Heracles


Heracles o Héracles[1] (en griego antiguo: Ἡρακλῆς),[2] llamado Hércules por los romanos, es el héroe[3] más célebre de la mitología griega.[4] Considerado un semidiós por su origen,[5] fue finalmente divinizado tras su muerte.[6] En la antigua religión griega Heracles recibía dos tipos de culto: como héroe y como dios; el primero se practicaba con libaciones y el divino, en templos y con sacrificios en su honor.[7] Por este motivo el poeta Píndaro lo denominó: ἥρως θεός (hérōs theós), esto es, héroe-dios (‘héroe divino’).[8] Diodoro Sículo, por su parte, lo incluyó entre los olímpicos.[9]
En los textos mitológicos más antiguos Heracles es hijo de Zeus y la mortal Alcmena, así como hijo adoptivo de Anfitrión y bisnieto de Perseo.[10] Al nacer fue llamado Alceo (Ἀλκαῖος) o Alcides (Ἀλκείδης), en honor a su abuelo Alceo;[11]nombre que evoca la idea de «fuerza» (en griego: ἀλκή).[12] En su edad adulta recibió el nombre con que se lo conoce, a través de la Pitia, para indicar su condición de servidor de la diosa Hera, pues Heracles significa: «gloria de Hera» (Ἥρα y κλέος).[13][14][15]
La iconografía lo representa como un adulto robusto y musculoso, armado con una clava y cubierta su cabeza con una piel de león. El filósofo cristiano Clemente de Alejandría, quien lo consideraba un hombre divinizado, cita la descripción del filósofo Jerónimo: pequeño de cuerpo, fuerte y con los cabellos erizados y también la de Dicearco quien lo describe rígido como un leño, de largos cabellos castaños, ligeramente canosos y con nariz aguileña; añade que vivió cincuenta y dos años y terminó su vida recibiendo los honores funerarios en la pira del monte Eta.[16]
Heracles en la mitología griega
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Heracles se trata del héroe por antonomasia celebrado en todas las regiones de influencia griega, el paradigma de la virilidad y el adalid del orden olímpico contra los monstruos ctónicos. Su extraordinaria fuerza es el principal de sus atributos, pero también lo son el coraje, el orgullo, cierto candor y un formidable vigor sexual.[17] Se le considera el ancestro de los reyes de Esparta (de este modo estos caudillos dorios se legitimaban como aqueos[18]) y la influencia de esta polis en la Grecia arcaica y clásica fue una de las razones de la difusión de su leyenda y su culto,[19] haciendo de Heracles el héroe dorio por excelencia.[20]
Abundan los relatos mitológicos sobre él, y los más famosos son los doce trabajos. Las historias de las cuales es protagonista forman un ciclo —el ciclo heracleo— que se desarrolló constantemente durante toda la Antigüedad, motivo por el cual es difícil hacer una exposición cronológica o siquiera coherente de ellas. El historiador francés Pierre Grimal, en su Diccionario de mitología griega y romana, propone clasificarlas en tres categorías, a saber:
- El ciclo de los doce trabajos.
- Las hazañas independientes de los mismos.
- Las aventuras secundarias ocurridas durante la realización de los trabajos.
Como marco de los tres ciclos aparecen los relatos de su nacimiento y de su muerte y apoteosis, relativamente invariables en las diversas fuentes.[21]
Las menciones más antiguas de Heracles aparecen en las obras de Homero[22] y Hesíodo,[23] pero relatos más o menos completos de sus aventuras son las obras de Psino de Lindos (natural de Rodas, y, por lo demás, desconocido),[24] Pisandro de Cámiros (otro poeta rodio, fl. ca. 640 a. C.)[25][26] y Paniasis de Halicarnaso (siglo V a. C.), autor de una obra titulada Heraclea.[27] Todas estas obras, con excepción de unas pocas citas fragmentarias, se han perdido.
Los poetas posteriores, sus comentaristas y, por último, los mitógrafos de la época helenística son, en la actualidad, las únicas fuentes escritas supervivientes que relatan las hazañas de Heracles. El principal mitógrafo de Heracles es Apolodoro, cuya Biblioteca mitológica ofrece el compendio más completo y sistemático del ciclo heracleo;[28] Diodoro Sículo proporciona el relato más extenso y elaborado,[29] mientras que Pausanias conserva numerosas tradiciones locales y cultuales.[30]
Un auxiliar importante para el estudio de las mismas es la iconografía, muy abundante, que recoge los principales episodios de las leyendas. Iconografía que se prolonga desde la época arcaica hasta la moderna. Como muestra basta señalar el friso del templo de Apolo en Delfos[31] y la colección del Museo del Prado.[32]
Heracles en otras mitologías
[editar]Las historias y el culto de Heracles se difundieron en cada sitio donde se establecieron los griegos; en muchos casos el héroe fue incorporado a otras mitologías o bien se lo identificó con algún personaje mítico anterior. Entre los etruscos, sumamente receptivos ante la mitología helénica, Heracles se convirtió en Hercle, hijo de Tinia y de Uni. A través de esta personificación los latinos desarrollaron la figura de Hércules. En la mitología de Roma, Hércules se identifica por completo con el Heracles griego y solo se le añaden algunos episodios a sus aventuras destinados a relacionarlo con Italia y el Lacio.
En otros casos, los propios griegos equipararon con Heracles a los seres míticos de otras culturas; así sucedió con el dios fenicio Melkart, las divinidades egipcias Jonsu y Herishef o el celta Ogmios. En ocasiones estos otros Heracles fueron caracterizados con epítetos distintivos como Heracles tirio, Heracles tasio (de Tasos), Heracles de Canopo o Heracles dáctilo.[33] Este hecho llevó a historiadores y filósofos a especular sobre la existencia de diferentes Heracles a lo largo de la historia, siendo el hijo de Alcmena el último de ellos y meramente un héroe.[34] Los libios y egipcios, por ejemplo, dicen que Heracles (como Maceris o Melkart) fue padre del epónimo Sardo (Σάρδος).[35]
Los autores latinos, de hecho, daban cuenta de muchos personajes llamados Heracles (Hércules). El primero y más antiguo de ellos nació de Zeus y de Lisítoe y este es el que se enfrentó a Apolo por el trípode délfico. El segundo es hijo de Zeus Eterio (hijo de Éter). El tercero es egipcio, nació del Nilo, dejó escritas las letras frigias y los egipcios adoran como el primero de todos. El cuarto procede de los Dáctilos del Ida y se le ofrecen sacrificios de tipo infernal. El quinto es a quien los helenos llaman el fundador de su lugar (Helén). El sexto es hijo de Zeus y Asteria, hermana de Leto, o bien de Cronio (Zeus) y Carteo; sea como fuere se le rinde culto sobre todo en Tiro (Melkart), y además dicen que la epónima Cartago es hija suya, y por eso los cartagineses lo adoran. El séptimo se llama Belo (acaso Baal) y está en la India. El octavo es hijo de hijo de Joab y luchó contra el rey de los medos. El último es hijo de Zeus y Alcmena pero otros añaden que además vivió en las montañas de Atlas.[36][37]
Nacimiento e infancia
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Abolengo de Heracles
[editar]El nacimiento de Heracles había sido proverbial. La primera mujer mortal a la que se unió Zeus fue Níobe, hija de Foroneo, y la última fue Alcmena, que pertenece a la decimosexta[38] generación descendiente de Níobe. De modo que Zeus empezó a engendrar seres humanos con los antepasados de Alcmena y con ella terminó; con ella puso fin a las uniones con una mortal y, dado que no esperaba engendrar más tarde un descendiente que fuera digno de sus anteriores hijos, no quiso que lo peor sustituyera a lo mejor.[39] Fama es, pues, que el héroe Perseo, también descendiente de Níobe e hijo de Zeus, engendró a Electrión y este a su vez fue padre de Alcmena, la madre de Heracles.[40] Así, pues, se dice que la línea genealógica de Heracles se remonta, por parte de sus dos progenitores, al más grande de los dioses.[41]
Concepción y nacimiento
[editar]Cuando Zeus se unió a Alcmena, triplicó la duración de la noche y, por la magnitud del tiempo que se empleó en la procreación, presagió la fuerza extraordinaria del que iba a nacer. Y no tuvo en absoluto esta relación para satisfacer un deseo erótico, como ocurrió en el caso de otras mujeres, sino más bien por el placer de la procreación. Por ello, puesto que quería legitimar aquella unión, no optó por el uso de la violencia, ni tampoco confió en persuadir a la mujer, a causa de su decencia; así que se decidió por el engaño para seducir a Alcmena y tomó completamente la apariencia de Anfitrión.[42]
La historia acaso más contada nos dice que antes de que Anfitrión regresara a Tebas, Zeus se presentó una noche y, haciéndola durar como tres, yació con Alcmena en figura de Anfitrión y le relató lo sucedido con los teléboas. Cuando llegó Anfitrión y vio que su mujer lo acogía sin entusiasmo, le preguntó el motivo, y al decirle Alcmena que a su regreso la noche anterior ya se había acostado con ella, Tiresias le aclaró que la unión amorosa había sido con Zeus. Alcmena concibió dos hijos, de Zeus a Heracles, mayor una noche de Ificles, habido de Anfitrión.[43] Los antiguos griegos celebraban el nacimiento de Heracles en el cuarto día de cada mes griego.[44]
Juramento de Zeus; Hera e Ilitía
[editar]Otros dicen que una vez transcurrido el tiempo natural del embarazo de Alcmena, Zeus, cuyo pensamiento estaba puesto en el nacimiento de Heracles, proclamó en presencia de todos los dioses que haría rey a aquel de los Perseidas —descendientes de Perseo— que naciera en ese día. Pero Hera, movida por los celos y con la colaboración de su hija Ilitía, detuvo los dolores de parto de Alcmena e hizo venir al mundo a Euristeo antes de tiempo. Zeus, burlado por esta estratagema, quiso a la vez mantener su promesa y atender a la futura gloria de Heracles. Por eso, dicen, persuadió a Hera a llegar a un acuerdo por el que Euristeo sería rey de acuerdo con su propia promesa, mientras que Heracles, a las órdenes de Euristeo, cumpliría los doce trabajos que Euristeo le encomendara y, tras llevarlos a término, alcanzaría la inmortalidad.[45] Otros dicen que la sirvienta de Alcmena, Galantis, engañó a Ilitía para que Alcmena pudiera dar a luz,[46] o bien fue Historis, la hija de Tiresias.[47]
Heracles estrangulando a las serpientes
[editar]Siendo Heracles de ocho meses, Hera, deseosa de matarlo, envió dos enormes serpientes para matarlo mientras dormía en su cuna.[48] Otros dicen que Heracles acababa de nacer cuando Hera envió las serpientes.[49] Sea como fuere Heracles, incorporándose, las estranguló con las manos. No obstante Ferécides dice que Anfitrión, para averiguar cuál de los hijos era el hijo de Zeus, puso las serpientes en la cama; y como Ificles huyó y Heracles se quedó, supo que aquél era su hijo.[48] Este episodio fue representado en las artes tanto en mosaicos (Heracles estrangulando a las serpientes) como en pinturas.
La leche de Hera y la Vía Láctea
[editar]Una versión del origen de la Vía Láctea tiene como partícipes al bebé Heracles y a Hera. Después de nacer Hermes lo llevó al Olimpo y se lo acercó al pecho a Hera. Esta, cuando se dio cuenta, lo apartó de su lado; proceso en el cual despidió un chorro de leche que formó la mancha que cruza el cielo y que puede verse en él desde entonces.[50] Versiones posteriores alegan que Hera dormía cuando Hermes le puso el niño en el pecho y por eso ella en principio no se dio cuenta. O bien que el infante Heracles mamaba tan ávidamente del pecho de Hera que terminó escupidendo la leche materna y así se formó la Vía Láctea.[51]
O bien dicen que Alcmena, temerosa de los celos de Hera, expuso al recién nacido en un lugar que actualmente recibe por él el nombre de «Llanura de Heracles». En esto Atenea, acercándose al lugar en compañía de Hera y maravillada por la naturaleza del niño, persuadió a Hera para que le diera el pecho; pero, al tirar el niño del pecho con una fuerza superior a la que por su edad correspondía, Hera no pudo resistir el intenso dolor y se quitó de encima al recién nacido; luego Atenea lo llevó junto a su madre y le ordenó que lo criara. Sea como fuere como Heracles había probado la leche materna de Hera desde entonces sería inmortal.[52]
Juventud
[editar]Formación heroica en Tebas
[editar]Alcmena había sido conducida por Anfitrión a Tebas y allí convivían todos juntos.[53] Heracles creció sano y fuerte. Anfitrión enseñó a Heracles a conducir el carro, Autólico a luchar, Éurito a disparar el arco, Cástor a usar las armas y Lino a tocar la cítara. Heracles, enfurecido porque lo había maltratado, lo mató con un golpe de cítara. Cuando fue juzgado por asesinato, citó la ley de Radamantis según la cual quien rechaza a un agresor injusto es inocente, y así fue absuelto. Pero Anfitrión, por miedo a que en otra ocasión hiciera lo mismo, lo envió a cuidar los rebaños. Criado allí, superaba a todos en tamaño y fuerza; por su aspecto estaba claro que era hijo de Zeus, pues su cuerpo medía cuatro codos y tenía brillo de fuego en los ojos; no fallaba un disparo, ni de flecha, ni de lanza.[54] Según una tradición, un boyero escita llamado Téutaro (Τεύταρος) continuó su educación, adiestrándolo en el arte de manejar el arco.[55]
El león de Citerón y las Tespíades
[editar]Estando con el ganado, a los dieciocho años, mató al león del Citerón que destruía los bueyes de Anfitrión y Tespio.[54] Tespio era el rey de los tespios, a quien se dirigió Heracles a fin de cazar al león. Tespio lo hospedó durante los cincuenta días que salió a cazar, y cada noche lo hacía acostarse con una de sus hijas (que eran cincuenta), pues deseaba que todas procrearan hijos de Heracles. Este, creyendo que se unía siempre a la misma, yació con todas. Cuando hubo cazado al león, se cubrió con la piel y usó las fauces como casco.[56] Algunas versiones dicen que Heracles se acostó el mismo día con todas y cada una de las cincuenta hijas de Tespio.[57] Es por ello que varios helenistas y eruditos contemporáneos se refieren jocosamente a este episodio como el ‘decimotercero trabajo de Heracles’. Karl Kerényi, por ejemplo, habla de una hazaña de fertilidad heroica y señala —con ironía— que la tradición casi lo convierte en una prueba adicional, pues ningún hombre podría superar este vigor sexual.[58] Walter Burkert interpreta el episodio como un mito de fundación genealógica y fecundidad colectiva; alude con ironía al contraste entre los trabajos “heroicos” y este episodio, que funciona casi como una parodia heroica.[59]
Guerra contra los minias de Orcómeno; Ergino, Mégara
[editar]Al volver de la caza se encontró con unos heraldos enviados por Ergino para reclamar de los tebanos el tributo. Los tebanos lo pagaban a Ergino por este motivo: un auriga de Meneceo, al arrojar una piedra en el recinto sagrado de Poseidón en Onquesto, hirió a Clímeno, rey de los minias; éste fue conducido moribundo a Orcómeno, y antes de expirar suplicó a su hijo Ergino que vengara su muerte. Ergino marchó contra Tebas y, después de matar a muchos, pactó con los tebanos, bajo juramentos, que habían de enviarle un tributo anual de cien bueyes durante veinte años. Heracles, al encontrarse con los emisarios que se dirigían a Tebas en busca del tributo, los ultrajó; pues cortándoles orejas, narices y manos, se las ató al cuello y les ordenó que llevasen este tributo a Ergino y a los minias.[60]
Indignado por ello Ergino atacó Tebas; pero Heracles, asumido el mando y con armas recibidas de Atenea, mató a Ergino y puso en fuga a los minias, obligándolos a pagar un tributo doble a los tebanos. Heracles recibió de Creonte como premio a su hija mayor Mégara, que le dio tres hijos. Creonte entregó su hija menor a Ificles, quien ya tenía un hijo, Yolao. Tras haber aprendido de Éurito el manejo del arco, Heracles recibió de Hermes la espada, de Apolo el arco y las flechas, de Hefesto una coraza de oro y de Atenea una túnica; la clava la había cortado él mismo en Nemea.[60]
Los doce trabajos
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Locura y abatimiento de Heracles; aceptación de los trabajos
[editar]Después del combate contra los minios y el matrimonio con Mégara, Heracles cayó en un abatimiento poco común. Juzgaba, en efecto, que ser esclavo de un hombre inferior a él —Euristeo— no era en modo alguno digno de su propio valor, y al mismo tiempo desobedecer a Zeus, que además era su padre, le parecía inconveniente e imposible. Y mientras se venía abajo en esta situación de perplejidad, Hera, indignada por los excesos de Heracles, le envió el enajenamiento, y lo que era aflicción del alma terminó en locura. Fuera de sí por el agravamiento del mal, se lanzó contra Yolao para matarle. Este consiguió huir, pero, al encontrarse allí a los hijos que había tenido con Mégara, los asaeteó como si fueran sus enemigos.[61]
Apenas se vio liberado de la locura y se dio cuenta de lo que había hecho en su inconsciencia, se sumió en un gran dolor por la enormidad de su desgracia. Aunque todos compartieron su pena y se unieron a su dolor, él permaneció quieto en su casa durante mucho tiempo, evitando los encuentros y las conversaciones con otros hombres. Finalmente, sin embargo, el tiempo apaciguó el sufrimiento y, con la decisión de enfrentarse a los peligros, se presentó a Euristeo.[61]
Otros añaden que Heracles, enfurecido, no solo arrojó al fuego a sus hijos habidos con Mégara sino además a dos de Ificles. Por ello se condenó a sí mismo al exilio y, purificado por Tespio, marchó a Delfos y preguntó al dios dónde debería vivir. La Pitia —sibila délfica—entonces lo llamó por primera vez Heracles y le dijo que habitara en Tirinto sirviendo a Euristeo doce años y que realizara los diez trabajos que le impondrían; y añadió que, una vez terminados, sería inmortal.[62]
Cumplidos los trabajos en ocho años y un mes, al no aceptar Euristeo ni el del ganado de Augías ni el de la Hidra, Heracles tuvo que realizar dos trabajos más, sumando un total de doce.[63] Hesíodo dice que la propia Hera crio al león de Nemea y alimentó a la Hidra de Lerna como amenazas para Heracles.[64] Sófocles, Eurípides, Diodoro, Higino, Ovidio y Virgilio presentan algunas diferencias en el orden en que Heracles llevó a cabo los trabajos. El orden tradicional de los doce trabajos es:
| Orden | Trabajo |
|---|---|
| I (1) | Matar al león de Nemea y despojarlo de su piel |
| II (2) | Matar a la Hidra de Lerna |
| III (3) | Capturar al jabalí de Erimanto |
| IV (4) | Capturar a la cierva de Cerinea |
| V (5) | Limpiar los establos de Augías en un solo día |
| VI (6) | Ahuyentar a las aves del Estínfalo |
| VII (7) | Capturar al toro de Creta |
| VIII (8) | Robar las yeguas de Diomedes |
| IX (9) | Robar el cinturón de Hipólita |
| X (10) | Robar el ganado de Gerión |
| XI (11) | Robar las manzanas del jardín de las Hespérides |
| XII (12) | Capturar a Cerbero y sacarlo del inframundo |
Según el Cronicón de Jerónimo de Estridón Heracles completó sus doce trabajos en el año 1246 a. C.
