Palacio de Bellas Artes (Ciudad de México)

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Palacio de Bellas Artes
Bellas Artes, El gran palacio
Bellas Artes 01.jpg
Palacio de Bellas Artes
Información general
Uso(s) ópera, danza, teatro, museo, galería de arte, librería, restaurante
Estilo art nouveau, art decó
Localización Centro Histórico, Ciudad de México
Coordenadas 19°26′08″N 99°08′29″O / 19.435638888889, -99.141277777778Coordenadas: 19°26′08″N 99°08′29″O / 19.435638888889, -99.141277777778
Inicio 2 de agosto de 1904
Finalización 29 de septiembre de 1934
Altura 53 m
Diseño y construcción
Arquitecto(s) Adamo Boari, Federico Mariscal
Ingeniero estructural Francisco Javier Alejandro Octavio Gómez de la Serna
Ingeniero civil Gonzalo Garita

El Palacio de Bellas Artes es un recinto cultural ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México, considerado el más importante en la manifestación de las artes en México y una de las casas de ópera más renombradas del mundo. Éste mismo ha sido escenario y testigo de impactantes acontecimientos tanto artísticos, sociales y políticos del país; su construcción data del final de mandato de Porfirio Díaz, por encargo del presidente mexicano con motivo de la celebración del centenario del inicio de la Independencia de México, más fue inaugurado hasta el 29 de septiembre de 1934 tras el estallido de la Revolución mexicana. Como institución, depende del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), parte de la Secretaría de Cultura del gobierno federal. En 1987 fue declarado por la Unesco un monumento patrimonio de la humanidad.

En su interior se hayan diversos escenarios y salas para la práctica y exposición de obras de arte. El Museo Palacio de Bellas Artes y el Museo Nacional de Arquitectura se alojan dentro, el primero exhibe de forma permanente 17 obras murales de siete artistas nacionales ejecutadas entre 1928 y 1963 siendo el más antiguo en el país dedicado a la producción plástica nacional. Así también, es sede de la Orquesta Sinfónica Nacional, la Compañía Nacional de Ópera (Ópera de Bellas Artes), la Compañía Nacional de Danza y del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández.

Historia[editar]

Palacio de Bellas Artes
de la Ciudad de México
UNESCO logo.svg Welterbe.svg
Patrimonio de la Humanidad de la Unesco
Mexico City Palacio de bellas artes.jpg
Vista aérea del Palacio de Bellas Artes desde la Torre Latinoamericana.
País MéxicoFlag of Mexico.svg México
Tipo Cultural
Criterios ii, iii, iv, v
N.° identificación 412-001
Región América Latina y el Caribe
Año de inscripción 1987 (XI sesión)
Sitio web http://www.conaculta.gob.mx

El Palacio de Bellas Artes comenzó a construirse el 2 de agosto de 1904 con el objeto de reemplazar al demolido Teatro Nacional de México. El proyecto estuvo a cargo del arquitecto italiano Adamo Boari. El edificio debía ocupar el área comprendida entre las calles La Mariscala, Puente de San Francisco, Santa Isabel y Mirador de la Alameda (hoy llamadas avenida Hidalgo, avenida Juárez, Eje Central Lázaro Cárdenas y Ángela Peralta). Sin embargo, debido a problemas técnicos de hundimiento del suelo, problemas económicos, la salida de Boari del país y la Revolución mexicana, la construcción se suspendió y se reanudó varias veces durante treinta años, en vez de terminarse en los cuatro años originalmente programados.

Arco de la entrada principal del Palacio.

Con el estallido de la Revolución mexicana en 1910, el ritmo de la obra fue perdiendo velocidad hasta que finalmente se suspendió en 1916, Boari abandonó México y dejó en el país más de cuatro mil documentos para la continuación del proyecto. La obra se intentó retomar entre 1919 y 1928, con pocos avances.

Cuando México recuperó la estabilidad en términos económicos y sociales, la obra se reanudó en 1931 bajo el mando del arquitecto Federico Mariscal; para entonces tomó el nombre de Palacio de Bellas Artes, y fue inaugurado oficialmente el 29 de septiembre de 1934, por el entonces presidente Abelardo L. Rodríguez, con la obra teatral La verdad sospechosa, de Juan Ruiz de Alarcón, interpretada por la eximia actriz mexicana María Teresa Montoya. Aunque se inauguró aquella noche con una gran función de gala, ya antes se habían realizado conciertos en el edificio aún no concluido. El primer director de orquesta que dirigió un concierto en el Palacio de Bellas Artes fue José F. Vázquez.

