Batalla de Pozoblanco

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Batalla de Pozoblanco
Frente de Córdoba - Guerra Civil Española
Fecha 6 - 16 de marzo de 1937
Lugar Pozoblanco y la Comarca de Los Pedroches (Córdoba), España
Resultado Victoria republicana
Consecuencias Estabilización del Frente de Córdoba.
Beligerantes
Bandera del bando nacional 1936-1938.svg Fuerzas sublevadas Flag of Spain (1931 - 1939).svg República Española
Comandantes
Bandera del bando nacional 1936-1938.svg Gonzalo Queipo de Llano Flag of Spain (1931 - 1939).svg Gabriel Morales
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Joaquín Pérez Salas
Flag of Spain (1931 - 1939).svg Enrique García Moreno

La batalla de Pozoblanco fue un enfrentamiento ocurrido durante la Guerra Civil Española que se llevó a cabo en la localidad de Pozoblanco, Provincia de Córdoba (España). Los combates duraron entre el 6 y el 16 de abril de 1937.[1] Terminó en una victoria republicana, constituyendo una de las batallas más destacadas de los llamados frentes de Andalucía y Córdoba. Dado que sucedió al tiempo que estaba teniendo lugar la famosa Batalla de Guadalajara, pasó prácticamente desapercibida y no alcanzó la importancia que realmente tuvo.[2]

Antecedentes[editar]

Desde el comienzo de la Guerra Civil, las Fuerzas sublevadas consolidaron su dominio sobre importantes áreas de la Provincia de Córdoba, especialmente las de la capital cordobesa, la zona industrial de Peñarroya-Pueblonuevo o la Subbética.[3] Así, a finales de 1936 estos matenían bajo control buena parte de la provincia salvo la zona de los Pedroches.

A comienzos de 1937 los sublevados consolidaban sus dominios en la Andalucía Occidental, especialmente tras la conquista de Málaga.[4] Después de la Ofensiva de la aceituna y la Batalla de Lopera, los avances de los sublevados en el Valle del Guadalquivir se encontraban estancados ante la creciente resistencia republicana. Más aún, esto ocurría al tiempo que estaba teniendo lugar el Asedio del Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, donde la resistencia de un grupo de guardias civiles sublevados se encontraba cada vez en una situación más complicada.[5] Es entonces cuando se plantea en el Cuartel General del General Queipo de Llano la posibilidad de reactivar este sector.

Operaciones[editar]

Primeros ataques[editar]

El 6 de marzo diversas fuerzas del Ejército sublevado del Sur al mando de Queipo de Llano lanzan una serie de ataques en el sector de los Pedroches, con el objetivo de tomar Pozoblanco y Villanueva de Córdoba, para después avanzar hacia Andújar y allí liberar a los sitiados del Santuario de la Cabeza.[6] El ataque progresa inicialmente, llegando a avanzar unos 16 Km. en dirección a Villanueva de Córdoba; El coronel republicano Gabriel Morales reorganiza sus fuerzas y traslada a las Brigadas Mixtas 20.ª y 25.ª, logrando retrasar el avance sublevado.[7] La 20.ª Brigada, junto a dos batallones y una agrupación de caballería de la 63.ª Brigada Mixta, atacó el flanco de las fuerzas de Queipo de Llano, logrando detener su avance en el cruce de las carreteras de Peñarroya y Villanueva del Duque con la de Belmez a Hinojosa.[7] La presión de los sublevados se dirigió entonces hacia Pozoblanco, llegando sus vanguardias a las orillas del río Cuzna.

Clímax de la batalla[editar]

El coronel Morales solicitó el envío de refuerzos; El Estado Mayor de Valencia le envió la denominada "Brigada Movil de Pozoblanco", compuesta por dos batallones de carabineros del centro de instrucción de Requena, un batallón de Linares, el tercer batallón del regimiento valenciano "Pablo Iglesias" y una Batería de Almansa.[7] Empieza a evidenciarse que las fuerzas sublevadas no tienen suficiente fuerza para hacer frente a las fuerzas del Coronel Pérez Salas, militar republicano que ya se había destacado en el Frente de Córdoba desde el comienzo de la contienda. Entre los días 9 y 12 la batalla alcanzó su momento clímax, ya que los ataques sublevados se intensificaron para intentar alcanzar Pozoblanco.[7] El día 9 sus vanguardias alcanzan Villanueva del Duque, donde se enfrentaron a la 25.ª Brigada Mixta; El día 10 Queipo de Llano entra en Alcaracejos, localidad que ocupa, al tiempo que otra columna que avanza hacia el norte intenta enlazar con las fuerzas de Alcaracejos, aunque la endurecida resistencia republicana lo impide.[8] En este momento las bajas son muy numerosas por ambas partes, aunque los republicanos mantienen la resistencia, aunque el Queipo de Llano insiste en continuar con los esfuerzos durante los días 12 y 13.[8] Pérez Salas logró asegurar Pozoblanco, al tiempo que reorganizaba sus fuerzas; Según Salas Larrazábal, en ese momento disponía de seis brigadas mixtas listas para intervenir.[7]

