Historia de Cartago

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Extensión del territorio cartaginés antes de la Primera Guerra Púnica.

El estudio de la historia de Cartago es a menudo considerado como problemático. Debido a su sometimiento por los romanos tras el fin de la Tercera Guerra Púnica, han sobrevivido muy pocas fuentes históricas primarias. Se han preservado unas cuantas traducciones antiguas de textos púnicos al griego y al latín, así como inscripciones escritas en monumentos y edificios en África del Norte;[1] sin embargo, la mayoría de fuentes primarias sobre la civilización cartaginesa fue escrita por historiadores griegos y romanos, tales como Tito Livio, Polibio, Apiano, Cornelio Nepote, Silio Itálico, Plutarco, Dion Casio y Heródoto. Estos autores provenían de culturas que fueron casi siempre rivales de Cartago. Los griegos disputaron con Cartago la supremacía en Sicilia[2] y los romanos entraron en guerra contra la ciudad.[3] Inevitablemente, los registros de Cartago escritos por extranjeros incluyen un sesgo significativo. No obstante, excavaciones arqueológicas recientes han proveído fuentes primarias más fiables. Algunos de estos descubrimientos contradicen o confirman aspectos de la visión tradicional de Cartago creada por los autores antiguos, pero mucho del material descubierto sigue siendo ambiguo.

Como todas las factorías fenicias, Cartago debía entregar un tributo a Tiro, como signo de fidelidad; sin embargo, el declive de Tiro frente al progreso de los griegos incitó a los cartagineses a independizarse durante el curso de la segunda mitad del siglo VII a. C. Un siglo y medio después de la fundación de la ciudad, los cartagineses se instalaron en las islas Baleares, luego dominaron la parte occidental de Sicilia, el sur de Cerdeña y, en alianza con los etruscos, repelieron a los griegos fuera de Córcega. De esta manera, controlaron la totalidad del comercio y de la navegación en el Mediterráneo occidental y poseyeron numerosos territorios tanto al interior como al exterior de África: Mauritania, Numidia, Iberia, el sur de la Galia, Sicilia, Cerdeña y el sur de Italia.

Antes de la Primera Guerra Púnica, Cartago contaba con un territorio de alrededor de 73.000 km² y una población de cerca de 4 millones de habitantes. Como en el caso de Roma, su mayor enemiga, el nombre de la ciudad englobaba todos los territorios sometidos bajo su jurisdicción.

Antecedentes[editar]

Cartago fue uno de varios asentamientos fenicios en el Mediterráneo occidental que fueron creados para facilitar el comercio de las ciudades de Sidón, Tiro y otras de Fenicia que estaban situadas en la costa de lo que actualmente es Siria, Líbano e Israel. En el siglo X a. C., la franja costera del Mediterráneo oriental estaba habitada por varias poblaciones semitas, quienes habían creado florecientes civilizaciones. El pueblo que habitaba el actual Líbano llamaba su lengua canaanita, pero fueron llamados "fenicios" por los griegos. El idioma fenicio era muy cercano al antiguo hebreo a tal grado que este último era a menudo utilizado como ayuda para la traducción de inscripciones fenicias.

Las ciudades fenicias eran muy dependientes del comercio, tanto terrestre como marítimo, y sus ciudades contaban con varios de los puertos más importantes del área. Los fenicios establecieron numerosas ciudades coloniales a lo largo de las costas del Mediterráneo (desde Iberia hasta el Mar Negro), con la finalidad de proveer un lugar de descanso para sus flotas mercantes, mantener un monopolio fenicio sobre un recurso natural de un área o para comerciar por su cuenta. Fueron estimulados a fundar ciudades por una necesidad de revitalizar el comercio para pagar el tributo extraído a Tiro, Sidón y Biblos por una sucesión de imperios que los gobernaron y, más tarde, por temor de una total colonización griega de esa parte del Mediterráneo. La colonización fenicia inicial tuvo lugar durante una época cuando otros gobiernos vecinos (griegos, hititas, cretenses) estaban pasando por una "Edad Oscura", quizás después de la llegada de los pueblos del mar.

Extensión del asentamiento fenicio[editar]

La ciudad más importante de los fenicios era Tiro, la cual estableció una serie de puestos de comercio alrededor del Mediterráneo. Con el tiempo, los fenicios establecieron 300 colonias en Túnez, Marruecos, Argelia, Iberia y, en menor medida, en la costa árida de Libia. Más tarde, Cartago y varios otros asentamientos se convirtieron en ciudades por derecho propio. Los fenicios carecían de población o necesidad de establecer ciudades autosuficientes fuera de su territorio y la mayoría de las ciudades tenía menos de 1.000 habitantes; sin embargo, Cartago y unas cuantas otras ciudades se convirtieron en grandes ciudades autosuficientes e independientes. Los fenicios controlaban Chipre, Cerdeña, Córcega y las islas Baleares, así como posesiones menores en Creta y Sicilia, teniendo por estos últimos asentamientos un conflicto permanente con los griegos. Los fenicios lograron controlar toda Sicilia por un tiempo limitado, pero esta control se circunscribió solo a la costa.

