Un mundo feliz

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Un mundo feliz
de Aldous Huxley
Género Ciencia ficción
Tema(s) Distopía
Idioma Inglés
Título original Brave New World
Editorial
País Bandera del Reino Unido Reino Unido
Fecha de publicación 1932
ISBN 2-266-02310-1
OCLC 20156268
Cronología de Aldous Huxley
Contrapunto Un mundo feliz Ciego en Gaza
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Un mundo feliz (Brave New World en inglés arcaizante, literalmente «magnífico [o maravilloso] nuevo mundo») es la novela más famosa del escritor británico Aldous Huxley, publicada por primera vez en 1932. El título tiene origen en una obra del autor William Shakespeare, La tempestad, en el acto V, cuando Miranda pronuncia su discurso:

¡Oh qué maravilla!
¡Cuántas criaturas bellas hay aquí!
¡Cuán bella es la humanidad! Oh mundo feliz,
en el que vive gente así.
O wonder!
How many goodly creatures are there here!
How beauteous mankind is! O brave new world,
That has such people in't.

La importancia del libro en la vida de Huxley lo llevan a escribir más adelante un libro de ensayos y consideraciones relativas bautizado como Nueva visita a un mundo feliz (Return to Brave New World), donde aborda detalladamente los diferentes problemas socio económicos que dieron impulso a la creación de su novela futurista.

Argumento[editar]

La novela anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia que, combinadas, cambian radicalmente la sociedad. El mundo aquí descrito podría ser una utopía, aunque irónica y ambigua: la humanidad es desenfadada, saludable y avanzada tecnológicamente. La guerra y la pobreza han sido erradicadas, y todos son permanentemente felices. Sin embargo, la ironía es que todas estas cosas se han alcanzado tras eliminar muchas otras: la familia, la diversidad cultural, el arte, el avance de la ciencia, la literatura, la religión y la filosofía.

Introducción (capítulos 1–6)[editar]

Los dos personajes (cuyos nombres hacen alusión al líder de la revolución socialista soviética, Lenin, y al padre del materialismo histórico, Karl Marx) presentan puntos de vista opuestos de esta sociedad. Lenina es la perfecta ciudadana, feliz y «neumática», conforme con su comportamiento, cumpliendo su función en la sociedad, que se relaciona con cuantos hombres le sea posible, pero bastante incapaz de ejercer su libertad de pensamiento; ella no reconoce su amor por el «Salvaje» como un conflicto emocional con su acondicionamiento.

Por oposición, Bernard Marx tiene algo del forastero, intelectualmente más listo que los demás (alfa-más) —su inteligencia hace que no responda al condicionamiento—; pero físicamente es más pequeño que el Alfa promedio, se enfrenta (o al menos cree enfrentarse) a problemas sociales incluyendo el rechazo social por parte de las mujeres de su casta y falta de respeto por parte de las castas inferiores. Como resultado, se ha convertido en un inadaptado social, avergonzado cuando trata de propiciar citas con mujeres, desinteresado por los deportes, prefiere ser miserable que tomar soma y a menudo expresa opiniones de inconformismo. El comportamiento inaceptable de Bernard lo mete en problemas con su jefe, el Director del Laboratorio de incubación y Acondicionamiento. Sin embargo, Bernard obtiene permiso para visitar la Reserva Salvaje, donde lleva a Lenina.

La reserva y el Salvaje (capítulos 7–9)[editar]

La segunda mitad de la novela comienza con la visita a la reserva. Es aquí donde se presenta el otro protagonista principal de la novela. John el Salvaje es el hijo de dos ciudadanos del mundo civilizado (es el resultado de un error accidental en el método anticonceptivo). Pronto se verá que su padre no es otro que el jefe de Bernard; éste estaba de visita en la reserva cuando su madre se perdió; quedándose allí sola, dio a luz a John. Él creció con el estilo de vida de la tribu de los zuñi (indios pueblo, poblaciones sedentarias que habitan en el sudoeste de los Estados Unidos), y su religión, que es una mezcla entre creencias zuñi y cristianas. Sin embargo, también recibe la influencia de la educación que le da su madre (quien le enseñó a leer) y del descubrimiento de las obras de William Shakespeare.

