Edificio Chrysler

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Edificio Chrysler
Chrysler Building
Chrysler Building by David Shankbone Retouched.jpg
Récord de altura
Rascacielos más alto del mundo de 27 de mayo de 1930 a abril de 1931
Precedesor 40 Wall Street
Sucesor Empire State Building
Información general
Uso(s) Oficinas
Estilo Art déco
Catalogación Registro Nacional de Lugares Históricos, Monumento de Nueva York
Dirección 405 Lexington Avenue
Localización Manhattan, Nueva York,
Flag of the United States.svg Estados Unidos
Coordenadas 40°45′05″N 73°58′33″O / 40.751430555556, -73.975719444444Coordenadas: 40°45′05″N 73°58′33″O / 40.751430555556, -73.975719444444
Primera piedra 19 de septiembre de 1928[1]
Finalización 1930
Coste 14 millones de dólares[2]
Propietario Abu Dhabi Investment Council
Altura
Altura arquitectónica 318,9 m [3]
Altura máxima 318,9 m [3]
Altura de la última planta 252,3 m [3]
Observatorio 238,7 m [3]
Detalles técnicos
Número de plantas 77 [3] [4]
Superficie 96 600 m² [5]
Número de ascensores 32 [3]
Diseño y construcción
Arquitecto(s) William Van Alen
Referencias
[3] [6]
[editar datos en Wikidata]

El Edificio Chrysler (en inglés, Chrysler Building) es un rascacielos de estilo art déco situado en la intersección de la Calle 42 con Lexington Avenue, en el East Side de Midtown Manhattan, Nueva York, en el barrio de Turtle Bay. Con 77 plantas y 319 metros de altura, fue el edificio más alto del mundo durante once meses, hasta que le superó el Empire State Building en 1931.[7] Sigue siendo el edificio de ladrillos más alto del mundo, aunque su estructura es de acero. Tras la destrucción del World Trade Center en los atentados del 11 de septiembre de 2001, se convirtió de nuevo en el segundo edificio más alto de Nueva York. Actualmente es el quinto más alto de Nueva York, por detrás del One World Trade Center, el 432 Park Avenue, el Empire State Building y la Bank of America Tower.[8]

El Edificio Chrysler, diseñado por el arquitecto William Van Alen, es un ejemplo clásico de la arquitectura art déco y muchos arquitectos contemporáneos lo consideran uno de los mejores edificios de Nueva York.[9] [10] [5] Fue la sede de la empresa Chrysler desde 1930 hasta mediados de los años cincuenta. Aunque el edificio se construyó y diseñó específicamente para el fabricante de coches, la empresa no pagó su construcción y nunca fue su propietaria, debido a que Walter P. Chrysler decidió pagarlo él mismo para que fuera un proyecto personal.[11] Su construcción estuvo marcada por la competición para ser el edificio más alto del mundo, en la que su principal rival era el Bank of Manhattan Building (actualmente The Trump Building), con una altura final de 282,5 m, mientras que el Edificio Chrysler se iba a quedar en 281,9 m. Sin embargo, a los pocos meses de que se completara el Bank of Manhattan Building, se construyó en secreto una aguja piramidal en el interior del Edificio Chrysler y se instaló en su cima, alcanzando así una altura total de 319 m.[12]

Historia[editar]

El rascacielos es el epítome del éxito de Nueva York, ciudad que albergó el edificio más alto del mundo desde 1908 hasta 1974.[12] A mediados de la década de 1920, se convirtió en el ciudad más poblada del mundo, superando a Londres. El área metropolitana superó la cifra de diez millones a principios de la década de 1930.[13] El boom económico de la década de 1920 y la gran especulación del mercado inmobiliario fomentaron una nueva oleada de proyectos de rascacielos en la ciudad.[14] La Ley de Zonificación de 1916, que limitaba la masificación de los edificios a partir de cierta altura para permitir que llegara la luz solar a las calles,[15] [16] fue un factor que contribuyó a dar forma al estilo de rascacielos art decó y de retranqueos, dando lugar a estructuras que se centraban en el volumen y en siluetas llamativas, a menudo ornamentadas profusamente.

En los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, los arquitectos de Europa y los Estados Unidos habían empezado a simplificar las formas de los diseños tradicionales y a usar materiales industriales de manera innovadora para caracterizar a la edad moderna. El estilo art déco parecía prestarse especialmente bien al diseño de rascacielos debido a que este tipo de construcción simbolizaba progreso, innovación y modernidad más que cualquier otro tipo. Aunque el estilo art déco duró poco tiempo, coincidió con un gran boom inmobiliario en Nueva York a finales de los años veinte. Los numerosos rascacielos construidos en este estilo, entre los que destaca el Edificio Chrysler, dieron a Nueva York y su skyline una imagen característica y romántica, popularizada en el teatro y el cine.[17]

Por otro lado, esta época se caracterizó por profundos cambios sociales y tecnológicos. Se generalizaron bienes de consumo como la radio, el cine y, sobre todo, el automóvil, cuyo uso creció exponencialmente en los años veinte.[18] En 1927, el fabricante de automóviles Chrysler Corporation —empresa dirigida por Walter P. Chrysler— se convirtió en el tercer fabricante de automóviles de Estados Unidos, por detrás de Ford y General Motors.[19] Al año siguiente fue nombrado por la revista Time el «hombre del año».[14] Bajo estas circunstancias el proyecto del Edificio Chrysler empieza a tomar forma.

Origen del proyecto[editar]

Originalmente, el Edificio Chrysler fue un proyecto del promotor inmobiliario y antiguo senador del estado de Nueva York William H. Reynolds.[20] [17] Antes de su implicación en el que sería el Edificio Chrysler, su proyecto más conocido fue el parque de atracciones Dreamland, situado en la famosa Coney Island de Nueva York. Sin embargo, cuando en 1911 se destruyó este parque de atracciones en un incendio, dirigió su atención a Manhattan, donde se propuso construir el edificio más alto del mundo.[11] [21]

En 1921 Reynolds alquiló una gran parcela en la esquina de Lexington Avenue y la Calle 42 con la intención de construir un edificio importante en ella.[17] Tras varios años de retrasos, Reynolds contrató al arquitecto William Van Alen en 1927 para que realizara el proyecto de un rascacielos de cuarenta plantas en la parcela.[22] Van Alen era respetado en su campo por su trabajo en el edificio de oficinas Albemarle de Nueva York, en colaboración con su socio H. Craig Severance.[23] Van Alen y Severance se complementaban entre sí. Van Alen era un arquitecto original e imaginativo mientras que Severance se encargaba de la parte comercial de la firma, consiguiendo clientes y revisando los aspectos financieros.[24] Pero pronto la relación entre ambos se volvió tensa debido a sus diferencias personales. La gota que colmó el vaso fue un artículo de 1924 en el Architectural Review que alabó a Van Alen pero ignoró a Severance al referirse a este edificio como la «obra de William Van Alen».[25] Su asociación terminó rompiéndose meses más tarde en términos poco amigables.[25] Esto acabó siendo decisivo para el diseño del futuro Edificio Chrysler, ya que Severance era más tradicional y el estilo de van Alen era más moderno.[21]

Cuando empezó a trabajar para Reynolds, Van Alen quedó atrapado en el espíritu de competición por construir el edificio más alto del mundo que invadía Nueva York en los años veinte. Como grandes aventureros que se retaban entre sí a construir edificios más altos, los promotores y arquitectos de los nuevos proyectos anunciaban continuamente que sus edificios serían los más altos de la ciudad.[21] [26] [27]

En abril de 1928, Reynolds firmó un alquiler de 67 años de la parcela y ultimó los detalles de su ambicioso proyecto, que iba a ser un «exitoso edificio que se unirá al grupo de rascacielos de Midtown Manhattan y revolucionará los precios y la clase de los inquilinos de la Calle 42 y Lexington Avenue».[21] Cuando en el siguiente agosto se desvelaron los dibujos de Van Alen, el American Institute of Architects lo alabó, diciendo que «se ha desviado de algunos de los antiguos principios sobre los que se desarrolló el rascacielos […] el diseño del Reynolds Building está realizado para que sea de interés a lo largo de toda su altura».[21] La principal contribución de Reynolds al diseño fue insistir en que tuviera una corona metálica, frente a la oposición inicial de Van Alen.[4]

Diseño[editar]

Etapas en el diseño del Edificio Chrysler. William Van Alen.

El diseño original de Van Alen del rascacielos contemplaba una corona decorativa de cristal con forma de joya.[11] También tenía una base con ventanas de altura triple coronadas por doce plantas con esquinas de cristal, que daban la impresión de que la torre flotara física y visualmente en el aire.[11] Originalmente, la altura del rascacielos iba a ser 246 metros y 67 plantas.[6] [17] Sin embargo, este diseño resultó ser demasiado avanzado y costoso para el contratista del edificio, William H. Reynolds, que no aprobó el proyecto original de Van Alen.[1]

El diseño oficial del «Reynolds Building», publicado en agosto de 1928, era mucho más conservador, con una cúpula italianizante que un crítico comparó con el bombín del Gobernador Al Smith, y una disposición de los ladrillos en las plantas más altas que simulaba ventanas en las esquinas, detalle que se mantiene en el Edificio Chrysler actual.[11] Este diseño muestra de manera casi exacta la forma, los retranqueos y la disposición de las ventanas del actual edificio, pero difiere en su elemento más característico, la cúpula.[11]

Con el diseño ya realizado, Reynolds vendió el alquiler de la parcela, el proyecto e incluso los servicios del arquitecto a Walter P. Chrysler en octubre de 1928, momento en el que estaba expandiendo agresivamente su empresa de automóviles,[17] debido a que no tenía suficientes medios para construirlo.[21] [20] Chrysler trabajó junto con Van Alen y diseñó de nuevo el rascacielos con más altura; tras esta revisión, el proyecto pasó a tener 282 metros de altura.[11] Walter Chrysler quería una imagen progresista y un símbolo personal y Van Alen lo diseñó usando su interpretación de los principios de la arquitectura moderna. Al hacerlo, concibió un edificio que ha llegado a ser considerado uno de los mejores ejemplos de la arquitectura art déco.[17] En su autobiografía, Chrysler dijo que construyó el edificio para que sus hijos tuvieran algo para lo que ser responsable.[17] Durante el invierno de 1928 y 1929, continuaron las modificaciones del diseño de la cúpula.[22] En marzo de 1929 la prensa ofreció detalles de una «cúpula artística» con forma de estrella gigante de treinta puntas, que sería coronada por una escultura de cinco metros de altura.[11] [28] El diseño final de la cúpula tenía varios arcos y ventanas triangulares.[22] Debido a que Walter Chrysler era el presidente de la Chrysler Corporation y quería que el edificio fuera la sede de la empresa,[11] se diseñaron varios detalles arquitectónicos, especialmente las gárgolas del edificio, inspirándose en automóviles de Chrysler, como los ornamentos del capó del Plymouth.[6] [29] Estos elementos ejemplifican la era de la máquina de los años veinte.[11] En su autobiografía, Chrysler afirma que fue él quien sugirió que fuera más alta que la Torre Eiffel.[17]

Construcción[editar]

El Edificio Chrysler poco después de su finalización.

