiento animal; así escribió: «Los sociobiólogos han ampliado su gama de explicaciones por selección mediante la invocación de los conceptos de eficacia biológica inclusiva y la selección de parentesco para resolver (con éxito creo) el molesto problema del altruismo —anteriormente el mayor obstáculo para una teoría darwiniana de la conducta social. [...] Aquí la sociobiología ha tenido y seguirá teniendo éxito. Y aquí le deseo lo mejor, ya que representa una extensión del darwinismo básico en un ámbito donde debe aplicarse.»[38]

Enjutas y el paradigma panglossiano[editar]

Una enjuta de la Iglesia de la Santísima Trinidad en Fulnek, República Checa.

Con Richard Lewontin, Gould escribió un influyente trabajo en 1979 titulado Las enjutas de San Marcos y el paradigma panglossiano,[39] [40] que introdujo el término de arquitectura «enjuta» en la biología evolutiva. En arquitectura, una enjuta es una zona curva de mampostería que existe entre los arcos de apoyo de una cúpula.[41] Las enjutas, también llamadas pechinas en este contexto, se encuentran sobre todo en iglesias góticas.[42]

Cuando visitaba Venecia en 1978, Gould se dio cuenta que las enjutas de la Basílica de San Marcos, aunque eran muy hermosas, no eran espacios proyectados por el arquitecto. Más bien los espacios surgieron como «subproductos arquitectónicos inevitables al montar una cúpula sobre arcos de medio punto». Por eso Gould y Lewontin definieron «enjutas» en el ámbito de la biología evolutiva como cualquier característica biológica de un organismo que surge como una consecuencia secundaria e inevitable de otras características; es decir, que no es directamente producto de la selección natural.[43] Algunos ejemplos incluirían los «genitales masculinizados de las hienas hembra, el uso exaptativo de un ombligo como cámara de incubación por los caracoles, la joroba del ciervo gigante irlandés y varias características clave de la mentalidad humana».[43]

En Cándido de Voltaire, el Dr. Pangloss es retratado como un sabio despistado que a pesar de las pruebas dice que «todo está mejor en este, que es el mejor de los mundos posibles». Gould y Lewontin afirmaron que es panglossiano que los biólogos evolucionistas vean todos los rasgos como cosas atomizadas que han sido seleccionadas de forma natural y criticaron a los biólogos por no conceder espacio teórico a otras causas, tales como restricciones filogenéticas y del desarrollo.[44] La frecuencia relativa de las enjutas así definidas, frente a las características adaptadas por la naturaleza, sigue siendo un tema polémico en biología evolutiva.[45] Un ejemplo ilustrativo del enfoque de Gould se puede encontrar en un estudio de Elisabeth Lloyd que considera el orgasmo femenino como un subproducto de compartir vías de desarrollo.[46] Gould también escribió sobre este tema en su ensayo Pezones masculinos y ondas clitorídeas,[47] impulsado por el trabajo anterior de Lloyd.

El progreso evolutivo[editar]

«La variación propone, la selección dispone»
-Stephen Jay Gould
El fundamentalismo darwiniano, 1997[48]

Gould fue partidario de que la evolución no tiene una tendencia inherente hacia el progreso a largo plazo. A menudo hay comentarios que presentan la evolución como una escalera de progreso que conduce hacia organismos más grandes, más rápidos y más inteligentes, en el supuesto de que la evolución impulsa de algún modo a los organismos a ser más complejos y en última instancia más parecidos a la especie humana. Gould argumenta que el camino de la evolución no fue hacia la complejidad, sino hacia la diversificación. Como la vida estaba obligada a comenzar desde un punto de partida simple, cualquier diversidad resultante en este paseo aleatorio sería percibida en la dirección de mayor complejidad. Pero la vida, argumenta Gould, se puede adaptar fácilmente a la simplificación, como suele ser en el caso en los parásitos.[49]

En una reseña de La grandeza de la vida, Richard Dawkins aprobó el argumento general de Gould, pero propuso que había visto pruebas de «una tendencia en los linajes a mejorar de forma acumulativa su eficacia adaptativa a su particular forma de vida, aumentando el número de características que se combinan en adaptaciones complejas. [...] Según esta definición, la evolución por adaptación no es progresiva por casualidad, sino que es profunda, recalcitrante e imprescindiblemente progresiva».[50]

Cladística[editar]

Gould nunca abrazó la cladística como método de investigación de líneas y procesos evolutivos, posiblemente porque le preocupaba que esas investigaciones le llevasen a descuidar detalles de la biología histórica, que consideraba de suma importancia. A principios de la década de 1990 esto le llevó a un debate con Derek Briggs, que había comenzado a aplicar técnicas cuantitativas cladísticas a los fósiles del yacimiento conocido como Esquisto de Burgess, acerca de los métodos que se debían utilizar en la interpretación de esos fósiles.[51] Por esa época la cladística se convirtió rápidamente en el método predominante de clasificación en la biología evolutiva. Ordenadores personales baratos pero cada vez más potentes hicieron posible procesar grandes cantidades de datos acerca de los organismos y sus características. Casi al mismo tiempo el desarrollo de técnicas efectivas de reacción en cadena de la polimerasa también hizo posible la aplicación de métodos de análisis cladístico a los rasgos bioquímicos.[52]

Investigaciones con caracoles terrestres[editar]

Dibujo de Cerion chrysalis.

