Longevidad

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La longevidad (también llamada esperanza de vida) es un concepto que corresponde a los estudios demográficos, pero no se trata sólo de dicho aspecto sociológico. En general tiene que ver con la duración de vida de un ser humano o de un organismo biológico y se utiliza con más frecuencia en referencia a la ancianidad o la edad de un ser vivo, por ejemplo la longevidad de un árbol.

Las reflexiones sobre la longevidad van habitualmente ligadas al reconocimiento de la brevedad humana e incluyen discursiones sobre métodos para extenderla más allá del límite tenido como normal. El tema ha sido no sólo una preocupación de la ciencia, sino también de la literatura de viajes, ciencia ficción y novelas utópicas.

Existe bastante dificultad en encontrar la mayor duración de la vida humana incluso con las modernas técnicas estandarizadas de verificación, debido a fechas de nacimiento inexactas o incompletas. Múltiples leyendas en las diferentes culturas y contextos religiosos han pretendido extraordinarias longevidades, tanto en el pasado, como la de Matusalén en la Biblia,[1] como en el futuro.

Historia[editar]

El filósofo Epimenides de Creta del cual se dice vivió más de 150 años.

Una notable declaración de Diógenes Laercio (alrededor del 250) es la más antigua referencia acerca de una plausible longevidad centenaria aceptada por la ciencia. Diógenes declaró que el astrónomo Hiparco de Nicea (a. 185 a. C. - 120 a. C.) aseguraba que el filósofo Demócrito de Abdera había vivido 109 años (nació aproximadamente entre el 470 a. C. y el 460 a. C. y murió entre el 370 a. C. y el 360 a. C.). Otras referencias de otros pensandores de la antigüedad griega corroboran el dato de que Demócrito había vivido más de cien años. La posibilidad de que ello sea cierto también es respaldada por el dato que la mayoría de los filósofos de la Antigua Grecia vivieron más de 90 años. Algunos ejemplos:

Pero el caso de Demócrito es diferente del caso de, por ejemplo, Epiménides de Cnosos (vivió entre los siglos VII y VI a. C.) del cual es referenciado incluso por pensadores del siglo pasado, que se dice que vivió 154, 157 e incluso 290 años, un caso que no ha sido verificado por la ciencia.

Dice Mariano Torrente, en su Geografía universal física, política é histórica de 1827:[2]

En 1726 murió en la villa de Fefiñanes un pobre labrador llamado Juan Otero de 146 años; e iguales ejemplos se repiten con frecuencia aquí y en otras provincias.

Esperanza de vida[editar]

Personas de edad avanzada se preocupan en conservar su salud en muchas ocasiones para prolongar sus años de vida o para vivir de la mejor manera su edad mayor.[3]

La esperanza de vida es la media de la cantidad de años que vive una cierta población en un cierto período. Se suele dividir en masculina y femenina, y se ve influenciada por factores como la calidad de la medicina, la higiene, las guerras, etc, si bien actualmente se suele referir únicamente a las personas que tienen una muerte no violenta. La esperanza de vida como indicador social es utilizada por los sociólogos para medir el grado de desarrollo de un país, pero los datos pueden ser relativos en tal sentido porque pueden ser alterados por guerras, epidemias, violencia y otros fenómenos diferentes a los indicadores económicos. En muchos casos personas de países subdesarrollados o en vías de desarrollo o de culturas naturales pueden tener una gran longevidad que contradice el supuesto de que a mayor desarrollo, mayor esperanza de vida.

Las personas más longevas del mundo[editar]

Jeanne Calment vivió 122 años y 164 días.

Personas que sobrepasan los cien años no son solo del interés científico, sino también del público en general interesado en alargar de manera saludable sus años de vida. La siguiente es una lista de las personas registradas en la edad contemporánea que han sobrepasado más de cien años de vida.

