Confederación muisca

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Confederación Muisca

Bandera

1450-1537

Flag of Cross of Burgundy.svg

Ubicación de Confederación Muisca
Mapa de la Conferedación Muisca.
Capital No especificado
Idioma principal Idioma muisca (Muysccubun)
Religión Creencias muiscas
Gobierno Confederación
Período histórico América precolombina
 • Establecido 1450
 • Conquista española 1537
Superficie
 • 1537 46 972 km²
Población
 • 1537 est. 3 000 000 
     Densidad 63,9 hab./km²
Gentilicio: Muysca

La confederación muisca fue la organización político-administrativa de los indígenas muiscas, en el territorio central de la actual República de Colombia, dividida en cuatro unidades políticas principales: el Zipazgo de Bacatá, el Zacazgo de Hunza, el cacicazgo sagrado de Iraca y el cacicazgo sagrado de Tundama. La confederación surgió aproximadamente hacia 1450, y subsistió hasta 1541, fecha en que se consolidó la conquista española del centro del territorio colombiano. La confederación muisca se extendía desde el Chicamocha, al Norte, hasta el Sumapaz, al Sur, y desde Santa Rosa, Sogamoso y el norte del Tolima hasta los declives de la Cordillera Oriental vecina a los llanos del Meta y el Casanare. Los muiscas se establecieron en gran parte de los actuales departamentos de Cundinamarca (planicies de Bogotá, Ubaté y los valles de Pacho, Fusagasugá, Tenza y Cáqueza), de Boyacá (planicies de Tunja, Moniquirá, Chiquinquirá, Duitama, Villa de Leyva y Sogamoso) y el sur de Santander (entre los ríos Suaréz y Chicamocha).[1]

Organización[editar]

Ubicación del territorio muisca en el mapa de la República de Colombia.

La confederación muisca era la unidad político-administrativa conformada por los indígenas muiscas, y con la que se encontraron los españoles al momento de su llegada en 1537. La conformación presupuso el predominio de los psihipqua,[2] jefes principales, que gobernaban sobre otros menores llamados uzaque (caciques) zibyntyba (capitanes mayores) y tybarague (capitanes menores).

El territorio muisca comprendía las planicies de Bogotá y Tunja, los valles de Fusagasugá, Pacho, Cáqueza y Tenza, todo el territorio de los cantones de Ubaté, Chiquinquirá, Moniquirá y Villa de Leiva, y desde Santa Rosa de Viterbo y Sogamoso hasta lo más alto de la Cordillera Oriental, desde donde se divisan los llanos del Casanare.[3] El centro de poder comercial se ubicaba en la ciudad de Hunza, actual ciudad de Santiago de Tunja, capital del Departamento de Boyacá; en el ámbito militar, tenía preeminencia el cacicazgo de Bacatá, origen de la ciudad de Bogotá, pero cuya capital era Funza; y como centros religiosos de gran importancia estaban Sogamoso y Duitama. La Confederación Muisca comprendía un territorio de aproximadamente 46.972 km2 (área un poco mayor que la de Suiza: 41.285 km2), desde el Norte, en la región del Chicamocha, hasta el Páramo de Sumapaz al Sur, y desde Vélez, Facatativá y Zipacón al Occidente, hasta los declives de la Cordillera Oriental, en límites con los llanos del Meta. Dicho territorio tenía una población de aproximadamente 1.200.000 habitantes a la llegada de los españoles.[4]

El origen y parte de la explicación de unidades políticas que trascendían la comunidad debe buscarse en los lazos de parentesco, como los que existían entre los caciques de Bacatá y Chía, Tunja y Ramiriquí o Duitama y Tobasía.[5] Aunque la necesidad de unirse para ejecutar obras, comerciar o aliarse temporalmente durante las guerras haya desempeñado también un papel en la articulación confederal, entre los muiscas, la tendencia preponderante llegó a ser la sujeción de las comunidades por medios militares, sobre todo en el Zipazgo, mientras que en el Zacazgo las razones religiosas tuvieron mayor preponderancia.[6]