Las obras empezaron el 19 de septiembre de 1928.[1] El 15 de octubre de 1928 la Goodwin Construction Company empezó la demolición del edificio existente en la parcela, que se completó el 9 de noviembre.[30] La excavación de los cimientos, que tendrían 21 metros de profundidad,[17] empezó una semana después y se completó a mediados de enero, cuando se alcanzó la roca madre.[30] La construcción del edificio propiamente dicha empezó el 21 de enero,[30] y en septiembre de 1929 se completó la estructura de acero.[14] [17]

En total, se usaron 391 681 remaches[11] y se colocaron a mano unos 3 826 000 ladrillos,[1] para conformar las paredes del edificio.[31] Pese a que se construyó a un ritmo frenético (una media de cuatro plantas por semana), no murió ningún trabajador durante sus obras.[1] Walter Chrysler financió personalmente la construcción mediante los ingresos que obtenía de su empresa de automóviles.[32]

En 1929, el Woolworth Building, construido en 1913, era el edificio más alto del mundo con 241 metros.[33] En ese mismo año, George L. Ohrstrom, un joven banquero, propuso la construcción de un edificio de oficinas de 47 plantas en el 40 de Wall Street. Poco después modificó el proyecto para que tuviera 60 plantas, pero todavía estaba por debajo del Woolworth y el proyecto del Edificio Chrysler, de 246 metros, anunciado en 1928.[33] En abril, su arquitecto, H. Craig Severance, aumentó su altura a 67 plantas y 256 metros, que harían que superara al Woolworth en 15 metros y al Chrysler en 10.[33] Las obras del 40 Wall Street empezaron en mayo 1929 a un ritmo frenético, y se completaron tan solo doce meses después.[34] Severance consiguió permiso para instalar una cúpula en la cima, que aumentó su altura a 267 metros, además de una aguja de 15 metros, que dejó la altura final en 282 metros.[33]

Diagrama con los edificios más altos del mundo de 1908 a 1974.

Antes de su finalización, el edificio estaba en intensa competición con un proyecto rival en el 40 Wall Street, diseñado por H. Craig Severance, el antiguo socio de Van Alen.[22] [20] Pensando que el Chrysler tendría 282 metros, Severance añadió una bandera de quince metros a su edificio, aumentando su altura a 282,5 metros, y reclamó públicamente el título de edificio más alto del mundo.[17] [6] [nota 1] Pero, Van Alen había estado planeando durante meses un modo para ganar la carrera por ser el edificio más alto. Logró obtener el permiso para instalar una aguja —o «vórtice» como él lo denominaba— de 56,4 m de longitud[36] que llegó a la obra en cinco secciones[14] [37] y se ensambló en el más absoluto secreto en la planta número 65 del edificio.[38] El 23 de octubre de 1929, el día anterior al Jueves Negro, que marcó el inicio de la Gran Depresión, se subió lentamente la aguja desde la corona hasta la cima de la cúpula del edificio,[33] proceso que duró noventa minutos e hizo que el edificio alcanzara los 319 metros.[39] [40] Van Alen, que presenció el proceso desde la calle,[40] junto con sus ingenieros y Walter Chrysler,[39] escribió que «era como ver a una hermosa mariposa salir de su capullo».[40]

En el artículo The Structure and Metal Work of the Chrysler Building («La estructura y metalistería del Edificio Chrysler») de la edición de octubre de 1930 de Architectural Forum, el arquitecto William Van Alen explicó el diseño y la construcción de la corona y la aguja:[14]

Se diseñó una alta aguja para coronar el edificio. Esta tiene 56 metros de altura y 0,74 metros cuadrados de sección en su base. Tenía sección cuadrangular, con puntales ligeros y refuerzos diagonales, y pesaba en total 27 toneladas. Era manifiestamente imposible ensamblar esta estructura e izarla como una unidad desde el terreno, e igualmente imposible izarla en secciones y colocarlas como tal sucesivamente en sus posiciones finales. Además, sería más espectacular, por valor publicitario, hacer que esta aguja que 'perfora' las nubes apareciera inesperadamente.

Finalización[editar]

Los primeros inquilinos se trasladaron al Edificio Chrysler en abril de 1930, aunque la construcción aún no estaba finalizada totalmente. El 27 de mayo de 1930 se realizó la ceremonia formal de inauguración, que coincidió con la reunión anual de la Asociación de Propietarios y Comerciantes de la Calle 42. En el vestíbulo del edificio se colocó una placa de bronce «en reconocimiento a la contribución de Mr. Chrysler al avance de la ciudad». Las obras acabaron en agosto de 1930, pero curiosamente la fecha de finalización registrada en el Departamento de Construcción de Manhattan es el 19 de febrero de 1932.[17]

Cuando se completó, el 20 de mayo de 1930,[11] el aumento de altura producido por la aguja permitió que el Edificio Chrysler superara al 40 Wall Street y se convirtiera en el edificio más alto del mundo, superando también la Torre Eiffel que hasta entonces ostentaba el título de la estructura más alta del mundo realizada por el hombre.[4] [41] Fue el primer edificio con más de 300 metros de altura. La satisfacción de Van Alen con este logro probablemente fue eclipsada por la negativa posterior de Walter Chrysler de pagar sus honorarios.[11] Chrysler alegó que había recibido sobornos de proveedores, además Van Alen no había firmado ningún contrato con Walter Chrysler cuando este se hizo cargo del proyecto.[22] [20] Van Alen le demandó y los juzgados le dieron la razón al arquitecto, exigiendo a Chrysler que le pagara 840 000 dólares (un 6% del presupuesto total del edificio).[42] Esta demanda disminuyó notablemente su reputación como arquitecto, lo que, unido a los efectos de la Gran Depresión y a las críticas negativas, acabó arruinando su carrera.[22] [20] Van Alen terminó como profesor de escultura en el Beaux-Arts Institute of Design de Nueva York y murió en 1954.[22] Según Neal Bascomb, «el Edificio Chrysler fue su mejor obra, y la que generó su olvido».[22]

La finalización del Edificio Chrysler fue recibida por la crítica con reacciones encontradas. Van Alen fue aclamado como el «Doctor de la Altura»[23] y el «Ziegfeld de su profesión»[23] y el edificio fue elogiado por ser «una expresión de la intensa actividad y la vibrante vida de nuestros días» y por «estar lleno del espíritu de la modernidad, representando el progreso en la arquitectura y los métodos de construcción modernos.»[17] Sin embargo, algunas críticas describieron el edificio como solo un destello que «no encarna ninguna idea orgánica convincente»[22] y que era «claramente un diseño habilidoso, desarrollado para hacer que el peatón mire hacia arriba» (George Chappell),[43] pero que «no tenía importancia como diseño serio».[22] Otras críticas lo compararon con un «pez espada que mira hacia arriba»[44] o afirmaron que era «arquitectura de Little Nemo».[4] Lewis Mumford, partidario del Estilo Internacional y entonces el crítico de arquitectura más importante de los Estados Unidos, lo despreció por su «fútil romanticismo, su voluptuosidad sin sentido y su simbolismo vacío.»[18] [17] Entre las reacciones positivas, un crítico anónimo escribió en octubre de 1930 en Architectural Forum: «El Chrysler… se destaca por sí mismo, es algo diferente y solitario. Es simplemente la realización, el cumplimiento en metal y albañilería del sueño de un hombre, un sueño de tal ambición y tal magnitud como para desafiar la comprensión y las críticas de los hombres y los criterios comunes».[14]

El Edificio Chrysler en 1932.

En poco menos de un año desde que abriera al público el 27 de mayo de 1930, el Edificio Chrysler fue superado en altura por el Empire State Building,[4] aunque aún sigue siendo el edificio de ladrillos más alto del mundo.[6] El Edificio Chrysler tuvo un gran éxito comercial, mayor que el del Empire State Building: en 1935 ya tenía alquilado el 70% de su superficie.[2]

Walter P. Chrysler había pretendido crear el edificio de oficinas más deseable del momento:[17]

El Edificio Chrysler está dedicado al comercio y la industria mundial. Fue creado con el deseo de satisfacer la demanda de los ejecutivos de negocios de la actualidad, que, con su intensa actividad, debían tener el entorno y las condiciones más favorables. La necesidad de abundante luz y aire resultó en un edificio de bellas proporciones y gran altura. La importancia de la accesibilidad y el transporte dictaron la ubicación. El deseo de lo último en comodidad determinó la inclusión de elementos innovadores para cada necesidad, que contribuyen a la satisfacción del hombre de negocios y su oficina. Como un entorno en el que se puede trabajar de manera cómoda y eficiente, este nuevo edificio establece un nuevo ideal, uno que permanecerá como medida de comparación para los edificios de oficinas del futuro. Por tanto, el Edificio Chrysler está dedicado como una firme contribución al progreso empresarial.

Propiedad[editar]

Comparación de la altura de algunos de los edificios más altos de Nueva York.
El Edificio Chrysler visto desde el Empire State Building.

