Hera

En la mitología griega, Hera (en griego antiguo: Ἥρα, Hēra)[1] es la esposa de Zeus, reina de los dioses y diosa del matrimonio (γάμος, gámos).[2] Es por lo tanto la principal entre las diosas y comparte la misma dignidad que su esposo, pues ambos son Cronidas («hijos de Cronos»).[3] Sus símbolos en la tradición clásica son el pavo real, la vaca, la granada y el cuco. Era uno de los doce dioses olímpicos y entre los romanos era conocida como Juno.[4] En la antigua Grecia, Hera era la protectora de las mujeres casadas.[5]
«Canto a Hera, la de áureo trono, a la que engendró Rea, a la reina inmortal, dotada de suprema hermosura, de Zeus tonante hermana y esposa, la gloriosa, a la que honran reverentes todos los bienaventurados por el vasto Olimpo, por igual que a Zeus, que se goza con el rayo».[6]
Para los expertos Hera se trata de una deidad asociada al matrimonio legítimo, legitimidad dinástica, orden familiar, continuidad social y control del linaje. Hera es el arquetipo de esposa pero no el de madre. En menor medida está asociada a la fecundidad conyugal y los partos.[7] Hesíodo dice que sus hijos con Zeus fueron Hebe, Ares e Ilitía,[8] concibiendo a Hefesto en solitario.[9] Homero, sin embargo, describe que el matrimonio discute constantemente.[10] Encarnando el tropo de la ‘madrastra malvada’,[11] Hera recurría a intrigas despiadadas para vengarse de las constantes infidelidades de Zeus[12] y tenía a su servicio a Argo Panoptes.[13]
Hera fue la protectora de la empresa de Jasón y los argonautas,[14] se manifestó como una enemiga implacable de Heracles[15] y como firme partidaria de los aqueos durante la guerra de Troya.[16] El arte clásico la representaba con un carácter solemne, sentada en un trono y coronada con el polos, la alta tiara cilíndrica de las grandes diosas.[17] Como expresa la propia Hera, sus tres ciudades más queridas eran Argos, Esparta y Micenas;[18] allí fue promovida como una gran diosa cívica de la comunidad y la polis.[19] El monumental Hereo de Argos es su principal centro de culto panhelénico.[20]
Etimología y sincretismos
[editar]Etimología y orígenes
[editar]Como afirma Burkert, «el nombre de Hera, la diosa del matrimonio, admite una variedad de etimologías mutuamente exclusivas; una posibilidad es relacionarlo con hora [ὡρα], ‘estación’, e interpretarlo como listo para el matrimonio».[21] En una nota, registra los argumentos de otros investigadores «sobre el significado ‘Señora’ como femenino de Heros, ‘Señor’». John Chadwick, descifrador del lineal B, señala que «su nombre puede estar relacionado con hērōs [ἡρως], ‘héroe’, pero esto no es de ayuda, ya que también es etimológicamente oscuro».[22] A. J. van Windekens[23] propone el significado ‘ternera’, que es consonante con su frecuente epíteto βοῶπις boôpis, ‘con ojos de vaca’. E-ra aparece en tablillas micénicas en lineal B.
Interpretatio graeca
[editar]En el ámbito de la interpretatio graeca, Hera se identificaba con deidades extranjeras que compartían sus funciones como reina celestial, protectora del matrimonio o con iconografía bovina.[24] El sincretismo más absoluto fue la interpretatio romana, que la fusionó por completo con la diosa itálica Juno.[25] Del mismo modo, en Egipto se la asimiló a Isis por su defensa de la fidelidad conyugal, a Mut por su papel como esposa del dios supremo Amón —sincretizado con Zeus—, y a Hathor debido al epíteto homérico boopis, que la vinculaba a deidades con rasgos bovinos.[26] Además, en el mundo fenicio y púnico, las diosas Astarté y Tanit se traducían directamente como «Hera» en inscripciones y santuarios compartidos debido a su condición de soberanas celestiales y garantes de la fertilidad.[24] Así, en la Antigüedad, el nombre de Hera funcionaba como una etiqueta ecuménica para designar el principio de la realeza divina y el orden institucional a escala transcultural.[27]
Culto
[editar]Hera pudo haber sido la primera deidad a quien los griegos dedicaran un santuario con un templo cerrado con techo, en Samos sobre el 801 a. C. Posteriormente fue reemplazado por el Hereo, uno de los mayores templos griegos de la historia (los altares griegos de la época clásica estaban frente a los templos, al aire libre). Se construyeron muchos templos sucesivos en ese lugar, por lo que las evidencias son confusas en cierta medida y las dataciones arqueológicas inciertas. Sabemos que el templo creado por el escultor y arquitecto Reco fue destruido entre 570 y el 560 a. C., siendo reemplazado por el templo de Polícrates entre el 540 y el 530 a. C. En uno de estos templos hubo un bosque de 155 columnas. Tampoco hay evidencias de losas en este templo, lo que sugiere que nunca fue finalizado o que estuvo abierto al aire.
Santuarios más antiguos, cuya dedicación es menos segura, eran del tipo micénico llamado «casas santuario».[28] El investigador Walter Burkert dice que hay registros de una representación anterior a Hera sin iconos, como una columna en Argos y una tabla en Samos.[21]
Con las excavaciones de Samos se han descubierto ofrendas votivas, muchas de ellas de finales de los siglos VIII y VII a. C., y se ha puesto de manifiesto que Hera no fue simplemente una diosa griega local del Egeo: el museo de Samos contiene figuras de dioses, rogativos y otras ofrendas votivas procedentes de Armenia, Babilonia, Irán, Asiria y Egipto, testimonio de la reputación que este santuario de Hera disfrutó y de la gran afluencia de peregrinos. Hera también poseyó el templo más antiguo de Olimpia y dos de los grandes templos de los siglos VI y V a. C. de Paestum.
Aunque el mayor y más antiguo templo independiente dedicado a Hera fue el Hereo de Samos, en el continente griego fue especialmente adorada, como ‘Hera Argiva’ (Hera Argeia), en su santuario situado entre las antiguas ciudades-estado micénicas de Argos y Micenas,[29] donde se celebraban en su honor unos festivales, las Hereas. «Tres son las ciudades que más quiero», declaraba la diosa celestial de ojos de buey:[30] «Argos, Esparta y Micenas, la de anchas calles». Hubo también templos dedicados a Hera en Olimpia, Corinto, Tirinto, Peracora y la sagrada isla de Delos. En la Magna Grecia se construyeron dos templos dóricos a Hera en Paestum, sobre el 500 y el 450 a. C. Uno de ellos, llamado durante mucho tiempo «Templo de Poseidón», fue identificado en los años 1950 como un segundo templo de Hera.[31]
En Beocia se celebraba en ciclos de sesenta años el festival de las Dédalas mayores, consagrado a Hera.[32] La importancia de Hera en el período más arcaico queda atestiguada por el gran número de edificaciones erigidas en su honor. Los templos de Hera en los dos centros principales de su culto, el Hereo de Samos y el Hereo de Argos en la Argólida, fueron los primeros templos monumentales construidos por los griegos, en el siglo VIII a. C.
Estudios sobre la naturaleza de Hera
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Hera no es simplemente la “esposa de Zeus”, sino la representación religiosa del matrimonio como institución central del orden social griego, con implicaciones políticas, reproductivas y simbólicas.
Institución social del matrimonio como base de la polis
[editar]Walter Burkert interpretó a Hera dentro del marco de la religión de la polis y del ritual, no como una figura psicológica o narrativa. Sostuvo que su función central era la del matrimonio institucional (gamos), entendido como base del orden social. En este sentido, Hera garantizó la estructura del oikos mediante el matrimonio legítimo y regulado, sin representar el amor ni la sexualidad libre, sino la norma social que organizaba la reproducción y la estabilidad de la comunidad. Para Burkert, su culto muestra que el matrimonio era un hecho religioso y político fundamental para la polis, más que un asunto privado o familiar.[33]
Principio de estabilidad del vínculo conyugal como estructura del cosmos
[editar]Karl Kerényi ofreció una interpretación simbólica y arquetípica de Hera, entendiendo a la diosa no solo como esposa de Zeus, sino como el arquetipo de la “esposa” en sentido cósmico. En su lectura, el matrimonio entre Zeus y Hera expresa la estructura misma del orden del mundo divino, no simplemente una relación conyugal. Frente a las fuerzas del deseo y la inestabilidad asociadas a otras divinidades, Hera representa la permanencia y la forma estable del vínculo. Sus conflictos con Zeus no se interpretan como simples celos, sino como la tensión estructural entre el orden institucional del matrimonio y las fuerzas del impulso erótico y el desorden.[34]
Institución femenina que hace posible y a la vez tensiona el poder masculino
[editar]Marcel Detienne, dentro del enfoque estructuralista, analizó a Hera como una figura de poder femenino institucionalizado más que doméstico o subordinado. Para él, la diosa no representa una esposa pasiva, sino una fuerza que hace posible el sistema matrimonial y, al mismo tiempo, lo tensiona. El matrimonio aparece como una estructura de poder, dominio y negociación dentro del sistema patriarcal griego, donde Hera participa en la legitimación del poder de Zeus pero también lo problematiza a través de su conflicto con él. De este modo, su figura revela las contradicciones internas del orden social griego más que una simple función familiar.[35]
Institucionalización de la mujer dentro del sistema ciudadano masculino
[editar]Jean-Pierre Vernant entendió a Hera como una figura clave en la organización del matrimonio dentro de la polis, concebido no como un acto privado sino como una institución cívica fundamental. En este marco, el matrimonio griego funcionaba como un mecanismo de integración social que vinculaba al oikos con el orden político de la ciudad. Hera simboliza así la institucionalización de la mujer dentro del sistema ciudadano masculino, donde su papel está definido por la reproducción legítima y la continuidad del linaje. Su función religiosa refleja, por tanto, la lógica social y política de la polis griega.[36]
Matriarcado
[editar]Ha habido considerables investigaciones, desde las de Johann Jakob Bachofen a mediados del siglo XIX,[37] sobre la posibilidad de que Hera, cuya primitiva importancia en la religión griega está firmemente establecida, fuese originalmente la diosa de un pueblo matriarcal, presumiblemente habitantes de Grecia anteriores a los helenos. Desde este punto de vista, su función como diosa del matrimonio establecía el lazo patriarcal de su propia subordinación: su resistencia a las conquistas de Zeus se presenta como «celos» y forma el tema principal de las anécdotas literarias que recortaron su antiguo culto.[38] En detrimento de esta teoría está sin embargo el hecho estadístico de que los matriarcados estrictos (esto es, una sociedad en la que las mujeres sean el único género con poder) no aparecen en culturas históricas o modernas.[39][40] Por su parte, Burkert señaló que tanto Hera como Deméter tenían muchos atributos característicos de la antigua Gran Diosa.[41]
Emblemas y epítetos
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El pavo real
[editar]En la imaginería helenística, el carro de Hera era tirado por pavos reales, pájaros desconocidos para los griegos antes de las conquistas de Alejandro Magno, cuyo tutor, Aristóteles, alude a ellos como «pájaros persas». El motivo del pavo real resurgió en la iconografía renacentista que unificó a Hera y Juno, y en la que se centraron los pintores europeos.[42] El pájaro que había sido asociado con Hera en los tiempos más antiguos, donde la mayoría de las diosas egeas estaban relacionadas con «su» pájaro, era el cuco, que aparece en fragmentos mitológicos acerca del primer cortejo de una virginal Hera por parte de Zeus.