El Grupo Gerontológico de Investigación, fundado entre 1990 y 1992 en Los Ángeles, busca personas que hayan superado los 110 años de edad y ha incluido el nombre de las siguientes personas:

  • Jeanne Calment (1875-1997): Es la persona de la contemporaneidad que ha sido científicamente documentada que vivió exactamente 122 años y 164 días.
  • Shigechiyo Izumi (1865?-1986): Es el varón que el Libro Guinness de los récords reconoce hasta el presente como el que más años ha vivido. Vivió 120 años y 237 días, aunque el año de su nacimiento es discutido. El hecho de que no haya evidencias que confirmen su año de nacimiento ha puesto en duda la veracidad de esta información.
  • Christian Mortensen (1882-1998): Si la edad de Izumi es discutida por la carencia de documentos sobre su año de nacimiento, la de Mortensen lo pone como el varón que más años ha vivido y cuyos documentos están en regla. Vivió 115 años y 252 días.
  • Transita Santana Damil (1888-2004), una chilena oriunda de Lago Ranco y residente en la ciudad de La Unión en Chile fue la persona más longeva de Chile con sus 116 años.[4]
  • Juana Bautista de la Candelaria Rodríguez (1885), es una cubana aún en vida con 126 años y reside en Campechuela.[5]
  • Katemi, una anciana de la isla de Sumatra afirma tener 145 años. Pero en la isla se han contabilizado dos docenas de personas que afirman tener más de 120 años, lo cual resta toda credibilidad a la afirmación, que no está respaldada por documentos.[6]
  • Parsaram Gurjar es considerado el hombre más longevo de la India y nació el 10 de octubre de 1886. Tuvo cinco hijos, 14 nietos y tres bisnietos y murió con 125 años de edad, según la Agencia EFE (11/12/2011)l
  • Li Ching Yuen (1677-1933) considerado el hombre que más años vivió, si su año de nacimiento es verdadero falleció a los 256 años, para más información véase su artículo.
  • Carmelo Flores, un Boliviano hallado el 14/08/13 que no sabe cuántos años tiene, pero el gobierno de su país certifica que cumplió 123 años el 16 de julio. Es aymara y vive en una aldea de los andes bolivianos aislada del mundo y a 4000 metros sobre el nivel del mar. Toda su vida comió alimentos naturales que él mismo cultivó al pie de los nevados.[7]

Estadísticas[editar]

Los lugares con más longevos del mundo, las llamadas zonas azules, son la isla japonesa de Okinawa; la provincia de Nueva Escocia, en Canadá (con el triple de centenarios que en Estados Unidos), la isla de Cerdeña (Italia), y la isla griega de Icaria (en que la media de fallecimiento es de 90 años), entre otros.

Está demostrada estadísticamente la correlación entre larga vida y el trinomio ejercicio, dieta y apropiado descanso, y además:

  • Las mujeres (el 81 % de las personas que llegan a 100 o más años) que tienen hijos a partir de los 40 años tienen, como media, cuatro veces más posibilidades de llegar a centenarias.
  • Una investigación en sí misma longeva (se elaboró a lo largo de 80 años) señala que el divorcio de uno de los padres en la niñez es el factor que mejor predice la muerte temprana en la edad adulta. De acuerdo con este trabajo, estos niños mueren, como media, cinco años antes que los que proceden de familias intactas.
  • Los centenarios tienden a ser delgados e ingerir, de media, menos calorías que el resto de la población.
  • El vino tinto, una corta siesta, practicar "Hara hachi bu" (costumbre de las gentes de Okinawa de dejar de comer cuando el estómago está lleno en un 80 por ciento) tomar tiempo suficiente para relajarse o rodearse de gente afín, incrementan la longevidad.
  • La esperanza de vida del ser humano se ha incrementado tres meses al año desde 1840 gracias a los cambios introducidos para reducir las amenazas del entorno: en cuatro generaciones, la esperanza de vida ha avanzado más que en 6,6 millones de años de evolución.[8]

Narrativa[editar]

El libro egipcio de los muertos. Papiro de Ani. Capítulo 125.

La preocupación por alargar el periodo vital humano ha llenado de leyendas e historias las culturas mundiales con relatos espectaculares. Historias de largas longevidades se presentan desde la antigüedad y muchas de la mano de las religiones que describen las divinidades como seres inmortales. Por lo tanto, seres mortales que viven más allá de lo esperado, son vistos en relación con dichas divinidades.

