Abelardo L. Rodríguez

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Abelardo L. Rodríguez
Abelardo.rodriguez.jpg

Seal of the Government of Mexico.svg
Presidente de los Estados Unidos Mexicanos
2 de septiembre de 1932-30 de noviembre de 1934
Predecesor Pascual Ortiz Rubio
Sucesor Lázaro Cárdenas del Río

Información personal
Nacimiento 12 de mayo de 1889
Bandera de México Guaymas, México
Fallecimiento 13 de febrero de 1967, (77 años)
Bandera de los Estados Unidos La Jolla, Estados Unidos
Nacionalidad Mexicana
Partido político Partido Nacional Revolucionario
Familia
Cónyuge Aída Sullivan Coya
Información profesional
Ocupación Militar
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Abelardo Rodríguez Luján, llamado Abelardo L. Rodríguez, (Guaymas, Sonora, México, 12 de mayo de 1889 - La Jolla, San Diego, California, Estados Unidos, 13 de febrero de 1967) fue un político mexicano, presidente interino de México entre el 4 de septiembre de 1932 y el 30 de noviembre de 1934 y Gobernador de Sonora 1943 y 1948.

Primeros años[editar]

Abelardo Rodríguez Luján provenía de una familia pobre de Sonora. Fueron sus padres el comerciante Nicolás Rodríguez y Petra Luján. Nació en Guaymas el 12 de mayo de 1889, pero su familia se trasladó pronto a Nogales, ciudad en que realizó sus estudios primarios.

Emigró a Estados Unidos de América en 1906 y ahí residió seis años, en los que realizó que haceres de ayudante industrial. Su estancia en este país lo motivó a adoptar la forma estadounidense de llevar sus apellidos, conociéndose desde entonces como Abelardo L. Rodríguez.

Cuando volvió a México, a finales de 1912, se encontró al país en plena lucha revolucionaria.

Carrera militar[editar]

Luchó en la Revolución Mexicana a partir del 1 de marzo de 1913, cuando se enlistó en las fuerzas de Álvaro Obregón en el Ejército Constitucionalista, que combatía al presidente Victoriano Huerta, acusándolo de usurpar la presidencia y asesinar a Francisco I. Madero.

Rodríguez ascendió rápidamente. Participó en varias batallas, como la toma de Culiacán; estuvo en la campaña del Bajío; suprimió en Sonora un levantamiento yaqui y combatió al ejército zapatista.[1]

Participó en la campaña de Benjamín Hill hacia la Ciudad de México en 1916 ascendió a Coronel, y en 1920 secundó con Rafael M. Pedrajo el Plan de Agua Prieta, y en ese mismo año fue comisionado para combatir a Esteban Cortés, que se rebeló contra el presidente Adolfo de la Huerta.

En 1921 fue designado jefe militar del entonces territorio de Baja California.

Carrera política[editar]

En 1923 fue nombrado por Obregón, su antiguo comandante en el ejército Constitucionalista, como gobernador general del Territorio de Baja California, y en el puesto desarrolló una política de recuperación de las finanzas públicas, afectadas por la rebelión delahuertista, a la que combatió. También creo con ayuda de la mafia estadounidense el Hotel y casino Agua Caliente y propicio el cultivo de la amapola para fabricar drogas. También fomentó la educación, la construcción de carreteras, la agricultura, la industria, la reforma agraria, la construcción de caminos y canales de irrigación, el sindicalismo y exigió que las empresas contrataran mano de obra mexicana. Esta política la llevaría a cabo también durante su presidencia.

Cuando llegó su viejo amigo Plutarco Elías Calles a la presidencia el 1 de diciembre de 1924, fue ratificado en el cargo y sus bonos crecieron constantemente.[2]

En 1929, el gobierno de Emilio Portes Gil lo envió al extranjero a estudiar las técnicas de aviación e industria que estaban a la vanguardia en aquella época, y que eran sus mayores pasatiempos.[3]

El 20 de enero de 1932 fue designado ministro de Industria, Comercio y Trabajo y el 2 de agosto del mismo año ministro de Guerra y Marina, ambos puestos en el gabinete de Pascual Ortiz Rubio.[4]

Vínculos con la mafia[editar]

El general Rodríguez fue clave en el surgimiento del Hipódromo Agua Caliente de Tijuana, Baja California. En su libro más reciente, La Cosa Nostra en México (1938-1950), el periodista regiomontano Juan Alberto Cedillo explica que un grupo de inversionistas estadunidenses, entre los que se encontraba el hotelero y político Wirt Bowman, el empresario boxístico Baron Long y el deportista James Nugent Crofton, así como el cineasta hollywoodense Joseph M. Shenk, aprovecharon la geografía fronteriza para hacer prosperar cantinas y casinos en Tijuana, sorteando la ley seca de su país. El grupo fue conocido como "Los Barones de la Frontera".