El 19 de abril de 1938 hubo una manifestación popular impulsada por sectores femeninos, a la que acudieron personas de todas las clases sociales para realizar donaciones voluntarias que ayudaran a cubrir el monto de las indemnizaciones producto de la expropiación petrolera; algunas regalaron joyas, muebles, enseres personales, ahorros infantiles, otras objetos de bajo valor, incluso una anciana llevó una gallina para ayudar a cubrir el pago de la indemnización.[1]​ Aunque se lograron reunir poco más de 2 millones de pesos, este era un monto realmente simbólico.[2]​ Las colectas y la emisión de bonos para cubrir la indemnización a las compañías petroleras estuvieron lejos de solucionar el problema económico pero sí constituyeron movilizaciones impresionantes de la opinión pública en apoyo a la situación.

La construcción de este gran edificio propició la fundación, en 1946, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) por parte del gobierno de México, según decreto presidencial de Miguel Alemán Valdés; es desde entonces un organismo desconcentrado de la Secretaría de Educación Pública del gobierno federal. Inició operaciones como instituto gubernamental con su propia ley orgánica el 1 de enero de 1947, como un instituto dedicado a las artes del siglo XX en México.

Arquitectura y distribución[editar]

Vista interior de la cúpula.

La altura del edificio es de 53 metros hasta el espiral y 42,5 m hasta el techo. Cuenta con 4 pisos y un estacionamiento subterráneo. El palacio mezcla varios estilos arquitectónicos, sin embargo, en él predominan el Art nouveau y Art decó, el primero en el exterior, que fue hecho por Adamo Boari y el interior por el segundo, el cuál fue completado por Federico Mariscal.

Representación art decó del dios Chaac en un panel de luz.

El Palacio está asentado sobre una peculiar arcilla llamada montmorillonita y esto provoca un continuo hundimiento del Palacio. El hundimiento del suelo comenzó a manifestarse en 1907 y para 1921 ya se había hundido más de 1.80 metros. Hasta la fecha se puede apreciar este fenómeno, pues el Palacio se encuentra varios metros por debajo del nivel de la calle. La fachada principal, que da a la Avenida Juárez, está hecha de mármol de Carrara. En el interior del portal hay esculturas del italiano Leonardo Bistolfi, consiste en "Armonía", rodeada de "Dolor", "", "Felicidad", "Paz" y "Amor". Otra parte de la fachada contiene querubines y esculturas que representan la música y la inspiración. En el frente de la plaza del edificio, diseñado por Boari, hay cuatro esculturas de Pegaso que fueron hechas por el catalán Agustí Querol Subirats, éstas habían estado en el Zócalo antes de ser traídas aquí. El techo que cubre el centro del edificio está hecho de cristal diseñado por el húngaro Géza Maróti y representa las musas con Apolo. Una parte del Palacio que desapareció es la "Pérgola", que se encontraba en la Alameda. Fue construido para albergar exhibiciones pictóricas para las celebraciones de 1910, pero fue demolido en 1973.

Sala principal[editar]

Cuenta con aforo para 1,677 personas y un escenario de veinticuatro metros de longitud.[3]​ En él se encuentra el gran telón antifuego (único en el mundo dentro de un teatro de ópera) con la imagen de los volcanes mexicanos Popocatépetl e Iztaccíhuatl, y un peso de 24 toneladas. Este telón fue encargado a la Casa Tiffany de Nueva York a modo de un enorme rompecabezas. En el techo de la sala se encuentra la lámpara de cristales, que fue diseñada por el húngaro Geza Marotti y en la que se representa al dios griego Apolo rodeado de las musas de las artes. La Orquesta Sinfónica Nacional, la Compañía Nacional de Teatro, la Compañía Nacional de Ópera y la Compañía Nacional de Danza presentan sus temporadas regulares en este recinto.

Sala Manuel M. Ponce[editar]

Es la segunda en importancia y en número de actividades. En ella se ofrecen actividades literarias, musicales, operísticas y exposiciones, entre otras. Se ubica en el primer piso, del lado oriente. Su nombre conmemora al compositor mexicano de igual nombre.

