Toma de Talavera

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Batalla de Talavera
Frente del Centro - Guerra Civil Española
Fecha 25 de septiembre de 1936
Lugar Talavera de la Reina (Toledo) España
Coordenadas 39°57′30″N 4°49′58″O / 39.958333333333, -4.8327777777778Coordenadas: 39°57′30″N 4°49′58″O / 39.958333333333, -4.8327777777778
Resultado Victoria decisiva de los sublevados.
Beligerantes
Flag of Spain (1931 - 1939).svg República española Bandera del bando nacional 1936-1938.svg Fuerzas sublevadas
Comandantes
Flag of Spain (1931 - 1939).svg José Riquelme
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Juan Guilloto León
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Moisés Gamero
Bandera del bando nacional 1936-1938.svg Juan Yagüe Blanco
Bandera del bando nacional 1936-1938.svg Asensio Cabanillas
Bandera del bando nacional 1936-1938.svg Antonio Castejón Espinosa
Fuerzas en combate
Ejército del Centro
• 10.000 hombres, repartidos entre milicias e infantería regular
• 5 carros FT-17
• Abundante artillería
• Un tren blindado
Aviación Republicana
• Algunos aviones
Ejército de África
• 3.500–5.000 hombres
• Fuerte apoyo de artillería y aviación
Bajas
~ 1.500, además de numeroso material de guerra ~ 1.000
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La Toma de Talavera (a veces, denominada como la Batalla de Talavera) ocurrió el 3 de septiembre de 1936 en la Guerra Civil Española y fue librada por columnas republicanas llegadas desde Madrid y tropas sublevadas del bando nacional dirigidas por el general Juan Yagüe. La importancia de la toma de Talavera estriba en que se trataba de la última ciudad y obstáculo importante en el camino a Madrid.

Antecedentes[editar]

Las milicias republicana en las primeras semanas de la guerra estaban formadas por un conjunto heterogéneo de hombres, mayormente obreros sin formación militar ni disciplina castrense, y organizados en base a sus afinidades políticas, dirigidos por el coronel Pablo Rodríguez, originario de Tenerife. A lo largo del mes de agosto estas milicias habían intentado vanamente detener el avance de las tropas sublevadas a lo largo de Andalucía y Extremadura. Aunque las fuerzas sublevadas eran poco numerosas sí poseían mejor entrenamiento y armas que las milicias republicanas. Después de la Batalla de Badajoz las milicias se habían retirado a lo largo del río Tajo, formando una posición fuerte en las colinas que rodean Talavera de la Reina y esperando detener a su enemigo aprovechando el terreno.

Defender Talavera a toda costa[editar]

El gobierno republicano designó al general Manuel Riquelme para dirigir a las tropas, junto con el líder comunista Juan Modesto como jefe de las milicias. Los republicanos lograron reunir abundante artillería e incluso un tren blindado para defender la posición, junto con una masa de 10.000 combatientes. El 3 de septiembre las tropas nacionalistas llegaron ante Talavera, cerca de 3.500 hombres al mando del general Juan Yagüe, y de inmediato fijaron su plan de ataque, buscando rodear a las milicias que ocupaban las alturas.

Desarrollo de la batalla[editar]

Yagüe dividió sus tropas en dos columnas: una al mando del mayor Antonio Castejón Espinosa y otra dirigida por el coronel Carlos Asensio Cabanillas. En un ataque simultáneo, ambas columnas rebeldes se lanzaron contra los defensores republicanos subiendo hacia las alturas donde éstos se habían parapetado. Sin mayor experiencia de combate y carentes de entrenamiento, los milicianos de la República lograron detener la arremetida de los sublevados sólo por poco tiempo y tras fuertes combates empezaron a retirarse desordenadamente mientras las columnas atacantes se dirigían a la propia localidad, tomando el aeródromo y la estación de ferrocarril. Yagüe dirigió un veloz ataque hacia el centro de la localidad, sorprendiendo a los defensores republicanos que aún quedaban allí y venciendo rápidamente su resistencia.

Los supervivientes de las milicias terminaron por huir abandonando sus posiciones y armamento debido al temor de quedar cercados. Por la tarde, sobre las 14:20 los sublevados terminaron de ocupar Talavera de la Reina sin hallar resistencia. La derrota republicana en Talavera fue costosa para ambos bandos: los sublevados sufrieron 1.000 bajas entre muertos y heridos, mientras los republicanos perdieron 1.500 hombres entre muertos, heridos y prisioneros. En ese momento la columna de Yagüe no era lo bastante numerosa para continuar una ofensiva y debió detenerse en Talavera, pero se había tomado la última localidad de gran tamaño antes de llegar a la propia Madrid.

Consecuencias[editar]

La toma de Talavera fue la culminación del avance del Ejército de África que había comenzado hacía un mes desde Sevilla. El mando sublevado pronto envió tropas de refuerzo a Yagüe para asegurar la posición. No obstante, Francisco Franco decidió postergar el avance de sus tropas hacia la capital para desviarlas en socorro de los rebeldes sitiados del Alcázar de Toledo, lo cual causó las quejas de mandos militares del bando nacional, alegando que el rescate de los sublevados de Toledo tendría gran efecto propagandístico pero ninguna relevancia estratégica.

Para el gobierno de la República, presidido entonces por José Giral, esta derrota confirmó la urgencia de crear un nuevo ejército bajo dirección estrictamente profesional para las cuestiones tácticas, dotado de una estructura sólida de mandos y jerarquías y sujeto a disciplina puramente castrense, tras haberse comprobado la ineficacia combativa de las milicias voluntarias. Más aún porque ahora Madrid se hallaba realmente amenazada por las fuerzas del bando nacional apostadas a poca distancia. Además, significó la caída de Giral y la formación de un gobierno por Francisco Largo Caballero.

Referencias[editar]

  • Thomas, Hugh (1967). La Guerra Civil Española. París: Ruedo Ibérico. 
  • Carr, Raymond (1974). Estudios sobre la República y la Guerra Civil Española. Barcelona: Ariel.