La mayor parte de la investigación empírica de Gould está relacionada con los caracoles terrestres. Centró sus primeros trabajos en el género Poecilozonites de las Bermudas y posteriormente en el género Cerion del Caribe. Según Gould «el Cerion es el caracol terrestre con mayor diversidad de forma de todo el mundo. Hay 600 especies descritas de este género. De hecho no son realmente especies ya que todos ellos se cruzan, pero los nombres existen para expresar esta diversidad morfológica increíble. Algunos tienen forma de pelotas de golf, otros de lápices. [...] Ahora bien, mi interés principal es la evolución de la forma y el problema de cómo puede alcanzarse esa diversidad con tan pocas diferencias genéticas es muy interesante. Y si pudiésemos resolver esto aprenderíamos algo general sobre la evolución de la forma».[53]

Dada la extensa diversidad geográfica del Cerion, Gould posteriormente lamentó que si Cristóbal Colón hubiese catalogado un único Cerion se habría terminado el debate académico sobre cuál fue la isla en la que Colón puso el pie en América por vez primera.[54]

La explosión cámbrica y la elaboración de la teoría saltacionista[editar]

La interpretación de Gould sobre los fósiles del período Cámbrico hallados en el Esquisto de Burgess que figura en su libro La vida maravillosa enfatiza la chocante disparidad morfológica (o «rareza») de dicha fauna; y el rol del azar, que determina cuántos miembros de ella sobrevivirán y cuántos desaparecerán. El científico utilizó las formas de vida de este período como ejemplo del papel que juegan las circunstancias en el amplio patrón de la evolución. Tras una serie de estudios basados en la comparación entre trilobites y moluscos modernos, Gould y Eldredge elaboraron la alternativa al gradualismo, el «saltacionismo», que indica que las especies se transforman rápidamente para luego permanecer invariables durante largo tiempo.[55] Estos estudios permitieron a Gould comprender que «la evolución [...] es la adaptación a los ambientes cambiantes, no progreso».[55]

Este punto de vista fue criticado por Simon Conway Morris en su libro de 1998 El crisol de la creación, cuyo título original en lengua inglesa es The Crucible of Creation.[56] También promovió la teoría de la evolución convergente en cuanto mecanismo que produce formas similares en circunstancias ambientales similares, y en un libro posterior sostuvo que la aparición de animales semejantes al hombre es probable. Los paleontólogos Derek Briggs y Richard Fortey han discutido también que una importante parte de la fauna cámbrica puede considerarse como grupos madre de los taxones existentes, aunque esto todavía es materia de investigación y debate, y la relación entre varios taxones cámbricos y los phyla modernos no se estableció aún a los ojos de muchos otros paleontólogos.[57]

Fortey ha notado que antes de la publicación de La vida maravillosa, Conway Morris compartía muchas de las opiniones de Gould, sin embargo, tras su lanzamiento, este último revisó su postura y adoptó una posición más progresista en el contexto de la historia de la vida.[58]

La teoría jerárquica de la evolución[editar]

A diferencia de la teoría del equilibrio puntuado, la teoría jerárquica tiene un alcance causal, no sólo fenomenológico. La teoría jerárquica de la evolución generaliza la teoría de la selección natural a unidades evolutivas distintas del organismo: la selección de linajes celulares, la clásica selección organísmica, la selección de grupos o demes, de especies e incluso de clados.[59] En este sentido, Gould sostiene que la teoría jerárquica no trata de reemplazar sino de extender la teoría de Darwin. Según la teoría jerárquica, la evolución es el resultado de la interacción simultánea de distintos niveles que pueden coincidir pero también entrar en conflicto.[59]

Para que un objeto biológico sea una unidad de selección ha de tener cinco propiedades fundamentales: puntos de nacimiento y de muerte, estabilidad suficiente a lo largo de su existencia, reproducción y herencia de rasgos parentales por descendencia. Las tres primeras propiedades son necesarias para distinguir a las unidades dentro de un continuo, mientras que las dos últimas son necesarias para que sean consideradas agentes de la selección natural, definida como éxito reproductivo diferencial.[59]

La consideración de un individuo como individuo evolutivo es relativa, dependiendo del nivel de análisis en el que nos situemos en cada caso, según lo que expresó Gould en La Estructura de la Teoría de la Evolución:

La teoría jerárquica de la selección reconoce muchas clases de individuos evolutivos, ordenados en una serie de inclusión creciente (genes en células, células en organismos, organismos en demes, demes en especies, especies en clados). La unidad focal de cada nivel es un individuo, y podemos dirigir nuestra atención a cualquiera de estos niveles. Una vez designamos un nivel focal como primario para un estudio concreto, entonces la unidad a ese nivel (el gen, el organismo, la especie, etcétera) se convierte en nuestro individuo focal o relevante, y sus unidades constituyentes se convierten en partes mientras que el nivel superior se convierte en colectividad. Así, si nos centramos en el nivel organísmico convencional, genes y células se convierten en colectividades. Pero si nuestro estudio requiere considerar a las especies como individuos, entonces los organismos se convierten en partes y los clados en colectividades. En otras palabras, la tríada parte—individuo—colectividad se desplazará, como un todo, arriba y debajo de la jerarquía en función de los sujetos y objetos de cualquier estudio particular.[60]

Influencia[editar]

Gould es uno de los científicos más citados en el campo de la teoría evolutiva. Su trabajo de 1979 sobre las «enjutas» ha sido citado más de 3000 veces.[61] En Palaeobiology, la revista insignia de su propia especialidad, sólo Charles Darwin y G. G. Simpson han sido citados más cantidad de veces.[62] Gould fue también un historiador de la ciencia bastante respetado. El historiador Ronald Numbers ha afirmado: «No puedo decir mucho acerca de los puntos fuertes de Gould como científico, pero durante mucho tiempo lo he considerado el segundo historiador de la ciencia más influyente (junto a Thomas Kuhn)».[63]

Como figura pública[editar]

Gould se hizo conocido a través de sus ensayos de divulgación científica en la revista Natural History y fue autor de varios libros sobre la evolución. Sus tratados más populares incluyen libros como La falsa medida del hombre, El pulgar del panda, La vida maravillosa y Desde Darwin. Su tratado «A Biological Homage to Mickey Mouse»[64] explica cómo los dibujantes aprovechan la fisionomía de los bebés, cabeza y ojos grandes, que les dan un aspecto que incitan a la ternura y afecto, observaciones ya realizadas por Konrad Lorenz.[65]

