Órgano (instrumento musical)

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Órgano
Organo-de-las-huelgas-valladolid.jpg
Órgano barroco del Monasterio de las Huelgas Reales (Valladolid), c. 1706. Obra de Juan Casado Valdivielso
Tesitura
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Características
Clasificación Instrumento de teclado
Instrumento de viento
Músicos
Fabricantes Véase Lista de fabricantes de órganos y categoría:Fabricantes de órganos
Artículos relacionados
Órgano hidráulico o hydraulis · Órgano portátil · Órgano positivo · Regal · Claviórgano · Armonio · Órgano de cine · Órgano electrónico · Órgano Hammond · Música para órgano · Órgano de cámara · Piano con pedales · Órgano de mar · Órgano de Verospi.

Un órgano es un instrumento musical de teclado. Los sonidos se generan haciendo pasar aire por tubos de diferentes longitudes (desde pocos centímetros hasta varios metros). Se clasifica como instrumento de viento o aerófono en la categoría instrumentos de teclado y también dentro de la subcategoría aire insuflado, junto al acordeón y al armonio.

Consta de diferentes registros o sonidos, cuyo timbre dependerá de la forma, tamaño, material o mecanismo de producción del sonido. Se maneja mediante uno o más teclados para tocar con las manos, y otro consistente en unos pedales en la parte inferior. Los distintos registros se accionan mediante unas palancas o botones al alcance de la mano de quien toca el instrumento.

En el pasado, el aire se suministraba por medio de unos fuelles movidos a mano. Actualmente, también se suministra mediante compresores.

El órgano se toca con manos y pies, lo cual hace recomendable el estudio de otros instrumentos de teclado para poder pasar a su estudio como instrumento.

Historia[editar]

El órgano de la iglesia parroquial de Ayerbe tiene 56 teclas y los tubos de los extremos van en disminución hacia el centro y de éste surgen otros tubos que superan a aquellos en longitud.

El órgano tubular tiene su origen en Grecia por el antiguo inventor Ctesibio quien ideó diversos artilugios que funcionaban con agua y aire, tal es el caso del hydraulis. El órgano fue conocido por los romanos y se adoptó por la Iglesia católica y otras iglesias como acompañamiento a los servicios religiosos en el siglo VII.

A lo largo de la historia, los órganos han sido

  • portátiles y fijos, según estén o no preparados para ser trasladados.
  • hidráulicos o neumáticos, según sea que el aire se genere por la tensión o presión de agua (fría o caliente), o bien por fuelles manuales o eléctricos (que es el sistema actualmente en uso).

La invención de los fuelles actualmente en uso parece remontarse al siglo IV en Oriente, pues se dibujan en un bajorrelieve del obelisco de Teodosio en Estambul. Hasta el siglo XII se emplearon los dos sistemas, resultando siempre muy embarazosos y al llegar al siglo XIII se abandonaron completamente los hidráulicos. Se generalizó desde entonces en las iglesias este instrumento que fue adquiriendo lentamente su perfección hasta el siglo XVI. En el siglo XIV se simplificó el juego de los fuelles que antes exigía la fuerza de muchos hombres y se convirtió el teclado en cromático siendo antes diatónico.


Teclado del Órgano de la Basílica de San Martín en Alemania obra de Joseph Gabler.

En el siglo XV se construyeron órganos de dimensiones más grandes y fijos, continuando los portátiles y pequeños para iglesias menores y se le añadieron pedales. En el siglo XVI se aumentó el tamaño de los órganos, se los encerró en una caja, tal como hoy los conocemos y se inventaron los teclados sobrepuestos. En el siglo XIX se perfeccionó hasta el punto de alcanzar un solo órgano la extensión de diez octavas con cinco teclados. En las últimas décadas con la aplicación de la electricidad a los órganos, se ha conseguido simplificar los sistemas de palancas y dar mayor rapidez a todos los movimientos.

Organo de la Catedral de Sevilla .

El órgano en la música académica europea[editar]

Como solista[editar]

Representación pictórica de Hubert Van Eyck.

En la música académica europea el órgano, como solista y tocado a solo, ha tenido grandes compositores que le destinaron obras célebres, sobre todo en la época barroca, edad de oro del instrumento, destacando el aporte de Johann Sebastian Bach en el siglo XVIII y Olivier Messiaen en el siglo XX.