En las religiones judeo-cristianas, Adán y Eva fueron creados con la orden de no comer del "árbol de la ciencia del bien y del mal, porque el día que comieres de él, morirás sin remedio".[9] Después del pecado del hombre, Dios acorta y establece los años en que un ser humano puede vivir:[10]

Entonces dijo Jehová: «No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; pero vivirá ciento veinte años».

Para las religiones hindúes como el Budismo y el Hinduismo, así como en las antiguas religiones egipcias, el alma del ser humano y de todos los seres vivientes tiene más de una vida, en lo que se conoce como la reencarnación.

Numerosos sistemas filosóficos a través de la historia, por ejemplo el gnosticismo, han buscado también la inmortalidad y el mito de la Fuente de la juventud. Muchas de ellas plantean que ésta se logra por medio de la búsqueda de la sabiduría y el dominio del cuerpo mortal, pero otras sugieren la existencia de substancias, fuentes o lugares que detienen el deterioro biológico del cuerpo humano. [cita requerida]

Ciertas ideas no demostradas científicamente plantean que ciertas razas o pueblos tienen una mayor longevidad que otras. [cita requerida]

Culturalmente, muchos pueblos naturales de África, Asia y América Latina, tienden a venerar a la persona más anciana como depositario de experiencia y sabiduría. [cita requerida]

Futuro[editar]

Numerosos centros de investigación del tema intentan buscar alternativas para aumentar el nivel de longevidad humano a través de elementos como hormona del crecimiento, antioxidantes, evitar la destrucción de los telómeros, criónica, agentes que imitan la restricción calórica, minimización del consumo de insulina, hasta cambios en la dieta como beber un vaso de vino o cerveza diario [cita requerida]. De todas formas, algunos estudios[11] indican que poseer el gen FOXO3A convierte a un linaje en centenario; este gen también se encuentra implicado en la longevidad de los animales. El resveratrol, las sirtuinas y la rapamicina se han demostrado como los agentes químicos de longevidad más prometedores.

Por otra parte, se ha descubierto en 2013 un mecanismo más del envejecimiento que puede ser revertido; es el producido por el progresivo deterioro de los mecanismos químicos de comunicación entre el núcleo de las células y las mitocondrias. Ambos interactúan para asegurar un funcionamiento celular saludable y correcto por medio de una serie de eventos moleculares que permiten esta comunicación interior y, cuando esta comunicación se rompe, vicia o hace confusa, el envejecimiento se acelera. Mediante la administración de una molécula producida naturalmente por el cuerpo humano, los científicos restauraron estas redes de comunicación intracelular en ratones viejos y muestras de tejido posteriores mostraron características biológicas clave que fueron comparables a las de ratones mucho más jóvenes en al menos tres indicadores básicos de buena salud: resistencia a la insulina (una condición que eleva el riesgo de diabetes), inflamación (relacionada con el cáncer y enfermedades cardiovasculares) y, quizá la más importante, el desgaste muscular.[12]

Sin embargo, cambios climáticos, crisis alimentarias, conflictos bélicos y otros podrían incidir en el anhelo de sociedades de gran longevidad. Los países industrializados, que han reducido su nivel de natalidad a cifras alarmantes como España, Italia e incluso los Estados Unidos, tendrán cada vez sociedades más ancianas durante el siglo XXI, lo que incidirá en la preocupación por prolongar la vida. Una mejor atención médica, dietas más ricas y sociedades más pacíficas en países ricos, tienen sin duda consecuencias positivas en el aumento del grado de esperanza de vida de sus pobladores, contrario a lo que sucede en países pobres en donde las atenciones de salud son menores, mayores peligros de epidemias, problemas en la alimentación y conflictos bélicos.

Al mismo tiempo, problemas como la obesidad, diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, cáncer, suicidio y otros problemas comunes a sociedades más industrializadas, amenazan el grado de longevidad.