Matar al león de Nemea y despojarlo de su piel
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Como primer trabajo Euristeo le ordenó matar al león de Nemea, un despiadado monstruo que vivía en Nemea aterrorizando sus alrededores. Su verdadero punto fuerte era que tenía una piel tan gruesa que resultaba impenetrable a las armas, por lo que parecía ser invencible. Heracles viajó a la ciudad, donde se hospedó en casa de un jornalero llamado Molorco, y después partió a la cacería de la fiera. Le disparó flechas, lo atacó con una espada de bronce y lo golpeó con un garrote hecho de un olivo (que él mismo había arrancado de la tierra), pero todo resultó inútil.[65]
Entonces Heracles planeó un golpe estratégico. Fue a la guarida del animal, que tenía dos entradas, y taponó una de ellas. Azuzó al león para que entrara por la otra, y acorralándolo, lo estranguló hasta matarlo. Heracles llevó el cuerpo del león a Micenas para que lo viera Euristeo, pero este se asustó tanto que le prohibió volver a entrar en la ciudad; de ahí en adelante, el fruto de sus trabajos debería mostrárselo desde fuera.[65]
Durante un tiempo Heracles se quedó perplejo, sin saber cómo desollar al león, hasta que por inspiración divina se le ocurrió emplear las propias garras del animal, afiladas como navajas, y no tardó en poder llevar la piel invulnerable como armadura y la cabeza como yelmo. Entre tanto, Euristeo ordenó a sus herreros que le forjaran una urna de bronce, que ocultó bajo la tierra. En adelante, cada vez que le anunciaban la llegada de Heracles se refugiaba en esa tinaja y enviaba sus órdenes por medio de un heraldo, un hijo de Pélope llamado Copreo a quien había purificado de un asesinato.[66]
Matar a la Hidra de Lerna; Yolao, Carcinos
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El segundo trabajo que emprendió fue dar muerte a la Hidra de Lerna. Esta, criada en el pantano de Lerna a manos de la propia Hera, irrumpía en el llano y destruía el campo y los ganados. La Hidra tenía, según la versión más común, un cuerpo enorme de serpiente acuática, con nueve cabezas, ocho mortales y la del centro inmortal. Heracles, montado en un carro que guiaba Yolao, llegó a Lerna y refrenó los caballos; al descubrir la Hidra en una colina, junto a la fuente de Amimone donde tenía su madriguera, la obligó a salir arrojándole flechas encendidas, y una vez fuera la apresó y dominó, aunque ella se mantuvo enroscada en una de sus piernas.[67]
De nada servía golpear las cabezas con la maza, pues cuando aplastaba una surgían dos. Por esta causa se la había considerado invencible, con toda razón, puesto que la parte de ella que había sido sometida recibía un doble refuerzo.[67] Además este monstruo era tan venenoso que podía matar a los hombres con su aliento; cualquiera que pasara cerca cuando esta dormía, o respirara su rastro, moría entre grandes tormentos.[68]
Un enorme cangrejo enviado por Hera, —Carcinos—, favorecía a la Hidra mordiendo el pie de Heracles. Él lo mató y pidió ayuda a Yolao, quien, después de incendiar parte de un bosque cercano, con los tizones quemó los cuellos de las cabezas e impidió que resurgieran. Evitada así su proliferación cortó la cabeza inmortal, la encerró y le puso encima una pesada roca, cerca del camino que a través de Lerna conduce a Eleúnte. Abrió el cuerpo de la Hidra y sumergió las flechas en su bilis o sangre.[67] De esta manera cualquiera alcanzado por sus flechas envenadas no podría evitar la muerte.[68] Pero Euristeo dijo que este trabajo no sería contado entre los diez porque no había vencido a la Hidra solo sino con ayuda de Yolao.[67]
Capturar a la cierva de Cerinea
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El tercer trabajo consistió en llevar a Euristeo la cierva de Cerinea (o cierva cerinitia), una cierva de cuernos de oro que sobresalía por su velocidad. Su nombre deriva del monte Cerinea y el río Cerinites, que transcurría por Acaya. La cierva estaba en Énoe consagrada a Artemisa[69] de manos de Táigete, hija de Atlas.[70] Es por eso Heracles no quería ni matarla ni herirla, y la persiguió un año entero. Cuando la cierva fatigada por el acoso huyó al monte llamado Artemisio, y desde allí al río Ladón, al ir a cruzarlo, Heracles, flechándola, se apoderó de ella y la transportó sobre sus hombros a través de Arcadia. Pero Artemisa, acompañada por Apolo, se encontró con él, quiso arrebatársela y le reprochó haber atentado contra un animal consagrado a ella Heracles, alegando su obligación e inculpando a Euristeo, aplacó la cólera de la diosa y llevó el animal vivo a Micenas.[69]
Para llevar a término este trabajo, su inteligencia no le resultó menos útil que su fuerza física. Unos dicen, en efecto, que Heracles la capturó tendiéndole unas redes, otros que le siguió la pista y se apoderó de ella mientras dormía, y algunos, en fin, que la dejó agotada tras una persecución sin tregua. Lo cierto es que realizó este trabajo gracias a su astucia, sin recurrir a la fuerza y sin correr ningún peligro.[71] Se dice que la bestia pertenecía a una raza de prodigiosas ciervas que eran más grandes que los toros. Artemisa mató a cuatro de ellas pero la quinta huyó por el río Celadonte, afluente del Alfeo; esta última cierva, por designio de Hera, sería desde entonces conocida como la cierva de Cerinea.[72]
Capturar al jabalí de Erimanto; Folo y los centauros
[editar]El cuarto trabajo Heracles tuvo que llevar vivo al jabalí del Erimanto que habitaba en el Lampea, Arcadia. Este animal devastada Psófide, bajando del monte que llamaban Erimanto.[73] Este encargo parecía ser de una gran dificultad, puesto que quien luchara con tal fiera necesitaba calcular con precisión el momento oportuno. Porque, si dejaba libre la fuerza del animal, tendría que afrontar el peligro de sus colmillos, mientras que si le atacaba más de lo necesario, le mataría, con lo que el trabajo quedaría sin cumplimiento.[74] Heracles, cuando con sus gritos lo hubo ahuyentado de un matorral, lo hizo adentrarse, ya exhausto, en un lugar de nieve espesa, y apresado lo condujo a Micenas.[73]
En la época en que tenían lugar estas hazañas, Heracles luchó contra los centauros antes de capturar al jabalí. En el camino hacia Erimanto, Heracles hizo una parada para visitar a su viejo amigo el centauro Folo, que en memoria de tiempos lejanos, compartió con él su comida y su vino. Pero los otros centauros, al oler el vino que estaba especialmente reservado para ellos, enfurecieron hasta tal punto que atacaron a Heracles. Este primero los rechazó, pero poco a poco lo hicieron enfurecer a él también, y empuñando su arco, mató a varios centauros con flechas untadas con la sangre de la Hidra de Lerna mientras los otros se retiraban acobardados. En el fragor de la batalla Heracles asaeteó involuntariamente a Quirón en la rodilla lo que le produjo una herida incurable. Mientras Heracles enterraba a sus víctimas, su amigo Folo sacó una de las flechas de este y se puso a examinarla, asombrado de que algo tan pequeño pudiese dar muerte a criaturas tan formidables como los centauros. Torpemente, la flecha se le escurrió de la mano y se le cayó sobre el pie, clavándose en él. La flecha, untada con tan letal veneno, acabó también con la vida de Folo, el cual fue enterrado por Heracles al pie del monte que tomaría su nombre: el Fóloe.[73]
Limpiar los establos de Augías en un solo día; Fileo y Dexámeno
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Como quinto trabajo Euristeo le ordenó limpiar en un día el estiércol del ganado de Augías sin ayuda de nadie. En estos establos había una enorme cantidad de estiércol acumulada allí desde hacía tiempo, y era el ultraje la razón por la cual Euristeo le dio la orden de limpiarlos.[75] Augías era rey de Élide, hijo de Helios según algunos, y en manadas y rebaños era el hombre más rico de la tierra, pues, por designio divino, los suyos eran inmunes a todas las enfermedades e inimitablemente fértiles. Además contaba con doce magníficos toros plateados consagrados a su padre; estos defendían a sus rebaños contra las fieras.[76] Pero Heracles, por considerarlo indigno de él, rechazó la idea de sacar este estiércol sobre sus espaldas y evitó la vergüenza de aquel ultraje.[75]
Heracles se presentó ante Augías y sin revelarle la orden de Euristeo le dijo que sacaría el estiércol a cambio de la décima parte de su ganado. Augías, aunque incrédulo, aceptó el trato; Heracles, puesto por testigo Fileo, el hijo de Augías, abrió un brecha en los cimientos del establo desviando el curso de los ríos Alfeo y el Peneo, que discurrían cercanos, los encauzó hacia allí e hizo otra abertura como desagüe. Así consiguió realizar el trabajo en un solo día.[77] En este hecho asimismo puede admirarse su inteligencia, puesto que, pese a lo insolente de la orden, la ejecutó sin sufrir la humillación ni soportar cualquier oprobio que le hiciera indigno de la inmortalidad.[75]
Al enterarse Augías de que esto se había realizado por orden de Euristeo, no quiso pagar lo estipulado, y además negó haberlo prometido, y se manifestó dispuesto a comparecer en juicio por ello. Cuando los jueces ocuparon sus asientos, Fileo, citado por Heracles, testificó contra su padre, afirmando que éste había accedido a recompensarlo. Augías, colérico, antes de que se emitiera el fallo desterró de Élide a Fileo y a Heracles. Entonces Heracles se presentó en Óleno ante Dexámeno, cuando éste se veía forzado a entregar en matrimonio a su hija Mnesímaca al centauro Euritión; al requerir su ayuda Dexámeno, mató Euritión, ya que iba en busca de su prometida. Más Euristeo tampoco aceptó el trabajo entre los diez, alegando que se había hecho por salario.[77] Pero Heracles regresaría más tarde para vengarse de Augías y toda Élide.[78]
Ahuyentar las aves del Estínfalo
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Como sexto trabajo Heracles tuvo que ahuyentar las aves del Estínfalo,[79] unos pájaros antropófagos[80] que disparaban sus plumas a modo de flechas.[68] En la ciudad de Estínfalo, en Arcadia, había un lago llamado Estinfálide, oculto por abundante vegetación, donde se habían refugiado innumerables aves, temerosas de ser presa de los lobos.[79] Llevó a término este trabajo fácilmente, con habilidad e inteligencia. En efecto, una innumerable multitud de aves al parecer pululaba por allí y destruía los frutos de los campos circundantes. Dado que era imposible dominar a estos animales valiéndose de la fuerza, debido a lo extraordinario de su número, la empresa requirió una inteligencia ingeniosa.[81]
Ahora bien, estas aves, que proceden del desierto de Arabia, son por su tamaño como una grulla y se parecen a las ibis, pero tienen picos más fuertes. Vuelan contra los que van a cazarlas y los hieren y los matan con sus picos. Todo lo que llevan los hombres de bronce y de hierro lo perforan estas aves.[80]
Heracles en un principio no sabía cómo hacerlas salir de la espesura. Algunos dicen que Atenea le proporcionó unos crótalos de bronce, dádivas de Hefesto;[79] otros que el propio Heracles los construyó personalmente,[81] o bien para la hazaña usó una honda.[82] Sea como fuere, haciendo sonar los crótalos desde una montaña próxima al lago,[79] estos produjeron un estruendo impresionante.[81] Las aves, incapaces de soportar el ruido, alzaron el vuelo atemorizadas y de esta manera Heracles las flechó[79] con facilidad y limpió entonces el lago de esas criaturas.[81] Las aves buscaron refugio en una isla desierta, en el mar Negro, donde fueron encontradas más tarde por los argonautas.[83]
Capturar al toro de Creta
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Como séptimo trabajo Heracles tuvo que traer el toro de Creta. Poseidón lo había hecho surgir del mar cuando Minos prometió ofrendarle lo que saliera del mar: se dice que, admirado por la belleza del toro, lo envió a la manada y en su lugar sacrificó otro a Poseidón, por lo cual el dios encolerizado hizo salvaje al toro.[84] Además el animal arrojaba llamas abrasadoras.[85] Heracles marchó a Creta en su busca, y al pedir ayuda a Minos este le contestó que luchara para apresarlo; una vez capturado el toro, Heracles lo llevó a Euristeo, quien al verlo lo dejó en libertad.[84] Se dice que Heracles se había llevado el toro al Peloponeso, transportándolo en un barco a través de aquel extenso mar.[86]
El toro, cuando fue liberado en la llanura de Argos, escapó a través del istmo de Corinto hasta el territorio del Ática y hasta el demo de Maratón en el Ática, y dio muerte a todos los que encontraba y también a Androgeo, el hijo de Minos.[87] Fue precisamente Teseo quien vencería a esta criatura, aunque en los mitos de este héroe se lo nombra como el toro de Maratón.[88] Pero otros dicen que Poseidón, irritado con Minos, hizo al toro objeto de amor de Pasífae. Ella, en su pasión por el toro, tuvo como cómplice a Dédalo. Pasífae dio a luz, fruto de esta unión, al Minotauro, que tenía rostro de toro y lo demás de hombre.[89]
Robar las yeguas de Diomedes; hazañas en Tracia; Abdero
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Como octavo trabajo Heracles tuvo que llevar a Micenas las yeguas de Diomedes el tracio.[90] Diomedes, hijo de Ares, era rey de los bistones, pueblo tracio muy belicoso, y poseía yeguas antropófagas.[90] Higino dice que eran cuatro en total y que eran caballos y no yeguas.[68] Las yeguas tenían comederos de bronce a causa de su ferocidad y estaban atadas con cadenas de hierro a causa de su fuerza; como alimento, no tomaban lo que producía la tierra, sino los miembros de los extranjeros que ellas mismas despedazaban, con lo que tenían como alimento la desgracia de los pobres. Heracles, para domarlas, les echó a su dueño Diomedes y, una vez que hubo saciado el apetito de aquellas bestias con la carne del que les enseñaba las fechorías, consiguió domeñarlas.[91]
Otros dicen que Heracles zarpó con algunos voluntarios y, dominando a los guardianes de los pesebres, condujo a las yeguas en dirección al mar. Cuando los bistones acudieron armados a rescatar a las yeguas, él las encomendó a la custodia de Abdero, hijo de Hermes, oriundo de Opunte, y favorito de Heracles; pero las yeguas lo mataron arrastrándolo. Heracles, como último homenaje, instauró juegos agonales en su honor; en estos estaban prohibidas las carreras de carros, puesto que se relacionaban con la muerte de Abdero.[90]
Otra versión más dice que Heracles en combate con los bistones dio muerte a Diomedes y obligó a huir a los restantes; fundó la ciudad de Abdera junto al sepulcro del desaparecido Abdero, y reuniendo las yeguas las entregó a Euristeo. Este las soltó y las yeguas se dirigieron al monte Olimpo donde acabaron devoradas por las fieras.[90] Cuando le llevaron las yeguas, Euristeo las consagró a Hera, y ocurrió que su descendencia continuó consagrada hasta el reinado de Alejandro Magno, en figura de su corcel Bucéfalo. Se dice que después de llevar a cabo este trabajo, fue en este momento cuando Heracles se embarcó en la expedición de los argonautas.[91]
Robar el cinturón de Hipólita; amazonomaquia; hazañas en Misia y Troya
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Como noveno trabajo Heracles tuvo que conseguir el cinturón de Hipólita. Esta era la reina de las amazonas que habitaban cerca del río Termodonte, pueblo sobresaliente en la guerra, pues practicaban las costumbres viriles. Estas criaban sólo a las mujeres y les comprimían el pecho derecho para que no les estorbara al lanzar la jabalina. Hipólita ostentaba el cinturón de Ares, símbolo de su soberanía. Heracles fue enviado a buscar este cinturón porque Admete, hija de Euristeo, deseaba poseerlo.[92]
Heracles, antes de conseguir el cinturón de Hipólita, acompañado por voluntarios se hizo a la mar con una sola nave y arribó a la isla de Paros, entonces habitada por cuatro hijos de Minos, llamados Eurimedonte, Crises, Nefalión y Filolao. Pero sucedió que al desembarcar dos de los tripulantes murieron a manos de los hijos de Minos; indignado por ello, Heracles al punto los mató, y a los demás los sitió hasta que enviaron mensajeros para pedirle que eligiera a dos en lugar de los asesinados. Él levantó el cerco, y embarcando a Alceo y Esténelo, hijo de Androgeo, hijo de Minos, arribó a Misia y fue ante Lico, hijo de Dáscilo, que le dio hospedaje. Heracles, ayudando a Lico en su lucha contra el rey de los bébrices, mató a muchos y entre otros al rey Migdón, hermano de Ámico; conquistó gran parte del territorio de los bébrices y se lo entregó a Lico, quien lo denominó Heraclea.[93]
Llegado al puerto de Temiscira, capital del reino de las amazonas, se presentó ante él Hipólita, le preguntó por qué había ido y le prometió entregarle el cinturón; pero Hera, bajo la apariencia de una de las amazonas, iba y venía entre la multitud diciendo que los extranjeros recién llegados habían raptado a su reina; así ellas cabalgaron con las armas hacia la nave. Cuando Heracles las vio armadas, creyendo que se trataba de un engaño, mató a Hipólita y la despojó del cinturón.[92] Pero también se dice que Heracles se apoderó de otra amazona, Melanipa, y a cambio de ella Hipólita le entregó el cinturón.[94]
Otros cuentan una versión diferente. Dicen que Heracles, al llegar al palacio real de las amazonas, les pidió primero el cinturón que le habían ordenado traer; pero luego, al no ser escuchada su petición, trabó combate contra ellas. El grueso de las amazonas se enfrentó a los numerosos hombres de Heracles, pero las más distinguidas plantaron cara al propio Heracles y entablaron una lucha encarnizada. La que tenía el mando de las amazonas, Melanipa, a la que se admiraba sobre todo por su valor, perdió su jefatura. Una vez que hubo eliminado a las amazonas más ilustres y hubo obligado a huir a la masa restante, dio muerte a la mayor parte, a fin de que su raza quedara completamente arruinada. En cuanto a las cautivas, regaló Antíope a Teseo y liberó a Melanipa tomando el cinturón a cambio.[95]
Después de pelear contra las restantes amazonas Heracles se hizo a la mar y arribó a Troya. Por entonces la ciudad padecía infortunios por la cólera de Apolo y Poseidón.[92] Se dice que hubo una vez en que ambos dioses conspiraron contra Zeus y este los castigó poniéndolos al servicio de Laomedonte, rey de Troya.[96] Otros dicen que, deseando probar la soberbia de Laomedonte, ambos adoptaron forma humana y le propusieron fortificar Pérgamo a cambio de un salario; pero una vez que la hubieron fortificado, aquél se negó a pagarles. Por eso Apolo envió una peste y Poseidón un monstruo marino, arrebataba a los hombres de la planicie. Cuando los oráculos vaticinaron que cesarían las desgracias si Laomedonte ofrecía a su hija Hesíone como alimento del monstruo, él la ató a unas rocas del litoral. Heracles, al verla allí expuesta, prometió salvarla a cambio de las yeguas que Zeus había dado en compensación por el rapto de Ganimedes. Laomedonte accedió a entregarlas y Heracles, matando al monstruo, liberó a Hesíone; pero como Laomedonte rehusara cumplir lo acordado, Heracles lo amenazó con guerrear contra Troya más tarde y entonces se hizo a la mar.[92]