El lado este de la parcela de la torre discurre ligeramente en diagonal respecto a la cuadrícula de calles de Manhattan, siguiendo una parcelación anterior al Plan de los Comisarios de 1811.[45] [46] Por ese lugar pasaba antiguamente una carretera, la antigua Boston Post Road, que serpenteaba por el este de Manhattan, en su mayor parte entre la Segunda y la Tercera Avenida, y conducía hasta Boston.[46] Con el tiempo, el ayuntamiento vendió las parcelas que bordeaban la carretera a compradores.[46] El terreno en el que se sitúa el Edificio Chrysler se donó a The Cooper Union for the Advancement of Science and Art en 1902.[47] La Cooper Union, una universidad privada, sigue siendo propietaria de la parcela sobre la que se sitúa el edificio, pero no del edificio en sí. Esta institución está exenta de impuestos desde su carta de fundación de 1859, y la parcela constituye una dotación suya. Como consecuencia, los dueños del edificio pagan a la Cooper Union el dinero que iría destinado al Ayuntamiento de Nueva York en impuestos, unos ocho millones de dólares al año.[48] [49] Originalmente, la parcela se alquiló a William H. Reynolds, pero, después de que este no fuera capaz de encontrar financiación para el proyecto, Walter P. Chrysler adquirió los derechos de construcción en el terreno en 1928.[47] [50] Al contrario de la creencia popular, la Chrysler Corporation no estuvo implicada en la construcción del Edificio Chrysler ni fue nunca su propietaria, aunque se diseñó y construyó para la empresa y fue su sede hasta mediados de los años cincuenta. En realidad, fue un proyecto personal de Walter P. Chrysler.[11]

La propiedad del edificio ha cambiado de manos en numerosas ocasiones. La familia Chrysler, que había heredado el inmueble tras la muerte de Walter Chrysler en 1940,[51] vendió el edificio en 1953 a William Zeckendorf[52] por 18 millones de dólares,[53] y en 1957 fue comprado por Sol Goldman y Alex DiLorenzo, y administrado por Massachusetts Mutual Life Insurance Company. Entre 1978 y 1979 se remodeló el vestíbulo y se renovó la fachada.[54] [55] En 1979, Jack Kent Cooke compró el edificio. En 1998, Tishman Speyer Properties y el Travelers Insurance Group compraron el Edificio Chrysler, subrogándose en la hipoteca, y el edificio adyacente de 32 plantas Chrysler East —originalmente denominado Kent Building— por unos 220 millones de dólares (equivalentes a 300 millones de 2015).[56]

En 2001, se vendió el 75% del edificio a TMW, la sucursal alemana de un fondo de inversiones de Atlanta, por 300 millones de dólares (equivalentes a 370 millones de 2015). No obstante, sus antiguos dueños —Tishman y Travelers— seguirán ostentando una participación de control de la torre y el edificio adyacente Chrysler East.[57] El 11 de junio de 2008, salió a la luz que el Abu Dhabi Investment Council estaba en negociaciones para comprar el 75% del edificio que tenía TMW y un 15% a Tishman Speyer Properties, así como un porcentaje del centro comercial adyacente Trylons por 800 millones de dólares.[58] El 9 de julio de 2008 se anunció que se había completado la transacción, y que el fondo de inversión emiratí se había convertido en dueño del 90% del edificio.[59] [60]

Renovaciones[editar]

En 1961 se llevó a cabo la primera limpieza de los elementos de acero inoxidable del edificio: aguja, corona, gárgolas y puertas de acceso.[61] En 1995 se restauraron de nuevo, recuperando su brillo y apariencia originales, con un coste de 1,5 millones USD.[62] Para la limpieza se aplicó un solución jabonosa, un desengrasante y un abrasivo suave; se reemplazaron algunos listones de acero de la aguja dañados y varias uniones de las gárgolas fueron soldadas de nuevo.[62] Estos trabajos, dirigidos por Hoffman Architects y ejecutados por Nicholson & Galloway,[63] [64] recibieron el Lucy G. Moses Preservation Award entregado por la New York Landmarks Conservancy en la edición de 1997[65]

Entre 2001 y 2003 se llevó a cabo otra restauración del Edificio Chrysler, dirigida por la empresa de Thornton Tomasetti.[66] En esta intervención se repararon las partes dañadas de la fachada y se restauraron los bastidores originales de acero de las 3500 ventanas.[66] También se sustituyeron algunos escaparates deteriorados de la planta baja para permitir el acceso a discapacitados, manteniendo el estilo original.[66] Por último, se repararon y sustituyeron algunos paneles de acero inoxidable de la corona.[66] En los años 2010 y 2011 se renovaron y mejoraron los sistemas de energía, fontanería y gestión de residuos del edificio, lo que produjo una disminución del 21% de su consumo total de energía y del 64% de su consumo de agua.[67] [68] El 81% de los residuos generados son reciclados.[68] En 2012, el edificio recibió la acreditación LEED Oro del US Green Building Council, que acredita su sostenibilidad y eficiencia energética.[67] [68]

Arquitectura[editar]

Ornamentos que imitan...
Águilas
(Planta 61)
Adornos de capó
(Planta 31)
Tapacubos y guardabarros
(Planta 31)

El Edificio Chrysler se suele considerar uno de los mejores ejemplos de la arquitectura art déco.[9] El exterior del edificio tiene muchos ornamentos heroicos, aproximadamente cincuenta en total, que sobresalen de las cuatro esquinas del edificio en cinco plantas diferentes como las gárgolas de las catedrales góticas.[69] Las esquinas de la planta 61 están decoradas con sendos pares de águilas esculpidas por Kenneth Lynch, que tienen una longitud de tres metros y una envergadura de 4,5 metros;[70] [71] en las esquinas de la planta 31 hay réplicas de las decoraciones del capó de Chrysler de 1926;[72] mientras que en las esquinas de la planta 24 hay piñas de tres metros de altura, símbolos de la hospitalidad, que fueron fabricadas en el sitio.[70] [17] El edificio está construido de albañilería, con estructura de acero y revestimiento metálico. Se emplearon 20 961 toneladas de acero estructural.[73] Tiene un total de 3862 ventanas en sus fachadas. En el interior, hay cuatro grupos de ochos ascensores diseñados por Otis Elevator Corporation.[74] [75] Las ventanas, la corona, la aguja y las gárgolas fueron fabricadas a mano en las plantas 65 y 67 a partir de láminas de metal.[49] El edificio se designó National Historic Landmark en 1976,[76] [77] y monumento de Nueva York en 1978.[17]

Al contrario que muchos rascacielos de la época, el diseño del Edificio Chrysler no seguía la fórmula de una columna con basa decorativa, fuste liso y capitel decorativo; en su lugar, el diseño era de interés en toda su altura. La gran altura del edificio y los retranqueos obligados por la ley ayudaron a que Van Alen tomara esta decisión.[17] Sus dieciséis plantas más bajas se elevan rectas desde la acera (con un hueco en un lado que le otorga una planta con forma de «U» a partir de la cuarta planta). Hay retranqueos en las plantas 16, 18, 23, 28 y 31, que se ajustan a la Ley de Zonificación de 1916 y dan al edificio el aspecto de un zigurat por un lado y el de un palazzo con forma de U por el otro. La torre continúa derecha desde la planta 31 hasta la 60, donde su planta se convierte en una cruz de Malta que fusiona el 'fuste', de planta cuadrada, con la cima».[78] La fachada del edificio está revestida mayoritariamente en ladrillo blanco, y se usa ladrillo de color gris oscuro como decoración horizontal para resaltar las hileras de ventanas.[20]

Aunque la forma del Edificio Chrysler pretende cumplir la Ley de Zonificación, cada uno de los retranqueos hasta la planta 31 servía para una función inteligente. Las primeras dieciséis plantas eran lo mayores posibles para maximizar el valioso espacio de alquiler cerca del suelo. El corte con forma de U por encima de la cuarta planta era para introducir luz y aire en el edificio. Aunque los primeros tres retranqueos simplemente se ajustan a la ley, la zona entre las plantas 28 y 31 sirve para varias funciones. Según Robinson, «añaden interés visual a la parte central del edificio, evitando que sea dominada por el minucioso detalle de las plantas más bajas y el llamativo diseño del remate. Proporcionan una base al fuste de la torre, efectuando una transición entre las plantas inferiores y el alto fuste».[78]

Las primeras cuatro plantas del edificio cubren toda la superficie de la parcela y están revestidas con granito negro pulido de Shastone en la planta baja y mármol blanco de Georgia por encima de ella. El elemento más destacable de esta parte del edificio son las dos entradas en Lexington Avenue y la Calle 42. Cada una de ellas tiene una altura de tres plantas, a la manera de un proscenio, y están enmarcadas por granito de Shastone. Retranqueadas dentro de las entradas están las puertas giratorias que dan acceso al vestíbulo, debajo de ventanas de metal y vidrio con detallados patrones decorativos. Este tratamiento pretende realzar el efecto espectacular de entrar al edificio, una preocupación frecuente del estilo art déco. También hay una entrada menor, de una planta de altura, en la Calle 43. En la planta baja hay grandes escaparates con marcos de metal para tiendas. En la segunda, tercera y la cuarta planta se pueden ver ventanas de oficinas. En la base de las ventanas de la segunda planta hay enjutas decorativas. Los marcos de metal de las entradas y ventanas son de acero Nirosta.[17]

Una de las dos entradas principales del rascacielos.
Vista del edificio desde su base.