La vaca
[editar]Su asociación arcaica era principalmente con el ganado, como una Diosa Vaca que fue especialmente venerada en la «rica en ganado» Eubea. En Chipre, se han hallado yacimientos arqueológicos muy antiguos conteniendo cráneos de toro que fueron adaptados para ser usados como máscaras (véase «toro sagrado»). Su familiar epíteto homérico βοῶπις boôpis se traduce a menudo como ‘con ojos de vaca’. A este respecto, Hera tiene cierto parecido a la antigua deidad egipcia Hathor, una diosa maternal relacionada con el ganado también representada en sus orígenes como diosa vaca.
La granada
[editar]La granada, un antiguo emblema de la Gran Diosa, permaneció como símbolo de Hera: muchas de las granadas votivas y cápsulas de amapola recuperadas en Samos están hechas de marfil, que sobrevive al enterramiento mejor que la madera, de las que debieron estar hechas las más comunes. Como todas las diosas, Hera puede ser representada llevando una diadema y un velo.
Epítetos
[editar]Hera ostentó diversos epítetos en la tradición mitológica, incluyendo:
- Αἰγοφάγος Aigophágos, ‘comedora de cabras’ (entre los lacedemonios);[43]
- Ἀκραῖα Akráia, ‘de las alturas’;[44]
- Αλέξανδρος Aléxandros, ‘la que salva al guerrero’ (como fue adorada en Sición);[45][46]
- Ἀμμωνία Ammonia;
- Ἀργεία Argéia, ‘de Argos’;
- Βασίλεια Basíleia, ‘reina’;
- Βουναία Bounáia, ‘del túmulo’ (en Corinto);[47][48]
- Βοῶπις Boṓpis, ‘con ojos de vaca’ o ‘con cara de vaca’;
- Λευκώλενος Leukṓlenos, ‘la de brazos blancos’;
- Παῖς Pais, ‘niña’ (en su papel de virgen);
- Παρθένος Parthénos, ‘virgen’;
- Τελεία Teléia (como diosa del matrimonio);
- Χήρη Chḗrē, ‘viuda’;
- Χρυσόθρονος chrysothronos, ‘La del trono dorado’.
Matrimonio con Zeus
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Como reina de los dioses
[editar]En el ámbito religioso formal, a la diosa se le atribuía, en sus grandes santuarios de Argos y Samos, el epíteto ritual «Basilea» (βασίλεια, ‘reina’ o ‘soberana’), un título político que se plasmaba en el arte clásico representándola con el cetro real, coronada y entronizada.[49] En el Templo de Hera en Olimpia, la imagen de culto tradicional de Hera era más antigua que la imagen guerrera de Zeus que la acompañaba.[50] Hera posee un poder idéntico e igualado al de Zeus: la capacidad de otorgar el don de la profecía de forma directa a un animal,[51] como hizo dotando de voz a Janto, que profetizó la muerte de Aquiles.[52]
Homero describía su conflictiva relación con Zeus en la Ilíada, en la que Hera declara a Zeus: «También yo soy una deidad, nuestro linaje es el mismo y el artero Crono engendróme la más venerable, por mi abolengo y por llevar el nombre de esposa tuya, de ti que reinas sobre todos los inmortales».[30] Aunque Zeus es a menudo llamado Zeus Hereo, ‘Zeus [consorte] de Hera’,[53] el tratamiento que Homero le dispensa es poco respetuoso, y en posteriores versiones anecdóticas de los mitos Hera aparecía dedicando la mayor parte de su tiempo a tramar venganzas contra las amantes seducidas por su marido.[54]
Amantes de juventud
[editar]Homero relata en la Ilíada que en los primeros días que encontraron el amor, Zeus y Hera se acostaban juntos sin el conocimiento de sus padres.[55] Esto alude a una primera unión sexual secreta cuyo tema se va a repetir en otras versiones del mito. Un escolio a la Ilíada ofrece un resumen de la situación: Zeus y Hera se enamoraron durante el reinado de Cronos. Se acostaron el uno con el otro sin que sus padres se enteraran, y tuvieron un hijo, Hefesto, que no estaba del todo sano, pero era cojo de los dos pies. Después de que Zeus derrocó a los titanes y arrojó a Cronos al Tártaro, él y Hera se hicieron cargo del reino en el cielo y han gobernado sobre dioses y humanos hasta el día de hoy como esposo y esposa. Hera recibió los epítetos Teléia y Zygia porque era la única de sus hermanos a la que le tocó un esposo así. Tuvo una hija, Hebe, a la que el poeta presenta como la copera de los dioses.[56]
En una versión minoritaria posterior se nos dice que Hera se negó a casarse con Zeus y se escondió en una cueva para evitarlo. Entonces un autóctono llamado Aquiles la convenció para que le diera una oportunidad y así ambos tuvieron su primer coito.[57] En otra versión tardía Hera había sido criada por una ninfa llamada Macris en la isla de Eubea, pero Zeus se la llevó hasta el monte Citerón, que como diría Plutarco: «les ofrecía un lugar sombreado». Cuando Macris fue a buscar a Hera el oreo Citerón la ahuyentó, diciendo que Zeus estaba disfrutando allí con Leto. Macris se marchó y Hera se libró de ser descubierta en aquella ocasión. Más tarde, recordando su deuda de gratitud con Leto, la adoptó como compañera en un altar y un templo comunes.[58] Una versión romana posterior dice que bajo el reinado de su madre Rea, el joven príncipe del Olimpo —Zeus— besaba a traición a su hermana pero ella no sospechó de sus intenciones por interpretarlo como besos fraternales. Pero entonces Zeus comenzó a ensalzar el noble abolengo que los unía y Hera temió que tuviera intenciones amorosas.[59]
Zeus engatusa a Hera como cuco
[editar]Por otro lado, Pausanias nos dice que Zeus, estando enamorado de Hera cuando era virgen, se transformó en cuco, y que ella cogió el pájaro como mascota.[60] El mismo autor dice que ese episodio sucedió en el monte Tórnax («cuco»), situado en Argos.[61] Un escolio completa esta historia. Se nos dice que cuando Hera se dirigía sola hacia el monte Tórnax, Zeus creó una terrible tormenta y se transformó en un cuco que bajó volando y se sentó en su regazo. Hera lo cubrió con su manto y Zeus volvió a transformarse y se apoderó de ella. Debido a que Hera se negaba a acostarse con él por su madre, Zeus prometió casarse con ella.[62]
Hieros gamos, Quelona y las manzanas de Gea
[editar]Hera fue más conocida como la diosa matrona, Hera Teleia, pero también presidía sobre los matrimonios. En los mitos y el culto, se conservan referencias fragmentarias y costumbres arcaicas del matrimonio sagrado de Hera y Zeus.[63] La Teogonía nos dice que Hera fue la séptima y última esposa de Zeus dentro de un catálogo de consortes divinas.[64] Se dice que Zeus estuvo lleno de deseo por Hera durante trescientos años;[65] fue la propia Afrodita quien alimentó la pasión de este hieros gamos durante tantos días.[66] Dicen asimismo que la boda de Zeus y Hera se celebró en el territorio de los cnosios, en un lugar cercano al río Terén, donde actualmente hay un templo en el que cada año los habitantes del lugar hacen una representación de la ceremonia de la boda.[67] Zeus ordenó a Hermes que invitara a todos los dioses, hombres y animales para asistir a la boda. Fama es que la única que no acudió fue Quelona, con desastrosas consecuencias para la ninfa.[68] Gea llevó como presente de bodas varias manzanas de oro del mismísimo jardín de las Hespérides, que Heracles tuvo que robar en uno de sus trabajos.[69] O bien la propia Hera tuvo que colocar a la serpiente guardiana de las Hespérides para evitar que las hijas de Atlas, las Hespérides, robaran el fruto.[70] Es posible que una luna de miel de trescientos años pudiera plantear un problema; la roca de Léucade tenía la propiedad de quitar los efectos del amor: Zeus, cada vez que se enamoraba de Hera, se sentaba sobre esa piedra y así le liberaba del amor.[71]
Hijos legítimos de Zeus y Hera
[editar]Los legítimos descendientes del matrimonio entre Hera y Zeus son, explícitamente, al menos Hebe (diosa de la juventud), Ares (dios de la guerra) e Ilitía (diosa de los partos).[72][73][74] En los textos homéricos no queda claro si Hefesto (dios de la herrería) es hijo de Zeus, pero la Biblioteca mitológica confirma este dato.[75][76] También se dice explícitamente que Eris (diosa de la discordia) es la hermana de Ares.[77] En los textos homéricos también se confunde a Eris con Enío, no obstante nunca se indica que Enío sea hija de Zeus o Hera. Fuera de la tradición común todavía existen versiones minoritarias que nos hablan de Angelos[78] y Libertas (en latín),[79] ambas hijas de Zeus y Hera solo en un contexto específico. Los hijos de Zeus no podían tener parte en la honra del Olimpo si no mamaban del pecho de Hera.[80]
Disputas conyugales en la Ilíada
[editar]Zeus y Hera altercaban constantemente. Ofendida por sus infidelidades, Hera humillaba a Zeus frecuentemente con sus intrigas. Zeus nunca confiaba plenamente en su esposa,[81] y aunque le comunicaba parte de sus secretos antes que al resto de dioses y mortales, urdía planes a sus espaldas y nunca le contaba completamente sus proyectos.[82] A veces incluso aceptaba sus consejos[83] pero esta sabía que no podía superar a Zeus en poder[84] e incluso podía ser golpeada por su esposo, como cuando Zeus la colgó del cielo.[85] Debido a esto Hera no tenía más remedio que recurrir a intrigas encubiertas y despiadadas, como en el caso, del nacimiento de Heracles, y a veces tomaba prestado el ceñidor de Afrodita para excitar su pasión y debilitar así su voluntad.[86]