Después arribó a Eno, donde fue hospedado por Poltis. Al embarcarse en la orilla eniense mató con una flecha a Sarpedón, insolente hijo de Poseidón y hermano de Poltis. Después de llegar a Tasos y someter a los habitantes tracios, cedió la isla a los hijos de Androgeo para que la poblasen. Desde Tasos se dirigió a Torone y allí mató a Polígono y Telégono, hijo de Proteo, hijo de Poseidón, que lo habían desafiado a luchar[92]
Robar el ganado de Gerión; hazañas en Iberia, Italia y Sicilia; copa de Helios
[editar]Como décimo trabajo Heracles tuvo que traer de Eritía las vacas de Gerión. Eritía, llamada después Gadir,[97] era una isla ubicada en las partes de Iberia que miran al Océano.[98] La habitaba Gerión, hijo de Crisaor y Calírroe. Tenía el cuerpo de tres hombres, fundidos en el vientre, y se escindía en tres desde las caderas y los muslos. Poseía unas vacas rojas, cuyo vaquero era Euritión, y su guardián Ortro, el perro de dos cabezas de la sangre de Tifón y Equidna.[97] Otros refieren que la tierra pertenecía a los tres hijos de Crisaor, de naturaleza aguerrida. Sea lo que fuere Heracles, considerando que esta misión requería grandes preparativos porque el destino quedaba muy lejos, reunió una multitud de soldados adecuada a tal expedición. Euristeo, juzgando el éxito de la expedición harto improbable, le encomendó esta tarea.[98]

Heracles reunió sus fuerzas en Creta. Antes de zarpar, fue honrado con magnificencia por los habitantes del lugar y, deseoso de testimoniar su agradecimiento a los cretenses, limpió la isla de animales salvajes.[98] Yendo, pues, en busca de las vacas de Gerión a través de Europa, después de matar muchos animales salvajes, entró en Libia[97] y una vez llegado a Tartesos, erigió como testimonio de su viaje dos columnas enfrentadas en los límites de Europa y Libia. Estas fueron las celebérrimas columnas de Heracles. Abrasado por Helios en el trayecto tendió el arco contra el dios, y éste, admirado de su audacia, le proporcionó una vasija de oro en la que cruzó el Océano. Heracles embarcó el ganado en la copa, y habiendo navegado hasta Tartesos, se la devolvió a Helios.[97]
Ya en Eritía, pasó la noche en el monte Abas; el perro Ortro, al darse cuenta, lo atacó, pero él lo golpeó con la maza y mató al vaquero Euritión, que había corrido en ayuda del perro. Menetes, que apacentaba allí las vacas de Hades, comunicó lo sucedido a Gerión, quien alcanzó a Heracles cerca del río Antemunte cuando se llevaba las vacas, y, trabado combate, murió de un flechazo.[97] Algunos dicen que incluso Hera se apresuró a acudir en ayuda de Gerión pero Heracles la hirió con una flecha en el pecho derecho y ella huyó.[99]
Tras pasar por Abdera llegó a Liguria, donde Yalebión y Dercino, hijos de Poseidón, intentaron robarle las vacas, pero los mató y siguió a través de Tirrenia. En Regio un toro descarriado se arrojó de repente al mar, y nadó hasta Sicilia después de atravesar la región llamada por él Italia —pues los tirrenios llaman italus al toro—.[97] Los mitógrafos romanos añaden que en la escala que hizo en el monte Aventino de Roma, un gigante llamado Caco le robó a Heracles parte del ganado mientras dormía; el héroe mató a Caco y recuperó la parte del ganado robada por este.[100] Heracles también fundó un altar en el lugar donde el Foro Boario, el mercado de ganado, se celebraría posteriormente.[101]
A continuación Heracles llegó al territorio de Érice, rey de los élimos. Érice, hijo de Poseidón, incorporó el toro a su propia manada. Entonces Heracles encomendó las vacas a Hefesto y se apresuró a ir en busca del toro. Cuando lo encontró en la vacada de Érice, este dijo que no se lo devolvería a menos que lo venciese en la lucha; Heracles, después de abatirlo tres veces, lo mató y recobrando el toro lo condujo con el resto al mar Jónico. Al llegar a las zonas de ensenadas, Hera envió un tábano contra las vacas, que así se dispersaron por las faldas de las montañas de Tracia. Heracles las persiguió y reuniendo algunas las trasladó al Helesponto; las que quedaron allí se hicieron salvajes. Por la dificultad de recuperarlas culpó al río Estrimón, antes navegable, y llenándolo de piedras lo hizo impracticable. Para terminar su trabajo Heracles llevó por fin las vacas a Micenas y las entregó a Euristeo, quien las sacrificó a Hera.[97]
Heródoto cuenta que Heracles, cuando arreaba las vacas de Gerión, llegó hasta la tierra de los escitas, y allí descansó. Pero al despertar se dio cuenta que las vacas habían desaparecido. Buscándolas por la región llegó a una cueva y allí se topó con un ser, mitad mujer, mitad serpiente.[102] Le preguntó si había visto a las yeguas y la mujer le respondió que las tenía ella en su poder y no se las devolvería en tanto no se uniera a ella. Después le dijo que estaba encinta de tres hijos suyos y le preguntó qué debería hacer con ellos. Heracles dijo que cuando crecieran tendieran el arco y ciñeran el talabarte como lo hacía él. El tercero de estos hijos, Escita, logró la hazaña, y de él descienden los reyes escitas.[103]
Robar las manzanas del jardín de las Hespérides; hazañas en Libia, Egipto y Arabia; Prometeo y Atlas
[editar]Como undécimo trabajo Heracles tuvo que hacerse con las manzanas de oro del jardín de las Hespérides.[104] Algunos dicen que Heracles se puso rumbo a Libia[105] pero otros ubican el jardín en el Atlas, entre los Hiperbóreos. Gea se las había regalado a Zeus cuando se desposó con Hera. Las guardaba un dragón inmortal, Ladón, que tenía cien cabezas y emitía muchas y diversas voces. Con él vigilaban también las Hespérides. Heracles en su viaje llegó al río Equedoro. Cicno, hijo de Ares, lo desafió en combate singular, pero Zeus los separó con un rayo. Heracles a través de Iliria se dirigió apresuradamente al río Erídano y llegó ante ciertas las ninfas, hijas de Zeus y Temis. Estas lo encaminaron a Nereo, a quien Heracles apresó mientras dormía y, aunque el dios adoptó toda clase de formas, lo ató y no lo soltó hasta que supo por él dónde se encontraban las Hespérides y sus manzanas.[104]

Pero Heracles tuvo su periplo por tierras líbicas. En Libia reinaba Anteo, hijo de Poseidón, que daba muerte a los extranjeros obligándolos a luchar. Forzado a pelear por él, Heracles lo mató con su abrazo mientras lo mantenía en vilo, pues si tocaba la tierra se vigorizaba, y por ello algunos dijeron que era hijo de Gea. Después de Libia cruzó Egipto, donde reinaba Busiris, otro hijo de Poseidón. Busiris solía inmolar extranjeros en el altar de Zeus en cumplimiento de cierto oráculo: desde hacía nueve años la escasez afligía a Egipto, y un adivino había dicho que cesaría la esterilidad si cada año se sacrificaba un extranjero a Zeus. Busiris empezó por degollar al adivino y continuó con los extranjeros que llegaban. También Heracles fue apresado y llevado al altar, pero rompiendo las ligaduras dio muerte a Busiris y a su hijo. A través de Asia llegó a Termidras, puerto de los lindios, y después de desuncir uno de los bueyes del carro de un boyero lo sacrificó y se dio un festín. El boyero, incapaz de defenderse, desde una montaña lo maldijo; por eso también hoy, cuando se ofrecen sacrificios a Heracles, se hacen acompañados de imprecaciones. A su paso por Arabia también mató a Ematión, hijo de Titono.[104]
Al llegar, por tierras de Libia, al mar exterior, recibió la copa de Helios; habiendo cruzado al continente opuesto flechó al águila del Cáucaso, que devoraba el hígado de Prometeo. Liberó a este escogiendo como vínculo el olivo, y presentó ante Zeus a Quirón que, aunque inmortal, estaba dispuesto a morir en su lugar. Prometeo había advertido a Heracles que no fuera él mismo a buscar las manzanas, sino que enviase a Atlas, y que sostuviera entretanto la bóveda celeste; así, cuando llegó al país de los Hiperbóreos ante Atlas, lo reemplazó, según el consejo recibido. Atlas, después de coger de las Hespérides tres manzanas, regresó junto a Heracles. Y para no cargar de nuevo con el cielo dijo que él mismo llevaría las manzanas a Euristeo, y ordenó a Heracles que sostuviera la bóveda celeste en su lugar. Heracles accedió, pero con astucia consiguió devolvérsela a Atlas. Aconsejado por Prometeo lo invitó a soportarla mientras él se colocaba una almohadilla en la cabeza. Al oír esto, Atlas dejó las manzanas en el suelo y sostuvo la bóveda; entonces Heracles recogió las manzanas y se marchó. Algunos dicen que no las consiguió por mediación de Atlas sino que las cogió el mismo después de matar a la serpiente que las custodiaba. Obtenidas las manzanas, las entregó a Euristeo. Este, tomándolas, las regaló a Heracles, de quien las recibió Atenea, que las devolvió, pues era impío que estuviesen en cualquier otro lugar.[104]
Capturar a Cerbero y sacarlo de los infiernos; catábasis, la silla del olvido
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Como duodécimo y último trabajo Heracles tuvo que traer del inframundo a Cerbero[106] hasta la luz del día.[107] Este tenía tres cabezas de perro, cola de dragón y en el dorso cabezas de toda clase de serpientes. Heracles viajó primero a Eleusis para ser iniciado en los misterios eleusinos. Unos dicen que se presentó ante Eumolpo pero entonces a los extranjeros no se les permitía la iniciación. No pudiendo contemplar los misterios por no haber expiado la matanza de los centauros, fue purificado por Eumolpo y después iniciado.[106] O bien Heracles participó en la ceremonia entonces presidida por Museo, el hijo de Orfeo.[107]
Al llegar a Ténaro en Laconia, donde estaba la entrada del inframundo, bajó por ella. Las almas, al verlo, huyeron, excepto la de Meleagro y la de la gorgona Medusa. A esta la atacó Heracles como si estuviera viva, pero Hermes le hizo saber que se trataba sólo de una sombra vana.[106] Para proporcionar sangre a las almas mató a una de las vacas de Hades, por lo que el pastor que las apacentaba, Menetes, hijo de Ceutónimo, lo desafió a luchar. Heracles, cogiéndolo de la cintura, le rompió las costillas, pero a instancias de Perséfone lo dejó. Cuando Heracles pidió a Cerbero a Hades, este le concedió llevárselo si lo dominaba sin hacer uso de las armas que portaba. Heracles, cubierto con la coraza y con la piel de león, lo encontró a las puertas del Aqueronte, rodeó con sus brazos la cabeza de la bestia, y aunque lo mordió la serpiente de la cola, no lo soltó, oprimiéndolo y ahogándolo, hasta que se hubo rendido. Tras la captura subió de regreso por Trecén. Heracles, una vez mostrado el Cerbero a Euristeo, lo devolvió al inframundo.[106]
Heracles había sido recibido en el inframundo por la propia Perséfone como un hermano.[108] Cerca ya de las puertas del dominio de Hades, Heracles encontró a Teseo y a Pirítoo —quien había pretendido en matrimonio a Perséfone.[106] Con el pretexto de brindarles hospitalidad, Hades primero los hizo sentar en el trono de Lete, donde quedaron fuertemente adheridos y aprisionados por anillos de serpientes.[109] Cuando estos vieron a Heracles, extendieron las manos como si la fuerza de este pudiera rescatarlos. Heracles, asiendo a Teseo de la mano, lo levantó, pero al querer alcanzar a Pirítoo la tierra tembló y tuvo que soltarlo. Heracles también hizo rodar la piedra de Ascálafo y más tarde Deméter transformó a Ascálafo en búho.[106] Heracles había salvado a Teseo —había sido castigado por pretender a Helena, la hija de Zeus— pero al arrastrarlo arrancó junto con él parte de sus muslos, por lo cual se dice que sus descendientes tienen los muslos delgados.[110]
Otros dicen que Heracles había contado con el favor de Core desde el principio y, apoderándose sin violencia del can encadenado, para asombro de todos lo exhibió ante los hombres.[108] O bien Heracles estranguló una de las cabezas de Cerbero, por lo cual ahora se lo representa con solo tres.[111] Hay también una cueva Aquerusia, de donde dicen que Heracles sacó a Cerbero.[112] Se dice también que Heracles llevó a Cerbero a Hermíone, y que lo dejó allí durante algún tiempo en el santuario de Deméter y de Core.[113] Incluso se dice que Atenea ayudó a Heracles a sacar a Cerbero del inframundo[114] o bien lo hizo voluntariamente el propio Hades.[115] No obstante este había sido, sin duda, el más difícil de todos los trabajos de Heracles.[116]
La segunda penitencia de Heracles
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La ‘segunda penitencia de Heracles’ se refiere a su servidumbre a Ónfale, reina de Lidia, impuesta como expiación por haber matado a Ífito.[117] Enmarca la esclavitud lidia como humillación expiatoria posterior a los doce trabajos, diferenciándola del servicio a Euristeo, que sería la ‘primera penitencia’.[118]
Heracles en Ecalia; Íole y Éurito
[editar]Después de completar los doce trabajos Heracles llegó a Tebas y entregó Mégara a Yolao.[119] Esto se debió a la desgracia sobrevenida a sus hijos, le asustaba volver a procrear con ella, y se puso a buscar otra mujer que pudiera darle hijos sin temor.[120] Él mismo deseaba casarse: habiéndose enterado de que Éurito, señor de Ecalia, había prometido dar su hija Íole o Yole a quien lo venciera a él y a sus hijos en el tiro con arco, llegó a Ecalia.[119] Heracles, a pesar de ser vencedor en la competición, no consiguió el matrimonio. Ífito, el hijo de Éurito, dijo que se debería entregar a Íole a Heracles como era justo, pero Éurito y los otros hijos lo rehusaron por temor a que matara a su prole de nuevo.[119] Éurito, entonces, tomó sus precauciones y le contestó mintiendo que quería reflexionar en relación a aquel matrimonio.[120] Al no ser atendida su petición, Heracles, para vengarse de la ofensa, puso en fuga a las yeguas de Éurito. Pero Ífito, esta vez receloso por lo sucedido, se presentó en Tirinto para buscar las yeguas.[121]
El asesinato de Ífito; el trípode délfico; Heracles vence a la Muerte
[editar]Poco después Autólico robó algunas vacas en Eubea y Éurito supuso que Heracles era el autor. Ífito no lo creyó, fue en su busca y le pidió que lo acompañara a buscar las vacas. Heracles lo prometió y hospedó;[122] pero le dijo que le acusaba en falso del robo y lo despeñó de lo alto de la torre.[123] Debido al asesinato de ífito, Heracles fue atacado por otro mal o locura.[124] Con el deseo de ser purificado del crimen se presentó a Neleo, rey de los pilios. Neleo consultó con sus hijos qué se debería hacer y estos optaron por no purificar a Heracles debido a su amistad con Éurito. Heracles tendría venganza de Neleo y sus hijos más tarde. Con las manos vacía Heracles se dirigió a Amiclas y allí fue purificado por Deífobo, hijo de Hipólito.[122] Fue objeto del rito de purificación pero, al no verse libre del mal, interrogó a Apolo sobre el tratamiento a seguir.[125]
Llegado al oráculo de Delfos la pitia no quiso responderle y Heracles intentó saquear el templo, llevarse el trípode délfico e instituir su propio oráculo. Entonces Apolo se presentó y se enfrentó personalmente contra Heracles, pero Zeus lanzó un rayo en medio de ellos. Ya separados, el oráculo hizo saber a Heracles que cesaría su enfermedad si, vendido como esclavo, servía durante tres años y entregaba el precio a Éurito en compensación por el crimen.[122]
Ífito se había encontrado con Heracles cuando volvía de Feras de rescatar a la muerta Alcestis para Admeto. Eurípides nos narra un episodio en el que Heracles lucha contra Tánatos en un combate cuerpo a cuerpo. Heracles era entonces un huésped de honor en la casa de Admeto y se ofreció a corresponder a la hospitalidad del rey ofreciéndose para luchar contra la propia Muerte por la vida de Alcestis. Heracles se abalanzó sobre Tánatos y lo venció en un combate, ganándose el derecho a quedarse con Alcestis, mientras Tánatos no tuvo más remedio que huir.[126] Algunos dicen que Heracles salvó a Alcestis debido a que Admeto era amado por el propio Heracles.[127]
Heracles sirve a Ónfale; malhechores lidios
[editar]Así, pues, obligado a obedecer el oráculo, zarpó con algunos amigos rumbo a Asia Menor.[125] Recibido el oráculo, Hermes vendió a Heracles y lo compró Ónfale, hija de Yárdano, reina de Lidia, a quien había dejado el trono su esposo Tmolo al morir.[128] Esta era una joven virgen reina de los entonces llamados mayones, que actualmente reciben el nombre de lidios. O bien Heracles allí fue vendido con su consentimiento por uno de sus amigos;[125] este amigo entregó el importe de la venta a los hijos de Ífito de acuerdo con el oráculo,[129] no obstante Éurito no aceptó la reparación presentada.[128] Heracles, sometido a Ónfale, realizaba trabajos femeninos y soportó una vida impropia de su naturaleza: llevaba vestidos de mujer, sostenía el huso y la lana y obedecía a una Ónfale vestida con la piel del león.[130] Incluso se dice que Heracles se llevó el hacha (πέλεκυς) de Melanipa, la cual regalaría a su esposa Ónfale, que la guarda en las regalías de los reyes lidios. También Zeus empuña esta arma en una de sus representaciones estatuarias.[131]
Heracles recuperó la salud y, mientras fue esclavo de Onfale, castigó a los que saqueaban el país. De los llamados Cercopes de Éfeso, por ejemplo, que robaban y cometían muchas fechorías, a unos los mató y a otros los hizo prisioneros y los entregó encadenados a Ónfale. A Sileo, que apresaba a los extranjeros que se encontraban de paso y los obligaba a cavar sus viñas, lo mató golpeándolo con su azada.[132] Lo mató junto con su hija Jenódoce, después de haber quemado las cepas hasta la raíz.[128] A los itonos, en fin, que saqueaban una gran parte del país de Ónfale, les arrebató su botín y se apoderó de la ciudad que les servía de base para sus pillajes, convirtiendo en esclavos a sus habitantes y arrasándola completamente.[132]
También Heracles se topó con Termero. Este era un ladrón o bandido famoso, que operaba en la región de Caria, cerca de Halicarnaso;[133] su método de ataque era violento y singular, pues golpeaba a los transeúntes con la cabeza, hasta que Heracles lo mató.[134] Litierses, hijo de Midas, acogía a los extranjeros que atravesaban sus dominios y los invitaba a segar con él. Si se negaban Litierses los obligaba a trabajar a la fuerza y después les cortaba la cabeza. Heracles lo mató, acabando con el sufrimiento de los vecinos.[135]
Más tarde Heracles llegó a la isla de Dólique, al ver el cuerpo de Ícaro que yacía en la costa, lo enterró y llamó Icaria a la isla en lugar de Dólique; por ello Dédalo talló en Pisa una estatua de Heracles. Por la noche Heracles, que lo ignoraba, creyéndola viva, la golpeó con una piedra.[128] Finalmente Ónfale reconoció el coraje de Heracles y, cuando supo quién era y quiénes eran sus padres, quedó admirada por su valor y, después de liberarlo, se unió a él y dio a luz a Lamo.[136] Se dice que durante el tiempo que estuvo al servicio de Ónfale tuvieron lugar el viaje a la Cólquide y la caza del jabalí de Calidón, y también que Teseo, regresando de Trecén, libró el istmo de malhechores.[128]
Otras hazañas y conquistas del ciclo heracleo
[editar]Otras aventuras, hazañas y conquistas que se sitúan después de la segunda penintencia y antes de las últimas batallas de Heracles. Al menos así es indicado en el corpus de la Biblioteca mitológica. Liberado por fin de sus aflicciones, Heracles parte en busca de gloria y especialmente venganza contra aquellos que lo injuriaron.
