María Magdalena

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Santa María Magdalena
Santa María Magdalena, Patrona de Arahal..jpg
Imagen Vicaria de Santa María Magdalena Excelsa Patrona de la Villa de Arahal.
Santa
Nacimiento Fecha desconocida
Fallecimiento siglo I
Éfeso ?
Venerada en Todas las iglesias que reconocen el culto a los santos
Principal Santuario Basílica de Saint-Maximin-la-Sainte-Baume
Festividad 22 de julio
Atributos Pelo largo, cráneo, vaso de perfume y abrazo a los pies de Cristo crucificado
Patronazgo peluqueros, Viana y Arahal
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María Magdalena (en hebreo: מרים המגדלית; en griego antiguo: Μαρία ἡ Μαγδαληνή) es mencionada, tanto en el Nuevo Testamento canónico como en varios evangelios apócrifos, como una distinguida discípula de Jesús de Nazaret. Es considerada santa por la Iglesia católica, la Iglesia Ortodoxa y la Comunión Anglicana, que celebran su festividad el 22 de julio. Reviste una especial importancia para las corrientes gnósticas del cristianismo. Su nombre hace referencia a su lugar de procedencia: Magdala, localidad situada en la costa occidental de lago de Tiberíades y aldea cercana a Cafarnaúm.

María Magdalena en el Nuevo Testamento[editar]

Santa María Magdalena, (Villamuelas, Toledo, España).

La información sobre María Magdalena en los evangelios canónicos es escasa. Es citada en relación con cuatro hechos diferentes:

  • De acuerdo con el evangelio de Lucas,[1] María Magdalena alojó y proveyó materialmente a Jesús y sus discípulos durante su predicación en Galilea. Se añade que anteriormente había sido curada por Jesús: «Le acompañaban los doce y algunas mujeres que habían sido curadas de enfermedades y espíritus malignos: María, llamada Magdalena, de la cual habían salido siete demonios […]».
  • De acuerdo con los evangelios de Marcos,[2] Mateo[3] y Juan,[4] estuvo presente durante la crucifixión de Jesús.
  • Estuvo presente en la sepultura y vio donde Jesús era puesto, según Mateo 27:61 y Marcos 15:47. Se la menciona junto a María la madre de Jacobo el menor.
  • En compañía de otras mujeres, fue la primera testigo de la resurrección, según una tradición en la que concuerdan los cuatro evangelios.[5] [6] [7] [8] Después comunicó la noticia a Pedro y a los demás apóstoles.
  • Según un relato que sólo aparece en el evangelio de Juan, fue testigo de una aparición de Jesús resucitado.[9]

Identificación con otros personajes[editar]

Los citados son los únicos pasajes de los evangelios canónicos en los que se nombra a María de Magdala. La tradición cristiana occidental (católica), sin embargo, aunque sin apoyarse en evidencias textuales de ningún tipo, ha identificado con María Magdalena a otros personajes citados en el Nuevo Testamento:

  • La mujer adúltera a la que Jesús salva de la lapidación, en un episodio que sólo relata el evangelio de Juan[10]
  • La mujer que unge con perfumes los pies de Jesús y los enjuga con sus cabellos antes de su llegada a Jerusalén según los evangelios sinópticos,[11] [12] [13] cuyo nombre no se menciona. La unción tuvo lugar durante el ministerio en Galilea.
  • María de Betania, hermana de Lázaro, a la que se atribuye en el evangelio de Juan la iniciativa antes mencionada,[14] y que aparece en otros conocidos pasajes del cuarto evangelio, como la resurrección de Lázaro.[15] Se identifica también con la María del episodio de la disputa entre Marta y María.[16]

La identidad de María Magdalena como María de Betania y «la mujer quien fue una pecadora» fue establecida en un sermón que el papa Gregorio I dio en el año 591, en el cual dijo: «Ella, la cual Lucas llama la mujer pecadora, la cual José llama María [de Betania], nosotros creemos que es María, de quien siete demonios fueron expulsados, según Marcos».

Difundida por los teólogos de los siglos III y IV, esta teoría gozó de mucha popularidad en el siglo XIX y constituyó un tema frecuente en la iconografía cristiana occidental.