| Ilíada | Palabras insultantes de Zeus a Hera |
|---|---|
| I, 546 | «Siempre estás desconfiando de mí aunque yo no te oculto nada. Pero con esa actitud no conseguirás nada: solo conseguirás que te odie más, y eso será aún peor para ti». |
| I, 565 | «Cállate y obedece lo que te digo. Y ten claro que, si decido actuar, ni todos los dioses del Olimpo podrán ayudarte cuando me acerque y ponga mis manos sobre ti». |
| V, 892 | (Refiriéndose a Ares) «Tienes el mismo carácter insoportable y maleducado que tu madre Hera, a quien yo apenas puedo dominar con palabras». |
| VIII, 397 | «Con Hera no me enfado tanto porque en ella ya es habitual oponerse a todo lo que decido». |
| VIII, 461 | «No me importa tu enfado ni tu resentimiento, aunque te vayas al fin del mundo o al último confín del mar… ni aunque te hundas en el Tártaro profundo. Nadie es más desvergonzada que tú». |
| XV, 16 | «Primero te castigaré a golpes, para que compruebes si te ha servido de algo engañarme». |
| XV, 18 | «¿No recuerdas cuando te colgué en lo alto, con dos yunques atados a los pies y una cadena de oro irrompible en las manos? Te dejé suspendida entre el éter y las nubes». |
| XV, 31 | «Si hablas en serio, ve con los demás dioses y manda llamar a Iris, para que te demuestre que tus engaños no te servirán de nada». |
Platea y las Dédalas
[editar]Dicen que Hera, irritada con Zeus por el motivo que fuera, se retiró a Eubea. Como Zeus no conseguía persuadirla acudió a Citerón, un rey local que destacaba en sabiduría. Este aconsejó entonces a Zeus que «hiciera una imagen de madera y la llevara cubierta sobre una yunta de bueyes, y que dijera que se casaba con Platea, hija de Asopo». Hera, al enterarse de la noticia, interrumpió la ceremonia nupcial y arrancó el vestido de la figura para descubrir alegremente que no era más que una estatua. De este modo Hera y Zeus se reconciliaron y para conmemorarlo el pueblo celebró el festival de las Dédalas.[87]
Motines de Hera
[editar]En una ocasión Hera, junto con Atenea y Poseidón, participó en una rebelión contra Zeus en la que quisieron atarlo, pero Tetis acudió al rescate acompañada de Briareo; al ver al monstruoso gigante, el más fuerte de los hijos de Urano, los dioses rebeldes sintieron miedo y no se atrevieron a seguir adelante con la insurrección.[88] En otra ocasión Hera conspiró contra Heracles, enviándole fuertes vientos, con ayuda de Bóreas, que lo hicieron extraviarse en el mar hasta que Zeus lo rescató. Este castigó severamente a Hera y más tarde se lo echó en cara, harto de las múltiples argucias y maquinaciones de Hera.[89]
Tiresias y la disputa del placer conyugal
[editar]Vivía entre los tebanos un adivino, Tiresias, que había sido privado de la vista. Hesíodo dice que Tiresias había hallado unas serpientes copulando cerca de Cirene y, por haberlas herido, fue transformado de hombre en mujer; pero al ver a aquellas serpientes uniéndose en otra ocasión, se volvió hombre de nuevo. Por eso cuando Zeus y Hera disputaban sobre quién disfrutaba más en el amor, la mujer o el hombre, preguntaron a Tiresias. Este dijo que, si el placer tuviera diez partes, los hombres gozarían sólo de una y las mujeres de nueve, entonces Hera lo cegó, pero Zeus le concedió el arte de la adivinación.[90] Se dice que Históride, hija de Tiresias, engañó a las Farmácidas («hechiceras» o «brujas») enviadas por Hera para evitar el alumbramiento de Alcmena.[91]
Hera y Zeus castigan conjuntamente
[editar]Aunque Zeus y su esposa Hera altercaban a menudo, en algunos mitos ambos se pueden aliar para castigar a los impíos. Hemo y Ródope eran dos reyes de Tracia fueron culpables de hibris al crear un culto en el que se hacían pasar por Zeus y Hera. El matrimonio divino los transformó en montañas: a Hemo en los montes Balcanes y a la reina en las montañas Ródope, que llevaron su nombre.[92] De la misma manera Alcíone y Ceix, creyéndose también émulos de los reyes del Olimpo, fueron castigados y metamorfoseados en aves marinas.[93] Aedón y Politecno, nativos de Lidia, se jactaron de amarse más que Zeus y Hera. Hera les envió a Eris, que causó una intensa rivalidad entre ellos y decidieron competir entre sus oficios.[94]
Como ‘madrastra malvada’
[editar]Conceptualmente se pudiera decir que Hera es la madrastra malvada original de la cultura occidental. Aunque técnicamente Zeus no era viudo, el estatus de Hera como esposa legítima la obligaba a lidiar con una enorme cantidad de hijos bastardos, convirtiéndola en el plano fundacional de este tropo. El vínculo entre la diosa Hera y el tropo de la madrastra malvada ha sido ampliamente analizado por en estudios literarios. Los expertos coinciden en que la literatura clásica griega sentó las bases para los villanos de los cuentos de hadas que conocemos hoy en día.[95][96][97][98]
Infidelidades de Zeus y cólera de Hera
[editar]| amante de Zeus | castigo de Hera |
|---|---|
| Afrodita | Príapo fue concebido entre Zeus y Afrodita, pero Hera, en un ataque de celos, puso sus manos en el vientre de Afrodita y condenó a la diosa a parir un bebé grotesco.[99] |
| Alcmena | Hera actuó contra Alcmena antes y después del nacimiento de Heracles intentando impedir su nacimiento: retrasó su parto mediante las diosas del alumbramiento —las Ilitías— y envió agentes mágicos para prolongar sus dolores, con el objetivo de evitar que el hijo de Zeus naciera en condiciones normales.[100] |
| Calisto | Hera castigó a Calisto tras descubrir su relación con Zeus: en una versión la transformó en osa y en otras instó a Artemisa a matarla creyendo que era un animal salvaje. Incluso después, continuó su persecución intentando impedir su descanso y oponiéndose a su elevación entre las estrellas.[101] |
| Egina | Cuando Zeus quiso yacer con Egina temió a Hera, y entonces tomó a la joven hasta la isla distante de Egina, en donde la dejó encinta. Éaco fue su hijo. Cuando Hera lo hubo descubierto, envió una serpiente hacia las aguas que había envenenado, y si alguno bebía de ella, moría al instante.[102] |
| Ío | Hera puso a Ío, transformada en vaca, bajo la vigilancia de Argos Panoptes y, tras la muerte de este, la castigó enviándole un tábano que la obligó a errar por el mundo. Después ordenó a los Curetes que ocultaran a su hijo Épafo.[103] |
| Lamia | Hera, al descubrir la relación de Zeus con Lamia, mató a sus hijos y la condenó a no poder dormir,[104] y en otras la transformó en una bestia salvaje, le arrancó los ojos y la convirtió en un ser monstruoso.[105] |
| Leto | Hera persiguió a Leto por toda la tierra e impidió que encontrara un lugar donde dar a luz, ordenando que ciudades e islas la rechazaran. Solo Delos la acogió finalmente, donde pudo alumbrar a Artemisa y Apolo.[106] O bien Hera había enviado a Pitón en persecución de Leto.[107] |
| Sémele | Hera engañó a Sémele, disfrazada de nodriza, para que pidiera a Zeus que se le mostrara en todo su esplendor, lo que provocó su muerte por los rayos del dios. Tras su destrucción, Zeus salvó al hijo aún no nacido, Dioniso, y lo cosió en su muslo.[108] |
Otras víctimas (tradición tardía)
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Versiones tardías nos ofrecen testimonios de otras víctimas de Hera (directas o indirectas), pero sin seguir el patrón griego (amante y descendencia en el mismo relato). Durante mucho tiempo una ninfa llamada Eco tuvo el trabajo de distraer a Hera de las aventuras de Zeus hablándole incesantemente. Cuando Hera descubrió el engaño, condenó a Eco a pronunciar solo las palabras de los demás (de ahí nuestra palabra moderna «eco»).[109] Iinge provocó que Zeus se apasionara de ella utilizando filtros de amor hasta que Hera la transformó en piedra.[110] Ticio, de enorme tamaño, era hijo de Zeus y de Élara, hija de Orcómeno. A esta la había poseído Zeus y, por miedo a Hera, la ocultó bajo tierra tras a sacar a la luz al hijo que llevaba en su vientre.[111] Zeus y la ninfa Otreide tuvieron un hijo, Meliteo; temiendo a Hera por sus relaciones con Zeus, su madre expuso al niño en un bosque.[112] También castigó a Aetos, un joven que había sido amigo leal de Zeus en la infancia, transformándolo en águila por temor a que Zeus lo favoreciera o lo amara.[113] Se dice que el troyano Ganimedes, amante en el lecho de Zeus, fue nombrado copero de los dioses después de que Hebe fuera destituida de ese cargo. Por todo ello Hera, ofendida, decidió castigar a los troyanos poniéndose del bando de los aqueos.[114]
Cólera contra Dioniso
