Segunda vuelta electoral

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Segunda vuelta electoral (Ballottage o balotaco) es el término utilizado para designar la segunda ronda de votación en las elecciones a cargos ejecutivos o legislativos. El vocablo Balotaje, proviene del verbo ballotter, que significa votar con ballotets, bolitas (balotas). Balotaje, significa elección con doble turno, o segunda vuelta. En sentido amplio, consiste en que para llegar al cargo público que corresponda es necesario obtener más de la mitad de los votos emitidos. Esta institución nace en el siglo XIX, por primera vez en 1852 con la instauración del Segundo Imperio de Napoleón III. Luego se aplica nuevamente en la III República, y surge con gran fuerza en la V República a través de la Constitución de 1958. Es una institución electoral paradigmática del derecho electoral y constitucional francés.

En algunos países, cuando en una elección presidencial ninguno de los candidatos supera un determinado porcentaje de los votos (por lo general mayoría absoluta), se realiza una segunda vuelta para decidir entre los dos primeros candidatos. Se trata pues de una eventual etapa del proceso de elección de una autoridad.

Existen al menos tres tipos de Segunda Vuelta Electoral:[1]

1. Sin barrera de acceso: donde pasan los candidatos más votados, y en una segunda vuelta se decide con mayoría simple quien gana. Como fue el caso Francés para las elecciones a la Asamblea bajo la Presidencia de De Gaulle, donde según la ley en esos años podían pasar todos, pero en realidad sólo pasaban los más votados; este mecanismo permitía medir la fuerza de los candidatos y permitía al mismo tiempo el voto estratégico del electorado como la coordinación entre los partidos (véase el famoso libro de Gary Cox de 1997).

2. Con mecanismo de acceso simple: Si ningún candidato obtiene una mayoría absoluta (más del 50%), entonces se celebra la segunda vuelta electoral entre los dos candidatos más votados. Gran parte de los países de América Latina que contemplan la segunda vuelta electoral sólo señalando esta norma. Éste tipo de sistema de votación existe en Brasil (introducción en 1988), Chile (1989), Colombia (1991), Ecuador (1979-1998), El Salvador (1983), Guatemala (1985), Perú (1979), R. Dominicana (1996) y Uruguay (1996).

3. Con mecanismo compuesto de acceso: donde la norma establece ciertos requisitos para celebrar la segunda vuelta electoral. En el caso de Argentina (1994), gana en primera vuelta el candidato que consiguió más del 45% de los votos, o más del 40% y con una diferencia de más de 10 puntos con el segundo candidato. Si ninguno logra superar estos requisitos, se va a una segunda vuelta. Caso contrario, obviamente, para acceder a la segunda vuelta electoral el resultado de la 1ªVuelta entre los dos candidatos debe ser cerrado, es decir, menor al 10%. Mecanismo similar existe en Ecuador (1988), Nicaragua (1987) dónde se exige una diferencia de 5% y Costa Rica (1949), aunque en éste última basta con el 40%.

Para algunos analistas la Segunda Vuelta se considera un tipo de sistema electoral que sirve para maximizar la legitimidad de origen. No obstante los efectos de la segunda vuelta electoral son cuestionables, porque a la luz de los años los resultados han mostrado que tiende a operar en sentido contrario a los objetivos para los que se adoptó.[2]

Variaciones de este sistema son usadas en las elecciones legislativas:

  • Una forma es que en la primera vuelta se declara ganador al candidato que obtiene la mayoría absoluta (mitad más uno de los sufragios válidos), en caso contrario se realiza una segunda vuelta (con los mismos candidatos o aquellos que superan cierto porcentaje de los votos válidamente emitidos) en la cual es declarada electa la primera mayoría relativa.
  • Una variante es que en el caso que en la primera vuelta no haya ganador con mayoría absoluta, se efectúe una segunda vuelta con las dos primeras mayorías, declarando ganador al que tenga la mayoría de los votos.