María Magdalena en los evangelios apócrifos[editar]

Así vio Tiziano la aparición de Jesús resucitado a María Magdalena, según Juan 20:11-18.

El evangelio de Pedro sólo menciona a María Magdalena en su papel de testigo de la resurrección de Jesús:

A la mañana del domingo, María la de Magdala, discípula del Señor -atemorizada a causa de los judíos, pues estaban rabiosos de ira, no había hecho en el sepulcro del Señor lo que solían hacer las mujeres por sus muertos queridos-, tomó a sus amigas consigo y vino al sepulcro en que había sido depositado.

Evangelio de Pedro, v.50. Santos Otero, de (1956, pp. 385-386)

En al menos dos de los textos gnósticos coptos encontrados en Nag Hammadi, el evangelio de Tomás y el evangelio de Felipe, María Magdalena aparece mencionada como discípula cercana de Jesús, en una relación tan cercana como la de los apóstoles. En el evangelio de Tomás hay dos menciones de Mariham (logia 21 y 114), que, según los estudiosos, hacen referencia a María Magdalena. La segunda mención forma parte de un pasaje enigmático que ha sido objeto de muy variadas interpretaciones:

Sta. María Magdalena de Malambo
Simón Pedro les dijo: «¡Que se aleje Mariham de nosotros!, pues las mujeres no son dignas de la vida». Dijo Jesús: «Mira, yo me encargaré de hacerla macho, de manera que también ella se convierta en un espíritu viviente, idéntico a vosotros los hombres: pues toda mujer que se haga varón, entrará en el reino del cielo»..[17]

En el evangelio de Felipe (log. 32) es considerada la compañera (κοινωνος) de Jesús:

Tres (eran las que) caminaban continuamente con el Señor: su madre María, la hermana de ésta y Magdalena, a quien se designa como su compañera [κοινωνος]. María es, en efecto, su hermana, su madre y su compañera..[18]

No todos los estudiosos, sin embargo, están de acuerdo en que los evangelios de Tomás y de Felipe se refieran a María Magdalena. Para Stephen J. Shoemaker se trataría más bien de una referencia a la madre de Jesús.

Por último, otra importante referencia al personaje se encuentra en el evangelio de María Magdalena, texto del que se conservan sólo dos fragmentos griegos del siglo III y otro, más extenso, en copto, del siglo V. En el texto, tres apóstoles discuten acerca del testimonio de María Magdalena sobre Jesús. Andrés y Pedro desconfían de su testimonio, y es Leví (el apóstol Mateo) quien defiende a María.

Leyendas posteriores[editar]

María Magdalena en un icono de la Iglesia ortodoxa.

Según la tradición ortodoxa, María Magdalena se retiró a Éfeso con la Virgen María y el apóstol Juan, y murió allí. En 886 sus reliquias fueron trasladadas a Constantinopla, donde se conservan en la actualidad. Gregorio de Tours (De miraculis, I, xxx) corrobora la tradición de que se retiró a Éfeso, y no menciona ninguna relación con Francia.

Más adelante, sin embargo, surgió en el mundo católico una tradición diferente, según la cual María Magdalena (identificada aquí con María de Betania), su hermano Lázaro y Maximino, uno de los setenta y dos discípulos, así como algunos compañeros, viajaron en barca por el Mar Mediterráneo huyendo de las persecuciones en Tierra Santa y desembarcaron finalmente en el lugar llamado Saintes Maries de la Mer, cerca de Arlés. Posteriormente, María Magdalena viajó hasta Marsella, desde donde emprendió, supuestamente, la evangelización de Provenza, para después retirarse a una cueva -La Sainte-Baume- en las cercanías de Marsella, donde habría llevado una vida de penitencia durante 30 años. Según esta leyenda, cuando llegó la hora de su muerte fue llevada por los ángeles a Aix-en-Provence, al oratorio de San Maximino, donde recibió el viático. Su cuerpo fue sepultado en un oratorio construido por Maximino en Villa Lata, conocido desde entonces como St. Maximin.

La tradición del huevo de Pascua[editar]

Existe una antigua tradición cristiana de pintar huevos de Pascua. Estos huevos simbolizan la nueva vida y a Cristo emergiendo de la tumba,[19] de hecho, los cristianos ortodoxos acompañan esta tradición con la consigna: «¡Cristo ha resucitado!».