Sala Adamo Boari[editar]

En ella se realizan actividades como presentaciones editoriales, exposiciones y conferencias. Se ubica bajo el vestíbulo de la sala principal, del lado poniente.

Museo Palacio de Bellas Artes[editar]

Museo del Palacio de Bellas Artes.

El Museo del Palacio de Bellas Artes es la organización que se encarga de los murales permanentes y otras obras de arte en el edificio, además de organizar exhibiciones temporales. Estas exhibiciones cubren una amplia gama de medios y presentan artistas mexicanos e internacionales, centrándose en artistas clásicos y contemporáneos.

  • Murales
Liberación o La humanidad se libera de la miseria, 1963, Jorge González Camarena.
La nueva democracia, 1945, David Alfaro Siqueiros.

Los pisos entre la planta baja y el piso superior están dominados por una serie de murales pintados por la mayoría de los nombres famosos del muralismo mexicano. En el segundo piso se encuentran dos obras de principios de 1950 de Rufino Tamayo: México de hoy y Nacimiento de la nacionalidad, una representación simbólica de la creación del mestizo (persona de ascendencia indígena y española mixta) identidad. En el extremo oeste del tercer piso está El hombre controlador del universo, encargado originalmente por el Centro Rockefeller de Nueva York en 1933. El mural muestra una variedad de temas tecnológicos y sociales. (como los descubrimientos posibilitados por microscopios y telescopios) y fue controvertido por su inclusión de Lenin y un desfile soviético del primero de mayo. Los Rockefeller no estaban contentos con la pintura y el trabajo incompleto finalmente fue destruido y pintado. Diego Rivera lo recreó aquí en 1934. En el lado norte del tercer piso se encuentran La nueva democracía de David Alfaro Siqueiros y el Carnaval de la vida mexicana (cuatro partes) de Rivera; al este se encuentra La catarsis de José Clemente Orozco, que representa el conflicto entre los aspectos "sociales" y "naturales" de la humanidad.

El hombre controlador del universo, 1934, Diego Rivera.

Museo Nacional de Arquitectura[editar]

El Museo Nacional de Arquitectura ocupa el último piso del edificio, cubierto por un techo de vidrio y hierro. Contiene exposiciones de reconocidos arquitectos mexicanos, incluyendo modelos, planos y fotografías de obras importantes. Este museo también organiza exhibiciones temporales de sus colecciones en otras instalaciones. El objetivo es exponer al público mexicano al rico patrimonio arquitectónico del país. Algunos de los principales arquitectos presentados en el museo incluyen a Jaime Ortiz Monasterio, Carlos Mijares Bracho, Adamo Boari y Luis Barragán. El museo está dividido en cuatro secciones llamadas "Arquitectura-contrastes: Jaime Ortiz Monasterio y Carlos Mijares Bracho", "Corpus Urbanístico de la Ciudad de México", "Teatro Nacional de México (Plano original)" y "Teatro Nacional de México". También hay exposiciones temporales sobre arquitectura contemporánea.

Rincón del tiempo[editar]

Materiales fotográficos, documentales y sonoros, así como objetos, entre otros, se presentan en exposiciones preparadas por el acervo histórico del recinto, para brindar al visitante la oportunidad de conocer la riqueza de la historia del Palacio de Bellas Artes.

Acontecimientos, estrenos y ceremonias[editar]

Su escenario ha presentado una gran cantidad de producciones, personalidades y compañías de los más diversos ámbitos: María Tereza Montoya, Zubin Mehta, Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, Teresa Berganza, Birgit Nilsson, Marilyn Horne, Alexander Kipnis, Mstislav Rostropóvic, Rudolf Nuréyev, Juan Gabriel, entre otros.[4]​ El 23 de mayo de 1950 se presentó María Callas, cantando Norma; ahí también se realizó la célebre función de Aída en la cual la soprano intercaló un célebre mi bemol al final del segundo acto de dicha ópera. La grabación de ese momento ha pasado a la historia. Callas cantó en este escenario las dos únicas funciones de Rigoletto que dio en su vida. Las grandes orquestas del mundo también se han presentado ahí, como las orquestas filarmónicas de Londres, Nueva York, Viena, Moscú, Los Ángeles, la Real Filarmónica de Londres, la célebre Orquesta de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, la Orquesta de París, la de Filadelfia, la Staatskapelle de Dresde, la Sinfónica de Montreal, y las Nacionales de España y China, entre otras. Sus espectáculos son muy variados, ya que se ha presentado música popular, jazz, danza tradicional e incluso ballet y, por supuesto, ópera, e incluso Les Luthiers. Entre los artistas considerados populares que se han presentado en el palacio se cuentan Lola Beltrán, la primera intérprete de música ranchera en cantar con mariachi en este recinto, con más de 17 presentaciones y Juan Gabriel. Ambas presentaciones fueron criticadas.

