Óscar Domínguez

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Placa conmemorativa.

Óscar Domínguez (San Cristóbal de La Laguna, 3 de enero de 1906París, 31 de diciembre de 1957) fue un pintor surrealista español perteneciente a la generación del 27.

Biografía[editar]

Infancia[editar]

Nacimiento y circunstancias[editar]

Casa natal.

Óscar Manuel Domínguez Palazón nació el 3 de enero de 1906, en la casa marcada entonces con el número 64 de la calle Herradores de La Laguna, en Tenerife, Islas Canarias. Fue el único hijo varón del matrimonio formado por Antonio Andrés Domínguez, un terrateniente poseedor de extensas propiedades agrícolas de Tacoronte, y María Palazón Riquelme, lagunera de familia de procedencia murciana; ≪fruto, según se murmujeaba, del reencuentro de la joven pareja tras algunas desavenencias por líos de faldas. Andando los años, el propio Óscar se vanagloriaría de ser fruto del amor renacido, e incluso pondría en labios de la madre moribunda una hipotética conversación con su padre, con la que [...] quiso proteger para siempre a l'enfant de notre reconciliation, que ne sois jamais de chagrin.≫;[1] de esta manera y de acuerdo con el pintor, su madre, en su lecho de muerte, le habría hecho jurar a su padre que el niño no lloraría jamás.[2] [3] Su bautizo se celebró en la Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de la misma ciudad el 26 de abril. Fueron padrinos su hermana Julia Domínguez Palazón, que contaba entonces con doce años de edad, y José Izquierdo Domínguez, primo hermano y estrecho amigo de Antonio Domínguez.

«Al hecho de ser hijo del amor le atribuyó Domínguez un valor premonitorio. Su madre -tal como le confesaría en París a su amigo Marcel Jean- había sufrido un intento de envenenamiento a manos de una mujer con quien su padre mantenía relaciones. Fruto de la reconciliación entre sus progenitores fue su nacimiento».[4] En relación al episodio sobre la tentativa de intoxicación de María Palazón, el también pintor Marcel Jean habría recuperado textualmente información oral proporcionada por el mismo Óscar Domínguez:

«Avant ma naissance -ma mère- lui avait déjà donné deux filles. Il s'éprit de une femme habitant dans una propiété voisine de la sienne. Cette espagnole, très belle, devint sa maîtresse; elle lui rendait parfois visite dans sa demeure, ma mère acceptant en silence la prèsence de sa rivale. Un jour que tous trois prenaient le café, ma mère trouva au liquide un goùt singulier; elle s'abstint de la boire et s'arrangea pour remporter les tasses à l'office, où elle versa le contenu de la sienne dans una petite bouteille, puis elle le fit analyser par un pharmacien. Le breuvage contenait du poison.»[5]

Investigaciones subsecuentes desmentirían la versión de Óscar Domínguez con respecto a estos hechos, «ya que la que vertió el veneno en la copa de la madre de Óscar Domínguez no fue una propietaria de una finca vecina, sino una sirviente de la casa».[6] En cuanto a la solicitud de juramento que Domínguez pone en boca de su madre, también recogido por Jean:

«Notre fils, lui dit-elle, l'enfant de notre reconciliation, je veux qu'il ne soit jamais de chagrin. Jure-moi que ce enfant ne pleurera jamais.»[7]

Todo parece indicar que esto último es falso, «ya que sus hermanas así lo afirman. Tal juramento es producto de la fantasía de Domínguez».[8]

Primeros años[editar]

Residencia en Tacoronte.

Cuando Óscar Domínguez cuenta con un año de edad, su madre, de veintinueve, queda nuevamente embarazada. María Palazón Riquelme daría a luz una niña en la misma casa donde naciera Óscar el 21 de diciembre de 1907. La recién nacida, de nombre María Demetria, fallecería sin embargo a los dos días, de acuerdo con el acta parroquial de defunción ≪de vicio de conformidad≫; es decir, a causa de una malformación física o, más concretamente, por su deformación craneal. Tres semanas después fallecería asimismo María Palazón a causa de una septicemia puerperal.[9] A sus tres años, Domínguez contraería a su vez la corea de Sydenham, conocida vulgarmente como «mal de San Vito», tras el susto ocasionado por el encuentro con un perro. Los síntomas fueron la pérdida del habla y una parálisis que lo tuvo postrado durante dos años. En este tiempo sólo podría realizar movimientos involuntarios. No llegaría a recuperarse totalmente hasta los cinco años de edad.