El Salvaje visita el estado mundial (capítulos 10–18)[editar]

El choque cultural que resulta cuando el «salvaje» es llevado a la sociedad del «Mundo Feliz», como lo llama inicialmente, provee un conducto para que Huxley compare los valores de la sociedad con los nuestros y señala los mayores defectos de la sociedad del Mundo Feliz.

El punto clave de carácter moral del libro gira alrededor de dos problemas diametralmente opuestos. El primero, y el más obvio, es que para asegurar una felicidad continua y universal, la sociedad debe ser manipulada, la libertad de elección y expresión se debe reducir, y se ha de inhibir el ejercicio intelectual y la expresión emocional. Los ciudadanos son felices, pero John el Salvaje considera que esta felicidad es artificial y «sin alma». En una escena crucial discute con otro personaje, el Interventor Mundial de Europa Occidental Mustafá Mond, sobre el hecho de que el dolor y la angustia son parte tan necesaria de la vida como la alegría, y que sin ellos, poniéndolo en perspectiva, la alegría pierde significado alguno.

El segundo problema presentado en la novela es que la libertad de elección, la inhibición de la expresión emocional y la búsqueda de ideas intelectuales resultan en la ausencia de la felicidad. Este problema se muestra en principio a través del personaje de Bernard, pero también a través del comportamiento de John en las fases finales de la novela. Incapaz de suprimir por completo su deseo hacia Lenina, que considera inmoral, y preso del remordimiento por ser incapaz de expresar su dolor ante la muerte de su madre, busca aislarse de la sociedad.

En el último capítulo, Bernard Marx y su amigo Helmholtz Watson van al exilio en las islas, pero no se le permite al Salvaje ir con ellos. En cambio, encuentra un viejo faro en la zona rural de Inglaterra y se establece allí. Intenta iniciar una nueva vida como un ermitaño, incluyendo un régimen de mortificación de la carne y autoflagelación. Desafortunadamente, al ser ahora una celebridad, es acosado constantemente por los paparazzi. Finalmente, después de un vídeo de él autoflagelándose, los visitantes llegan en mayores cantidades, entre ellos Lenina, y sucumbe a una orgía de sexo y soma. La mañana siguiente, presionado por el dolor, el remordimiento y la desesperación, se suicida.

En otros temas, el libro ataca la producción del ensamblaje en línea como humillante, la liberación de la moral sexual calificándola como una afrenta contra el amor y la familia, el uso de eslóganes, el concepto de un gobierno centralizado, y el uso de la ciencia para controlar los pensamientos y acciones de la gente. Huxley ataca a la sociedad consumista y capitalista: en la novela, el fundador legendario de la sociedad fue Henry Ford, el desarrollador de autos creador del sistema de la línea de montaje, de hecho Ford es el dios de esta sociedad. La letra T (una referencia al Modelo T de Ford) ha reemplazado la Cruz cristiana como un símbolo casi religioso.

El título del libro es una cita de Miranda en el acto V de la obra La Tempestad de Shakespeare, cuando ella conoce por primera vez otra gente diferente a su padre. John el Salvaje es un fuerte fanático de Shakespeare, el cual lo ubica en un rango superior a la mayoría de la distópica humanidad de Huxley. Al igual que la mayoría del pasado artístico y logros culturales, las obras de Shakespeare son archivadas y desconocidas en esta sociedad, excepto por los controladores mundiales.