Una tradición ortodoxa[19] relata que tras la Ascensión, María Magdalena fue a Roma a predicar el evangelio. En presencia del emperador romano Tiberio, y sosteniendo un huevo de gallina, exclamó: «¡Cristo ha resucitado!». El emperador se rió y le dijo que eso era tan probable como que el huevo se volviera rojo. Antes de que acabara de hablar el huevo se había vuelto rojo.

Otra tradición habla[cita requerida] de que el corazón sagrado de Cristo quedaría encerrado en un recipiente con forma de huevo del que María Magdalena sería guardiana.

Veneración de María Magdalena[editar]

Interior de la basílica de Saint-Maximin-la-Sainte-Baume.

Vézelay[editar]

El primer lugar de Francia en el que se sabe que hubo culto a María Magdalena fue la ciudad de Vézelay, en Borgoña. Aunque, según parece, en sus inicios el templo de Vézelay estaba dedicado a la virgen María, y no a María Magdalena, por alguna razón los monjes decidieron que la abadía era el lugar de enterramiento de María Magdalena, y están atestiguadas las peregrinaciones al sepulcro de María Magdalena en Vézelay desde al menos 1030. El 27 de abril de 1050, una bula del papa León IX colocaba oficialmente la abadía de Vézelay bajo el patronazgo de María Magdalena. Santiago de la Vorágine refiere la versión oficial del traslado de las reliquias de la santa desde su sepulcro en el oratorio de San Maximino en Aix-en-Provence hasta la recién fundada abadía de Vézelay, en 771. El san Maximino de esta leyenda es un personaje que combina rasgos del obispo histórico Maximino con el Maximino que según la leyenda acompañó a María Magdalena, Marta y Lázaro a Provenza.

Saint-Maximin[editar]

Un culto posterior que atrajo numerosos peregrinos se inició cuando el cuerpo de María Magdalena fue oficialmente descubierto, el 9 de septiembre de 1279, en Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, Provenza, por el entonces príncipe de Salerno, futuro rey Carlos II de Nápoles. En esa ubicación se construyó un gran monasterio dominico, de estilo gótico, uno de los más importantes del sur de Francia.

En 1600, las supuestas reliquias fueron depositadas en un sarcófago mandado realizar por el papa Clemente VIII, pero la cabeza se depositó aparte, en un relicario. Las reliquias fueron profanadas durante la Revolución francesa. En 1814 se restauró el templo y se recuperó la cabeza de la santa, que se venera actualmente en ese lugar.

María Magdalena según la Iglesia Católica[editar]

María Magdalena es venerada por la Iglesia católica oficialmente como Santa María Magdalena. Existen múltiples templos en todo el mundo dedicados a esta santa católica.

Magdalena penitente[editar]

Mientras que el cristianismo oriental honra especialmente a María Magdalena por su cercanía a Jesús, considerándola "igual a los apóstoles", en Occidente se desarrolló, basándose en su identificación con otras mujeres de los evangelios (véase más arriba) la idea de que antes de conocer a Jesús, había sido muy pecadora y de ahí viene el suponer, aunque la Iglesia Católica no lo afirme, que se haya dedicado a la prostitución.

Gregor Erhart (?): María Magdalena (Museo del Louvre.

Esta idea nace, en primer lugar, de la identificación de María con la pecadora [20] de quien se dice únicamente que era pecadora y que amó mucho; en segundo lugar, de la referencia en[21] donde se dice, esta vez refiriéndose claramente a María Magdalena, que de ella «habían salido siete demonios». Como puede verse, nada en estos pasajes evangélicos permite concluir que María Magdalena se dedicase a la prostitución.

No se sabe con exactitud cuándo comenzó a identificarse a María Magdalena con María de Betania y la mujer que entró en la casa de Simón el fariseo,[22] pero ya en una homilía del papa Gregorio Magno (muerto en 591) se expresa inequívocamente la identidad de estas tres mujeres, y se muestra a María Magdalena como prostituta arrepentida. Por eso la leyenda posterior hace que pase el resto de su vida en una cueva en el desierto, haciendo penitencia y mortificando su carne, y son frecuentes en el arte occidental las representaciones de la «Magdalena penitente».