Al quedar huérfano de madre, atraería Domínguez los cuidados de sus dos hermanas mayores y de su abuela paterna Federica. En este tiempo, ≪se podía adivinar su vocación de pintor, pero lo que había causado mayor extrañeza durante su infancia era la arbitrariedad de su carácter, su rebeldía natural, su falta de prejuicios o hábitos morales. De una manera natural se desarrollaba su individualismo frente a toda norma y a toda conducta establecida≫.[10] El trato con las sirvientas de la casa implicaría asimismo un factor de consideración en la configuración temprana de su carácter. Inicialmente, se habría resaltado la posible influencia ≪de una fiel sirvienta de gran hermosura campesina e inclinación a tradiciones orales de brujería, llamada Concha la "Corre-Corre"≫;[11] sin embargo, posteriormente se señalará como ≪falsa la importancia que le concede Eduardo Westerdahl a una de las criadas de la casa, llamada Concha "la corre-corre". Westerdahl ha difundido la leyenda de que era una hechicera que echaba las cartas y que introdujo a Óscar en el mundo de las artes mágicas y la superchería popular. Según la información [...] de sus dos hermanas esto es completamente falso≫.[12]

El padre de Óscar Domínguez, Antonio Andrés Domínguez de Mesa, a quien el pintor habría admirado con vehemencia, ha sido retratado por diferentes crónicas o testimonios como ≪refinado≫, ≪elegante≫, ≪culto≫, ≪solitario≫, ≪buen conversador≫, ≪de elegante atuendo≫, así como ≪algo mujeriego≫. Emprendía frecuentes viajes a Europa, donde se proveería de instrumentación; un telescopio, cámaras fotográficas, prismáticos, etc. Tendente al coleccionismo, complementan su residencia libros de tricomías, restos óseos de aborígenes, mariposas disecadas, cerámicas y paisajes de su autoría. Poseedor de una habilidad manual extraordinaria, de acuerdo con el pintor, ≪Il était agronome, ingénieur, peintre, mécanicien. C'est lui d'ailleurs qui m'a appris 'a peindre≫;[13] los paisajes de amateur al óleo que realizara Antonio Andrés habrían supuesto las primeras lecciones pictóricas de Óscar Domínguez. Por otra parte, Domínguez de Mesa, de ideales liberales y vocación política, resultaría investido alcalde de Tacoronte durante la Segunda República. El liberalismo ≪condicionó en cierto modo la educación de Óscar, ya que su padre permitía dar rienda suelta a su personalidad infantil y no recurría a castigos y reprimendas≫.[14]

Hasta la edad de ocho años, Óscar Domínguez y su familia residen en la calle Herradores de La Laguna, pasando alguna temporada en Santa Cruz de Tenerife y veraneando en la casa paterna de Tacoronte, en el barrio de El Calvario. Con el fallecimiento de María Palazón, el padre de Óscar intensificaría su presencia en Tacoronte para mejorar el control de la explotación de las tierras de su propiedad; es entre los años 1913 y 1914 cuando se estima que la familia Domínguez establecerá su residencia definitiva en la casa de El Calvario.[15]

En su niñez, impresionaría vivamente al futuro artista la muerte de su prima Mariquita, compañera de juegos de su misma edad; ya en su adultez, rememoraría cómo en su sepelio la niña fue enterrada en una caja de tapa de cristal. Finalmente, ≪el anecdotario de sus travesuras infantiles es inacabable. En cierta ocasión se cuenta que en la playa de Guayonge salió a remar con un pequeño bote que se había construido [...] y se salvó gracias a unos pescadores que se tiraron para rescatarle. En otra ocasión le arrancó una muela de oro a su primo Juanito Domínguez porque no tenía dinero para ir al cine≫.[16]

Vecindad en Tacoronte[editar]

Los juegos infantiles de Óscar Domínguez en las playas de arena negra como las de Guayonge, los escarpados barrancos de la región o el jardín de su casa de El Calvario, junto con otras particularidades de las localizaciones en el municipio de Tacoronte, proveerían al futuro artista de una imaginería personal que habría de ser reflejada posteriormente como parte de su obra.