[editar]Zeus tomó al infante Dioniso de su muslo y lo puso a cargo de Hermes. Una versión de la historia es que este dio el niño al rey Atamante y su esposa Ino, tía de Dioniso. Hermes pidió a la pareja que criase al recién nacido como a una niña, para esconderlo de la ira de la diosa Hera.[115] Hera estaba furiosa porque Atamante e Ino habían cuidado del infante; maldijo con la locura a Atamante.[116] Después de descubrir la vid, Dioniso, enloquecido por Hera, anduvo errante por Egipto y Siria.[117] En venganza por ello, Dioniso introdujo los ritos báquicos y todo el coro frenético, y con el mismo propósito concedió también el don del vino.[118] En otra versión, la del orfismo, Zeus era un rey de Creta que se encontraba en esos momentos de viaje. Su esposa Hera, sintiendo celos de que un hijo de Zeus y no suyo tuviese el dominio sobre los dioses, decidió actuar como una madrastra malvada. Dioniso había sido criado en el palacio desde hacía tiempo. Hera envió a su guardia personal, los titanes de corazón violento, para que asesinaran a Dioniso.[119]
Cólera contra Heracles
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Hera fue la madrastra y enemiga de Heracles, cuyo nombre significa ‘gloria de Hera’ en su honor.[120] Siendo Heracles de ocho meses, Hera, deseosa de matarlo, envió dos enormes serpientes para matarlo mientras dormía en su cuna. Heracles, incorporándose, las estranguló con las manos.[121] Después del combate contra los minios, Hera, celosa, lo enloqueció y Heracles arrojó al fuego a sus hijos habidos en Mégara y a dos de Ificles; por ello se condenó a sí mismo al exilio.[122] Eurípides añade que la propia Hera envía a la Demencia (Λύσσα, Lýssa), quien es la responsable de la locura de Heracles.[123] Hesíodo dice que la propia Hera crio al león de Nemea y alimentó a la Hidra de Lerna como amenazas para Heracles.[124] También envió al cangrejo para que auxiliara a la Hidra.[125] Heracles, llegado al puerto de Temiscira, se presentó ante él Hipólita, le preguntó por qué había ido y le prometió entregarle el cinturón de las amazonas; pero Hera, bajo la apariencia de una de las amazonas, iba y venía entre la multitud diciendo que los extranjeros recién llegados habían raptado a su reina; así ellas cabalgaron con las armas hacia la nave y se enfrentaron a Heracles.[126] Heracles, con la posesión del ganado de Gerión, llegó a Sicilia. Allí Hera envió un tábano contra las vacas, que así se dispersaron por las faldas de las montañas de Tracia. Más tarde Hercales recuperó las vacas y se las entregó a Euristeo, quien las sacrificó a Hera.[127] Algunos dicen que incluso Hera se apresuró a acudir en ayuda de Gerión pero Heracles la hirió con una flecha en el pecho derecho y ella huyó.[128] Cuando Heracles hubo partido de Troya después de liberar a Hesíone, Hera provocó una fuerte tempestad, por lo que Zeus, indignado, la colgó del Olimpo.[129]
Tropo de la madrastra malvada
[editar]Hera ha sido interpretada como un arquetipo comparable al de la madrastra de los cuentos de hadas, ya que reacciona con hostilidad hacia las amantes e hijos de Zeus tras la infidelidad del dios. Según Jean Shinoda Bolen, cuando su papel como esposa es vulnerado, la humillación la lleva a desplazar su ira hacia los más débiles en lugar de enfrentarse directamente a Zeus. En la Ilíada vemos ese patrón: Zeus amenaza violentamente a Hera, la desprecia e incluso la castigó físicamente. Este patrón de comportamiento ha sido comparado con la figura de la madrastra malvada en la tradición folclórica, donde la agresión se dirige hacia figuras inocentes como hijastros o rivales.[130][98]
El enfoque junguiano explica la figura de Hera como una manifestación del arquetipo de la Madre. Cuando el arquetipo se ve herido, especialmente por la infidelidad, puede activarse su “sombra”, transformándose en una figura vengativa que dirige su agresión hacia los elementos más vulnerables del sistema familiar, como los hijos ilegítimos o rivales. Este proceso se relaciona con la idea de la “Madre Terrible”, en la que la psique proyecta la hostilidad materna fuera del núcleo biológico para preservar la imagen idealizada de la madre —Heracles como ‘gloria de Hera’.[95]
Desde la mitología comparada y la filología, se ha señalado que la literatura griega presenta de forma recurrente a Hera como antagonista de la descendencia de Zeus con otras mujeres, estableciendo un patrón narrativo que influye en la construcción posterior del motivo de la madrastra hostil. Estudios modernos han analizado estos episodios como estructuras culturales en las que la esposa legítima aparece como amenaza para los hijos de uniones externas. Las fuentes clásicas, como la Ilíada, también reflejan la tensión extrema del matrimonio divino, mostrando un sistema de conflicto estructural entre Zeus y Hera que sustenta estos episodios.[96]
Los estudios de folclore y psicoanálisis del cuento han interpretado la figura de la madrastra malvada como una herencia estructural de patrones míticos antiguos. En este marco, se establece un paralelismo entre los métodos de persecución de Hera en los mitos griegos y las estrategias de las brujas o madrastras en los cuentos de hadas, caracterizadas por la envidia, el engaño y la hostilidad hacia la juventud o la fertilidad de otras mujeres. Asimismo, se ha argumentado que este tropo cumple una función narrativa esencial: permitir la separación del héroe de la figura materna para iniciar su proceso de maduración e individuación.[97]
| tropo | en el cuento de hadas | en los mitos de Hera |
|---|---|---|
| Vanidad y narcisismo | La madrastra necesita ser "la más hermosa del reino" o mantener el control absoluto del hogar para validar su valor. | Cuando el troyano Paris no la elige a ella como la más bella, el orgullo de Hera se quiebra de tal forma que decide destruir a toda la civilización troyana como venganza. Condenó a Side, Gerana y Antígona por rivalizar con ella en belleza. |
| Envidia y celos | La villana no soporta que la hijastra reciba el amor del padre o del pueblo, ni que su juventud eclipse la suya. | Hera sentía un odio visceral hacia cualquier joven mortal que despertara el deseo de Zeus. No tuvo piedad de la inocencia de Calisto y la transformó en una osa. También, ciega de envidia y celos, robó y mató a todos los hijos de Lamia. Rivaliza con Ganimedes por el afecto de Zeus. Cuando Zeus tuvo a Atenea de su cabeza, Hera, indignada, alumbró por sí misma a Hefesto como respuesta. |
| Crueldad utilitaria | Abandonar a los niños en el bosque para eliminar bocas que alimentar (Hansel y Gretel) u obligarlos a trabajos duros (Cenicienta). | Hera utilizaba maldiciones para "eliminar" del mapa a sus rivales y a sus descendientes. Prohibió que Leto diera a luz en cualquier lugar donde pegara el sol, tratándola como a una paria indeseable. Usó su influencia para someter a Heracles a los durísimos doce trabajos; a la servidumbre de Euristeo; también le mandó limpiar los excrementos de los establos de Augías. Arrojó a su hijo Hefesto por haber nacido imperfecto. |
| Hechicería y lo oscuro | La manzana envenenada, las transformaciones y el engaño visual para ganarse la confianza de la víctima. | Se disfraza de la nodriza Béroe para engañar a Sémele. Se convirtió en amazona para hostigar a estas contra Heracles. La manzana de la discordia causó la ruina para Troya. Para retrasar el nacimiento de Heracles y hacer que su primo Euristeo naciera primero, Hera usó ‘su magia’: envió a Ilitía (o fue ella misma) a sentarse con las piernas y los dedos cruzados en la puerta de la habitación de Alcmena. En otra versión envió a las Farmácides, unas brujas. |
Otros eventos mitológicos
[editar]La joven Hera
[editar]Hera fue hija de Rea y Crono, y fue tragada al nacer por este debido a una profecía sobre que uno de sus hijos le arrebataría el trono. Zeus se salvó gracias a un plan urdido por Rea, quien envolvió una piedra en pañales y se la dio a Crono en su lugar. Mientras tanto, Zeus fue llevado a una cueva en Creta. Más tarde Zeus dio a Crono un brebaje que le hizo regurgitar a los otros cinco olímpicos: Hestia, Deméter, Hera, Hades y Poseidón, así como la piedra.[131][132] Otras tradiciones nos dicen que Hera no fue devorada por su padre. En su lugar fue criada por tres nodrizas, las hijas del río Asterión, llamadas Eubea, Prosimna y Acrea.[133] Otra tradición más nos dice que Rea dejó el cuidado de Hera en manos de Océano y Tetis, cuando Zeus, con su trueno, se disponía a batallar contra Crono.[134]