La imagen de María Magdalena como penitente también puede ser confundida gracias a la tradición de María Egipcíaca, santa del siglo V, quien según La vida de los Santos de Jacobo de la Vorágine, se había dedicado a la prostitución y se retiró al desierto a expiar sus culpas. Es común ver representaciones de María Egipcíaca, con los cabellos largos que cubren su cuerpo o envuelta con carrizos, símbolos de su penitencia en el desierto. Estos atributos en ocasiones acompañan a la Magdalena, creando a veces la confusión de ambas santas.

En la tradición católica, por tanto, María Magdalena pasó a ser un personaje secundario, a pesar de su indudable importancia en la tradición evangélica. El relegamiento que sufrió María Magdalena ha sido relacionado por algunos autores con la situación subordinada de la mujer en la Iglesia. A esta opinión oponen algunos teólogos católicos la especial consideración que guarda la Iglesia para con Santa María, madre de Jesús, venerada con hiperdulía, en tanto que los apóstoles y los otros santos son venerados con dulía.

En 1969, el papa Pablo VI retiró del calendario litúrgico el apelativo de «penitente» adjudicado tradicionalmente a María Magdalena;[23] asimismo, desde esa fecha dejaron de emplearse en la liturgia de la festividad de María Magdalena la lectura del evangelio de Lucas[24] acerca de la mujer pecadora.[25] Desde entonces, la Iglesia Católica ha dejado de considerar a María Magdalena una prostituta arrepentida. Sin embargo, esta visión continúa siendo la predominante para muchos católicos.

María Magdalena y otras santas católicas[editar]

María Magdalena fue fuente de inspiración para una de las místicas más importantes en la Iglesia Católica, santa Teresa del Niño Jesús, quién admiraba este amor tan profundo relatado en el Evangelio en el cual María Magdalena piensa en servir a quien ama; así, Teresa decidió dedicar su vida a quién más amaba: Jesús de Nazaret. En 1894 escribió: «Jesús nos ha defendido en la persona de María Magdalena».[26]

Otra destacada mística católica que encontró inspiración y consuelo en María Magdalena fue la doctora de la Iglesia santa Teresa de Ávila, quien refirió haber recibido ayuda espiritual de la Magdalena.[27]

Teorías recientes acerca de María Magdalena[editar]

Sobre su relación con Jesús[editar]

Magdalena penitente, por Francesco Hayez.

Algunos autores recientes han puesto en circulación una hipótesis según la cual María Magdalena habría sido la esposa, o la compañera sentimental, de Jesús de Nazaret, además de la depositaria de una tradición cristiana de signo feminista que habría sido cuidadosamente ocultada por la Iglesia Católica.


Estas ideas fueron desarrolladas primero en algunos libros de pseudohistoria, como El enigma sagrado («The Holy Blood and the Holy Grail», 1982), de Michael Baigent, Richard Leigh, Henry Lincoln; y La revelación de los templarios («The Templar Revelation», 1997), de Lynn Picknett y Clive Princey. En estos libros se mencionaba además una hipotética dinastía fruto de la unión entre Jesús de Nazaret y María Magdalena. Posteriormente estas ideas han sido aprovechadas por varios autores de ficción como Peter Berling (Los hijos del Grial, ) y Dan Brown (El código Da Vinci, 2003), entre otros.

Los partidarios de esta idea se apoyan en tres argumentos:

Maria Magdalena, Giovanni Girolamo Savoldo

1. En varios textos gnósticos, como el evangelio de Felipe, se muestra que Jesús tenía con María Magdalena una relación de mayor cercanía que con el resto de sus discípulos, incluidos los apóstoles. En concreto, el evangelio de Felipe habla de María Magdalena como «compañera» de Jesús y menciona que éste la besaba en la boca.[28]

2. En los evangelios canónicos María Magdalena es (excluida la madre de Jesús) la mujer que más veces aparece, y es presentada además como seguidora cercana de Jesús. Su presencia en los momentos cruciales de la muerte y resurrección de Jesús puede sugerir que estaba ligada a él por lazos conyugales.

