Tebas (Grecia)

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Para la antigua capital del nomo IV del Alto Egipto, véase: Tebas (Egipto).
Θήβαι
Tebas
Ciudad de Grecia
2011 Dimos Thiveon.png
Tebas ubicada en Grecia
Tebas
Tebas
Localización de Tebas en Grecia
País Flag of Greece.svg Grecia
• Periferia Grecia Central
• Prefectura Beocia
Ubicación 38°19′27″N 23°19′25″E / 38.324166666667, 23.323611111111Coordenadas: 38°19′27″N 23°19′25″E / 38.324166666667, 23.323611111111
• Altitud 215 msnm
Superficie 830 km²
Población 36.086[1] hab. (2011)
• Densidad 43,48 hab./km²
Gentilicio tebano
griego
Código postal 32200
Pref. telefónico 22620
alcalde Σπυρίδων Νικολάου
Sitio web http://www.thiva.gr
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Tebas (Θῆβαι -orig.: Θήβη/Thèbai; dórico: Θήβα-/Thìva) es una ciudad de Grecia, situada al norte de la cordillera de Citerón, que separa Beocia de Ática, y en el borde sur de la planicie de Beocia. Estaba situada a 48 km. al noroeste de Atenas. En tiempos antiguos fue la ciudad más grande de esa región.[2] Jugó un papel importante en la mitología griega, como lugar de las historias de Cadmo, Edipo, Dioniso y otros personajes míticos.

El emplazamiento de la antigua ciudadela, Cadmea, se encuentra ocupado por la actual ciudad de Thíva (Θήβα) que fue reconstruida después del terremoto de 1893. La ciudad actual tiene 36.086 habitantes (2001).[3] El gentilicio correspondiente es tebano.

Las vías principales conducían a Platea, Leuctra, Tanagra, Calcis, Tespias y Acrefias.

Historia[editar]

Historia mítica[editar]

Cadmus slays the dragon (Cadmo matando al dragón) de Hendrick Goltzius.
Árbol genealógico de la familia real de Tebas.
Restos de Cadmea, la primigenia ciudadela de Tebas.

La tradición dice que Tebas fue fundada por Cadmo hijo de Agénor, rey de Fenicia, que fundó la ciudad con el nombre de Cadmea.[4]

Según la mitología griega, Cadmo tuvo un hijo, Polidoro, y cuatro hijas (Ino, Sémele, Autónoe, y Ágave). La primera fue mujer de Atamante y madre de Melicertes; la segunda fue amante de Zeus y madre del dios Dioniso; Autónoe fue madre de Acteón; y Ágave madre de Penteo. Fue Penteo quien sucedió a su abuelo, ya viejo, como rey de Tebas, pero su reinado fue efímero y Polidoro accedió al trono.[5]

Le sucedió su hijo Lábdaco que al morir dejó un hijo pequeño de nombre Layo, cuyo tutor fue Nicteo. El trono fue usurpado por Lico, hermano de Nicteo. A la muerte de Nicteo, Lico y su mujer Dirce persiguieron a su nieta Antíope, cuyos hijos, Anfión y Zeto, se vengaron y consiguieron el trono de Cadmea, que fortificaron y unieron la ciudad baja con la ciudadela y le pusieron de nombre Tebas por su parentesco con Tebe. Fue Anfión quien, con sus cánticos y su lira, hizo surgir milagrosamente las murallas y las siete puertas de Tebas.[6]

Edipo y la Esfinge.

Les sucedió Layo. Su hijo Edipo salió de Tebas después de que descubriera que había matado a su padre y se había casado con su propia madre Yocasta. Sus dos hijos Eteocles y Polinices se disputaron el trono y durante la guerra civil Argos asedió Tebas dos veces (estos hechos son objeto del Ciclo tebano). Polinices fue derrotado y huyó a Argos y obtuvo la ayuda del rey de esta ciudad Adrasto para ocupar el poder.[7] Polinices, Adrasto y cinco héroes más (Anfiarao, Capaneos, Hipomedón, Partenopeo y Tideos). Estos siete formaron una alianza conocida como Los siete contra Tebas y atacaron Tebas,[8] [9] cada uno por una de las siete puertas de la ciudad. Eteocles y Polinices se enfrentaron en una de las puertas, y los argivos fueron derrotados y sus jefes murieron, menos Adrasto, que se escapó a caballo.[8]

Catorce años después los hijos de los siete jefes organizaron otra expedición contra Tebas para vengar a los padres (guerra de los Epígonos); la expedición fue otra vez dirigida por Adrasto y la formaron: su hijo Agesilao, Tersandro (hijo de Polinices), Alcmeón y su hermano Anfíloco (hijos de Anfiarao), Diomedes (hijo de Tideo), Esténelo (hijo de Capaneos) y Prómaco (hijo de Partenopeo).[10] Esta vez los epígonos ganaron en una batalla en el río Glisante y se presentaron en las murallas de Tebas. Los tebanos, aconsejados por Tiresias, se retiraron a territorio ilirio, dirigidos por Laodamante, hijo de Adrasto.[11] Los epígonos colocaron en el trono a Tersandro, hijo de Polinices;[11] la primera expedición de los Siete habría pasado 20 años antes de la expedición a Troya y 30 años antes de la conquista de esta ciudad. El filólogo español, Antonio Bernabé, basándose en Ilíada IV,405, opina que entre ambas campañas militares medió una generación al menos.[12] Evidentemente, la veracidad de esta tradición es más que dudosa; al respecto Bernabé argumenta la no historicidad de la segunda expedición, cuyo propósito consistiría en enlazar la primera expedición con la guerra de Troya. Basa su hipótesis en las excavaciones arqueológicas de Schliemann y que campañas arqueológicas posteriores al descubridor de Troya, evidencian y datan la invasión de los argivos de Tebas y su destrucción, unos años antes de la caída de Troya (siglo XIII a. C.).[13]

Otra tradición dice que Heracles nació en la ciudad [14] y que luchó allí contra la ciudad de Orcómeno, el rey de la cual, Ergino, había impuesto tributo a Tebas, del que Heracles la libró y redujo el poder de Orcómeno.[15]

Primeros siglos[editar]

El topónimo Φῆβαι, αί [16] está atestiguado en tablillas escritas en Lineal B.[17] El singular Θήβη o Θήβα a veces aparece en la literatura.[18] El topónimo denota o la ciudad,[19] o la politeia,[20] o el territorio.[21]

