Mariano Melgarejo

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Manuel Mariano Melgarejo Valencia
MarianoMelgarejo.jpg

Coat of arms of Bolivia.svg
19.º presidente de Bolivia
28 de diciembre de 1864 (gobierno de facto, dictator)-15 de enero de 1871 (derrocado)
Predecesor José María de Achá
Sucesor Agustín Morales

Datos personales
Nacimiento 13 de abril de 1820
Bandera de Bolivia Tarata, Bolivia
Fallecimiento 23 de noviembre de 1871 (51 años)
Bandera del Perú Lima, Peru
Padres Ignacio Melgarejo
Lorenza Valencia
Profesión Militar
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Mariano Melgarejo

Manuel Mariano Melgarejo Valencia (Tarata, Cochabamba, Bolivia, 13 de abril de 1820 - Lima, Perú, 23 de noviembre de 1871) fue un militar y político, presidente de Bolivia desde el 28 de diciembre de 1864 al 15 de enero de 1871, asumiendo el poder mediante un golpe de estado al derrocar al general José María de Achá. De personalidad controvertida, su dictadura se recuerda por su mala administración y abusos contra la población indígena. Fue derrocado en 1871 por el Comandante en Jefe del Ejército, general Agustín Morales, y murió asesinado en Lima, donde se había autoexiliado. El escritor e historiador Alcides Arguedas lo incluye en su libro Los caudillos bárbaros (1929) como un tirano irrespetuoso de las leyes.

Biografía[editar]

Melgarejo nació el 13 de abril de 1820 en Tarata en el Departamento de Cochabamba, hijo de la boliviana Lorenza Melgarejo y el español Ignacio Valencia.

Comenzó su carrera militar en Cochabamba. Analfabeto y voluntarioso, ascendió en la jerarquía mediante la adulación a sus superiores, su disposición para participar en las rebeliones y algunos hechos de valor aislados, sin intervenir mayormente en política.

Habiendo participado en una revuelta militar en 1854 contra el dictador Manuel Isidoro Belzú, fue juzgado por traición, pero fue perdonado después de rogar por su vida y culpar al alcoholismo de su participación en el fallido golpe, lo cual le permitió continuar su carrera militar.

El general Melgarejo apoyó originalmente la dictadura de José María Linares (1857-61) y combatió en nombre del general rebelde José María de Achá, que llegó a la presidencia mediante un golpe de estado en 1861. En diciembre de 1864 se sublevó contra el impopular régimen del general Achá, cuyas tropas venció, ocupando la presidencia del país. El ex presidente Belzú, que se encontraba exiliado en Europa, regresó entonces a Bolivia para disputarle el poder al general Melgarejo, estallando una guerra civil. A comienzos de 1865, las tropas de Belzú controlaban parte del país y del ejército, por lo que el 23 de marzo del mismo año Melgarejo pidió reunirse con él en la ciudad de La Paz con el pretexto de poner fin al conflicto. No obstante, apenas ingresado en el Palacio Quemado para la entrevista, Melgarejo y sus hombres buscaron a Belzú y lo asesinaron. (Nuevas investigaciones dan posible la teoría de que como el inseparable revólver de Melgarejo fallaba (el vendedor averiguó que de 5 tiros solo salió 1 bala) entonces el balazo que mató a Belzú salió del revólver de algún soldado que se encontraba detrás de él ayudando en la rebelión). Según la leyenda, cuando se supo de la presencia de Melgarejo una muchedumbre se reunió en la plaza central frente al Palacio de Gobierno de Bolivia dando vivas a Belzú, pero entonces Melgarejo apareció en un balcón con el cadáver de Belzú y anunció "Belzú está muerto. ¿Quién vive ahora?". Se cuenta que la muchedumbre contestó: "¡Larga vida a Melgarejo!"