Este escenario también albergó las tomas de posesión como presidentes de México de Miguel Alemán (1946), Adolfo Ruiz Cortines (1952), Adolfo López Mateos (1958) y Gustavo Díaz Ordaz (1964).[5]

Óperas estrenadas mundialmente[editar]

* Tabaré, ópera de Heliodoro Oseguera basada en el poema homónimo de Juan Zorrilla de San Martín, estrenada el 31 de agosto de 1935.
* Tonatiu, ópera de Manuel Camacho Vega, estrenada el 11 de enero de 1940.
* La mulata de Córdoba, ópera en un acto con libreto de Xavier Villaurrutia y música de José Pablo Moncayo, estrenada el 23 de octubre de 1948.
* Elena, ópera en un acto con libreto de Francisco Zendejas y música de Eduardo Hernández Moncada, estrenada el 23 de octubre de 1948.
* Carlota, ópera en un acto con libreto de Francisco Zendejas y música de Luis Sandi, estrenada el 23 de octubre de 1948.
* El último sueño, ópera en un acto y tres cuadros con libreto de Manuel M. Bermejo y música de José F. Vásquez, estrenada el 28 de mayo de 1961.
* Severino, ópera en un acto con libreto original en portugués de João Cabral de Melo Neto traducido por el compositor de la música, Salvador Moreno Manzano, estrenada el 28 de junio de 1961.
* Misa de seis, ópera en un acto con libreto de Emilio Carballido y música de Carlos Jiménez Mabarak, estrenada el 21 de junio de 1962.
* La señora en su balcón, ópera en dos actos con libreto de Elena Garro y música de Luis Sandi, estrenada el 2 de junio de 1964.
* La mujer y su sombra, ópera en un acto basada en una obra de Paul Claudel traducida, adaptada y puesta en metro musical por Miguel Alcázar y estrenada el 12 de abril de 1981.
* La Güera, ópera en tres actos con libreto de Julio Alejandro y música de Carlos Jiménez Mabarak, estrenada el 26 de septiembre de 1982.
* Orestes parte, ópera en dos actos con libreto de José Ramón Enríquez y música de Federico Ibarra, estrenada el 5 de julio de 1987.
* Aura, ópera en un acto con libreto de Juan Tovar y música de Mario Lavista, estrenada el 13 de abril de 1989.
* Alicia, ópera en dos actos con libreto de José Ramón Enríquez y música de Federico Ibarra, estrenada el 9 de julio de 1995.
* El juego de los insectos, ópera en dos actos con libreto de Verónica Musalem y música de Federico Ibarra, estrenada el 8 de julio de 2009.

Homenajes luctuosos[editar]

El Palacio de Bellas Artes también ha sido un escenario para la solemnidad y el homenaje para el duelo en funerales de personalidades de las artes y la cultura, que por su trayectoria y contribución a las distintas disciplinas han sido distinguidos con dicho acto. En total han sido 65 personajes quienes han recibido homenajes luctuosos en el magno recinto. El primero fue el muralista José Clemente Orozco en 1949. Los siguientes son los personajes más destacados, cuyo homenaje de cuerpo presente ocurrió en este lugar:[6][7]

Mantenimiento y controversia[editar]

El 4 de abril de 2009 se anunció que Teresa Vicencio sustituiría a María Teresa Franco en la dirección del Palacio de Bellas Artes con esta decisión, Teresa Vicencio quedó al frente de la remodelación que se realizaba en aquel momento, su decisión fue quitar a los arquitectos encargados del proyecto, nombrar a otros y autorizar la intervención de la sala, la cual se había prohibido para respetar las convenciones internacionales de restauración de teatros antiguos dispuestas por la UNESCO.