El compuesto Ύπόθηβαι [22] puede referirse a la primera ciudad construida sobre Cadmea. El gentilicio Θήβαιος [23] es Θειβῆος a menudo en dialecto beocio.[17]

Tebas es denominada polis en el sentido urbano,[24] en el sentido político,[25] y en el territorial.[26] El término polisma se encuentra en Menandro,[27] y ἄστν es empleado por Demóstenes.[28]

Los tebanos no participaron en la guerra de Troya, si bien los escritores griegos tardíos incluyeron a Tersandro entre los miembros de la expedición y lo hicieron morir en Misia a manos de Télefo.[29] Después de esta muerte, los tebanos nombraron rey a Peneleo, porque el hijo de Tersandro, Tisámeno, era un niño.[30] Peneleo es mencionado en la Ilíada como un líder beocio.[31]

Sesenta años después de la guerra de Troya, los cadmeos fueron expulsados de Tebas por los beocios, tribu de los etolios emigrada desde Tesalia.[32] Otra tradición dice que los tracios y pelasgos ocuparon Tebas durante la guerra de Troya y sus habitantes fueron enviados al exilio en Tesalia, exilio del que volvieron años más tarde.

Pausanias da la lista de los reyes que sucedieron a Tisámeno hasta que la monarquía fue abolida.[33]

El corintio Filolao y su amante Diocles (también corintio) se establecieron en Tebas y crearon un código de leyes que más tarde fueron mencionadas por Aristóteles.[34]

Tebas era famosa por sus siete puertas a las que hacen alusión Homero y Hesíodo.[35] Su nombre es dado por diferentes historiadores, autores trágicos y mitógrafos de la Antigüedad, que no concuerdan plenamente:

Eurípides, Las fenicias Esquilo, Los siete contra Tebas Higino, Fábulas LXIX Pausanias, Descripción de Grecia Apolodoro, Biblioteca III,6,6
Neista [36] Neista (Puerta-Nueva) [37] Tera Neista [38] Oncaida
Prétida [39] Prétide (o Preto) [40] Cleodoxa Prétide [41] Prétide
Ogigia [42] Onca Atenea [43] Ogigia Ogigia [44] Ogigia
Homoloide [45] Homoloide [46] Astínome Homoloide [44] Homoloide
Crenea [47] Bóreas [48] Asticratia Crenea [44] Crenice
Electra [49] Electra [50] Quíade Electra [51] Electra
séptima puerta (no la nombra) [52] séptima puerta (no la nombra) [53] Cloris Hipsista [44] Hipsista
Estátero beocio (440-425 a. C.). Anverso: Escudo beocio. Reverso: cabeza barbada de Heracles con piel de león. Leyenda: Θ-Ε en los laterales del campo inferior, todo dentro de un cuadrado incuso.

Tan extraordinaria concentración de episodios míticos es indicio del papel preeminente de la ciudad tebana o cadmea en la época micénica.[2] *Tʰēgʷai fue capaz de sacar recursos de Lamos cerca del monte Helicón, y de Caristo y Amarinto en la parte griega de la isla de Eubea.

Como ciudad fortificada, que atrajo la atención de los invasores dorios, y el hecho de su eventual conquista eventual alimentaron las historias de los ataques legendarios sucesivos sobre ella. Su ubicación en el centro de Beocia y su capacidad militar, tendieron a elevarla a una posición de supremacía sobre las ciudades beocias. Esta política centralizadora es tanto el hecho cardinal de la historia de Tebas como el esfuerzo de contrarrestación de los pueblos más pequeños para resistir formas de absorción del capítulo principal de la historia de Beocia. No hay detalles de la historia anterior de Tebas, excepto que era gobernado por un aristocracia terrateniente que protegía su estatus mediante leyes rígidas sobre la propiedad de bienes y su transmisión a través del tiempo.

Historia hasta el siglo IV a. C.[editar]

Mapa de ciudades de la antigua Beocia.

Tras la destrucción del palacio de Cadmo (más información en la sección de Arqueología) —incendiado según la leyenda por gentes procedentes de Argos— siguió una fase oscura y de decadencia, durante la cual, sin embargo, debió formarse con la aportación de inmigrantes, el ethnos (o población) beocio. Así al inicio de la Era Arcaica, en el siglo VIII a. C., Tebas recuperó su papel hegemónico sobre toda Beocia. Su centro urbano se expandió progresivamente desde la ciudadela cadmea hacia la llanura.[2]

Tebas aparece en la historia bajo una forma de gobierno oligárquico. Más tarde, en Beocia se formó, probablemente para la defensa contra las ambiciones expansionistas de Orcómeno, la Liga Beocia, una confederación, que inicialmente comprendía 13 o 14 ciudades, ninguna de las cuales predominó sobre las otras.[54] En Tebas la acuñación de moneda está documentada desde el siglo VII a. C.

En torno al siglo VI a. C.Tebas se convirtió, en ciudad hegemónica de la Liga Beocia, o en todo caso la ciudad que estaba al mando en caso de guerra. La hegemonía tebana amenazó la igualdad real de los miembros de la Liga, despertando los intentos separatistas de algunas ciudades importantes de Beocia, en especial de Platea, que intentó desde 519 a. C. el apoyo de Atenas.[55]

La aversión y la rivalidad con Atenas explica el medismo de Tebas durante la Segunda Guerra Médica (480-479 a. C.).[56] A pesar del contingente de 400 hoplitas que Tebas envió a las Termópilas,[57] la aristocracia tebana junto con sus aliados, poco después, se unió al ejército de Jerjes I.[58] No obstante, otros tebanos abrazaron la causa griega.>[59] Tras la batalla de las Termópilas (verano de 480 a. C.), los persas ocuparon Tebas. El general persa Mardonio, después de tomar Atenas en junio de 479 a. C., estableció en Tebas su base de operaciones.[60] Los tebanos lucharon con gran denuedo y ​​celo en el bando de los aqueménidas en la batalla de Platea en agosto de 479 a. C., y fueron derrotados. En octubre de aquel año los atenienses y otro griegos asediaron Tebas y la ocuparon al cabo de 20 días y la privaron de la hegemonía de la Liga Beocia. Ataginos, el jefe oligarca tebano, se escapó con los persas, y los líderes oligárquicos favorables a Persia que quedaron, encabezados por Timagénidas, fueron ejecutados.[61]

Los espartanos querían expulsar a Tebas de la anfictionía délfica, pero la propuesta no fue aplicada por la intercesión de Atenas. El general espartano Pausanias, después de un asedio, la capturó y estableció en ella un gobierno democrático. Pero los intentos de establecer la democracia en Tebas fracasaron porque el sistema democrático presupone una base social que no existía en Beocia: la economía en esta región era principalmente agrícola y el poder estaba en manos de los terratenientes aristocráticos. La artesanía y el comercio no se habían desarrollado, las ciudades más grandes en realidad no eran más que aldeas grandes sin población urbana.