Gobierno[editar]

Después de autoproclamarse presidente de Bolivia, y habiéndose instalado como tal, Melgarejo procedió a gobernar sin rivales pero con mucha incompetencia. Una de sus primeras medidas fue suprimir violentamente a la oposición y atropellar los derechos tradicionales de la población indígena, declarando que las tierras de propiedad comunal de las comunidades nativas serían propiedad del Estado. Con ello ordenó el desalojo violento de las comunidades para otorgar las tierras a terratenientes aliados, agresión que ni siquiera había sido realizada durante la dominación española. También suprimió las municipalidades y gobiernos locales, negándose a designar alcaldes inclusive a partidarios suyos.

Completo ignorante de las artes de gobernar y de personalidad tan violenta como excéntrica, Melgarejo confió la administración pública en su canciller, un joven abogado llamado Mariano Donato Muñoz, sobre todo en la política exterior. Poco después de asumir el poder fue visitado por una joven de familia adinerada de La Paz llamada Juana Sánchez, quien pidió a Melgarejo clemencia para su hermano Aurelio Sánchez, condenado a muerte. Melgarejo no sólo perdonó la vida al acusado sino que tomó por concubina a Juana Sánchez tras retenerla en Palacio Quemado por tres días consecutivos. Apasionado totalmente por la joven paceña, Melgarejo le otorgó a ésta y a su familia gran influencia sobre el gobierno, que los Sánchez aprovecharon maliciosamente para enriquecerse a expensas del erario.

La gestión de Melgarejo resultaba cada vez más errática e inestable, en tanto el dictador gastaba gran parte del tiempo en orgías junto a Juana Sánchez, siendo él mismo adicto al alcohol. En 1866, Melgarejo celebró un tratado limítrofe con Chile, fijando la frontera común pero reconociendo la totalidad de los intereses comerciales chilenos sobre la explotación de salitre en el litoral boliviano de Antofagasta, prácticamente sin que Bolivia obtuviera compensación alguna más que el "derecho" de cobrar impuestos en su propio territorio. Posteriormente en 1867 negoció con el Imperio del Brasil la venta de 102.400 km² de territorio boliviano (principalmente correspondientes entonces al Acre) mediante la firma del Tratado de Ayacucho, a cambio del pago de dos millones de libras esterlinas y del compromiso brasilero de construir el ferrocarril Madeira-Mamoré. En 1868, Melgarejo promulgó una nueva constitución forzada por él mismo, otorgándose poderes omnímodos sobre la administración pública y atribuyendo a su cargo, literalmente, la facultad de "perseguir y matar a los opositores", terminando la ceremonia de promulgación con un banquete (y consiguiente orgía) donde hizo participar a Juana Sánchez totalmente desnuda.

En julio de 1870, cuando Prusia invadió Francia (dando inicio a la Guerra franco-prusiana), Melgarejo pidió a uno de sus generales de alto rango enviar tropas del ejército para ayudar en la defensa de París, una ciudad con la que estaba fascinado por los relatos de sofisticación y elegancia, pero a la cual ni siquiera sabía ubicar en un mapa. El general le respondió que el plan era imposible, que llevaría mucho tiempo cruzar el océano Atlántico. Enfurecido, Melgarejo le respondió "No sea tonto! ¡Tomaremos un atajo!"

Cegado por el enojo, Melgarejo dispuso reunir una tropa de 3,000 hombres para embarcarse hacia Europa y "socorrer a Francia". Llegado a Oruro, sufrió una fractura del pie que lo detuvo por un mes, y allí planeó cruzar las selvas amazónicas del Brasil para llegar al Océano Atlántico y alcanzar Europa. Reiniciada su marcha, Melgarejo tuvo noticias que Francia había ya capitulado ante Prusia pero se negó a creer tales eventos. A mediados de noviembre se le informó que Gran Bretaña expulsaba a los bolivianos residentes en suelo británico y se negaba a reconocer la existencia de Bolivia, en represalia porque Melgarejo había expulsado al embajador británico tras darle una golpiza, mientras que la ciudad de Potosí se sublevaba contra el gobierno.