El 19 de noviembre de 2010 se realizó una ceremonia de reinauguración de la sala principal de espectáculos después de una intervención de 3 años que costó 700 millones de pesos. La remodelación fue anunciada como una modernización de la mecánica del escenario, pero la realidad mostró que, sin publicarlo, las autoridades intervinieron la arquitectura y estilo de la sala principal de espéctaculos. Tal intervención, destruyó una gran parte de la unidad estilística en Art Decó que caracterizaba al recinto. El piso de la platea, constituido por una amplia superficie con un declive hasta el foso de orquesta para propiciar la acústica fue cambiado por escalones que con sus ángulos destruyen la acústica. La destrucción de la acústica impuso la necesidad de la instalación de un sistema electrónico de ampliación de sonido. El nuevo piso se recubrió con madera de color claro, que no corresponde con el estilo en que fue diseñada originalmente la sala. Los palcos se hicieron pequeños recubriendo sus paredes de mármol con madera de nogal, un elemento completamente ajeno a la decoración histórica. También se cambiaron las puertas en estilo Art Decó por puertas modernas. Tal intervención destruyó la arquitectura de los palcos. Los balcones, los antepechos del primero, segundo y  tercer piso, y los palcos de honor fueron cubiertos en su totalidad con madera de nogal. Las grandes puertas de acceso a la sala se retiraron y se pusieron en su lugar puertas modernas. Muchos elementos decorativos Art Decó en las puertas y los balcones desaparecieron, se retiraron o simplemente ya no son identificables. Se construyó una cabina de sonido al fondo de la platea en un estilo moderno. Todos estos cambios tuvieron como consecuencia una reducción de casi 400 butacas.[8]

La remodelación destruyó la arquitectura y decoración Art Decó de la sala principal del Palacio de Bellas Artes. Los periódicos denunciaron que Teresa Vicencio contrató una compañía privada para restaurar el vitral "Apolo y la las musas". Los restauradores profesionales comprobaron que la obra maestra de Tiffany fue dañada.[9]​ A toda esta destrucción se estableció que no se cumplieron las normas mínimas de seguridad. En la platea se quitaron tres pasillos, se cambió la disposición de las butacas, se clausuró la puerta central construyendo una cabina de sonido fuera de estilo y sacrificando 16 filas de butacas, el material con el que se recubriéron las antepecheras y los palcos resultó ser altamente inflamable. De los palcos penden cables que en cualquier momento pueden provocar incendios. La distribución de los escalones en el segundo y tercer piso fue alterada de tal modo que los escalones no corresponden con las gradas de las filas. Se construyeron seis grandes luminarias del techo que representan un peligro mayor en caso de un siniestro.[10]​ El 30 de diciembre de 2010 se anunció que ICOMOS interpondrá en París ante el Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO una denuncia en contra del Gobierno mexicano por perpetrar graves atentados contra el inmueble cultural. Tal denuncia podría costarle a Ciudad de México el título de Patrimonio de la Humanidad como consecuencia de la constante destrucción de arquitectura patrimonial que se realiza en México. [11][12][13][14][15][16]​ El Arqu. Víctor Jiménez, autor de varios estudios sobre el Palacio de Bellas Artes ha publicado artículos en los que ofrece, desde un punto de vista de profesional de la arquitectura y conocedor del monumento, un resumen de los daños sucedidos. En la revista especializada "Litroal-e" (2012, no. 5) ofrece una síntesis del proceso de destrucción de la sala de espectáculos.[17]

Galería[editar]

Vista panorámica de 360° de la Plaza de Bellas Artes en el Centro Histórico. Visibles son Teatro Hidalgo, Palacio de Bellas Artes, Palacio Postal, Banco de México, Torre Latinoamericana, Edificio La Nacional, Avenida Juárez, Edificio del Tribunal Superior de Justicia del DF, ex Hotel Bamer, Sheraton Hotel y Alameda Central.


Servicios[editar]

  • Estacionamiento
  • Módulo de información
  • Cafetería
  • Librería
  • Venta de discos
  • Tienda de regalos

Véase también[editar]

Referencias[editar]

http://www.transparenciafocalizada.bellasartes.gob.mx/

Enlaces externos[editar]