Las fenicias

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Las fenicias (Φοίνισσαι) es el título de una tragedia de Eurípides datada en torno al año 410 a. C. La trama de la obra está basada en una parte del Ciclo Tebano, y tiene un claro precedente en la tragedia de Esquilo Los siete contra Tebas.

El nombre de fenicias es debido al coro de mujeres procedentes de esa región que intervienen en la tragedia. Este coro se dirigía al oráculo de Delfos y se relaciona con el origen del fundador de Tebas: Cadmo, que procedía de Sidón (Fenicia).

Personajes[editar]

Argumento[editar]

Marco[editar]

Yocasta, madre de Edipo, se había casado con él sin saber su parentesco y fue por ello madre de Eteocles, Polinices, Ismene y Antígona. Al conocer el parentesco, Edipo, que se había convertido en rey de Tebas, se había cegado a sí mismo y sus hijos lo habían encerrado, motivo por el que lanzó contra ellos la maldición de que se repartirían el reino mediante afilado hierro.

Para tratar de evitar la maldición, Eteocles y Polinices habían pactado que cada uno reinaría en Tebas durante un año, alternándose, mientras el que no reinase viviría en otro lugar mientras esperaba su turno.

Sin embargo, tras el primer año, Eteocles no quiso ceder su turno a su hermano y lo desterró. Polinices fue a Argos, se casó con la hija de su rey, Adrasto, y reunió un ejército para atacar Tebas.

Intento de mediación[editar]

Yocasta había convencido a Polinices de que antes de recurrir a las armas se reuniese con su hermano y tratase de llegar a un acuerdo.

Entretanto, desde la parte superior del palacio, un pedagogo muestra a Antígona el ejército argivo y sus principales jefes: Hipomedonte, Tideo, Partenopeo, Adrasto, Polinices, Anfiarao y Capaneo.

Polinices, desconfiando, entra en la ciudad. Allí es recibido por su madre Yocasta con alegría por volver a verlo, pero ésta le reprocha su boda con la hija de Adrasto por medio de la cual consiguió la alianza política con los argivos.

Polinices le cuenta los males que ha soportado por estar exiliado y que su boda y la de Tideo (que había sido también desterrado de su patria) fueron propuestas por Adrasto merced al oráculo que había recibido de que casaría a sus hijas con un león y un jabalí y que tras ello Adrasto prometió ayuda a ambos para restituirlos en sus respectivos reinos.

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Cuando llega Eteocles, los dos hermanos dan sus argumentos ante Yocasta. Polinices indica que su hermano no cumplió la promesa de alternarse con él cada año en el trono de Tebas puesto que transcurrido el primero no ha querido cederle el turno y se muestra dispuesto a continuar con el pacto de reinar ambos alternativamente, si Eteocles rectifica.

Eteocles no está dispuesto a ceder, y mantiene su postura de querer conservar su trono, exponiendo además que su hermano debía haber tratado de llegar a un acuerdo sin traer un ejército consigo.

Yocasta intenta mediar; señala a Eteocles que está dominado por la ambición y que la riqueza y la posición que ahora tiene no son propiedad suya sino de los dioses y él solo debe administrarlas con responsabilidad. A Polinices le dice que si recurre a la fuerza de las armas, habrá consecuencias desgraciadas tanto si logra conquistar Tebas como si no.

Ninguno de los dos quiere ceder y Polinices se marcha de la ciudad y se reúne con su ejército.

Plan de defensa de Tebas[editar]

Eteocles se reúne con su tío Creonte y ambos trazan un plan de defensa. Puesto que los argivos cuentan con siete capitanes que van a atacar, cada uno, una de las puertas de Tebas, las fuerzas defensoras también tendrán siete batallones con los siete mejores guerreros tebanos para defender las puertas.

Eteocles además da dos encargos a Creonte:

  • Deberá ocuparse de que Hemón, hijo de este último, se case con Antígona.
  • En caso de que los tebanos venzan, debe evitar que el cadáver de Polinices sea enterrado.