Participación en la Gigantomaquia
[editar]Heracles también tuvo una importante participación durante la Gigantomaquia, guerra que enfrentó a los dioses olímpicos contra la raza de los gigantes. La fuente más antigua, el Catálogo de mujeres, tan solo dice que Heracles, tras haber regresado de Troya a causa de los caballos de Laomedonte, dio muerte en Flegra a unos soberbios gigantes.[137] Píndaro dice que Heracles fue el gran conquistador contra los gigantes.[138] Debido a que Heracles dio muerte a muchos de los gigantes Zeus, agradecido por sus servicios, decidió entonces incluirlo entre los dioses olímpicos.[139]
Apolodoro, no obstante, nos da el relato más extenso en cuanto a la participación de Heracles. Se dice que Gea, irritada a causa de la derrota de los titanes, engendró a los gigantes. A los dioses se les había vaticinado que no podrían aniquilar a ningún gigante a menos que un mortal combatiera a su lado. Zeus, por medio de Atenea, llamó a Heracles en su ayuda. Éste primero disparó su arco contra Alcioneo, quien al caer en tierra se reanimó. Por consejo de Atenea, Heracles lo arrastró fuera de Palene y de este modo acabó con él. En la batalla Porfirión atacó a Heracles y a Hera pero el gigante fue fulminado por Zeus y asaeteado por Heracles. También Apolo flechó a Efialtes en el ojo izquierdo y Heracles en el derecho. A los demás gigantes, que huían tras su derrota, los destruyó Zeus alcanzándolos con sus rayos. Heracles remató con sus flechas a todos los moribundos.[140]
Otras versiones cuentan diferentes detalles. Una de ellas dice que los gigantes atacaron a Afrodita pero ella pidió ayuda a Heracles y lo escondió en una cueva, y luego, admitiendo a los gigantes uno por uno, los entregó a Heracles para que los asesinara a traición.[141] Heracles también dio muerte al gigante León y tras la batalla usó su piel para cubrirse, que otros confundían con la piel del león de Nemea.[142] En una cerámica aparece ilustrado Heracles luchando contra el gigante Páncrates.[143]
Expedición con los argonautas
[editar]Heracles desempeña un papel importante pero breve en la expedición de los argonautas: es uno de los héroes iniciales, aporta fuerza y prestigio al grupo, pero abandona la expedición muy pronto, lo que permite que el liderazgo recaiga plenamente en Jasón. Heracles figura en todas las listas canónicas de los argonautas y su inclusión subraya el carácter heroico extremo de la empresa.[144] Desde el inicio, Heracles aparece como demasiado poderoso para una expedición que necesita cooperación más que fuerza bruta. Apolonio de Rodas, a este respecto, dice que Heracles, debido a su extraordinaria fuerza rompe sin querer un remo gigantesco hecho para él solo, símbolo de su desmesura heroica. Heracles representa el modelo arcaico de héroe solitario, incompatible con la epopeya colectiva que encarna Jasón.[145]
Una vez que se hubieron reunido los jefes de la expedición, los argonautas, al menos en una versión, eligieron como su general a Heracles, a quien otorgaron la preeminencia en consideración a su valor.[146] Cuando los argonautas fueron bien recibidos en la isla de Lemnos, establecieron lazos amorosos con las lemnias y permanecieron en la isla durante un largo tiempo, hasta que Heracles, que no había desembarcado, les instó a reembarcar y continuar el viaje.[147] Apolonio introduce una justificación teológica para explicar la ausencia posterior de Heracles en la nave Argo: no estaba destinado a llegar a la Cólquida, destino de los argonautas y Glauco se lo hace saber de manera personal. Los dioses habían decretado que el destino de Heracles era llevar a cabo sus doce trabajos.[148] Así pues, Diodoro Sículo dice que Heracles se separa voluntariamente de los navegantes para cumplir otros trabajos.[146]
El episodio central de la participación de Heracles se centra en la desaparición de Hilas, el joven compañero de Heracles. A este respecto Apolodoro dice que los argonautas, tras el paso por los dolíones y dar muerte a Cícico, llegaron a Misia. Allí dejaron a Heracles y Polifemo. Pues Hilas, favorito de Heracles, enviado a buscar agua, fue raptado por las ninfas a causa de su belleza. Polifemo, al oírlo gritar, pensando que unos ladrones lo llevaban, fue en pos de él con la espada desenvainada. Encontrando a Heracles se lo dijo; y mientras ambos buscaban a Hilas la Argo zarpó, pues no podía demorarse más tiempo esperando. Heracles, entonces, decidió volver a Argos. Herodoro dice que Heracles no se embarcó entonces sino que fue esclavo de Ónfale; pero según Ferécides fue abandonado en Áfetas, Tesalia, porque la propia nave Argo dijo que no podía soportar su peso. En cambio Demarato[149] refiere que navegó hasta la Cólquide, y Dionisio[150] que fue jefe de los argonautas.[151] Apolonio de Rodas dice que Heracles regresó para cumplir las pruebas impuestas por Euristeo,[152] pero Teócrito refiere que después de haber sido abandonado en Misia se dirigió a pie a la Cólquide.[153]
Heracles instaura los Juegos Olímpicos
[editar]Los mitos consideran que Heracles instituyó los Juegos Olímpicos. Píndaro presenta a Heracles, el hijo de Zeus, como fundador heroico de los Juegos tras delimitar el recinto sagrado. Estableció la Fiesta Quinquenal con la Primera Olimpíada y esto sucedió en Pisa, donde antes gobernaba Enómao. Heracles fundó el témenos de Zeus en Olimpia, estableció el certamen atlético y fijó el culto panhelénico.[154]
Otros dicen que esto sucedió para celebrar su victoria sobre Augías, el que fuera rey de Élide. Para una fiesta tan importante Heracles escogió el lugar más hermoso, la llanura que se extiende a lo largo del río Alfeo, donde dedicó estos Juegos a Zeus Patrio. Y decidió que el premio de esta competición sería sólo una corona, porque él mismo había actuado como benefactor del género humano sin recibir ningún salario. Él mismo fue el vencedor en todas las pruebas, sin oposición, puesto que nadie se atrevió a medirse con él debido a su extraordinario valor, pese a que había pruebas de muy diferente naturaleza. Por esta razón ha parecido natural que, entre todos los juegos, estos sean los más honrados, dado que fueron instituidos por un hombre valeroso.[155][156]
Otros más dicen que no fue realmente Heracles, el hijo de Zeus, quien instauró los Juegos Olímpicos, sino otro Heracles, uno de los Dáctilos. Los historiadores eleos dicen que Crono fue el primer rey del cielo, y que en su honor fue construido un templo en Olimpia por los hombres de entonces que eran llamados la raza de oro. Y cuando nació Zeus, Rea encargó la custodia de su hijo a los Dáctilos del Ida, llamados también Curetes; ellos vinieron del Ida de Creta. Heracles, que era el mayor de los cinco, propuso a sus hermanos, como un juego, competir en una carrera, y al vencedor lo coronó con un ramo de olivo silvestre, del que tenían tanto que dormían sobre las hojas todavía frescas. Dicen que el olivo silvestre fue traído a los griegos por Heracles desde el país de los Hiperbóreos.[157]
Tras construir el estadio olímpico, Heracles quiso conocer sus dimensiones. Fue contando sus pasos a lo largo de la travesía y llegó al otro extremo del estadio en doscientos. A esto le llamó «distancia estadio» (en griego: στάδιον), que más tarde se convertiría en una famosa unidad de longitud. El sabio Pitágoras dedujo que la longitud del paso de Heracles, y en consecuencia su estatura, tienen que haber estado, en relación con el paso y la estatura de otros hombres, en la misma proporción que la longitud del estadio de Olimpia con la de los otros estadios. Este cálculo le daba cuatro codos y un pie de altura.[158]
Conquista de Troya; Telamón, Áyax
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Después de la servidumbre, y curado de su enfermedad en tierras de Ónfale, Heracles se dirigió a Troya con dieciocho naves de cincuenta remos, habiendo reunido un ejército de nobles dispuestos a hacer la guerra y vengarse del ultraje de Laomedonte. Al arribar a Ilión encomendó a Oícles la custodia de las naves, y con los otros nobles marchó contra la ciudad. Entonces Laomedonte llegó con una muchedumbre hasta las naves y mató a Oícles en combate, pero los compañeros de Heracles lo repelieron y fue sitiado. Establecido el cerco, Telamón, abriendo brecha en la muralla, entró primero, y a continuación Heracles. Este vio que Telamón lo había precedido, desnudó la espada para atacarlo, pues no quería que nadie fuera considerado superior a él. Telamón, al darse cuenta de ello, reunió unas piedras cercanas y cuando Heracles le preguntó qué hacía contestó que estaba erigiendo un altar a Heracles Calínico («vencedor glorioso»). Este lo aprobó, y una vez tomada la ciudad, después de matar a Laomedonte y a sus hijos excepto a Podarces, entregó a Telamón como premio la hija de Laomedonte, Hesíone, y a ella le permitió llevarse uno cualquiera de los cautivos. Como eligiese a su hermano Podarces, Heracles dijo que antes debía hacerse esclavo y luego ser rescatado por ella. Así se puso en venta y Hesíone, quitándose el velo de la cabeza, lo entregó como rescate. Desde entonces Podarces fue llamado Príamo (de πριάμαι «comprar» o «rescatar»).[159]
En las Grandes Eeas se dice que Heracles, recibiendo la hospitalidad de Telamón y subiéndose la piel del león suplicó que a su amigo le fuese concedido un varón y después de los ruegos apareció un águila enviada por Zeus; por ello a Áyax («águila»), hijo de Telamón, fue así llamado.[160]
Heracles en la isla de Cos
[editar]Tras su partida de Troya, Hera provocó una fuerte tempestad, por lo que Zeus, indignado, la colgó del Olimpo.[161] En la Ilíada Zeus le recuerda a su esposa Hera tal tormento: esta se encontraba suspendida en el cielo con un yunque en cada pie entre gritos lastimeros. Pues Hera, promoviendo una tempestad con el auxilio de Bóreas, arrojó la embarcación en la que navegaba Heracles a la deriva por el mar y luego alcanzó las costas de la isla de Cos. El propio Zeus protegió a Heracles de los peligros y lo condujo nuevamente a Argos.[162] Pues bien, los coos, creyendo que Heracles conducía una flota pirata, trataron de impedir el desembarco arrojándole piedras. Heracles se abrió paso, tomó la ciudad durante la noche y mató al rey Eurípilo, hijo de Poseidón. En la batalla Heracles fue herido por Calcodonte, hijo de Eurípilo, pero Zeus lo apartó y no sufrió daño alguno. Tras devastar Cos se dirigió a Flegra, llamado por Atenea, y luchó al lado de los dioses contra los gigantes.[161] También se dice que durante su estancia Heracles tuvo unión con Calcíope, hija de Eurípilo, y he aquí que nació Tésalo.[163] Fidipo y Ántifo, hijos de Tésalo, fueron los caudillos del contingente coo durante la guerra de Troya.[164]
Conquista de Élide; los Moliónidas
[editar]Poco después de la estancia en Cos, Heracles, reuniendo un ejército arcadio y aceptando como voluntarios a los mejores de la Hélade, marchó contra Augías. Este, al enterarse de la guerra preparada por Heracles, designó estrategos de los eleos a los siameses Éurito y Ctéato, que aventajaban en fuerza a sus contemporáneos y eran hijos de Molíone y Áctor, o, según se decía, de Poseidón. Áctor era hermano de Augías. Sucedió que durante la expedición Heracles enfermó, por lo cual pactó una tregua con los Moliónidas. Pero más tarde ellos, al saber que estaba enfermo, atacaron el ejército causando gran mortandad. Entonces Heracles se retiró; después, con ocasión de celebrarse los terceros juegos ístmicos, cuando los eleos enviaron a los Moliónidas para participar en los sacrificios, Heracles los mató en una emboscada en Cleonas, y marchando contra Élide se adueñó de la ciudad. Dio muerte asimismo a Augías y a sus hijos, e hizo volver a Fileo y le entregó el reino. También instituyó los Juegos Olímpicos, dedicó un altar a Pélope y edificó otros seis para los doce dioses.[78] Pausanias, en cambio, afirma que Heracles le perdonó la vida a Augías y le restauró en el trono, mientras que Fileo se estableció definitivamente en Duliquio. Según esta versión, a la muerte de Augías sería su hijo Agástenes quien le sucediera.[165]
Hazañas en Pilos, Lacedemonia y Arcadia
[editar]Tras la toma de Élide Heracles marchó contra Pilos y, expugnada la ciudad, mató a Periclímeno, el más valiente de los hijos de Neleo, que en el combate adoptaba diversas formas. Mató a Neleo y a sus hijos excepto Néstor, pues éste era aún joven y se criaba entre los gerenios; en la batalla también hirió a Hades, que ayudaba a los pilios. Después de conquistar Pilos, luchó contra Lacedemonia, queriendo vengarse de los hijos de Hipocoonte. Irritado con ellos por haber combatido al lado de Neleo, se encolerizó aún más porque mataron al hijo de Licimnio. Este contemplaba el palacio de Hipocoonte cuando un perro moloso salió corriendo y lo acometió; él lo hirió de una pedrada, y los Hipocoóntidas acudieron y lo mataron a palos. Para vengar su muerte Heracles reunió un ejército contra los lacedemonios. Al llegar a Arcadia pidió a Cefeo que se aliara con él, junto con sus veinte hijos. Cefeo, temiendo que los argivos atacaran Tegea si la abandonaba, rehusaba tomar parte en la expedición. Pero Heracles, que había recibido de Atenea un rizo de la Gorgona en una hidria de bronce, se lo entregó a Estérope, hija de Cefeo, diciéndole que se un ejército avanzaba contra la ciudad, levantara tres veces el rizo sobre los muros sin mirar adelante y ocasionaría la fuga de los enemigos. Hecho esto marcharon Cefeo y sus hijos, que perecieron en la batalla junto con Ificles, el hermano de Heracles. Este, después de dar muerte a Hipocoonte y a sus hijos, y de someter la ciudad, hizo regresar a Tindáreo y le entregó el reino.[166]
Auge y Télefo
[editar]A su paso por Tegea Heracles sedujo a Auge sin saber que era hija de Áleo. Ella dio a luz en secreto un niño y lo depositó en el templo de Atenea. Pero al ser afligida la región con una peste, Áleo entró en el templo y tras indagar descubrió la maternidad de su hija. Entonces expuso el niño en el monte Partenio, aunque por la providencia de los dioses se salvó: una cierva recién parida amamantó al niño y unos pastores lo recogieron y lo llamaron Télefo. Áleo entregó a Auge a Nauplio, hijo de Poseidón, para que la vendiera en tierra extraña. Este la entregó a Teutrante, príncipe de Teutrania, que la hizo su esposa.[167] En el periplo de la guerra de Troya se dice que en un principio el ejército aqueo, al desembarcar erróneamente en Misia, entraron en combate contra Télefo, que ostentaba el título de rey del país.[168]
Aventuras itálicas
[editar]Algunos episodios forman parte de las tradiciones de contacto mítico entre Grecia y la península itálica. Una de ellas dice que Heracles viajó a Italia durante sus expediciones, visitando a Evandro, asentado en el Palatino. Antor, hijo de Evandro y acompañante de Heracles según algunas tradiciones, se quedó en Italia, contribuyendo a la fundación de asentamientos.[169] Otros dicen que los propios colonos de Tarento alegaban que la ciudad había sido fundada por Tarante o Taras, hijo de Poseidón, pero que en algunas tradiciones Heracles participó en la fundación o llegó allí durante sus viajes a Italia.[170]
