Evangelio de Felipe

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El Evangelio de Felipe es un escrito gnóstico de orientación valentiniana que forma parte de los denominados evangelios apócrifos. Suele datarse de los siglos II-III.[1] Estuvo perdido hasta que fue redescubierto por accidente en la segunda mitad del siglo XX en Egipto (copto original), encontrado en Nag Hammadi.

De modo similar al Evangelio de Tomás, es un evangelio oral, esto es, se trata de una colección de dichos de Jesús. Consta de 143 sentencias, proverbios y parábolas atribuidas a Jesús. Los Sacramentos, en particular el sacramento del matrimonio, son el tema principal. Este texto es modernamente famoso porque se ha dicho que es la primera fuente que sostiene la idea del matrimonio entre Jesús y María Magdalena, a pesar que esto no es afirmado en ningún momento en el propio documento.

El título del texto es moderno; su única conexión con Felipe el Apóstol es que este es mencionado (73,8). El título no se refiere a la autoría, al contrario que ocurre con los evangelios canónicos. De cualquier modo hay que notar que un Felipe el evangelista es mencionado en los Hechos de los Apóstoles (Hechos 21:8).

[...] Fuimos a ver a Felipe, el evangelista, uno de los siete y nos quedamos con él.

Contradicciones con la Biblia[editar]

El evangelio de Felipe tiene contradicciones con los evangelios del nuevo testamento. De las contradicciones más importantes se aprecia:

  • Sugiere que María Magdalena era su "compañera", de lo que se deduce era su pareja sentimental, ya que la palabra "compañera" era usada en esos tiempos para designar a una novia.[cita requerida]

Tres (eran las que) caminaban continuamente con el Señor: su madre María, la hermana de ésta y Magdalena, a quien se designa como su compañera. María es, en efecto, su hermana, su madre y su compañera.[2]

  • Sugiere que Jesús no resucitó de la muerte, sino que tuvo una "resurrección" anterior a su muerte:

Los que dicen que el Señor primero murió y resucitó, se engañan; pues primero resucitó y [luego] murió. Si uno no consigue primero la resurrección, <no> morirá; (tan verdad como que) Dios vive, éste [morirá].[3]

  • Sugiere que María no concibió por obra del Espíritu Santo como dicta la tradición cristiana. El argumento que usa para ello es que Jesús muestra necesidad de especificar a Dios cuando se refiere a padre, pues si Dios fuera su padre no tendría necesidad de especificarlo.

Algunos dicen que María ha concebido por obra del Espíritu Santo: éstos se equivocan, no saben lo que dicen. ¿Cuándo jamás ha concebido de mujer una mujer? María es la virgen a quien ninguna Potencia ha manchado. Ella es un gran anatema para los judíos, que son los apóstoles y los apostólicos. Esta virgen que ninguna Potencia ha violado, [... mientras que] las Potencias se contaminaron. El Señor no [hubiera] dicho: «[Padre mío que estás en] los cielos», de no haber tenido [otro] padre; sino que habría dicho simplemente: «[Padre mío]».[4]

Si bien es cierto que "compañera" en arameo significa "esposa", lo cierto es que este dicho evangelio está escrito en copto.[cita requerida]

Véase también[editar]

Notas[editar]

Referencias[editar]

  1. Leloup, Jean-Yves (2004). El evangelio de Felipe. Madrid: Editorial Edaf. p. 18. ISBN 84-414-1569-2. Consultado el 13 de abril de 2014.  Puech señala el año 250. Para muchos investigadores, el texto copto es una traducción de un original griego y, por lo tanto, habría que remontar el original al año 150.
  2. Evangelio de Felipe, versículo 32.
  3. Evangelio de Felipe, versículo 21.
  4. Evangelio de Felipe, versículo 17.

Enlaces externos[editar]