Por encima de la cuarta planta, el edificio es penetrado en los lados este y oeste por huecos que se extienden hasta la fachada de la torre, mientras que en los lados norte y sur el edificio se eleva gradualmente con una serie de retranqueos. El revestimiento de la fachada hasta el primer retranqueo en la planta dieciséis es de ladrillo blanco con bandas de mármol blanco que crean un patrón similar al usado en cestería.[79] Las ventanas están dispuestas en una cuadrícula regular. Todas las ventanas del edificio no tienen alféizar; los marcos están colocados al ras de la fachada.[17]

En el siguiente retranqueo, que termina en la planta 24, hay un énfasis vertical con pilares de ladrillo blanco que se alternan con bandas verticales de ventanas. Las enjutas de aluminio entre las ventanas ayudan a este efecto. Las enjutas en las plantas 20, 21 y 22 están adornadas con relieves abstractos. En las esquinas de la planta 24 hay piñas.[17]

Las siguientes tres plantas, hasta la 27, forman el tercer retranqueo. Las bandas horizontales y los motivos de ladrillo gris y negro con forma de zigzag contrastan con la verticalidad del retranqueo anterior. El cuarto retranqueo, que llega a la planta 31, marca la aparición del fuste de la torre desde la base. En la planta 31 las esquinas del edificio se extienden hacia fuera con enormes adornos de capó de Chrysler de Nirosta que atraen el ojo a la base de la torre y la hacen parecer más grande.[78] Esta extensión era necesaria para evitar una ilusión óptica común en edificios altos con bandas horizontales, que hace que la parte superior parezca mayor que la base.[78] También en esta planta hay un friso gris y blanco de tapacubos y guardabarros de acero pulido.[5] Estos ornamentos son símbolos manifiestos de la Chrysler Corporation y uno de los efectos característicos creados por los arquitectos art déco.[17] Los adornos de capó toman la forma del casco alado de Mercurio, que eran los adornos de capó de los vehículos Chrysler de la época —que posteriormente se convertirían en el logo de la firma—.[80] Este adorno del capó fue diseñado en 1924 por Oliver Clark y sus alas plateadas simbolizan al veloz dios del comercio de la mitología romana.[81]

El tratamiento del fuste de la torre es dual y pretende enfatizar tanto la verticalidad como la horizontalidad. En cada uno de los cuatro lados de la torre, las ventanas están agrupadas en tres bandas verticales. Cada grupo está enmarcado por ladrillos y un pilar de mármol que se extiende de manera continua a lo largo de todas las plantas. También se da un énfasis vertical a las enjutas entre las ventanas con franjas verticales que alternan ladrillo gris y blanco. Como contraste las esquinas de la torre tienen bandas horizontales de ladrillo negro.[17]

La corona del Edificio Chrysler es una extensión directa de la torre. Según Robinson, «sus arcos, cada uno más pequeño y alto que el anterior, continúan el diseño aterrazado del edificio. Este concepto se lleva adelante a partir de la planta 61, que tiene gárgolas en forma de águilas, símbolo nacional de Estados Unidos, que imitan los detalles de la planta 31, hasta la aguja, que extiende el concepto 'más alto y más estrecho' a una altura infinita. Este tratamiento enfatiza la altura del edificio, dándole un estilo reminiscente de la arquitectura fantástica de Coney Island».[78] El águila es un guiño a uno de los símbolos americanos: el águila calva, que figura incluso en el Escudo Nacional.

El interior del edificio tenía varios elementos innovadores. Las tabiques entre las oficinas estaban insonorizados y divididos en secciones intercambiables, de manera que se podía cambiar rápida y cómodamente la distribución de cualquier oficina. Los conductos bajo los suelos llevaban cables de teléfono y de electricidad. Los ascensores, por órdenes directas de Chrysler, eran capaces de alcanzar velocidades de trescientos metros por minuto, aunque las ordenanzas de Nueva York en efecto en 1930 solo permitían 210 metros por minuto. El edificio también tenía tres de los huecos de los ascensores continuos más largos del mundo. Para mejorar el acceso del público al edificio, había una galería subterránea que conducía directamente al metro, gestionado en aquel momento por la IRT. La IRT se opuso enérgicamente a esta conexión, pero Chrysler se impuso y construyó el pasadizo a sus expensas.[17]

Corona y aguja[editar]

De día y de noche.

El elemento más reconocible del Edificio Chrysler es su corona. Compuesta de siete arcos concéntricos aterrazados, el diseño de Van Alen de la corona consiste en una bóveda de arista cruciforme que tiene siete arcos concéntricos, colocados uno encima del otro con retranqueos entre ellos.[82] El revestimiento de acero inoxidable está nervado y remachado con forma de rayos de sol, con muchas ventanas triangulares. Toda la corona está revestida con el metal plateado «Enduro KA-2», un acero inoxidable austenítico desarrollado en Alemania por Krupp y comercializado con el nombre comercial «Nirosta» (un acrónimo del alemán nichtrostender Stahl, que significa «acero inoxidable»),[11] [83] que tiene un 18% de níquel y un 8% de cromo, razón por la cual también se conoce como «acero inoxidable 18-8».[84] Debido a la forma curva de la cúpula, las medidas de las chapas de Nirosta se tenían que verificar en la obra. Por tanto, la mayor parte del trabajo se realizó en talleres de metal situados en las plantas 67 y 75 del edificio.[14] También se usó Nirosta en los ornamentos exteriores (las piñas de la planta 24, los adornos de capó de la planta 31 y las águilas de la 61), en los marcos de las ventanas y en la aguja.[85] [17]

El acero inoxidable Nirosta era una parte integral del diseño de Van Alen, como él mismo señala en el capítulo «Architectural Uses» del libro The Book of Stainless Steels (1933, 1935): «El uso de metal brillante fue de gran ayuda para ejecutar las líneas verticales y las formas circulares menguantes de la parte superior, para acentuar el movimiento ascendente gradual hasta que el edificio se disuelve literalmente en el cielo».[69] Los productores de acero inoxidable tenían interés en el Edificio Chrysler como experimento de la durabilidad del acero inoxidable en la arquitectura. En 1929 se organizó el Committee A-l0 on Stainless Steel de la American Society for Testing Materials. Los miembros de ese comité veían al Edificio Chrysler como una excelente oportunidad para estudiar el efecto del ambiente en este nuevo tipo de material, por lo que se fundó otro comité más pequeño, compuesto principalmente por productores de acero inoxidable, para inspeccionar los paneles del Chrysler cada cinco años y determinar su condición. Esto se realizó durante treinta años, hasta 1960, año en el que se suspendieron las inspecciones debido a que los paneles prácticamente no se habían deteriorado.[70]

Cuando se inauguró el edificio, contenía un mirador público en la planta 71 llamado Celestial, que cerró al público en 1945.[86] Se podía acceder al mismo por 50 centavos, y los visitantes podían rodear toda su circunferencia a través de un pasillo y sus techos abovedados, que fueron pintados con motivos celestes y de los que colgaban pequeños Saturnos de vidrio.[4] Esta planta tenía una superficie de 362 metros cuadrados[87] y según un folleto ofrecía vistas en un día claro de hasta 100 millas (161 km) de distancia.[88] En el centro de la galería estaba expuesta la caja de herramientas con la que empezó Walter P. Chrysler su carrera como mecánico, rodeada de cristal, a modo de emblema de su empresa y su éxito personal,[17] [89] [14] que actualmente se conserva en el Chrysler Technology Center en Auburn Hills, Míchigan.[90] Sin embargo, las pequeñas ventanas triangulares resultado del diseño de la corona creaban ángulos extraños que dificultaban ver la ciudad.[14] La apertura un año más tarde del Empire State Building, que contaba con un mirador abierto con vistas libres se hizo más popular y el observatorio del Edificio Chrysler siguió abierto por tan solo catorce años más (cerró en 1945).[91] El mirador contiene ahora la oficina de los arquitectos Morse y Harvey de Cowperwood Interests,[92] ocupada desde 1986.[87] [93] [94] El club privado Cloud Club ocupaba tres plantas del edificio (de la 66 a la 68), pero cerró a finales de los años setenta.[86] Las plantas superiores del edificio —a partir de la 72— no son habitables y se construyeron principalmente acorde al diseño exterior, y funcionan además como descansillos de la escalera que lleva hasta la aguja. Son muy estrechas, tienen techos bajos e inclinados y solo se usan para albergar transmisores de radio y otros equipamientos mecánicos y eléctricos.[11] Por ejemplo, el piso 73 alberga los motores de los ascensores y un depósito de agua rectangular de unos 57 000 litros, de los cuales se reservan 13 000 para caso de incendio.[87]

Vista desde una de las ventanas triangulares que dan al norte.

Originalmente, Chrysler tenía un apartamento de dos plantas con chimenea[20] y una oficina particular en la parte superior del edificio, que, además contenía un gimnasio y los baños más altos del mundo.[49] Las plantas 69 y 70 albergan una clínica dental.[92]

La cadena de televisión WCBS-TV (el Canal 2) emitía su señal desde la cima del Edificio Chrysler en los años cuarenta y cincuenta, hasta que se trasladó al Empire State Building.[6] Durante muchos años, también usaron el edificio para emitir su señal WPAT-FM y WTFM (actual WKTU), pero también se trasladaron al Empire State en los años setenta.[95] Actualmente no hay transmisores comerciales en el Edificio Chrysler.[96]

Hay dos tipos de iluminación en la corona y aguja del edificio. El primero son las luces con forma de V en el acero del edificio, alrededor del perímetro de las ventanas. Posteriormente se añadieron grupos de focos en mástiles dirigidos hacia el edificio. Esto permite que la cima se ilumine de diferentes colores para ocasiones especiales.[6] Hasta 1998 las luces se apagaban a las 2 de la madrugada, pero tras una provocativa carta —titulada «Come On Tishman, Light My Spire»— escrita por el crítico literario y novelista Ron Rosembaum dirigida a Tishman Speyer, propietario del inmueble, estas permanecen encendidas toda la noche, apagándose a las seis de la mañana.[97] [98]

Vestíbulo[editar]

El vestíbulo de entrada al edificio, que adopta «una forma triangular poco habitual»,[99] es un bello ejemplo del estilo art decó, con claras influencias del expresionismo alemán.[4] Chrysler no reparó en gastos con tal de impresionar a otros arquitectos y magnates del automóvil, revistiendo las paredes con enormes losas de mármol africano rojo,[100] y los suelos con travertino de Siena traídos de Alemania en una disposición que marca el camino a los ascensores.[101]

El vestíbulo, que «parece flotar en un halo misterioso»,[100] presenta una iluminación escasa y algo tenue, pese a que los apliques de la lámparas son llamativos e icónicos. Ambos factores crean un ambiente íntimo y resaltan el lugar.[102] Cada barra vertical de luz fluorescente está recubierta con mármol azul belga y ónice ámbar mexicano, que apaga y difumina la luz consiguiendo un brillo suave que ilumina y se funde con las paredes de mármol de color rojo dando lustre a toda la sala.[103]