Fue un apasionado defensor de la teoría evolutiva escribiendo prolíficamente sobre el tema y tratando de comunicar su comprensión de la biología evolutiva contemporánea a un público amplio.[66] Un tema recurrente en sus escritos es la historia y el desarrollo de la evolución y el pensamiento antes de la formulación de la teoría evolutiva. También fue un aficionado entusiasta del béisbol; hizo a menudo referencias a este deporte en sus ensayos.[67] Muchos de sus ensayos de béisbol fueron recopilados y publicados póstumamente en Triumph and Tragedy in Mudville (2003).[68]

Aunque un orgulloso darwinista, era menos reduccionista que la mayoría de los neo-darwinistas.[55] Se opuso firmemente a muchos aspectos de la sociobiología y su descendiente intelectual, la psicología evolucionista. Dedicó mucho tiempo a la lucha contra el creacionismo y conceptos relacionados como la ciencia de la creación y la teoría del diseño inteligente.[55] Gould desarrolló más tarde el término «magisterios no superpuestos» (non-overlapping magisteria, NOMA, en inglés) para describir como, en su opinión, la ciencia y la religión no pueden hacer comentarios sobre el ámbito del otro.[69] Gould llegó a desarrollar esta idea detalladamente en el libro Ciencia versus religión, un falso conflicto (1999) y Érase una vez el erizo y el zorro (2003).[69] En un ensayo de 1982 de Natural History Gould escribió:

Nuestra incapacidad para percibir un bien universal no registra ninguna falta de percepción o ingenio, sino que demuestra simplemente que la naturaleza no contiene mensajes morales estructurados en términos humanos. La moralidad es un tema para filósofos, teólogos, estudiantes de humanidades y, de hecho, para todas las personas que piensan. Las respuestas no se pueden leer de forma pasiva de la naturaleza; éstas, ni surgen, ni pueden surgir de los datos de la ciencia. El estado fáctico del mundo no nos puede enseñar cómo, con nuestros poderes para [distinguir] el bien y el mal, debemos alterarlo o preservarlo de la manera más ética.[70]

Gould se convirtió en un rostro conocido de la ciencia para el público general, apareciendo a menudo en series y programas de televisión como NOVA,[71] el documental Baseball de Ken Burns, Evolution (programas de la cadena de televisión PBS), Crossfire (de la CNN) y otros. En 1997 prestó su voz a una versión de sí mismo en un episodio de la serie de dibujos animados Los Simpson.[72]

Controversias[editar]

Gould recibió muchos elogios por su trabajo académico y exposición popular de la historia natural,[15] [73] pero no fue inmune a las críticas por parte de aquellos en la comunidad científica que sentían que sus presentaciones públicas, por varias razones, estaban alejadas de la teoría evolutiva dominante.[74] Los debates públicos entre los partidarios y detractores de Gould han sido tan belicosos que varios comentaristas los han llamado «las guerras de Darwin».[75] [76] [77] [78]

John Maynard Smith, un eminente biólogo evolutivo británico, estaba entre los más duros críticos de Gould. Maynard Smith pensaba que este no tenía en cuenta lo suficiente la función vital que la adaptación desempeña en biología, y también criticaba la aceptación de Gould de la selección al nivel de especies como un componente importante de la evolución biológica.[79] En una reseña del libro de Daniel Dennet, La peligrosa idea de Darwin, Maynard Smith escribió que Gould «está dando a los no biólogos en gran parte una falsa imagen del estado de la teoría evolutiva».[80] Pese a estas discrepancias, escribió en una reseña del El pulgar del panda que «Stephen Gould es el mejor escritor de ciencia popular [...] A menudo me enfurece, pero espero que vuelva al ataque con la redacción de ensayos como éstos».[81] El británico estaba también entre aquellos que agradecieron los trabajos de paleontología de Gould.[29]

Una de las razones de esas críticas era que Gould parecía presentar sus ideas como una forma revolucionaria de comprender la evolución y argumentaba sobre por la importancia de otros mecanismos aparte de la selección natural, mecanismos que pensaba habían sido ignorados por muchos evolucionistas profesionales. El resultado fue que muchas personas no especialistas a veces dedujeron por sus primeros escritos que se había demostrado que las explicaciones de Darwin no eran científicas (algo que Gould nunca intentó dar a entender).[82] Junto a muchos otros investigadores de ese campo las obras de Gould a veces son deliberadamente puestas fuera de contexto por los creacionistas que pretenden demostrar que los científicos ya no entienden cómo evolucionaron los organismos.[82] Gould corrigió algunas de estas malas interpretaciones y tergiversaciones de sus escritos en obras posteriores.[83]

Gould y Dawkins también expresaron su desacuerdo sobre la importancia de la selección genética en la evolución. Dawkins argumenta que la evolución se entiende mejor como competencia entre genes (o replicadores), mientras que Gould defendió la importancia de varios niveles de competencia, incluyendo la selección entre los genes, linajes celulares, organismos, grupos (demes), especies y clados.[78] Críticas a Gould y su teoría del equilibrio puntuado se pueden encontrar en el capítulo 9 de El relojero ciego de Dawkins y el capítulo 10 de La peligrosa idea de Darwin de Dennett. Dawkins posteriormente hizo una concesión a través de una nota al final en una nueva edición de su libro El gen egoísta, donde dice:

La progresión de la evolución puede ser no tanto una escalada constante hacia arriba como una serie de pasos discretos de meseta estable a meseta estable»
Este párrafo es un justo resumen de una forma de expresar la muy conocida teoría del equilibrio puntuado. Me avergüenza decir que, cuando escribí mi conjetura, yo, como muchos biólogos de Inglaterra por aquella época, era totalmente ignorante de esta teoría, aunque se había publicado tres años antes. Desde entonces, como por ejemplo en El relojero ciego, estaba algo irascible —quizá demasiado— sobre el excesivo halago hacia la teoría del equilibrio puntuado. Si esto ha herido los sentimientos de alguien, lo lamento. Pueden señalar que, al menos en 1976, mi corazón estaba en el lugar correcto.[84]

p.86 El gen egoísta

La oposición a la sociobiología y la psicología evolucionista[editar]