Personajes[editar]

De la sociedad fordiana[editar]

  • Archi, cantor de la comunidad, una figura semirreligiosa basada en Canterbury
  • Director asistente de Predestinación
  • Darwin Bonaparte, un paparazzo
  • Fanny Crowne, amiga de Lenina
  • Lenina Crowne, Beta-más y trabajadora genética
  • Thomas, director del Cultivo Central de Londres
  • Henry Foster, administrador del Cultivo y actual compañero de Lenina
  • Benito Hoover, un amigo Alfa-más de Lenina.
  • Miss Keate, directora de Alta Tecnología de Vidrio y Cemento
  • Eton College
  • Bernard Marx, Alfa-más, psicólogo
  • Mustafá Mond, interventor mundial de Europa occidental
  • Helmholtz Watson, ingeniero emocional que escribe prensa. Es amigo de Bernard Marx y uno de los pocos que le comprende.
  • Participantes del servicio de solidaridad: Morgana Rothschild, Herbert Bakunin, Fifi Bradlaugh, Jim Bokanovsky, Clara Deterding (la presidenta del grupo), Joanna Diesel, Sarojini Engels, Tom Kawaguchi.

De la reserva de Malpaís[editar]

  • John el Salvaje, hijo de Linda y Thomas, el director del cultivo central de Londres.
  • Linda, madre de John, antigua ingeniera embrional Beta-menos en Londres
  • Guardia de la reserva, un administrador Alfa-menos
  • Kiakimé, amada por John
  • Kothlu, casado con Kiakimé
  • Viejo Mitsima, instruye a John sobre las tradiciones populares indígenas
  • Palowhitwa
  • Popé, amante de Linda detestado por John

Personajes históricos[editar]

Estos son personajes ficticios pero existentes que murieron antes de los eventos en este libro, pero se hace referencia a ellos en la novela.

El estado mundial[editar]

Historia[editar]

El calendario del estado mundial tiene el año 1908 como inicio, al ser éste el año en que se fabricó el primer Ford modelo T. Sus fechas son denominadas como a.F. (antes de Ford) y d.F. (después de Ford). La Guerra de los Nueve Años que cita la novela aconteció en el año 141 de su calendario, que corresponde con el año 2049 de la Era Cristiana. Supuestamente, fue una guerra que afectó a la mayor parte del planeta, surgiría en Europa y causó grandes daños, provocados por las armas químicas usadas en ella.

La guerra provocó un colapso en la economía mundial, y los líderes mundiales decidieron hacer frente a las catástrofes imponiendo las nuevas tecnologías en todos los territorios del planeta. Esta decisión provocó una gran resistencia, por lo que decidieron un cambio de política, iniciando una campaña pacífica, creando el Estado Mundial, en la que se censuraba todo lo que no le convenía al estado: museos cerrados, literatura eliminada, destrucción de monumentos...

En la época en que se ubica la historia, el Estado Mundial está completamente establecido y casi todos los ciudadanos de la Tierra están bajo su control absoluto.

Geografía política[editar]

Todo el planeta está unificado como un único estado mundial, gobernado por 10 controladores mundiales, establecidos en varias ciudades clave. Han quedado pocas áreas aisladas como «reservas salvajes», incluyendo partes de Nuevo México, América del Sur, Samoa, y un grupo de islas en la costa de Nueva Guinea. Una conversación entre John y el controlador mundial de Europa Occidental, Mustafá Mond, revela detalles posteriores de la geografía política del Estado Mundial.

Mond explica que áreas que tienen muy pocos recursos o languidecen en climas muy austeros no son «civilizados» por el gobierno, y de bajo recurso económico. Como consecuencia estas áreas quedan como reservas y la vida local continúa. Las islas de todo el planeta, tales como Islandia y las Islas Malvinas, son reservadas para los ciudadanos del estado mundial que no desean vivir dentro de éste o no encajan en la vida social normal.

Población[editar]

Los dos mil millones de habitantes del estado mundial están divididos rígidamente en cinco clases o castas. La sociedad es controlada por los alfas y sus subordinados, betas. Abajo, en orden descendente a nivel mental y de inteligencia están los gammas, deltas y epsilones. Cada casta es posteriormente dividida en «más» y «menos». En el pináculo de la sociedad están los alfa-doble-más, destinados a ser los futuros científicos y mayores administradores del mundo. Las personas de diferentes castas están condicionadas para ser felices a su manera y no se resienten con las demás castas. Sin embargo, al mismo tiempo, todos los miembros de la sociedad son instruidos de forma repetitiva con la idea de que todos son igualmente importantes en la sociedad. Los ciudadanos del estado mundial disfrutan la armonía racial a lo largo de todo el planeta. Aunque Inglaterra está poblada en su mayoría por caucásicos, la población también contiene proporciones étnicas sustanciales. Cuando visitó la fabrica de productos eléctricos en Londres, John ve blancos y negros trabajando juntos. El único «amorío» en la novela lo protagonizan un héroe negro y una heroína blanca. El director de los cultivos describe cómo los bebés son cultivados sin importar el grupo étnico, que blancos y negros son producidos en el criadero central de Londres.