Segundas vueltas por países[editar]

Cada país que utiliza sistemas electorales de segunda vuelta lo hace con las particularidades que señala su propia Constitución o la ley que regula la materia. En América hay 14 países que han adoptado el sistema, a saber: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Nicaragua, Perú, República Dominicana, Uruguay.

En estos países, el balotaje tiende a desalentar la formación de alianzas y propicia la formación de un gran número de partidos.[3]

Argentina[editar]

En la Argentina, la Constitución de 1994 estableció la elección presidencial directa con segunda vuelta. La constitución indica que en la primera vuelta serán proclamados presidente y vicepresidente los integrantes de la fórmula que resultare más votada si ésta hubiere obtenido más del cuarenta y cinco por ciento (45%) de los votos afirmativos válidamente emitidos.

No obstante, cuando la fórmula que resultare más votada en la primera vuelta hubiere obtenido el cuarenta por ciento (40%) por lo menos de los votos afirmativos válidamente emitidos y, además, existiere una diferencia mayor de diez puntos porcentuales (10%) respecto del total de los votos afirmativos válidamente emitidos sobre la fórmula que le sigue en número de votos, sus integrantes también serán proclamados como Presidente y vicepresidente de la Nación.

Es decir, hipotéticamente se daría el hecho de que no irían a segunda vuelta dos candidatos, uno con 45% y otro con 44%, pero sí irían a balotaje uno con el 44% y otro con el 35%. A su vez, cualquier porcentual inferior a 40% no consagrará ganadora a ninguna fórmula y la elección se dirimirá en segunda vuelta entre los dos más votados, cualquiera sea la diferencia porcentual que hubiere entre ambos (hipotéticamente, en un caso abstracto e improbable pero que clarifica, uno con 39% y otro con 1% -si ésta fuere la segunda fórmula más votada-) Esto se explica dado que la Constitución Argentina interpreta el 45% como suficiente mayoría mientras que un 39% es un resultado débil que requiere la convalidación de una segunda vuelta.

Respecto de la figura para encuadrarla técnicamente y por las particularidades que tomó al requerir menos del 50%, para Roberto Pedro Lopresti, en la práctica la figura argentina no se ajusta al nombre genérico de Ballotage.[cita requerida]

Esta particular regla de Ballotage fue diseñada dentro del Pacto de Olivos, que constityó un acuerdo entre Raúl Ricardo Alfonsín y Carlos Saúl Menem, éste último, quien fuese el primer presidente electo luego de la aparición de esta ley y con menos del 50% de los votos. Para concluir, en caso de tener que recurrir a una segunda vuelta, ésta se realizará entre las dos fórmulas de candidatos más votadas, dentro de los treinta días de celebrada la anterior.

Colombia[editar]

La Constitución de 1991 estableció la elección del Presidente y Vicepresidente de la República por mayoría absoluta; si ninguna fórmula la consigue, las dos votaciones más altas se enfrentarán tres semanas después en segunda vuelta electoral. Se ha presentado segunda vuelta en las elecciones de 1994 (Ernesto Samper contra Andrés Pastrana), 1998 (Andrés Pastrana contra Horacio Serpa), 2010 (Juan Manuel Santos contra Antanas Mockus) y en 2014 (Juan Manuel Santos contra Óscar Iván Zuluaga) . La ventaja de más de 20 puntos porcentuales de Santos sobre Mockus en la primera vuelta de 2010, ha hecho que se presenten propuestas de modificación a la regla electoral.[4]

Chile[editar]

La Constitución de 1980, escrita durante el Régimen Militar, instauró el sistema electoral de dos vueltas para las elecciones presidenciales. Previamente, si ningún candidato presidencial alcanzaba la mayoría absoluta de los votos, debía ser el Congreso Pleno quien proclamara presidente a uno de los dos candidatos más votados, aunque por tradición éste siempre votó a favor del candidato con la mayoría relativa de los votos. La utilización del Congreso Pleno para confirmar al candidato con mayor número de votos se realizó en cuatro oportunidades durante la vigencia de la Constitución de 1925, incluyendo la elección presidencial de 1970 ganada por Salvador Allende, derrocado por los militares tres años después.