Beocia y Ática en la época de la Batalla de Delio (424 a. C.).

La hegemonía sobre las ciudades de Beocia casi se perdió, pero gracias a la ayuda de Esparta se pudo restablecer. En 457 a. C., Esparta envió un ejército a Beocia para asegurarse su control, y los espartanos acamparon cerca de Tanagra; los atenienses enviaron un ejército a este lugar, que fue derrotado en el valle del Asopo (batalla de Tanagra, (noviembre del 457 a. C.), pero habiéndose retirado los espartanos, los atenienses volvieron bajo la dirección de Mirónides y ganaron en la batalla de Enofita (febrero del 457 a. C.), imponiendo la disolución de la Liga Beocia, cuyas ciudades recibieron gobiernos democráticos que ingresaron en la confederación de Delos. Los líderes oligárquicos fueron enviados al exilio. El gobierno democrático de Tebas duró diez años y gobernó mal. Tebas nunca reconoció la hegemonía de Atenas en Beocia, y después de la derrota de Atenas en Coronea (en 447 a. C., en ese mismo año los oligarcas se hicieron con el poder en Orcómeno, Queronea y otras ciudades. Los atenienses enviaron un ejército dirigido por el general Tólmides que reconquistó Queronea, donde se estableció una guarnición, pero atacado por los tebanos fue derrotado y muerto y los atenienses expulsados, dejando miles de prisioneros. Para recuperar a los prisioneros, Atenas hubo de reconocer la independencia de Tebas y su hegemonía sobre las ciudades de Beocia, y los gobiernos democráticos fueron depuestos y sustituidos por gobiernos oligárquicos. Sólo Platea quedó bajo influencia de Atenas. Este hecho inició la segunda guerra del Peloponeso cuando los tebanos, en 431 a. C. atacaron Platea.

En la guerra arquidámica, los tebanos y Atenas, frustraron todo intento de expansión en Beocia. Fueron firmes aliados de Esparta, que a su vez les ayudó a sitiar Platea, ciudad aliada de Atenas, y les permitió destruir la ciudad después de su captura en 427 a. C.[62]

Los magistrados o generales dirigentes de la confederación eran los beotarcas, que eran once en la época de la batalla de Delio (se cree que dos representantes de Tebas y uno por cada otro miembro de la confederación); en Delio los beocios rechazaron el ataque ateniense (424 a. C.) y los tebanos infligieron una severa derrota a la fuerza de invasión ateniense.[63] Tebas y la confederación beocia (en realidad un instrumento de Tebas) estuvieron ausentes de la paz de Nicias (421 a. C.) y en 420 a. C. se aliaron con Esparta. En 413 a. C. los atenienses atacaron Tanagra y ocuparon la ciudad beocia de Micaleso. En 405 a. C., después de la batalla de Egospótamos, juntamente con los corintios urgieron a Esparta a eliminar a Atenas y vender a todos sus habitantes como esclavos. Pero Esparta prefirió instalar un gobierno aliado en Atenas y los exiliados atenienses, encabezados por Trasíbulo,[64] encontraron entonces auxilio en Tebas y otras ciudades beocias, sobre todo por parte del tebano Ismenias.

Siglo IV a. C.[editar]

Mapa de Grecia durante la cima de la hegemonía tebana en 362 a. C., con los bloques tebano, espartano y ateniense.

Cuando en 397 a. C., el rey espartano Agesilao II cruzó a Asia Menor para luchar contra los persas, los tebanos rehusaron ayudarle e interrumpieron al rey cuando estaba haciendo un sacrificio religioso, ofensa que el espartano no olvidaría.[65] El sátrapa persa Titraustes envió un delegado a Grecia (el rodio Timócrates) que sobornó a los dirigentes de varias ciudades griegas, Tebas entre otras, para que hicieran la guerra a Esparta y forzar así la retirada de Agesilao de Asia Menor. Al percatarse Tebas de que Esparta no rompería las treguas que había pactado con ciudades de la Liga de Delos (aliadas de Atenas), hasta que alguna rompiera las hostilidades, convenció a los locrios opuntios de que iniciasen la guerra con el pretexto de una disputa fronteriza con los focidios. Los focidios invadieron Lócrida Opuntia y los tebanos devastaron Fócida. Los focidios solicitaron a los espartanos que les socorrieran. Estos, pretextando varios motivos contra los tebanos condujeron su ejército contra ellos.[66] Lisandro, el general espartano, invadió Beocia, pero fue derrotado y muerto por los tebanos en la batalla de Haliarto (otoño del 395 a. C.).[67] El rey agíada Pausanias, fue condenado a muerte a su regreso a Esparta por su conducta en Haliarto.[68]

Agesilao regresó a Esparta en el año 394 a. C.) Corinto, Atenas y Argos se aliaron con Tebas (más tarde a la guerra se le llamó Guerra de Corinto, porque los combates tuvieron lugar en su territorio). Los corintios fueron derrotados por los espartanos en el riachuelo de Nemea, al sur de la ciudad (batalla de Nemea, julio del 394 a. C.),[69] pero los espartanos fueron derrotados por los persas en la batalla naval de Cnido (agosto del 394 a. C.)[70] ; docenas de ciudades se separaron de su alianza, pero Agesilao salvó la situación con una victoria sobre los tebanos en la batalla de Queronea (agosto del 393 a. C.), en la que sólo Orcómeno, que era aliada de Esparta y formaba el ala izquierda, fue derrotada, mientras el centro y la derecha espartana arramblaron a los tebanos, que se reagruparon en el monte Helicón y pudieron impedir el avance espartano, pero a costa de muchas bajas.[71] La guerra corintia continuó los tres años siguientes con numerosos combates en el istmo de Corinto, donde los espartanos ocuparon el puerto de Lequeo y la ciudad de Sición.[72] En dicho puerto fueron derrotados por los atenienses comandados por Ifícrates (390 a. C.).[73]