Últimas batallas; muerte y apoteosis de Heracles
[editar]Heracles en Calidón; Deyanira, los tesprotos y Neso
[editar]Cuatro años después de su establecimiento en Feneo y apesadumbrado por la muerte de su hermano Ificles, Heracles abandonó voluntariamente Arcadia y todo el Peloponeso. Muchos dejaron Arcadia con él, que se dirigió a Calidón de Etolia donde se estableció. Al no tener hijos legítimos ni esposa legal, se casó con Deyanira, la hija de Eneo, cuando ya había muerto Meleagro.[171] Algunos creen que Heracles conversó con el alma de Meleagro durante su estancia en el inframundo y al final Heracles se ofreció a casarse con la hermana de Meleagro, Deyanira.[172] En su deseo de complacer a los calidonios, Heracles desvió el curso del río Aqueloo y, al disponer otro lecho para el río, hizo que fuera fértil una vasta franja de tierra.[173] Pero la versión más común dice que para obtener a Deyanira tuvo que luchar contra Aqueloo, que era el otro pretendiente. Aunque el dios fluvial se había metamorfoseado en toro, Heracles le quebró uno de los cuernos. Se casó con Deyanira y Aqueloo recobró el cuerno entregado a cambio el de Amaltea. Según Ferécides se trataba de la cornucopia o ‘cuerno de la abundancia’;[174] que entregó como regalo a los etolios.[175]
Entonces Heracles, junto con los calidonios, emprendió una expedición contra los tesprotos, y tomada la ciudad de Éfira, de la que era rey Filante, se unió con su hija Astíoque, y tuvo un hijo, Tlepólemo[176] o Antíoco. Otros dicen que Filante, rey de los dríopes, había cometido un sacrilegio contra el templo de Delfos y por eso fue castigado.[177] Mientras permanecía con estos ordenó a Tespio que se quedara con siete de sus hijos y enviara otros tres a Tebas y los cuarenta restantes a la isla de Cerdeña para colonizarla.[176] Deyanira le había alumbrado a Heracles varios hijos, entre ellos el mayor, Hilo. Tres años después del matrimonio con Deyanira, en una ocasión en que Heracles estaba comiendo en casa de Eneo, Eurínomo o Éunomo, el hijo de Arquíteles o Arquételes, todavía un muchacho, se encargaba del servicio y, al cometer un error mientras servía, Heracles le dio un puñetazo, y fue tan fuerte el golpe que mató involuntariamente al muchacho.[178] Eneo y Éunomo eran parientes, pero el padre del muchacho, comprendiendo que había sido un acto involuntario, se lo perdonó. Con todo Heracles quiso sufrir el castigo de exilio estipulado por la ley, y determinó acogerse a Ceix, en Traquis.[176]
Llegó con Deyanira al río Eveno, junto al cual se situaba el centauro Neso para cruzar a los viajeros mediante paga, alegando que había recibido tal privilegio de los dioses por su rectitud. Heracles pasó el río por sí solo y, cuando Neso reclamó el estipendio, le encargó que transportara a Deyanira. Neso, mientras la cruzaba, intentó forzarla; al gritar ella, Heracles la oyó e hirió a Neso con una flecha en el corazón una vez que hubo salido del río. Neso, ya moribundo, llamó a Deyanira y le dijo que, si quería un filtro amoroso para retener a Heracles, debía mezclar el semen derramado en tierra con la sangre que fluía de la herida causada por la flecha.[176] Deyanira recogió la mezcla en una vasija y lo guardó a escondidas de Heracles.[179]
Heracles en Traquis; derrota de dríopes, lápitas y ecalios; guerra contra Cicno y Ares
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Mientras atravesaba hambriento la región de los dríopes, Heracles se encontró con Tiodamante que arreaba una yunta de bueyes, y, desatando y degollando uno de ellos, lo devoró. Cuando llegó a Traquis fue hospedado por Ceix, y venció a los dríopes. Partiendo de allí más tarde, se alió con Egimio, rey de los dorios[180] de Hestieótide;[181] pues los lápitas, mandados por Corono, luchaban contra él por los límites de la región. Egimio, sitiado, llamó en su ayuda a Heracles, ofreciéndole a cambio[180] de un tercio de las tierras de Dóride y del trono.[181] Heracles acudió, mató a Corono y a otros, y restituyó a Egimio liberada toda la región.[180]
También dio muerte a Laógoras, rey de los dríopes, junto con sus hijos, durante un banquete que celebraba en el recinto sagrado de Apolo, pues era un impío y aliado de los lápitas. En Ormenio, el rey Amíntor, armado, le prohibió el paso; al intentar impedírselo, Heracles lo mató.[180] Pero otros alegan que mientras atravesaba las tierras de Pelasgiótide, trató con el rey Ormenio, a quien pidió en matrimonio a su hija Astidamía. Al no atender el rey su petición por tener ya a Deyanira como esposa legítima, Heracles marchó contra él, tomó la ciudad e hizo prisionera a Astidamía.[182] De nuevo en Traquis reunió un ejército contra Ecalia, para vengarse de Éurito. Aliado con los arcadios, los melieos de Traquis y los locrios epicnemidios, mató a Éurito y a sus tres hijos y tomó la ciudad. Tras sepultar a los muertos de su bando, Hípaso, hijo de Ceix, y dos hijos de Licimnio, saqueó la ciudad y se llevó a Íole cautiva.[180]
Cicno era un malhechor, hijo de Ares y yerno de Ceix, que desafió a Heracles a un combate singular. Habitaba en Itono de Ftiótide, desafiaba a los transeúntes y cuando vencía, les cortaba la cabeza y con ellas adornaba el santuario de Ares.[183] En El escudo de Heracles se nos dice que Heracles y Yolao estaban viajando en su camino hacia Traquis cuando fueron confrontados por Cicno y Ares, ambos en un mismo carro. Para oponerse a aquellos Heracles montó en otro carro auxiliado por Atenea. La diosa se enfrentó a Ares y Heracles mató a Cicno y además hirió a Ares en el muslo. Pero entonces Fobos y Deimos, hijos de Ares, se llevaron a su padre al Olimpo para que se recuperara de sus heridas.[184] Se dice que el propio Zeus tuvo que intervenir arrojando un rayo entre Heracles y Ares y así cesó el combate.[183]
Muerte y pira en el Eta; apoteosis de Heracles; cultos divinos
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Después de hacer prisionera a Íole, Heracles partió de Eubea en dirección al promontorio llamado Ceneo[185] y allí erigió un altar a Zeus Ceneo. Con el fin de celebrar sacrificios envió al mensajero Licas a Traquis[180] en busca de la túnica y el manto que solía usar en los sacrificios su mujer Deyanira. Pero esta, advertida por Licas del amor de Heracles por Íole y con el propósito de ser querida ella misma más que la otra, untó la túnica con el filtro dado por el centauro, desconociendo que sería letal para Heracles.[186] Vestido con ella, Heracles se disponía a ofrecer el sacrificio, cuando, por calentarse la túnica, el veneno de la Hidra empezó a descomponer la piel. Heracles, cegado por el dolor, cogió a Licas de los pies, lo despeñó, y al intentar arrancarse la túnica, fuertemente adherida a su cuerpo, se desollaba, causándole un sufrimiento terrible.[180] Heracles al punto comenzó a quemarse vivo. Habiéndose arrojado a un río para apagar el fuego salía una llama mayor.[187] Ese lugar pasó a denominarse desde entonces Termópilas, «paso caliente», y desde entonces se dice que desprende vapores asfixiantes.[188] Heracles, afligido por tal desgracia, fue llevado a Traquis en una nave.[180] Deyanira, conmovida por la magnitud del infortunio de Heracles, y consciente de su error, puso fin a su vida colgándose con un lazo.[189]
Heracles, después de ordenar a su hijo Hilo que desposara a Íole al llegar a la edad adulta, se dirigió al monte Eta, en Traquis, y allí formó una pira con la intención de morir. Se acercó a la pira y se puso a pedir a cada uno de los que se aproximaban que encendiera la hoguera. Al no atreverse nadie a obedecerle, solo Filoctetes se dejó convencer; y así, tras recibir como regalo el arco y las flechas de Heracles en correspondencia a su ayuda, prendió el fuego. Según otras versiones fue Yolao[190] o Peante quien lo prendió.[180] Se dice que la pira se consumió completamente y mientras tanto los rayos también cayeron del cielo por todas partes, una nube se situó debajo de Heracles y este se elevó al cielo.[191] A continuación los compañeros de Yolao fueron a recoger los huesos, pero, al no encontrar ni uno solo, pensaron que Heracles, de acuerdo con los oráculos, había dejado el mundo de los hombres para estar en compañía de los dioses.[192] Por esta razón Yolao y sus aliados le dedicaron a Heracles sacrificios funerarios como a un héroe, le construyeron un túmulo y luego regresaron a Traquis.[193]
Después de su apoteosis, Zeus persuadió a Hera para que adoptase a Heracles como hijo y le diese un afecto maternal durante todo el resto de los tiempos. Esta adopción se realizó, dicen, del modo siguiente: Hera se subió al lecho y, tras atraer junto a su cuerpo a Heracles, dejó que se deslizara al suelo a través de sus vestidos, imitando un verdadero nacimiento. Esto precisamente es lo que hacen los bárbaros hasta nuestros días cuando quieren adoptar un hijo. Después de la adopción, Hera unió a Heracles en matrimonio a Hebe.[194] De Heracles y Hebe nacieron Alexíares y Aniceto.[180] En un principio Hera le odió como ningún otro de los dioses pero ahora ya le tiene amistad y le honra más que a los demás inmortales, sólo por detrás del propio Zeus.[195] Dicen asimismo que Heracles fue inscrito por Zeus en la lista de los doce dioses, pero que él no aceptó este honor, puesto que era imposible esta inscripción sin la exclusión previa de uno de los doce dioses, por lo que le parecía fuera de lugar aceptar un honor que comportaba el deshonor de otro dios.[196]
Heracles ya no tenía parecido alguno con Alcmena, sino que, como una serpiente que ha mudado su piel, aparecía con toda la majestad de su padre divino. Una nube lo ocultó a la vista de sus compañeros, mientras, entre truenos, Zeus lo transportaba en su carro de cuatro caballos al cielo, donde Atenea lo tomó de la mano y lo presentó solemnemente a los otros dioses.[197] Desde entonces Heracles se convirtió en el portero del cielo y nunca se cansa de permanecer en las puertas del Olimpo, hacia el anochecer, esperando a que Artemisa vuelva de la cacería y así le pueda llevar sus piezas de caza.[198]


Cuando Yolao y sus compañeros regresaron de Traquis, Menecio, hijo de Áctor, que era amigo de Heracles, le sacrificó un jabalí, un toro y un carnero como a un héroe e instituyó que cada año en Opunte se ofrecieran sacrificios a Heracles y se le honrara como a un héroe. Algo semejante hicieron también los tebanos, pero los atenienses fueron los primeros de todos en homar a Heracles con los sacrificios que se tributan a un dios, y, ofreciendo a los demás hombres el ejemplo de su piedad hacia este dios, indujeron primero a todos los griegos, y a continuación a todos los hombres de la tierra habitada, a honrar a Heracles como a un dios.[193] Uno de los hijos de Heracles, Festo instó a que los siciones le ofrecieran adoración como dios. Los habitantes de Sición entonces, luego de sacrificar un cordero y quemar sus muslos en el altar de Heracles como dios, dedican parte de su carne a Heracles como héroe.[199] En el Eta le adoran con el nombre de Cornopión porque ‘ahuyentó a las langostas’ que estaban a punto de posarse en la ciudad; pero los jonios de Eritrea le adoran como Heracles Ipóctono, porque ‘destruyó los ipes’, que eran gusanos que roían las cepas en casi todas las otras regiones.[200]
De acuerdo con Clemente de Alejandría: «entre el reinado de Heracles en Argos y la deificación del propio Heracles y de Asclepio hay comprendidos treinta y seis años, según Apolodoro el cronista, y de ese momento a la deificación de Cástor y Pólux treinta y tres años, y en algún momento de este tiempo sucedió la captura de Troya».[201] Dado que Heracles gobernó Tirinto en Argos al mismo tiempo que Euristeo gobernó Micenas, y puesto que en esa época Lino era el profesor de Heracles, puede concluirse que estableciendo la fecha en que Lino enseñaba a Heracles en el 1264 a. C. La muerte y deificación de Heracles ocurrió aproximadamente en 1226 a. C. Los antiguos griegos celebraban el 12 de octubre la fiesta de la Herakleia en conmemoración de la muerte de Heracles.[202]
Compañeros de aventuras
[editar]Hilas
[editar]Mientras caminaba por tierras salvajes (período de tiempo comprendido entre el asesinato de su mujer, de sus hijos y de sus sobrinos), Heracles fue atacado por los dríopes. Mató a su rey, Tiodamante, y los demás se rindieron y le ofrecieron al príncipe Hilas. El héroe tomó al joven como escudero.
Años después, Heracles e Hilas se unieron a la tripulación del Argo. Como argonautas solo participaron en parte del viaje, ya que por orden de Hera, Hilas fue secuestrado en Misia por las ninfas de la fuente Pegea. El argonauta Polifemo oyó el grito que el muchacho dio al ser capturado y avisó a Heracles. Juntos lo buscaron durante mucho tiempo, y el barco partió sin ellos. Nunca se supo nada más de Hilas, ya que se había enamorado de las ninfas y se había quedado a vivir con ellas.
Yolao
[editar]Yolao fue sobrino de Heracles (hijo de Ificles), su amigo íntimo y, según algunos autores, también su erómeno.[203] Fue su compañero más fiel: lo acompañó en todos los trabajos, aunque solo intervino activamente en el segundo (y en algunas versiones, en el décimo), y navegó con él en la Argo. Tras la locura de Heracles, que lo llevó a matar a sus hijos, este entregó a Yolao a su esposa Mégara (según otras versiones, también muerta), con quien tuvo una hija, Leipefilena. Yolao venció en la carrera de caballos de la primera edición de los Juegos Olímpicos, instituidos por su tío.
Entre sus gestas propias destaca su participación en la cacería del jabalí de Calidón. Al frente de los tespíadas —los hijos de Heracles y las hijas de Tespio— colonizó Cerdeña y Sicilia, donde tras su muerte recibió culto heroico. Regresó a Grecia poco antes del final de Heracles. Fue él quien prendió la pira en la que Heracles murió abrasado. Este le dejó en herencia el arco con el que tantas gestas había realizado. Hay algunas versiones que afirman que el arco se quemó junto al héroe, y otras en las que Filoctetes es el que prende la pira y a él le es asignado el arco, con el que consigue grandes victorias en la guerra de Troya.
Según Pausanias murió en Cerdeña; Píndaro y otras fuentes dicen que fue enterrado junto a su abuelo Anfitrión, donde también se le rindió culto. Tal era su apego por los hijos de Heracles, que cuando Euristeo los acosaba, ya después de la muerte de Yolao, este conisguió de Hebe permiso para recuperar por una hora su juventud y volver de nuevo a la tierra para ayudarlos. Así mató a Euristeo.

Amoríos y descendencia de Heracles
[editar]Heráclidas es el término utilizado para referirse a todos los descendientes de Heracles, aunque también se utiliza, incluso más popularmente, para los descendientes de su hijo Hilo. Los Heráclidas tienen su punto álgido durante el episodio del Retorno de los heráclidas.