El autor recoge un reportaje de The New York Times que, en 1929, documentó que, a principios de esa década, había 30 cantinas en Tijuana, pero para el cuarto año de ley seca en Estados Unidos de América sumaban más de 90. También que de los 20 mil habitantes de la ciudad fronteriza, unos 2 mil se dedicaban a la prostitución.

Los Barones de la Frontera abrieron negocios en la avenida Revolución, instalando centros de apuestas como el Bar Tívoli, el Foreing Club, Montecarlo y Molino Rojo, donde se ofrecían espectáculos con variedades, como luego harían en Las Vegas, Nevada.

"La joya de la corona de esos centros fue un hotel, casino e hipódromo que se construyó en el balneario de aguas termales conocido como Agua Caliente. En 1928, Schenk y sus socios formaron en Mexicali la empresa Agua Caliente Amusement Co., con el objetivo de erigir el complejo turístico. El lugar pertenecía a Abelardo L. Rodríguez, a la sazón gobernador del entonces territorio de Baja California (y futuro presidente de México), quien había pagado 35 mil dólares por los terrenos y había obtenido los permisos para centro de apuestas”, explica.

"El complejo tuvo un costo de aproximadamente 10 millones de dólares, una fortuna para la época. La primera etapa del proyecto incluyó el hipódromo, un hotel con 500 habitaciones, un casino, un spa y una cafetería, los cuales fueron inaugurados el 23 de junio de 1928. La segunda etapa, concluida en diciembre de 1929, incluyó una alberca olímpica, clínicas de salud, un campo de golf de 18 hoyos y pista de carreras de galgos, además de una decoración de jardines tropicales, área de bungalow y un aviario. El complejo también tenía su propia estación de radio privada y un aeropuerto para el traslado de las estrellas de Hollywood que acudían a las carreras de caballos en aviones modelo Ford, que hacían el recorrido de Los Ángeles a Tijuana en hora y media. Otro visitante fue Al Capone, sumamente apreciado por las meseras del lugar por las fabulosas propinas de 50 dólares que repartía, en una época en la que el salario mínimo para un trabajador mexicano era menor a un peso con 50 centavos por día (42 centavos de dólar) y un automóvil costaba 900 dólares."

Las operaciones de Los Barones de la Frontera no pasaron desapercibidas a la opinión pública de la época. Tampoco a los empresarios que se quejaban del favoritismo del gobernador y futuro presidente del periodo del maximato ni a los inversionistas extranjeros.

El emporio se derrumbó el 1 de enero de 1935, al concluir su presidencia Rodríguez, cuando el presidente Lázaro Cárdenas del Río prohibió los casinos. Los Barones aceptaron la decisión y se regresaron a Los Ángeles; para entonces ya se había levantado la ley seca en su país. Además, los políticos de California cayeron en la cuenta de que estaba perdiendo una fuente de ingresos, por lo que desde 1933 autorizaron las carreras de caballos, destaca Cedillo en su libro, y agrega que en 1934 se inauguraría el Hipódromo de Santa Anita, en Los Ángeles, con ingresos al doble de los que daba el de Agua Caliente.

El gobierno mexicano aceptó que Shenk volviera a operar Agua Caliente en 1937. Por entonces, el mafioso Benjamín Bugsy Siegel se había concentrado en crear una agencia de apuestas telefónicas llamada Trans-American Race Wire Service y planeaba apoderarse del hipódromo, pero la propiedad fue expropiada y asignada a la Secretaría de Educación Pública (SEP), hasta que el presidente Miguel Alemán Valdés autorizó su reapertura.

Por cierto Shenk, quien llegó a ser presidente de la Twentieth Century Fox, fue sometido a juicio –como otros mafiosos de la época– y estuvo preso hasta que el presidente estadunidense Harry Truman lo indultó, al igual que a otros mafiosos.

