Juan Yagüe
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Juan Yagüe Blanco (San Leonardo, Soria, España, 1892 - Burgos, España, 1952), militar español.
Tabla de contenidos |
[editar] Biografía
Ingresó en la Academia de Infantería de Toledo en 1907, en la misma promoción que los generales Franco y Emilio Esteban Infantes. Combatió en la Guerra de Marruecos dentro de las fuerzas de la Legión. En 1934 participó, al mando de las tropas africanas, en la campaña de Asturias, contra la revolución de octubre de 1934, en principio este puesto lo ocupaba el teniente coronel López Bravo, pero Franco lo sustituyo cuando expresó alguna duda acerca de que las tropas fueran a disparar contra la población civil.[1]
Su nombre ha pasado a la historia de España como el de uno de los principales integrantes de la sublevación de 1936 contra el gobierno de la II República. Su misión en la rebelión era liderar las tropas africanas desde Ceuta donde estaba destinado al mando de la legión a la espera de la indecisa incorporación de Franco.
Yagüe, amigo de José Antonio Primo de Rivera, era militante de Falange Española y su actuación política siempre fluctuó entre dicha ideología y la fidelidad a Franco. En momentos, como el de la unificación con los carlistas de 1937, en que ello produjo conflictos, siempre optó por el segundo.
[editar] Guerra Civil
En la Guerra Civil Española, participó en la sublevación de Ceuta y, una vez cruzado el estrecho de Gibraltar, en una difícil operación aérea, contribuyó a afianzar la rebelión en Sevilla. Dirige después el avance nacional por Extremadura, en donde desencadena una feroz represión.
La batalla de Badajoz fue de las más cruentas, el 14 de agosto de 1936 el asalto de la legión abre una brecha en las murallas que rodeaban la ciudad a la que según narra el historiador Paul Preston le siguió una matanza indiscriminada, la masacre de Badajoz. Según el biógrafo de Yagüe, en el paroxismo de la guerra, fue imposible diferenciar a pacíficos ciudadanos de milicianos de izquierdas.[2]
Entrevistado por el periodista estadounidense John T. Whitaker sobre tal respecto, su respuesta es harto conocida:
- - Claro que los fusilamos. ¿Qué esperaba? ¿Suponía que iba a llevar 4.000 rojos conmigo mientras mi columna avanzaba contrarreloj? ¿Suponía que iba a dejarles sueltos a mi espalda y dejar que volvieran a edificar una Badajoz roja?.
Ascendido a coronel, continúa el avance hacia Madrid a lo largo del Tajo. Es entonces cuando se produce la decisión de Franco de desviar el avance hacia la capital para liberar el Alcázar de Toledo, en donde resistía después de varios meses un grupo de sublevados al mando del coronel José Moscardó, liberación que tendría un enorme efecto propagandístico para la causa nacional. Tras manifestar su desacuerdo con tal decisión, Yagüe es sustituido al mando de las operaciones por José Enrique Varela. Durante el conflicto desencadenado por el Decreto de Unificación de 1937, que unió a la Falange con la Comunión Tradicionalista carlista en un único partido político, FET y de las JONS (Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista), y al que se opuso un sector de Falange liderado por Manuel Hedilla, permaneció fiel a Franco. Sin embargo, un año después, en Burgos, intercede en un discurso a favor de Hedilla y sus seguidores detenidos, por el cual le es impuesta una sanción disciplinaria. En julio de 1937 es nombrado jefe del I Cuerpo de Ejército marroquí, al mando del cual entra en Barcelona en enero de 1939.
El 19 de abril de 1938 pronuncia en Burgos un discurso conciliador que le supone el enésimo enfrentamiento con otros altos militares del Ejército Nacional (de nuevo es apartado del mando):
Juan Yagüe ha sido considerado por muchos como el mando más capaz de todos los que participaron en la guerra.[3] Sus planteamientos estratégicos eran extremadamente agresivos y en muchas ocasiones hizo gala de una inteligencia y creatividad sorprendentes. Está también considerado como uno de los precursores de la blitzkrieg o guerra relámpago, a la que darían fama pocos años después los ejércitos nazis. De hecho, el ritmo de avance de las cinco columnas de legionarios y regulares mandadas por Yagüe en su recorrido a través de Andalucía y Extremadura durante Agosto de 1936, no había tenido equivalente en ninguna guerra hasta la fecha, y tan sólo se vio superado pocos años después, durante la Segunda Guerra Mundial, por las fuerzas acorazadas alemanas. En tan sólo cuatro semanas, Yagüe había avanzado 500 kilómetros, quedándose a 100 kilómetros de Madrid, aunque es preciso reseñar que las fuerzas a que se enfrentó eran solamente mílicianos pobremente armados y mal organizados, no un ejercito regular, mientras que el disponia de una tropa profesional perfectamente entrenada en la guerra colonial.
Un ejemplo claro de su heterodoxia es la táctica que empleaba para la toma de pequeñas localidades en las que se atrincheraban núcleos de resistencia armada. En lugar de ir penetrando en el pueblo desde las afueras, rompiendo los cercos hasta llegar al centro, lo que hacía era envíar sus legionarios en camiones a gran velocidad por las calles principales del lugar hasta llegar a la plaza central. Los soldados descendían entonces en tromba e iban avanzando rápidamente hacia las afueras en un movimiento anular, sembrando el desconcierto y el caos entre los ocupantes y aplastando cualquier oposición.
[editar] Tras la Guerra Civil
Tras el final de la guerra es ascendido a General de División, y es nombrado por Franco, ministro del Aire. El 27 de junio de 1940 es destituido de su cargo por Franco y es confinado en su pueblo natal, San Leonardo, en Soria. El pretexto oficial fue el haber dicho al embajador de Estados Unidos que Inglaterra estaba derrotada y que lo tenía merecido. La realidad fue que Yagüe se había vuelto más explícito en sus críticas a Franco y oponiéndose a la política revanchista de Franco, estaba rehabilitando a oficiales de aviación republicanos, e incluso se había implicado en una trama para derrocar a Franco, que fue descubierta por el servicio secreto.[4]
Dos años más tarde el 12 de noviembre de 1942 es rehabilitado por Franco que lo nombra Comandante militar de Melilla. En 1943 es ascendido a Teniente General y se hace cargo de la Capitanía General de la VI Región Militar, con sede en Burgos, Paul Preston entiende que este nombramiento se hizo para compensar el nombramiento de un gran número de generales proaliados y promonárquicos con el de Yagüe que era declarado germanófilo. En octubre de 1944 como capitán general de esta región tuvo un papel importante en el rechazo de la invasión del Valle de Arán por repúblicanos españoles que habían combatido en la Resistencia francesa. Fallece en Burgos en 1952. En 1953 es nombrado Marqués de San Leonardo de Yagüe.
Su localidad natal, San Leonardo en la provincia de Soria, fue llamada San Leonardo de Yagüe tras su muerte. También el principal hospital de Burgos lleva su nombre, hecho que genera gran controversia, al estar dedicada una institución sanitaria a un personaje tan cuestionable. Ya existe una propuesta firme para el cambio, con la entrada en vigor de la nueva Ley de Memoria Histórica.
[editar] Referencias
- ↑ Paul Preston, "Franco Caudillo de España" ISBN 84-9759-477-0 página 134.
- ↑ Paul Preston, "Franco Caudillo de España" ISBN 84-9759-477-0 página 197.
- ↑ Antony Beevor, La Guerra Civil Española, Ed. Crítica, 2005
- ↑ Paul Preston, "Franco Caudillo de España" ISBN 84-9759-477-0 página 404.