Desde 1840 el nivel de vida humano a nivel global ha subido considerablemente, siendo mayor para las mujeres que para los varones con una diferencia promedio de tres años en todo el mundo[cita requerida]. Para muchos observadores, el tope del nivel de vida puede seguir subiendo en el presente siglo. La esperanza de vida femenina ha aumentado, según los expertos, debido al avance de la medicina en lo que tiene que ver con el parto, causa de mortalidad femenina principal antes del siglo XIX y que hoy sigue presente en países de extrema pobreza.[13]

Longevidad animal, vegetal y orgánica[editar]

La longevidad de los seres vivos -aparte de la del ser humano- es también motivo de interés y estudio. En agricultura es necesario conocer la longevidad animal y vegetal para efectos de producción y mejoramiento de las especies.

Animales[editar]

La siguiente es la lista de la esperanza de vida de algunos animales comunes:[14]

Insectos[editar]

Los seres vivos con la más breve escala de longevidad son los insectos. La termita reina es el insecto que más vive, hasta 50 años. Esto es normal en las reinas de los animales eusociales, por ejemplo la hormiga reina (20 años) y la abeja reina (4 años).

Las observaciones sobre la longevidad de los insectos han sido utilizadas por los científicos para analizar los posibles métodos de aumento de la longevidad humana. La mosca es uno de los insectos más observados en este sentido, cuya longevidad puede ser alterada.[18] La larva puede tardar en desarrollarse hasta 24 días, pero la mosca vive hasta tres semanas.[19]

Plantas[editar]

Si los insectos viven poco tiempo en comparación con la vida humana, las plantas pueden tener una longevidad extraordinaria, aunque se diga que hay flores de un día. Las hierbas viven un año, pero una secuoya puede vivir 3.500 años.[20] Los árboles que viven menos son la acacia, el níspero, el aligustre, el membrillero, que viven entre 25 y 30 años. Los árboles milenarios (hasta más de tres mil años) son el roble, olmo, castaño y otros.[21]

Seres orgánicos más viejos[editar]

Vivos[editar]

Los siguientes son los seres orgánicos más viejos del mundo datados por la ciencia:

Ya fallecidos[editar]

  • Otro pinus aristata cayó en el Parque Nacional de la Gran Cuenca, Nevada en 1964. El árbol que era conocido como Prometeo tenía 4.900 años de edad y era hasta entonces el ser vivo conocido más viejo del planeta.[23]
  • Una almeja de la especie Arctica islandica fue vista en las costas de Islandia en 2007 y su edad fue datada entre 400 y 410 años, siendo el animal más viejo jamás documentado. Otras fuentes reducen su edad a 347 años.[24] [25]
  • Lamellibrachia luymesi, un gusano de tubo gigante, fue estimado en 250 años de edad.
  • Hanako (Carpa Koi), una carpa, ha sido el ser vertebrado más viejo que haya podido ser registrado por la ciencia con una edad de 215 años.
  • Una ballena boreal, matada en una cacería en 2001, fue registrada con una edad de 211 años y posiblemente 245.[26]
  • Tu'i Malila, una tortuga presentada a la familia real de Tonga por el capitán James Cook en 1773 fue vista viva por la Reina Isabel II en 1953 cuando ella visitó el país. Murió el 19 de mayo de 1965 y su edad se calcula en 192 años. Era de la especia Testudines que puede vivir hasta 250 años.
  • A fines de abril de 2013, a los 270 años falleció la tortuga egipcia que ya estaba en su etapa adulta mayor cuando Napoleón Bonaparte invadió Egipto en el siglo XVIII. Su zoológico, en la ciudad de Guiza, se abstuvo de dar razones.[27]

Genes involucrados en la longevidad[editar]

En la especie humana la longevidad es una característica multifactorial cuantitativa, la cual esta afectada por factores genéticos y ambientales. La heredabilidad de la longevidad se ha establecido en aproximadamente un 25% para los gemelos monozigoticos y un 11% para los mellizos. Estudios realizados comparando hermanos que pertenecían a familias excepcionales frente a familias controles encontró diferencias significativas relacionadas con la longevidad, asociadas a un locus del cromosoma 4. En este locus se identificó un marcador en el gen que codifica la proteína de transferencia microsomal (PTM), como un posible modificador de la longevidad humana. La PTM participa en la síntesis de diversos tipos de lipoproteínas (HDL y LDL).¹