En Tacoronte, el padre de Óscar Domínguez prestaría especial atención a su finca de Guayonge, provista de series de bancales al pie de un acantiliado de unos 700 m.s.m.; Antonio Domínguez habría diseñado para el terreno un sistema de riego propio, así como un modelo de teleférico a motor mediante el cuál se valdría para el transporte de productos, el ascenso de la cosecha de plataneras y el descenso de provisiones. Posteriormente, se haría construir asimismo una casa de veraneo en un pequeño altozano rodeado de cañaverales y cercano al mar, caracterizada por su pequeño torreón coronado de almenas, que le daría el aspecto de un castillete.

La casa de Óscar Domínguez en Tacoronte se hallaría en un enclave dominado por una serie de alhóndigas. Años después de su muerte, el político, periodista y amigo personal del pintor, Elfidio Alonso Rodríguez, recordaría:

«En una de esas alhóndigas, la situada excatamente frente a la casa de Domínguez, asesinaron a una pobre borracha que la había tomado por hogar. Ameneció colgada de una ventana, cosida a puñaladas. El horrendo crimen se perpetró antes de nacer nosotros, pero se oía en nuestra infancia como un romance de ciegos.»[17]

La imagen de la prostituta empalada puede econtrarse en uno de sus óleos de 1934, Recuerdo de mi isla o Paisaje de Canarias.

En el huerto de la misma casa de El Calvario, crecía además un antiquísimo ejemplar de drago, el cual, antes de caer derribado por un temporal, habría de convertirse en uno de los iconos más sugestivos de su pintura.

Juventud[editar]

Bachiller en La Laguna[editar]

A los doce años de edad, Óscar Domínguez es enviado por su padre como interno a un pensionado de estudiantes anexo al Instituto de Segunda Enseñanza de La Laguna. Del año 1924, cuando aún no había conluido sus estudios en el Instituto, data un testimonio fotográfico que evidenciaría su temprana vocación pictórica; en una terraza de su casa de Guayonge posa ante un cuadro suyo que representa un desnudo femenino y cuyo estilo recuerda a la estética del art decó. Asimismo, de 1924 y 1925 se conservan algunas primeras ilustraciones de Domínguez a lápiz y acuarela, tales como Mujer con mantón y fondo urbano, Retrato de mujer, Cabeza de mujer y Mujer con pañuelo.

Sus estudios en el Instituto de La Laguna no fueron nada brillantes; el mismo día que expiraba el plazo de matrícula para el curso 1921-1922, Antonio A. Domínguez acudiría al centro para formalizar el ingreso de su hijo como repetidor en las asignaturas de primero de bachillerato; al mismo tiempo, inscrito a todos los efectos en el centro oficial de estudios de La Laguna, Óscar Domínguez figuraría en las listas de alumnado del Establecimiento de Segunda Enseñanza de Santa Cruz de Tenerife. En el curso académico 1922-1923, Domínguez es matriculado de nuevo por su padre en seis asignaturas, de las que sólo aprobará la pendiente e Historia de España, beneficiándose además de un suficiente general en Gimnasia. No se presentaría al examen de las tres restantes asignaturas en las dos convocatorias de ese mismo año. Por último, es inscrito en el curso 1923-1924 del centro, sin que acuda a las pruebas finales. Es en este último periodo cuando Óscar Domínguez abandona definitivamente los estudios.

Primera estancia en París[editar]

Óscar Domínguez habría abandonado la isla de Tenerife a los diecinueve años y marchado a París donde, según su propio testimonio, «se encontraba desde enero de 1925»;[18] su padre habría enviado al jóven pintor a la capital francesa para que desempeñara las funciones de oficinista junto a su representante en el envío de futas, no ejerciendo para la empresa ninguna función de responsabilidad económica destacable. Por su parte, «Óscar Domínguez estaba interesado en hacerse pasar por representante de una jueventud despreocupada y alegre, de una "jeunesse dorée"[19] Esta razón podría haber motivado parte de sus semblanzas de la época:

«En fait e passais le plus clair de mon temps à faire la fête. Il m'arrivait d'apparaître aux Halles, vers cinq heures du matin, sortant d'une boîte de nuit; dans le bureaux des comissionnaires»[20]

En esta primera estancia parisiense, Óscar estuvo acompañado por su hermana Antonia y por su cuñado, el también pintor Álvaro Fariña, quienes se hallaban instalados en un apartamento de la ciudad. El mismo año, Domínguez es llamado a filas para el ejercicio de servicio militar obligatorio. Sin embargo, no se incorporaría en su momento a la milicia tras solicitar reducción de servicio, para cuya concesión se requerirá el abono de una cuota total de cinco mil pesetas;[21] de esta manera, Óscar Domínguez ingresará posteriormente en la milicia bajo la denominación popular de «recluta de cuota».

Trayectoria profesional[editar]

A la muerte de su madre la familia se trasladó a vivir a Tacoronte con su abuela Federica, cerca de la histórica Casa de la Alhóndiga. A sus playas de arena negra hace referencia en sus cuadros. El primero data de 1926, Autorretrato con pipa, y está firmado con la expresión Óscar X que utilizó en su primera época. En 1927, su padre lo envió a París a casa de su hermana Antonia y su marido, el pintor Álvaro Fariña, para organizar la exportación del negocio platanero de su padre, aunque tuvo que regresar en 1928 para cumplir el servicio militar.

Al volver entró en contacto con el movimiento surrealista, y sobre todo con André Bretón. Este grupo marcó su trayectoria hasta que fue expulsado al acercarse a la pintura de Pablo Ruiz Picasso. Allí conoció además a Paul Éluard, Man Ray y Wilfredo Lam. En 1928 expuso en el Círculo de Bellas Artes de Tenerife en compañía de la pintora francesa Lily Guetta. En 1931 muere su padre. Su primera individual fue organizada por el grupo surrealista tinerfeño de Gaceta de Arte, en 1933, también en el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife y en Las Palmas de Gran Canaria; por entonces sostenía una relación con una pianista polaca que le acompaña a las islas y aparece en algunos de sus cuadros como Retrato de Roma, El piano o Paisaje de Canarias. De esa época es también su famosa Máquina de coser electrosexual. La iconografía de sus cuadros alude frecuentemente a volcanes, grutas y la vegetación típica de las islas; también hay latas de conserva, imperdibles, revólveres, flechas, leones y toros que forman parte de sus objetos surreales. Al año siguiente, 1934, se incorporó al círculo de André Bretón y se sumerge por completo en el surrealismo de sus maestros: Salvador Dalí, Max Ernst, Yves Tanguy, el rumano Víctor Brauner, el chileno Roberto Matta o Picasso. Entre sus obras de aquellos años, de un estilo en parte deudor del de Salvador Dalí, y en los que a menudo se inspira en el paisaje canario, destacan Drago (1933), Máquina de coser electrosexual (1935) y sobre todo el espléndido Cueva de guanches (1935), expuesto en el Centro de Arte Reina Sofía. En 1935 participó en la Exposición Surrealista de Santa Cruz de Tenerife, en la que firmó el manifiesto Du temps que les surréalistes aviaient raison. También son importantes sus objetos surrealistas, entre los que destacan Pérégrinations de Georges Hugnet (1935) y L'arrivée de la Belle Epoque, montados en París en la Exposition Surréaliste d'Objets de la Galerie Charles Ratton en 1936. Por entonces da a conocer la técnica de la decalcomanía (precedente de la calcomanía actual), consistente en introducir gouache negro líquido entre dos superficies presionándolas de modo incontrolado, una técnica que adoptaron rápidamente los surrealistas y tanto influyó posteriormente en el expresionismo abstracto. Visitó Barcelona, donde hizo amistad con Remedios Varo, con Esteban Francés y con Manuel Viola.