En 387 a. C. la paz de Antálcidas puso fin a la guerra y reconoció la independencia de todas las ciudades griegas (menos Lemnos, Imbros y Esciros, que fueron reconocidas en Atenas «como en tiempos antiguos»). Agesilao vetó que Tebas pudiese ejercer la hegemonía sobre las ciudades de Beocia.[74] Las ciudades beocias (Platea, Queronea, Tespias, Tanagra, Orcómeno, Lebadea y Haliarto) recibieron gobiernos oligárquicos hostiles a Tebas y favorables a Esparta; los espartanos establecieron una guarnición en Orcómeno y otra en Tespias, para controlar Beocia. Platea fue reconstruida y puesta bajo influencia espartana (386 a. C.).[75] En 382 a. C., cuando el general espartano Fébidas iba hacia Acanto y Apolonia de Iliria que habían solicitado la ayuda de Esparta en un conflicto local,[76] pasó por Tebas donde el jefe opositor oligárquico Leontíades le pidió conquistar y establecer una guarnición en Cadmea; los espartanos ocuparon Cadmea con ayuda de los oligarcas y derrocaron al jefe democrático tebano Ismenias. Una guarnición tebana se estableció en Cadmea y Leontíades asumió el poder. Esto fue visto en toda Grecia como una traición espartana a Tebas y a los términos de la paz del 387 a. C. El gobierno espartano hizo destituir del mando al general Fébidas, pero el general se quedó en Cadmea, y muchos ciudadanos tebanos se refugiaron en Atenas.[77] Leontíades fue sustituido por Arquias, que gobernó hasta el 379 a. C., cuando una revolución dirigida por Pelópidas le asesinó y los revolucionarios expulsaron a los espartanos y tomaron el poder.[78]

En 378 a. C., Tebas se alió con Atenas contra Esparta. Los tebanos derrotaron a los espartanos en Tegira (Beocia, 375 a. C.) después de lo cual restauraron su hegemonía regional,[79] de la que sólo quedaron excluidas Queronea y Orcómeno. La paz entre Atenas y Esparta se firmó en la ciudad de Esparta en 374 a. C., pero la guerra se reanudó al año siguiente, año en el que los tebanos destruyeron Platea y anexionaron Tespias (y además reclamaban Oropo).

En 371 a. C., Epaminondas fue nombrado beotarca de la Liga Beocia. En el verano de ese mismo año, Atenas y Esparta acordaron firmar un tratado de paz en el que se estipulaba la independencia política de las ciudades de Liga de Delos respecto a Atenas y de las ciudades de la Liga del Peloponeso respecto a Esparta. De todas las ciudades que habían prestado el juramento de firmarlo, Tebas no lo hizo, porque no consiguió que se cambiase del texto, que lo habían juraban los beocios, en lugar de los tebanos.[80] Para forzar a los tebanos a dejar independientes a las ciudades beocias, el rey espartano Cleómbroto I marchó con su ejército al norte de Beocia y ocupó el puerto de Creusis (en el golfo de Corinto). Desde el mar penetró en el territorio de Tespias y acampó en la llanura de Leuctra.[81] Allí se se presentaron los tebanos y se libró la batalla en la que los tebanos (unos seis mil hombres) obtuvieron la victoria (los espartanos eran 25.000) y Cleómbroto murió en dicha batalla (6 de julio del 371 a. C.)[82] [83] Fócida, Élide, Acaya y Tesalia se aliaron con Tebas, pese a ello los otros estados griegos ratificaron el tratado de paz. Arcadia pidió la alianza tebana contra Esparta a finales de año.

Leuctra2.png

En 370 a. C., Tebas se alió con Argos y los tebanos invadieron el Peloponeso. Sición fue ocupada y se estableció allí un gobierno democrático; los tebanos entraron en Arcadia y el gobierno oligárquico de Tegea fue derrocado y la democracia establecida. Los extremos del norte y este de Laconia, pertenecientes a Esparta, pasaron a manos de los aliados de Tebas; los tebanos entraron en Mesenia, que se hizo independiente (y se fundó la ciudad de Mesene como capital), pero fracasaron en la ciudad de Esparta.

En 369 a. C. se fundó en Arcadia la ciudad de Megalópolis, que fue poblada con los ciudadanos de algunas ciudades arcadias; en este año los tebanos ocuparon Pelene, devastaron las regiones de Trecén y Epidauro y en Corinto fueron rechazados por el ; lucharon contra el tirano de Tesalia, Alejandro de Feres, combates en los que fueron capturados los jefes tebanos Ismenias y Pelópidas.

En 368 a. C., los tebanos volvieron a atacar Esparta y en 366 a. C. Tesalia; en este último territorio fueron derrotados, pero al año siguiente, Epaminondas, venció y obligó a los tesalios a liberar a los tebanos prisioneros (especialmente Pelópidas e Ismenias); mientras un intento de alcanzar la paz mediante un congreso en Delfos organizado por Dionisio I de Siracusa y Ariobarzanes, sátrapa de Frigia, no dio resultado. En 367 a. C., los espartanos derrotaron a los arcadios y argivos en Medea y Epaminondas volvió al Peloponeso por tercera vez.

En 366 a. C., Epaminondas fue a Acaya para unir esta región con Argos y Arcadia contra Esparta. En 365 a. C. los tebanos construyeron una flota con la que ocuparon Larimna en la Lócrida. En 364 a. C., Epaminondas, impuso a Pérdicas III como rey de Macedonia (frente a Ptolomeo de Aloros que fue ejecutado) y volvió a Tesalia y derrotar a Alejandro de Feres en la batalla de Cinoscéfalos.

También Epaminondas hizo una expedición naval que supuso que Bizancio, Rodas, Quíos y Ceos dejaran la alianza con Atenas y pasaran a la de Tebas, pero eso sólo duró mientras las naves tebanas estuvieron en estos lugares, pues nada más partir los partidos proatenienses recuperaron el poder.

Durante la ausencia de Epaminondas, los oligarcas intentaron un golpe de estado en Tebas que fue abortado y 300 conspiradores y ciudadanos de Orcómeno fueron ejecutados; Orcómeno fue atacada y destruida y muchos habitantes asesinados o vendidos como esclavos.