Esposas y descendencia
[editar]| Esposa | Descendencia |
|---|---|
| Mégara | La primera esposa de Heracles fue la tebana Mégara, la hija de Creonte. Ésta le dio tres hijos llamados Terímaco, Deicoonte y Creontíades.[204] Otros dicen que sólo eran dos, Terímaco y Ofites.[205] |
| Ónfale | Con la reina Ónfale, segunda esposa de Heracles, engendró a Agelao[204] o Lamo.[136] De éste desciende la estirpe de Creso.[204] Pausanias dice que Tirseno fue hijo de una mujer lidia, probablemente refiriéndose a Ónfale.[206] Tirreno o Tirseno marchó a Italia, fue el héroe epónimo de los tirrenos o de los etruscos. Se le atribuye la invención de las astas de los vélites.[207] |
| Deyanira | Por Deyanira, su tercera esposa, Heracles fue padre de Hilo, Ctesipo, Gleno y Onites.[204] Al menos otra versión dice que de esta unión también nació una hija, Macaria.[208] |
| Hebe | La cuarta y última esposa de Heracles. Este, una vez inmortalizado y ascendido al Olimpo, fue reconciliado con Hera. La propia diosa lo casó personalmente con su hija Hebe, y esta a su tiempo alumbró a Alexíares y Aniceto.[209] |
Otras amantes y descendencia
[editar]| Consorte | Amoríos y descendencia de Heracles |
|---|---|
| Astidamía | La hija del rey de Ormenia, Amíntor u Ormeno, tuvo de Heracles a Ctesipo. El rey no quiso casar a su hija con Heracles porque ya estaba casado con Deyanira. En consecuencia Heracles tomó Ormenio y se llevó a Astidamía.[210][204] |
| Astíoque | Al frente de éstos iba Tlepólemo, insigne por su lanza, a quien dio a luz Astioquía por obra del pujante Heracles; Astíoque era una hija de Filante, el rey de Éfira.[211] |
| Auge | A su paso por Tegea, Heracles sedujo a Auge sin saber que era hija de Áleo. Ella dio a luz en secreto un niño y lo ocultó a la criatura en el recinto sagrado de Atenea. Dicen que una cierva recién parida lo amamantó y unos pastores lo llamaron Télefo.[212] |
| Autónoe | Una hija de Pireo que fue madre de un tal Palemón.[204] Otros la refieren como Ifínoe, una hija de Anteo.[213] |
| Baletía | Según Estéfano de Bizancio Baletía o Baletea era una hija de Baleto que le dio a Heracles a Breto.[214] |
| Barge | De nuevo, según Estéfano de Bizancio, Barge fue la madre, por Heracles, de Bargaso, el epónimo de Bárgasa.[215] |
| Bolbe | En torno a Apolonia, en la Calcídica, corren dos ríos, el Amites y el Olintíaco. Desembocan ambos en el lago Bolbe. Junto al Olintíaco hay un monumento a Olinto, el hijo de Heracles y Bolbe.[216] |
| Calcíope | La hija de Eurípilo de Cos le dio a Heracles un hijo, Tétalo.[217] Calcíope era hermana, por tanto, de Fídipo y Ántifo, los caudillos del contingente coo durante la guerra de Troya.[218] |
| Cania | Una ninfa madre de Gelón por Heracles.[219] Acaso el mismo que Gelono, epónimo de los gelonos.[220] |
| Celtine | Se dice que Heracles, errando por el mundo con el ganado de Gerión, llegó a territorio celta y allí Celtine le ocultó el ganado. A cambio de devolverle las reses Heracles accedió en acostarse con ella y he ahí que nació Celto, epónimo del pueblo celta.[221] |
| Dragona escitia | Con una mujer cuyo cuerpo era mitad serpiente, Heracles, a petición de la dragona, se acostó con ella. La dragona alumbró a Agatirso, Gelono y Escites, héroes epónimos de los agatirsos, gelonos y escitas, respectivamente.[220] |
| Epicasta | Téstalo nació de la unión entre Heracles y Epicasta, la hija de Augías.[204] |
| Fíalo | Se dice que cuando Heracles pasaba por Arcadia visitó el monte Ostracina, en donde sedujo a la hija de Alcimedonte, Fíalo o Filo. Ésta, junto a su hijo recién nacido, Ecmágoras, fue abandonada hasta que Heracles los rescató.[222] |
| Jenódoce | Heracles también tuvo unión con una hija de Sileo,[223] que en otra fuente es llamada Jenódoce y también es muerta (y no amada) por el propio Heracles.[224] No se reconoce hijo concebido de esta unión. |
| Lavinia | Según cuentan algunos historiadores, entre los que está Polibio de Megalopolis, el nombre de Palatino viene de Palante o Palas, un muchacho que murió allí; dicen que era hijo de Hércules y Lavinia, la hija de Evandro.[225] |
| Málide o Malis | Por una esclava de la reina Ónfale, llamada Málide, Heracles engendró a Acelo.[226] |
| Meda | El hijo de Heracles y Meda, hija de Filante de Éfira, fue Antíoco.[227] Éste dio su nombre a la tribu griega de los antíocos.[228] |
| Mélite (1) | Según un escolio sobre Aristófanes, Mélite era una amante de Heracles que fue iniciada en los misterios menores durante su estancia en el Ática. En el demo de Mélite había un templo de Heracles protector del mal (Alexikakos).[229] |
| Mélite (2) | Otra amante de Heracles también se llamaba Mélite. Con esta náyade, hija del río Egeo que discurre por Esqueria, Heracles engendró a Hilo.[230] |
| Mirto | Esta hija de Menecio de Opunte y hermana de Patroclo tuvo una hija llamada Euclea.[231] |
| Palanto | La mitología romana nos dice que Hércules y Palanto, del pueblo de los hiperbóreos, fueron los padres del epónimo del Lacio, Latino.[232] |
| Parténope | Con Parténope, la hija del rey Estínfalo de Arcadia, Heracles engendró a Everes.[204] |
| Psófide o Psofis | La hija del tirano siciliano Érice, llamada Psófide, fue embarazada por Heracles. Equefrón y Prómaco, que nacieron de esta unión, fueron cuidados por Licortas, amigo de Heracles.[233] |
| Pirene | Según una versión tardía Pirene, hija del rey Bebricio, alumbró una serpiente tras yacer con Hércules. Pirene huyó asustada y murió pero Hércules le hizo una tumba rocosa hasta formar los montes Pirineos.[234] |
| Rea | Virgilio nos dice que con la sacerdotisa Rea Hércules fue padre de Aventino, enemigo de Eneas.[235] |
| Tebe | Hija del pelasgo Adramito, epónimo Adramitio o bien del río Gránico. Dijo que se casaría con quien pudiera vencerla en una carrera, pero Heracles fue más rápido que ella. No tuvieron hijos, aunque Tebe dio su nombre a la Tebas hipoplaciana.[236] |
| Las Tespíades | Heracles se acostó con todas las hijas del rey Tespio y con cada una tuvo un hijo varón. Unos dicen que con la mayor, Procris, Heracles tuvo dos hijos; o bien dos de las muchachas tuvieron cada una gemelos; o bien que una de las Tespíades se negó a unirse a él.[237][238][239][204] |
| Tinge | Se dice que con la esposa de Anteo, Tinge, Heracles tuvo a Sófax.[240] |
| Tiro | Le pidió a su amante Heracles que le consiguiera un vestido púrpura (púrpura de Tiro).[241] |
| Yole | Deseando casarse Heracles se enteró de que Éurito daba a su hija Yole en matrimonio, Heracles la requirió pero Éurito se la denegó.[242] Después Heracles saqueó Ecalia y se llevó a Yole cautiva. Tras su muerte le pidió a su hijo Hilo que se desposase con Yole.[243] |
Hijos de Heracles y de madre innominada
[editar]Las fuentes todavía nos presentan otros hijos de Heracles concebidos con mujeres innominadas, en muchos casos héroes epónimos, personajes de leyendas locales y tardías y variantes genealógicas poco usuales.
- Agileo: Mencionado por Estacio en la Tebaida como uno de los participantes en la guerra tebana.[244]
- Alceo o Cleodeo: Con una esclava de un tal Yárdano Heracles fue padre de Alceo,[245] llamado Cleodeo en otra fuente.[246] Probablemente se trate de una deformación mítica basada en Cleodeo, nieto y no hijo de Heracles.
- Amátoo: De este hijo de Heracles se creía que derivaba el nombre de la ciudad de Amato, en Chipre. Sin embargo, según algunas tradiciones, su nombre procedía de Amatusa, la madre de Cíniras.[247]
- Arquelao: Llamado hijo de Hércules solo en Higino.[248] Arquelao, hijo de Témeno, expulsado por sus hermanos, llegó desterrado a Macedonia ante el rey Ciseo. Éste, al ser atacado por los pueblos vecinos, prometió a Arquelao darle el reino y a su hija en matrimonio, si lo defendía de su enemigo, porque Arquelao era del linaje de Hércules; en efecto, Témeno era descendiente de Hércules.[249]
- Azón: Se le atribuía la fundación o nominación de la ciudad palestina de Gaza.[250]
- Cirno: Solo mencionado en una de las glosas de Servio en una mera mención genealógica.[251]
- Cromis: Mencionado por Estacio y caracterizado por su fuerza hercúlea en los juegos fúnebres.[252]
- Dexámeno: Quien fue el padre de Ámbrax o Ámbrace, rey de Ambracia.[253]
- Diodoro: Flavio Josefo relata, basándose en Cleodemo,[254] que Afro (epónimo de África), hijo de Madián y nieto de Abraham, tuvo una hija que engendró a un tal Diodoro («regalo divino») con Heracles.[255]
- Eveno: Se lanzó al río Licormas, que desde entonces fue conocido como Crisórroas.[256]
- Festo o Rópalo: Algunos dicen que Festo es hijo de Heracles y Rópalo hijo de Festo.[257] Otros que Rópalo es hijo de Heracles y Festo hijo de Rópalo.[258] Cuando Festo llegó a Sición encontró que los locales rendían culto a Heracles como héroe, pero él quiso que se le ofrecieran sacrificios como a dios, y desde entonces en Sición se celebraban rituales específicos para Heracles con carácter divino.[199]
- Gálates: Con una mujer celta Heracles engendró a Gálates, ancestro de los galos.[259]
- Hispalo: Hispalo, hijo de Hércules, engendró a Hispán; de él tomó nombre Hispania[260]
- Leucipo o Leucites: Leucipo solo es mencionado por Higino, nada más se sabe de él.[248] La grafía Leucites se ha conservado corrupta y tan solo es mencionada por Higino, sin más información.[248] Probablemente Leucites se trate de una corrupción por Leucipo.
- Lido: Llamado hijo de Heracles solo por Higino.[248] La versión más común dice que Lido es el epónimo de los lidios de Asia Menor, y pasaba por ser hijo de Atis.[261]
- Sardo: Sardo es hijo de Maceris (Melkart), el nombre con el que los libios y egipcios denominaban a Heracles. Estando a la cabeza de una expedición de libios, desembarcó en una isla llamada Yenusa y que más tarde fue llamada Cerdeña. Solino dice directamente que Sardo fue engendrado por Hércules.[35]
Hijas de Heracles
[editar]- Euclea: Hija de Heracles y Mirto, la hermana de Patroclo. Murió virgen y recibe honores entre los beocios y los locrios. A ella están encomendados los novios antes de casarse y también es una advocación local de Artemisa.[262]
- Macaria: Hija de Heracles y Deyanira, es un personaje que pertenece a una tragedia de Eurípides. Se sacrificó voluntariamente para salvar a los atenienses durante la guerra contra los hijos de Euristeo.[263]
- Manto: Dio su nombre a la ciudad itálica de Mantua; no se conoce el nombre de su madre.[264]
- Pandaia: Heracles la concibió en la India (no se conoce a la consorte) y Pandaia gobernó sobre los pandas, quienes eran una tribu matriarcal.[265]
Amantes masculinos
[editar]Según el Erótico de Plutarco, «de Heracles enumerar todos los amores (masculinos) resulta laborioso debido a su multitud».[203] Clemente nos proporciona la siguiente lista, aunque no ofrece más detalles al respecto: Abdero, Dríope, Yocasto,[266] Filoctetes, Hilas, Polifemo,[267] Hemón, Cono y Euristeo.[268]
- Abdero: Encargado de las yeguas carnívoras del tracio Diomedes, que terminarían matándole. Heracles fundó la ciudad de Abdera en su honor, donde era homenajeado con juegos. Dice Helánico que Heracles y Abdero fueron, en realidad, amantes,[269][268] y Focio también está de acuerdo, añadiendo que Abdero era hermano de Patroclo.[270]
- Admeto: Se dice que Heracles salvó a Alcestis, ya desahuciada, por complacer a Admeto, que amaba a su mujer y era amado por aquél. También se dice que el propio Apolo era amante de Admeto por entonces.[203]
- Adonis: Se dice que fue Afrodita, a causa de Adonis a quien tanto ella como Heracles amaban, enseñó al centauro Neso la trampa con la que atrapar a Heracles.[271]
- Argos: Focio nos dice que la nave Argo tomó su nombre de un hijo de Jasón, Argos, y que por amor a éste se enroló en la expedición hasta Escitia.[272]
- Córito: Un muchacho íbero que también era amado por Heracles; se dice que fue el primero en fabricar un casco y de ahí tomó su nombre.[273]
- Diomo: Un muchacho epónimo de la demo de Diomea en el Ática. Se dice que Heracles se enamoró de Diomo cuando fue recibido como huésped por Colito, el padre de Diomo.[274][275]
- Elácatas: Un erómeno espartano, honrado en un santuario durante las Elacateas (juegos anuales), según Sosibio.[276]
- Estiquio: un muchacho etolio que fue muerto por Heracles cuando este estaba preso por la locura; se dice que fue el único héroe por el que se lamentó Heracles.[277]
- Euristeo: En una fuente tardía se nos dice que Heracles era amante de Euristeo y que realizó los doce trabajos sólo para complacerle.[278][268]
- Filoctetes: Según Marcial, también fue el heredero del arco del héroe y quien encendió su pira. Más tarde fue el maestro de Neoptólemo, hijo de Aquiles. Al menos en dos fuentes se nos dice que Filoctetes y Heracles fueron también amantes.[274][268]
- Frix: Descrito como amante de Heracles, nada más se sabe de él.[274]
- Hilas: Teócrito nos cuenta cómo Heracles, afligido entre sollozos por la pérdida de su amado Hilas, fue a intentar rescatarlo en vano.[279][280][274][268]
- Ífito: Este hijo de Éurito de Ecalia y hermano de Yole fue amante, al menos en una fuente, de Heracles.[273]
- Néstor: Se dice que Heracles, al matar a Neleo y sus hijos, tomó entonces al joven Néstor como su amante, perdonándole la vida. Heracles amaba a Néstor especialmente por su sabiduría.[281]
- Nireo: Se dice de éste que era «el hombre más bello de los llegados al pie de Ilio, más que los demás dánaos, excepto el intachable Pelida».[282] Al menos en una fuente se dice que Nireo también fue amante de Heracles.[283]
- Peritoante: Descrito como amante de Heracles, nada más se sabe de él.[274]
- Quirón: Eratóstenes nos dice que Heracles acudió hasta él movido por el amor, y convivió con él en su caverna dando honra a Pan.[284]
- Sóstrato: Pausanias menciona a este joven natural de Dime, en Acaya. Dice que murió joven y Heracles lo enterró en las afueras de la ciudad, y a su debido tiempo recibió un culto como héroe local.[285]
- Yolao: Natural de Tebas, el sobrino de Heracles le ayudó en diversas ocasiones, participando especialmente como su auriga. Plutarco cuenta que en su época las parejas masculinas bajaban a su tumba en Tebas para prestar juramento de fidelidad a él y entre ellos.[203][286]
Interpretaciones antiguas y modernas
[editar]A través de la cultura grecobudista, el simbolismo heráclida fue transmitido al lejano oriente. Un ejemplo de ello ha llegado hasta la época moderna en las deidades guardianas Niō que se hallan frente a los templos budistas japoneses.
Hércules en el cine y la TV
[editar]Cine
[editar]| Año | Título | Título en español | Director | País | Género |
|---|---|---|---|---|---|
| 1958 | Le fatiche di Ercole | Los Viajes de Hércules | Pietro Francisci | Aventura | |
| 1959 | Ercole e la regina di Lidia | Hércules y la Reina de Lidia | Pietro Francisci | Aventura | |
| 1959 | La vendetta di Ercole | La Venganza de Hércules | Vittorio Cottafavi | Aventura | |
| 1960 | Gli amori di Ercole | Los Amores de Hércules | Carlo Ludovico Bragaglia | Aventura | |
| 1961 | Maciste contro Ercole nella valle dei guai | Maciste contra Hércules en el Valle de la Tribulación | Mario Mattoli | Aventura / Parodia | |
| 1961 | Ercole al centro della terra | Hércules en el Centro de la Tierra | Mario Bava | Aventura | |
| 1962 | Ulisse contro Ercole | Ulises contra Hércules | Mario Caiano | Aventura | |
| 1962 | The Three Stooges Meet Hercules | Los Tres Chiflados conocen a Hércules | Edward Bernds | Comedia | |
| 1963 | Ercole sfida Sansone | Hércules contra Sansón | Pietro Francisci | Aventura | |
| 1963 | Golia e il cavaliere mascherato | Goliat contra el Caballero Enmascarado (a veces traducido como Hércules contra el caballero enmascarado) | Piero Pierotti | Aventura | |
| 1964 | Maciste nell'inferno di Gengis Khan | Maciste contra los Bárbaros (a veces traducido como Hércules contra los Bárbaros) | Domenico Paolella | Aventura | |
| 1964 | Il trionfo di Ercole | El Triunfo de Hércules | Alberto De Martino | Aventura | |
| 1964 | Ercole contro Roma | Hércules Contra Roma | Piero Pierotti | Aventura | |
| 1964 | Ercole contro i figli del sole | Hércules Contra los Hijos del Sol | Osvaldo Civirani | Aventura | |
| 1964 | Ercole contro i tiranni di Babilonia | Hércules y los Tiranos de Babilonia | Domenico Paolella | Aventura | |
| 1964 | Ercole, Sansone, Maciste e Ursus gli invincibili | Combate de Gigantes | Giorgio Capitani | Aventura | |
| 1969 | Hercules in New York | Hércules en Nueva York | Arthur Allan Seidelman | Comedia | |
| 1983 | Hercules | El Desafío de Hércules | Luigi Cozzi | Aventura | |
| 1985 | Le avventure dell'incredibile Ercole | Las Aventuras de Hércules | Luigi Cozzi | Aventura | |
| 1986 | Gerakl u Admeta | Hércules y Admeto | Anatoly Petrov | Animación | |
| 1993 | Hercules Returns | El Regreso de Hércules | David Parker | Comedia | |
| 1997 | Hercules | Hércules | Ron Clements y John Musker | Animación | |
| 1997 | Burbank's Hercules | Hércules | Leonard Lee y Roz Phillips | Animación | |
| 1997 | Hercules and Xena: The Battle for Mount Olympus | Hércules & Xena: La Batalla por el Monte Olimpo | Lynne Naylor | Animación | |
| 1998 | Young Hercules | El Joven Hércules | T.J. Scott | Aventura | |
| 1999 | Hercules: Zero to Hero | Hércules: De Cero a Héroe | Bob Kline | Animación | |
| 2000 | Herkules | Hércules | Ludwig Ickert y Simone Greiss | Animación | |
| 2014 | The Legend Of Hercules | Hércules: El Origen de la Leyenda | Renny Harlin | Aventura | |
| 2014 | Hercules | Hércules | Brett Ratner | Aventura |
Película para televisión
[editar]| Año | Título | Título en español | Director | País | Género |
|---|---|---|---|---|---|
| 1994 | Hercules and the Amazon Women | Hércules y las Amazonas | Bill L. Norton | Aventura | |
| 1994 | Hercules and the Lost Kingdom | Hércules y el Reino Perdido | Harley Cokeliss | Aventura | |
| 1994 | Hercules and the Circle of Fire | Hércules y el Círculo de Fuego | Doug Lefler | Aventura | |
| 1994 | Hercules and the Lost Kingdom | Hércules y el Reino Perdido | Harley Cokeliss | Aventura | |
| 1994 | Hercules in the Underworld | Hércules en el Mundo Subterráneo | Bill L. Norton | Aventura | |
| 1994 | Hercules in the Maze of the Minotaur | Hércules en el Laberinto del Minotauro | Josh Becker | Aventura | |
| 1999 | Hercules and the Arabian Night | Hércules y la Noche de Arabia | Phil Weinstein | Animación | |
| 2005 | Hercules | Hércules | Roger Young | Aventura |
Series
[editar]| Año | Título | Título en español | Creador | País | Género |
|---|---|---|---|---|---|
| 1963-1966 | The Mighty Hercules | Poderoso Hércules | Adventure Cartoon Productions | Animación | |
| 1995-1999 | Hercules: The Legendary Journeys | Hércules: Los Viajes Legendarios | Christian Williams | Aventura | |
| 1998-1999 | Hercules: The Animated Series | Hércules: La Serie Animada | Walt Disney Television | Animación | |
| 1998-1999 | Young Hercules | El Joven Hércules | Robert Tapert | Aventura | |
| 2004 | Fate/stay night | Fate/stay night | Kinoko Nasu | Acción/Sobrenatural | |
| 2016 | Once Upon a Time | Érase una vez | Jonathan Whitesell | Aventura/Drama | |
| 2021 | Shuumatsu no valkyrie | Record of Ragnarok | Takeo Ono | Acción/Seinen |
Referencias astronómicas
[editar]Ancestros
[editar]| 8. Urano | ||||||||||||||||
| 17. Gea | ||||||||||||||||
| 4. Cronos | ||||||||||||||||
| 9. Gea | ||||||||||||||||
| 2. Zeus | ||||||||||||||||
| 18. Gea | ||||||||||||||||
| 10. Urano | ||||||||||||||||
| 5. Rea | ||||||||||||||||
| 11. Gea | ||||||||||||||||
| 1. Heracles | ||||||||||||||||
| 21. Zeus | ||||||||||||||||
| 12. Perseo | ||||||||||||||||
| 22. Dánae | ||||||||||||||||
| 6. Electrión | ||||||||||||||||
| 23. Cefeo | ||||||||||||||||
| 13. Andrómeda | ||||||||||||||||
| 24. Casiopea | ||||||||||||||||
| 3. Alcmena | ||||||||||||||||
| 25. Tántalo | ||||||||||||||||
| 14. Pélope | ||||||||||||||||
| 26. Dione (hija de Atlas) | ||||||||||||||||
| 7. Lisídice | ||||||||||||||||
| 27. Enómao | ||||||||||||||||
| 15. Hipodamía | ||||||||||||||||
| 28. Estérope | ||||||||||||||||
Véase también
[editar]- Los doce trabajos de Heracles
- Columnas de Hércules
- Crátera de la locura de Heracles
- Gigantomaquia
- Heracles, tragedia de Eurípides
- Melqart
- Pegaso
- Categoría:Hércules (ópera)
Referencias
[editar]- ↑ Los especialistas usan ambas grafías:
- El término como Heracles
- Grimal, Pierre (2008). Diccionario de la mitología griega y romana. Barcelona: Editorial Paidós. pp. 241-264. ISBN 9788449322112. Consultado el 7 de marzo de 2012.