El cacique dominante dentro de un territorio respetaba el gobierno autónomo de los caciques subordinados y mantenía la territorialidad de las respectivas comunidades, pero se convertía en el máximo jefe militar y además en el detentador final y principal beneficiario de un sistema de tributos comunitarios que ha sido documentado.[7] Operaba una superposición de estructuras de caciques y comunidades dominantes, subdominantes y dominadas[8] a la que le correspondían caciques de jerarquía diferente, que los españoles denominaron «señores» o «príncipes» (psihipqua), «caciques» (uzaque, que eran convocados a los consejos), «capitanes» (zibyntyba) y «capitanes menores» (tybarague).[9] Los cargos no se heredaban por línea paterna (de padre a hijo), sino por línea materna (es decir, heredaba el sobrino del gobernante, hijo de su hermana mayor).[10]

En la Confederación Muisca se conservaba gran parte de la soberanía de los caciques subordinados, luego es inexacto hablar de un "reino muisca", y mucho menos de un "imperio muisca". No fue un reino porque no existía un monarca absoluto, y no fue un imperio porque los muiscas no sometieron de manera significativa a pueblos no muiscas a su régimen político, aunque estaban en camino de hacerlo. La importancia política de la Confederación Muisca radica en que fue la más grande y la más organizada confederación de cacicazgos del continente. Cada comunidad estaba regida por su dirigente o cacique, tenía un importante grado de autonomía y se sentía parte de su confederación.

La Confederación, además de estar constituida por tribus hermanas, con una cultura similar y un idioma común (aunque con variantes regionales), garantizaba el trueque y la defensa común ante enemigos externos, como los panches y otras tribus con las que constantemente combatían. Por esta razón, los güechas (guerreros) dependía directamente del máximo jefe territorial (Zipa o Zaque).

Historia[editar]

Poblamiento[editar]

Balsa Muisca de El Dorado. Pieza de orfebrería procedente de Pasca (Cundinamarca). Representa el acto de investidura de poder de los zipas de Bacatá que se celebraba en la laguna de Guatavita. Colección del Museo del Oro de Bogotá.

En el valle de El Abra al suroeste de Zipaquirá, se han encontrado registros culturales asociados al pleistoceno tardío en Colombia, que datan de hace 12.460 años ± 160.[11] Habitaron la región desde entonces grupos humanos cazadoreres-recolectores. En el sitio Tibitó, municipio de Tocancipá, con dataciones a partir del 9.740 a. C., fueron encontrados artefactos abrienses. Desde 7.500 a 6.500 años provienen menos objetos de piedra, pero aparecen jabalinas y otros objetos de madera, así como múltiples instrumentos de hueso de animal y además huesos humanos calcinados. Se han encontrado esqueletos humanos completos que datan de hace 7.000 años, de un tipo físico diferente al de los muiscas que llegaron posteriormente a la región.[12]

Desde el 5.025 años ± 40 ya se registraban actividades hortícolas, de alfarería y la domesticación del curí por grupos que aún dependían de la caza y recolección.[13]

La investigación "Hombre del Pleistoceno en los Andes Colombianos" estableció ya desde 1998 que los muiscas fueron un pueblo producto de un continuo poblacional del hombre del pleistoceno y del holoceno en los Andes de Colombia desde hace 16.400 años (Tocaima) que llega a la Sabana de Bogotá hace 12.400 años (Tequendama I) que sale de los abrigos rocosos para habitar junto a humedales y ríos hace 5.800 años (Aguazuque) y que realiza el cultivo del maíz desde hace 2.700 años (Zipacón). Muisca es el hombre primitivo de los Andes colombianos que ya come maíz.

Migración chibcha[editar]

En el 500 a. C. ya estaba muy difundido el cultivo del maíz y de la papa. Es claro que hacia el año 800 de la era actual, los muiscas pertenecientes a la familia lingüística chibchana, ya habitaban la zona, como resultado de una migración procedente de otro territorio (probablemente venidos desde Panamá), y se había mezclado con la población anterior.[14]

Para el año 1200 la Confederación Muisca ya iniciaba su establecimiento. El primer zipa, príncipe de Bacatá, del que se tiene conocimiento fue Meicuchuca, en 1450, al que Saguanmachica vino a suceder veinte años más tarde.