Tecnología[editar]

La vida en el estado mundial está dominada por una tecnología bastante avanzada, la cual influye en todos los aspectos de la vida. El deporte, un pilar del estado mundial consiste en varios juegos desarrollados usando un rango desconcertante de artefactos de alta tecnología, para mantener ocupadas a las fábricas. Juegos como tenis superficial, y golf electromagnético son las mayores distracciones para todos los niveles de la sociedad. Está prohibido crear un nuevo juego que no posea al menos un artefacto más que el juego que ya haya sido creado, ya que lo necesario es fomentar el consumismo más que el entretenimiento o la calidad de vida.

Otro aspecto clave de entretenimiento son los «amoríos» una versión de alta tecnología de las películas. Los usuarios del cine (llamado cine sensible) colocan sus manos en los pomos de metal en los bordes de los brazos de la silla, permitiéndoles sentir las sensaciones físicas de los actores en pantalla. Otros artefactos de entretenimiento de alta tecnología aparecen de modo contundente en el libro, incluyendo cajas de música sintética, órganos de esencias (instrumentos musicales que combinan la música con aromas agradables) órganos de color (combinan música con una luz brillante) y televisión.

La tecnología de transporte también está altamente avanzada. La forma principal de transporte urbano es el helicóptero, con variaciones que incluyen «taxicópteros» y «deporticópteros» costosos y de gran categoría. Para las castas más inferiores, se utiliza el monorriel de alta velocidad para ir a la zona rural. A nivel de movilización global, se manejan aviones con forma de cohetes, cuyo color determina su destino.

En los criaderos y centros de condicionamiento, la tecnología avanzada se utiliza en la creación de nuevos embriones. Además del equipo de laboratorio de alta tecnología, los criaderos tienen máquinas para condicionar los embriones envasados al calor, movimientos repentinos y enfermedades, permitiéndoles cumplir sus labores predestinadas en climas específicos. Los niños ya nacidos son expuestos en los centros de condicionamiento a una variedad de aparatos avanzados que ayudan a moldearlos en sus roles predeterminados. En los primeros capítulos, los niños Delta son entrenados para odiar el campo y los libros en un proceso que involucra bocinas y electrocución. La hipnopedia se realiza utilizando altavoces instalados en las camas.

Otros aspectos de la vida reciben una gran influencia de la tecnología avanzada. La mayoría de la ropa se hace de materiales finos y sintéticos tales como acetato y viscosa. Los hombres se afeitan mediante rasuradoras electrolíticas y consumen una goma de mascar con hormonas sexuales. Los ciudadanos pueden relajarse usando máquinas de masajes y el omnipresente «soma» (la novela revela que aunque este es ingerido en forma de tableta, puede también ser vaporizada para formar una nube anestésica, como sucede cuando John tira las tabletas por la ventana).

Interpretación[editar]

Se ha discutido por varios críticos literarios, y respaldado por Aldous Huxley, que el libro, mientras satiriza el desarrollo de la sociedad, también provee una visión suicida sobre el futuro. En la novela, la reserva (la cual es asociada con el pasado, y todo lo que ésta contiene como miseria y enfermedades) y la sociedad futurista (la cual, es lo suficientemente apta y representa el futuro) se unen en el protagonista: John el Salvaje. En un sentido metafórico, esta unión podría representar el presente, en la medida que John no es parte ni del pasado ni del futuro de las sociedades pasadas ni venideras.