Cedillo explica que la administración de Miguel Alemán modificó la prohibición al crear una nueva Ley de Juegos y Sorteos, que concedió discrecionalidad al Presidente para autorizar casinos. Los nuevos inversionistas de la era alemanista fueron los inmortalizados por las películas de gángsters: Lucky Luciano, Meyer Lansky y Frank Costello. Para lograrlo, infiltraron en el gobierno alemanista a un bella estadunidense, que fue amante de Bugsy Siegel, llamada Virginia Hill, personaje en torno al cual gira la investigación del periodista que aquí se refiere.

Presidente sustituto[editar]

El 2 de septiembre de 1932, el día siguiente de su II informe presidencial, Ortiz Rubio presentó su renuncia bajo el cargo de que algunas personas no lo dejaban ejercer sus facultades constitucionales de Primer Mandatario.[5]

De acuerdo con el artículo 86 de la Constitución, el Congreso de la Unión debe aprobar la renuncia del presidente, y la misma tarde en que fue presentada el Congreso aceptó la renuncia de Ortiz Rubio.[6]

Procedió, en términos del artículo 84 constitucional el Congreso se erigió en Colegio Electoral para designar al sustituto que debía concluir el período.[7]

De acuerdo con la Ley Orgánica del Congreso de los Estados Unidos Mexicanos, la propuesta del presidente sustituto se hace por el grupo parlamentario del partido en el que militaba el presidente a sustituir, en este caso el Partido Nacional Revolucionario, quien propuso a los siguientes individuos:[8]

Presidencia[editar]

Rodríguez ejerció la presidencia en calidad de sustituto del 4 de septiembre de 1932 hasta el 30 de noviembre de 1934, en calidad de presidente constitucional sustituto de México, con la misma política que tuvo en su época de gobernador de Baja California.

Durante su presidencia promulgó la reforma antirreleccionista[9] a la Constitución, que evitaba la reelección inmediata de todos los cargos de elección popular, establecida a partir del 29 de abril de 1933.

Reformó la Ley del Patrimonio Ejidal, creó el Banco Hipotecario y de Obras Públicas hoy Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras)[10] uno de los pocos bancos paraestatales, que comenzó a funcionar en febrero de 1933.

También, con la Ley de Beneficencia Privada estableció que los organismos privados de altruismo fueran regulados por la Secretaría de Gobernación, y a partir de 2004 esta función pertenecería a la Secretaría de la Función Pública. Asimismo, envió al Congreso la iniciativa de la Ley Orgánica de la Universidad Nacional Autónoma de México[11] y una ley contra los monopolios.

Otorgó, por decreto del 2 de mayo de 1933, el completo control de cambios al Banco de México.

Desde junio de 1933, Calles había expresado la conveniencia de elaborar un minucioso programa de acción que debería aplicarse en el siguiente periodo presidencial. El grupo cardenista logró que el Plan Sexenal se convirtiera en un programa de transformación, tendiente a reivindicar a fondo los principios de la Revolución, con muchos de los cuales Calles ya había demostrado que no estaba de acuerdo.

Estableció el 5 de enero de 1934 el salario mínimo, y el 10 de octubre del mismo año se reformó el artículo 3º de la Constitución para establecer la educación socialista.[12]

Por otro lado, exigió a la iglesia que se sujetase a la ley, y tuvo enfrentamientos políticos serios con el clero en Veracruz, Tabasco y Jalisco.

Inauguración del Palacio de Bellas Artes[editar]

Palacio de Bellas Artes, inaugurado por Rodríguez.

A las 10 horas del Sábado 29 de septiembre de 1934, Rodríguez entró a una construcción iniciada desde las postrimerías del Porfiriato por el arquitecto italiano Adamo Boari, pero que la Revolución detuvo: el Palacio de Bellas Artes.

Era acompañado por su gabinete, el cuerpo diplomático, funcionarios públicos y los artistas Dolores del Río, Douglas Fairbanks y Ramón Novarro.

Una vez inaugurado, se procedió a realizar el Primer Festival de Cultura Mexicana, en el que destacaron los siguientes números:

Fue desvelada una placa con la siguiente inscripción:

"Siendo presidente de la República el C. general Abelardo L. Rodríguez, inauguróse el 29 de septiembre de 1934 este Palacio de Bellas Artes, cuya fabricación inicióse bajo el gobierno del general Porfirio Díaz con el proyecto del arquitecto Adamo Boari, terminándose por iniciativa del ingeniero Alberto J. Pani y la ejecución del arquitecto Federico Mariscal.


