Ofensiva de Segovia

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Ofensiva de Segovia
Frente del Centro - Guerra Civil Española
Miliciananos Taro.jpg
Avance de los soldados republicanos durante la batalla.
Fecha 30 de mayo - 2 de junio de 1937
Lugar Cabeza Grande, Revenga, La Granja de San Ildefonso (Segovia)
Resultado Derrota republicana
Beligerantes
Bandera del bando nacional 1936-1938.svg Fuerzas sublevadas Flag of Spain (1931 - 1939).svg República Española
Flag of the International Brigades.svg B. Internacionales
Comandantes
Bandera del bando nacional 1936-1938.svg José Enrique Varela Flag of the International Brigades.svg General Walter
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Domingo Moriones
Flag of Spain (1931 - 1939).svg José María Galán
Fuerzas en combate
Ejército del Centro (sublevado)
• 7.000 hombres
• Fuerte apoyo aéreo y de artillería.
Ejército del Centro[1] </ref>• 15.000 hombres[n. 1]
• 50 piezas de artillería
• 20 tanques[1]
Fuerzas Aéreas de la República Española
• 108 aparatos[n. 2]
Bajas
1.100 muertos 1.500 muertos
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En el contexto de la Guerra Civil Española, se conoce como la ofensiva de Segovia a una operación militar que el Ejército republicano realizó entre el 30 de mayo y el 4 de junio de 1937, en el Frente del Centro. En esas fechas, cuando el primer gobierno de Juan Negrín (con Indalecio Prieto como ministro de Defensa Nacional) decidió emplear el naciente Ejército Popular de la República en ofensivas cuya finalidad era evitar la caída de la zona norte republicana, entreteniendo en otros frentes a las tropas franquistas. Estas ofensivas fueron las dirigidas a la conquista de Segovia y de Huesca.

Antecedentes[editar]

En los días siguientes al golpe de estado del 18 de julio de 1936, los sublevados, siguiendo los planes trazados por el general Mola, organizaron una columna desde Valladolid, mandada por el coronel Serrador, que se dirigió a Madrid por el Alto del León (puerto de Guadarrama), por el que pasaba la carretera de Villalba a San Rafael (general N-VI Madrid-La Coruña). Una columna gubernamental mixta de soldados y milicianos, procedente de Madrid, ocupó los puertos de Guadarrama y de Navacerrada el día 22. La columna Serrador, que había salido de Valladolid en la noche del 21 al 22, llegó al Alto del León a las dos de la tarde del 22 e inició inmediatamente el asalto, conquistándolo unas horas después. Las fuerzas gubernamentales lanzaron en días sucesivos fortísimos ataques para recuperar el Alto del León, sin conseguirlo.

En la mañana del día 22 de julio, fuerzas del regimiento de artillería ligera de Segovia habían intentado ocupar el puerto de Navacerrada, sin éxito. Por ese puerto pasaba la carretera de Villalba a Segovia y Valladolid. A partir de ahí el frente se estabilizó a la altura de Valsaín y los jardines de La Granja. El terreno accidentado y con densos bosques retraía a las dos partes de lanzarse a un ataque de infantería.

En la primera quincena de agosto de 1936 el frente de la sierra de Guadarrama estaba completamente parado. Los rebeldes ocupaban los puertos de Somosierra (carretera N-I Madrid-Irún) y de Guadarrama, pero eran incapaces de continuar su marcha hacia Madrid. El gobierno, por su parte, también carecía de fuerzas para intentar la recuperación de los puertos. Así se mantuvo la situación, sin apenas actividad, hasta mayo de 1937.

Fuerzas intervinientes[editar]

Bando republicano[editar]

Búnker en el Cerro del Puerco (Valsaín), escenario de la Batalla de la Granja.

Entre las fuerzas republicanas en la zona se encontraba la 29.ª Brigada de la 2.ª División del I Cuerpo de Ejército, mandada por el coronel Moriones[2] y que pasaría a dirigir el mando el I Cuerpo, al que pertenecerían todas las tropas republicanas de esta ofensiva. Estas fuerzas se encontraban situadas en la zona de Cuatro Caminos, El Berrueco y El Bardal.

El mando de las operaciones recayó en el general Walter, con participación preferente de las Brigadas Internacionales.[2] El avance hacia Cabeza Grande y La Granja se encargó a la 35.ª División, compuesta por la XIV Brigada Internacional y la Brigada Mixta 69.ª; También se encontraba la 34.ª División (al mando de José María Galán) y compuesta a su vez por las brigadas mixtas 21.ª y 3.ª.[1] Todas estas unidades se situaron en todos los sectores de la línea del Guadarrama, desde La Granja al Alto del León.

Por otro lado, el ataque a La Granja sería secundado por una operación de distracción sobre el Alto del León a cargo del coronel Barceló con tres brigadas de la 2.ª División. Se contaba con un poderoso apoyo aéreo (un centenar de aparatos) así como apoyo artillero y de dos compañías de tanques (una de reserva).[3] La participación aérea fue destacada por parte del bando republicano, aunque destacó la intervención del piloto Joaquín García-Morato por parte de la Aviación Nacional

Fuerzas sublevadas[editar]

El grueso de las tropas nacionalistas se encontraba en Cabeza Grande (junto a Revenga) y lo formaba la 1.ª Brigada de la 75.ª División sublevada, mandada por el general Varela, con cuartel general en Ávila. Durante el combate fueron reforzados por el 5.º Tabor de Regulares de Melilla.

La Mujer Muerta vista desde las cercanías de Revenga. La cabeza de la mujer está en el centro de la imagen, a continuación el pecho y a la derecha el vientre.