Hasta 1450, mucho de lo que se narra es de carácter mitológico, por cuanto se daba más la influencia de las leyendas de personajes divinos y semidivinos dentro de la cosmogonía muisca. Sin embargo, gracias a la tarea de los cronistas de la época de la conquista y colonia de las Indias (como la de Lucas Fernández de Piedrahita), se ha podido reconstruir los últimos años de existencia histórica de los muiscas.

Las guerras civiles e intertribales[editar]

El zipa Saguamanchica, tras asumir el mando, mantuvo constantes guerras contra varias tribus hostiles en las cercanías al zipazgo, como los sutagos, fusagasugaes y sobre todo los panches, lo que constituyó un problema para sus sucesores, Nemequene y Tisquesusa, en los años venideros. Además tuvieron que enfrentar oleadas de invasores caribes y la lucha hegemónica con los zaques de Hunza por el mando de la totalidad del territorio muisca, principalmente por las minas de sal, que eran muy preciadas para su economía. También hubo constantes luchas con los caciques rebeldes que se alzaban en su contra.

La conquista española del territorio[editar]

Mientras los gobernantes muiscas se enfrascaban en guerras, los conquistadores españoles ya adelantaban la conquista del actual territorio colombiano. Algunos de ellos (Sebastián de Belalcázar, Gonzalo Jiménez de Quesada y Nicolás de Federmann) estaban interesados en la búsqueda del tesoro de El Dorado. Avisados de la inminente presencia de los nuevos invasores, los gobernantes muiscas se valieron de ellos para terminar sus conflictos con las tribus hostiles, pero una vez terminadas sus diferencias, los españoles aprovecharon la situación para conquistar el territorio y legitimar sus actos ante la corona española.

Al ser muertos los últimos soberanos muiscas, (Sagipa y Aquiminzaque), los restantes caciques y el pueblo se alzaron tardíamente contra los nuevos dominadores hasta 1542, cuando el conquistador Gonzalo Suárez Rendón finalmente sofocó los últimos movimientos de resistencia. Inicialmente el territorio fue repartido por Belalcázar, Federmann y Quesada, hasta que la corona designó a éste último como adelantado de los cabildos de Santafé y Tunja.

Población muisca[editar]

Se desconoce en gran medida el número de habitantes que conformaban la confederación muísca, debido a que no existen censos confiables. Algo similar pasa en todo el continente. Existen tres corrientes principales sobre la población muisca prehispánica:

  • Corriente bajista: De acuerdo a los cálculos de Rosemblat (quien calculó en 850 mil el total de indígenas en toda Colombia), la población muisca era de 300 mil a 500 mil.[15] Actualmente estos cálculos son muy criticados, aunque en su tiempo fueron aceptados.
  • Corriente moderada: Esta corriente fue producto de las investigaciones de historiadores colombianos que consideraron a la anterior demasiado baja. Según éstos, los muiscas eran de 800 mil a 1,2 millones de personas[16] (3 millones en toda Colombia, un millón eran tayronas la otra gran etnia de la Colombia precolombina).,[15] pero con la conquista se redujo a 650 mil.
  • Corriente alcista: La más reciente y apoyada por varios grupos indígenas estima en 2[16] a 3 millones[17] (5 a 6 millones en toda Colombia), aunque con la conquista se redujo a 1,5 millones.[18]

División política del territorio[editar]

Entre los muiscas, buena parte del territorio y la población se hallaba centralizada en dos grandes unidades políticas: el Zipazgo de Bacatá (hoy Bogotá), cuyo soberano era el zipa, y el Zacazgo de Hunza (hoy Tunja), cuyo soberano era el zaque, y la de .[19] Ambos soberanos tenían relaciones políticas estrechas dada la afinidad étnica y cultural, pero mantenían ciertas rivalidades.