Caída[editar]

Alarmado, Melgarejo atacó Potosí y aplastó la revuelta mediante una serie de matanzas y crueldades, pero pronto trazó nuevos planes al saberse que, aprovechando su ausencia, La Paz, Cochabamba, y otras ciudades, también se habían unido a una sublevación generalizada. Melgarejo reunió a sus tropas y marchó sobre La Paz, pero pronto sus hombres empezaron a desertar masivamente hasta que el 15 de enero de 1871 su maltrecho ejército fue derrotado competamente por el Comandante del Ejército, general Agustín Morales.

Melgarejo quedó abandonado a su suerte, carente de tropas y de aliados, debiendo huir a Chile para salvar la vida. Casi en la miseria, Melgarejo supo en Chile que Juana Sánchez y su familia habían huído a Lima (Perú) con parte de sus riquezas. El derrocado dictador logró conseguir dinero prestado y acudió a Lima en busca de su antigua pareja, pero Juana Sánchez se negó a recibir en su residencia al arruinado Melgarejo, quien pasó días ante el edificio reclamando a gritos ser admitido por su concubina. Finalmente Melgarejo murió asesinado a tiros el 23 de noviembre del mismo año ante la casa de Juana, a manos de su ex cuñado Aurelio Sánchez.

Personalidad[editar]

El valor casi temerario y la terquedad brutal de Melgarejo son los materiales de los cuales se hacen las leyendas, como en las anécdotas populares todavía en circulación 140 años después de su muerte, de cosas que supuestamente hizo o no.

Se decía que Melgarejo había dado una inmensa cantidad de tierra a Brasil a cambio de lo que él describió como un "magnífico caballo blanco ". Las historias dicen que un Ministro brasileño se presentó ante Melgarejo con un caballo blanco y otros regalos. Para mostrar su apreciación, Melgarejo tomó un mapa de Bolivia, lo marcó con el casco del caballo y dio esa tierra, muy disputada por los indígenas bolivianos, como regalo al gobierno brasileño. Esto y otros incidentes, como la posesión y venta de tierras en el "altiplano" (la meseta alta) al más alto postor, privó a virtualmente a todos los indígenas de sus tierras en unas cuantas décadas.

Cuentan también que una vez un guardia notó que Mariano Melgarejo (quien no sabía leer) tomó un periódico pero al revés. Al informarle el guardia sobre su error Melgarejo le respondió: "¡Carajo! ¡El que sabe leer, lee nomás".

La lealtad que le tenían sus subordinados era mezclada con el miedo: en una ocasión, estando en una reunión social en el segundo piso del Palacio de Gobierno, llamó a su guardia presidencial y les ordenó marchar de frente. Cuando los soldados llegaron al balcón del palacio tuvieron que seguir marchando hasta caer al piso de la Plaza Murillo. Se dice que hubo algunas fracturas, pero ningún muerto. Si desobedecían la orden directa de Melgarejo otra habría sido su suerte.

Pero este hombre noble para unos, y tirano déspota para otros, tenía grandes muestras de compasión y frialdad; en la mañana podía ejecutar a un simple soldado y en la tarde podía perdonar la vida de un traidor, podía humillar y enorgullecer. Era un hombre con una única virtud indiscutible, su valor; apasionado por las artes y los hechos bellos de la vida, devoto católico, tanto podía reir a mandíbula batiente al ver el incendio de un pueblo, como llorar por el llanto de un niño. Las personas más cercanas conocieron lo inestable de la personalidad de Melgarejo.


Predecesor:
José María de Achá
Coat of arms of Bolivia.svg

Presidente de Bolivia
28 de diciembre de 1864 - 15 de enero de 1871

Sucesor:
Agustín Morales


Véase también[editar]

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]