Renacimiento[editar]

Ya en la edad media hubo colecciones de piezas para órgano solo, conduciendo, en el Renacimiento, la primera edad de oro. Antonio de Cabezón (1510-1566) es uno de los mejores organistas de su época y uno de los más destacables en el ámbito español. Para el órgano escribió tientos, pasacalles, variaciones, etc.

Barroco[editar]

En el barroco el órgano tuvo su apogeo y época dorada, tanto en intérpretes como en compositores y organeros.

En Italia destaca la figura de Frescobaldi (1585-1641), donde su obra Fiori musicali (1635) es una de las obras más importantes en el ámbito teclístico.

En los Países Bajos hay otro ilustre ejemplo con Jan Pieterszoon Sweelinck(1560-1621), que junto con Frescobaldi son los 2 primeros genios de la literatura barroca del teclado.

En Francia el órgano tenía bastante papel en la vida musical, habiendo incluso una escuela, la escuela francesa del órgano, que tuvo su máximo apogeo entre 1660 y 1720. Los más ilustres exponentes de la escuela son F. Couperin (1668-1733) entre otros. Después la escuela, junto con la escuela del clave, pierde prestigio y la música francesa del instrumento desaparece ante la indiferencia de los grandes compositores, como J. P. Rameau (1683-1764). En 1790 la escuela ya esta en plena decadencia, habiendo solo compositores menores.

En España hay bastantes figuras destacables durante todo el periodo, desde Francisco Correa de Arauxo, Juan Cabanilles hasta Antonio Soler (1729-1783), donde su producción organística es la más importante del siglo XVIII a nivel nacional.

En Inglaterra los dos más ilustres representantes son Purcell (1659-1695), que compuso piezas de temática libre y Händel (1685-1759), que compuso conciertos para órgano y orquesta.

Órgano de Klosterlechfeld, Alemania.

En Alemania el órgano tuvo una importancia capital en todos los sentidos, donde la calidad y cantidad de las obras y el gran número de compositores que hubo durante todo el periodo hicieron que el órgano tuviera aquí el máximo apogeo que se haya conocido en su época y en toda la historia.

Como en Francia, en Alemania el órgano tuvo una escuela alemana, donde a la vez esta escuela se dividía en 3 grandes escuelas: la del norte, la del sur y la del centro. Esta escuela tuvo su apogeo entre 1650 y 1750, con los 3 compositores más importantes de la literatura Alemana: Pachelbel (sur) (1653-1706), Buxtehude (norte) (1637-1707) y, sobre todo, Bach (1685-1750), donde su aportación fue la más destacable y capital del periodo barroco y de toda la historia.

Desde 1750 hasta la actualidad[editar]

Después de la época barroca y de la muerte de los grandes compositores nacionales del periodo entre 1706 y 1750, el órgano entró en decadencia en el papel de la música de concierto, donde la indiferencia de los grandes compositores hace que se le reserve casi exclusivamente para música religiosa. En el periodo clásico, Mozart y Haydn solo componían apenas unas sonatas y fantasías el primero, y el segundo, conciertos para órgano. Beethoven, por su parte, ignoraba el instrumento.

En el romanticismo, salvo contadas excepciones, sigue igual de relegado y marginado entre los grandes compositores. Sólo Mendelssohn, Anton Bruckner, Brahms, Jesús Guridi y Franck destinan grandes obras a este instrumento, como ejemplo, los corales (1897) y las sonatas (1845) de Brahms y Mendelssohn respectivamente.

Sin embargo, los organistas y compositores belgas César Franck (1822-1890) y Jacques-Nicolas Lemmens (1823-1881) recuperan las obras de Bach y hacen revivir el órgano, coadyuvando a una edad de plata en sus discípulos franceses Alexandre Guilmant (1837-1911) y Charles Marie Widor (1844-1937). Las sonatas del primero y, sobre todo, las nueve sinfonías del segundo representan obras que explotan las enormes posibilidades del gran órgano romántico, gracias también a la labor innovadora del organero Aristide Cavaillé Coll (1811-1899). Puede decirse que Widor es al órgano lo que Bruckner a la orquesta sinfónica: un autor que al explorar las posibilidades más amplias y complejas del instrumento lleva a la forma sinfonía/sonata a su máxima expansión, sin romper con la tonalidad clásica.