El Zipazgo de Bacatá[editar]

En el altiplano cundiboyacense, en el área central del Departamento de Cundinamarca, y en parte de las vertientes oriental y occidental de la Cordillera Oriental, estaban asentados los muiscas sujetos al Zipazgo, es decir, bajo el dominio del zipa de Bacatá (Bogotá). Durante la Colonia española, prácticamente todos los territorios sujetos al zipa conformaron la provincia de Santafé de Bogotá,[20] salvedad hecha de las áreas muiscas de Chiquinquirá y Saboyá, que entraron a formar parte de la provincia de Tunja.[21]

En el territorio controlado por el zipa habitaban grupos que, al parecer, pertenecían a etnias distintas, entre los que estaban los sutagaos, los chíos o suraguas y los llamados guapis, búchipas o macos.[22] En términos generales, además de los territorios muiscas sujetos al zipa, en el suroccidente de la provincia de Santafé, en el valle de Fusagasugá y hasta las márgenes del río Sumapaz, estaban asentados los sutagaos, grupo de probable origen panche, incorporado al Zipazgo mucho antes de llegada de los europeos. La parte suroriental del departamento de Cundinamarca (actuales municipios de Ubalá, Medina, Gachalá, Gama, Gachetá y Paratebueno -La Naguaya-[23] ) habría estado habitada por los guayupes. Sin embargo, en el siglo XVII los indígenas de esta área se identificaban como tributarios del cacique de Guatavita y rechazaban la denominación de chíos que les daban los indígenas de la Sabana de Bogotá y la de suraguas, como los llamaban los indígenas de los Llanos Orientales. Los actuales municipios de Quetame y Fosca habrían sido parte del Zipazgo, mientras que Gutiérrez y Guayabetal habrían estado ocupados por guayupes. Sin embargo, Gutiérrez (antes llamado Chuntiva) y Fosca estaban ocupados por guapis, búchipas o macos o maus de cultura chibcha. Dado que al parecer Quetame fue segregada de Fosca y Guayabetal de Fosca y Quetame, tentativamente puede plantearse que presentaron una ocupación étnica similar a la de los otros dos municipios.[24]

En cuanto a la organización interna del Zipazgo debe subrayarse lo que se anotó anteriormente sobre la sujeción de otras etnias, como los sutagaos, los chíos o suraguas y los llamados guapis, búchipas o macos bajo el poder del zipa. Es decir, que grupos no muiscas formaban parte de su organización política y, a veces, terminaban por identificarse como tales.[25]

Los cronistas de Indias, para el caso del Nuevo Reino de Granada, coinciden en señalar que el zipa era más poderoso que el zaque,[26] lo que, al parecer, significa que su poder era absoluto. Por ejemplo, Lucas Fernández de Piedrahita dice que el zaque accedía al poder por mediación del Iraca de Suamox (Sogamoso), mientras que el zipa lo hacía por dominación militar.[27] [28]

  1. Cacicazgo de Bacatá: Funza, Tenjo, Subachoque, Facatativá, Tabio, Cota, Chía, Cajicá, Zipaquirá, Nemocón, Engativá, Bosa, Soacha y Zipacón.
  2. Cacicazgo de Guatavita: Guatavita, Sesquilé, Guasca, Sopó, Usaquén, Tuna, Suba, Teusacá, Gachetá, Chocontá y Suesca entre otras.
  3. Cacicazgo de Ubaque: Ubaque, Choachí, Chipaque, Cáqueza, Usme.
  4. Cacicazgo de Fusagasugá: Fusagasugá, Pasca y Tibacuy.
  5. Cacicazgo de Ubaté: Ubaté, Cucunubá, Simijaca, y Susa.

El Zacazgo de Hunza[editar]

Grabado del siglo XVII con la leyenda: «Quarto Rey de Tunja. El Zaque Michica» (Michuá).