Cruzando el vestíbulo se accede a uno de los cuatro bancos con un total de treinta ascensores, de los cuales no hay dos iguales. Cada puerta del ascensor muestra un uso modernista en las incrustaciones de madera en chapas de acero con forma de palma. Los interiores cuentan con una amplia variedad de maderas: fresno japonés, nogal americano, nogal oriental, madera noble gris inglesa, ébano y arce.[104] Tanto las puertas de los ascensores como el interior de sus cabinas, están considerados como «un extraordinario trabajo de marquetería».[99]

A día de hoy, el vestíbulo es la única parte visitable del edificio, a la que se puede acceder en horario comercial.[86] Cuando el edificio abrió sus puertas, el vestíbulo albergaba una exposición de vehículos de Chrysler,[101] [55] que continuaba en la primera planta.[105] Esta exposición se suprimió antes de la Segunda Guerra Mundial.[101]

Vestíbulo del Edificio Chrysler
Vestíbulo
Lámpara art déco
Puerta de entrada
Reloj digital futurista

El techo del vestíbulo está decorado en su totalidad por un mural de 30 × 21 metros con forma de «Y» de colores ocres y dorados realizado por Edward Trumbull, que en su día fue de los más grandes del mundo.[106] [107] Se titula «Transporte y empeño humano»,[107] y el tema que representa es «energía y su aplicación por el hombre para solucionar sus problemas»,[108] homenajeando a la edad dorada de la aviación y la era de la máquina.[102] La imagen central del mural es un gigante musculoso cuyo intelecto dirige su energía ilimitada a la consecución de los triunfos de la era mecánica, según reza un panfleto del edificio de 1930.[108] El estilo art déco se manifiesta en los característicos triángulos, ángulos agudos, líneas ligeramente curvadas, ornamentaciones cromadas y numerosos patrones.[102] Aparecen varios aviones plateados —uno de ellos es el Spirit of St. Louis—, hornos de acero incandescente y el edificio mismo.[109] [4] Un panel del mural está dedicado enteramente al trabajo de los remachadores, aparejadores, canteros, carpinteros, yeseros y albañiles.[109] Aparecen un total de cincuenta figuras diferentes que fueron modeladas siguiendo a los trabajadores que realmente trabajaron en él.[109] En 1999 —como parte de un proyecto de USD 100 millones llamado Chrysler Center— el mural fue devuelto a su estado original tras una restauración que, tras más de diez mil horas empleadas, consistió en retirar el recubrimiento de poliuretano añadido en la década de 1970 y el relleno de los agujeros que habían dejado los antiguos apliques.[108]

«Transporte y empeño humano»

Ascensores[editar]

Ascensores
Puerta abierta
Puerta cerrada
Techo

Hay un total de 32 ascensores en el rascacielos, divididos en grupos de seis u ocho, cada uno de los cuales sirve plantas distintas del edificio. Según Curcio, «el interior de estos ascensores era quizá el elemento más bello y, junto con la corona, el más importante de todo el edificio».[110]

Van Alen tardó un año en diseñar minuciosamente estos ascensores, ayudado por L.T.M. Ralston, que estaba encargado de elaborar las partes mecánicas del edificio. Fueron fabricados por la Otis Elevator Company, y las puertas fueron realizadas por la Tyler Company. Cada ascensor tiene unas dimensiones interiores de 1,68 m x 2,44 m. Las puertas son de metal cubierto con maderas exóticas de diferentes tonos y tipos. Cuando están cerradas, las puertas de los ascensores parecen altos ventiladores resaltados por hojas de palma metálicas que se elevan a través de una serie de parábolas de plata, cuyos bordes están resaltados por lirios curvos, y muestran la influencia del Antiguo Egipto en el art déco.[20] Cuando las puertas están abiertas, cada ascensor parece una exquisita habitación de estilo art déco.[110]

Había cuatro patrones básicos para la decoración interior de los ascensores, pero no había dos iguales debido a la gran variedad de las incrustaciones, hechas de distintas maderas raras, como fresno japonés, madera gris inglesa, nogal oriental, nogal americano, madera tintada, madera satinada, madera cubana, arce, caoba filipina, teca y roble australiano.[4] [110] Había patrones con arcos, con triángulos, con pirámides, del estilo de Mondrian e incluso algunos lisos cuya forma la determinaba únicamente el color de la madera y la dirección de las vetas. Levine afirma que «si algo del edificio se basa en telas estampadas, sin duda son los ascensores. Se puede decir que tres de los diseños tienen motivos geométricos, mexicanos y ligeramente art nouveau, que reflejan las distintas influencias en el diseño de todo el edificio». El techo de cada ascensor estaba cubierto con una plancha de metal diferente, situada sobre un patrón de madera pulida también diferente. Curcio afirma que estos ascensores «están entre los espacios cerrados pequeños más bonitos de Nueva York, y es justo decir que nadie que los ha visto o ha estado en ellos los ha olvidado».[110]

En cierto modo, toda la disposición de los ascensores se diseñó para parecer cortinas que se abren en un fabuloso escenario para una escena de un espectáculo de Ziegfeld. En efecto, los vestíbulos de los ascensores tienen rayos con la forma de cortinas levantadas en el estilo antiguo, con la parte central levantada y cayendo hacia ambos lados.[110] Además, la decoración del interior de los ascensores también era una referencia a los vehículos, ya que los coches de la época solían tener el salpicadero y las molduras de madera.[4]

Cloud Club[editar]

El Cloud Club (lit. «club en las nubes») ocupó las plantas 66, 67 y 68 del Edificio Chrysler y abrió en julio de 1930 con unos trescientos miembros que se encontraban entre las personas más influyentes de la ciudad, como E.F. Hutton, Condé Nast y el boxeador Gene Tunney.[111] [112] El Cloud Club se creó en parte a petición de Texaco, que antes de alquilar catorce plantas en el edificio pidió que hubiera un restaurante apropiado para sus ejecutivos.[111] El Cloud Club fue la solución, y su diseño reflejó un compromiso entre William Van Alen, que dio al resto del edificio su apariencia moderna, y Walter Chrysler, cuyo gusto personal era más señorial y tradicional.[111]

Había un salón de estilo Tudor en la planta 66 con paneles de madera de roble, y una Grill Room de estilo inglés antiguo con suelos de madera, vigas de madera, lámparas de araña de hierro forjado y puertas de vidrio y plomo.[111] El comedor principal, situado en la planta 67, estaba conectado con la planta 66 mediante una escalera de bronce y mármol de estilo renacentista y tenía un aspecto futurista, con columnas de granito pulido y apliques de vidrio grabado de estilo art decó.[112] Había un mural de una nube en el techo, y un mural de Manhattan en el lado norte.[111] Se cree que el comedor sirvió de referencia para el conocido Rainbow Room y el Rockefeller Center Luncheon Club, ambos situados en el 30 Rockefeller Plaza.[113] [114] En la misma planta, Walter Chrysler tenía un comedor privado y también había un comedor privado de Texaco.[111] La planta 68 contenía principalmente espacios de servicios.[112]

Las fortunas del Cloud Club empezaron a decaer en los años cincuenta y sesenta, con el traspaso de algunos miembros a clubes similares cercanos.[111] [115] En 1977, Texaco, cuyos ejecutivos eran buena parte de los miembros del Cloud Club, se trasladó a Westchester. El Cloud Club terminó cerrando en 1979, y aunque ha habido varios proyectos de rehabilitarlo y reabrirlo, como una discoteca o un club gastronómico, nunca han llegado a materializarse.[115] [112] Tishman Speyer ha alquilado las dos plantas superiores del antiguo Cloud Club a empresas. Se ha eliminado la antigua escalera, así como otros muchos elementos de la decoración original,[111] lo que ha generado las protestas de la Art Deco Society of New York.[115]

Chrysler East
Chrysler Trylons

Chrysler Center[editar]

Chrysler Center es el nombre del complejo de edificios compuesto por el Edificio Chrysler, el Chrysler Building East (anteriormente Kent Building) y el pabellón comercial denominado Chrysler Trylons, situado entre ambos.[116] En 1998 Tishman Speyer adquirió todo el complejo y procedió a renovarlo por completo entre 1998 y 2000.[116]

El Kent Building, situado en el 666 de 3rd Avenue, fue remodelado pasándose a llamar Chrysler Building East.[117] Este edificio, construido en 1951, tiene 132 metros de altura y 32 plantas y es de Estilo Internacional.[118] En la renovación, dirigida por el conocido arquitecto Philip Johnson, se sustituyó la fachada de cristal por una más oscura, se añadió una ampliación de 14 214 m², se modernizaron los sistemas mecánicos y se modificó el interior.[116] [118] Tras estas obras, la superficie total de este edificio es de 71 535 m².[116]

Por último, se construyó un nuevo edificio para conectar los dos inmuebles del complejo, que también se encargó a Philip Johnson.[116] El resultado son los Chrysler Trylons, un pabellón comercial de tres plantas de altura y 2000 m² de superficie. Su diseño, tres pirámides de cristal de tres lados que se intersecan entre sí, se inspira en las ventanas triangulares de la corona del Edificio Chrysler.[119] En palabras del arquitecto, «es un monumento para la Calle 42, que te lleva a la cima del Edificio Chrysler estando al nivel de la calle».[119]

Tras estas modificaciones, la superficie total alquilable del complejo pasó a ser 191 637 m².[116] El coste total de este proyecto fue de unos cien millones de dólares.[119] Esta renovación ha conseguido varios premios y reconocimientos, como la Energy Star de la EPA, el Renovation Project of the Year de 2000, el NYACE Engineering Excellence Award de 2002 y el Skyscraper Museum Outstanding Renovation Award de 2001.[120]

Legado[editar]