En 363 a. C., Epaminondas hizo la cuarta y última expedición al Peloponeso; en Arcadia la disputa era permanente entre Tegea (aliada de Tebas) y Mantinea (aliada últimamente de Esparta); Epaminondas atacó Mantinea donde había fuerzas espartanas y derrotaron a la ciudad y a sus aliados (12 de julio del 362 a. C.) victoria en la que perdió la vida. La muerte de Epaminondas supuso el final de la hegemonía tebana en Grecia. Una paz en Arcadia estableció, poco después la partición entre los dos bando: Tegea y Megalópolis y otras ciudades menores de un lado, y Mantinea de otro. Tebas aún conservó un cierto prestigio durante un tiempo, pero en 358 a. C., las ciudades de la isla de Eubea, que habían pasado a dominio tebano después de la batalla de Leuctra en 371 a. C., se rebelaron; Tebas envió un ejército, pero los rebeldes pidieron ayuda a Atenas, con la cual rechazaron a los tebanos.

Un decreto religioso del consejo anfictiónico de Delfos condenó a los espartanos y focidios, y estos últimos dirigidos por Filomelo y Onomarco ocuparon Delfos y se apoderaron del tesoro sagrado. Eso hizo formar una coalición contra Fócida (356 a. C.), que encabezó Tebas (que no perdonaba a Fócida su salida de la Liga Beocia) y Tesalia. Fue el inicio de la llamada Tercera Guerra Sagrada.

En 346 a. C., Tebas atacó Fócida e incendió Abas; la guerra acabó con la intervención de Filipo II de Macedonia que destruyó las ciudades de Fócida obligando al jefe focidio, Falecos, a rendirse (346 a. C.); Filipo devolvió a Beocia la ciudad de Orcómeno y otras que se habían separado.

Con la paz de Filócrates en 346 a. C., Fócida fue excluida de la anfictionía, desmilitarizada (y las fortificaciones destruidas) y hubo de pagar 60 talentos al año para devolver los tesoros robados. En 339 a. C., en la cuarta Guerra Sagrada, Filipo II de Macedonia pasó por las Termópilas y ocupó Elatea, en la frontera de Beocia. Tebas, que era aliada de Macedonia, entró entonces, gracias a la oratoria de Demóstenes, en la alianza ateniense para hacer frente a la hegemonía macedonia, por la cual las dos ciudades formarían un ejército conjunto que sería dirigido por Atenas por tierra y alternativamente por ambas en el mar; Tebas pagaría un tercio y Atenas dos tercios. La coalición fue derrotada por Filipo en Queronea en 338 a. C., y las ciudades griegas se convirtieron en dependientes de Macedonia. Tebas se rindió y la Liga Beocia fue disuelta (Oropo fue transferida a Atenas); una guarnición macedonia se estableció en Cadmea y se creó el gobierno de los Trescientos, partidario de Filipo. Orcómeno y Platea fueron restauradas y repobladas con ciudadanos enemigos de Tebas.

En 336 a. C. murió Filipo y en 335 a. C., los tebanos antimacedonios se rebelaron al correr el rumor de la muerte del rey macedonio, y aprovechando el vacío de poder, puesto que su hijo Alejandro Magno contaba tan sólo con 20 años de edad, y no lo creyeron capaz de asumirlo, asediaron a la guarnición macedonia y pidieron a los griegos la rebelión general; pero, Alejandro fue desde Iliria y exigió a los rebeldes la sumisión, y como no la obtuvo ocupó la ciudad y la destruyó; seis mil tebanos murieron y el resto de sus habitantes (unos treinta mil) fueron hechos esclavos, y su territorio repartido entre las ciudades vecinas de Orcómeno, Platea y de Fócida y alguna otra. Sólo quedó en pie Cadmea, sede de la guarnición macedonia y la casa de Píndaro. Durante los siguientes veinte años, Tebas quedó despoblada hasta que en 315 a. C. fue restaurada por Casandro,[84] que llevó allí tebanos exiliados y sus descendientes, operación en la que tuvo el apoyo de Atenas y otros estados de Grecia; en Cadmea quedó una guarnición leal a Casandro. En 293 a. C. Tebas pasó a manos de Demetrio Poliorcetes, que la perdió, pero la recuperó en 290 a. C.

Época romana[editar]

Después de la caída de Corinto en 146 a. C. el cónsul romano Mumius la destruyó según Tito Livio, pero probablemente sólo destruyó las murallas. Estuvo al lado de Mitrídates VI del Ponto en la guerra contra Roma, por lo que Sila tomó la mitad de su territorio que destinó al culto religioso en compensación por las destrucciones de los templos de Olimpia, Epidauro y Delfos. Más tarde las tierras fueron devueltas a Tebas. Era un lugar poco importante en tiempos de Augusto y de Tiberio (según Estrabón). En el siglo II, Cadmea estaba deshabitada y la parte baja de la ciudad estaba casi destruida menos los templos. Al final del siglo III y en el siglo IV recuperó población debido a la afluencia de refugiados de las ciudades costeras.

Edad Media[editar]

En 1040 los tebanos lucharon contra los invasores búlgaros, pero fueron derrotados. En 1146 la ciudad fue incendiada por los normandos de Sicilia que hicieron un gran botín. En 1166 fue visitada por Benjamín de Tudela y era una ciudad de cierta importancia con una gran población de judíos (unos dos mil).

Fue ocupada por los almogávares de la Gran Compañía Catalana que la convirtieron en su capital después de 1311, y fue integrada en el ducado de Atenas. El vicario general y el arzobispo del ducado residían en Tebas con una amplia población catalana y el municipio estaba organizada según las costumbres de Cataluña. El infante Ferrán de Mallorca fue encarcelado en el castillo de San Homero que fue destruido por los catalanes en 1331, el mismo año en que se firmó un tratado entre los almogávares y el señor de Negroponte. En 1362 Roger de Lauria que se levantó allí contra el lugarteniente del vicario en Tebas, Pedro Despou. Roger permitió el establecimiento de los otomanos en la ciudad (1363), pero los expulsó en 1364 a ruego del Papa.

Una asamblea de dignatarios catalanes dio lugar a los llamados Capítulos de Tebas (1367), aprobados por el rey de Sicilia, referidos al buen estamento de los ducados y al gobierno y la defensa de los castillos. El Papa reunió a los delegados de Europa en Tebas para una alianza contra los turcos (1373).