Desarrollo de las operaciones[editar]

Preparación del ataque[editar]

El gobierno de la República (presidido por el Doctor Negrín) necesitaba con urgencia una victoria significativa, de modo que encomendó al coronel Matallana un plan de ataque por sorpresa a Segovia,[4] con intención de conquistar la capital de la provincia y profundizar en terreno enemigo hacia Valladolid. Por otro lado, se buscaba que de prosperar la ofensiva, que se prometía sin demasiada dificultad, aliviaría la situación de Bilbao y el Frente norte. Pero la operación se preparó con demasiado apresuramiento, de tal modo que los sublevados se percataron de los movimientos de las tropas republicanas, desapareciendo el factor sorpresa.[n. 3] Al mismo tiempo, la 35.ª División llegó a sus posiciones de ataque muy cansada, tras agotadoras marchas a pie por la sierra.

Ofensiva republicana[editar]

A las 6 de la mañana del domingo 30 de mayo de 1937, tras un bombardeo de aviación, comenzó el ataque republicano hacia Cabeza Grande y la Cruz de la Gallega, con enorme lentitud. Hasta las 14 horas no llegaron a Cabeza Grande, que resistió bien. La 21.ª Brigada Mixta estuvo a punto de tomar La Granja, impidiéndolo los regulares llegados como refuerzo desde la Casa de Campo de Madrid. Esa misma tarde del día 30 el general Varela se trasladó a Segovia para hacerse cargo de la defensa. La maniobra de distracción contra el Alto del León fue un fracaso por la falta de apoyo aéreo, de forma que las unidades republicanas apenas pudieron salir de sus bases de partida.

El 31 de mayo tuvo lugar un fuerte ataque republicano contra Cabeza Grande, con una continua acción artillera y de carros de combate, hasta que al caer la noche los nacionalistas perdieron la posición. Mientras tanto, el general Varela organizó personalmente la defensa de La Granja, logrando mantenerla bajo su control. El 1 de junio las tropas republicanas iniciaron el despliegue para tomar el cerro de Matabueyes y cortar la carretera de Segovia a La Granja, pero los nacionalistas recibieron importantes refuerzos: la aviación franquista se hizo con el dominio del aire, al tiempo que llegaba la 1.ª Bandera del Tercio y el 3.er Batallón del Regimiento de Infantería La Victoria. A lo largo de todo el día hubo furiosos combates. Los republicanos perdieron Cabeza Grande y no lograron tomar La Granja.

Camilleros republicanos en el sector de Navacerrada.

El miércoles 2, los republicanos hicieron un último y gran esfuerzo para que la ofensiva tuviera éxito. El general Miaja ordenó al teniente coronel Galán que se hiciera cargo del mando y dirigiera un nuevo asalto contra Cabeza Grande y Matabueyes. Entre las 14:30 y las 23 horas los republicanos lanzaron ataques muy violentos con infantería, carros y artillería, pero fueron rechazados. Al día siguiente la ofensiva dio sus últimos coletazos y el día 4 ya no hubo apenas actividad, retirándose las fuerzas republicanas a sus posiciones primitivas. Los nacionalistas tampoco intentaron explotar la victoria para ampliar la zona bajo su control.

Consecuencias[editar]

La deficiente actuación de las nuevas fuerzas del Ejército Popular de la República demostraba que todavía no estaban preparadas para las necesidades que se exigían en aquel momento. Lo cierto es que a pesar de que constituía un objetivo relativamente poco defendido, se empeñaron pocas fuerzas en la operación, algunas de ellas no actuaron bien durante la batalla, sea el caso de la XIV Brigada Internacional, y algunos mandos tampoco estuvieron a la altura de las circunstancias.[2]

Sin embargo, el factor decisivo para decantar la victoria fue el control absoluto del aire por la aviación franquista a partir del 1 de junio. La aviación republicana actuó en esa ofensiva tarde y mal, sin coordinarse con las fuerzas de tierra gubernamentales.

Notas[editar]

  1. Teniendo en cuenta que cada Brigada Mixta tenía unos 3.000 hombres aprox.
  2. De estos, había presentes 18 cazas Polikarpov I-15 más otros 14 cazas Polikarpov I-16, 27 bombarderos Tupolev SB-2, 21 Polikarpov R-5 y 28 Polikarpov R-Z.
  3. Hubo traslados nocturnos de tropas que se hicieron sin apagar los faros de los coches, alertando a los guardias nocturnos nacionales. Hubo casos similiares, como traslados a plena luz del día. Consultar las notas de Salas Larrazábal en Historia del Ejército Popular de la República.

Referencias[editar]

  1. a b c Salas Larrazábal (1973); pág. 1185
  2. a b c Hugh Thomas (1976); pág. 743
  3. Ramón Salas Larrazábal. p. 1185
  4. Hugh Thomas (1976); pág. 743

Bibliografía[editar]

  • Martín Herrero, José Luis. (1998); La ofensiva republicana contra Segovia. En: Historia 16, v. 22, n. 265, pp. 28-36.
  • Monterrubio Santín, H., Juárez Valero E. (2008); La Batalla de La Granja. Historia de un enfrentamiento olvidado. Segovia. Editorial Ícaro-CIGCE. ISBN. 978-84-612-5229-9
  • Puell, Fernando, y Huerta, Justo A. (2007); Atlas de la Guerra Civil española: antecedentes, operaciones y secuelas militares (1931-1945). Madrid: Síntesis. ISBN 978-84-9756-429-8
  • Salas Larrazabal, Ramón; Historia del Ejército Popular de la República. Madrid: Editora Nacional, 1973.
  • Thomas, Hugh (1976); Historia de la Guerra Civil Española. París: Ruedo Ibérico.
  • Vega Sombría, Santiago (2005); De la esperanza a la persecución: la represión franquista en la provincia de Segovia. Barcelona: Crítica.

Enlaces externos[editar]