Durante la Guerra Civil Española se escondió en su isla natal y logró posteriormente marchar a París en un barco de fruta con documentación falsa. Allí pasó la mayor parte del resto de sus días. Emprendió entonces su llamado "periodo cósmico", que es uno de los más interesantes de su carrera. Lo inicia con Paisaje abisal. Junto a Ernesto Sabato elabora la Teoría de la petrificación del tiempo e introduce en su obra formas cristalizadas y estructuras de redes angulosas. También estrecha su relación con Pablo Ruiz Picasso. Por entonces se inspira en el libro Lancelot 28º - 7º del poeta surrealista canario Agustín Espinosa para componer su cuadro del mismo título; para él también había hecho la cubierta de Crimen (1934), la más importante de las novelas surrealistas en español, como también había hecho la de Romanticismo y cuenta nueva (1934, de Emeterio Gutiérrez Albelo. Durante la Segunda Guerra Mundial se refugió de los nazis en Marsella y pasó un tiempo en el Château de Air Bel, junto a esta ciudad, regresando posteriormente a París, donde vivió con Maud Bonneaud, que años después se casaría con Eduardo Westerdahl, y colaboró con el grupo surrealista clandestino La Main à Plume. Contempla la pintura de Giorgio de Chirico, por el que siente una gran admiración. Pinta sus cuadros El mapamundi, Toro moribundo y El revólver. Posteriormente rompió con el Surrealismo y con André Bretón, fuertemente influido por la obra de Picasso. Ilustró con aguafuertes Poésie et verité (París: Les nourritures terrestres, 1947), de Paul Éluard. Hay que mencionar también su propio libro de versos Les deux qui se croisent (Paris: Fontaine, 1947). El artista vivió los últimos años de su vida preso de la locura tras sufrir acromegalia, enfermedad degenerativa que deformó su físico e hizo crecer extraordinariamente su cráneo. Tras la Segunda Guerra Mundial le rinden numerosos homenajes en Alemania y Checoslovaquia. En 1953 ya advierte su trágico final, y escribe: "Este año ha sido una cosa terrible; he perdido más de diez amigos que quería profundamente". La Nochevieja de 1957 se suicidó en París, completamente borracho, abriéndose las venas en el baño de una fiesta que daba su amiga, la Vizcondesa de Noaffles. Sus restos descansan en el "Panteón de los Noailles" del cementerio de Montparnasse, junto a otros artistas.

Obra[editar]

Busto en Tacoronte.

Óscar Domínguez es considerado hoy en día uno de los mayores exponentes mundiales de la vanguardia histórica española que se gestó en París durante las primeras décadas del siglo XX. Junto a su nombre suelen figurar el de artistas de la talla de Picasso, Miró o Dalí. Versátil y polifacético, es uno de los artistas más atractivos e innovadores del panorama de la pintura internacional del siglo XX. En general, las figuras y objetos que componen sus obras surrealistas contienen referencias mágicas, mecanicistas y sexuales, situándose muchas de ellas en el paisaje canario a pesar de residir la mayor parte de su vida en París. La aportación más importante que Óscar Domínguez hizo al surrealismo fue el uso, no el invento, de la decalcomanía o calcomanía, técnica en la que el automatismo psíquico tenía un protagonismo absoluto. Su precedente son las dentrites de la escritora romántica francesa George Sand. La utilizó por primera vez en 1934 y para la cubierta de la monografía de Westerdahl sobre Baumeister. También publicó un libro de ellas, Grisou, que no vio la luz hasta 1992, en París. Este procedimiento tuvo una magnífica aceptación entre los surrealistas que lo adoptaron rápidamente e influyó posteriormente en la pintura expresionista abstracta. La decalcomanía consiste en introducir gouache negro líquido (una especie de témpera) entre dos hojas de papel presionándolas de un modo no controlado. Otra de sus aportaciones al movimiento surrealista fue la teoría de la petrificación del tiempo a través de la cual empieza a introducir en sus composiciones formas cristalizadas y estructuras de redes angulosas. Hay petrificaciones de ese estilo en los cuadros de René Magritte.

Museo[editar]

En el TEA (Tenerife Espacio de las Artes) ubicado en Santa Cruz de Tenerife existe un centro dedicado a su obra, llamado Instituto Óscar Domínguez.

Este centro se inauguró el 31 de octubre de 2008 y acoge sus más prestigiosas obras. La ubicación del mismo está en el mismo centro de Santa Cruz de Tenerife, entre la iglesia de la Concepción y el mercado de Nuestra Señora de África (la Recova). Los arquitectos son los reconocidos suizos Herzog & De Meuron y el español Virgilio Gutiérrez Herreros.

