Clima de Argentina

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Mapa de climas de Argentina.

Se denomina clima de Argentina a la suma de los elementos del tiempo atmosférico que definen los variados rasgos climáticos que presenta el territorio emergido correspondiente a la República Argentina. El clima de Argentina se caracteriza por su diversidad contrastante, causada por su extensa superficie, su amplitud longitudinal y latitudinal (la que incluye varias zonas geoastronómicas), así como también por su desarrollo altitudinal, el cual cubre desde 108 metros bajo el nivel del mar (en la laguna del Carbón) hasta el punto más elevado de la Tierra fuera del asiático sistema de los Himalayas (el Aconcagua).
En general, en razón de contar con amplias porciones ubicadas en latitudes intermedias, las que están posicionadas en altitudes próximas al nivel marino, predominan distintas variedades de climas templados del tipo pampeano, los que son muy aptos tanto para la vida humana como para el desarrollo agropecuario, base de la economía del país.

A pesar de poseer territorios septentrionales insertos en latitudes intertropicales, es posible afirmar que el país carece de climas genuinamente tropicales, es decir, los exentos por completo de temperaturas inferiores a 0 °C. Solamente en altitudes intermedias y con una determina exposición de ciertas localidades serranas en el extremo norte de la región de las yungas se ha podido localizar áreas que fisiográficamente estarían libres de heladas, pero su superficie es limitada.[1] Como paliativo, la parte norte de la nación presenta amplios territorios con climas semitropicales, que van del continental en el noroeste hasta el húmedo en el extremo nordeste, siendo semiestépico entre ambos. Se trata de variantes más cálidas del clima subtropical; en las mismas el calor se hace presente todo el año (incluso allí se produce el polo de calor de Sudamérica)[2] pero, especialmente en algunos inviernos rigurosos, sufren de suaves heladas. En determinadas localidades las mismas son tan modestas o infrecuentes que permiten que el país produzca —no sin cierto riesgo— sus propios cultivos tropicales, tales como café,[3] [4] [5] banana,[6] [7] ananá,[8] etc.[9] [10] Sin embargo, las condiciones climáticas son insuficientes para incluir especies más exigentes desde el punto de vista térmico, como el cacao, el árbol del caucho, la palmera cocotera y la palma de aceite, por lo que, para abastecer la demanda local, se deben importar esos productos en su totalidad.[11]

La razón de la falta de climas tropicales se debe a la inexistencia de cordilleras orientadas longitudinalmente, las que permitirían detener los helados vientos invernales que soplan desde el cuadrante sur, procedentes de las regiones australes y la Antártida. De este modo, sin barreras orográficas que los detengan, logran avanzar y cubrir todo el territorio argentino e incluso llegar hasta São Paulo y Mato Grosso del Sur en Brasil.[12] Como contraparte, la inexistencia de esas barreras redunda en que los vientos del cuadrante norte, originados en la región amazónica, avancen francos hacia el sur, generando el fenómeno que en períodos de pocos días (y hasta horas), una misma localidad presente temperaturas con varias decenas de grados de diferencia, al cambiar la dirección de los frentes. Esta constante interacción entre los frentes fríos y cálidos a lo largo de todo el año es característica del clima argentino, siendo aún más notable durante las estaciones intermedias (otoño y primavera). En la época del estío, cuando el viento norte sopla durante varios días seguidos, ocurren las llamadas “olas de calor”, las que suelen dejan un corolario de miles de internaciones hospitalarias y hasta muertes, especialmente entre bebés y ancianos. Argentina tampoco posee climas estrictamente continentales en razón de que el país se sitúa en el Cono Sur, una cuña que penetra entre las secciones australes de los océanos Pacífico y Atlántico, los que con su influjo atemperan los rigores extremos. Sin embargo, la acción producida por las aguas del Pacífico es acotada por el cordón andino, lo que repercute en una mayor continentalidad en la vertiente oriental del mismo, y en especial en el noroeste del país, al alejarse también de la influencia atlántica.
Con el aumento de la latitud también se intensifica el frío invernal. En áreas de la meseta patagónica se producen las menores temperaturas de Sudamérica en bajas altitudes (-33,0 °C).[13] Ya en el archipiélago fueguino la temperatura es fría todo el año, aunque la intensidad de los inviernos es morigerada por el efecto atemperador que producen las gigantescas masas oceánicas australes. Un similar incremento del frío ocurre con el aumento de la altitud, siendo esto especialmente notable en el noroeste y el centro-oeste del país, concordado con la presencia allí de mesetas y cordones de la cordillera de los Andes de considerable altura. Esto determina que, en todos los inviernos, las rutas que cruzan el encadenamiento andino rumbo a Chile sufran, durante algunas semanas, la interrupción del tránsito, a causa de las copiosas nevadas. Como beneficio, estas permiten la existencia de una industria turística basada en los deportes invernales.
En altitudes andinas muy elevadas se presenta el clima nival. El sector antártico reclamado por la Argentina así como las islas del Atlántico sur, poseen climas fríos, los que van desde el más suave oceánico subpolar al neto clima polar, este último con la presencia de hielo en forma permanente.

Map showing the different geographic regions of Argentina
Regiones geográficas de la Argentina:      Noroeste     Región chaqueña     Mesopotamia     Cuyo     Sierras pampeanas     Región pampeana     Pampa seca     Patagonia argentina     Antártida Argentina e Islas del Atlántico Sur[note 1] Nota bene: en este mapa se ha reducido al Noroeste argentino a su mínima expresión geográfica (no aparece la La Rioja argentina y en cambio el Cuyo es extendido hasta el oeste de la Provincia de Catamarca) por otra parte no se distingue la perhúmeda y boscosa Patagonia andina climáticamente, excepto el predominante clima frío, bastante diferente de la Patagonia oriental extraandina.