Los actuales municipios de Lenguazaque y Villapinzón pertenecieron al territorio del Zacazgo, y durante la Colonia española al corregimiento de Turmequé, en la provincia de Tunja. A este corregimiento también perteneció el municipio de Guachetá, pero existen dudas respecto a si antes de la Conquista española estuvo sujeto al zaque o al zipa, o si era independiente.[29]

El cronista de Indias Lucas Fernández de Piedrahita refiere que el zaque accedía al poder por mediación del Iraca de Suamox (Sogamoso), mientras que el zipa lo hacía por dominación militar.[30] [31]

  1. Cacicazgo de Hunza: Guachetá, Icabuco, Ramiriquí, Machetá, Moniquirá, Motavita, Toca, Tuta, Samacá, Sotaquirá, Lenguazaque, Turmequé, entre otros.
  2. Cacicazgo de Tenasuca: Tenza, Garagoa, Sutatenza, Somondoco, Soratá, Tenasuca, Tibirita.
  3. Cacicazgo de Saquencipá (Villa de Leyva): Ráquira, Sutamarchán, Sachica, Sora, Cucaita, Chíquiza.

Cacicazgos sagrados[editar]

Además de los dos principales territorios políticos, Bacatá y Hunza, los cronistas refieren la existencia de dos cacicazgos cuya significación era más religiosa y sagrada que política: se trataba del cacicazgo de Tundama (con capital en la actual Duitama), e Iraca (con capital en Suamox, actual Sogamoso), cuyo gobernante era el sacerdote denominado igualmente Iraca, a quien se consideraba sucesor del legendario Bochica (conocido también como Nemterequeteba).[32] El Zipa, el Zaque, el Tundama y el Iraca gobernaban asesorados por un Consejo de Ancianos, que eran las personas más sabias de la comunidad.[33]

Cacicazgos autónomos[editar]

Los cacicazgos muiscas considerados como autónomos o independientes, puesto que no se habían centralizado bajo un mismo dirigente en particular,[34] fueron los de Saboyá, Charalá, Chipatá, Tacasquira y Tinjacá. Por otra parte, la confederación de Guanentá[35] pertenecía a los guanes, y la del Cocuy[36] a los tunebos, pueblos ambos de lenguas chibchas, pero independientes.

Gobernantes muiscas[editar]

Grabado del siglo XVII con la leyenda: «Zipa de Bogotá. Saquesazippa quarto» (Sagipa).

Teoría Gamboa[editar]

