Persona (película)

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Calificaciones profesionales
Calificaciones
Fuente Calificación
Rotten Tomatoes link 9/10 estrellas
Empire link 5/5 estrellas
Alohacriticón link 5/5 estrellas

Persona es una película del director Ingmar Bergman estrenada en 1966. Es la gran obra maestra cinematográfica del director sueco y estuvo dirigida, escrita y producida por él mismo. Este film, introduce numerosos elementos vanguardistas de las corrientes renovadoras del cine de la nouvelle vague francesa y del free cinema anglosajón. Ampliamente considerada una de las mejores películas de la historia, Persona está precedida por y muy relacionada a otra película dirigida por el cineasta, Prisión, donde se muestran cuerpos torturados, convulsionados por el dolor, asaltados por la locura y dominados por pulsiones primordiales. Es deudora en su estructura de La más fuerte(1889), pieza corta de August Strindberg, un ejemplo a seguir de Ingmar Bergman.

Ingmar Bergman destruye la fascinación del efecto de realidad, base de la representación cinematográfica dominante, mostrando toda la chatarrería distanciadora que encuentra a mano, toda la tramoya del dispositivo: aparatos de proyección, película que se detiene y quema ante el espectador, focos, cámaras tomavistas... Persona es un film que habla de sí mismo, de su propia filmicidad. José de la Colina en su breve y sustancioso prólogo a la edición castellana del guion habla de la «irrupción brutal del vacío, de lo inexpresable, que es lo que puede causar la verdadera muerte del artista como tal». Porque Persona habla de una cierta muerte de la significación, de la opacidad de las imágenes que, a pesar de todo, siguen remitiéndose a algo que no se encuentra en ellas mismas; de las dificultades, en suma, de los procesos cinematográficos de simbolización. En sus últimos años, el director ya tenía asumido que el arte no salva al mundo. Y sus personajes en Persona habían sufrido el calvario de tomar consciencia de ello.



Argumento[editar]

Fotografía encontrada por el personaje de Elisabet durante la película

Elisabet Vogler (Liv Ullmann) es una conocida actriz teatral que, durante una representación de Electra, se queda sin habla. Ingresada en un hospital, aunque no sufre ningún tipo de enfermedad continúa sin pronunciar sonido alguno. Para sacarla de su mutismo, se traslada junto con Alma (Bibi Andersson), su enfermera, a una idílica casa de verano.

Allí se establecerá una relación entre ellas que se convertirá casi en simbiosis. Alma es la única persona con la que convive y la encargada de intentar que supere su situación. Para llevarlo a cabo, ambas mujeres se marchan a una casa de verano, donde vivirán una experiencia trascendental que las llevará a conocerse profundamente. Alma sustituye el silencio de Elisabeth con sus propios relatos, en los que confesará sus más íntimos secretos a la actriz. En el film, Alma, la enfermera que cuida de Elisabeth Vogler, llevará esa agresividad al extremo mismo del acto, dejando vidrios en la terraza al paso de sus pies descalzos. La aparición del marido de Elisabeth acabará complicar la relación de las dos mujeres y por materializar esta intensa conexión que se ha establecido entre ambas.

Estar en el mundo es, en Bergman, el dominio de la representación, de la máscara. La actriz Elisabeth Vogler, en Persona, elige la opción de un mutismo radical que deniega la comunicación con el otro reduciéndolo a un monólogo en carne viva que hurga sin cesar en sus propias, lacerantes heridas.

Pregenérico[editar]

Antes del genérico, el espectador ha visto ya desfilar doscientos metros de película que constituyen todo un mosaico simbólico inicial de lo que va a ser el film en su conjunto.

El encendido de los carbones del proyector abre paso a la proyección como tal: un dibujo animado que nos evoca la infancia y el balbuceante parpadeo de las primeras sesiones de cine. Casi a continuación vemos una proyección, en sentido estricto, de lo que parece ser un viejo film mudo en el que un hombre en camisón y gorro de dormir es perseguido por un esqueleto y un diablo.

El espectador toma conciencia de que se trata de una proyección porque estas imágenes aparecen encuadradas sobre un cuarto de la superficie de la pantalla blanca (abajo, a la derecha). Esta frase está en cursiva ya que está sacada directamente del guión real de la película. El carácter de film antiguo viene dado por el ritmo sincopado de sus imágenes y la hiperrepresentación acrobática de sus actores . Los planos del cordero destripado y la palma de una mano atravesada por un clavo nos introducen ya dentro de una convención icónica culturalmente asimilable al sacrificio cristiano. Son preámbulo inmediato de una figura metonímica de muerte, suministrada por el edificio de la morgue y cadáveres extendidos en bancos de piedra. Un primer plano, sacado desde arriba, nos muestra el rostro invertido de una anciana muerta. Al sonar lo que parece el timbre de un despertador, abre los ojos repentinamente.

El pregenérico concluye con una pequeña continuidad de planos en la que vemos el despertar de un adolescente en uno de esos bancos fúnebres y luego, en contrapicado, cómo pasa la mano ante el objetivo, evidenciando así la presencia de la cámara. El contracampo de este plano, nos lo muestra ante el retrato, borroso y muy ampliado, de una mujer cuyo rostro parece fluctuar. El adolescente lo acaricia y el retrato se va aclarando progresivamente; se trata de un rostro formado por la conjunción de dos: Alma y Elisabeth, imagen emblemática del film. El niño se convierte en mediador de Bergman con el espectador. Su gesto es metáfora de la operación que se le propone al espectador: trabajar y dar sentido a la imagen. Pero hay algo profundamente ambiguo en esa imagen que ubica al niño ante la figura materna en una situación de edípica fascinación. El interrogante planteado por ese rostro en su misma opacidad no es del todo descifrable. De ahí que su presencia, al final de la película, abra de nuevo un proceso de significado que no sabría tener fin.

Al final de la película, el niño sigue acariciando una imagen borrosa y fluctuante que no termina de resolverse del todo. Es un modelo reducido del cine de Bergman. Frente al descerebrado apedreamiento del ojo practicado por el nuevo espectáculo audiovisual y el irresponsable relativismo de la razón posmoderna, un film es una propuesta de sentido intrínseca al mismo, dotada de una intención moral y que demanda una participación activa del espectador para ser leída.

Ediciones en DVD y Blu-ray Disc[editar]

En lengua española, fue editada en DVD por primera vez por Manga Films (Barcelona 2006), dentro de la Colección Ingmar Bergman y en Blu-ray Disc por Vértice Cine (Barcelona, diciembre de 2011).

Premios[editar]

· 1967: Premios BAFTA: Nominada a Mejor actriz extranjera (Bibi Andersson)

· 1967: Premios Guldbagge (Suecia): Mejor película y actriz (Bibi Andersson)

· 1967: National Society of Film Critics Award for Best Director: Ingmar Bergman

Enlaces de interés[editar]