Son pocas las zonas del país donde jamás se ha registrado la caída de nieve, sin embargo, este fenómeno es muy excepcional en el noreste de la llanura chacopampeana, en el Litoral hasta el norte de la provincia de Buenos Aires[14] y aún más en el Gran Buenos Aires[15] [16] atemperados sus inviernos por la acción morigeradora del Río de la Plata y de la isla de calor que la megalópolis desarrolla (la que también va enrareciendo las heladas).[17] Las nevadas son más frecuentes hacia el oeste (al incrementarse la altitud) y hacia el sur, al mismo tiempo que también se eleva su período anual de ocurrencia y su intensidad, llegando a que, en algunos años, en las riberas del fueguino canal Beagle puedan producirse nevadas incluso en pleno verano, obviamente en la Antártida Argentina se producen nevadas durante todo el año, especialmente durante los seis meses del invierno polar austral (desde fines de diciembre hasta fines de agosto).
Las temperaturas medias anuales van desde los 22,8 °C, en el norte de Formosa[13] hasta los 5,7 °C en Ushuaia. La mayor superficie del país posee precipitaciones insuficientes para cubrir la evaporación. Este déficit, en las producciones agrícolas debe ser cubierto artificialmente mediante el riego, por lo que se han construido numerosas represas para administrar los limitados recursos hídricos. Esta “diagonal árida” se extiende, a lo largo de toda la geografía del país, desde el noroeste hasta el sudeste, comprendiendo las regiones de la puna y gran parte del NOA, el Chaco occidental, Cuyo y toda la Patagonia extraandina. En algunos valles y altiplanicies recostadas sobre la cordillera andina se registran acumulados anuales inferiores a los 25 mm, los menores del país. Por el contrario, tres son las regiones del país con lluvias abundantes: la selva misionera del extremo nordeste, la angosta ceja cubierta por la selva de las yungas del noroeste y, en el sudoeste, la estrecha lonja boscosa en la Patagonia andina; en esta última se alcanza la máxima pluviosidad de la Argentina, con promedios próximos a los 4000 mm de acumulados anuales,[18] sospechándose que sobre la frontera en los campos de hielo supere los 6000 mm. La Mesopotamia y la Pampa húmeda poseen lluvias adecuadas, suficientes para permitir cultivos sin necesidad de riego.
La disposición temporal de las lluvias es otro hecho destacado del clima en Argentina. Gran parte de la Patagonia posee clima mediterráneo, con lluvias que se hacen presente durante el invierno, mientras que en los veranos estas son notablemente menores. Por el contrario, en el noroeste y toda la región chaqueña ocurre lo opuesto, allí el clima es monzónico, con abundantes lluvias estivales e inviernos marcadamente secos. En el este del país, tanto en la Mesopotamia como en la Pampa húmeda, también el invierno acumula menores precipitaciones, pero la diferencia con las restantes estaciones no es tan marcada.
El volumen promedio de las precipitaciones presenta, cada cierto tiempo, acusadas disparidades, en su mayor parte como efectos de las alternancias globales denominadas El Niño y La Niña, provocando en algunas regiones argentinas sequías y en otras aumentos pronunciados de las precipitaciones con sus secuelas de catastróficas inundaciones.
Los vientos varían notablemente su intensidad en las distintas regiones de la república, siendo muy suaves en algunas localidades del noroeste y muy intensos y constantes en toda la Patagonia (soplando desde el sur y el sudoeste), al tiempo que permiten que se establezcan allí aprovechamientos productivos de los mismos para generar electricidad. Algunas regiones poseen vientos característicos. Por ejemplo el viento zonda en Cuyo, el cual sopla cálido y seco desde el oeste, el pampero, frío, seco e intenso, que barre de nubes y humedad a la llanura pampeana, o las fuertes sudestadas, que generan días fríos, húmedos y lluviosos, elevando el nivel de las aguas del Río de la Plata. Desde hace más de un siglo, el clima de Argentina es monitoreado y estudiado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Este planisferio muestra las tierra emergidas al norte del trópico de Cáncer (en el hemisferio norte) a las que se les intercalan las ubicadas al sur del trópico de Capricornio de manera que las zonas subtropicales de ambos hemisferios están abajo, y las polares y subpolares, arriba. Se pueden comparar las latitudes de Argentina con las correspondientes en el Hemisferio norte.

Régimen estacional[editar]

Pese a que el clima norte del país argentino suele ser simplificado como "cálido", el centro como "templado" y el sur como "frío", en prácticamente toda Argentina se dan las cuatro estaciones, obviamente que con mayores temperaturas promedio en el norte (zona del trópico de Capricornio por ejemplo) y con mucho menores temperaturas promedio en el sur ( zona de influjo del círculo polar antártico), y ante estas diferencias latitudinales la singularidad del enfriamiento altitudinal en toda la región elevada de Argentina, especialmente notable al oeste de las Sierras Pampeanas y muy notoria en las grandes altitudes de la gran cordillera de los Andes. Sin embargo aún las más altas regiones cordilleranas ocasionalmente pueden presentar calentamientos por adiabasis (Efecto Föhn) como las del viento zonda, mientras que la zona de gran influjo oceánico en torno a Mar del Plata presenta casi todo el año un clima templado oceánico.

Las estaciones en Argentina (características generales)[editar]

Temperaturas promedio en el sector americano de Argentina.

Debe tenerse muy en cuenta que al estar todo el territorio de Argentina en el Hemisferio Sur el régimen cíclico de las estaciones es simétricamente inverso y complementario al de las estaciones del Hemisferio Norte, es decir (por ejemplo) cuando en Argentina comienza el verano en Europa, Estados Unidos, China, Japón etc. comienza el invierno y, viceversa, cuando en el Hemisferio Norte comienza el invierno en casi toda Sudamérica, parte de África, en Oceanía, y en toda la Antártida, nétamente comienza el verano.

Del mismo modo las solanas en Argentina suelen darse en las fachadas cordilleranas que "miran" al norte y las umbrías en las fachadas o faldeos cordilleranos que "miran" al sur.

El anterior fenómeno cíclico planetario le da un especial relieve a las producciones agrícolas argentinas (lo que resalta su posición en cuanto «granero del mundo») ya que cuando, por ejemplo, en Europa y Estados Unidos deja de producirse trigo en Argentina comienza la gran cosecha de trigo (y otras mieses) que son requeridas para alimentar a toda la población del planeta Tierra.

Por otra parte se ha de tener muy en cuenta que Argentina, junto a Chile, todo Uruguay y la región al Sur de Brasil, el sur de Australia y toda Nueva Zelanda son los únicos territorios continentales e insulares del Hemisferio Sur con las cuatro estaciones bien diferenciadas (de un modo similar al que ocurre en Europa y Estados Unidos).