Parece tener simbolismos filosóficos muy claros entre la lucha entre la verdad, y la ficción en la que cada uno puede vivir, o se supone que vivimos la mayoría de todos nosotros. Es claro el paralelismo con el mito de la caverna de Platón, en la que la gente es feliz, aunque es esclava, sin libertad en la prisión de su propia mente. La película The Matrix utilizó varias ideas de Un mundo feliz, donde se vive en un mundo completamente irreal. También se trata este tema, aunque en menor medida, en la película The Thirteenth Floor. Ante estos datos cabe resaltar que Huxley se consideraba a sí mismo un anarquista, lo que explicaría parte de su visión de la vida sobre todo en el ámbito político, aunque a ojos del movimiento libertario de ese tiempo uno heterodoxo o si se quiere, contradictorio.

Sátira de la sociedad de la década de 1930[editar]

Como un modo de subrayar similaridades en esta distopía ficticia y su propia cultura contemporánea, Huxley incorpora varias referencias satíricas y astutas dirigidas a entidades tales como la Iglesia de Inglaterra (a la que se refiere como un canto de comunidad), la BBC o el tabloide británico The Daily Mirror («The Delta Mirror»), el «The Christian Science Monitor» («El Monitor Fordiano de Ciencia»), Henry Ford, George Bernard Shaw y Sigmund Freud. El centro de propaganda del Londres de Un Mundo Feliz está en la calle Fleet, la cuna tradicional de la prensa británica, y el portavoz de la comunidad pseudo-religiosa está en Canterbury, donde está el clérigo líder de la Iglesia anglicana actual.

Los personajes de Huxley reciben nombres tomados de individuos importantes en el pasado del Estado Mundial. Por ejemplo, Bernard Marx se refiere a Bernard Shaw (uno de los pocos escritores sin censura de la antigüedad) y Karl Marx. Debido a que el Estado Mundial representa valores procedentes de ideologías opuestas dentro del espectro político, algunos de estos nombres combinan al capitalismo y del comunismo , indicando que, para Huxley, 'los extremos se tocan'. Así, se menciona personajes femeninos llamados Polly Trotsky y Morgana Rothschild.

  • Henry Foster señala un paralelo con William Foster, un comunista estadounidense que se lanzó a la presidencia en 1924, 1928 y 1932, todo alrededor de la época de la publicación del libro. Dentro de estas referencias están las siguientes:
  • Mustafá Mond: La cabeza de la sociedad local es nombrado por una particularmente modernística pareja, Mustafa Kemal Atatürk y Sir Alfred Mond. El primero era un líder que desenlazó a Turquía de sus raíces islámicas y el último era la cabeza de los Industrias Químicas Imperiales, un líder en relaciones laborales modernas.

Dos personajes son nombrados a partir de fascistas e industrialistas contemporáneos:

Además, hay referencias a los autores de El manifiesto comunista:

Otros personajes menores que toman su nombre de científicos, líderes políticos e industriales:

En la vida cotidiana presentada en la obra, la palabra «Ford» es usada en lugar de la palabra «Señor», como alusión a Dios, (en inglés Lord), así, en lugar de «¡Oh, Dios mío!» (Oh, my Lord!), los personajes repiten: «¡Oh, Ford mío!» («Oh, my Ford!»). Por otra parte el método anticonceptivo que se usa en la novela es llamado «ejercicios maltusianos», que hace obvia alusión al llamado padre de la demografía: Thomas Robert Malthus.

Influencias[editar]

Una de las mayores influencias contemporáneas de Aldous Huxley puede rastrearse en el pensamiento del intelectual transhumanista, novelista y ensayista Michel Houellebecq, particularmente en su obra más importante, Las partículas elementales, en la que dedica a aquel y a su hermano mayor, Julian Huxley, un capítulo entero: «Julian y Aldous»; a lo largo del mismo los personajes debaten y canalizan los pensamientos del autor, resaltando la importancia de la distopía de los Huxley para poder comprender la sociedad contemporánea y el ideario inalcanzable que estaría implicando su actual y casi completa secularización:

—Aldous Huxley era un optimista, como su hermano... —dijo con una especie de disgusto—. La mutación metafísica que originó el materialismo y la ciencia moderna tuvo dos grandes consecuencias: el racionalismo y el individualismo. El error de Huxley fue evaluar mal la relación de fuerzas entre ambas consecuencias. Más concretamente, su error fue subestimar el aumento del individualismo producido por la conciencia creciente de la muerte. Del individualismo surgen la libertad, el sentimiento del yo, la necesidad de distinguirse y superar a los demás. En una sociedad racional como la que describe Un mundo feliz, la lucha puede atenuarse. La competencia económica, metáfora del dominio del espacio, no tiene razón de ser en una sociedad rica, que controla los flujos económicos. La competencia sexual, metáfora del dominio del tiempo mediante la procreación, no tiene razón de ser en una sociedad en la que el sexo y la procreación están perfectamente separados; pero Huxley olvida tener en cuenta el individualismo. No supo comprender que el sexo, una vez disociado de la procreación, subsiste no ya como principio de placer, sino como principio de diferenciación narcisista; lo mismo ocurre con el deseo de riquezas. ¿Por qué el modelo socialdemócrata sueco no ha logrado nunca sustituir al modelo liberal? ¿Por qué nunca se ha aplicado al ámbito de la satisfacción sexual? Porque la mutación metafísica operada por la ciencia moderna conlleva la individualización, la vanidad, el odio y el deseo. En sí, el deseo, al contrario que el placer, es fuente de sufrimiento, odio e infelicidad. Esto lo sabían y enseñaban todos los filósofos: no sólo los budistas o los cristianos, sino todos los filósofos dignos de tal nombre. La solución de los utopistas, de Platón a Huxley pasando por Fourier, consiste en extinguir el deseo y el sufrimiento que provoca preconizando su inmediata satisfacción. En el extremo opuesto, la sociedad erótico–publicitaria en la que vivimos se empeña en organizar el deseo, en aumentar el deseo en proporciones inauditas, mientras mantiene la satisfacción en el ámbito de lo privado. Para que la sociedad funcione, para que continúe la competencia, el deseo tiene que crecer, extenderse y devorar la vida de los hombres.[1]

Impacto cultural[editar]

Otras obras posteriores a Un mundo feliz han tomado nombres e ideas de la novela:

  • En la película Demolition Man, la protagonista se llama Lenina Huxley, por Lenina Crowne y Aldous Huxley.
  • La canción «Soma», escrita por Julian Casablancas, del grupo de rock The Strokes, está posiblemente inspirada por el uso de soma: la droga brindada por el gobierno de la novela a los habitantes, las primeras palabras de la canción dicen así (traducida al español): «Soma es lo que ellos tomarían cuando los tiempos difíciles abrieran sus ojos; verían el dolor de una forma diferente».
  • El grupo de heavy metal británico Iron Maiden se inspiró en la novela de Huxley para su duodécimo álbum, titulado homónimamente Brave New World.
  • El tercer álbum de Marilyn Manson, titulado Mechanical animals, trata la desesperación de un hombre en un mundo muy parecido al propuesto por Huxley, este hombre alfa está en busca de ese soma que al final termina por ser una felicidad inducida, temporal y falsa. La canción que refleja más claramente esto se llama «Coma white» donde Manson cambia la palabra soma por coma. El booklet y el CD mismo tiene la imagen de la pastilla «coma».
  • El cantante inglés Richard Ashcroft, que se dio a conocer con su banda de rock The Verve, incluye en su álbum en solitario Alone with everybody un tema titulado «Brave New World».
  • El grupo musical español Girasoules, en su disco Mundo Feliz se inspiró en la popular novela de Huxley entre otros libros de ciencia ficción. Algunas canciones del disco tienen letras con referencias muy cercanas a la trama de «Un mundo feliz», como la canción «Último tren» o la homónima al disco.
  • La banda de heavy metal británico Motörhead también interpreta una canción con ese nombre.
  • La banda de heavy metal alemana Iron Savior fue la primera en hacer referencia al trabajo de Huxley, antes que Iron Maiden o que Mötorhead en su primer disco, en 1997.
  • La banda de thrash metal alemana Tankard hace referencia a la novela, en el tema «Grave New World», del disco «The Tankard».
  • La banda de thrash metal Sepultura Interpreta una mirada desde «los salvajes» hacia el mundo feliz en la letra del tema «Slave New World», de su disco Chaos A.D.
  • En la canción «Yo soy», del grupo de hip hop La Tecnika, se nombra la novela.
  • La película La isla, dirigida en 2005 por Michael Bay, refleja una sociedad muy similar a la de Un mundo feliz (seres humanos incubados y condicionados desde el nacimiento para pertenecer a una casta: alfas, deltas, etc.), aunque limitada a un centro tecnológico. Curiosamente, Huxley tiene otra novela llamada La isla, pero el argumento de la película es mucho más cercano a Un mundo feliz que a ese otro libro.
  • El grupo de rock progresivo mexicano Chac Mool en su álbum Nadie en especial presenta una pieza llamada exactamente Un Mundo Feliz y habla con claridad del contenido del libro, aunque con algunas pequeñas diferencias: Se refiere al principio de la canción a los "Alfa Verde", que no aparecen en la novela. También en vez de mencionar la droga "Soma", ellos mencionan a otra llamada "Mandy".