3. Otro argumento que esgrimen los defensores de la teoría del matrimonio entre Jesús y María Magdalena es que en la Palestina de la época era raro que un varón judío de la edad de Jesús (unos treinta años) permaneciese soltero, especialmente si se dedicaba a enseñar como rabino, ya que eso hubiese ido en contra del mandamiento divino «Creced y multiplicaos». No obstante, el judaísmo que profesó Jesús era muy distinto del actual, y el papel del rabino no estaba todavía bien definido. Sólo después de la destrucción del Segundo Templo, en 70, el papel del rabino quedó establecido con claridad en las comunidades judías. Antes de Jesús, está atestiguada la existencia de maestros religiosos solteros, por ejemplo en los círculos esenios. También Juan el Bautista fue soltero, según todos los indicios. Más adelante, algunos primeros cristianos, como Pablo de Tarso, serían también predicadores célibes.

Sin embargo, no existe ningún pasaje ni en los evangelios canónicos ni en los apócrifos que permita afirmar que María de Magdala fue la esposa de Jesús de Nazaret. Para la mayoría de los estudiosos del Jesús histórico es una posibilidad que ni siquiera merece ser tomada en serio; entre ellos destaca Bart Ehrman quien concluye que la evidencia histórica no dice nada, «ciertamente nada que indique que Jesús y María (Magdalena) tuvieron una relación sexual de ninguna naturaleza».[29] Ehrman señala que la pregunta que la gente le formula con mayor frecuencia es si María Magdalena y Jesús se casaron. Su respuesta es: «No es verdad que los rollos del Mar Muerto contengan Evangelios que hablen de María (Magdalena) y Jesús. [...] No es verdad que un casamiento de María (Magdalena) y Jesús se discuta repetidamente en los Evangelios que no entraron en el Nuevo Testamento (el canon). De hecho, no se discute nunca ni se menciona siquiera una vez. [...] No es verdad que el Evangelio de Felipe llame a María la esposa de Jesús».[29] Regino Cortes también concluye la inexistencia de tal relación marital como un error desde el punto de vista bíblico y una irrealidad desde un punto de vista fáctico.[30] Otro biblista contemporáneo de primer orden ironizó al respecto:

A veces los biblistas que se dedican a buscar cualquiera de las obras que hasta el momento se dan por perdidas, o a publicarlas, no se ven libres del sensacionalismo; y, por supuesto, aunque no colaboren con ella, la prensa disfruta con el sensacionalismo. Si se me permite generalizar, con una cierta dosis de cinismo, los lectores que no tienen interés en lograr a través de los evangelios canónicos un mayor conocimiento de Jesús, parecen embelesados ante cualquier nueva obra que venga a insinuar que ¡Jesús bajara de la cruz, se casara con María Magdalena, y se fuera a la India a vivir tranquilamente![31]

Raymond Edward Brown

Sobre la autoría del Cuarto Evangelio[editar]

Ramón K. Jusino propuso la teoría de que María Magdalena pudo ser el «discípulo a quien amaba Jesús» que se presenta como autor del Evangelio de Juan [32] y que es tradicionalmente identificado con el apóstol Juan.[33] Jusino se basó en el hecho de que en varios textos apócrifos, como los citados más arriba, se dice que hubo una relación de especial cercanía entre Jesús y María Magdalena. Raymond E. Brown hipotetizó que el Evangelio de Juan recogería la tradición de una comunidad a la que él denominó comunidad joánica o juánica.[34] Según Jusino, esa comunidad podría remontarse al testimonio de María Magdalena como testigo ocular de Jesús. Esta teoría de Jusino no cuenta con la aceptación de la mayor parte de los historiadores e investigadores bíblicos.