Dicen que en la antigua Estinfalo vivió Témeno, hijo de Pelasgo, y que Hera fue criada por este Témeno, y que fundó en honor de la diosa tres santuarios y le dio tres sobrenombres: cuando todavía era una doncella, el de Niña; cuando se casó con Zeus, la llamó Telea; y cuando riñó con Zeus por el motivo que fuera y regresó a Estinfalo, Témeno la llamó Viuda. Esto es lo que cuentan los estinfalios de la diosa.[135] Otros cuentan que Hera había sido criada por una ninfa llamada Macris en la isla de Eubea, pero Zeus se llevó a Hera hasta el monte Citerón para gozar de intimidad.[58] En Platea había una escultura de Calímaco de Hera sentada como una novia, así como la Hera matrona de pie.[136] Hera también fue adorada como virgen: había una tradición en Estínfalo (Arcadia) según la cual había un altar triple a Hera la Virgen, la Matrona y la Separada (Χήρη Chḗrē, ‘viuda’ o ‘divorciada’).[137] En la Argólida, el templo de Hera en Hermíone, cerca de Argos, estaba dedicado a Hera la Virgen;[138] y en la fuente de Cánato,[139] cerca de Nauplia, Hera renovaba su virginidad anualmente, en ritos de los que no se podía hablar (arrheton).[140]
Hijos concebidos sin unión
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En algunos mitos Hera tiene la capacidad de engendrar descendencia sin unión masculina. Algunos autores consideran que Hefesto es hijo únicamente de Hera, pero no de Zeus. Según este mito, Hera estaba celosa de que Zeus alumbrase a Atenea sin recurrir a ella, así que engendró a Hefesto sin él. Hera estuvo entonces disgustada con la cojera y por tanto imperfección de Hefesto, por lo que lo expulsó del Olimpo.[141] Alternativamente, en el Himno homérico a Apolo Pitio[142] Hera tuvo a Tifón en venganza al nacimiento de Atenea, golpeando su mano contra el suelo para que Gea le concediese su deseo. Hera dio la criatura a la dragona Pitón para que la criase.[143] Al menos una versión latina nos dice que Marte (Ares) nació solo de Hera.[144] Hefesto se vengó de Hera por haberlo rechazado haciendo un trono mágico para ella que, cuando se sentó, no la dejaba levantarse de él. Los demás dioses rogaron a Hefesto que volviese al Olimpo para liberarla pero este se negó repetidamente. Dioniso lo emborrachó y lo llevó de vuelta al Olimpo a lomos de una mula. Hefesto liberó a Hera tras recibir a Afrodita por esposa.[145]
Participación en la guerra de Troya
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Zeus organizó un banquete para celebrar las bodas de Peleo y Tetis, pero dejó fuera de la lista de invitados a Eris, la diosa de la discordia, quien tras acudir a pesar de todo dejó caer una manzana dorada con la inscripción καλλίστῃ, ‘para la más bella’. Tres diosas reclamaron la manzana para sí: Hera, Atenea y Afrodita. Zeus decidió que Paris de Troya decidiese quién debía ser la legítima propietaria de la manzana. Cada una de las diosas ofreció a Paris un regalo: Hera le otorgaría el gobierno de toda Asia y ser el hombre más rico, Atenea la victoria de todos sus combates y Afrodita le prometió el amor de la mujer más hermosa del mundo: Helena. Paris eligió a Afrodita, y luego Helena abandonó a su marido: Menelao. Así sobrevendría la Guerra de Troya.
En la guerra, Hera y Atenea apoyaron decididamente a los aqueos frente a los troyanos. En la Ilíada se relata cómo las dos diosas vieron a Ares luchando en el bando troyano y le pidieron permiso a Zeus para combatirle y alejarle del campo de batalla.[146] En otro pasaje, Hera sedujo a Zeus para lograr distraer a este y que los aqueos tomaran la iniciativa en la guerra.[147] En otro, trata de favorecer a Aquiles en un combate en el que se enfrenta con el troyano Eneas.[148] Por otra parte, en un enfrentamiento que se desató entre los mismos dioses, desarmó a Artemisa y la golpeó repetidamente con el arco.[149]
Hera y Heracles: reconciliación y Vía Láctea
[editar]Al principio Hera odiaba con profundo desprecio a Heracles pero, tras su ascenso al Olimpo, Hera se reconcilió con él: lo casó con su hija Hebe y desde entonces lo honra solo por detrás de Zeus.[150][151] Heracles ya había auxiliado a Hera durante la Gigantomaquia: en la batalla el gigante Porfirión atacó a Heracles y a Hera. Zeus le inspiró deseo por Hera, y cuando Porfirión le desgarró los vestidos queriendo forzarla y ella pidió ayuda, fue fulminado por Zeus y asaeteado por Heracles.[152] Tzetzes dice que Heracles se convirtió en dios al matar al gigante Pronomo, que obligaba a Hera a casarse con él.[153] Cualquiera que fuese el mito fabricado para explicar una representación arcaica de Heracles como ‘hombre de Hera’, se consideró adecuado para los constructores del Hereo en Paestum, que representaron las hazañas de Heracles en bajorrelieves.[154][155]
Una versión del origen de la Vía Láctea tiene como partícipes al bebé Heracles y a Hera. Después de nacer Hermes lo llevó al Olimpo y se lo acercó al pecho a Hera. Esta, cuando se dio cuenta, lo apartó de su lado; proceso en el cual despidió un chorro de leche que formó la mancha que cruza el cielo y que puede verse en él desde entonces.[156] Versiones posteriores alegan que Hera dormía cuando Hermes le puso el niño en el pecho y por eso ella en principio no se dio cuenta. O bien que el infante Heracles mamaba tan ávidamente del pecho de Hera que terminó escupidendo la leche materna y así se formó la Vía Láctea.[157]
O bien dicen que Alcmena, temerosa de los celos de Hera, expuso al recién nacido en un lugar que actualmente recibe por él el nombre de «Llanura de Heracles». En esto Atenea, acercándose al lugar en compañía de Hera y maravillada por la naturaleza del niño, persuadió a Hera para que le diera el pecho; pero, al tirar el niño del pecho con una fuerza superior a la que por su edad correspondía, Hera no pudo resistir el intenso dolor y se quitó de encima al recién nacido; luego Atenea lo llevó junto a su madre y le ordenó que lo criara. Sea como fuere como Heracles había probado la leche materna de Hera desde entonces sería inmortal.[158]
Cídipe
[editar]Cídipe, una sacerdotisa de Hera, iba de camino a un festival en honor de la diosa. Los bueyes que tiraban de su carro iban retrasados y los hijos de Cídipe, Cleobis y Bitón, tiraron del carro el camino completo (45 estadios: 8 km). Cídipe quedó impresionada con la devoción hacia ella y su diosa y pidió a Hera que concediera a los chicos el mejor regalo que un dios pudiera dar a una persona. Hera ordenó que los hermanos murieran mientras estaban dormidos, pues morir joven y lleno de gloria era considerado el mayor honor para los héroes. Este gesto concedido a los jóvenes fue más tarde usado por Solón como prueba cuando trataba de convencer a Creso de que es imposible juzgar la felicidad de una persona hasta que haya muerto tras una vida gozosa.[159]
Otros episodios de la cólera de Hera
[editar]Cuando Pelias y Neleo fueron adultos, reconocieron a su madre y dieron muerte a Sidero, madrastra de Tiro. Pues, al saber que Sidero había maltratado a su madre, la atacaron, ella se refugió apresuradamente en el santuario de Hera y sin embargo Pelias la degolló junto al mismo altar, y en lo sucesivo continuó afrentando a la diosa.[160] Hera ayudó a Jasón en su viaje en busca del vellocino de oro que necesitaba para arrebatarle a Pelias el trono de Yolco. Gérana era una reina de los pigmeos que era adorada como una diosa por su pueblo, y llegó a alardear de ser más bella que Hera, Atenea, Afrodita y Artemisa. Como castigo, Hera la transformó en grulla y decretó que los descendientes de este pájaro estarían eternamente en guerra con el pueblo pigmeo.[161][162] Durante el reinado de Meneceo, Hera envió a la monstruosa Esfinge de Tebas para ser la ruina de los cadmeos.[163] Orión tuvo como primera esposa a Side, a la que Hera arrojó al Hades por proclamar que la superaba en belleza.[164] Las tres hijas de Preto y Estenebea —las Prétides—, cuando llegaron a la edad núbil enloquecieron, según Acusilao, por haber menospreciado la estatua de madera de Hera. Andaban errantes por los campos argivos creyéndose vacas.[165] Antígona era una hija de Laomedonte que se enorgullecía de tener un pelo más bonito que el de Hera, y la retó a una contienda. Hera le cambió su hermoso cabello por serpientes y los dioses, apiadados, la convirtieron en cigüeña.[166]
Descendencia
[editar]| Hijo de Hera | Filiación paterna | Nacimientos y particularidades |
|---|---|---|
| Angelos | Zeus | La diosa de la purificación y una deidad menor del inframundo, tan solo citada en un escolio. Se dice que robó los ungüentos de Hera y fue castigada por ello.[78] |
| Ares | Zeus (o ninguno) | El dios de la guerra es, en la Teogonía y en la Ilíada, hijo legítimo de Hera y Zeus;[167][168] Ovidio en cambio dice que Juno engendró a Marte sin unión y cuando tocó cierta flor, gracias a la intervención de Flora.[144] |
| Cárites | Zeus o sin especificación | En una versión se dice que «a Hera la llaman la sagrada madre de las Cárites», sin especificar más contexto.[169] Al menos una versión dice que las Gracias eran hijas de Zeus y Hera entre otras tres opciones.[170] |