Su actividad en personas longevas se relaciona con el menor riesgo de enfermedad cardiovascular, que es una de las principales enfermedades en personas de la tercera edad. En relación con el metabolismo de los lípidos y el envejecimiento, diversos estudios han demostrado que la disminución de la frecuencia de las variantes de ApoE con el alelo épsilon-4 en los mayores adultos pudiera estar en la base fisiopatológica del menor riesgo de padecer Alzheimer y enfermedades cardiovasculares por estas personas. Otros estudios sugieren una relación entre los niveles de insulina,IGF-1, y la longevidad.¹

La capacidad del ADN para repararse, es un factor importante en la determinación de la longevidad en las especies. Las especies con mecanismos de reparación eficaces poseen mayores longevidades. Esto se ha estudiado en la enzima poli (ADP-ribosa) polimerasa-1 (PARP-1), que es un intermediario en la respuesta celular al daño del ADN, inducido por estrés. En estudios comparativos entre especies, se ha observado que la actividad de PARP-1 esta asociada con la longevidad. En este sentido se ha publicado un estudio en el cual se muestra que las personas centenarias tienen niveles más altos de PARP-1 que la población general. Sugiriendo la existencia de una cierta capacidad innata que se asienta en las bases genéticas de la heredabilidad de la longevidad.

En organismos modelos como los ratones se ha encontrado que hay homólogos del SIR2 de levaduras en mamíferos, pero la más relacionada es SIRT1 que se ha demostrado que reprime en mamíferos a FOXO3a, un homólogo de DAFT 16. FOXO3a protege a las células de mamíferos frente al estrés oxidativo estimulando tanto la reparación del ADN como las actividades de defensa antioxidante. SIRT1 induce la parada del ciclo celular, inhibe la inducción de apoptosis e incrementa la resistencia al estrés oxidativo¹

''daf- 2'' -daft 16: Caenorhabditis elegans es un modelo bien establecido para el estudio del envejecimiento. La longevidad de este nematodo puede extenderse para al menos 6 diferentes mecanismos; incluyendo la reducción de la señalización de insulina/IGF1, restricción calórica, deficiencia mitocondrial y disminución en la temperatura. A la fecha un número de mutaciones en genes que alargan el periodo de vida han sido descritas, y un conjunto de interacciones genéticas se ha derivado. Mutaciones en el gen receptor de insulina/IGF1; daf-2 duplica la vida en el adulto por la vía de regulación de daf-16, factor de transcripción FOXO, el cual es conservado entre nematodos y mamíferos. La perdida parcial de función en daf-2, resulta en un fenotipo sensible a la temperatura. Por tal razón, las larvas mutantes que crecen a 25°C constitutivamente entran a un estado de “dauer”, mientras adultos cultivados a 25°C son más longevos.²

LAGs-CAGs: Diferentes líneas de investigación por otro lado han sugerido una fuerte asociación entre envejecimiento/longevidad/cáncer. Aparte de los genes comunes, la co-regulación de la longevidad y los genes asociados al cáncer (LAGs y CAGs respectivamente) podrían ser importantes. En particular, la cooperación puede ocurrir a nivel de proteína vía interacción de proteína-proteína (PPIs).³ Lo importante es conocer si estos genes son evolutivamente conservados y si es así como ellos o sus ortólogos se relacionan entre si en las distintas especies. Para esto, bases de datos como HAGR ( Human Aging Genomic Resources-GenAge Database)http://genomics.senescence.info/genes/ reportan a diario un sinnúmero de nuevos genes reportados en organismos modelos así como en los humanos.³

Véase también[editar]

Referencias[editar]

1.[28] 2. [29] 3. [30]

Notas[editar]