  • El verano (desde aproximadamente el 21 diciembre o más exactamente desde la hora en que astronómicamente se señala el solsticio de verano austral) es bastante cálido con muchas veces abruptos aguaceros que si son de poca duración son denominados chaparrones y también se dan tormentas fuertes a severas (por eso es frecuente el dicho «duró lo que una lluvia de verano» para significar a algo de importante magnitud pero fugaz), ya en el mes de marzo -cuando comienza a finalizar el verano- gran parte de Argentina (y del Cono Sur) tiene importantes fluctuaciones térmicas (días cálidos, noches frescas) y encuentros de frentes eólicos cálidos procedentes del norte con frentes eólicos fríos procedentes del sur lo que provoca en tal época del año frecuentes lluvias y, en las zonas más australes o en las zonas más elevadas, el inicio de las nevadas a fines del verano, aunque están bien documentadas las nevadas pocos días antes de que inicie el verano especialmente en Tierra del Fuego.[19]
  • El otoño (que se inicia aproximadamente el 21 de marzo, o más exactamente en el equinoccio de otoño austral) es una estación generalmente fresca, ventosa e inicialmente muy lluviosa con temperaturas que van disminuyendo a lo largo de esta estación desde aproximadamente los 25°C hasta menos de 10°C en el sur de la Argentina Continental americana, aunque en el sur de la misma Argentina continental americana (por ejemplo en el sur de la Patagonia argentina) ya a inicios de otoño se registran nevadas; como en Europa y otras regiones del hemisferio norte el otoño en Argentina se caracteriza (exceptuando las zonas más norteñas tropicales) por la caída del follaje que se hace notoria en los árboles (excepto en los perennifolios y sempervirentes ), a lo largo del otoño, especialmente en el norte argentino y de todo el norte especialmente en el Noroeste argentino las precipitaciones disminuyen notoriamente.
  • Durante el invierno austral (aproximadamente desde el 21 de junio o más exactamente en el solsticio de invierno austral) gran parte del país argentino entra en un periodo de pocas precipitaciones y bajas temperaturas por las cuales se producen importantes nevadas en el sur y centro-oeste, y nevadas y aguanieves invernales que pueden darse muy ocasionalmente incluso en las zonas más cálidas (las septentrionales de bajas altitudes) de Argentina. Pese a que en una parte del país todo el invierno suele ser frío, hay que decir que en la región pampeana, en el norte y en el litoral el invierno es bastante suave, corto e irregular: durante esta estación se observan tanto días fríos, como frescos, templados, y hasta cálidos.[20] [21] [22] [23] [24] [25] [26] Es muy común que durante los meses invernales haya buena cantidad de días en donde la temperatura máxima supera los 20°C especialmente en el llamado veranito de San Juan. En tanto, a fines del invierno puede producirse la tormenta de Santa Rosa, unos diez días antes del 30 de agosto y veinte primeros días de septiembre debido a las fluctuaciones provocadas por la interacción de frentes eólicos cálidos desde el norte ante los frentes fríos del Sur, la tormenta de Santa Rosa suele durar varios días y oscilar en ser una mera llovizna o ser una tormenta eléctrica con granizo.
Del mismo modo el invierno austral del año 2015 fue en cuanto a temperaturas bastante moderado en el centro y norte de Argentina aunque (véase más adelante) en la primera semana de agosto se caracterizó, debido a la instalación de una zona de baja presión atmosférica, por copiosas precipitaciones especialmente en el NE de la Provincia de Buenos Aires, en el Sur de la Provincia de Santa Fe (con epicentro en Sanford inundándose más de 300 mil hectáreas en el sur santafesino), gran parte de la Provincia de Entre Ríos y asimismo en gran parte de la República Oriental del Uruguay; luego en la segunda semana de dicho mes el clima se caracterizó por intensos vientos en la Patagonia austral. La última semana de agosto, fue más bien templada en el centro y cálida en el norte del país, con temperaturas superiores a los 24 grados.
  • La primavera, que en el Hemisferio Sur fuera de las zonas tropicales transcurre desde aproximadamente el 21 de septiembre ( o más exactamente desde el equinoccio de primavera austral) hasta el 21 de diciembre, tiene temperaturas gratas (por ejemplo en el centro de Argentina rondan los 15° a 25°C) e importantes lluvias tormentas intensas (octubre suele ser considerado un mes lluvioso), e incluso nevadas en las zonas más meridionales. Como en Europa y otras zonas del hemisferio norte, la primavera en Argentina se caracteriza por el florecer y reverdecer de las plantas.
Empero en el año 2014 ; los efectos del calentamiento global originado mayoritariamente en países del Hemisferio Norte se hacen notar: al mismo tiempo que en el sur de Europa y de Estados Unidos se registraban calores con temperaturas similares; el lunes 27 de octubre (horario argentino) de 2014, se registró una temperatura de 35,6 °C (hasta entonces las temperaturas rondaban los agradables 25°C) en la ciudad de Buenos Aires a la tarde poco después del mediodía fue el mes de octubre más cálido registrado en tal ciudad y en zonas del norte del País las temperaturas llegaron a superar los 40°C prácticamente en la misma fecha, luego se produjo una brusca baja de temperaturas que superó los 20° C de diferencia en amplitud térmica, tal brusca baja de temperatura fue acompañada por ventarrones procedentes del sur y, en muchos casos con fuertes lluvias denominadas aguaceros.

Regiones[editar]

Norte[editar]

Las altitudes bajas del norte del país, desde el norte hasta aproximadamente los 30° S (en el caso de la Mesopotamia argentina existe un verdadero talweg eólico y térmico que lleva las temperaturas promedio tropicales anuales aún más al sureste hasta aproximadamente el Delta del Paraná), se caracterizan generalmente por veranos cálidos y húmedos con inviernos suaves y secos, estando sujetas a sequías periódicas. Notable es el caso del Altiplano argentino, una meseta de altura muy fría y seca, con temperaturas mínimas extremas que pueden alcanzar en algunas zonas hasta los −25 °C e incluso menos. Esta región geográfica se sitúa en la parte occidental de las provincias de Jujuy, Salta, y Tucumán.

Las temperaturas medias oscilan entre los 24°C y 29°C en enero y los 9°C a 16°C en julio y precipitaciones excesivas en Misiones con 3000 mm que descienden hacia el oeste a 700 mm en el Chaco Seco; súbitamente las precipitaciones ascienden hasta superar los 3000 mm anuales al llegar a las sierras Subandinas, formándose así la llamada selva tucumano-oranense o yunga, la cual es un tipo de selva, subdividida según la altitud, en el que se desarrolla una notable biodiversidad, siendo la segunda ecoregión más biodiversa del país (superada solamente por la selva misionera). Aquí hay una estación seca durante el invierno, en la cual la falta de precipitaciones es atenuada gracias a la elevada humedad ambiental presente todo el año. Es de notar que en la región chaqueña se encuentran las temperaturas promedio más cálidas de Argentina teniendo un ciclón o centro de baja presión atmosférica en la extensa zona de las Salinas Grandes (centro de Argentina americana) y quizás los polos cálidos de América.

Climograma de la ciudad de Posadas, Tropical sin estación seca.  
Climograma de la ciudad de San Miguel de Tucumán, con estación seca en invierno.  

Centro[editar]

La región central del país, que muy esquemáticamente puede ser ubicada entre los paralelos 30°S y 40°S, aunque existen intrusiones cálidas como la del ya citado talweg térmico que llega al Delta del Paraná y zonas próximas; y zonas continentales con microclimas muy fríos en las zonas elevadas andinas y del Comahue tiene veranos cálidos con importantes precipitaciones y tormentas de variada intensidad, otoños generalmente templados a frescos con abundantes precipitaciones en forma de lluvia, e inviernos frescos a fríos, donde las tormentas tienden a ser menos frecuentes por lo que predomina el clima templado húmedo. Las elevaciones más altas en todas las latitudes son las que experimentan condiciones más frías, con un clima árido y nival montano. Con cierta frecuencia precipita en forma de nieve, sobre todo en las localidades del oeste.

Llanura Pampeana al norte de la provincia de Buenos Aires, ecorregión que propicia la existencia de praderas y pastizales.

Se presenta un clima templado llamado genéricamente clima pampeano, en la región pampeana con una temperatura media de 15 °C y precipitaciones que van de los 1000 mm al este hasta los 600 mm al oeste.
En el caso de la zona del Río de la Plata (por ejemplo en la Ciudad de Buenos Aires) es proverbial que aunque existan marcadamente las cuatro estaciones (verano, otoño, invierno y primavera) el clima puede cambiar en muy pocas horas según el cuadrante desde el cual predomine el viento (si es desde el sur o suroeste puede hacer mucho frío, en cambio si es desde el sector norte puede hacer mucho calor sobre todo si se presentan olas de calor como la de la segunda mitad de diciembre de 2013 -en pleno verano meridional-, ola de calor debida a un frente de corriente de aire cálido procedente de Brasil, o como las invernales de 2009 y de 2013).