| Curetes | Zeus | También nacidos de esta unión pero sin especificar ni los nombres ni el número de ellos.[171] |
| Eleuteria | Zeus | La personificación de la Libertad y hermana de la Juventud.[79] |
| Eris | (Zeus, implícito) | Se sobreentiende la filiación de la Discordia en los textos homéricos: «Eris, furiosa sin medida, hermana y compañera del homicida Ares».[77] |
| Hebe | Zeus (o ninguno) | Diosa de la juventud, copera del Olimpo y esposa divina de Heracles.[168] Según el Primer Mitógrafo Vaticano Hera engendró a Hebe sin unión masculina, tras comer una lechuga.[172] |
| Hécate | Zeus | En al menos una versión Hécate es hija natural de Zeus y Hera.[173] |
| Hefesto | Ninguno o Zeus | En los textos homéricos Hefesto se refiere «al padre Zeus» pero no queda claro se refiere a la paternidad de Zeus o al epíteto común del mismo.[75] Hesíodo dice que Hera lo tuvo sin unión, celosa tras el nacimiento prodigioso de Atenea.[141] Al menos en la Biblioteca mitológica Hefesto es hijo de Hera y Zeus.[76] |
| Ilitía | Zeus | Hija de Hera y Zeus, la diosa de la crianza, los alumbramientos y nodriza de los niños.[168] |
| Pasítea | Zeus o sin especificación | Considerada una de las Cárites, Pasítea es hija de Hera en una versión minoritaria pero no se menciona el padre.[174] Curiosamente en la misma obra se dice que su padre fue Dioniso, pero no se menciona a Hera.[175] Los contextos son diferentes ya que no es probable que Hera y Dioniso tuvieron unión entre ellos. |
| Prometeo | Eurimedonte | Citado en un escolio, una versión minoritaria nos dice que Hera, viviendo con sus padres y aún siendo joven, fue violada por el gigante Eurimedonte y de esta violenta unión nació Prometeo.[176][177] |
| Tifón | Ninguno | Hera concibió al monstruoso Tifón, y se la dio a la dragona de Delfos para que lo custodiase. Para ello contó con la ayuda de la propia Gea.[178] |
Además Enío, de manera conjetural; la «destructora de ciudades» está asociada con Eris (cf.); de ser ambas el mismo personaje entonces Enío sería la hermana de Ares. No obstante otros refieren que Enío, la «ardiente», es un epíteto de Hera.[179]
Filodemo llama a Zeus y Hera como los «padres de los dioses», comparándolos con otras parejas, como Crono y Rea u Océano y Tetis; en esta advocación la pareja divina es considerada como la progenitora de todas las deidades, de manera general.[180] Juan Malalas dice que Zeus-Pico y Hera-Némesis engendraron a Belo.[181]
Véase también
[editar]Bibliografía
[editar]- BURKERT, W. (1985). Greek Religion. Cambridge: Harvard University Press. ISBN 9780674362802.
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- Título español: Los dioses de los griegos.
-
- Título español: Los héroes de los griegos.
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- Texto alemán: reproducción, en facsímil electrónico, en el sitio del Internet Archive.
- Traducción al inglés: reproducción, en el mismo sitio.
- Traducción española de Toni Cuntada, publ. en el 2000: reproducción; requiere inscripción.
- SEZNEC, Jean (1953). The Survival of the Pagan Gods: the Mythological Tradition and Its Place in Renaissance Humanism and Art (La pervivencia de los dioses paganos: la tradición de los mitos y su función en el humanismo y el arte del Renacimiento). Nueva York: Pantheon Books. OCLC 377979.
- The Survival...: traducción inglesa, obra de Barbara F. Sessions, de La survivance des dieux antiques. Essai sur le rôle de la tradition mythologique dans l’humanisme et dans l’art de la Renaissance (La perviviencia de los dioses de la Antigüedad: ensayo sobre la función de la tradicion de los mitos...).
- Traducción española de Juan Aranzadi: Los dioses de la Antigüedad en la Edad Media y en el Renacimiento. Taurus. Madrid. 1983.
- Véase "Humanismo renacentista".
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- SLATER, Philip E. (1968). The Glory of Hera: Greek Mythology and the Greek Family (La gloria de Hera: la mitología griega y la familia griega). Boston: Beacon Press. OCLC 657076.
- Philip Slater (Philip Elliot Slater, 1927 - 2013): sociólogo y escritor estadounidense.
- Beacon Press: editorial extracomercial fundada en 1854 por la AUA.
Referencias
[editar]- ↑ Ἥρα [Hēra] en griego ático; Ἥρη [Hērē] en griego jónico y homérico; en neogriego: Ήρα [Ira]; en latín: Hera
- ↑ Himno homérico XII (a Hera)
- ↑ Ilíada XV, 85, I, 532, IV, 60; los poemas homéricos dicen que, tras su matrimonio con Zeus, los dioses del Olimpo la trataban con la misma reverencia que a su marido. Ilíada XV, 85, I, 532, IV, 60. En IV, 60: «También yo soy una diosa; mi linaje proviene de la misma fuente que el tuyo, y me engendró el taimado Crono, quien me hizo la más venerable por dos razones: por ser la mayor en edad y porque soy tu cónyuge, siendo tú, de todos los inmortales, el soberano».
- ↑ Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Hera»
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia VIII, 22, 2; Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III, 13, 6; Diodoro Sículo: Biblioteca histórica V, 73, 2
- ↑ Himno homérico XII, a Hera
- ↑ Varios estudiosos analizan la figura de Hera despojándola de la idea común de "diosa madre", situándola como la deidad de la estructura jurídica matrimonial, pues carece de la calidez de una diosa madre. Walter Burkert (1985): Greek Religion: Archaic and Classical. Harvard University Press. (Capítulo III, Sección 2.2: Hera); Jean-Pierre Vernant (1974): Mythe et société en Grèce ancienne. Maspero. Jean Shinoda Bolen (1984): Goddesses in Everywoman: A New Psychology of Women. Harper & Row. (Capítulo 6: Hera: The Goddess of Marriage); Giulia Sissa (1990): Greek Virginity. Harvard University Press.
- ↑ Hesíodo: Teogonía, 921
- ↑ Teogonía 927-8
- ↑ Ilíada I, 535-570; IV, 1-65; VIII, 397-485; XV, 14-35
- ↑ Homero: Ilíada V, 890: (Zeus le reprocha a Ares:) «Tienes el furor incontenible e irreprimible de tu madre, de Hera, a la que yo sólo a duras penas doblego con palabras». VIII, 483: (Zeus zahiere a Hera:) «No me importa que te irrites. Aunque viajes hasta los confines de la tierra, rodeados por el profundo Tártaro, y aunque allí llegues errante, no me importará verte enojada, porque nada hay más desvergonzada que tú».
- ↑ Hera persigue implacablemente a Heracles, enviándole las serpientes en la cuna y provocándole la locura (Apolodoro, Biblioteca II, 4, 8–12); transforma a Ío en vaca y la hace vigilar por Argos (Apolodoro, Biblioteca II, 1, 3; Ovidio, Metamorfosis I, 568–750); castiga a Sémele induciéndola a pedir a Zeus que se manifieste en su forma divina, lo que causa su muerte (Apolodoro, Biblioteca III, 4, 3); y atormenta a Leto, prohibiendo que dé a luz en tierra firme (Himno homérico a Apolo, vv. 47–52). Estos episodios consolidan su imagen literaria como esposa celosa y vengativa dentro del mito griego.
- ↑ Segundo Mitógrafo Vaticano, 7 (Sobre su pavo real) y 8 (Sobre Iris, su arcoíris)
- ↑ Higino: Fábulas, 13; Apolonio de Rodas: Argonáuticas, I
- ↑ Higino: Fábulas, 30; Apolodoro: Biblioteca mitológica, II
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 4, 8; Homero: Ilíada I, 535-570; IV, 1-65; XIV, 153-353; XV, 14-35; Ovidio: Las metamorfosis I, 622-723
- ↑ Ruck y Staples (1994).
- ↑ Ilíada IV, 53
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia II, 17–22; Heródoto: Historias III, 60
- ↑ Nilsson, 1972
- 1 2 Burkert (1985) iii.2.2 (p. 131).
- ↑ Chadwick (1976) pág. 87.
- ↑ A. J. van Windekens, Glotta 36 (1958) pp. 309–11.
- Albert Joris van Windekens (1915 - 1989): lingüista belga.
- 1 2 Burkert, 1985
- ↑ Hard, 2004
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- ↑ Seznec, 1940
- ↑ NILSSON, Martin Persson (1950). «House Sanctuaries». The Minoan-Mycenaean Religion and Its Survival in Greek Religion (La religión minoicomicénica y su remanencia en la griega). Lund. pp. 77-116.
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- BSA: véase "Escuela Británica de Atenas".
- Resumen documental: reproducción, en inglés.
- Véase "Herón".
- ↑ Su nombre aparece, junto a Zeus y Hermes, en una inscripción en lineal B (Tn 316) en Pilos (Micenas). Chadwick (1976) pág. 89.
- 1 2 Ilíada iv.50–67.
- ↑ SESTIERI, P. C. (1960). Paestum, the City, the Prehistoric Acropolis in Contrada Gaudo, and the Heraion at the Mouth of the Sele. Roma. pp. 11 y ss. «Es extraño que no hubiese un templo dedicado a Poseidón en una ciudad bautizada en su honor (Paestum fue llamada originalmente Posidonia). Quizás hubiera uno en Sele, el asentamiento que precedió a Paestum», sugirió Sarantis Symeonoglou. (SYMEONOGLOU, Sarantis (primavera de 1985). «The Doric Temples of Paestum». Journal of Aesthetic Education 19 (1): 50.)