El Edificio Chrysler aparece en varias películas ambientadas en Nueva York[121] y es considerado con frecuencia uno de los mejores edificios de la ciudad.[9] [10] [5] En 1997, una encuesta de arquitectos de Nueva York mostró que el Chrysler era de lejos su edificio favorito.[18] En 2001, una encuesta entre críticos lo clasificó como el tercer mejor edificio del país.[18] En verano de 2005, el Skyscraper Museum de Nueva York pidió a cien arquitectos, críticos, ingenieros e historiadores, entre otros, que escogieran a sus diez favoritos entre veinticinco rascacielos de Nueva York. El Edificio Chrysler quedó en primer lugar y el 90% de los encuestados lo situaron entre sus diez favoritos.[122] En 2007, quedó en novena posición en la lista de America's Favorite Architecture realizada por el Instituto Americano de Arquitectos, dentro de una selección de 150 edificios y estructuras.[123]

En la designación como monumento de Nueva York, la Comisión de Conservación de los Monumentos afirma que «el Edificio Chrysler es un ejemplo excepcional de la arquitectura art déco; fue diseñado por el arquitecto Van Alen para simbolizar a la Chrysler Corporation; cuando se completó en 1930 era el edificio más alto del mundo; la coronación de la aguja de 56 m que le otorgó esa distinción fue un atrevido logro técnico; el arquitecto usó nuevas tecnologías y materiales, en especial el Nirosta para los ornamentos exteriores, marcos de las ventanas, la corona y la aguja; pretendía ser el epítome de la vida empresarial moderna y estaba dedicado por Walter Chrysler al comercio y la industria mundial; es sinónimo del progreso en la arquitectura y los métodos de construcción modernos; encarna con su corona la esencia romántica del rascacielos neoyorquino; y continúa dominando el skyline de Nueva York».[17]

La característica silueta del Edificio Chrysler ha inspirado a muchos edificios semejantes de todo el mundo, como One Liberty Place de Filadelfia[124] o la New York New York Tower de Chongqing.[125]

Aparición en los medios[editar]

Películas[editar]

Detalle de la decoración de estilo art déco de la corona.

El Edificio Chrysler puede verse en numerosas películas. Sin embargo, pese a aparecer en los planos de establecimiento de muchas películas ambientadas en Nueva York en las últimas décadas, casi nunca ha sido la estrella. En esta línea, James Sanders, autor de Celluloid Skyline: New York and the Movies, afirma que cualquier ensayo sobre el Edificio Chrysler en películas se debería titular «el premio al mejor rascacielos de reparto es para...» y dice que «siempre aparecía en planos de establecimiento, y casi nunca recibía la atención que quizá debería haber tenido. Siempre estaba el Empire State Building para eclipsarlo».[121]

Al final de la película King Kong puede verse la parte superior del edificio. La cima que King Kong iba a escalar en un principio era la del New York Life Building pero la productora decidió emplear la del Chrysler Building. No obstante con la finalización del Empire State Building, finalmente se optó usar el edificio más alto del mundo en una de las escenas más famosas de la historia del cine.[126] [121] En El mago (1978), donde en un montaje aparece el edificio repetido cinco veces cuando Dorothy y el Espantapájaros toman la carretera de ladrillos amarillos hacia Ciudad Esmeralda.[127] [121] En la película fantástica de terror Q - The Winged Serpent (1982), dirigida por Larry Cohen, un monstruo volador toma la cima del edificio como su residencia.[126] Intentan derribar al monstruo desde varios andamios suspendidos desde la corona y una escena está rodada en el interior de la aguja.[126] El director Larry Cohen afirmó «siempre he pensado que el Edificio Chrysler era el edificio más interesante de la ciudad y que merecía tener su propio monstruo».[121] Los créditos iniciales de La sombra del testigo (1987), de Ridley Scott, se muestran sobre un plano aéreo que va girando sobre edificio con su corona iluminada de noche.[128] En Armageddon (1998) la parte superior es destruida por un asteroide, al igual que otros edificios de Nueva York. En Deep Impact (1998) el edificio es engullido por un tsunami y en Godzilla (1998) es destruido por un cohete desviado.[126] En A.I. Inteligencia artificial (2001) dos alienígenas van a un Manhattan del futuro sumergido por las aguas y durante un instante puede verse el Edificio Chrysler intacto.[126]

El edificio también juega un papel en Spider-Man (2002), donde el protagonista lamenta la muerte de su tío desde una de las águilas,[129] y en Fantastic Four: Rise of the Silver Surfer (2007), donde uno de los personajes sobrevuela el Edificio Chrysler.[130] En una comedia titulada Two Weeks Notice (2002) el edificio comparte una larga escena con Sandra Bullock y Hugh Grant, que discuten su amor por el icónico edificio mientras lo sobrevuelan en helicóptero.[126] [121] En la tercera parte del proyecto artístico de Matthew Barney, Cremaster 3 (2002), aparece en construcción, junto con imágenes del interior, el vestíbulo, el Cloud Club y la parte superior.[131] Su última aparición tuvo lugar en la película Men in Black 3 (2012) en la que el agente J (Will Smith) debe regresar al pasado para tratar de salvar al agente K (Tommy Lee Jones) y para ello debe realizar un salto desde una de las águilas.[132] Los animadores estuvieron trabajando más de 18 meses en esta escena de 90 segundos y en ella se combinan elementos reales con efectos especiales en 3D.[132] Es considerada «una de las más icónicas en las que el edificio es el protagonista».[133]

Fotografía[editar]

En diciembre de 1929, la fotógrafa Margaret Bourke-White fue contratada por Walter P. Chrysler para tomar fotos del edificio Chrysler, a modo de publicidad. Trabajaba desde los andamios a 244 metros de altura, desde donde realizaba fotografías del edificio en construcción. En una ocasión el viento soplaba tan fuerte que su trípode tuvo que ser sostenida por tres hombres para evitar que se cayera.[134] [135] Su estudio se encontraba en la planta 61.[136] En 1930, se utilizaron varias de sus fotografías en un reportaje especial sobre rascacielos en la entonces nueva revista Fortune.[137] En 1934 el compañero de Bourke-White, Oscar Graubner, tomó la conocida foto titulada «Margaret Bourke-White atop Chrysler Building», donde puede verse a la famosa fotógrafa sobre una de las águilas del piso 61 tomando una foto sobre el skyline de la ciudad de Nueva York.[138] El 5 de octubre de 1998, dicha fotografía se subastó en Christie's por 96 000 dólares.[139]

El 23 de enero de 1931, en el baile organizado por la Society of Beaux-Arts, los arquitectos se disfrazaron como su propio edificio. Van Alen llevaba unas botas y una chaqueta con unos patrones que hacían alusión a los incrustaciones de madera de los ascensores. Además, los adornos en su hombro representaban las águilas del piso 61 y como sombrero llevaba la corona del edificio. En una de las imágenes del baile, Van Alen aparece junto a un total de seis arquitectos como A. Stewart Walker que iba disfrazado del Fuller Building y Leonard Schultze, de hotel Waldorf Astoria.[140] Van Alen también aparece en otra foto mientras su mujer, disfrazada de cortesana, lo mira.[141] [142]

Música[editar]

En la portada del álbum de 1993 Bat Out of Hell II: Back into Hell del grupo Meat Loaf aparece un murciélago gigante agarrado en lo alto del Edificio Chrysler. Es obra de Michael Whelan realizada en acrílico sobre tabla de la acuarela.[143] Además, el rascacielos se menciona repetidamente en la letra de canciones como Is Chicago, Is Not Chicago de Soul Coughing, Jet Black de Treat Her Right y en Going Home en el álbum Bewitched de Luna.[144]

En el musical Annie, durante el número «Hard-Knock Life» que habla sobre la dura vida en un orfanato,[145] la pequeña huérfana Annie, imitando a la señorita Hannigan, dice «You'll stay up till this dump shines like the top of the Chrysler Building» («No te irás a dormir hasta que este tugurio brille como la cima del Edificio Chrysler»).[146]

Véase también[editar]

Referencias y notas[editar]