Oráculo de Tiresias[editar]

El adivino Tiresias y su hija comparecen ante Creonte, junto a Meneceo, que era otro de los hijos de este último.

Ante la pregunta de Creonte de qué se debe hacer para salvar la ciudad, Tiresias trata de evitar responder. Creonte insiste y entonces vaticina que la ciudad solo se salvará si Meneceo es sacrificado, degollado, y su sangre es vertida en la guarida del dragón que en tiempos pasados mató Cadmo, el fundador de la ciudad, para aplacar así la cólera de Ares.

Pero cuando Tiresias se va, Creonte ordena a su hijo que abandone la ciudad y que vaya a Dódona, para evitar su sacrificio. Meneceo hace creer a su padre que le obedecerá, pero en realidad su intención es la de aceptar sacrificarse por la salvación de la ciudad.

Asedio de Tebas[editar]

Un mensajero informa a Yocasta que Meneceo se sacrificó él mismo. A continuación el ejército argivo, con sus siete capitanes al frente, inició el asedio:

  • Partenopeo atacó la puerta Neista.
  • Anfiarao, la puerta Prétide.
  • Hipomedonte, la puerta Ogigia.
  • Tideo, la puerta Homoloide.
  • Polinices, las puertas Creneas.
  • Capaneo, la puerta Electra.
  • Adrasto, la séptima puerta.

A continuación cuenta como Capaneo fue fulminado por un rayo de Zeus cuando trataba de escalar la fortaleza. Los tebanos, viendo que los dioses les eran propicios, causaron grandes estragos en las filas argivas.

Duelo singular[editar]

El mensajero sigue contando a Yocasta como sus hijos Eteocles y Polinices están a punto de batirse en duelo singular y la apremia para que acuda por si ella y Antígona pueden evitar el enfrentamiento.

Creonte se encontraba llorando el sacrificio de su hijo y es informado a continuación por un mensajero del desenlace del duelo: Polinices había invocado en su ayuda a Hera y Eteocles a Atenea para que les fueran propicias en el combate. Luego lucharon ferozmente hasta que primero Eteocles hirió de muerte a su hermano pero en el último aliento Polinices le clavó su espada, por lo que ambos resultaron muertos.

Yocasta, que acudía en ese momento, tras escuchar las últimas palabras de sus hijos, se suicidó atravesándose la garganta con una espada.

Los ejércitos volvieron al combate y los tebanos vencieron e hicieron huir a los argivos.

Funerales y destierro de Edipo[editar]

Antígona informa a su padre Edipo del desenlace. Edipo se lamenta de ello pero aparece Creonte, que era el nuevo rey, y destierra a Edipo para evitar que Tebas sufra nuevos males por su culpa.

Ordena que Polinices no pueda ser sepultado pero Antígona le desafía, diciendo que ella le dará sepultura. Creonte se lo impide, y le dice que debe casarse con su hijo Hemón, pero Antígona sigue rebelándose indicando que si no lo permite, matará a Hemón o acompañará a su padre en su destierro.

Creonte, al fin, le dice que se marche con su padre, pero Edipo se niega a que su hija comparta con él su destino. Edipo, tras tocar los cadáveres de sus familiares, indica que se irá a la ciudad de Colono. Finalmente Edipo parte hacia el destierro acompañado de su hija.

Bibliografía[editar]

  • Eurípides: Tragedias III. Edición de Juan Miguel Labiano. Cátedra. Madrid. 2000. ISBN 84-376-1833-9.

Enlaces externos[editar]

  • Philippe Renault: estructura de Las fenicias, y algunos fragmentos de la obra.
  • Séneca: Las fenicias (Phoenissae).
    • Texto español, con introducción, en Scribd; la obra, a partir de la pág. 114 de la reproducción electrónica (la lista de personajes, en la 113).
      • Texto latino en el Proyecto Perseus. Empleando el rótulo activo "load", que se halla en la parte superior derecha, se obtiene ayuda en inglés con el vocabulario latino del texto.