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- Steven Goldberg (n. 1941): sociólogo estadounidense.
- ↑ BAMBERGER, Joan: The Myth of Matriarchy: Why Men Rule in Primitive Society (El mito del matriarcado: por qué mandan los hombres en las sociedades primitivas); en ROSALDO, M.; LAMPHERE, L. (1974). Women, Culture, and Society. Stanford: Stanford University Press. pp. 263-80.
- ↑ «Las diosas del politeísmo griego, tan diferentes y complementarias, son sin embargo consistentemente similares en una etapa primitiva, con una u otra simplemente volviéndose dominante en un santuario o ciudad. Cada una es la Gran Diosa que preside una sociedad masculina; cada una es representada en su atuendo como Señora de las Bestias, y Señora del Sacrificio, incluso Hera y Deméter». BURKERT, Walter (1972). Homo necans: Interpretationen altgriechischer Opferriten und Mythen. Berlín y Nueva York: De Gruyter. pp. 79 y ss. ISBN 9783110038750.
- Título español: Homo necans. Interpretaciones de ritos sacrificiales y mitos de la antigua Grecia.
- ↑ Seznec (1953).
- ↑ Descripción de Grecia iii.15.7.
- ↑ CLAUSS, James Joseph; Johnston, Sarah Iles (1997). Medea: Essays on Medea in myth, literature, philosophy, and art (Medea: ensayos sobre Medea en el mito, la literatura, la filosofía y el arte). p. 46.
- James Joseph Clauss (n. 1953): helenista estadounidense.
- Véase "Medea".
- ↑ Smith, W., ed. (1867). «Alexander». A Dictionary of Greek and Roman biography and mythology. Boston: Little, Brown & Co. i.110. OCLC 68763679.
- ↑ FARNELL, Lewis Richard (1896). The Cults of the Greek States (El culto religioso en la polis). Oxford: The Clarendon Press. p. 197.
- ↑ Liddell, H. G.; Scott, R. (1940). «βουναία». A Greek-English Lexicon. Oxford: Clarendon Press.
- Véase "A Greek-English Lexicon".
- ↑ SCHLIEMANN, Heinrich (1881). Ilios, City and Country of the Trojans. p. 284.
- ↑ Hesíodo: Teogonía, 921-923; Himno homérico XII (vv. 1-3); Píndaro: odas nemeas, I, 60; Burkert, 1985, p. 131
- ↑ Pausanias: Descrición de Grecia V 17, 1
- ↑ Eustacio: Sobre la Ilíada IV, 312
- ↑ Ilíada XIX, 407
- ↑ Burkert, 1985, p. 131; Robin Hard, 2004, p. 135; Caneva, 2021, I.Iasos 52; Scripta Classica, 2024, Hera's Autonomous Cult
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica I 9, 21 y III 4, 3; Homero: Ilíada I, 535-570 y XIV, 153-353; Ovidio: Las metamorfosis I, 622-723 y II, 466-495
- ↑ Ilíada XIV, 295: «Entre tanto Hera se acercó rauda a lo alto del Gárgaro, cúspide del elevado Ida. La vio Zeus, que las nubes acumula, y, nada más verla, el amor le envolvió las sagaces mientes, como la primera vez que se habían unido en el amor, cuando ambos acudieron al lecho a escondidas de sus padres».
- ↑ Escolio D a Ilíada I, 609
- ↑ Ptolomeo Queno: libro VI de Historia nueva, citado por Focio, Biblioteca 190,47
- 1 2 Eusebio: Preparación evangélica III 1, 84a-b
- ↑ Estacio: Aquileida I 588 ss.
- ↑ Descripción de Grecia II,17,4.
- ↑ Descripción de Grecia II,36,1
- ↑ Escolio sobre los Idilios de Teócrito XV, 64
- ↑ Farnell (1896), i.191.
- ↑ Teogonía, 921
- ↑ Calímaco: Aitia fr.48
- ↑ Nono: Dionisíacas 41, 263 ss.
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica V 72, 4
- ↑ Servio: Comentarios de la "Eneida" (In Vergilii Aeneidem commentarii), I, 505
- ↑ Biblioteca mitológica II 5, 11
- ↑ Eratóstenes: Catasterismos, III (Serpiente)
- ↑ Focio: Biblioteca, 190, 51
- ↑ Hesíodo: Teogonía 921
- ↑ Descripción de Grecia II 13, 3
- ↑ Apolodoro I 3.1
- 1 2 Homero: Ilíada I, 571-577; Odisea, VIII 306
- 1 2 Apolodoro: Biblioteca mitológica I 3, 5
- 1 2 Homero: Ilíada IV 400–446
- 1 2 Escolio sobre Teócrito, Idilios II, 12 (refiriéndose a Sofrón)
- 1 2 Higino: Fábulas, prefacio 24
- ↑ Eratóstenes: Catasterismos, 44 (Galaxia)
- ↑ Ilíada VIII, 407-408: «Zeus declaró que no estaba tan irritado con Hera como con otros dioses, porque ya estaba acostumbrado a que ella se opusiera constantemente a sus decisiones y discutiera cuanto él ordenaba».
- ↑ Ilíada I, 547–550: «Zeus respondió a Hera que no debía esperar conocer todos sus planes y decisiones. Aunque era su esposa, algunas de sus determinaciones permanecerían ocultas incluso para ella. Le aseguró que, de entre dioses y mortales, sería la primera en conocer aquello que considerara oportuno revelar, pero le advirtió que no intentara investigar ni cuestionar todos los asuntos que él resolvía por su cuenta».
- ↑ Ilíada XVI, 458-461: «Hera aconsejó a Zeus que no salvara a Sarpedón de la muerte, pues si lo hacía los demás dioses querrían rescatar también a sus propios hijos. Zeus aceptó el consejo de su esposa y permitió que el destino siguiera su curso. Aunque no intervino para salvarlo, honró a su hijo derramando sobre la tierra una lluvia de gotas de sangre antes de que Sarpedón cayera en combate a manos de Patroclo»,
- ↑ Ilíada XV, 17 ss.: «Zeus acusó a Hera de haber provocado con sus intrigas la retirada de Héctor y la derrota momentánea de los troyanos. Furioso, le recordó antiguos castigos que le había impuesto cuando había desafiado su autoridad, entre ellos haberla colgado del cielo. Con ello dejó claro que seguía considerándose el único soberano del Olimpo y que no toleraría nuevas interferencias en sus designios»
- ↑ Ilíada VIII, 397-404: «Zeus recordó un antiguo castigo que había infligido a Hera cuando esta se opuso a sus designios. La suspendió del cielo con cadenas de oro y le ató dos yunques a los pies. Aunque los demás dioses sintieron compasión por ella, ninguno se atrevió a liberarla por temor a la cólera de Zeus. Con este relato, el dios reafirmó ante Hera su poder y le recordó las consecuencias de desafiar su autoridad».
- ↑ Ilíada XIV, 197–223: «Hera ideó un plan para engañar a Zeus y ayudar a los aqueos en la guerra. Primero se adornó cuidadosamente para despertar el deseo del dios y pidió ayuda a Afrodita para seducirlo. Luego solicitó a Hipnos (el Sueño) que adormeciera a Zeus después de la unión. Aunque Hipnos dudó por miedo a la ira de Zeus, Hera le prometió protección y la mano de una de las Gracias como esposa. Finalmente, Hera se dirigió a Zeus en el Ida, lo sedujo con sus palabras y su presencia, y lo llevó a unirse con ella en la cima del monte. Mientras Zeus dormía después del encuentro, Hipnos lo sumió en un profundo sueño, permitiendo a Hera favorecer a los aqueos sin que el dios lo advirtiera»
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia IX 3, 1–2
- ↑ Ilíada I,399.
- ↑ Ilíada XV,18.
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III 6, 7; escolio a Hornero, Odisea X 494; escolio a Licofrón, 683; Flegón: Mirabilia IV 73-74
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia IX 11, 3
- ↑ Metamorfosis VI, 87.
- VI, 1 y ss.: texto español en Wikisource.
- VI: texto latino en Wikisource.
- VI, 1 y ss.: texto español en Wikisource.
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica I, 7, 4
- ↑ Antonino Liberal: Metamorfosis 11
- 1 2 Jean Shinoda Bolen: Las diosas de cada mujer: Una nueva psicología femenina. Editorial Kairós. Carl Gustav Jung: Aspectos psicológicos del arquetipo de la Madre (Contenido en Arquetipos e Inconsciente Colectivo). Editorial Paidós.
- 1 2 Patricia A. Watson: Ancient Stepmothers: Myth, Misogyny and Reality. Editorial E.J. Brill; Homero: La Ilíada (Cantos I, VIII y XV)
- 1 2 Sheldon Cashdan: La bruja debe morir: De qué modo los cuentos de hadas influyen en los niños. Editorial Debate; Bruno Bettelheim: Psicoanálisis de los cuentos de hadas. Editorial Crítica.
- 1 2 Cf. a este respecto, Reina Malvada, La Cenicienta, Blancanieves o Hansel y Gretel
- ↑ Suda, voz «Príapo»
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 3 y 6, 2; Pausanias: Descripción de Grecia IX 11, 3 y 25, 2
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III, 101; Pausanias: Descripción de Grecia VIII 3, 5; Ovidio: Fastos II, 175 ss.
- ↑ Higino: Fábulas 52
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II, 5–9
- ↑ Duris de Samos (FGrH 76 F17), citado en escolio a Aristófanes, La paz, 758;
- ↑ Heráclito: De incredibilibus (Historias increíbles) 34
- ↑ Pseudo-Apolodoro, Biblioteca mitológica I, 21; Calímaco: Himno a Delos 51 ss.
- ↑ HIGINO: Fábulas 140.