Las Magdalenas cinematográficas[editar]

Año Título Director Actriz Intérprete
1942 Jesús de Nazareth (Cine Mexicano) José Díaz Morales Adriana Lamar
1946 María Magdalena: Pecadora de Magdala Miguel Contreras Torres Medea de Novara
1952 El mártir del calvario Miguel Morayta Alicia Palacios
1961 Rey de Reyes Nicholas Ray Carmen Sevilla
1965 La historia más grande jamás contada George Stevens Joanna Dunham
1969 Jesús, nuestro Señor Miguel Zacarías Nélida Bottini
1973 Jesucristo Superstar Norman Jewison Yvonne Elliman
1977 Jesús de Nazareth (Miniserie) Franco Zeffirelli Anne Bancroft
1979 Jesus John Krish Talia Shapira
1988 La última tentación de Cristo Martin Scorsese Barbara Hershey
1988 Historias animadas del Nuevo Testamento: "El resucitó" Richard Rich voz: Jayne Luke
1998 El Libro de la Vida Hal Hartley PJ Harvey
2000 El hombre que hacía milagros Derek W. Hayes Película de dibujos animados, la voz del personaje es de la actriz Miranda Richardson
2000 María Magdalena Raffaele Mertes Maria Grazia Cucinotta
2004 La pasión de Cristo Mel Gibson Monica Bellucci
2006 En busca de la tumba de Cristo Giulio Base Ornella Muti
2006 El Código Da Vinci Ron Howard Charlotte Graham
2007 Magdalena libre de culpa Charlie Jordan Brookins Rebecca Ritz
2011 María de Nazaret Giacomo Campiotti Paz Vega
2012 Jesucristo Superstar Andrew Lloyd Webber Melanie Chisholm
2013 La Biblia miniseries (The Bible) Christopher Spencer Amber Rose Revah
2014 Jesucristo Superstar Andrew Lloyd Webber Nicole Scherzinger
2014 Son of God (Hijo de Dios) Christopher Spencer Amber Rose Revah

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Lucas 8:2
  2. Marcos 15:45-47
  3. Mateo 27:55-56
  4. Juan 19:25
  5. Mateo 28:1-5
  6. Juan 20:1-2
  7. Marcos 16:1-5
  8. Lucas 24:1-10
  9. Juan 20:11-18
  10. Juan 8:3-11
  11. Lucas 7:36-50
  12. Marcos 14:3-8
  13. Mateo 26:6-13
  14. Juan 12:1-8
  15. Juan 11:20-30
  16. Lucas 10:38-42
  17. Evangelio de Tomás, logion 114. Santos Otero, de (1956, p. 705)
  18. Evangelio de Felipe, log. 32. Santos Otero, de (1956, p. 722)
  19. a b Russian Easter eggs
  20. Lucas 7:36-50
  21. Lucas 8:2
  22. Lucas 7:36-50
  23. La Auténtica María Magdalena
  24. Lucas 7:36-50
  25. Les figures bibliques de Marie-Madeleine, une histoire d’Amour, conférence de l'université de la Réunion.
  26. Sicari, Antonio María (17 de mayo de 2000). «Santa Teresa del Niño Jesús y los sacerdotes». Consultado el 22 de mayo de 2014.
  27. «Santa Teresa de Jesús». corazones.org. Consultado el 22 de mayo de 2014.
  28. Todos los evangelios: canónicos y apócrifos
  29. a b Ehrman, B. D. (2006). Peter, Paul, and Mary Magdalene: The Followers of Jesus in History and Legend. Nueva York: Oxford University Press. p. 248. ISBN 978-0-19-530013-0. «[...] certainly nothing to indicate that Jesus and Mary had a sexual relationship of any kind. [...] It is not true that the Dead Sea Scrolls contained Gospels that discussed Mary and Jesus. [...] Nor is it true that the marriage of Mary and Jesus is repeatedly discussed in the Gospels that didn't make it into the New Testament. In fact, it is never discussed at all—never even mentioned, not even once. [...] It is not true that the Gospel of Philip calls Mary Jesus' spouse.» 
  30. Cortes, Regino (2006). The Da Vinci code: an exegetical review. Manila: University of Santo Tomas Pub. House. ISBN 971-506-366-7. 
  31. Brown, Raymond E. (2002). 101 Preguntas y Respuestas sobre la Biblia (3ª edición). Salamanca: Ediciones Sígueme. p. 25. ISBN 84-301-1304-5. 
  32. Juan 21:20-24
  33. María Magdalena: ¿Autora del Cuarto Evangelio?
  34. Brown, Raymond E (2005). La comunidad del discípulo amado. Estudio de la eclesiología juánica. Salamanca: Ediciones Sígueme. ISBN 84-301-0898-X. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]