- Arthur Cotterhell (2008). Mitos Diccionario de mitología universal. Barcelona: Editorial Ariel. p. 194. ISBN 978-84-344-3489-9. Consultado el 7 de marzo de 2012.
- Jenny March (2008). Diccionario de mitología clásica. España: Editorial Critica. pp. 39, 105, 107. ISBN 978-84-7423-693-4. Consultado el 7 de marzo de 2012.
- Carlos García Gual (2003). Diccionario de mitos. España: Siglo XXI de España Editores. p. 172. ISBN 9788432311277. Consultado el 8 de marzo de 2012.
- William Smith; H.A Guerber; Gregory Zorzos (2009). Heracles. Gregory Zorzos. pp. 5-150. ISBN 9781448674237. Consultado el 7 de marzo de 2012.
- El término como Héracles
- Reyes, Alfonso (1965). Obras Completas de Alfonso Reyes, Volumen 17 (2º edición). México: Fondo de Cultura Económica. p. 92. ISBN 9789681613976. Consultado el 7 de marzo de 2012.
- Reyes, Alfonso (1989). Obras completas: Marginalia, primera, segunda y tercera series. Las burlas veras, primera, segunda y tercera series. México: Fondo de Cultura Económica. pp. 143, 229, 336, 587, 589, 600. ISBN 9789681631017. Consultado el 7 de marzo de 2012.
- Rodríguez Adrados, Francisco (2010). Líricos Griegos - II Elegíacos y Yambógrafos Arcaicos (4.ª edición). Madrid: CSIC. pp. 13-16, 46, 54-55. ISBN 9788498767773. Consultado el 7 de marzo de 2012.
- Seneca; Germán Viveros (2001). [1] Tragedias, Volumen 1]. México: UNAM. pp. XCIII, CVII, XCVII, CII... ISBN 9789683663832. Consultado el 7 de marzo de 2012.
- ↑ En griego antiguo: Ἡρακλῆς, Hēraklḗs; en griego moderno: Ηρακλής, Iraklís; Albaiges, José María: Diccionario de nombres de personas, Barcelona: Universidad de Barcelona, 1993; «Behind the Name», artículo en inglés.
- ↑ En Homero (Ilíada V, 392–404.), Heracles es llamado explícitamente ἥρως (héroe), modelo del mortal excepcional que sufre y combate.
- ↑ Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Heracles»
- ↑ “Semidiós” (ἡμίθεος, hemítheos) es un término tardío, una categoría latina y moderna, no griega. Así lo cita Diodoro Sículo (Biblioteca histórica, IV, 38, 4). Autores griegos y latinos lo describen como hijo de Zeus (Júpiter) y de una mujer mortal (Alcmena), lo que da lugar a la caracterización moderna de semidiós (ἡμίθεος / semideus). Cf. Apolodoro, Biblioteca II, 4, 8; cf. Ovidio, Las metamorfosis IX, 134–272 (semideus).
- ↑ Tras su muerte y apoteosis, Heracles es declarado θεὸς ἀθάνατος (dios inmortal) y admitido en el Olimpo. Hesíodo, Teogonía 950–955.
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia II 10, 1: «Hacían sacrificios a Heracles como a un héroe, pero no quiso Festo hacer ningún rito de este tipo, sino ofrecerle sacrificios como a un dios; y ahora todavía los sicionios matan un cordero y, quemando sus muslos en el altar, comen una parte como si fuera de una víctima consagrada».
- ↑ Píndaro, Nemeas III,22
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 15, 1
- ↑ Ha de saberse que ya desde la poesía épica a Heracles se le considera descendiente de las dos familias más importantes de las genealogías heroicas: los Perseidas (‘hijos de Perseo’) y los Pelópidas (‘hijos de Pélope’). En efecto, Alcmena, la madre de Heracles, era hija de Electrión (un Perseida) y Lisídice (una Pelópide). Así en el Catálogo de mujeres (en papiro de Oxirrinco 2502).
- ↑ Anfitrión era el padre putativo de Heracles. No obstante, como función dramática, a Heracles también se lo describe como hijo de Anfitrión (Heracles de Eurípides, vv. 13-14: «Anfitrión, padre de Heracles e hijo de Alceo»). Esta función enfatiza la condición humana del héroe, sus obligaciones familiares y su crianza en Tebas.
- ↑ Píndaro (Olímpicas , XII, 53) emplea Alcides como epíteto poético para Heracles, especialmente en contextos de hazañas y victorias, como en las competencias atléticas.
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 10, 1. «Los argivos, al enterarse de lo sucedido, aunque antes se llamaba Alceo, le dieron el nombre de Heracles, porque gracias a Hera había obtenido la gloria (κλέος). A los otros niños, pues, los padres les imponen un nombre, pero a este solo le dio nombre el valor».
- ↑ Grimal, Pierre: Diccionario de mitología griega y romana (pág. 239). Barcelona:Paidós, 1981. s. v. «Heracles»; I, Nombre orígenes e infancia.
- ↑ En la Biblioteca mitológica (II 4, 12): «Purificado por Tespio, Heracles marchó a Delfos y preguntó al dios dónde debería vivir. La Pitia entonces lo llamó por primera vez Heracles, pues antes era conocido por Alcides, y le dijo que habitara en Tirinto sirviendo a Euristeo doce años».
- ↑ Clemente de Alejandría: Protréptico II 30, 6-7
- ↑ Como se desprende de los relatos míticos donde estas características aparecen resaltadas. El coraje es manifestado en numerosas empresas, pero en especial durante su descenso al Hades, el orgullo aparece en el episodio de la toma de Troya, cuando Telamón resulta el primero en cruzar la brecha en la muralla y solo se salva de los celos del héroe al pretender erigir un altar en su honor cf. Apolodoro (Biblioteca II, 12, 4). La simplicidad del héroe, una burla al carácter de los espartanos, aparece manifiesta en sus relaciones con Euristeo y también en su glotonería. En cuanto a la virilidad de Heracles basta recordar el episodio de las hijas del rey Tespio (y sus numerosos amantes de ambos sexos). V. Roman, Luke y Monica: Encyclopedia of greek and roman mythology (pp. 208 y ss). Nueva York: Facts on File, 2010. También, Valverde Sánchez, Mariano: Koinòs lógos: homenaje al profesor José García López, volumen 2, pp. 657 y ss.
- ↑ Hidalgo de la Vega, María José; Sayas Abengochea, Juan José; Roldán Hervás, José Manuel: Historia de la Grecia antigua (pág. 88). Salamanca (España): Universidad de Salamanca, 1998.
- ↑ Graves, Robert: Los mitos griegos (I. 95. «El nacimiento de Teseo», nota 2) y Los mitos griegos II. 135. «El asesinato de Ífito», nota 2).
- ↑ Grimal, Pierre: op. cit., s. v. «Teseo» (pág. 505).
- ↑ Grimal, Pierre: ibid.
- ↑ Homero, Ilíada II, 653 y passim. Odisea XI, 601.
- ↑ Hesíodo: Teogonía II. 507-543 y, en especial, la obra llamada El escudo de Heracles, si bien actualmente ya no se considera obra de este poeta.
- ↑ Mencionado por Clemente de Alejandría en Stromata, libro 6, capítulo 2.
- ↑ Ver los fragmentos en KINKEL, G.: Epicorum graecorum fragmenta (1878).
- ↑ «Peisander», artículo (en inglés) acerca de Kinkel en Smith, W. (ed.): Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology. Londres: J. Walton, 1849.
- ↑ Este Painiasis era considerado como un poeta apenas inferior a Homero, con quien ningún griego podía ser comparado (Quintiliano, Inst. ora. X. I. 54), primo, o tal vez tío, del historiador Heródoto y quien en 14 libros narró, en forma épica, las aventuras de Heracles. Pueden leerse los fragmentos supervivientes Epic. poet. fragmenta, edición en griego, 1877.
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 4, 8 - II 7, 8. Apolodoro es, con diferencia, el autor que más mitos de Heracles recoge de forma continua, ordenada y explícita. Su objetivo no es literario ni filosófico, sino compilar tradiciones. Para la mitografía moderna, Apolodoro es la columna vertebral del mito heracleo.
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 8, 1 - 39, 4. Diodoro ofrece el relato más largo y elaborado de Heracles en prosa continua aunque omite algunos episodios.
- ↑ La Descripción de Grecia de Pausanias es una fuente esencial para el estudio de Heracles, no por una narración continua de su vida, sino por la conservación de tradiciones locales, cultos y variantes míticas (por ejemplo, II 10, 1; V 14, 6; o IX 11, 2–3), así como por su testimonio del culto de Heracles como dios en diversas regiones de Grecia.
- ↑ Friso del templo de Apolo en Delfos.
- ↑ Colección en el Museo del Prado.
- ↑ Zorzos, Gregory: «Heracles», pág. 39 y ss. (Sin datos de edición, traducción electrónica).
- ↑ Al respecto véase, entre otros, Heródoto: Historias, II, 43 y 44.
- ↑ a b Pausanias: Descripción de Grecia X 18,1.; Solino X 4, 1
- ↑ Cicerón: De natura deorum III 16, 42
- ↑ Lucio Ampelio: Liber memorialis § 9
- ↑ La sucesión genealógica de dieciséis generaciones se sucece así: Níobe (y Zeus) - Argos - Pirén - Ío (y Zeus) - Épafo - Libia - Belo - Dánao - Hipermestra - Abante - Acrisio - Dánae (y Zeus) - Perseo - Electrión - Alcmena (y Zeus) - Heracles.
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 14, 4
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 9, 1
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 9, 2. Diodoro se refiere a que tanto Alcmena como Anfitrión son nietos de Perseo, hijo de Dánae y Zeus.
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 9, 2-3
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II 4, 8
- ↑ Escolio a Trabajos y días, 770
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 9, 4-5
- ↑ Ovidio: Las metamorfosis, IX, 273 - 323
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia IX 11, 3
- ↑ a b Biblioteca mitológica, II 4, 8
- ↑ Píndaro: Nemeas I, 35
- ↑ Eratóstenes: Catasterismos, 44 (Galaxia)
- ↑ De Astronomica II, 43 (Vía Láctea)
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 9, 6; Tzetzes, Sobre Licofrón § 1328; Pausanias: Descripción de Grecia IX 25, 2
- ↑ Hesíodo: El escudo de Heracles, 1 ss.
- ↑ a b Biblioteca mitológica II 4, 9
- ↑ Diodoro Sículo, Biblioteca histórica IV 31, 7–8
- ↑ Biblioteca mitológica II 4, 10
- ↑ Pausanias, Descripción de Grecia 9.27.6–7; Gregorio Nacianceno, Orat. IV, Contra Julianum I (Migne S. Gr. 35.661)
- ↑ Karl Kerényi: Die Mythologie der Griechen (1951), vol. II (Die Heroen)
- ↑ Walter Burkert: Greek Religion (1985), § sobre héroes civilizadores
- ↑ a b Biblioteca mitológica II 4, 11
- ↑ a b Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 11, 1-2
- ↑ Biblioteca mitológica II 4.12
- ↑ Biblioteca mitológica II 5, 11
- ↑ Hesíodo: Teogonía 315 y 329
- ↑ a b Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 1
- ↑ Teócrito: Idilios xxv.272 y ss; Diodoro Sículo: Biblioteca histórica iv.II; Eurípides: Heracles 359 y ss; Apolodoro: Biblioteca mitologógica II 5, 1
- ↑ a b c d Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 2; Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 11, 5-6
- ↑ a b c d Higino: Fábulas, 30
- ↑ a b Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 3
- ↑ Píndaro: odas olímpicas III 29-30
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca mitológica IV 13, 1
- ↑ Calímaco: Himno III (a Artemisa), vv. 89-109
- ↑ a b c Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 4
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 12, 1-2
- ↑ a b c Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 13, 3
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia V 1, 7; Tzetzes: Sobre Licofrón 41; Higino: Fábulas 14
- ↑ a b Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 5
- ↑ a b Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 2
- ↑ a b c d e Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 6
- ↑ a b Pausanias: Descripción de Grecia, VIII 22, 4
- ↑ a b c d Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 13, 2
- ↑ Que Heracles usó una honda para espantar las aves se puede ver en una ánfora ateniense de figuras negras fechada en torno al 530 a. C.
- ↑ Apolonio de Rodas: Argonáuticas II, 1030-1057
- ↑ a b Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 7
- ↑ Servio, sobre la Eneida de Virgilo VIII, 294; Primer Mitógrafo Vaticano, 47
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 13, 4
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia I 27,9-10
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome 1, 5-6
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica III 1, 3
- ↑ a b c d Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 8
- ↑ a b Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 15, 3-4
- ↑ a b c d e Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 9
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 9
- ↑ Apolonio de Rodas: Argonáuticas II, 968
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca mitológica IV 16, 1-4
- ↑ Escolio a Ilíada XXI, 444
- ↑ a b c d e f g Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 10
- ↑ a b c Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 17, 1-4
- ↑ Servio: Sobre la Eneida de Virgilio VII, 662
- ↑ Propercio: Elegías IV, 9-10; Ovidio: Fastos I, 545 y ss.; Livio: I 1, 7 Virgilio: Eneida VIII, 207-8
- ↑ Dionisio de Halicarnaso: Antigüedades romanas 1.40.2–3
- ↑ Heródoto llama a este ser «mujer-serpiente» (ἄνω γυναικός, κάτω ὄφεος). Los escolios a Apolonio_de_Rodas (IV) y a Licofrón asumen que la mujer-serpiente con la que se une Heracles en Escitia es Equidna, la compañera de Tifón. Tzetzes (Quilíadas II, 595 ss) ya equipara a cualquier ser de tipo mujer-serpiente, o dragona, con Equidna. Lo cierto es que puede tratarse de la diosa escita Tabiti (cf. Heródoto, IV 59), diosa del hogar y «señora de las fieras», que a veces es representada en el arte escita como un ser mitad mujer, mitad serpiente.
- ↑ Heródoto: Historias IV 8, 1-3; 9, 1-5; 10, 1-3
- ↑ a b c d Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 11
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 26, 2
- ↑ a b c d e f Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 12
- ↑ a b Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 25, 1
- ↑ a b Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 26, 1
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica, Epítome, 1.24
- ↑ Plutarco: Vida de Teseo 31, 3
- ↑ Servio: Comentario a la Eneida VI, 395
- ↑ Jenofonte: Anábasis 6.2.2
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia II 35, 10–11
- ↑ Ilíada VIII 366-369
- ↑ Odisea XI 623-626
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 26,1–2; escolio a Apolodoro: Biblioteca II 5, 2
- ↑ Higino: Fábulas 32
- ↑ Séneca: Hércules en el Eta, 371 ss.
- ↑ a b c Apolodoro: Biblioteca mitológica II 6, 1
- ↑ a b Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 31, 1
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 31, 2
- ↑ a b c Apolodoro: Biblioteca mitológica II 6, 2
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 31, 3
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 31, 4
- ↑ a b c Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 31, 5
- ↑ Eurípides: Alcestis, passim.
- ↑ Plutarco: Moralia; IX: 50 - Erótico 761D-E
- ↑ a b c d e Apolodoro: Biblioteca mitológica II 6, 3
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 31, 6
- ↑ Ovidio: Heroidas 9.53–118; Séneca: Hercules en el Eta 371–385; Luciano: Diálogos de los dioses 13
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia I 21, 5; Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 9 y 6, 4
- ↑ a b Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 31, 7
- ↑ Estrabón: Geografía XIV 1, 38
- ↑ Plutarco: Teseo 11.1–2
- ↑ Julio Pólux: Onomacriton IV, 54; Tzetzes: Quilíadas II, 595; Servio: Sobre la Eneida de Virgilio, VIII, 68
- ↑ a b Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 31, 8
- ↑ Hesíodo: Catálogo de mujeres, fr. 43a (West)
- ↑ Píndaro: odas nemeas, VII
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca hostórica IV 15, 1
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica I 6, 1
- ↑ Estrabón: Geografía XI 2, 10
- ↑ Ptolomeo Queno, Nueva historia, citado por Focio, Bibliotheca Codex 190.
- ↑ Estas cerámicas arcaicas griegas se encuentran en varios museos, entre ellos Getty 81.AE.211; Acrópolis 607 y 2134; Louvre E732.
- ↑ De todas las fuentes mitográficas que citan la lista de argonautas, Heracles está incluido en todas ellas. Así en Apolonio de Rodas: Argonáuticas I,20-227; Valerio Flaco: Argonáuticas I,352-483; Higino, Fábulas 14; Argonáuticas órficas 118-229; y Apolodoro, Biblioteca mitológica I,9,16.
- ↑ Apolonio de Rodas: Argonáuticas I, 1161–1172: «Mas a ellos, todos extenuados, los arrastraba Heracles con el vigor de sus brazos y estremecía los ensamblados maderos de la nave. Pero cuando ya, ansiosos por alcanzar la tierra de los misios, pasaban a la vista de la desembocadura del Ríndaco y del gran túmulo de Egeón poco más allá de Frigia, entonces, mientras removía los surcos del encrespado oleaje, quebró por la mitad su remo. Con un trozo entre ambas manos cayó él de costado, y el otro lo bañó el mar llevándoselo con la resaca. Se sentó de nuevo en silencio, mirando con ansiedad, pues sus manos no estaban acostumbradas a la holganza».