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III, 26; Platón: República 381d
- ↑ OVIDIO: Metamorfosis III, 341 – 401.
- III, 339 y ss.: texto español en Wikisource.
- III: texto latino en Wikisource.
- III, 339 y ss.: texto español en Wikisource.
- ↑ Suda, voz «Iinge»
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica I 4, 1
- ↑ Antonino Liberal: Metamorfosis 13
- ↑ Servio: Comentario sobre la Eneida de Virgilio I, 394
- ↑ Segundo Mitógrafo Vaticano, 206
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica III 4, 3
- ↑ Pseudo-Apolodoro III 4, 3
- ↑ Pseudo-Apolodoro: III 5, 1
- ↑ Platón: Leyes 672b
- ↑ Olimpiodoro, en Platón, Fedón 1, 3
- ↑ Realencyclopädie der Classischen Altertumswissenschaft, s. v. «Hera».
- ↑ Biblioteca mitológica, II 4, 8
- ↑ Biblioteca mitológica II 4, 12
- ↑ Eurípides: Heracles 822
- ↑ Hesíodo: Teogonía 315 y 329
- ↑ Eratóstenes: Catasterismos, XI (Cangrejo)
- ↑ Biblioteca mitológica II 5, 9
- ↑ Biblioteca mitológica II 5, 10
- ↑ Servio: Sobre la Eneida de Virgilio VII, 662
- ↑ Biblioteca mitológica I,3,5; II,7,1. Ilíada XV,18.
- ↑ Jean Shinoda Bolen: Las diosas de cada mujer: Una nueva psicología femenina. Editorial Kairós.
- ↑ Biblioteca mitológica I,1,5-I,2,1.
- ↑ HESÍODO: Teogonía 453-507.
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia II 17, 1-2
- ↑ Ilíada XIV.
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia VIII 22, 2
- ↑ Pausanias (ix.2.7–3.3) explica esto contando el mito de las Dédalas.
- ↑ Farnell, i.194, citando a Pausanias viii.22.2. Píndaro (Olímpicas vi.88) alude a los «elogios de Hera Partenia» (‘virginal’).
- ↑ CASSON, S. (1920). «Hera of Kanathos and the Ludovisi Throne». The Journal of Hellenic Studies 40 (2): 137-42. Citando a Esteban de Bizancio, s. v. Ernaion.
- Hera of Kanathos and the Ludovisi Throne (La Hera de Cánato y el Trono Ludovisi).
- ↑ Cánato: Κάναθος.
- ↑ Descripción de Grecia ii.38.2–3.
- 1 2 Hesíodo: Teogonía 929
- ↑ Pitio (Πυθιος): «pítico» (de Πυθο / Pytho, nombre homérico de Delfos).
- ↑ Himno homérico III a Apolo, 305 - 356.
- Himnos homéricos (Ομηρικοί Ύμνοι).
- Texto español, con introducción, en Scribd; los himnos, a partir de la pág. 28 de la reproducción electrónica.
- III: Apolo; pág. 37.
- Texto español, con introducción, en Scribd; los himnos, a partir de la pág. 28 de la reproducción electrónica.
- Himnos homéricos (Ομηρικοί Ύμνοι).
- 1 2 Ovidio: Fastos V 229
- ↑ El regreso de Hefesto al Olimpo a lomos de una mula acompañado por Dioniso fue un tema de los pintores de vasijas áticos, cuya mercancía era favorecida por los etruscos. El regreso de Hefesto fue pintado sobre la tumba etrusca en la Grotta_Campana cerca de Veyes. (Identificado por Peterson; el «famoso tema» fue puesto en duda en este caso por HARMON, A. M. (enero–marzo de 1912). «The Paintings of the Grotta Campana». American Journal of Archaeology 16 (1): 1-10.)
- Austin Morris Harmon (1878 - 1950): filólogo clásico estadounidense.
- La Grotta Campana, en Commons.
- Véase "American_Journal_of_Archaeology".
- ↑ Ilíada V,714-763.
- ↑ Ilíada XIV,153.
- ↑ Ilíada XX,112; XX,309.
- ↑ Ilíada XXI,479-513.
- ↑ Catálogo de mujeres, fr. 25 (West) = Papiro de Berlín 9777 y Papiros de Oxirrinco 2075, 2481 y 2483
- ↑ Pseudo-Apolodoro: II 7, 7
- ↑ Pseudo-Apolodoro: I 6, 2
- ↑ Tzetzes: sobre Licofrón, § 1349
- ↑ Véase el artículo "Templo de Hera (Paestum)".
- ↑ KERÉNYI, Károly, 1959, pág. 131.
- ↑ Eratóstenes: Catasterismos, 44 (Galaxia)
- ↑ De Astronomica II, 43 (Vía Láctea)
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 9, 6; Tzetzes, Sobre Licofrón § 1328; Pausanias: Descripción de Grecia IX 25, 2
- ↑ HERÓDOTO: Historias I,31.
- ↑ Pseudo-Apolodoro: I 9, 8
- ↑ Metamorfosis, VI,90. ATENEO: Banquete de los eruditos (Δειπνοσοφισταί) IX,393E. ELIANO: De la naturaleza de los animales (Περὶ ζώιων ἰδιότητος) XV,29.
- ↑ Gérana: Γεράνα. Era llamada también Enoe (Οἰνόη): «vinosa».
- ↑ Pseudo-Apolodoro: III 5, 8
- ↑ Pseudo-Apolodoro: I 4, 3
- ↑ Pseudo-Apolodoro: II 2, 2
- ↑ Ovidio: Las metamorfosis VI, 95; Primer Mitógrafo Vaticano, 176
- ↑ Homero: Ilíada, V 890–896.
- 1 2 3 Hesíodo: Teogonía 921
- ↑ Coluto: El rapto de Helena, 89
- ↑ Calímaco. fr.2. La tres opciones para la filiación de las Gracias son, a saber: Zeus y Hera, Zeus y Eurínome (hija de Océano) y también Zeus y Evante (hija de Urano).
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica VI (fragmentos), 1, 9
- ↑ Primer Mitógrafo Vaticano, III, 201
- ↑ Escolio a Teócrito (citado en Sofrón, fr.7)
- ↑ Nono: Dionisíacas 31.186
- ↑ Nono: Dionisíacas 15, 91
- ↑ Escolio sobre la Ilíada 14.295
- ↑ EUSTACIO: "Sobre Homero" p. 987
- ↑ Himno homérico a Apolo 306–348; Estesícoro, fr. 239 (Campbell)
- ↑ Tzetzes, sobre Licofrón § 463
- ↑ Filodemo: De la piedad, p.19
- ↑ Juan Malalas: Crónica § 1.8
Enlaces externos
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Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Hera.
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Juno.
- «Hera» en Theoi Project (en inglés).
- «Hera» en Greek Mythology Link (en inglés)
- Himno homérico (XII) a Hera (Εἲς Ἥραν).
- Texto español en Scribd; pág. 65 de la reproducción electrónica.
- Traducción de Leconte de Lisle al francés (1893), en Wikisource.
- Texto bilingüe griego - inglés en Internet Archive; facsímil electrónico de la ed. de 1914 de Hugh Gerard Evelyn-White de obras de Hesíodo y de Homero en la Loeb Classical Library.
- Texto griego, en Wikisource.
- Texto español en Scribd; pág. 65 de la reproducción electrónica.
- Himnos órficos.
- 15: A Hera.
- Texto inglés, en el sitio Sacred Texts.
- 48: A Hipa.
- Texto inglés, en Sacred Texts.
- 15: A Hera.
- ERATÓSTENES: Catasterismos (Καταστερισμοί).
- 44: Vía Láctea (Κύκλος γαλαζλας; Circŭlus lactĕus, Via lactea): la leche que salió en chorro del pecho de Hera estando amamantando ella a Heracles, o bien a Hermes, o la que se sacó del pecho Rea para hacer ver a Crono que la piedra que le daba envuelta en pañales era un hijo.
- Texto español en el sitio de la Universidad de Cantabria.
- Texto latino en Google Books; facsímil electrónico.
- Texto griego en Internet Archive; facsímil electrónico.
- Texto latino en Google Books; facsímil electrónico.
- Texto español en el sitio de la Universidad de Cantabria.
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- HIGINO: Astronomía poética (Astronomica).
- 43: Vía Láctea.
- Texto inglés en el sitio Theoi; trad. de 1960 de Mary Grant.
- 43: Vía Láctea.
- BOCCACCIO, Giovanni: Acerca de las mujeres ilustres (De mulieribus claris, 1361-62); IV: De Iunone regnorum dea (Acerca de Juno, diosa de los reyes).
- Traducción al español; ed. de Pablo Hurus, de 1494.
- Reproducción, con índices y grabados, en facsímil electrónico, en el repositorio Parnaseo, de la Universidad de Valencia.
- Reproducción del grabado; pulsando en ella, se obtiene el texto.
- Índices.
- Reproducción en facsímil electrónico, en el sitio de la Biblioteca Digital Hispánica.
- Reproducción, con índices y grabados, en facsímil electrónico, en el repositorio Parnaseo, de la Universidad de Valencia.
- Texto Archivado el 6 de febrero de 2021 en Wayback Machine. latino, en el sitio Archivado el 1 de febrero de 2021 en Wayback Machine. de la Biblioteca Italiana.
- Traducción al español; ed. de Pablo Hurus, de 1494.
- PALÉFATO: Sobre fenómenos increíbles (Περὶ ἀπίστων); L: Sobre Hera (Περὶ Ἥρας).
- Traducción de 1838, al francés, de Félix Van Hulst, de la Universidad de Lieja; en Wikisource.
- Imágenes de Juno, en el sitio del Instituto Warburg.
- Hera, en el Proyecto Perseus.
- Juno, en el Proyecto Perseus.