Filmografía[editar]

La figura de Óscar Domínguez fue llevada al cine en 2008 por el director español Lucas Fernández en la película Óscar, una pasión surrealista y que se estrenó el 22 de febrero. El pintor es interpretado por el actor portugués Joaquim de Almeida.

En 2007, se estrenó el largometraje documental "Monsieur Domínguez" que analiza la obra del pintor a través de prestigiosos críticos de arte especializados en el surrealismo. Esta producción, dirigida por el cineasta Miguel G. Morales, fue rodada en París y Tenerife.

Bibliografía[editar]

  • Bonet, J.M. (1995). Diccionario de las Vanguardias en España (1907-1936). Madrid: Alianza. 
  • Carreño Corbella, P. (2010). Oscar Domínguez en tres dimensiones. Catálogo razonado de obras. Madrid: P. Carreño. 
  • Castro Borrego, F. (1978). Óscar Domínguez y el Surrealismo. Madrid: Cátedra S.A. ISBN 84-376-0128-2. 
  • Castro Borrego, F. (2011). Óscar Domínguez. Madrid: Fundación Mapfre. ISBN 978-84-9844-299-1. 
  • Guigon, E. (1996). Óscar Domínguez - Biblioteca de artistas Canarios. Santa Cruz de Tenerife: Viceconsejería de Cultura y Deportes de Canarias. 
  • Westerdahl, E. (1968). Óscar Domínguez. Barcelona: Gustavo Gili. 
  • Westerdahl, E. (1971). Óscar Domínguez. Madrid: Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Subdirección General de Documentación y Publicaciones. 
  • La enciclopedia de canarios ilustres, (2005) Centro de la Cultura Popular Canaria. ISBN 84-7926-516-7
  • La Laguna y Óscar Domínguez, su casa natal, (2009) San Cristóbal de La Laguna: Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife. Edición a cargo de Julio Antonio Yanes Mesa. ISBN 978-84-692-3014-5

Referencias[editar]

  1. La Laguna y Óscar Domínguez, su casa natal, ibídem, pág. 37.
  2. Jean, Marcel (en colaboración con Mezei Árpád) Histoire de la peinture surréaliste, Le Seuil, París, 1959, pp. 355-356.
  3. La enciclopedia de canarios ilustres, ibídem, pág. 236.
  4. Castro Borrego, F. Óscar Domínguez, ibídem, pág. 7.
  5. Jean, M. Histoire de la peinture surréaliste, loc. cit., pág. 355.
  6. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pág. 15.
  7. Jean, M. Histoire de la peinture surréaliste, loc. cit., pág. 356.
  8. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pág. 16.
  9. Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de La Laguna, Libro 28 de defunciones, fol. 58 vuelto.
  10. Westerdahl, E. Óscar Domínguez, ibídem, pág. 7.
  11. Westerdahl, E. Óscar Domínguez, ibídem, pág. 8.
  12. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pág. 16.
  13. Jean, M. Histoire de la peinture surréaliste, loc. cit., pág. 356.
  14. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pág. 17.
  15. Pérez García, N. Óscar Domínguez. Arrabales de juventud. Santa Cruz de Tenerife, 28 de junio de 2006.
  16. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pág. 17.
  17. La obra de Óscar Domínguez en las colecciones privadas canarias: [exposición, Antiguo Convento de Santo Domingo, San Cristóbal de La Laguna, del 21 de dic. de 2006 al 21 de febr. de 2007] / [comisarios, Fernando Castro Borrego, Eliseo G. Izquierdo] - San Cristóbal de La Laguna, Concejalía de Cultura, 2006. 124 p.: principalmente il. col.; 21 cm. ISBN 84-88919-94-4, pág. 20.
  18. Archivo Intermedio Militar de Canarias, Expediente 1º, C. 111, 1927, Domínguez Palazón, Óscar.
  19. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pp. 17-18.
  20. Jean, M. Histoire de la peinture surréaliste, loc. cit., pág. 356.
  21. Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife, carta de pago núm. 669 de 30 de julio de 1926, delegación de Hacienda de la provincia de Canarias.

Enlaces externos[editar]