Post presidencia[editar]

Su mandato terminó el 30 de noviembre de 1934, cuando fue sucedido por Lázaro Cárdenas del Río. Durante un tiempo se retiró de la política. Fue visto públicamente en 1941, cuando México se enfrascó en la Segunda Guerra Mundial, el entonces presidente Manuel Ávila Camacho convocó a todos los ex presidentes vivos a una marcha de unidad nacional en el Palacio Nacional. Asistieron todos los ex presidentes que gobernaron al país desde 1920, a excepción de Álvaro Obregón (asesinado el 17 de julio de 1928).

En 1943 fue elegido como gobernador de Sonora, cargo del que tomó posesión el 13 de septiembre. Allí dedicó especial atención a la educación; destaca en su gestión la fundación de la Universidad de Sonora.[13]

Fundó el Banco Mexicano, el Banco Mexicano de Occidente y el Banco de Crédito Mexicano, también Pesqueras del Pacífico, Atún Mexicano y Astilleros Rodríguez.

Se retiró definitivamente en 1948, año en que anunció su renuncia al gobierno de Sonora por problemas de salud.

Muerte[editar]

Rodríguez murió el 13 de febrero de 1967 en el Scripps Memorial Hospital, en La Jolla, California, Estados Unidos de América. A su funeral asistió el presidente Gustavo Díaz Ordaz. Los restos de Abelardo L. Rodríguez, fueron sepultados en El Sauzal, municipio de Ensenada, Baja California.

En honor a Rodríguez, existe una fundación sin fines de lucro (Fundación Esposos Rodríguez) que busca becar estudiantes de escasos recursos por medio de donaciones y patrocinios. Existe desde 1978 y beneficia a jóvenes mexicanos.[14]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Anónimo Abelardo L. Rodríguez
  2. En aquella época Baja California no era un territorio, no un Estado soberano. Su gobernador era designado directamente por el presidente. Se convirtió en Estado el 8 de octubre de 1974, durante el gobierno de Luis Echeverría.
  3. IEAAbelardo L. Rodríguez
  4. IEA Abelardo L. Rodríguez
  5. «Renuncia de Ortiz Rubio». 
  6. «Artículo 86 constitucional». 
  7. «Artículo 84 de la Constitución». 
  8. a b c Cfr. Casasola, Gustavo: Historia gráfica de la revolución mexicana. Vol. 6.
  9. «reforma antireeleccionista». 
  10. «Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras)». Archivado desde el original el 26 de noviembre de 2015. 
  11. «Ley Orgánica de la Universidad Nacional Autónoma de México». 
  12. [1]
  13. Anónimo Abelardo L. Rodríguez Consultado el 17 de abril de 2007.
  14. Parodi, Enriqueta de Inicio de la fundación Consultado el 17 de abril de 2007.

La existencia de Fundación Esposos Rodríguez data desde el 15 de abril de 1946.

Bibliografía[editar]

  • CASASOLA, Gustavo (1960). Historia Gráfica de la Revolución Mexicana. Barcelona: Trillas. 968-24-4529-9. 
  • ROSAS, Alejandro (2001). Los presidentes de México. Ciudad de México: Planeta. 970-690-507-3. 
  • VÁZQUEZ GÓMEZ, Juana (1997). Diccionario de gobernantes de México. Ciudad de México: Océano. 968-28-0369.1. 
  • SÁNCHEZ HERMAN, René (1998). Enciclopedia de los personajes de México. Ciudad de México: Océano. 84-8259-108-8. 
  • RODRÍGUEZ, Abelardo L. (1962). Autobiografía. Tijuana: Castillo. 3-8290-5691-5. 

Enlaces externos[editar]



Predecesor:
Pascual Ortiz Rubio
Presidente de los Estados Unidos Mexicanos
México

1932 - 1934
Sucesor:
Lázaro Cárdenas del Río
Predecesor:
Anselmo Macías Valenzuela
Gobernador de Sonora
1943 - 1948
Sucesor:
Horacio Sobarzo Díaz
Predecesor:
Plutarco Elías Calles
Secretario de Guerra y Marina
1932
Sucesor:
Pablo Quiroga Escamilla
Predecesor:
Aarón Sáenz
Secretario de Industria, Comercio y Trabajo
1932
Sucesor:
Primo Villa Michel
Como (Secreatría de la Economía Nacional)
Predecesor:
José Inocente Lugo
Gobernador de Baja California
1923 - 1929
Sucesor:
José María Tapia