En la región del Litoral argentino, en la que se encuentran grandes ciudades como Rosario o Santa Fe, el clima es húmedo y templado en la mayor parte del año. Se lo clasifica como clima templado pampeano, es decir que las cuatro estaciones están medianamente definidas, aunque sus inviernos son bastante suaves, cortos e irregulares: durante esta estación se observan tanto días fríos, como frescos, templados, y hasta cálidos.[27] [28] [29] [30] [31] [32] [33] Es muy común que durante los meses invernales haya buena cantidad de días en donde la tempetatura máxima supera los 20 grados. Los veranos son cálidos, y la elevada humedad puede volver en ocasiones sofocante al tiempo. Hay una temporada calurosa desde octubre a abril (de 18 °C a 36 °C) y una fresca y variable entre principios de junio y la primera mitad de agosto (con mínimas en promedio de 5 °C y máximas promedio de 16 °C), oscilando las temperaturas promedio anuales entre los 11 °C (mínima), y los 24 °C (máxima). Llueve más en verano que en invierno, con un volumen de precipitaciones total de entre 800 y 1300 mm al año.

De entre los muchos factores que producen la variedad climática en la región central, se ha de tener en cuenta el régimen anual de precipitaciones que disminuye de Este a Oeste de modo que en el tercio occidental de la Provincia de la Pampa se encuentra la isohieta de los 500 mm de precipitaciones/año; tal hisoieta señala un límite entre las áreas normalmente templadas y normalmente húmedas al Este (es decir la Pampa Húmeda) y las zonas semiáridas y de clima continental (que incluyen al Comahue) al Oeste de la isohieta de los 500 mm/año, la misma isohieta retrocedió entre 50 a 100 km hacia el Este debido a la deforestación masiva de los bosques llamados caldenales, aun así naturalmente el ecotono del caldenal permite naturalmente un clima con la suficiente humedad sin riego artificial para un fértil suelo pese a la sequedad atmosférica hasta el valle del río llamado de norte a sur Desaguadero-Chadileo-Curacó.

Las llamadas Sierras Pampeanas debido a la alternancia de fríos glaciares altitudinales como los que se observan puntualmente en el Cerro General Belgrano llamado "El Nevado" precísamente nevado por estar siempre cubierto por hielos eternos debido a su gran altitud y zonas de calentamiento adiabáticos presentan muchos microclimas de los cuales los más conocidos son los de las Sierras de Córdoba. En las bajas altitudes, las Sierras de Córdoba tienen un clima templado continental (Köppen Cwa), con veranos cálidos y húmedos, con frecuentes tormentas e inviernos secos y frescos y se parece mucho al clima del altiplano mexicano, tal clima tiene un sistema de lluvias diametralmente opuesto al del clima mediterráneo europeo pero el período seco y el húmedo explica la existencia de paisajes bastante parecidos a los de gran parte de España o gran parte de Italia y de hecho crece muy bien el olivo y otras plantas mediterráneas (como el cedro y el ciprés) alrededor de esta zona. El promedio anual de lluvias de la ciudad de Córdoba capital es de 715 mm, pero el régimen pluviométrico es sumamente variable. En la parte este de las Sierras, puede llover más de 1200 mm/año, pero disminuye mucho yendo al oeste con menos de 400 mm/año. A fines del invierno meridional de 2014 (primera y segunda semana de septiembre de dicho año), tras la tormenta de Santa Rosa se han producido intensas lluvias e incluso granizadas que sugieren un influjo climático de El Niño.

Las temperaturas a las bajas elevaciones son templadas, con promedio de 33 °C en verano (enero) y de 15 °C en invierno, ascendiendo a 2000 msnm, el promedio térmico anual es 14 °C, fresco. Sin embargo, debido a los inviernos relativamente secos, cae menos nieve de lo que las temperaturas invernales pueden dar a suponer; y no hay evidencia de formatos de glaciares o periglaciar es en el Pleistoceno.

Climograma de la ciudad de Mar del Plata, oceánico.  
Climograma de la ciudad de Córdoba, con estación seca en invierno.  
Climograma de la ciudad de San Juan, árido.  
Climograma de la ciudad de Rosario, templado húmedo.  

Patagonia[editar]

Región de la Patagonia dominada por las nevadas y el frío

La Patagonia argentina se subdivide climáticamente (sin contar los microclimas) en dos grandes regiones: la Patagonia occidental andina en torno a la cordillera de los Andes y al oeste de la cordillera de los Patagónides y el tercio sur de la isla de Tierra del Fuego, en tal zona de clima frío y perhúmedo (en Puerto Blest se registran precipitaciones continuas anuales pluvionivales de aproximadamente 2000 mm) permite que prospere una densa vegetación arborea de coníferas y caducifolias (o decicuas) antiboreales, pero unos 50 km hacia el punto cardinal Este el gradiente de precipitaciones disminuye abruptamente a menos de 500 mm/año debido al efecto biombo que ejerce la cordillera de los Andes, ya que gran parte de la humedad llevada por los vientos que soplan desde el cuadrante suroeste se condensa y precipita en forma de nieve (especialmente desde abril hasta inicios de octubre) y luego en forma de lluvias en las zonas cordilleranas andinopatagónicas, por lo que el clima de la Patagonia oriental extraandina suele se semiárido y en algunas zonas desertificadas por el sobrepastoreo y la pésima gestión antrópica de los recursos de agua dulce o en zonas muy continentales o es directamente árido aunque con gran amplitud térmica e inviernos gélidos que en el invierno austral pueden provocar intensas precipitaciones nivales con temperaturas que promedian los - 40 ºC.
En el clima árido de estepa, al norte de la Patagonia, se aprecian temperaturas medias anuales menores a 15 °C, heladas muy frecuentes y escasas precipitaciones (400 mm al año). No obstante, las precipitaciones aumentan en el extremo noroeste de la cordillera patagónica, siendo más abundantes durante el invierno. En el sur de la Patagonia el clima es muy frío, la temperatura media es inferior a los 5 °C y las precipitaciones, de 300 mm y en las costas patagónicas hasta la zona del golfo San Jorge durante ciertos veranos se pueden tener temperaturas elevadas que muy ocasionalmente (según existan olas de calor como la ocurrida en diciembre de 2013, y hasta pueden llegar a producir zonas de altas temperaturas veraniegas en la usualmente muy fría Tierra del Fuego y temperaturas superiores al 0°C en el norte de la península Antártica (particularmente en la zona de microclima de la Base Marambio).

Los climas fríos húmedos abarcan la mitad del sur de los Andes, las islas australes y la Antártida y se caracterizan por presentar una temperatura media de alrededor de los 7 °C o inferior, aunque varía con la altura.
Las precipitaciones son de alrededor de 2000 mm y hasta 4000 mm en el límite con Chile y bajan bruscamente hacia el Este, hasta los 200 mm y las nevadas invernales son frecuentes.

Climograma de la ciudad de Neuquén, frío Seco.  
Climograma de la ciudad de Bariloche, con estación seca en verano.  

Clasificación de Köppen[editar]

Mapa climático de América del Sur según Köppen.