Según el antropólogo e historiador Jorge Augusto Gamboa Mendoza, del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), resulta problemático usar el etnónimo "muiscas" para el conjunto de la sociedad que vivió en el territorio que otros autores señalan para la Confederación Muisca, dado que, según este autor, estas poblaciones, aunque compartían rasgos culturales, tenían variaciones considerables unas de otras en cuanto a la economía, el uso del territorio, la organización política y la lengua. Por este motivo, Gamboa prefiere usar el término "muisca" como un referente geográfico más que cultural.[37]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Uricoechea, Ezequiel. Gramática de la lengua muisca. Introducción. París, 1871.
  2. [1], Universidad Nacional de Colombia. Proyecto Muysccubun.
  3. Uricoechea, Ezequiel. Antigüedades Neogranadinas (Editorial Minerva S. A., Tercera Edición, Bogotá), p. 43
  4. Uricoechea, Ezequiel. Gramática de la Lengua Chibcha (París, 1871), p. 14
  5. Langabaek, Carl Henrik (1995): Arqueología regional en territorio muisca. Universidad de Pittsburgh; p.34.
  6. Hernández Rodríguez, Guillermo (1949) De los chibchas a la colonia y la república. Bogotá: Paraninfo, 1991, pág. 104.
  7. Tovar Pinzón, Hermes (1980): La formación social chibcha. Bogotá: CIEC.
  8. Tovar Pinzón, Hermes 1990 Formaciones Sociales prehispánicas. Bogotá: Editorial El Búho, p.p.59-68
  9. Londoño, Eduardo 2005 El lugar de la religión en la organización social muisca Museo del Oro. En Biblioteca Luis Ángel Arango.
  10. Londoño E., op.cit.
  11. CORREAL URREGO, Gonzalo 1980: "Estado actual de las investigaciones sobre la etapa lítica en Colombia"; Antropológicas 2:11-30. Bogotá:Sociedad Antropológica de Colombia.
  12. CORREAL URREGO, Gonzalo 1990a: "Evidencias culturales durante el Pleistoeno y Holoceno de Colombia"; Revista de Arqueología Americana, 1:69-89. Instituto Panamericano de Geografía e Historia, México.
  13. CORREAL URREGO, Gonzalo 1990b Aguazuque. Evidencia de cazadores, recolectores y plantadores en la altiplanicie de la Cordillera oriental. Bogotá: Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales.
  14. CORREAL URREGO 1990a
  15. a b Muiscas: representaciones, cartografías y etnopolíticas de la memoria P.75-77
  16. a b Colombia: país fragmentado, sociedad dividida: su historia P.43
  17. Televisión
  18. Cálculo de Tovar Pinzón sobre la población indígena en 1560, estima en 1.500.000 indígenas véase Melo: Historia (P. 63-69) y en Estado actual de los estudios de la demografía histórica de Colombia (P.65-140).
  19. a b Fundación Misión Bogotá, tomo 1, pp.60
  20. Martha Herrera Ángel, Poder local, población y ordenamiento territorial en la Nueva Granada -Siglo XVIII- (Bogotá: Archivo General de la Nación, 1996), 26-31. Véase también el mapa del territorio del zipa a la llegada de los españoles de Falchetti y Plazas, El territorio, 62 y Ramírez y Sotomayor, “Subregionalización” en particular el mapa No. 3, “Cacicazgos y división político–administrativa durante la Colonia”.
  21. Falchetti y Plazas, El territorio, mapa, 62 y Francisco Antonio Moreno y Escandón, Indios y mestizos de la Nueva Granada a finales del siglo XVIII, Germán Colmenares y Alonso Valencia, comps. (1779; Bogotá: Banco Popular, 1985), 479.
  22. DANE, División político administrativa de Colombia, 1988 (Bogotá: DANE, 1988), 93; mapa del territorio del zipa a la llegada de los españoles publicado por Ana María Falchetti y Clemencia Plazas de Nieto, El territorio de los muiscas a la llegada de los españoles, Cuadernos de Antropología No. 1 (Bogotá: Universidad de los Andes, 1973), 62; María Clemencia Ramírez de Jara y María Lucía Sotomayor, “Subregionalización del altiplano cundiboyacense: reflexiones metodológicas”, Revista Colombiana de Antropología (Bogotá), núm. 26 (1988): 175-201, en particular el mapa No. 3, “Cacicazgos y división político–administrativa durante la Colonia”; Hermes Tovar Pinzón et. al., comps., Convocatoria al poder del número. Censos y estadísticas de la Nueva Granada 1750-1830 (Bogotá: Archivo General de la Nación, 1994), 229-285, 298-99 y 569; Alejandro Carranza, San Dionisio de los Caballeros de Tocaima (Bogotá: ABC, 1941), Hermes