Gould también tuvo una enemistad pública durante largo tiempo con E. O. Wilson y otros biólogos evolucionistas sobre la sociobiología humana y su descendiente posterior la psicología evolucionista (a la que Gould, Lewontin y Maynard Smith se oponían, pero que Richard Dawkins, Daniel Dennett y Steven Pinker defendían.[85] Estos debates alcanzaron su clímax en la década de 1970, e incluyeron una fuerte oposición de instituciones como el Grupo de estudio de la sociobiología y Ciencia para el Pueblo.[86] Pinker acusó a Gould, Lewontin y otros oponentes de la psicología evolucionista de ser «científicos radicales», cuya postura sobre la naturaleza humana está influenciada por la política en lugar de la ciencia.[87] Gould afirmó que «no vio ningún motivo detrás de Wilson o cualquier otro», pero advirtió que todos los seres humanos son influenciados, sobre todo inconscientemente, por sus expectativas y prejuicios personales. Escribió:

Crecí en una familia que participaba en campañas de justicia social y participé en el movimiento de derechos civiles siendo estudiante a comienzos de la década de 1960, un tiempo de gran emoción y muchos logros. Los eruditos se cuidan a menudo de citar esos compromisos. [Pero] es peligroso para un erudito imaginar que pueda alcanzarse una neutralidad perfecta, porque entonces uno deja de estar alerta sobre sus preferencias personales e influencias y entonces puede caer víctima de prejuicios. La objetividad se debe definir operacionalmente como el trato equitativo a los datos, no a la ausencia de preferencia.[88]

La crítica principal de Gould era que las explicaciones sociobiológicas sobre el hombre carecían de pruebas, y argumentaba que las conductas adaptativas se suponen genéticas frecuentemente por ninguna otra razón que su pretendida universalidad o naturaleza adaptativa. Gould hizo hincapié en que las conductas adaptativas pueden ser transmitidas también a través de la cultura, y ambas hipótesis son igualmente plausibles.[89] Gould no negaba la importancia de la biología en la naturaleza humana, pero reformuló el debate como «potencialidad biológica contra determinismo biológico». Afirmaba también que el cerebro humano permite una amplia gama de comportamientos. Su flexibilidad «nos permite ser agresivos o tranquilos, dominantes o sumisos, rencorosos o generosos [...] La violencia, el sexismo y la maldad generalizada son biológicos, ya que representan un subconjunto de un posible rango de comportamientos. Pero la paz, la igualdad y la bondad son igual de biológicos —y podríamos ver aumentada su influencia si podemos crear estructuras sociales que les permitan prosperar».[89]

La falsa medida del hombre[editar]

Dibujo de 1839 de Samuel George Morton de «una cabeza de negro […] un cráneo caucásico […] una cabeza mongola».

Gould es el autor de La falsa medida del hombre (1981), una investigación histórica sobre la psicometría y los tests de inteligencia. Gould investigó los métodos de la craneometría del siglo XIX, como así la historia de los tests psicológicos. El paleontólogo afirmaba que estas dos teorías se desarrollaron en base a una infundada creencia en el determinismo biológico, en el punto de vista por el cual «las diferencias económicas y sociales entre los grupos humanos (razas, clases sociales y sexos) [se dan por] distinciones heredadas e innatas y la sociedad, en ese sentido, es una exacta réplica de la biología».[90]

El libro ha sido reeditado en 1996 y se le añadió un prólogo y una reseña de The Bell Curve. La falsa medida del hombre ha sido tal vez el libro más controvertido de Gould. Ha recibido alabanzas,[91] y una extensa serie de críticas negativas de un amplio número de psicólogos,[92] incluso varios reclamos de malinterpretación.[93]

Magisterios no superpuestos[editar]

En su libro de 1999, Ciencia versus religión, un falso conflicto, Gould presenta lo que describe como una «benditamente simple y puramente convencional resolución [al] supuesto conflicto entre ciencia y religión».[69] Define el término «magisterio» como «un dominio en el que una forma de enseñanza mantiene las herramientas adecuadas para elaborar un discurso significativo y [llegar a una] solución».[69] El principio de magisterios no superpuestos (Non overlapping magisteria en el original) establece, por lo tanto, que el magisterio de la ciencia cubre «la esfera de lo empírico: de qué está formado el Universo (hecho) y por qué funciona de determinada manera (teoría). El magisterio de la religión se extiende sobre preguntas acerca del sentido último y asuntos morales. Estos dos magisterios no se superponen, ni abarcan todo lo que puede conocerse».[69] Sugiere además que «[este principio] goza de un fuerte y explícito apoyo, aún de los estereotipos culturales más primarios del más estricto tradicionalismo» y que «es una sólida posición que merece el consenso general, instaurado tras una larga lucha entre gente de buena voluntad de ambos magisterios».[69] Sin embargo, esta postura no estuvo exenta de críticas. En su libro El espejismo de Dios (The God Delusion), Richard Dawkins opina que esta división no es tan sencilla como parece, ya que muchas religiones están basadas en milagros que inciden en el magisterio científico.[94]

Publicaciones[editar]

Artículos[editar]

Durante su vida, las publicaciones de Gould han sido numerosas. Una recapitulación de sus publicaciones desde el año 1965 al 2000 menciona 479 documentos, 22 libros, 300 ensayos y 101 reseñas de libros escritas por él mismo.[95]

Libros[editar]

La siguiente es una lista de los libros escritos y/o editados por Gould, incluyéndose los publicados en forma póstuma en 2002. Aunque varias de estas obras fueron reimpresas posteriormente por muchas editoriales, esta enumeración mantiene la editorial y la fecha de publicación iniciales y los títulos en el idioma original.