W.P. Köppen realizó la clasificación climática mundial en función al comportamiento de las temperaturas, las precipitaciones y el manto vegetal. Como en toda Sudamérica, los climas D (Continentales) no están presentes, excepto en la región del Valle del Río los Patos Superior, en la provincia de San Juan, única zona del hemisferio sur con un clima continental propiamente dicho, con características de verano suave e invierno frío (Dsb).[34] [35] En Argentina los climas A (Megatermales), están presentes en una reducida superficie del extremo nordeste de la provincia de Formosa, en los departamentos de Pilcomayo y Pilagás, que poseen un clima Tropical de Sabana (Aw), con temperaturas medias anuales entre 24 y 23 grados, y ningún mes por debajo de los 18 grados de temperatura media.[36] El territorio de Argentina está dominado por los climas B (Secos) y C (Mesotermales). Tiene gran desarrollo el clima Cfa (Subtropical sin estación seca) que abarca parte la Pampa húmeda, el Chaco Oriental y la Mesopotamia. El Cfb (Templado Oceánico) está ubicado en la costa atlántica de Buenos Aires. El clima Cwa (Subtropical con invierno seco) corresponde al Chaco occidental y la falda oriental de las sierras pampeanas; y el Cwb (templado con invierno seco) a la zona de las Yungas. Con respecto a los climas secos, el clima semi-árido cálido (BSh) corresponden a la zona occidental de las Sierras Pampeanas y el árido cálido (BWh) a Cuyo. El semiárido frío (BSk) a la Puna y la Pampa seca y el árido frío (BWk) a la Patagonia extra-andina y las zonas más occidentales de los Andes centrales y del Norte argentino. Lo climas Mesotermales con veranos secos (Cs) aparecen en los andes patagónicos en su variedad templado (Csb) y subpolar (Csc). La aparición de una pequeña zona de clima frío de tundra (ET) al sur de Tierra del Fuego es marginal ya que el bioma de tundra, típica de la costa boreal, no se da más que en una estrecha franja de altitudes de la cordillera fueguina y en zonas puntuales de las islas Aurora, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y el extremo norte de la Península Antártica y archipiélagos adyacentes.

Vientos[editar]

En algunas ocasiones se producen alteraciones circuntanciales en la circulación general de la tropósfera, lo que origina los vientos locales:

Pampero
es un viento frío y seco que proviene del sudoeste. Sopla preferentemente en verano, luego de varios días de constante aumento de la temperatura y la humedad en las llanuras. El pampero avanza rápidamente a través de la pampa formando tormentas eléctricas y copiosas lluvias, frecuentemente acompañadas de granizo, y un brusco descenso de temperatura.
Sudestada
se forma como consecuencia de una baja en la presión atmosférica en el litoral pampeano, que atrae una célula anticiclónica móvil originada en el mar Argentino. En su entrada al continente, descarga humedad, en forma de lluvias o lloviznas, por 3 a 5 días con un viento persistente del sudeste. Generalmente, luego del fenómeno, irrumpe una masa de aire muy frío y seco que produce fuertes heladas.
Zonda
es un viento cálido y seco que sopla contadas veces al año entre mayo y octubre. Se origina cuando al este de la Precordillera central se establece un centro de baja presión que atrae el aire del anticiclón del Pacífico Sur. Desciende por las laderas a velocidades superiores a los 50 km/h y con temperaturas cercanas a los 40 °C.
Kóshkil
Viento que se origina sobre todo del sudoeste que sopla sin frenos sobre la Patagonia Central, circula desde la Cordillera de los Andes hacía el Océano Atlántico y alcanza valores altos de velocidad con una media de 9,6 m/s y puede superar los 130 km/h hace que la región tenga un clima seco.

Interacciones florifaunísticas con los climas de Argentina[editar]

Prácticamente todas las macro y microregiones de flora de Argentina son congruentes fenológicamente con los climas en las que se encuentran las regiones de flora, existiendo casi siempre una retroalimentación natural: por ejemplo la gran región chaqueña antes de ser "chaqueada" o "desmontada" es decir deforestada a lo largo de todo el siglo XX y de un modo ya exhaustivo en la primera década del presente siglo XXI, permitía con sus densos bosques y selvas, por efecto esponja principalmente merced a la sombra orográfica que hace que en las vertientes orientales de las cordilleras ha permitido mantener en tierra gran parte de la humedad y esto permitía regular las temperaturas y atenuar el efecto denodativo de las grandes lluvias veraniegas...sin contar el beneficio de la biodiversidad así como evitaba literalmente "de raíz" las catastróficas inundaciones.
La fauna argentina (incluyendo a la ya, tras medio milenio, fauna criolla) antes de ser masivamene exterminada bajo el pretexto de ser declarada "plaga", por su parte, regulaba el crecimiento de la flora natural y, como se ha explicado, la flora mantenía por retroalimentación una homeostasis que morigeraba a gran escala (y aún en las zonas en que pervive) los rigores del clima. En efecto, ya gran parte de Argentina está desertificada debido a la tala masiva de árboles, el sobrepastoreo y los monocultivos artificiales, aunque tal panorama catastrófico aún a inicios del 2014 parece ser revertido si se toman urgentes medidas ambientalistas, entre estas medidas es menester una racional-masiva reforestación.

Efectos del cambio climático global[editar]

Registro de las temperaturas de la ola de calor del 22 al 28 de diciembre de 2013.

El cambio climático global como su nombre lo indica, está afectando notoriamente a todo lugar del planeta Tierra de un modo muy perceptible desde fines del pasado siglo XX, algunos de los principales factores químicos de tal catástrofe global serían los gases con efecto invernadero y su consecuente calentamiento global debidos en gran medida a la masiva e irracional emisión de gases como el monóxido de carbono en los países más industrializados del hemisferio norte (por ejemplo la decamillonaria cantidad de automotores propulsados con motores de combustión interna, la masiva deforestación de casi todo el planeta Tierra, la emisión masiva de compuestos clorofluorocarbonados (CFC) gases artificialmente y masivamente provocados en los países superpoblados e industrializados del hemisferio norte que provocan el agujero de ozono y con ello, especialmente con los gases de efecto invernadero, un efecto en cadena que, por ejemplo hace soltar en la atmósfera los hasta hace pocos años naturalmente congelados gases de hidrato de metano), Argentina es uno de los países menos afectados y empero hasta en Argentina se notan bruscos cambios climáticos con importantes sequías, grandes olas de calor veraniegas, intensos fríos invernales, inundaciones y fuertes tormentas casi como las que ocurren en Estados Unidos.

