Templo de Santa Prisca de Taxco

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Templo de Santa Prisca
Taxco Santa Prisca.jpg
El Templo de Santa Prisca, principal representación del barroco novohispano en Taxco.
Tipo Templo Histórico
Ubicación Taxco
Flag of Guerrero.svg Guerrero
Flag of Mexico.svg México
Coordenadas 18°33′23″N 99°36′18″O / 18.55639, -99.60500Coordenadas: 18°33′23″N 99°36′18″O / 18.55639, -99.60500
Arquitectos Cayetano de Ciguenza, Diego Durán, Juan Caballero
Construcción 1751
Inauguración 1758
Estilo Barroco novohispano
Dimensiones 44-50 metros[1]

El Templo de Santa Prisca es un monumento colonial que se localiza en la ciudad de Taxco de Alarcón, en el norte del estado de Guerrero, México. Se trata de un edificio construido en la década de 1750 (más precisamente, entre los años 1751 y 1758), dedicado para el culto católico en esa población cuya principal actividad fue —y sigue siendo— la minería de la Plata.

La construcción fue ordenada por el minero catalán José de la Borda, uno de los más prósperos de la región taxqueña por el siglo XVIII. Aunque había llegado a Taxco sólo unos treinta y cinco años antes de la construcción del templo de Santa Prisca, José de la Borda ya era uno de los personajes más importantes del mineral, razón por la cual Arzobispado de México le permitió erigir la parroquia a su entero gusto.

Desde 1758 hasta 1806, el templo fue el edificio más alto de México, pero fue sobrepasado por el Templo de Nuestra Señora del Carmen[2]

Construcción[editar]

La construcción del templo de Santa Prisca en Taxco duro 15 años y tuvo como propósito la creación de un espacio desde donde el sacerdote Manuel de la Borda —hijo de José de la Borda, benefactor y fundador de la parroquia— pudiera oficiar misa. El diseño arquitectónico estuvo a cargo del arquitecto francés Diego Durán, y del español Cayetano Sigüenza. Los retablos son obra de los también españoles Isidro Vicente y Luis de Balbás. En el lugar suele decirse, incluso por los guías turísticos, que el templo fue construido en siete años. Esto no es más que una pintoresca leyenda, si bien es cierto que aún está por averiguar el tiempo y técnicas utilizadas en su construcción.

Santa Prisca

Descripción[editar]

Detalle de la fachada de Santa Prisca

La parroquia se ubica en una pequeña hondonada con respecto al resto de la ciudad de Taxco. Tiene una planta de cruz latina, con una nave lateral que sirve de capilla para el altar de las Ánimas. Posee dos torres gemelas de estilo churrigueresco y una capilla decorada con azulejos de talavera, característicos de la arquitectura novohispana.

Santa Prisca cuenta con nueve retablos, trabajados en madera y recubiertos con hoja de oro. El estilo de los retablos forma una unidad con el conjunto arquitectónico, es decir, se trata de una muestra del barroco novohispano de mediados del siglo XVIII. El retablo mayor está dedicado a la Purísima Concepción y a los santos patrones de la ciudad de Taxco de Alarcón: Santa Prisca y San Sebastián. En las capillas del transepto del templo se ubican otros dos importantes retablos, uno dedicado a la Virgen de Guadalupe y el otro a la Virgen del Rosario.

Los temas centrales de la construcción son: la patrona Sta Prisca, San Sebastián, los evangelistas, las conchas (que simbolizan el bautismo de Jesús), las hojas de laurel (que simbolizan el triunfo de la fe) y las uvas, que representan la sangre de Cristo. En el interior se hallan pinturas de Miguel Cabrera, llamado «el divino», pintor oaxaqueño nacido en el siglo XVII, al que José de la Borda encargó los cuadros que decoran el edificio.

Aparición de Santa Prisca en Taxco[editar]

La historia sucedió en el año 1751, el mismo año en que fue iniciada la construcción de la parroquia. Una tarde en que José de la Borda se encontraba ausente de Taxco, pues se había trasladado por negocios a la ciudad de Guanajuato, se soltó una tormenta. Entonces, unos truenos cayeron sobre lo que se llevaba adelantado de la obra. Los artesanos y albañiles que trabajaban en el templo se arrodillaron para rezar. De pronto, Santa Prisca se dejó ver en las alturas, sujetando con sus manos los relámpagos para impedir que causaran daño a la gente que se encontraba en el lugar. Luego desapareció poco a poco. Un cuadro en el templo recuerda esta leyenda.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]