Órgano Pérez Molero siendo tocado (se necesitan dos personas, una que se encargue del teclado y otra que mueva los fuelles a mano para suministrar el aire. En el Museo de la Música de Barcelona

De entre los discípulos de Widor, seguramente el más notable es Louis Vierne (1870-1937), que llegó a recibir el estímulo y aprecio de César Franck. Autor de 6 importantes sinfonías, de numerosas piezas de fantasía y de diversos estilos para órgano. Asimismo, con Vierne los conciertos de órgano en París adquieren la categoría de acontecimiento cultural, y el autor llegará a dar varios recitales por los Estados Unidos. También tuvo éxito en Norte América como intérprete Joseph Bonnet (1884-1944), discípulo de Guilmant. Bonnet compuso solamente para órgano, y casi toda su obra entre 1908 y 1913. Autor ecléctico, recuperador de la tradición gregoriana y notable maestro de la variación, compuso desde obras litúrgicas hasta otras de corte romántico o impresionista.

Con ello, en el siglo XX el órgano recupera otra vez su papel de instrumento rey, alcanzando su cumbre en la ricas y complejas obras de Olivier Messiaen (1908-1992), así como en el concierto de órgano (1938) de Francis Poulenc, aunque el autor sin duda más prolífico es Marcel Dupré (1886-1971).

En el Museo de la Música de Barcelona se expone una importante colección de órganos barrocos, clásicos y románticos de distintos orígenes.

Selección de obras para órgano[editar]

Barroco[editar]
Tocata y fuga en re menor, BWV 565
Tocata y fuga en re menor, BWV 565 de Johann Sebastian Bach (1685-1750)

Clásico[editar]
  • Fantasías y sonatas de W. A. Mozart (1756-1791)
  • Dos conciertos para órgano de F. Haydn (1732-1809)
  • Concierto para órgano de Michel Corrette (1707-1791)
Romántico[editar]
Siglo XX[editar]

Otras facetas en obras musicales: como acompañante[editar]

El órgano, aparte de ser un instrumento solista, ha tenido otras facetas en las obras, como acompañamiento o realización del bajo continuo.

En la edad media y el renacimiento, el órgano, antes de que se compusieran obras a "solo" o como solista, se utilizaba para acompañar o entonar el canto gregoriano, misas, motetes y piezas polifónicas de Leonín y Perotín (de la Escuela de Notre Dame), siendo el único instrumento que se podía tocar en la música religiosa.

En la época barroca, con la aparición del bajo continuo, el órgano, junto con el clave, el fagot y el laúd adquiere una importancia capital, porque el órgano permitía hacer acordes juntos y alargar notas para realizar el bajo continuo. Entonces, desde 1600 hasta 1750, el órgano esta prácticamente como parte del bajo continuo en todas las obras vocales religiosas, y también, se puede decir la instrumental. Todos los compositores barrocos hicieron la técnica del bajo continuo, entre ellos, Monteverdi, Lully, Brutexude, Couperin, J. S. Bach, etc. Como ejemplos de obras que requieran el apoyo del órgano haciendo el bajo continuo se podían citar las 200 cantatas sacras de J. S. Bach (1685-1750) o el Gloria RV 589 de Vivaldi (1675-1741).

Además de la técnica del bajo continuo, al órgano también se le dio un papel de acompañante melódico como ejemplo, algunas árias de cantatas sacras de J. S. Bach o los himnos de H. Purcell (1659-1695).

En el clasicismo y épocas posteriores, con el desuso del bajo continuo, el órgano recupera el papel de acompañante y entonador y se relega básicamente a la música religiosa, como algunas piezas de voz y órgano de C. Franck.

Selección de obras como acompañante o parte del bajo continuo[editar]

Organistas famosos[editar]

Véase Categoría:Organistas

El órgano en otras músicas[editar]

Aparte del papel importante que tiene el órgano en la música académica occidental europea durante siglos, compositores de otros estilos musicales del siglo XX hacia adelante han destinado un papel a este instrumento.

Bandas sonoras de cine[editar]

A partir de la primera mitad del siglo XX el órgano se encuentra en bandas sonoras de cine, compositores como destinan brillantes participaciones en algunas de sus bandas sonoras haciendo una función completamente diferente visto desde entonces.

A partir de aquí, el órgano, conforme avanza el siglo XX encuentra un hueco en más ámbitos musicales, como las bandas sonoras de series o anuncios.

Un interesante ejemplo son las piezas contemporáneas de órgano compuestas por Hans Zimmer para la película Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto, donde dedica dos temas al antagonista de la película Davy Jones y su mascota el Kraken, lo interesante aquí es que el órgano ha sido llevado a una nueva faceta: una partitura que no incluye pedales y además tiene un amplio apoyo de instrumentos digitales para orquesta.