En diciembre de 2013 se registró la ola de calor más prolongada registrada en Argentina desde que se comenzaron las mediciones en 1906,[37] [38] afectando por lo menos 52 ciudades de todo el país.[39] Por primera vez desde la creación del sistema de alarma por calor, rigió una alerta en nivel rojo.[40]

El invierno austral en el año 2014 fue casi excepcional, ya que hasta por lo menos el 20 de julio de 2014 tras unos pocos días muy fríos en el centro de la Argentina Continental americana se han sucedido días relativamente muy cálidos debidos al calentamiento global que afecta a toda la Tierra con temperaturas de más de 20°C al mediodía en la ciudad de Buenos Aires aunque se esperó una ola de frío en toda Argentina hacia la última semana de julio con abundantes nevadas en toda la Patagonia Argentina, el sur de la provincia de Buenos Aires, zonas de Cuyo, Sierras de Córdoba. Esto superaría al aire polar que en Argentina se caracteriza por la baja de las temperaturas a temperaturas cercanas o inferiores a la del congelamiento del agua, es decir cercanas o inferiores al 0°C durante uno a tres días, sino que se trataría de una ola polar con temperaturas heladas por más de tres días.
Del mismo modo el invierno austral del año 2015 fue en cuanto a temperaturas bastante moderado en el centro y norte de Argentina aunque (véase más adelante) en la primera semana de agosto se caracterizó, debido a la instalación de una zona de baja presión atmosférica, por copiosas precipitaciones especialmente en el NE de la Provincia de Buenos Aires, en el Sur de la Provincia de Santa Fe (con epicentro en Sanford inundándose más de 300 mil hectáreas en el sur santafesino), gran parte de la Provincia de Entre Ríos y asimismo en gran parte de la República Oriental del Uruguay; luego en el invierno de 2015 en la segunda semana de dicho mes de agosto el clima se caracterizó por intensos vientos acompañados en ciertos lugares por fuertes nevadas en la Patagonia austral (Se suele denominar Patagonia austral al territorio patagónico que va, de norte a sur, desde la Provincia de Chubut hasta el archipiélago de Tierra del Fuego inclusive).

Véase:[editar]

El oficial argentino Centro de Investigación del Mar y la Atmósfera (CIMA) señala a fines de noviembre de 2014 que desde 1964 aumentaron un 10% (casi 200 mm) las precipitaciones en casi todo el País pero disminuyeron las lluvias en las regiones de Cuyo y de los Andes patagónicos. Por otra parte en toda la Patagonia argentina la temperatura promedio ascendió 1°C lo cual ha hecho retroceder glaciares y ascender el nivel inferior de las nieves eternas montanas. [41]

Prognosis[editar]

Según un informe dado a conocer a fines de marzo de 2014 por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU en los próximos años, debido al ya citado cambio climático provocado por el ser humano, en Argentina habrá más lluvias y posibles inundaciones (si no se toman los debidos recaudos para prevenir y anonadar o atenuar o compensar tales posibles desastres debidos al ser humano) en el centro y norte de la Argentina continental americana y más sequías en el oeste y sur de la Argentina continental americana.[42]

Fenómenos extremos[editar]

Argentina por estar en el Cono Sur y el Cono Sur estar ubicado en el Hemisferio Sur que es un hemisferio en cuya superficie predominan las áreas oceánicas y de hidrósfera en general posee el clima muy morigerado y carece de los bruscos contrastes que caracterizan a la actualmente bastante catastrófica meteorología del Hemisferio Norte (por ejemplo los fenómenos meteorológicos que ocurren casi constantemente en la Cuenca del Caribe y el centro y este de Estados Unidos ó en el sudeste asiático).

Tornados[editar]

Límites del pasillo de los tornados.

El Pasillo de los Tornados es una extensa área de llanura que el país comparte con Brasil; en la zona -tal como ocurre en los Grandes Llanos de Estados Unidos y Canadá, el libre discurrir de frentes y vientos fríos polares y cálidos los segundos desde la zona ecuatorial brasileña generan superceldas o fuertes tormentas en rotación. Según estudios de la Sociedad Americana Meteorológica, las tormentas generadas en la provincias de La Pampa, Mendoza, San Luis, Córdoba, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y norte de la provincia de Río Negro, son meteoros muy fuertes, aunque por debajo de la potencia y frecuencia de América del Norte,[43] en las cuales es muy frecuente la actividad del granizo de gran tamaño, actividad eléctrica intensa, fuertes precipitaciones provocando tornados muy intensos.

La localidad de Guernica sufrió severos daños en una oleada de 12 tornados en el 2000, y cuando se recuperaba, solo dos semanas después, otro tornado causó una grave destrucción. En 2003, el oeste de la capital cordobesa, fue afectado por un embate de un tornado EF3 provocando 5 víctimas. En 2009, el poblado misionero de San Pedro sufrió las consecuencias de un EF4 que provocó 12 muertos. Cuatro víctimas fatales en Pozo del Tigre (Formosa) en el año 2010 fue el resultado de un EF2. El 4 de abril de 2012, el Gran Buenos Aires se vio afectado por una tormenta severa que causó dos tornados EF1 y dos EF2.

Inundaciones[editar]

Argentina cuenta con una importante variedad y grandes cuencas hidrográficas. A lo largo de la historia escrita, se han registrado miles de pequeñas inundaciones en zonas rurales y urbanas. Muchas de ellas, casi desapercibidas, tuvieron intensidades menores. Hubo otras de intensidades medianas y hasta graves la mayoría de éstas tuvo efectos catastróficos para el ser humano ya que por especulación inmobiliaria se edificaron importantes sectores de pueblos y ciudades (barrios nuevos [hasta los 1990] de San Carlos Minas, barrios de la Ciudad de Santa Fe, barrios del Gran La Plata etc. sobre zonas aparentemente secas que están en valle de inundación; es decir zonas aparentemente secas que cíclicamente cada cierta decena de años se inundan (esto mismo ocurre en ciertos barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por ejemplo en los valles de inundación (y sobre ellos densamente edificados en el siglo XX y lo que va del presente siglo XXI) de los (soterrados) arroyos Maldonado, Vega, Medrano etc.

El 20 de diciembre de 1890, el arroyo La Cañada que surca por el sudoeste a la ciudad de Córdoba creció hasta provocar importantes daños en las partes más bajas de esta ciudad Argentina. Si bien la ciudad de Córdoba ya tenía antecedentes con ese curso de agua que cruza la ciudad, ese día las fuertes precipitaciones hicieron catástrofe en esa urbe: 200 personas murieron y miles de personas quedaron heridas y damnificadas, esto debido a que la gente más pobre se encontraba compelida a edificar "casillas" precarias en las zonas de menor valor inmobiliario y eran terrenos de menor valor inmobiliario porque eran naturalmente inundables. Actualmente, la ciudad de Córdoba es centro de análisis diversos debido al posible riesgo potencial del Dique San Roque, ya que se considera que el paredón de dicho embalse no estaría preparado ante un eventual sismo de magnitud considerada.[44]

El 15 de abril de 1959, el colapso de una presa en Uruguay provocó que los afluentes del río Uruguay alimentaran considerablemente el caudal de este. Diversas localidades fueron afectadas en los 20 mil kilómetros cuadrados que fueron anegados y más de 25 personas murieron en las provincias de Entre Ríos y principalmente en el delta de la provincia de Buenos Aires. Solo en Concordia hubo 30 mil evacuados. No fue hasta 1979 que se construyó la represa Salto Grande.

A mediados de octubre del año 1967 una tormenta descargó más de 150 mm en los arroyos del oeste del Gran Buenos Aires, varios de ellos se desbordan y arrasan con barrios humildes y pobres asentados a orillas de estos. Murieron cerca de 63 personas y otras 120 000 tuvieron que se ser evacuadas en una de las peores inundaciones de la historia del área metropolitana.[cita requerida] Para apenas 150 años de registros, la intensidad máxima de lluvias es de 55 mm cada 30 min.