Notas
  1. Este título excluye estructuras que no sean totalmente habitables, como la Torre Eiffel.[35]
Referencias
  1. a b c d e Massey, Kenneth L. «History of Walter P. Chrysler and the Chrysler Building» (en inglés). Allpar. Consultado el 7 de marzo de 2016. 
  2. a b Moore, Lucy (2015). Anything Goes: A Biography of the Roaring Twenties (en inglés). Atlantic Books Ltd. ISBN 9781782398684. «Even in 1935, 70 per cent of its office space was full. [...] (as opposed to $14 million for the Chrysler Building).» 
  3. a b c d e f g «Chrysler Building» (en inglés). The Skyscraper Center - The Global Tall Building Database of the CTBUH. Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  4. a b c d e f g h i j Nash y McGrath, 1999, p. 63
  5. a b c d Binder, 2006, p. 62-63.
  6. a b c d e f g «Edificio Chrysler» (en inglés). Emporis. Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  7. «The History of Measuring Tall Buildings». Council on Tall Buildings and Urban Habitat (en inglés). Consultado el 14 de febrero de 2016. 
  8. «The Skyscraper Center» (en inglés). CTBUH. Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  9. a b c «Art Deco Design Style: Origins, History, Characteristics» (en inglés). Encyclopedia Of Art History. Consultado el 21 de febrero de 2016. 
  10. a b «Top 25 New York buildings» (en inglés). New York Architecture. Consultado el 21 de febrero de 2016. 
  11. a b c d e f g h i j k l m n ñ o Pierpont, Claudia Roth (18 de noviembre de 2002). «The Silver Spire: How two men's dreams changed the skyline of New York». The New Yorker (en inglés). Archivado desde el original el 25 de agosto de 2004. Consultado el 7 de marzo de 2016. 
  12. a b Gerometta, Marshall (Diciembre de 2008). «Height: The History of Measuring Tall Buildings» (en inglés). CTBUH. Consultado el 8 de marzo de 2016. 
  13. «New York Urbanized Area: Population & Density from 1800 (Provisional)» (en inglés). Demographia. Consultado el 26 de marzo de 2016. 
  14. a b c d e f g h i «Chysler Building» (en inglés). The Skyscraper Museum. Consultado el 15 de abril de 2016. 
  15. Penafiel, Karen (06/28/2006). «The Empire State Building: An Innovative Skyscraper». Buildings News Review (en inglés). Consultado el 26 de marzo de 2016. «New York City zoning law required that the building step back as it went up to allow some sunlight to reach the streets underneath the monstrous skyscrapers.» 
  16. Curcio, 2001, p. 417.
  17. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u v w x y z Landmark Preservation Commission (12 de septiembre de 1978). «Chrysler Building Designation Report» (en inglés). Consultado el 21 de febrero de 2016. 
  18. a b c d Lewis, Michael J. (26 de mayo de 2005). «Dancing to New Rules, a Rhapsody in Chrome». The New York Times (en inglés). Consultado el 24 de abril de 2016. 
  19. Briant, David George (25 de diciembre de 2008). «Chrysler Corporation (1925-1998)» (en inglés). Consultado el 26 de marzo de 2016. 
  20. a b c d e f g h «New York scrapers - Art Deco II» (en inglés). in-Arch.net. Consultado el 11 de abril de 2016. 
  21. a b c d e f Charles River Editors (2015). The Chrysler Building: The History of One of New York City's Most Famous Landmarks (en inglés). CreateSpace Independent Publishing Platform. ISBN 9781508541387. 
  22. a b c d e f g h i j Bascomb, Neal (26 de mayo de 2005). «For the Architect, a Height Never Again to Be Scaled». The New York Times (en inglés). Consultado el 18 de marzo de 2016. 
  23. a b c Gray, Christopher (22 de marzo de 1998). «Streetscapes/William Van Alen; An Architect Called the 'Ziegfeld of His Profession'». The New York Times (en inglés). Consultado el 18 de marzo de 2016. 
  24. Bascomb, 2003, p. 2.
  25. a b Bascomb, 2003, p. 4.
  26. «The Trump Building, New York» (en inglés). Emporis. Consultado el 19 de marzo de 2016. 
  27. «The Manhattan Company – Skyscraper.org;» (en inglés). Skyscraper.org. Consultado el 19 de febrero de 2016. «...'carrera' para construir la torre más alta del mundo.» 
  28. Bascomb, 2003, p. 57.
  29. «Chrysler Building» (en inglés). Glass Steel and Stone - Gobal Architecture Encyclopedia. Consultado el 21 de febrero de 2016. 
  30. a b c Cobb, 2010, p. 109.
  31. Stravitz, 2002, p. 54.
  32. Grigg, Neil S. (2010). Infrastructure Finance: The Business of Infrastructure for a Sustainable Future (en inglés). John Wiley & Sons. p. 55. ISBN 9780470597279. 
  33. a b c d e Gray, Christopher (15 de noviembre de 1992). «Streetscapes: 40 Wall Street; A Race for the Skies, Lost by a Spire». The New York Times (en inglés). Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  34. «The Rise of Wall Street» (en inglés). Skyscraper Museum. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  35. «CTBUH Criteria for Defining and Measuring Tall Buildings» (en inglés). Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano. Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  36. Binder, 2006, p. 102.
  37. Tauranac, 2014, p. 130.
  38. Bascomb, 2003, p. 165.
  39. a b Curcio, 2001, p. 426.
  40. a b c Cobb, 2010, p. 110.
  41. «La Torre Eiffel en el mundo». Torre Eiffel. Consultado el 8 de marzo de 2016. 
  42. Cobb, 2010, p. 117-118.
  43. Glasser, Jeff (30 de junio de 2003). «Manhattan's glittering towers were erected in a frenzy of speculation and self-promotion». U.S. News (en inglés). Consultado el 8 de abril de 2016. 
  44. Stephens, Bret (2 de agosto de 2008). «New York as Skyscraper. The city's spirit is captured by the Chrysler Building». Wall Street Journal (en inglés). Consultado el 11 de abril de 2016. 
  45. Walsh, Kevin (2006). Forgotten New York: The Ultimate Urban Explorer's Guide to All Five Boroughs. (en inglés). p. 171. 
  46. a b c «The angled plot line of the Chrysler Building» (en inglés). Wensday Design Culture. Consultado el 22 de abril de 2016. 
  47. a b «Cooper Union and Chrysler Building» (en inglés). Cooper.edu. 15 de septiembre de 2004. Archivado desde el original el 8 de julio de 2010. Consultado el 21 de febrero de 2016. 
  48. Cohn, Werner. «Cooper Union and the Chrysler Building» (en inglés). Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  49. a b c Stravitz, David (9 de diciembre de 2009). «Answers About the Chrysler Building» (en inglés). The New York Times. Consultado el 12 de marzo de 2016. 
  50. Gregor, Alison (13 de febrero de 2008). «Smart Land Deals as a Cornerstone of Free Tuition». The New York Times (en inglés). Consultado el 21 de febrero de 2016. 
  51. Curcio, 2001, p. ix.
  52. Bagli, Charles V. (25 de noviembre de 1997). «A New Owner To Take Over An Old Classic». The New York Times (en inglés). Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  53. Curcio, 2001, p. 635.
  54. Lewis, Michael J. (19 de junio de 2005). «An enduring hood ornament». U-T San Diego (en inglés). Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  55. a b DK Eyewitness Travel Guide: New York City (en inglés). Dorling Kindersley Ltd. 2015. p. 157. ISBN 9780241246634. Consultado el 22 de marzo de 2016. 
  56. «Tishman Speyer Properties, L.P. History (1978-2001)». nternational Directory of Company Histories, Vol. 47. St. James Press, 2002. (en inglés). Funding Universe. Consultado el 7 de abril de 2016. «Another Manhattan classic dropped into the Tishman Speyer portfolio in 1997, when a TSP investment fund established in partnership with Travelers Group Inc. and Shearson Lehman Brothers purchased the mortgage of the Chrysler Building and adjoining 666 Third Avenue for $220 million.» 
  57. Bagli, Charles V. (5 de marzo de 2001). «German Group Buys Stake In Skyscraper». The New York Times (en inglés). Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  58. Weiss, Lois (11 de junio de 2008). «Chrysler Building On The Block – Sovereign Arab Fund To Pay $800m» (en inglés). Archivado desde el original el 18 de abril de 2009. Consultado el 7 de marzo de 2016. 
  59. Bagli, Charles V. (10 de julio de 2008). «Abu Dhabi Buys 90% Stake in Chrysler Building». The New York Times] (en inglés). Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  60. Frangos, Alex (10 de julio de 2008). «Abu Dhabi Fund Acquires Most of Chrysler Building». The Wall Street Journal (en inglés). Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  61. Houska, Catherine; Stone, P.G.; Cochrane, David J. (Octubre de 2001). Timeless Stainless Architecture (en inglés). Nickel Development institute. pp. 10-11. 
  62. a b Gray, Christopher (17 de diciembre de 1995). «Streetscapes: The Chrysler Building;Skyscraper's Place in the Sun». The New York Times (en inglés). Consultado el 7 de abril de 2016. 
  63. «Chrysler Building - Spire and Facade Restoration - New York, New York» (en inglés). Hoffmann Architects. Consultado el 8 de abril de 2016. 
  64. «Nicholson & Galloway Awards» (en inglés). Nicholson & Galloway. Consultado el 8 de abril de 2016. 
  65. «Lucy G. Moses Preservation Awards for 1991 - 2001» (en inglés). New York Landmarks Conservancy. Consultado el 7 de abril de 2016. 
  66. a b c d «Chrysler Building» (en inglés). Thornton Tomasetti. Consultado el 25 de marzo de 2016. 
  67. a b Del Percio, Stephen (8 de noviembre de 2012). «Chrysler Building Joins Other Midtown Icons in Earning LEED-EB Gold». Green Real Estate Law Journal (en inglés). Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  68. a b c «Chrysler Building gets a green makeover». The Real Deal (en inglés). 29 de octubre de 2012. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  69. a b Cobb, 2010, p. 118.
  70. a b c Cobb, 2010, p. 119.
  71. Richard Berenholtz; Donald M. Reynolds (1988). Manhattan architecture (en inglés). Prentice Hall Press. p. 186. «Guarding each corner of the building near the top are pairs of repoussé eagles, executed by ironmaster Kenneth Lynch.» 
  72. «1926 Chrysler Radiator Cap Used On The Chrysler Building» (en inglés). Online Imperial Club. 13 de diciembre de 2006. Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  73. Ivan Žaknić (1998). 100 of the World's Tallest Buildings. Images Publishing. pp. 190-191. ISBN 978-1-875498-32-1. 
  74. «Global Project Gallery: Chrysler Building» (en inglés). Otis Elevator Company. Consultado el 7 de marzo de 2016. 
  75. Roberts, EurIng Brian. «Early 20th Century New York, 1900-1931» (en inglés). CIBSE Heritage Group. Consultado el 7 de marzo de 2016. 
  76. «Chrysler Building». National Historic Landmark summary listing (en inglés). National Park Service. Consultado el 21 de febrero de 2016. 
  77. Pitts, Carolyn (Agosto de 1976). National Register of Historic Places Inventory-Nomination: Chrysler Building (PDF) (en inglés). National Park Service. Consultado el 19 de febrero de 2016.  y junto con una foto — PDF (164 KB)