  • 1977. Ontogeny and Phylogeny. Cambridge MA: Harvard Univ. Press.
  • 1977. Ever Since Darwin. New York: W. W. Norton. (Desde Darwin: reflexiones sobre historia natural, Hermann Blume, ISBN 978-84-7214-278-7)
  • 1980. The Panda's Thumb. New York: W. W. Norton. (El pulgar del panda. Reflexiones sobre historia natural y evolución, Crítica, ISBN 978-84-7423-637-8)
  • 1981. The Mismeasure of Man. New York: W. W. Norton. (La falsa medida del hombre, Crítica. ISBN 84-8432-456-7)
  • 1983. Hen's Teeth and Horse's Toes. New York: W. W. Norton. (Dientes de gallina y dedos de caballo, Crítica. ISBN 84-8432-554-7)
  • 1985. The Flamingo's Smile. New York: W. W. Norton. (La sonrisa del flamenco. Reflexiones sobre historia natural, Crítica, ISBN 978-84-8432-567-3)
  • 1987. Time's Arrow, Time's Cycle. Cambridge MA: Harvard Univ. Press. (La flecha del tiempo, Alianza, ISBN 978-84-206-2736-6)
  • 1987. An Urchin in the Storm: Essays about Books and Ideas. N.Y.: W. W. Norton
  • 1989. Wonderful Life: The Burgess Shale and the Nature of History. New York: W. W. Norton, 347 pp. (Vida maravillosa, Burgess Shale y la naturaleza de la historia, Crítica, ISBN 978-84-7423-493-0)
  • 1991. Bully for Brontosaurus. New York: W. W. Norton, 540 pp. (Brontosaurus y la nalga del ministro, Crítica. ISBN 84-8432-619-5)
  • 1992. Finders, Keepers: Eight Collectors. New York: W. W. Norton.
  • 1993. Eight Little Piggies. New York: W. W. Norton. (Ocho cerditos. Reflexiones sobre historia natural, Crítica, ISBN 978-84-7423-663-7)
  • (ed.) 1993. The Book of Life. New York: W. W. Norton (El libro de la vida, Critica. ISBN 84-7423-626-6).
  • 1995. Dinosaur in a Haystack. New York: Harmony Books. (Un dinosaurio en un pajar, Crítica, ISBN 978-84-7423-810-5)
  • 1996. Full House: The Spread of Excellence From Plato to Darwin. New York: Harmony Books. (La grandeza de la vida: la expansión de la excelencia de Platón a Darwin, Crítica, ISBN 978-84-7423-834-1)
  • 1997. Questioning the Millennium: A Rationalist's Guide to a Precisely Arbitrary Countdown. New York: Harmony Books.
  • 1998. Leonardo's Mountain of Clams and the Diet of Worms. N.Y.: Harmony Books. (La montaña de almejas de Leonardo, Crítica, ISBN 978-84-7423-991-1)
  • 1999. Rocks of Ages: Science and Religion in the Fullness of Life. New York: Ballantine Publications. (Ciencia versus religión, un falso conflicto, Crítica, ISBN 978-84-8432-052-4)
  • 2000. The Lying Stones of Marrakech. New York: Harmony Books. (Las piedras falaces de Marrakech, Crítica, ISBN 978-84-8432-214-6)
  • 2000. Crossing Over: Where Art and Science Meet. New York: Three Rivers Press.
  • 2002. The Structure of Evolutionary Theory. Cambridge MA: Harvard Univ. Press. (La estructura de la teoría de la evolución: El gran debate de las ciencias de la vida, la obra definitiva de un pensador crucial, Tusquets 2004, ISBN 84-8310-950-6)
  • 2002. I Have Landed: The End of a Beginning in Natural History. New York: Harmony Books. (Acabo de llegar: el final de un principio en historia natural, Crítica. ISBN 84-8432-428-1)
  • 2003. Triumph and Tragedy in Mudville: A Lifelong Passion for Baseball. New York: W. W. Norton.
  • 2003. The Hedgehog, the Fox, and the Magister's Pox. New York: Harmony Books. (Érase una vez el zorro y el erizo: las humanidades y la ciencia en el tercer milenio, Crítica, ISBN 978-84-9892-052-9)

Notas y referencias[editar]