El sistema de segunda vuelta, sin embargo, debutó en la tercera elección tras el retorno a la democracia. En las elecciones presidenciales de 1999, Ricardo Lagos Escobar y Joaquín Lavín alcanzaron las dos primeras mayorías con una leve ventaja de Lagos, que sería confirmada en el balotaje realizado en enero de 2000. De igual forma, Michelle Bachelet ganó en segunda vuelta para las elecciones presidenciales de 2005 frente a Sebastián Piñera y Sebastián Piñera le ganó a Eduardo Frei Ruiz-Tagle en las elecciones presidenciales 2009.

La existencia de una segunda vuelta en un sistema principalmente bipartidista (compuesto por dos grandes coaliciones, la Concertación (actual Nueva Mayoría) y la Alianza por Chile ha permitido que algunos políticos manifiesten que la primera vuelta se ha convertido de cierta forma en una alternativa a la realización de elecciones primarias dentro de los conglomerados. En 2005, ante la existencia de dos candidatos (Piñera y Lavín), la Alianza por Chile decidió no realizar primarias y llevar ambas candidaturas hasta la primera vuelta, comprometiéndose ambos candidatos en apoyar al eventual ganador durante la segunda vuelta. En 2009, la deficiente primaria en la Concertación hizo que Marco Enríquez-Ominami, que pedía participar en ella, renunciase al Partido Socialista y compitiera como candidato independiente.

Costa Rica[editar]

El Presidente y los Vicepresidentes se eligen simultáneamente y por una mayoría de votos superior al 40 % del total de sufragios válidamente emitidos en la primera Vuelta Electoral: Si ninguna de las candidaturas alcanza el 40 % de los votos, se recurre a una segunda vuelta entre las dos candidaturas más votadas en la primera. Esto ha ocurrido en el 2002, cuando Abel Pacheco le gana a Rolando Araya, y en 2014, cuando Luis Guillermo Solís Rivera gana con más de 1 300 000 de votos a favor contra el candidato oficialista Johnny Araya Monge. En está vuelta histórica Luis Guillermo Solís Rivera se convierte en el presidente con más apoyo desde la fundación de la democracia costarricense y se acaba los años de bipartidismo.

Cuba[editar]

En Cuba, lo dispone en caso de que ninguno de los candidatos a la asamblea popular obtenga una mayoría absoluta en el primer escrutinio,; se produce la segunda vuelta, que enfrenta a los 2 candidatos que han alcanzado los dos primeros lugares en las elecciones parlamentarias.

Ecuador[editar]

Lo estableció la Asamblea Nacional Constituyente que funcionó entre 1997-1998. Tipo de elección: Directa. El voto es obligatorio. Fórmula electoral: El Presidente y los Vicepresidentes se eligen simultáneamente y por una mayoría de votos superior al 50% del total de sufragios válidamente emitidos mediante el Ballotage si fuera que ninguno de los candidatos alcanzara el 50% de los votos, se recurre a una segunda vuelta entre los dos primeros.

Francia[editar]

En Francia, la Constitución de 1958 dispone que en caso de que ninguno de los candidatos presidenciales obtenga una mayoría absoluta en el primer escrutinio, en el decimocuarto día después de la elección, se celebrara un segundo turno de elección, en el que participan los dos candidatos que hayan obtenido el mayor número de votos en el primer escrutinio. Además utilizan un sistema similar para elegir a los miembros del parlamento.

Panamá[editar]

En Panamá el año 2011 se intentó implementar esta ley pero fue un absoluto fracaso en la asamblea legislativa por la falta de conocimiento por parte de la población, pensando que se iba a poner esta ley para que el actual presidente Ricardo Martinelli se reeligiera.