- ↑ a b Diodoro Sículo: Biblioteca mitológica IV 41, 2–3
- ↑ Apolonio de Rodas: Argonáuticas I, 861–874
- ↑ Apolonio de Rodas: Argonáuticas I, 1315–1325
- ↑ Demarato fue mitógrafo o historiador arcaico o clásico temprano (fecha incierta: entre finales del siglo VI y V a. C.). Fue un escritor local o genealógico cuya obra, probablemente en prosa, ha sido totalmente perdida y es conocida solo por citas indirectas, como la que nos proporciona el Pseudo-Apolodoro.
- ↑ Dionisio fue mitógrafo o logógrafo temprano (probablemente siglo V a. C.). No debe confundirse con Dionisio de Halicarnaso ni Dionisio Periegeta. Se trata de un autor hoy perdido, conocido solo por referencias mitográficas.
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica I 9, 19
- ↑ Apolonio de Rodas, Argonáuticas I, 1315–1325
- ↑ Teócrito: Idilios 13 (Ὕλας), esp. vv. 70–75
- ↑ Pindaro: odas olímpicas, X 43-77
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 14, 1–2.
- ↑ Heracles instauró los Juegos Olímpicos para celebrar su victoria sobre Augías, pero esta versión los confunde con los Juegos Ístmicos. Diodoro Sículo afirma que Heracles, tras derrotar a Augías, instituyó unos juegos en honor de Zeus. El problema es topográfico y cultual: Augías es rey de Élide pero la tradición que liga estos juegos a Heracles suele asociarse en otras fuentes a los Ístmicos (en Corinto, ligados a Poseidón) o a juegos heroicos locales, no inequívocamente a los Olímpicos históricos. Autores modernos y antiguos ya advirtieron que esta tradición mezcla distintos certámenes panhelénicos y proyecta retrospectivamente a Olimpia unos juegos que no eran aún los Olímpicos canónicos.
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia V 7, 6–7
- ↑ Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II 4, 9; Plutarco, citado por Aulo Gelio: I,1; Heródoto, citado por Tzetzes: Sobre Licofrón 662; Píndaro: odas ístmicas IV, 53
- ↑ Biblioteca mitológica II, 5, 6
- ↑ Escolio a Píndaro, odas ístmicas VI, 53, citando como autoridad a las Grandes Eeas.
- ↑ a b Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 1
- ↑ Homero: Ilíada XV, 18–30
- ↑ Apolodoro, Biblioteca mitológica II,7,8
- ↑ Homero: Ilíada II, 679
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia V 1,10
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 3
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 4
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica III 9, 1; Epítome 3, 17–20
- ↑ Dionisio de Halicarnaso: Antigüedades romanas, 1.49–50
- ↑ Estrabón: Geografía VI 1, 12–13
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 34, 1
- ↑ Baquílides: Epinicios V, 71 y ss
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 35, 3
- ↑ Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 5
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 35, 4
- ↑ a b c d Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 6
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 37, 1
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 36, 2
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 36, 5
- ↑ a b c d e f g h i j Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 7
- ↑ a b Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 37, 3
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 37, 4
- ↑ a b Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II 5, 11 (ed. Frazer / Wagner)
- ↑ Hesíodo: El escudo de Heracles, passim
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 37, 5
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 38, 1
- ↑ Higino: Fábulas, 36
- ↑ Antonino Liberal: Metamorfosis IV, 1; escolio a Licofrón, 50-51
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 38, 3
- ↑ Sófocles: Filoctetes, passim
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 38, 4-5
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 38, 5
- ↑ a b Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 39, 1
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 39, 2
- ↑ Catálogo de mujeres, fr.25 (West)
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 39, 4
- ↑ Ovidio: Las metamorfosis IX, 241–273
- ↑ Calímaco: Himno a Artemisa 145 y ss
- ↑ a b Pausanias: Descripción de Grecia II 10, 1
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia II 10, 1; IX 27, 5 y VII 5, 3.; Estrabón: Geografía XII, 1.64
- ↑ Eusebio de Cesarea: Praeparatio evangélica X, 12
- ↑ Jerónimo de Estridón (en su Chronicon) fija a Lino enseñando a Heracles en 1264 a.C., permitiendo calcular la muerte/deificación de Heracles en 1226 a.C.
- ↑ a b c d PLUTARCO: Moralia; IX: 50 - Erótico 761D-E.
- ↑ a b c d e f g h i Apolodoro, 2.7.8
- ↑ Higino, Fábulas 31, 32, 72
- ↑ Pausanias, Descripción de Grecia, 2.21.3
- ↑ Plinio el Viejo: Naturalis Historia VII.57
- ↑ Escolio a Platón: Hipias mayor, 293a; Pausanias: Descripción de Grecia I 32, 6; Eurípides: Los Heráclidas, 474s; Aristófanes: Los caballeros 1151 y el escolio; Eustacio: a Homero, 1405, 36.
- ↑ Apolodoro II 7, 7
- ↑ Diodoro Sículo, 4.37.4
- ↑ Ilíada 2.653 ss.; Apolodoro, 2.7.6 - 8; Higino, Fabulae 162; Estéfano de Bizancio, voz «Éfira»
- ↑ Apolodoro II 7, 4; III 9, 1
- ↑ Tzetzes "sobre Licifrón", 662
- ↑ Estéfano de Bizancio, voz «Bretos»
- ↑ Estéfano de Bizancio, voz «Bargasa»
- ↑ Ateneo, Banquete de los eruditos 8.334e
- ↑ Escolio sobre la Ilíada, 14, 255; Plutarco, Cuestiones griegas 58; Apolodoro, 2.7.8
- ↑ Ilíada II 678
- ↑ Servio sobre Virgilio, Geórgicas 2. 115
- ↑ a b Heródoto: Historias IV 9-10
- ↑ Etymologicum Magnum, voz «celta»
- ↑ Pausanias: 8. 12. 3 – 4.
- ↑ Conón, Narraciones, 17
- ↑ Apolodoro II 6,3: «Heracles mientras sirvió a Ónfale como esclavo, capturó y encadenó a los Cercopes de Éfeso; a Sileo, que en Áulide obligaba a los extranjeros transeúntes a cavar sus viñedos, lo mató junto con su hija Jenódoce, después de haber quemado las cepas hasta la raíz».
- ↑ Dionisio de Halicarnaso, Antigüedades romanas, 1. 43. 1
- ↑ Estéfano de Bizancio, voz «Aceles»
- ↑ Diodoro Sículo, 4.37.1
- ↑ Pausanias, I 5, 2 y X 10, 1
- ↑ Escolio sobre Aristófanes, Las ranas 501
- ↑ Apolonio de Rodas, Argonáuticas IV, 538
- ↑ Plutarco, Aristides 20.6
- ↑ Solino, De mirabilia mundi, 1. 15; Dionisio de Halicarnaso, 1. 43. 1
- ↑ Pausanias, 8.24.2
- ↑ Silio Itálico, Punica 3.415–446
- ↑ Virgilio, Eneida, 7. 655 ff
- ↑ Escolio sobre Homero, Ilíada VI, 396
- ↑ Pausanias: Descripción de Grecia IX, 27, 6.
- ↑ Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV, 29, 3.
- ↑ Higino, en la Fábula 162 dice que tuvo 12, pero se supone que la cifra debe ser un error (XII en lugar de LII).
- ↑ Plutarco, Vida de Sertorio, 9. 4
- ↑ Julio Pólux: Onomástico, I 45 s.
- ↑ Biblioteca mitológica II 6, 1
- ↑ Biblioteca mitológica II 7, 7
- ↑ Estacio, Tebaida, 6. 837, 10. 249
- ↑ Heródoto, 1.7
- ↑ Diodoro Sículo, 4.31.8
- ↑ Estéfano de Bizancio, voz «Amátoo».
- ↑ a b c d Higino, Fábulas, 162
- ↑ Higino: Fábulas 229
- ↑ Estéfano de Bizancio, voz «Gaza»
- ↑ Servio sobre Virgilio, Églogas 9. 30
- ↑ Estacio, Tebaida, 6. 346
- ↑ Dionisio de Halicarnaso, 1. 50. 4
- ↑ Cleodemo no es un personaje mitológico, sino un autor histórico muy poco conocido cuya obra se ha perdido casi por completo y solo nos es conocida a través de lo que cita Flavio Josefo. Fue Autor helenístico anterior al siglo I a. C. Su obra fue escrita antes de que Alejandro Polihistor (siglo I a. C.) la resumiera y antes de que Josefo la citara en el siglo I d. C
- ↑ Flavio Josefo, Antigüedades judías I, XV:1.
- ↑ Higino: Fábulas 242
- ↑ Pausanias, Descripción de Grecia, II 6, 7
- ↑ Estéfano de Bizancio, voz «Festo»
- ↑ Diodoro Sículo, Biblioteca histórica, 5. 24. 2
- ↑ Justino, Epitoma Historiarum Philippicarum 44.4.1–3
- ↑ Heródoto, Historias I, 7 y 94).
- ↑ Plutarco: Vidas paraleas, Arístides, 20, 5-6
- ↑ Eurípides: Los Heráclidas, 474s
- ↑ Servio, sobre Virgilio, Eneida X, 199
- ↑ Plinio el Viejo, Historia natural, VI 20 (23): «A partir de aquí habita el pueblo de los pandas, el único entre los indios gobernado por mujeres. Dicen que Hércules tuvo un solo vástago de este sexo, y ella, favorita por esta razón, fue dotada con el reino más importante». Plinio no da su nombre pero se llamó Pandaia, según Arriano, Índica. VIII, 7, y dio nombre a la comarca en que nació, cuyo gobierno le confió su padre.
- ↑ Probablemente Yocasto ha de tratarse de uno de los hijos de Eolo.
- ↑ Este Polifemo probablemente se trate de uno de los argonautas
- ↑ a b c d e Clemente de Alejandría: Homilías V, 15
- ↑ Robert Fowler, Fragmente der griechischen Historiker 4, F105
- ↑ Focio: Biblioteca § 190.39
- ↑ Focio: Biblioteca § 190.11, citando a Ptolomeo Queno como autoridad
- ↑ Focio, Biblioteca § 190.14
- ↑ a b Ptolomeo Queno, citado en la Biblioteca
- ↑ a b c d e Escolio sobre Apolonio de Rodas, Argonáuticas, 1. 1207
- ↑ Estéfano de Bizancio, voz «Diomea»
- ↑ Sosibio, citado en el léxico de Hesiquio de Alejandría
- ↑ Focio: Biblioteca § 190.49
- ↑ Ateneo: Banquete de los eruditos XIII, 80, citando como autoridad a Diotimo
- ↑ Teócrito, Idilios XIII
- ↑ Apolonio de Rodas, Argonáuticas, I, 1177–1357.
- ↑ Focio: Biblioteca, § 190.10; Filóstrato, Heroicas 696
- ↑ Homero, Ilíada II 673-674
- ↑ Ptolomeo Queno, 147b
- ↑ Eratóstenes: Catasterismos 40 (Centauro)
- ↑ Pausanias, Descripción de Grecia, 7, 17, 8
- ↑ Sergent, Bernard (1986). Homosexuality in Greek Myth. Beacon Press. ISBN 9780807057001.
Enlaces externos
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Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Heracles.
- «Heracles» en Greek Mythology Link (en inglés)
- Sobre Heracles en el sitio Mallorca Web.
- Sobre la Vía Láctea en Las metamorfosis, de Ovidio: Libro I, 168-176. Texto español en Wikisource.
- Las metamorfosis. Libro I: texto latino en Wikisource.
- Eratóstenes: Catasterismos (Καταστερισμοί).
- 3. Dragón (Δράκων; Serpens): Ladón.
- Texto español en el sitio de la Universidad de Cantabria.
- 4: Hércules o El Arrodillado ('Ο ἑν γόνασιν; Engonăsin, Nixus genu, Ingeniculus): Heracles.
- Texto español en el sitio de la Universidad de Cantabria.
- 44: Vía Láctea (Κύκλος γαλαζλας; Circŭlus lactĕus, Via lactea): la leche que salió en chorro del pecho de Hera estando amamantando ella a Heracles, o bien a Hermes, o la que se sacó del pecho Rea para hacer ver a Crono que la piedra que le daba envuelta en pañales era un hijo.
- Texto español en el sitio de la Universidad de Cantabria.
- 3. Dragón (Δράκων; Serpens): Ladón.
- Higino: Astronomía poética (Astronomica).
- 3: Dragón.
- Texto inglés en el sitio Theoi; trad. de 1960 de Mary Grant.
- 6: Arrodillado.
- Texto inglés en Theoi; trad. de 1960 de Mary Grant.
- 43: Vía Láctea.
- Texto inglés en Theoi; trad. de 1960 de Mary Grant.
- 3: Dragón.
- Hércules y la Vía Láctea: iconografía y referencias, en el sitio Iconos, de la Cátedra de Iconografía e Iconología del Departamento de Historia del Arte de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad de Roma "La Sapienza".
- Teócrito: Idilios (Ειδύλλια).
- XXIV: El pequeño Heracles (Ἡρακλίσκος).
- Traducción de Ettore Romagnoli al italiano (1925), en Wikisource.
- Texto en griego, en Wikisource.
- XXV: Heracles matador del león (Ἡρακλὴς Λεοντοφόνος).
- Traducción de Romagnoli al italiano, en Wikisource.
- Texto griego, en Wikisource.
- XXIV: El pequeño Heracles (Ἡρακλίσκος).
- Filóstrato de Lemnos: Cuadros o Imágenes (Εικόνες).
- II, 22: Heracles entre los pigmeos (Ἡρακλῆς εν πυγμαίοις).
- Traducción al inglés, en el sitio Theoi; trad. de 1931 de Arthur Fairbanks publicada en la Loeb Classical Library.
- Texto bilingüe griego - francés, en el sitio de Philippe Remacle.
- Texto griego, en Wikisource.
- Texto bilingüe griego - francés, en el sitio de Philippe Remacle.
- Traducción al inglés, en el sitio Theoi; trad. de 1931 de Arthur Fairbanks publicada en la Loeb Classical Library.
- II, 23: Heracles furioso o Heracles loco (Ἡρακλῆς μαινόμενος).
- Traducción al inglés de A. Fairbanks.
- Texto bilingüe griego - francés, en el sitio de Ph. Remacle.
- Texto griego, en Wikisource.
- Texto bilingüe griego - francés, en el sitio de Ph. Remacle.
- Traducción al inglés de A. Fairbanks.
- II, 24: Tiodamante (Θειοδάμας).
- Traducción al inglés de A. Fairbanks.
- Texto bilingüe griego - francés, en el sitio de Ph. Remacle.
- Texto griego, en Wikisource.
- Texto bilingüe griego - francés, en el sitio de Ph. Remacle.
- Traducción al inglés de A. Fairbanks.
- II, 25: Los funerales de Abdero (Ἄβδηρου ταφαι).
- Traducción al inglés de A. Fairbanks.
- Texto bilingüe griego - francés, en el sitio de Ph. Remacle.
- Texto griego, en Wikisource.
- Texto bilingüe griego - francés, en el sitio de Ph. Remacle.
- Traducción al inglés de A. Fairbanks.
- II, 22: Heracles entre los pigmeos (Ἡρακλῆς εν πυγμαίοις).
- Filóstrato el Joven: Cuadros o Imágenes (Εικόνες).
- Traducción al francés en el sitio de Philippe Remacle.
- IV: Heracles o Aqueloo (Ἡρακλῆς ἢ Ἀχελῷος).
- Traducción al inglés de A. Fairbanks, en Theoi.
- Texto griego, en Wikisource.
- Traducción al inglés de A. Fairbanks, en Theoi.
- V: Heracles en la cuna (Ἡρακλῆς ἐν σπαργάνοις).
- Traducción al inglés de A. Fairbanks, en Theoi.
- Texto griego, en Wikisource.
- Traducción al inglés de A. Fairbanks, en Theoi.
- XII: Hesíone (Ἡσιόνη).
- Traducción al inglés de A. Fairbanks, en Theoi.
- Texto griego, en Wikisource.
- Traducción al inglés de A. Fairbanks, en Theoi.
- Séneca: Hércules furioso o Hércules loco (Hercules furens).
- Texto latino en el Proyecto Perseus.
- Séneca: Hércules Eteo o Hércules en el Eta (Hercules Oetaeus).
- Texto latino en el Proyecto Perseus.
- Himno homérico (XV) a Heracles el de corazón de león (Εἲς Ἡρακλέα Λεοντόθυμον).
- Traducción de Leconte de Lisle al francés (1893), en Wikisource.
- Texto inglés en el Proyecto Perseus.
- Texto bilingüe griego - inglés en Internet Archive; facsímil electrónico de la ed. de 1914 de Hugh Gerard Evelyn-White de obras de Hesíodo y de Homero en la Loeb Classical Library.
- Texto griego, en Wikisource.
- Himnos órficos, 11: A Heracles.
- Texto inglés en el sitio Theoi; trad. de 1792 de Thomas Taylor.
- Hércules en la encrucijada o Hércules entre el vicio y la virtud, fragmento atribuido a PRÓDICO DE CEOS, como perteneciente a su obra Las horas (Ὧραι) o Las horas y las estaciones, y transmitido por Jenofonte.
- Traducción al español.
- Traducción de Giacomo Leopardi al italiano, en Wikisource.
- Ovidio: Heroidas (Heroides) o Cartas de las heroínas (Epistulae heroidum). IX: Deyanira a Hércules (Deianira Herculi).
- Higino: Fábulas (Fabulae).
- 99: Auge (Auge).
- Texto inglés en el sitio Theoi.
- Ed. de 1872 en Internet Archive: texto latino en facsímil electrónico.
- Texto inglés en el sitio Theoi.
- 162: Los hijos de Hércules (Herculis filii).
- Texto inglés en Theoi.
- Ed. de 1872 en Internet Archive: texto latino en facsímil electrónico.
- Texto inglés en Theoi.
- 99: Auge (Auge).
- Paléfato: Sobre fenómenos increíbles (Περὶ ἀπίστων); XXXVI: Sobre Heracles (Περὶ Ἡρακλέους).
- Traducción de 1838, al francés, de Félix Van Hulst, de la Universidad de Lieja; en Wikisource.
- Heracles
- Superhéroes
- Filicidio en la mitología griega
- Infanticidio en la mitología griega
- Mariticidio en la mitología griega
- Suicidio en la mitología griega
- Suicidas ficticios
- Personajes de la Odisea
- Epónimos de la mitología griega
- Dioses salvadores
- Héroes de la mitología griega
- Catasterismos
- Gemelos y mellizos mitológicos
- Temas LGBT en la mitología griega
- Incesto en la mitología griega