  1. «This View of Science» (en inglés), Social Studies of Science 32 (4): 489–525, 2002, http://www.stephenjaygould.org/library/shermer_sjgould.pdf, consultado el 4 de diciembre de 2010. 
  2. a b Eldredge, Niles y S. J. Gould (1972). "Punctuated equilibria: an alternative to phyletic gradualism." (en inglés) In T.J.M. Schopf, ed., Models in Paleobiology. San Francisco: Freeman, Cooper and Company, pp. 82-115. Consultado el 4 de diciembre de 2010
  3. a b Gould, S. J. (1997). "Nonoverlapping magisteria". (en inglés) Natural History 106 (March): 16-22. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  4. a b c Green, Michelle (1986). "Stephen Jay Gould: driven by a hunger to learn and to write". (en inglés) People 25 109-114. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  5. a b Gould, S. J. (2002). The Structure of Evolutionary Theory. Cambridge: Belknap Press of Harvard University Press. ISBN 0-674-00613-5
  6. a b Gould, S. J. (1981). "Official Transcript for Gould’s deposition in McLean v. Arkansas".(en inglés) (Nov. 27) Consultado el 30 de noviembre de 2010. Bajo juramento Gould afirmó: «Mis puntos de vista políticos tienden a ser de centro-izquierda. P. ¿Podría ser más específico acerca de sus opiniones políticas? R: No sé cómo puedo serlo. No soy de los que se unen a grupos, así que no pertenezco a ninguna organización. Siempre he resistido el etiquetado. Pero si usted lee mi otro libro, La falsa medida del hombre, que no está incluido porque no trata de la evolución, tendrá una idea de mis opiniones políticas». P. 153.
  7. Gaspar, Phil (2002). "Stephen Jay Gould: Dialectical Biologist".(en inglés) International Socialist Review 24 (julio-agosto). Consultado el 30 de noviembre de 2010
  8. Lewontin, Richard Levins y Richard (2002). "Stephen Jay Gould—what does it mean to be a radical?" (en inglés)Monthly Review 54 (01 de noviembre). "La vida intelectual y política públicas de Steve Gould era extraordinaria, sino única. En primer lugar, fue un biólogo evolutivo e historiador de la ciencia, cuyo trabajo intelectual tuvo un gran impacto en nuestra visión del proceso de la evolución. En segundo lugar, era, con diferencia, el comunicador sobre ciencia más conocido e influyente que ha escrito para un público lego. En tercer lugar, era un activista político coherente en su apoyo del socialismo y en oposición a toda forma de colonialismo y opresión. La figura que más se acerca a este respecto fue el biólogo británico de la década de 1930, J. B. S. Haldane, uno de los fundadores de la teoría genética de la evolución moderna, un ensayista maravilloso de la ciencia para el público general, y un marxista idiosincrásico y columnista para el Daily Worker que finalmente se separó del Partido Comunista por su exigencia de que las afirmaciones científicas debían seguir la doctrina del Partido. " Consultado el 30 de noviembre de 2010
  9. Yoon Kaesuk Carol (2002). "Stephen Jay Gould, 60, Is Dead; Enlivened Evolutionary Theory." New York Times, 21 de mayo 2002.
  10. Gould, S. J. (1985). "The Median Isn't the Message". (en inglés) Discover 6 (June): 40-42. [En español «La media no es el mensaje» (Nótese que se ha traducido erróneamente «median»). Consultado el 31 de octubre de 2010].
  11. Bakalar, James and Lester Grinspoon (1997). Marihuana, the Forbidden Medicine. New Haven: Yale University Press, pp. 39-41.(en inglés) Consultado el 16 de enero de 2011
  12. «Jim Wakeford - Canada's best hope for medical marijuana?» (en inglés). Cannabis culture.com. Consultado el 30 de noviembre de 2010.
  13. Gould, S. J. (1993). "Dinomania". (en inglés)New York Review of Books 40 (August 12): 51-56. Consultado el 28 de octubre de 2010.
  14. Gould, S. J. (1983). Hen's Teeth and Horse's Toes. New York: W. W. Norton & Company. ISBN 0-393-31103-1.
  15. a b c d Harvard News Office (2002). "Paleontologist, author Gould dies at 60".(en inglés) The Harvard Gazette. (20 de mayo). Consultado el 30 de noviembre de 2010.
  16. Krementz, Jill (2002). "Jill Krementz Photo Journal".(en inglés) New York Social Diary. Consultado el 30 de noviembre de 2010.
  17. a b Allen, Warren (2008). "The Structure of Gould".(en inglés) In Warren Allen et al. Stephen Jay Gould: Reflections on His View of Life. Oxford: Oxford University Press, p. 24, 59.
  18. Masha, Etkin (2002). "A Tribute to Stephen Jay Gould '63".(en inglés) Antiochian (Winter ed.). Consultado el 30 de noviembre de 2010.
  19. «Remarkable Columbians: Stephen Jay Gould» (en inglés). Columbia University. Consultado el 22 de enero de 2011.
  20. «Norman Newell» (en inglés). SJG Archives. Consultado el 22 de enero de 2011.
  21. «STEPHEN JAY GOULD» (en inglés). SJG Archives. Consultado el 22 de enero de 2011.
  22. a b Amber, Dave. «Stephen Jay Gould Voted President-Elect of AAAS» (en inglés). AAAS. Consultado el 22 de enero de 2011.
  23. «In Memoriam Stephen Jay Gould (1941-2002)» (en inglés). American Museum of Natural History. Consultado el 22 de enero de 2011.
  24. a b «Stephen Jay Gould» (en inglés). NNDB. Consultado el 22 de enero de 2011.
  25. «American Humanist Association» (en inglés). NNDB. Consultado el 22 de enero de 2011.
  26. «Cave Bigology Research Group» (en inglés). New York University. Consultado el 22 de enero de 2011.
  27. Linnean Society of London (2008). "The Darwin-Wallace Medal".(en inglés) Consultado el 30 de noviembre de 2010.
  28. Dawkins, Richard (1999). The Extended Phenotype. Oxfordshire: Oxford University Press. p. 101. ISBN 0-19-288051-9.
  29. a b «Paleontology at the high table», Nature 309 (5967): 401–402, 1984, doi:10.1038/309401a0. 