En 1970, la ciudad de Mendoza sufrió una importante inundación que dejó un saldo de 21 víctimas fatales. El 4 de enero una importante precipitación se suscitó en la alta montaña. La ciudad, que estaba rodeada de diques de contención para retener las agua que de ella descendían, tenía una jornada de domingo calurosa. Cuando el agua llegó a los distintos diques, los mismos se vieron superados por el importante caudal que bajaba. La represa Frías, ubicada en Godoy Cruz, colapsó y envió una masa de agua hacía Mendoza, provincia con historial en este tipo de desastres como los catastróficos aluviones ocurridos en 1716, 1895 y 1934 que dejaron un sinnúmero de víctimas mortales y daños graves en vastas áreas.[45]

Entre finales de 1982 y principio de 1983, la zona de Resistencia (Chaco) se vio afectada por una importante inundación que derivó en más de 350.000 personas evacuadas y afectadas.

El 23 de marzo de 1983, la ciudad entrerriana de Victoria se vio afectada por una importante inundación que provocó miles de evacuados y más de un millón de hectáreas anegadas. Dos meses después, la ciudad de Formosa también sufrió una inundación importante que causó el éxodo de 10.000 habitantes que abandonaron la provincia[cita requerida]. Además, hubo más de 70 mil evacuados.

El 31 de mayo de 1985, la ciudad de Buenos Aires perdió a 15 ciudadanos [cita requerida] en una inundación producto de lluvias que cayeron durante más de 25 horas seguidas. Más de 300 milímetros afectaron la capital federal y la anegó en un 25% que produjo 100 mil evacuados, 2.500 viviendas y 14.000 autos dañados, como así 246 millones de dólares en pérdidas.[cita requerida]

Infografía de cómo el aluvión entró a San Carlos Minas.

La tragedia de San Carlos Minas, ocurrida la madrugada del 6 de enero de 1992, fue una de las más importantes del país ya que 40 personas perdieron la vida; esto se debió concretamente a que la especulación inmobiliaria había promovido la edificación de barrios en el aparentemente "seco" valle de inundación del río San Carlos cuando atraviesa a la pequeña ciudad serrana de San Carlos Minas. En 1995, la ciudad bonaerense de Pergamino se vio afectada por una inundación que causa cinco muertos e importantes daños materiales ya que el 60% de la ciudad[cita requerida] quedó bajo agua luego de una lluvia intensa de tres horas.

La ciudad de Santa Fe fue una urbe muy castigada por estos fenómenos, porque está limitada por el río Salado en el oeste y el río Paraná por el este. Tiene un historial donde se cuentan importantes anegamientos en los años 1905, 1915, 1966, 1973 y 1983. Pero no fue hasta 2003 cuando a fines de abril, copiosas lluvias que duraron al menos 5 días en la cuenca del río Salado (protagonista ya de otras inundaciones), provocaran que este anegara gran parte de la ciudad. Al menos 23 personas murieron en los primeros días, pero con los efectos posteriores se habla de una cifra cercana a las 160 víctimas. Debido a la gran cobertura nacional que tuvo una de las inundaciones más trágicas de la historia Argentina, los vecinos de la ciudad confiaban en que se tomarían medidas para que no vuelva a suceder. Se construyeron defensas protectoras que aislaban la ciudad de los ríos. Pero a fines de marzo de 2007, la ciudad nuevamente se ve afectada por una importante inundación ya que el agua acumulada en el casco urbano no pudo escurrir a causa de las mismas defensas que lo impedían y otra vez hubo miles de evacuados, pero afortunadamente no se lamentaron víctimas. Debido a estos antecedentes, la ciudad y las localidades aledañas tienen preparados planes de contingencia en caso de nuevos anegamientos.

Recordatorio a los fallecidos por la inundación de 2003.

En abril de 2006 y enero de 2009, la ciudad salteña de Tartagal se vio afectada por dos avalanchas de agua y barro,, se contaron tres muertos y más de 7000 damnificados [cita requerida].

La ciudad de Buenos Aires fue afectada por varias inundaciones en los últimos años del s. XX . En 2010 se dio una de las primeras, que causó una víctima fatal. En 2011 y 2012 se produjeron otras tantas que causaron daños materiales importantes. Pero la madrugada del 2 de abril de 2013 se desató una catastrófica inundación sin precedentes para esta ciudad: 8 muertos y cientos de evacuados. Pero horas después, por la tarde-noche de ese mismo día, 400 milímetros caían repentinamente sobre La Plata. No fue hasta el día siguiente cuando la dimensión de la catástrofe de la inundación de esa ciudad la convirtiera en una de la más grave en la historia del país: 78 víctimas mortales oficialmente confirmadas (la UNLP y organismos municipales estiman las víctimas finales directa e indirectamente en más de 250 personas), miles de evacuados y millonarios daños.

En el inusualmente cálido y lluvioso mes de julio de 2014, cálido casi con seguridad debido al calentamiento global provocado por los países más industrializados del llamado "Primer Mundo", se han producido fuertes lluvias en la alta cuenca del Plata o en las zonas que Brasil ocupa de tal cuenca, los gobiernos brasileños han facilitado desde hace más de un siglo la deforestación de extensísimas zonas de Paraná, Santa Catarina y Río Grande del Sur, al ser talados los bellos bosques naturales y al aumentar la temperatura media del planeta se vienen produciendo intensas lluvias que no tienen como moderadores a los talados bosques y sotobosques y esto produce devastadoras inundaciones aguas abajo, más cuando Brasil tras haber construido una gran cantidad de represas hidroeléctricas vuelca las aguas sobrantes sobre los ríos que afluyen al Río de la Plata , esto se nota catastróficamente y especialmente en los valles de inundación de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay afectando de este modo catastróficamente a Argentina-Paraguay-Uruguay.

En marzo de 2015 se produjeron intensas inusuales precipitaciones en gran parte de las Sierras Pampeanas; por ejemplo en la Sierra Chica de la Provincia de Córdoba que afectaron a las bellas pequeñas ciudades de Villa Allende, Río Ceballos, Ascochinga, Jesús María causando varias víctimas fatales (las precipitaciones en esa zona son normalmente de 700 mm/año, pero en un día de marzo de ese año llovieron más de 300 mm) y el destrozo de viviendas bien construidas, puentes y tramos viales. El catastrófico fenómeno poco después se transladó a las provincias de San Luis, Santiago del Estero, Tucumán e incluso zonas de las áridas provincias de San Juan, La Rioja y Catamarca;[46] [47] tales hasta entonces desconocidas intensas precipitaciones e inundaciones se deben al cambio climático provocado por el ser humano (que parece estar exacerbando los fenómenos de El Niño y La Niña) y gran parte de este cambio climático se debe en gran medida a la tala masiva de bosques, talas o deforestaciones que son en un 70% responsables de las inundaciones. [48]

En la segunda semana de agosto de 2015 se produjeron importantes precipitaciones pluviales casi continuas y sus consecuentes inundaciones, atribuibles a los efectos de El Niño en gran parte de la Provincia de Buenos Aires (especialmente en su sector noreste) y en el sur de la Provincia de Santa Fe.
En abril de 2016 las fluctuaciones de El Niño han provocado intensas y continuadas precipitaciones pluviales con sus consecuentes grandes inundaciones en el Litoral Argentino y en la rica "Zona Núcleo Pampeana" inundando en la misma más de 10 millones de hectáreas que han afectado a las importantísima Cuenca lechera ubicada en el este y sureste de la Provincia de Córdoba y el Centrosur de la Provincia de Santa Fe (unos de los efectos económicos de este desastre ha sido la pérdida de una importante fracción -en M de toneladas de grano se soya, el anegamiento de gran parte de la cuenca lechera cordobesa-santafesina lo que redujo el promedio de producción láctea de 10 M a solo 2 M y al empobrecimiento de los chacareros, y el agravante mayor: la inundación de multitud de pueblos y ciudades con mucha destrucción de viviendas en las zonas precitadas.