«La isla» y «Un mundo feliz»[editar]

Existen diferentes elementos en común entre La isla y Un mundo feliz, usados con diferentes connotaciones en cada una:

La isla Un mundo feliz
Drogas utilizadas para la iluminación y el autodescubrimiento. Drogas usadas para manejar y controlar las masas.
Niños viviendo en grupo para no tener que soportar las neurosis de sus padres. Niños viviendo en grupo para eliminar la individualidad.
Estados de trance para incrementar el aprendizaje. Estados de trance para instalar doctrinas.
Reproducción asistida (inseminación artificial de baja tecnología). Reproducción asistida (bebés probeta de alta tecnología).
Métodos naturales de contracepción, sexo expresivo. Contracepción universal artificial, sexo sin significado.
Peligrosa ascensión a un templo, como preparación espiritual. Sucedáneo de pasión violenta.
Loros entrenados para pronunciar lemas edificantes. Altavoces ubicuos.

Adaptaciones[editar]

La primera traducción al castellano fue la realizada por Luys Santa Marina para el editor Luis Miracle en 1935, en su colección Centauro. Esta traducción fue la de referencia en español hasta la realizada para Plaza & Janés en 1980 por Ramón Hernández.

  • Brave New World (radio) CBS Radio Workshop (27 de enero y 3 de febrero de 1956)
  • Brave New World (TV),(1980)
  • Schöne Neue Welt (Rock Musical) Roland Meier/Stefan Wurz, Kulturhaus Osterfeld Pforzheim, Alemania (1994)
  • Brave New World (telefilm) (1998)[2]
  • Brave New World (adaptación al teatro) Brendon Burns, Solent Peoples Theatre (2003)
  • Schöne Neue Welt (Musical) GRIPS Theater Berlin, Alemania (2006)
  • Un mundo feliz (radio) Radio Nacional de España (2013)[3]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Michel Houellebecq, Las partículas elementales, Editorial Anagrama, 1999 (1998), pp. 161-162
  2. http://www.imdb.com/title/tt0145600/ Brave New World (1998) TV
  3. «'Un mundo feliz', de Aldous Huxley, nueva ficción sonora de Radio Nacional de España». rtve.es (20-06-2013). Consultado el 01-12-2013.
Bibliografía
  • Aldous Huxley (2007). Un mundo feliz. Traducción Ramón Hernández. Colección Diamante. Barcelona: Editorial Edhasa. ISBN 978-84-350-3340-4. 
  • Aldous Huxley (2004). Un mundo feliz. Nueva visita a un mundo feliz. Traducción Ramón Hernández y Miguel de Hernani. Barcelona: Editorial Edhasa. ISBN 978-84-350-0926-3. 

Enlaces externos[editar]