  30. Mayr, Ernst (1992). "Speciational Evolution or Punctuated Equilibria".(en inglés) In Steven Peterson and Albert Somit. The Dynamics of Evolution. Ithaca: Cornell University Press, pp. 21-48. ISBN 0-8014-9763-9. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  31. Turner, John (1984). «"Why we need evolution by jerks."» (en inglés). New Scientist. Consultado el 30 de noviembre de 2010.
  32. Gould, S. J. and Steven Rose, ed. (2007). The Richness of Life: The Essential Stephen Jay Gould. New York: W. W. Norton & Co., p.6 (en inglés) Consultado el 16 de enero de 2011
  33. Thomas, R.D.K. (2009). "Gould, Stephen Jay (1941–2002)". in M. Ruse and J. Travis (eds). Evolution: The First Four Billion Years. Cambridge MA: Belknap Press. pp. 611-615.
  34. Prum, R.O., & Brush, A.H. (Marzo de 2003) "Which Came First, the Feather or the Bird?" Scientific American, vol.288, no.3, pp.84-93
  35. «Exaptation—a missing term in the science of form» (en inglés, PDF), Paleobiology 8 (1): 4–15, 1982, http://evolutionanddesign.googlepages.com/Gould__Vrba_1982_Exaptation.pdf. 
  36. Wilson, E. O. (1975). Sociobiology: The New Synthesis. Cambridge MA: Harvard University Press.
  37. Allen, Elizabeth, et al. (1975). "Against 'Sociobiology'".(en inglés) [carta] New York Review of Books 22 (Nov. 13): 182, 184-186.
  38. Gould, S. J. (1980). "Sociobiology and the Theory of Natural Selection". In G. W. Barlow and J. Silverberg, eds., Sociobiology: Beyond Nature/Nurture? Boulder CO: Westview Press, pp. 257-269.
  39. Gould, S. J. and Richard Lewontin (1979). "The spandrels of San Marco and the Panglossian paradigm: a critique of the adaptationist programme".(en inglés) Proc. R. Soc. Lond., B, Biol.. Ciencia:. 205 (1161) 581-98. DOI PMID; for background see Gould's "The Pattern of Life's History"(en inglés) in John Brockman The Third Culture(en inglés). New York: Simon & Schuster. 1996, pp. 52-64. ISBN 0-684-82344-6. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  40. López, J. A., Las enjutas de San Marcos. Consultado el 27 de octubre del 2010
  41. «Enjuta». Diccionario de la Real Academia Española. Consultado el 22 de enero de 2011.
  42. «Escultura Gótica en España». Consultado el 22 de enero de 2011.
  43. a b Gould, S. J. (1997). "The exaptive excellence of spandrels as a term and prototype".(en inglés) Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 94 (20): 10750–5. DOI PMID Consultado el 30 de noviembre de 2010
  44. Rosenberg, Alexander (1985) (en inglés). The structure of biological science. Cambridge University Press. pp. 235. ISBN 978-0521275613. http://books.google.com.ar/books?id=faNIAKXQrwQC&pg=PA235&lpg=PA235&dq=stephen+gould+and+Lewontin+candide+pangloss+constraints&source=bl&ots=BF3FH1YXIb&sig=GaS494Ca-VUWwM2aqnERiGbRUqQ&hl=es&ei=i6k7TaaRAoP_8AbnwOm3Cg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=3&ved=0CCgQ6AEwAg#v=onepage&q=stephen%20gould%20and%20Lewontin%20candide%20pangloss%20constraints&f=false. 
  45. Maynard Smith, John (1995). "Genes, Memes, & Minds".(en inglés) The New York Review of Books 42 (Nov. 30): 46–48. «En general, creo que su artículo sobre las [enjutas] tuvo un efecto saludable.... Su crítica nos obligó a poner orden en nuestra forma de actuar y aportar pruebas de nuestras historias. Pero el adaptacionismo sigue siendo el núcleo del pensamiento biológico ". Ernst Mayr reflexiona de forma similar en su artículo de 1983 "Cómo llevar a cabo el programa adaptacionista?» The American Naturalist 121 (3): 324–334; and George C. Williams, Natural Selection: Domains, Levels, and Challenges. New York: Oxford University Press. 1992. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  46. Lloyd, E.A. (2005). The Case of The Female Orgasm: Bias in the science of evolution. Cambridge MA: Harvard University Press.
  47. Gould, S.J. (1992). "Male Nipples and Clitoral Ripples".(en inglés) In Bully for Brontosaurus: Further Reflections in Natural History. New York: W. W. Norton. pp. 124-138. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  48. Gould, Stephen Jay (1997). «Darwinian Fundamentalism» (en inglés). The New York Review of Books.
  49. Gould, S. J. (1996). Full House: The Spread of Excellence From Plato to Darwin. New York: Harmony Books.
  50. «Human chauvinism» (en inglés), Evolution 51 (3): 1015–1020, 1997, doi:10.2307/2411179, http://www.simonyi.ox.ac.uk/dawkins/WorldOfDawkins-archive/Dawkins/Work/Reviews/1997-06fullhouse.shtml. 
  51. Gould, S. J. (1991). "The disparity of the Burgess Shale arthropod fauna and the limits of cladistic analysis". (en inglés) Paleobiology 17 (Octubre): 411-423. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  52. Baron, Christian and J. T. Høeg (2005). "Gould, Scharm and the Paleontologocal Perspective in Evolutionary Biology".(en inglés) In S. Koenemann and R.A. Jenner, Crustacea and Arthropod Relationships. CRC Press. pp. 3–14. ISBN 0-8493-3498-5.
  53. Wolpert, Lewis and Alison Richards (1998). A Passion For Science. Oxford: Oxford University Press, pp. 139-152.(en inglés) ISBN 0-19-854212-7 Consultado el 30 de noviembre de 2010
  54. Gould, S. J. (1996). "A Cerion for Christopher". Natural History 105 (Oct.): 22-29, 78—79.
  55. a b c d D. Aljanti, E. Wolovelsky y C. Tambussi Biología II: Los caminos de la evolución Ediciones Colihue. ISBN 950-581-346-5
  56. «Showdown on the Burgess Shale» (en inglés), Natural History 107: 48–55, 1998, http://www.stephenjaygould.org/library/naturalhistory_cambrian.html, consultado el 16 de enero de 2011. 
  57. «Wonderful Strife: systematics, stem groups, and the phylogenetic signal of the Cambrian radiation» (en inglés), Paleobiology 31 (2): 94–112, 2005, doi:10.1666/0094-8373(2005)031[0094:WSSSGA]2.0.CO;2, http://www.colorado.edu/geolsci/courses/GEOL3410/BriggsFortey05_CambrianRadiation.pdf, consultado el 27 de octubre de 2010. 
  58. Fortey, Richard (1998). "Shock Lobsters".(en inglés) London Review of Books 20 (1 de octubre de 1998). Consultado el 27 de octubre de 2010