En 1378 los catalanes se rebelaron contra el vicario Luis Federico, pero éste los sometió. Los navarros de Juan de Urtubia atacaron la ciudad favorecidos por la traición de algunos habitantes como micer Aner, Oliver Domingo, Juan Corominas y probablemente el arzobispo Simón Autamano. Los asediados recibieron ayuda de Galcerán de Peralta y del notario Pedro Balter desde Atenas, pero estos fueron derrotados y cayeron prisioneros de los navarros, y la ciudad fue ocupada y saqueada; los catalanes y griegos huyeron a Eubea y Atenas (mayo a junio de 1379). El año siguiente (1380), Luis Federico intentó recuperar la ciudad y Juan de Urtubia pidió ayuda y protección a los caballeros hospitalarios. En 1388 pasó a la familia florentina de los Acciajouli.

Cayó bajo el control del Imperio Otomano en 1458, y los turcos la renombraron "İstefe". Quedó reducida sólo a la ciudadela de Cadmea y algunas casas más hasta el año 1829, en que fue liberada por los independentistas griegos; nominalmente, el dominio otomano duró tres años más, hasta que fue reconocida como parte del Reino de Grecia.

Durante los siglos XIX y XX, la ciudad creció aceleradamente y volvió a ser una de las ciudades más importantes de la Grecia Central.

Actualidad[editar]

Actualmente, Tebas es una ciudad comercial, conocida por sus producciones agrícolas e industriales. Hasta los años 1880 tuvo un floreciente desarrollo industrial, pero posteriormente las industrias griegas se concentraron fuertemente en torno a Atenas.

La ciudad continuó siendo un centro comercial, y se desarrolló una base para el turismo. Los turistas se sienten atraídos por los pueblos de los alrededores y numerosos restos arqueológicos dispersos en la región, aunque éstos no han sido adecuadamente desarrollados como atracciones turísticas. En la propia Tebas no queda ningún rastro de la antigua ciudad y sólo se han encontrado algunas estatuas y fragmentos de las murallas. Un lugar valioso turísticamente es el campo de batalla de Platea.

Arqueología[editar]

Manufactura tebana, tipo enócoe, del siglo VII a. C.

En 1906, las excavaciones realizadas por A. Keramopoullos en la acrópolis, permitieron identificar un palacio y un recinto amurallados de la época micénica.[85] [86] Los asentamientos micénicos en el territorio de Tebas son descritos por, entre otros, A. Schachter.[87]

Posteriormente, una serie de excavaciones arqueológicas dirigidas por N. Platon y E. Touloupa en la década de 1960, desenterró otras partes del palacio, cuyos orígenes se estima que se remontan al siglo XV a. C. y que puede considerarse el edificio micénico palacial más antiguo de la arquitectura micénica.[85] Su planta ofrece rasgos minoicos: los muros reforzados con vigas de madera trazan, corredores tortuosos, pórticos, patios y estancias de dimensiones muy diversas, así como una zona que probablemente fuera un gineceo. Debió ser derruido por un incendio en torno al 1400/1300 a. C., y reedificado posteriormente con una orientación distinta. Siglos después se alzaría un templo de Deméter en el mismo emplazamiento.[88] En el plano decorativo destacan unas figuras de oferentes, casi de tamaño natural, semejantes a las encontradas en Creta y Micenas, correspondientes a la fase más antigua del palacio. En otra estancia, posterior, se halló en 1963 un tesoro integrado por piedras semipreciosas, joyas, oro y sellos cilíndricos importados de Babilonia. Algunas de las piedras están pulidas, pero aparecieron otras en bruto, lo que hace razonable la hipótesis de que la estancia en cuestión fuera una especie de taller de orfebrería. Los sellos son de diversa procedencia —prebabilónicos, babilónicos, casitas, minoico-micénicos, chipriotas, etc.— y de épocas que van desde mediados del III milenio a. C. hasta los siglos XIV y XIII a. C. Por su posible relación con Cadmo, el palacio ha recibido el nombre de Cadmoión.[88] Estas evidencias avalan la hipótesis de la existencia por lo menos de dos fases constructivas: una que se remonta tal vez a los últimos años del siglo XVI a. C., y otra dos siglos posteriores. Análogo horizonte tardo-heládico, si bien no posterior al siglo XV a. C., se ha documentado en las necrópolis suburbiales de Ismenión y Kolonaki.[2]

La compleja articulación de las estancias de las estancias y patios del palacio es similar a la de los modelos cretense y micénico. Keramopoulos publicó en 1907 el resultado de sus excavaciones bajo el sugestivo título de El palacio de Cadmo.[2]

Además del Cadmoión, en la acrópolis de Tebas, se han descubierto casas micénicas, restos de un poblado que en época más reciente debió extenderse hasta la ciudad baja. Entre los objetos rescatados de ese yacimiento arqueológico ofrecen particular interés ciertas plaquitas de marfil decoradas con figuras de cabras en posición rampante y demonios orientales. Contemporáneos del poblado son la necrópolis excavada bajo el Ismenión (lugar de culto sobre el que se alzó ya en tiempos históricos un templo de Apolo) y un sepulcro situado al sur.[85]

Es plausible que Tebas/Tegai fuera una de las primeras comunidades griegas que se construyó conjuntamente dentro de una ciudad fortificada, y a eso debiera su importancia en tiempos prehistóricos —como más tarde— a su fuerza militar. Deger-Jalkotzy afirma que la base de la estatua de Kom el-Hettan, datada en el reino de Amenhotep III (Heládico reciente IIIA: 1), menciona un nombre similar a Tebas, explicado casi silábicamente en jeroglíficos como d-q-e-i-s y considerado como uno de los cuatro reinos tj-N3- jj (¿aqueos?) dignos de mención (junto a Cnosos y Micenas). *Tegai en el periodo heládico reciente IIIB perdió el contacto con Egipto, pero lo obtuvo con Mileto (hitita: Milawata) y Chipre (hitita: Alashija). A finales deeste periodo, según Palaima.[89]

Apenas se conoce nada de la ciudad de Tebas propiamente dicha durante el periodo que va del siglo VIII al V a. C. Los escasos restos de las puertas de su acrópolis y de las murallas de la ciudad baja datan del siglo IV a. C., de la época de en que Pelópidas y Epaminindas, alzaron a Tebas a una preponderancia efímera sobre toda la Grecia continental. Por eso, para recuperar algún aspecto de la arquitectura beocia más antigua, hay que referirse a sus cuatro célebres santuarios: el Ismenión, Anfiareión y Cabirión, situados en las inmediaciones del núcleo habitado, y el Ptoión, a cierta distancia, en la montaña.[90]