Las primeras colonias fenicias fueron fundadas en las dos vías a la riqueza mineral de Iberia (a lo largo de la costa africana y en Sicilia, Cerdeña y las islas Baleares). El centro del mundo fenicio, Tiro, servía como un centro económico y político, aunque el poder de esta ciudad disminuyó tras varios asedios y su posterior destrucción por Alejandro Magno. El liderazgo fue asumido por Sidón y, finalmente, Cartago. Cada colonia pagaba tributo sea a Tiro o a Sidón, pero ninguna de estas ciudades tenía un control real sobre las colonias. Esta situación cambió con el ascenso de Cartago, dado que los cartagineses nombraron a sus propios magistrados para gobernar los pueblos y retuvieron un gran control directo sobre las colonias. Esta política tuvo como resultado que muchas de las colonias ibéricas tomaran partido por los romanos durante las guerras púnicas.

Fundación[editar]

Cartago fue fundada por colonos fenicios de la ciudad de Tiro, que trajeron consigo la deidad tutelar de Melkart. El historiador romano Apiano fecha la fundación de Cartago 50 años antes de la Guerra de Troya (esto es, entre 1244 y 1234 a. C., según la cronología de Eratóstenes). El poeta romano Virgilio creía que la fundación de la ciudad coincidió con el fin de la Guerra de Troya; sin embargo, es más probable que la ciudad fuera fundada en algún momento entre 846 y 813 a. C.[4]

Leyendas sobre la fundación de Cartago[editar]

Según la tradición, la ciudad fue fundada por la reina Dido (o Elisa o Elissar) quien salió de Tiro siguiendo al asesino de su esposo en un intento de su hermano menor, el rey de Tiro, de reforzar su propio poder. Varios mitos de fundación han sobrevivido por medio de la literatura griega y latina (véase Birsa, por ejemplo).

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Jongeling, K. (2005). «The Neo-Punic Inscriptions and Coin Legends». Universidad de Leiden. Consultado el 14 de abril 2006.
  2. Heródoto, V2. pp 165–7
  3. Polibio. Historia general de la república romana: 1.7–1.60
  4. Lancel, Serge (1997). Carthage A History. Blackwell Publishers. pp. 21–31. ISBN 1-57718-103-4. 

Bibliografía[editar]

  • Anthony J. Frendo et Nicholas C. Vella (2001) « Les îles phéniciennes du milieu de la mer» dans Malte du Néolithique à la conquête normande, Dossier d'archéologie, nº 267, octubre de 2001
  • Jacques Godechot (1970) Histoire de Malte. París: Presse Universitaire de France, 1970.
  • Markoe, Glenn E. (2000). Phoenicians. University of California Press. ISBN 0-520-22614-3. 
  • Goldsworthy, Adrian (2003). The Fall of Carthage. Cassel Military Paperbacks. ISBN 0-304-36642-0. 
  • Baker, G. P. (1999). Anibal. Cooper Square Press. ISBN 0-8154-1005-0. 
  • Warry, John (1993). Warfare in The Classical World. Salamander Books Ltd. ISBN 1-56619-463-6. 
  • Casson, Lionel (1981). The Ancient Mariners 2nd Edition. Princeton University Press. ISBN 0-691-01477-9. 
  • Lancel, Serge (1997). Carthage A History. Blackwell Publishers. ISBN 1-57718-103-4. 
  • Kern, Paul B. (1999). Ancient Siege Warfare. Indiana University Publishers. ISBN 0-253-33546-9. 
  • Freeman, Edward A. (1892). Sicily Phoenician, Greek & Roman, Third Edition. T. Fisher Unwin. 
  • Church, Alfred J. (1886). Carthage, 4ta. edición. T. Fisher Unwin. 
  • Habib Boularès, Hannibal. París: Perrin, 2000, ISBN 2-7028-5374-9
  • Serge Lancel, Hannibal. París: Fayard, 1995, ISBN 2-213-59550-X
  • Serge Lancel, Carthage. París: Fayard, 1992
  • Marcel Le Glay, Rome, grandeur et déclin de la République. París: Perrin, 1990
  • Jean Malye (textos reunidos y comentados por), La véritable histoire de Carthage et de Hannibal. París: Les Belles Lettres, 2007, ISBN 978-2-251-44328-7

Enlaces externos[editar]