Valores medios en diferentes puntos de Argentina[editar]

  • Precipitaciones y temperaturas medias mensuales en distintitas localidades de Argentina, período 1961-1990
Ene Feb Mar Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov Dic
Las Lomitas, Formosa: Temperatura media (°C) 25,9 25,2 23,6 22,2 19,3 16,5 16,9 18,5 21,1 23,3 24,1 25,4
Precipitación (mm) 125,4 109,7 112,1 92,3 49,8 21,6 12,2 20,8 31,7 53,9 107,1 125,9
Iguazú, Misiones: Temperatura media (1981-1990) (°C) 25,3 24,4 23,8 21,1 17,6 15,0 15,4 17,2 18,6 21,5 23,4 24,6
Precipitación (1981-1990) (mm) 172,6 174,1 114,8 199,9 184,3 154,4 131,3 124,4 137,2 182,0 209,5 134,6
Formosa, Formosa: Temperatura media (°C) 27,3 26,8 25,2 22,0 19,3 15,7 15,8 17,7 19,5 22,6 24,5 26,5
Precipitación (mm) 171,2 142,4 151,7 153,3 105,6 66,8 49,6 60,1 85,1 120,7 171,0 146,8
Santiago del Estero, Santiago del Estero: Temperatura media (°C) 26,8 25,6 23,4 20,0 16,7 11,7 11,6 14,0 18,4 22,3 24,7 26,5
Precipitación (mm) 135,5 111,3 83,3 37,2 16,7 6,2 3,7 4,5 13,8 33,2 67,6 96,1
Ceres, Santa Fe: Temperatura media (°C) 25,7 24,6 22,5 19,1 16,0 12,4 12,4 13,8 16,2 19,8 22,5 24,6
Precipitación (mm) 138,8 121,7 133,9 80,5 27,7 21,0 18,8 23,1 48,2 71,6 104,0 127,9
Salta, Salta: Temperatura media (°C) 21,2 20,1 18,9 16,2 13,3 10,1 10,1 12,3 15,0 18,7 20,3 21,2
Precipitación (mm) 182,0 162,9 118,3 36,6 8,6 2,6 3,5 4,2 6,6 26,1 65,3 138,0
La Quiaca, Jujuy: Temperatura media (°C) 12,5 12,1 12,0 10,2 6,7 4,0 3,8 6,0 8,7 10,7 12,0 12,2
Precipitación (mm) 79,6 68,0 48,4 9,4 0,7 0,6 0,0 0,6 2,8 16,5 30,1 77,9
Córdoba, Córdoba: Temperatura media (°C) 24,1 23,1 20,9 17,9 14,9 11,3 11,3 13,2 15,6 18,9 21,3 23,2
Precipitación (mm) 121,7 99,8 110,3 52,2 18,9 11,4 12,8 9,7 33,8 66,4 96,6 136,9
Buenos Aires, Capital Federal: Temperatura media (°C) 23,5 21,4 19,3 14,6 12,4 9,2 8,0 11,3 13,4 16,2 18,3 22,0
Precipitación (mm) 119,0 117,6 134,1 97,0 73,6 62,6 66,3 69,8 73,3 119,0 108,6 105,0
La Rioja, La Rioja: Temperatura media (°C) 27,4 25,9 23,4 19,8 15,5 11,1 10,9 14,0 17,8 22,5 25,4 27,2
Precipitación (mm) 80,1 71,6 54,1 18,4 7,4 2,6 3,1 5,2 6,5 12,7 43,3 56,6
Villa Reynolds, San Luis: Temperatura media (°C) 23,1 22,0 19,3 15,5 11,8 7,9 7,9 9,9 12,9 16,7 19,9 22,4
Precipitación (mm) 114,9 81,9 96,1 43,3 20,6 13,3 16,5 15,8 28,1 58,6 81,2 112,2
Santa Rosa, La Pampa: Temperatura media (°C) 23,7 22,4 19,1 15,1 11,2 7,8 7,6 9,3 12,2 15,6 19,3 22,4
Precipitación (mm) 74,1 74,8 91,7 52,7 27,7 16,3 18,7 23,3 41,8 70,2 101,0 93,5
Azul, Buenos Aires: Temperatura media (°C) 21,3 20,3 17,6 13,9 10,3 7,5 7,3 8,4 10,8 13,7 16,8 19,8
Precipitación (mm) 114,5 92,0 131,2 85,1 61,9 41,6 44,8 44,8 60,8 97,7 93,9 105,0
Mar del Plata: Temperatura media (°C) 20,3 19,9 18,0 14,6 11,3 8,5 8,1 8,9 10,5 13,1 15,9 18,5
Precipitación (mm) 100,1 72,8 107,0 73,3 73,5 54,9 58,9 64,0 56,4 83,4 75,3 104,0
Bariloche, Río Negro: Temperatura media (°C) 14,3 14,0 11,3 7,7 5,0 2,6 2,1 3,0 4,7 7,5 10,6 12,9
Precipitación (mm) 22,2 21,7 29,2 53,5 134,0 140,7 128,7 115,6 57,8 38,8 24,8 32,0
Maquinchao, Río Negro: Temperatura media (°C) 17,5 16,7 13,5 8,9 5,1 1,6 1,4 3,2 5,9 9,6 13,6 16,3
Precipitación (mm) 14,7 19,1 23,1 15,2 22,3 18,6 17,4 14,1 11,3 13,9 12,9 14,1
Comodoro Rivadavia, Chubut: Temperatura media (°C) 19,1 18,4 16,1 12,9 9,5 6,8 6,4 7,7 9,9 12,7 15,9 17,9
Precipitación (mm) 16,2 15,0 20,7 23,3 31,7 25,3 28,7 25,0 12,3 14,9 10,6 15,0
Lago Argentino, Santa Cruz: Temperatura media (°C) 13,1 12,9 10,8 7,6 4,0 1,6 0,7 2,6 5,3 8,3 10,8 12,3
Precipitación (mm) 12,5 7,8 13,8 25,4 30,6 21,3 25,8 21,1 15,8 12,3 9,1 13,9
Ushuaia, Tierra del Fuego: Temperatura media (°C) 9,6 9,3 7,7 5,7 3,2 1,7 1,3 2,2 4,1 6,2 7,8 9,1
Precipitación (mm) 39,0 45,2 52,3 56,1 53,4 48,3 36,4 45,2 41,7 35,0 34,6 42,5


Véase también[editar]

Referencias[editar]

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  48. Desmontes son responsables del 70% de las inundaciones

Notas[editar]


Enlaces externos[editar]


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