  1. Así, pues, todos los días de Matusalén fueron novecientos sesenta y nueve años, y murió. Génesis 5:27
  2. Torrente, Mariano (1827). Geografía universal física, política é histórica. p. 74. http://books.google.com.ar/books?id=LS59h6IHCfAC&lpg=PA74&ots=lPxDXb-cxF&pg=PA74#v=onepage&q&f=false. 
  3. Upstream fitness: age breaking technique
  4. Fallece la persona más longeva de Chile
  5. Personas longevas
  6. La persona más longeva del mundo
  7. http://www.huffingtonpost.es/2013/08/17/carmelos-flores-laura_n_3771951.html?utm_hp_ref=spain
  8. Cf. Natalia Martín, "¿Cómo llegar a ser una mujer centenaria?", en El País, 28-I-2013, http://smoda.elpais.com/articulos/como-llegar-a-ser-una-mujer-centenaria/2981
  9. Génesis 2:16-17
  10. Génesis 6:3
  11. Bradley J. Willcox et al. (16 de septiembre de 2008). «FOXO3A genotype is strongly associated with human longevity» (en inglés). Proceedings of The National Academy of Sciences of the United States of America 105 (37):  pp. 13987-13992. doi:10.1073/pnas.0801030105. http://www.pnas.org/content/105/37/13987.full?sid=8f4ade63-a39e-41ee-96f2-0f7fe1402ecc. Consultado el 17 de agosto de 2011. 
  12. Cf. VV. AA., "Declining NAD+ Induces a Pseudohypoxic State Disrupting Nuclear-Mitochondrial Communication during Aging", en Cell, vol. 155, entrega 7, 1624-1638, 19-XII-2013, http://www.cell.com/abstract/S0092-8674%2813%2901521-3 y N. Ramírez de Castro, "La nueva fórmula que revierte el envejecimiento", en Abc, 23/12/2013 http://www.abc.es/salud/noticias/20131223/abci-nueva-formula-antienvejecimiento-201312222133.html
  13. Oeppen, James; James W. Vaupel (2002-05-10). "Broken Limits to Life Expectancy". Science (Washington, D.C.: American Association for the Advancement of Science) 296 (5570): 1029–1031. Enlace revisado en 25.10.2010.
  14. Según los estudios "longevidad animal y escala" de Applet Magic.
  15. ABC.es (14 de noviembre de 2013). «El animal más viejo del mundo tiene 507 años y los científicos lo matan durante su investigación». Consultado el 17 de noviembre de 2013.
  16. Botanical Online: Longevidad del perro, enlace revisado en 06.06.2009
  17. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas ref_duplicada_1
  18. Solo ciencia: Hurgando en los secretos de una mutación genética que duplica la longevidad de las moscas. Enlace revisado en 06.06.2009
  19. Plagas: La mosca. Enlace revisado el 06.06.2009.
  20. Kalipedia: La longevidad de las plantas, enlace revisado el 06.06.2009
  21. Infojardin: Características de los árboles caducos y perennes, enlace revisado el 06.06.2009.
  22. AnAge database record: [1]. Enlace revisado el 20.04.2009.
  23. Hall, Carl. "Staying Alive". San Francisco Chronicle, 23 August 1998.
  24. Bangor University: 400 year old Clam Found(retrieved 29 October 2007)
  25. BBC News: Ming the clam is 'oldest animal' (retrieved 29 October 2007)
  26. Rozell (2001) "Bowhead Whales May Be the World's Oldest Mammals", Alaska Science Forum, Article 1529 (retrieved 29 October 2007)
  27. http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/724ba44bca41e25c37f7e6a237d92705
  28. Crespo, Damaso (2006). Biogerontologia. Universidad de Cantabria: Damaso crespo santiago. pp. 379. 
  29. Ruzanov, P; Riddle, D., Marra, M., McKay, S., Jones, S (2007). «Genes that may modulate longevity in C. elegans in both dauer larvae and long-lived daf-2 adults». Experimental gerontology 42:  pp. 825-839. 
  30. Budovsky,, A; Tacutu, R., Yanai, H., Abramovich, A., Wolfson, M., Fraifeld, V. (2009). «Common gene signature of cancer and longevity». Mechanisms of Ageing and Development 130:  pp. 33-39. 

Enlaces externos[editar]