En estas batallas la caballería todavía jugaría un papel activo: Por ejemplo, el día 9 los republicanos sufrieron 9 muertos, de los que 7 lo fueron directamente tras una carga de caballería.[7] El 13 de marzo el jefe de la 25.ª Brigada Mixta fue destituido debido al mal rendimiento que estaba teniendo la unidad desde el inicio de las operaciones, siendo entonces sustituido por el comandante García Moreno.[2] En vista de que la situación no progresaba, Queipo de Llano ordenó la retirada paulatina a sus puntos de partida anteriores a la ofensiva; En los primeros momentos, los republicanos no fueron conscientes de esta retirada pero pronto pasarían a la acción.[8]

Contraataque republicano[editar]

A partir de ese momento los republicanos lanzaron todas sus fuerzas al contraataque aunque, según Salas Larrazábal, tras la retirada de las fuerzas de Queipo de Llano no existía ninguna fuerza enemiga en frente de las unidades del Ejército Popular.[8] Los republicanos llegan a mandar al frente a unidades de la Brigada de caballería, así como tanques y carros de combate.[2] En los siguientes días las brigadas mixtas 20.ª y 25.ª, junto a la Columna Andalucía-Extremadura, avanzaron sobre Villanueva del Duque, combatiendo también en Alcaracejos e Hinojosa, aunque solo se encontraron con la resistencia de pequeños grupos.[8] En poco tiempo, los republicanos lograron restaurar las líneas defensivas anteriores al inicio de la ofensiva.

Consecuencias[editar]

Así, la tentativa de Queipo de Llano terminó en un estrepitoso fracaso para el general sublevado, al tiempo que constituía un éxito del Ejército republicano del Sur y reforzaba su moral tras el Desastre de Málaga.[8] Aun así, esta batalla ha pasado prácticamente desapercibida para la historiografía, dado que quedó ensombrecida por la victoria republicana en la Batalla de Guadalajara; La brillante actuación del Teniente Coronel Joaquín Pérez Salas hizo que posteriormente éste llegara a ser propuesto para la concesión de la Placa Laureada de Madrid.[2] El resultado de este enfrentamiento terminaría decidiendo el resultado del Asedio del Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, que acabó siendo capturado el 1 de mayo por las fuerzas al mando del Teniente Coronel Martínez Cartón.[9]

La victoria del Ejército Popular de la República animó a sus mandos a lanzar el 27 de marzo una ofensiva que pretendía la captura de Peñarroya-Pueblonuevo, y aunque no se logró tal objetivo, si consiguió algunas pequeñas ganancias territoriales con la conquista de Valsequillo, La Granjuela, Los Blázquez.[10] Después de alcanzar las inmediaciones de Peñarroya el 8 de abril, los avances republicanos quedaron detenidos y para el 13 de abril habían terminado todas las operaciones en el Frente de Córdoba.[10]

Referencias[editar]

  1. Seidman, Michael M. (2002). Republic of egos: a social history of the Spanish Civil War. Univ of Wisconsin Press. p. 81. ISBN 9780299178642. Revisado el 1 de marzo de 2011.
  2. a b c d Salas Larrazábal, pág. 1140
  3. Salas Larrazábal, pp. 1083-1086
  4. Hugh Thomas, La Guerra Civil Española, pág. 635
  5. «Asedio del Santuario de la Virgen de la Cabeza».
  6. Salas Larrazábal, pág. 1137
  7. a b c d e f Salas Larrazábal, pág. 1138
  8. a b c d e f Salas Larrazábal, pág. 1139
  9. Hugh Thomas, La Guerra Civil Española, pág. 683
  10. a b Ramón Salas Larrazábal, pp. 1402-1403

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]