Perú[editar]

En el Perú, si ningún candidato logra superar el 50% de los votos válidamente emitidos; se produce la segunda vuelta, que enfrenta a los 2 candidatos que han alcanzado los dos primeros lugares en las elecciones presidenciales. En ambas etapas la participación es universal y obligatoria, es decir para todos los ciudadanos aptos (mayores de 18 años de edad e inscritos en el padrón electoral).

También se utiliza la modalidad de segunda vuelta electoral para elegir Presidentes Regionales entre los dos candidatos más votados en caso que previamente ninguno de los postulantes hubiera superado el 30% de los votos válidamente emitidos, siempre y cuando la autoridad electoral (Jurado Nacional de Elecciones) lo juzgue pertinente.

República Dominicana[editar]

Debido a un fraude electoral, en 1994 el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) ganó las elecciones presidenciales de ese año. Los partidos políticos opositores, dirigidos por los mayoritarios Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y Partido de la Liberación Dominicana(PLD), reclamaron ante la Organización de Estados Americanos (OEA), que ejerció presión en el gobierno para que negociara con los líderes opositores (José Francisco Peña Gómez y Juan Bosch).

El resultado de estas negociaciones, conocido como el Pacto por la Democracia, incluyó entre sus medidas (eliminar la reelección, separar por dos años las elecciones congresuales y presidenciales) el sistema de doble vuelta. En un principio, los candidatos opositores pidieron que el total de votos válidos debía ser mayor al 45% más uno; sin embargo, finalmente quedó acordado el 50% más uno. Este sistema se estrenó el 16 de mayo del 1996: en la primera vuelta, quedando el PRD con 45%, el PLD con 38% y el PRSC con 14%; y en la segunda vuelta, resultando ganador el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) con su candidato, el abogado doctor Leonel Fernández Reyna, con el 51% de los votos (1,466,382 votos).

Uruguay[editar]

En Uruguay, a partir de la aprobación de la reforma constitucional de 1996, el calendario electoral se amplió. Si en el último domingo de octubre ningún candidato logra superar el 50% de los votos emitidos (incluidos votos «en blanco» y anulados), se produce la segunda vuelta el último domingo de noviembre, que enfrenta a los candidatos que han alcanzado los dos primeros lugares en las elecciones presidenciales. Esta segunda vuelta ha sido operativa en sólo dos ocasiones, cuando en las elecciones de 1999 resultó electo Jorge Batlle del Partido Colorado (que en la primera vuelta había alcanzado un 31% de los votos) frente a Tabaré Vázquez (quien obtuviera un 39% en la primera vuelta). En la siguiente elección en 2004, el candidato ganador obtuvo un 51% en primera vuelta. Hay analistas políticos que consideran que esta reforma produjo un efecto de "balotaje anticipado" en la primera vuelta, donde varios electores definieron su voto "a candidato ganador". La segunda ocasión, en 2009, cuando en las elecciones del 25 de octubre José Mujica, candidato del Frente Amplio obtuvo el 48% de los votos frente a Luis A. Lacalle del Partido Nacional con un 28% de los sufragios, el 29 de noviembre se realizó la segunda vuelta siendo la fórmula Mujica-Astori victoriosa con el 52% de los votos válidos.

Posibilidades de reforma[editar]

El balotaje o sistema de segunda vuelta se utiliza en elecciones de mayoría y generalmente en la elección de presidentes. El objetivo es legitimar al presidente entrando asegurando que cuente con una mayoría apoyándole. En otros países en los que actualmente no se cuenta con segunda vuelta o balotaje para las elecciones presidenciales es común escuchar un debate en el que se proponga esta medida. Aunque hay otras alternativas que resultan ser mejores que la segunda vuelta como lo puede ser el Voto Alternativo o Voto Preferencial se puede implementar más fácilmente la segunda vuelta que algún otro mecanismo por la relativa sencillez del sistema. Es el método más común para elegir Presidente y tiene su exponente clásico en la democracia Francesa.

Referencias[editar]