Ismenión[editar]

El Ismenión toma su nombre del dios fluvial Ismeno, al que posteriormente se identificó con Apolo bajo la advocación de Ismenio.[91] Ente los siglo VII y VI a. C., se podría atribuir a los tebanos la sustitución del culto al héroe por el de Apolo.[90]

Era sede de un oráculo y se erigió en una loma un poco más allá de la puerta de Electra —una de las siete puertas de Tebas—, de la que sobreviven algunas ruinas del siglo IV a. C.[90]

El edificio primitivo, de ladrillo y madera, incendiado a finales del siglo VIII a. C., fue sustituido por un templo de piedra de orden dórico. En él se rendía culto a una estatua de Apolo de madera de cedro, que lo representaba con un ciervo en su mano derecha.[90]

Anfiareión[editar]

Del Anfiareión, que estaba dedicado al adivino argivo Anfiarao, se sabe por Estrabón que fue destruido en el siglo V a. C. Se hallaba en Cnopia, cerca de Tebas y de la desembocadura del Ismeno. Acaso pertenezcan a este templo las ruinas descubiertas en la calle Tachy.[90] Se reconsruyó en Tanagra, según un oráculo.[92] [93]

Cabirión[editar]

El Cabirión, el santuario de los cabiros, se localizó a finales del siglo XIX a escasos kilómetros de Tebas y de Tespias. La presencia de inscripciones votivas que los mencionaban en algunas figurillas de animales de bronce que con frecuencia aparecían a la venta en las tiendas de antigüedades de Atenas, junto con la lectura de un pasaje de la Descripción de Grecia, hizo que en el invierno de 1887 un equipo del Instituto Arqueológico Alemán realizara una excavación exploratoria, cuyos resultados aconsejaron proseguirla, primero bajo la dirección de Paul Wolters, luego de Wilhelm Dörpfeld y más tarde de Gerda Bruns. Los trabajos se prolongaron hasta 1939, pero todavía en 1956 hubo una nueva campaña arqueológica.[90]

Es probable que el culto se remonte a la época geométrica, pero las construcciones más antiguas descubiertas no son anteriores al siglo VI a. C., se trata de las ruinas de un templo con ábside. En la época clásica se erigió otro, posiblemente dórico como el helenístico que más adelante lo sustituyó, que en el lado oeste tenía un gran cámara para las ofrendas. Todo el recinto estaba amurallado, obra en la que se aprecian dos trazados sucesivos. La fachada del templo estaba orientada al este, con el altar de frente, y tenía el aspecto de un escenario teatral, acentuado por la disposición de unas gradas para los espectadores del culto mistérico. Pero esta disposición en telesterion es tardía, de época helenística y romana.[90]

Ptoión[editar]

El Ptoión (en griego: Πτῷον, en griego antiguo: Πτῶον, Πτώϊον)[94] se levantaba en la ladera del monte Ptoo (actual Pelaghia), por encima de la fuente de Perdiki Vrysi, no lejos de la antigua ciudad de Acrefias. Este centro religioso estaba dedicado al culto de Apolo bajo la advocación del héroe Ptoo, al que se honraba especialmente en otro santuario de la zona, localizado en la colina de Castraki. Pierre Guillon sugirió que posiblemente el culto al héroe autóctono precedió al de Apolo en Perdiko Vrysi. Su sustitución por el de Apolo se debería a una intervención tebana, entre los siglos VII y VI a. C. En consecuencia, los habitantes de Acrefias trasladaron el culto a Castraki. Jean Ducat discrepa en este punto, al señalar que pese a la proximidad de dos santuarios análogos, el culto a Apolo Ptoo es originario en Perdiko Vrysi.[90]

Las excavaciones llevadas a cabo por la Escuela Francesa de Atenas, sacaron a la luz un complejo arquitectónico dispuesto en tres «terrazas» que se escalonan en la pendiente de la pared rocosa. La inferior, apoyada en un muro monumental, contiene una cisterna dividida en siete cámaras. En la intermedia hay dos pórticos y los cimientos de lo que Maurice Holleaux, el primer director de las excavaciones, llamaba el «gran cuadrilátero». Y arriba, en la terraza superior, donde se hallaba la cueva profética con la fuente sagrada, estaba el templo de Apolo, en una explanada en la que se descubrieron las bases de innumerables trípodes votivos. El conjunto ofrece características que difícilmente podrían datarse con anterioridad a los últimos años del siglo IV a. C., y que tal vez se deban a una restauración efectuada tras la devastación causada por Alejandro Magno en esa zona tras morir su padre Filipo II. Quedan restos del santuario arcaico del siglo VI a. C.:[90] una fuente más antigua en la terraza superior, una inscripción proveniente de la terraza intermedia, que alude a un bosque inviolable. El hallazgo más notable consistió en una serie de kuros (kouroi). Once se han encontrado prácticamente íntegros entre más de un centenar de fragmentos.[95]

Los kouroi, esculpidos en los talleres de Acrefias, cubren el periodo del siglo VI y el primer cuarto del siglo V a. C. Según Ducat, si al principio se caracterizan por un estilo típicamente beocio, a mediados del siglo VI reciben influencias —áticas, peloponésicas, cicládicas, etc.— asumiendo un carácter ecléctico en el que destaca la impronta cicládica. Algunas de estas esculturas, a pesar de estar talladas en piedra local, revelan en su estilo la autoría de escultores foráneos.[95]

El complejo de Castraki, descubierto por Gustave Mendel y Léon Bizard en una campaña en 1903, explorado de nuevo en 1934/35, y de nuevo por Llinas y Ducat de 1963 a 1965, consta de un templo arcaico, cuyos restos pertenecen a finales del siglo IV a. C. Estuvo dedicado inicialmente a una divinidad femenina nutricia, sustituida después por Atenea. En la terraza inferior se han hallado altares y bases para trípodes. Las figurillas votivas de terracota halladas confirman que era precisamente en esta área donde se rendía culto al héroe Ptoo.[95]

Epigrafía[editar]

Los restos más valiosos hallados en el interior del palacio micénico son unos valiosos documentos escritos en lineal B, unos grabados sobre tablillas de arcilla y otros en ánforas. En un corredor-almacén aparecieron ánforas en las que posteriormente se reconocieron signos en escritura lineal B.[90]