Tovar Pinzón, La formación social chibcha (1970; 2a. ed. corregida y aumentada, Bogotá: CIEC, 1980) y No hay caciques; Velandia, Enciclopedia, 2:574, 599, 618, 620, 680, 711 y 760, 3: 1.210, 1.272, 1.412, 1.427, 1.599, 1.636 y 1.827, 4: 1.953, 1.961, 1.981, 1.988, 1.994, 2.005, 2.012, 2.050, 2.054, 2.198, 2.538, 2.542 y 2.573 y 5: 2.575 y 2.614; Carlos Castaño y Carmen Lucía Dávila, Investigación arqueológica en el Magdalena Medio. Sitios Colorados y Mayaca (Bogotá: Banco de la República, 1984), mapa “Localización sitio excavación Colorados y Mayaca, Municipio de Puerto Salgar y Guaduas”, 13 y Senado de la República, Municipios colombianos. Índice monográfico de los municipios del país (Bogotá: Senado de la República, 1989).
  23. La Naguaya era el nombre de Paratebueno, actual municipio de Cundinamarca. Velandia, Enciclopedia, 3:1.700 y DANE, División, 93-106.
  24. Herrera Ángel, Martha. Milenios de ocupación en Cundinamarca (Universidad de los Andes, 2008), p. 16
  25. Herrera Ángel, Martha. Milenios de ocupación en Cundinamarca (Universidad de los Andes, 2008), p. 20
  26. Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, Historia general y natural de las Indias, Islas y Tierra–Firme del Mar Océano (1535; Asunción del Paraguay: Guarania, 1944), 6:192, 212, 214, 222 y 227; “Epítome de la conquista del Nuevo Reino de Granada”, anónimo, en Tovar, No hay caciques, 172; Pedro Aguado, Recopilación Historial (1581; Bogotá: Biblioteca de la Presidencia de Colombia, 1956), 1:264-5, 273, 209, 303 y 308 y Pedro Simón, Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales (1626; Bogotá: Banco Popular, 1981-1982), 3: 225.
  27. Herrera Ángel, Martha. Milenios de ocupación en Cundinamarca (Universidad de los Andes, 2008), p. 10
  28. Piedrahita, Lucas Fernández, Historia de las Conquistas del Nuevo Reino de Granada, 1:93
  29. Tovar, La formación, 101 y 106 indica que se desconoce si Guachetá era independiente, y en No hay caciques, 90, aparece formando parte de la jurisdicción de Tunja en 1560. Velandia, Enciclopedia, 3:1.272 y 1.279 señala que hasta la tercera década del siglo XIX perteneció al partido de Turmequé, provincia de Tunja.
  30. Herrera Ángel, Martha. Milenios de ocupación en Cundinamarca (Universidad de los Andes, 2008), p. 10
  31. Piedrahita, Lucas Fernández, Historia de las Conquistas del Nuevo Reino de Granada, 1:93
  32. RESTREPO, Vicente (1893): Los chibchas antes de la conquista española. Bogotá: Imprenta La Luz, p. 88. HERNÁNDEZ R. op. cit. pág. 104. LANGABAEK, C.H. op.cit. p.36-38. SUESCÚN MONROY, Armando (1987): La economía chibcha. Bogotá: Tercer Mundo, págs. 25-27. TOVAR 1980 op.cit.
  33. Relaciones con la Historia y las Culturas (Editorial Norma. Bogotá, 1992), p. 58
  34. Tovar, La formación, 91-101; Falchetti y Plazas, El territorio, 45-6; Eduardo Londoño Laverde, “Los cacicazgos muiscas a la llegada de los conquistadores españoles: el caso del zacazgo o reino de Tunja”, tesis presentada para optar la licenciatura en antropología (Bogotá: Universidad de los Andes, 1985), 58-63 y “Guerras y fronteras: los límites territoriales del dominio prehispánico de Tunja”, Boletín del Museo del Oro (Bogotá), núms. 32-33 (1992): 3-19 y Ramírez y Sotomayor, “Subregionalización”, mapa No. 3, “Cacicazgos y división político–administrativa durante la Colonia”.
  35. Enumerada por RESTREPO op.cit. y HERNÁNDEZ R, op.cit.
  36. TOVAR 1980 op.cit. p.p.33-38.
  37. Gamboa Mendoza, Jorge Augusto (Compilador). Los Muiscas en los Siglos XVI y XVII. Miradas desde la Arqueología, la Antropología y la Historia. Universidad de los Antes. Bogotá: 2008. Presentación, pp. X-XI

Bibliografía[editar]

  • ENCICLOPEDIA DE COLOMBIA OCÉANO. Tomo 2. Barcelona, España 2002.
  • ENCICLOPEDIA COLOMBIA A SU ALCANCE ESPASA SIGLO XXI. Tomo 1 Bogotá, Colombia 2003.
  • HISTORIA DE COLOMBIA. Tomo 1 Zamora Editores, Bogotá, Colombia 2003.
  • GRAN ENCICLOPEDIA DE COLOMBIA TEMÁTICA. Tomos 1 y 11 Círculo de Lectores, Bogotá, Colombia 1994
  • Fundación Misión Colombia: HISTORIA DE BOGOTÁ, Conquista y Colonia. Tomo 1 Salvat-Villegas editores, Bogotá, Colombia 1989.

Enlaces externos[editar]

Historia política de Colombia
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