También tenemos a otro compositor: Danny Elfman, quien compuso melodías de órgano similares en torno al apoyo de otros instrumentos, dedicadas a las películas Batman y Batman Returns.

Bandas sonoras de videojuegos[editar]

Más recientemente, a partir de la década de 1980, compositores de música para videojuegos han utilizado samples para emular este instrumento en algunas piezas de sus bandas sonoras para videojuegos.

Es a partir de la generación de 16 bits (1989-1996) donde, teniendo una calidad de sonido decente en las consolas Mega Drive, Super Nintendo, las Recreativas y Neo Geo se percata un buen sample que emula el sonido real de un órgano.

Uno de las primeras apariciones del órgano es en la banda sonora de la recreativa Vampire Killer (1988) de Konami, ligando entonces para siempre en las bandas sonoras de la saga Castlevania.

En 1991 encontramos dos excelentes bandas sonoras, Super Castlevania IV y Super Ghouls ghosts donde el órgano tiene un papel bastante importante.

También, en el mismo año, Nobuo Uematsu le da un papel importante en las bandas sonoras de Final Fantasy IV (1991,) y más adelante en Final Fantasy VI del año (1994) de Square, donde se ve una fuerte influencia de la escuela alemana barroca con Bach, Brtutexude, etc. y hay pistas memorables como "Dancing Mad".

Michiru Yamane, compositora de muchas de las bandas sonoras de los juegos de la saga Castlevania, le un papel estelar en los juegos Castlevania Symphony of the Night (1997), Harmony of Dissonance (2002), Aria of Sorrow (2003), Lament of Inoccence (2003) y Curse of Darkness (2005) donde la música está muy influenciada tabien por la música organisttica del barroco.

Otro ejemplo del uso del órgano en bandas sonoras en videojuegos es Tri-Ace en la mayoría de sus videojuegos actuales, como Star Ocean o Baten Kaitos (este último desarrollado por Tri-Crescendo, compañía gemela de Tri-Ace que desarrolla las bandas sonoras). El célebre músico que compone las obras es Motoi Sakuraba, conocido por crear las BSO de numerosos RPJ's.

En The Legend of Zelda: Ocarina of Time el antagonista, Ganondorf, espera a Link tocando el órgano.

En Crash of the Titans durante la pelea contra N.Gin, este toca un órgano mientras sus mutantes atacan a Crash.

Selección de obras destacables en otras músicas[editar]

Bandas sonoras de anime[editar]

  • Dragon Ball Z (1989-1996)
  • Naruto (2002-...): al parecer es solamente una corta repetición rediseñada del principio de la fuga de Johan Sebastian Bach de su famosa obra Tocata y Fuga en Re menor.
  • Silent Möbius (1998): al comienzo del opening se escucha el introito en órgano
  • Saru! Get You ~On Air~: el tema de Pipotron J se basa en Música Gótica En el fondo y con Notas de Órgano, Curiosamente se desconoce si se basa en una obra clásica, o es una Improvisación.

Bandas sonoras de videojuegos[editar]

Funcionamiento[editar]

Para explicar el funcionamiento de un órgano de tubos, hace falta explicar primero las partes principales de las cuales consta el instrumento:

  1. Caja: Estructura que sostiene al instrumento con fines funcionales y estéticos.
  2. Consola: Estructura que contiene todos los mandos que utiliza el organista para tocar, y sus partes son:
    • Manual(es): Teclado(s) que se tocan con las manos.
    • Pedalero: Teclado que se toca con los pies.
    • Registros: Botones o palancas que seleccionan el tipo de sonido o timbre deseado
  3. Tubería: Conjunto de tubos o flautas de diferentes longitudes y materiales encargadas de producir el sonido.
  4. Secreto: Caja provista de un sistema de válvulas y canales de aire en la cual se apoyan los tubos del órgano.
  5. Mecanismo: Sistema que vincula los movimientos de los teclados y otros mandos de la consola hacia el secreto.
  6. Fuelles: Aparato que provee de aire al órgano para su funcionamiento, estos pueden ser accionados manualmente o con motor eléctrico.

Los tubos se organizan en juegos o registros (conjunto de tubos de timbre similar pero con longitudes diferentes; los más largos suenan más grave mientras que los más cortos suenan más agudo).

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]