  78. a b c d e Curcio, 2001, p. 418.
  79. Bascomb, 2003, p. 161.
  80. George H. Douglas (2004). Skyscrapers: A Social History of the Very Tall Building in America (en inglés). McFarland. p. 96. ISBN 978-0-7864-2030-8. «in the form of a winged helmet of Mercury». 
  81. «Chrysler Heritage – The Evolution of a Logo» (en inglés). Chrysler Group LLC. 27 de agosto de 2012. Consultado el 8 de abril de 2016. 
  82. Carter B. Horsley. «Chrysler Building» (en inglés). The City Review. Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  83. «Article: Trade names associated with stainless steels» (en inglés). Bssa.org.uk. Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  84. Cobb, 2010, p. 105-108.
  85. Cobb, 2010, p. 118-119.
  86. a b c «Visita el Edificio Chrysler». Free Tours by Foot. Consultado el 15 de marzo de 2016. 
  87. a b c Michaelis, David (31 de marzo de 2002). «Inside the Needle: The Chrysler Building Gets Lit» (en inglés). MrBellersNeighborhood. Consultado el 3 de abril de 2016. 
  88. Bascomb, Neal (30 de octubre de 2005). «New York Observed; Knockin' on Heaven's Door». The New York Times (en inglés). Consultado el 3 de abril de 2016. 
  89. Douglas, George H. (2004). Skyscrapers: A Social History of the Very Tall Building in America (en inglés). McFarland. p. 97. ISBN 9780786420308. Consultado el 22 de abril de 2016. 
  90. Curcio, 2001, p. 64.
  91. Willis, Carol. «Chrysler Observatory (Ten tops exhibition)». Skyscraper Museum (en inglés). Consultado el 4 de abril de 2016. 
  92. a b Hamilton, William L. (26 de mayo de 2005). «On Top of the World, Drafting, Dreaming and Drilling». The New York Times (en inglés). Consultado el 3 de abril de 2016. 
  93. Gates, Moses. Hidden Cities: Travels to the Secret Corners of the World's Great Metropolises; A Memoir of Urban Exploration (en inglés). TarcherPerigee. ISBN 978-1585429349. 
  94. McCain, Mark (26 de junio de 1988). «Commercial property: Tower Offices; Both Views and Prestige Draw Tenants to the Top». The New York Times (en inglés). Consultado el 5 de abril de 2016. 
  95. «W2XAB - CBS, New York». Early Television (en inglés). Consultado el 7 de marzo de 2016. 
  96. «Chrysler Building» (en inglés). Osiya Developers. Consultado el 21 de febrero de 2016. 
  97. Rosembaum, Ron (23 de febrero de 1998). «Come On Tishman, Light My Spire». The New York Observer (en inglés). Consultado el 4 de abril de 2016. 
  98. Rosenbaum, Ron (11 de agosto de 2003). «Edgy Gets Results! The Chrysler Spire Is Re-Lit Till Dawn». The New York Observer (en inglés). Consultado el 4 de abril de 2016. 
  99. a b Midant, Jean-Paul (2004). «Van Alen». Diccionario Akal de la Arquitectura del siglo XX. Ediciones AKAL. ISBN 9788446017479. Consultado el 19 de marzo de 2016. 
  100. a b Trachtenberg, Marvin; Hyman, Isabelle (23 de noviembre de 1990). Arquitectura. Ediciones AKAL. p. 685. ISBN 9788476006283. Consultado el 19 de marzo de 2016. 
  101. a b c Adler, Dennis. Chrysler (en inglés). MotorBooks International. p. 21. ISBN 9781610608718. Consultado el 22 de marzo de 2016. 
  102. a b c James Maher. «Chrysler Building History and Photography by James Maher Photography». James Maher Photography. Consultado el 19 de marzo de 2016. «[...] Trumbull's work is a robust, unabashed celebration of technological progress, befitting the theme: Energy and man's application of it to the solution of his problems.». 
  103. Curcio, 2001, p. 430.
  104. Binder, 2006, p. 62.
  105. Bagli, Charles V. (18 de septiembre de 1997). «Chrysler Building Lures 20 Bidders With Romance and Profit Potential». The New York Times (en inglés). Consultado el 22 de marzo de 2016. 
  106. Dunlap, David W. (21 de marzo de 1999). «110- by 76-Foot Work on Ceiling Was Installed in 1930; Chrysler Building Mural Awakens». The New York Times (en inglés). ISSN 0362-4331. Consultado el 19 de marzo de 2016. 
  107. a b Cross, Heather. «Chrysler Building Ceiling Mural by Edward Trumbull». Chrysler Building Photos (en inglés). About Travel New York City Travel. Consultado el 20 de marzo de 2016. 
  108. a b c Dunlap, David W. (21 de marzo de 1999). «POSTINGS: 110- by 76-Foot Work on Ceiling Was Installed in 1930; Chrysler Building Mural Awakens». The New York Times. Consultado el 4 de abril de 2016. 
  109. a b c Donald L. Miller (2015). Supreme City: How Jazz Age Manhattan Gave Birth to Modern America (en inglés). Simon and Schuster. pp. 259-259-260. ISBN 978-1-4165-5020-4. 
  110. a b c d e Curcio, 2001, p. 428.
  111. a b c d e f g h McGrath, Charles (26 de mayo de 2005). «A Lunch Club for the Higher-Ups». The New York Times (en inglés). 
  112. a b c d Gray, Christopher (14 de enero de 1990). «STREETSCAPES: The Cloud Club; Still Exciting, but Still Vacant». The New York Times (en inglés). Consultado el 21 de marzo de 2016. 
  113. New York Landmarks Preservation Commission (16 de octubre de 2012). Designation List No. 461 LP-2505 (PDF). p. 4. 
  114. «New Dining Places Atop Skyscrapers». The New York Times (en inglés). 15 de julio de 1934. 
  115. a b c McDowell, Edwin (11 de abril de 2000). «Reviving High Life, 67 Floors Up; Chrysler Building Redoes the Cloud Club's Old Space». The New York Times (en inglés) (Nueva York). Consultado el 20 de marzo de 2016. 
  116. a b c d e f «Chrysler Center». Tishman Speyer. Consultado el 21 de marzo de 2016. 
  117. «Edificio Chrysler» (en inglés). The Skyscraper Center - The Global Tall Building Database of the CTBUH. Consultado el {{{fechaacceso}}}. 
  118. a b «Calyon Building» (en inglés). Emporis. Consultado el 21 de marzo de 2016. 
  119. a b c Dunlap, David W. (9 de mayo de 2001). «Commercial Real Estate; Philip Johnson's Latest Creation Is Now Stopping Traffic». The New York Times (en inglés). Consultado el 21 de marzo de 2016. 
  120. «Chrysler Center» (en inglés). Tishman Speyer. Consultado el 21 de marzo de 2016. 
  121. a b c d e f Barry, Dan (29 de mayo de 2015). «In its own little empire, Chrysler Building is film star, too». The Baltimore Sun (en inglés). Consultado el 22 de abril de 2016. 
  122. Dunlap, David W. (1 de septiembre de 2005). «In a City of Skyscrapers, Which Is the Mightiest of the High? Experts Say It's No Contest». The New York Times (en inglés). Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  123. «"America’s Favorite Architecture” poll» (en inglés). The American Institute of Architects (AIA) and Harris Interactive. Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  124. Goldberger, Paul (15 de noviembre de 1987). «Giving New Life to Philadelphia's Skyline». The New York Times (en inglés). párrafo 6, línea 4. Consultado el 19 de febrero de 2016. «El edificio al que más se parece la torre es el Chrysler Building...» 
  125. «New York New York Tower, Chongqing» (en inglés). SkyscraperPage. Consultado el 19 de febrero de 2016. 
  126. a b c d e f Barry, Dan (26 de mayo de 2005). «In the Background, but No Bit Player». The New York Times (en inglés). Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  127. Campbell, Christopher (20 de octubre de 2013). «7 NYC Landmark Scenes We Love From 'The Wiz'». Film School Rejects (en inglés). Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  128. Brian J. Robb (2005). Ridley Scott: The Pocket Essential Guide (en inglés). Summersdale Publishers LTD - ROW. p. 48. ISBN 978-1-78372-372-0. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  129. «Spider-Man’s Movie Guide To The Real New York City». CBS (en inglés). Nueva York. 27 de julio de 2010. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  130. Peter Sanderson (2007). The Marvel Comics Guide to New York City (en inglés). Simon and Schuster. p. 49. ISBN 978-1-4165-3141-8. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  131. Terry Smith (2012). What Is Contemporary Art? (en inglés). University of Chicago Press. p. 102. ISBN 978-0-226-13167-2. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  132. a b McCarthy, Erin (25 de mayo de 2012). «Inside Men in Black III's Chrysler Building Time Jump». Popular Mechanics. Consultado el 17 de abril de 2016. 
  133. Rogers, Mark. «Most Popular Film Locations: Chrysler Building». On the set of New York (en inglés). Consultado el 17 de abril de 2016. 
  134. Emily Keller (1996). Margaret Bourke-White: A Photographer's Life (en inglés). Twenty-First Century Books. pp. 52-53. ISBN 978-0-8225-4916-1. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  135. Bascomb, 2003, p. 232.
  136. Margaret Bourke-White; Ronald Elroy Ostman; Harry Littell (2005). Margaret Bourke-White: The Early Work, 1922-1930 (en inglés). David R. Godine Publisher. p. 11. ISBN 978-1-56792-299-8. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  137. Bascomb, Neal (26 de mayo de 2005). «Before the Crash: Bringing in the Blue Chips». The New York Times (en inglés). Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  138. «Margaret Bourke-White atop the Chrysler Building». Library of Congress (en inglés). Consultado el 17 de noviembre de 2010. 
  139. The Image as Object: the Photographs from the Collection of Barry Friedman, Christie’s, Nueva York, 5 de octubre de 1998, lote 6. Fuente: Margaret Bourke-White In Print: An Exhibition Exhibition at Archibald S. Alexander Library, Rutgers University New Brunswick, New Jersey January-June 2006 Gary D. Saretzky, Guest Curator (en inglés)
  140. Gray, Christopher (1 de enero de 2006). «A New Age of Architecture Ushered in Financial Gloom». The New York Times (en inglés). Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  141. Judith Dupre (2001). Skyscrapers (en inglés). Black Dog & Leventhal Publishers, Incorporated. pp. 36-37. ISBN 978-1-57912-153-2. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  142. «William Van Alen, designer of the Chrysler Building, attends the...». Getty Images (en inglés). Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  143. «Back into Hell/ Bat out if Hell 2». The Art of Michael Whelan (en inglés). Consultado el 17 de noviembre de 2010. 
  144. «Lyrics containing the term: chrysler building». Lyrics.net (en inglés). Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  145. Brockes, Emma (5 de noviembre de 2012). «Annie reminds New York it can shine like the top of the Chrysler building». The Guardian (en inglés). ISSN 0261-3077. Consultado el 31 de marzo de 2016. 
  146. Thomas Meehan; Charles Strouse; Martin Charnin (1977). Annie: Libretto/vocal Book (en inglés). E.H. Morris & Company. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
40 Wall Street
Edificio más alto del mundo
1930-1931
Sucesor:
Empire State Building