Las excavaciones y la investigación de Vassilis Aravantinos en la acrópolis de Tebas, entre 1993 y 1996, tuvieron como resultado el mayor descubrimiento de textos en lineal B, desde los hallados por Arthur Evans en Cnosos a principios del siglo XX, y los efectuados por Carl Blegen en Pilos en 1939. De hecho, en la excavación de rescate de la calle Pélopidou Street entre 1993 y 1995 se descubrieron 238 tablillas y fragmentos de tabillas escritas en lineal B. A estos documentos se añaden tres nódulos, una tablilla desenterrado en 1996 durante la limpieza de la «sala del tesoro». tesoro ", una habitación en el palacio que fue excavado en gran medida en 1964, una lápida encontrada en 1996 en una excavación de rescate en al este de la acrópolis y diez tablillas y fragmentos de tablillas, recuperadas del material abandonado en el museo de Tebas por N. Platón después de la búsqueda del Arsenal en 1964.[96]

Las excavaciones en los alrededores de Tebas han revelado tumbas de cista datadas en la época micénica que contienen armas, marfil y tablillas escritas en lineal B. Su nombre está atestiguado por los términos que lo revelan en las tablillas encontradas a nivel local o en otro lugares (en griego micénico 𐀳𐀣𐀂 te-qa-i),[nota 1] transliterado como *Tʰēgʷai̮s (en griego: Θῆβαι (Θήβαις)Thēbaia, i.e. «mujeres tebanas»).[97] [98]

Notas[editar]

  1. Inscripción en la tabilla TH Ft 140.Raymoure, K.A. «Thebes». Minoan Linear A & Mycenaean Linear B (en inglés). Deaditerranean. Consultado el 7 de octubre de 2014. </ref>

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Referencias[editar]

  1. «Δείτε τη Διοικητική Διαίρεση] (Ministerio del Interior)». 
  2. a b c d e Solé y Bachs, Castelreanas, p. 204.
  3. http://www.statoids.com/ygr.html URL consultada el 24 de abril de 2011
  4. Estrabón, Geografía IX,2,3.
  5. Pausanias, Descripción de Grecia IX.5.3.
  6. Pausanias, op. cit. IX.5.7.
  7. Pausanias, op. cit. IX.5.12-13.
  8. a b Higino, Fábulas 67 y 70.
  9. Andrew Robert Burn, Storia dell'antica Grecia; traduzione di Filippo Gentili. Milán: A. Mondadori, 1991, Oscar saggi n. 458, ISBN 978-88-04-41149-X, pp. 51-54
  10. Higino, Fábulas 71; Pausanias, op. cit, IX.19.2.
  11. a b Pausanias, op. cit, IX.5.13.
  12. Bernabé, 1979, p. 55.
  13. Bernabé, 1979, p. 58.
  14. Hesíodo, Teogonía 230
  15. Diodoro Sículo, Biblioteca histórica, IV.10.2-5; IV.18.7.
  16. Homero, Ilíada V,804.
  17. a b Hansen (2004), p. 454
  18. Homero.II, IG VII 2470
  19. Heródoto, Historia I.92.1
  20. Demóstenes XIX.325
  21. Jenofonte, Helénicas V, 2,25.
  22. Homero, Ilíada II.205
  23. Heródoto, op. cit. V.79.2
  24. Hesíodo, El escudo de Heracles 105, Teognis I.1209, Píndaro, Píticas XII,26, Baquílides IX,54; Heródoto, op. cit. IX,86,1; Demóstenes XVII,216.
  25. Heródoto IX,13,3; Tucídides, Historia de la Guerra del Peloponeso III,62,3-4; Jenofonte, Helénicas III,5,8; Aristóteles, Retórica 1398b18-1398b20.
  26. Jenofonte, Helénicas V,4-49.
  27. Menandro, Samias 325
  28. Demóstenes XVII
  29. Pausanias, Descripción de Grecia IX,5,14.
  30. Pausanias, Descripción de Grecia IX,5,15.
  31. Homero, Ilíada II,494.
  32. Tucídides, Historia de la Guerra del Peloponeso' I,12,3.
  33. Pausanias, op. cit. IX,5.
  34. Aristóteles, Política 1274a8-1274b10
  35. Homero, Ilíada IV,405; Hesíodo, Trabajos y Días 163.
  36. Eurípides, Las fenicias 1104.
  37. Esquilo, Los siete contra Tebas 461.
  38. Pausanias, Descripción de Grecia IX,25,1.
  39. Eurípides, Las fenicias 1110.
  40. Esquilo, Los siete contra Tebas 396.
  41. Pausanias, Descripción de Grecia IX,16,6.
  42. Eurípides, Las fenicias 1113.
  43. Esquilo, Los siete contra Tebas 487.
  44. a b c d Pausanias, Descripción de Grecia IX,8,5.
  45. Eurípides, Las fenicias 1119.
  46. Esquilo, Los siete contra Tebas 570.
  47. Eurípides, Las fenicias 1124-1125.
  48. Esquilo, Los siete contra Tebas 528.
  49. Eurípides, Las fenicias 1130, 1570-1571.
  50. Esquilo, Los siete contra Tebas 423-424.
  51. Pausanias, Descripción de Grecia IX,8,4,7.
  52. Eurípides, Las fenicias 1134.
  53. Esquilo, Los siete contra Tebas 632, 714.
  54. Bearzot, Cinzia (2004). Federalismo e autonomia nelle Elleniche di Senofonte (en italiano). Milán: Vita e Pensiero. ISBN 88-343-1113-2. 
  55. Tucídides, Historia de la Guerra del Peloponeso, II,73,3.
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  61. Heródoto IX 86.1-2
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  68. Jenofonte, Helénicas III,5,25.
  69. Jenofonte, Helénicas IV,1-2.
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  73. Jenofonte, Helénicas IV,4,17-18.
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  81. Jenofonte, Helénicas VI,4,1-4.
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Bibliografía[editar]

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  • Solé, Gerardo; Bachs, Elisenda; Castelreanas, A. (1988). Los grandes descubrimientos de la arqueología 4. Barcelona: Planeta-De Agostini. ISBN 84-395-0687-2. 
  • Bernabé pajares, Alberto (1979). «Tebaida». Fragmentos de épica griega arcaica. Madrid: Gredos. ISBN 84-249-3524-1. 
  • Schachter, A. (1963). «The Theban Wars». Phoenix (en inglés) 71. 

Enlaces externos[editar]