  59. a b c Gould, S. J. (1994) Tempo and mode in the macroevolutionary reconstruction of Darwinism, PNAS 91:6764-6771
  60. Gould, S. J. La Estructura de la Teoría de la Evolución, p. 705
  61. «Cantidad de veces que Gould fue citado». Google Scholar. Consultado el 27 de octubre de 2010.
  62. Prothero, Donald (2000). "Evolution Revolution: Paleontology, History, Biography".(en inglés) Skeptic Festschrift lecture for Stephen Jay Gould. 7 de octubre de 2000. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  63. «This View of Science» (en inglés), Social Studies of Science 32 (4): 518, 2002, http://www.stephenjaygould.org/library/shermer_sjgould.pdf, consultado el 30 de noviembre de 2010. 
  64. Gould, Stephen Jay. «A Biological Homage to Mickey Mouse» (en inglés) (PDF). Consultado el 24 de enero de 2011.
  65. Pinker, Steven. (1997) How the mind works, pág. 445. Penguin Books. ISBN 0-14-024491-3
  66. Pearson, Richard (21 de mayo de 2002). «Stephen Jay Gould, Evolution Scientist, Author, Dies at 60» (en inglés). The Washington Post. Consultado el 24 de enero de 2011.
  67. Bibliografía de Stephen J. Gould (en inglés) The Unnoficial SJG Archive. Consultado el 24 de enero de 2011
  68. Gould, S. J. (2003). Triumph and Tragedy in Mudville. New York: W. W. Norton & Co. See his essays: "The Streak of Streaks", "Thcience Studies", and "Baseball's reliquary: the oddly possible hybrid of shrine and university"(en inglés) Consultado el 30 de noviembre de 2010
  69. a b c d e f Gould, S. J. (2002). Rocks of Ages: Science and Religion in the Fullness of Life. New York: Ballantine Books.
  70. Gould, S. J. (1982). "Nonmoral Nature".(en inglés) Natural History 91 (Feb.): 19–26. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  71. PBS (1984). "Stephen Jay Gould: This View of Life".(en inglés) NOVA. December 18. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  72. Fox. The Simpsons. "Lisa the Skeptic", November 23, 1997. Audio(en inglés) Consultado el 30 de noviembre de 2010
  73. Shermer, Michael (2002). "This View of Science".(en inglés, PDF) Social Studies of Science 32 (4): 518. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  74. Leda Cosmides y John Tooby (1997) Letter to the Editor of The New York Review of Books on Stephen Jay Gould's "Darwinian Fundamentalism" (June 12, 1997) and "Evolution: The Pleasures of Pluralism" (June 26, 1997)
  75. , Andrew Brown (1999). The Darwin Wars: The Scientific Battle for the Soul of Man. London: Simon & Schuster. ISBN 0-8050-7137-7
  76. Rose, Steven (2002). "Obituaries: Stephen Jay Gould".(en inglés) The Guardian (22 de mayo): 20. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  77. Blume, Harvey (2002). "The Origin of Specious".(en inglés) The American Prospect (22 de septiembre): 41–43. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  78. a b Sterelny, Kim (2007), Dawkins vs. Gould: Survival of the Fittest, Cambridge, U.K.: Icon Books, ISBN 1-84046-780-0  También ISBN 978-1-84046-780-2
  79. Maynard Smith, John (1981). "Did Darwin get it right?" The London Review of Books 3 (11): 10-11; Also reprinted in Did Darwin Get it Right? New York: Chapman and Hall, 1989, pp. 148-156.
  80. Maynard Smith, John (1995). "Genes, Memes, & Minds". (en inglés) The New York Review of Books 42 (Nov. 30): 46–48. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  81. Maynard Smith, John (1981). "Review of The Panda's Thumb " The London Review of Books pp. 17–30; Reprinted as "Tinkering" in his Did Darwin Get It Right? New York: Chapman and Hall. 1989, pp. 94, 97.
  82. a b Wright, Robert (1999). "The Accidental Creationist: Why Stephen J. Gould is bad for evolution". (en inglés)The New Yorker 75 (Dec. 13): 56-65.
  83. Gould, S. J. (1981). "Evolution as fact and theory".(en inglés) Discover 2 (May): 34-37.
  84. Dawkins, Richard (1989). El gen egoísta. Oxford: Oxford University Press. (Endnotes to chapter 5, p.287) ISBN 0-19-286092-5 The endnote online(en inglés) Consultado el 30 de noviembre de 2010
  85. Gould, S. J. (1997). "Evolution: The pleasures of pluralism".(en inglés) The New York Review of Books 44 (June 26): 47–52. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  86. Wilson, E. O. (2006). Naturalist New York: Island Press, p.337(en inglés) ISBN 1-59726-088-6. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  87. Pinker, Steven (2002), The Blank Slate: The Modern Denial of Human Nature, New York: Penguin Books, ISBN 0142003344 
  88. Gould S. J. (1996). The Mismeasure of Man: Revised and Expanded Edition. New York: W. W. Norton & Co., p. 36. ISBN 0-14-025824-8
  89. a b Gould, S. J. (1992). "Biological potentiality vs. biological determinism". (en inglés) In Ever Since Darwin. New York: W. W. Norton & Co., pp. 251-259. Consultado el 30 de noviembre de 2010
  90. Gould, S. J. (1981). The Mismeasure of Man. New York: W.W. Norton & Co. p. 20.
  91. En 1981 La falsa medida del hombre ganó el premio del National Book Critics Circle a la no-ficción. Se lo votó como el 17º mejor libro científico por la revistaDiscover (vol. 27 8 de diciembre de 2006), como el 9º libro escéptico por la Skeptic Society (Frank Diller, "Scientists' Nightstand" American Scientist); y llegó al puesto 24º por el mejor libro de no-ficción en Modern Library
  92. Blinkhorn, Steve (1982). "What Skulduggery?"(en inglés) Nature 296 (April 8): 506. Consultado el 27 de octubre de 2010
  93. «The Debunking of Scientific Fossils and Straw Persons» (en inglés), Contemporary Education 1 (2): 121–135, 1982, http://www.debunker.com/texts/jensen.html, consultado el 27 de octubre de 2010. 
  94. Dawkins, Richard (2006). The God Desilution. ISBN 1137-2249. 
  95. Shermer, Michael (2002), p.496

Enlaces externos[editar]

En inglés
En español